El grito de las lágrimas

Tears For Fears. Uno de la máximos exponentes de la New Wave ochentera, también llamada New Romantics.
Sus responsables, los británicos Curt Smith y Roland Orzábal (de ascendencia franco-española), nos dieron unos de los momentos más brillantes del pop sofisticado, con sintetizadores y bases rítmicas que se hacía en la época.
Shout, la canción que nos ocupa, es un auténtico himno del pasado con ese estribillo machacón y lleno de mensaje rebelde muy al estilo eighties.
Otros tres temas merecen destacarse de este grupo, el maravilloso Everybody wants to Rule The World, Woman in Chains y el neohippy  Sowing the Seeds of Love.
La verdad es que estamos ante un grupo sólido, un dúo bien avenido (amigos desde críos), con letras profundas y adaptable a los tiempos.
Shout, shout, let It all out…

Un éxito eterno


Cuando hablamos de un éxito eterno, no estamos hablando de una banda que hubiera tenido a lo largo de su carrera un éxito sin precedentes. Hablamos de una banda que tuvo éxito con una sola canción, pero esa canción tuvo un éxito sin precedentes, no así la banda que la tocaba.
Esto les pasó a los californianos The Knack, absolutos desconocidos si no son asociados a su gran (y se puede decir que único) logro: My Sharona, en mi opinión una de las mejores canciones del rock de finales de los setenta y del rock en general.
Contundente, adictiva, rítmica, coral, con un tempo endiablado, con una línea instrumental que corta el aliento, en definitiva un señor tema…
Luego, te armas de valor, oyes os demás temas de la banda y se te cae el alma a los pies, quizás de lo poco salvable sea Good Girls Don’t.

Hay que decir que sufrieron una campaña de desprestigio por sus letras misóginas,que derivó en disputas entre ellos y su posterior disolución, aunque ya en 2001 se volverían a juntar. ¿Para qué? para volver a recordar a todo el mundo que The Knack Figueroa el grupo que tocaba My Sharona.

My my my my uhhh ….my my my my Sharona!

Pop en el país de los kiwis

A mediados de los ochenta la escena musical neozelandesa era escasa por no decir nula, si acaso algún componente de los australianos The Church … Hasta que llegaron Crowded House con un pop fresco, coral, rozando en ocasiones lo folkie, con un sello personal e intransferible y canciones perfectamente construidas como Don’t Dream It’s Over, verdadero hit de la época.
Pero fue con la nueva década de los noventa cuando este trío sacó su disco mítico Woodface y besaron definitivamente las mieles del éxito, con este Weather With You, que curiosamene fue número uno en 1992 y en 1997 (con la edición sus Grandes Éxitos).
Con un par de delicias más como Fall At Your Feet o Four Seasons In One Day, estos hinchas de los All Blacks conquistaron el mundo y nuestro lado pop rockero para siempre.
Everywhere you Go…you Always Take the weather with you…!