Deporte & Música #1: FC Liverpool , You’ll Never Walk Alone

Hoy iniciamos la serie Deporte y Música, donde hablaremos de la relación entre mis dos pasiones y su importancia en la historia de clubs, disciplinas deportivas o incluso eventos como los Juegos Olímpicos.
Como no podía ser menos, hoy comenzamos con el hit número uno en este sentido. La canción de los hinchas por excelencia: You’ll Never Walk Alone.

Esta canción, compuesta en 1945 para el musical de Broadway Carousel, habla de la compañía en los momentos duros, muy frecuentada por entonces entre las viudas de los soldados.
Hacia 1960 el grupo de Liverpool Gerry & The Pacemakers hacen una versión más swing de esta canción popularizándose entre los hinchas del FC Liverpool, de tal manera que hoy día es el himno oficial ( no sólo, también del Celtic y de muchos más) y tanto en la entrada del estadio de Anfield Road como en el escudo reza este bonito lema.
El vídeo principal que hemos colgado dice mucho de la importancia de este himno, tanto que levanta partidos: Final de la Champions 2005, el Liverpool pierde al descanso 0-3 contra el AC Milan. En el descanso los hinchas reds empiezan a cantar contra viento y marea a voz en grito; el capitán Steven Gerrard se percata, reúne a los suyos en una piña y se conjuran para lo imposible: remontar el partido hasta empatarlo y proclamarse campeones por penaltis.
El vídeo es de los de saltarse las lágrimas.
He puesto otros dos enlaces al respecto para que veáis la repercusión de la canción en este club.
Yo tuve ocasión de oírlo cantar en Anfield en 1995 y desde entonces,además de Rojillo, mi corazón es y será siempre red.
Walk on, walk on, with Hope in your heart, and you’ll Never walk alone… You’ll Never Walk Alone!!!

Al otro lado de la leyenda

Señores, descúbranse. Porque lo más feo de este grupo sin duda es el nombre.
Todo lo demás es leyenda.
Anthony Kiedis, Flea, John Frusciante y Chad Smith son los antihéroes perfectos, pero son mitos vivientes, ninguno tiene un carisma enorme pero todos tienen un talento innato. Además, este grupo californiano es una auténtica coctelera de sonidos y estilos diversos pasados por su filtro especial, donde Rock, Rap, Funk, pop, incluso Techno se funden al antojo de sus creadores.
Momentazos como su versión del hit funky Higher Ground de Stevie Wonder; el impresionante discazo Blood Sugar Sex Magik, con himnos arrolladores y dispares como Give It Away, Breaking The Girl o el maravilloso Under the Bridge.
Su otro momento cumbre: la Obra Maestra Californication, con canciones como la que da título al disco, Scar Tissue o esta gloriosa Otherside, mi favorita por su in crescendo vibrante.
Discos posteriores como By The Way o Stadium Arcadium flojean un poco, si acaso rescatar Dani California de la pequeña quema.
Grandiosos, originales, enormes.
God Save the Red Hot Chili Peppers!
How long, How long, Will I slide?…

Trallazos punk made in USA

Si algo caracteriza a estos californianos es la energía, ese power punk tan característico de la escena estudiantil universitaria americana con grupos que salen como churros en bandas sonoras de pelis de chico conoce a chica.
En esto, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool son los dueños y señores. Su segundo disco de estudio, Dookie, les catapultó a la fama en 1994 con trallazos como este Basket Case, Welcome to Paradise, Longview o la más densa When I Come Around.
Los siguientes discos de transición no les dieron muchos ingresos pero sí que les proporcionaron la madurez suficiente para emprender su proyecto estrella, la ópera rock American Idiot, del que se extraen joyas punk como American Idiot, Boulevard of Broken Dreams o para mí su obra maestra Wake me Up When September Ends, dedicada a la memoria del padre de Billie Joe.
Actualmente han sacado un musical en Broadway basado en este gran disco.
Con todo esto y algún recopilatorio más, Green Day son hoy día el espejo en el que se miran muchos garajeros americanos, aunque en Europa también gustan y mucho.
Do you have the time…!

Soy un perdedor

Si a Beck Hansen le llegan a decir que iba a tener un éxito tan abrumador con una canción indie medio folk y medio rapeada, no se habría creído una palabra.
Pero lo cierto es que su Loser sonó en las radios en los bares y en algún coche que otro, hasta la saciedad con la virtud de ser pegadiza pero no cansar.

Y es que este polifacético, autodidacta y original rubiales de Los Ángeles ha sabido hacerse su hueco en la industria musical a base de discazos como , Mellow Gold, Odelay o Midnite Vultures y temazos como este Loser o Devil’s Haircut. A pesar de considerarse un perdedor, Beck es uno de los triunfadores de las dos últimas décadas en cuanto a referencias e influencias.

Soooy un perdedooor…I’m a loser baby… So, Why Don’t you kill me?

Ritmo cósmico

Podemos decir que estamos ante un fenómeno curioso: el de la banda Techno de los noventa que se convierte en mainstream o muy popular, sonando en radios, bares y tv a todas horas, cuando la norma marcaba por entonces una vida mucho más efímera para este tipo de formaciones.

Pero es que el grupo liderado por Jason “Jay” Kay tenía un estilo muy definido:el emergente Acid jazz, o sea, grandes dosis de funky con bases dance y Techno.

Resultado:triunfo absoluto en UK y posteriormente en el resto del mundo. Quedarán para el recuerdo temas como este Cosmic Girl o Virtual Insanity.

No habrá un bar nocturno o pub donde no hayan sonado.