Mereció la pena

Estamos ante un grupo efímero pero mítico entre los míticos. Ninguna fomación hizo tanto en tampoco tiempo de vida (tres álbumes en 25 meses entre 1966 y 1968), y sobre todo , sirvió de plataforma de lanzamiento para catapultar las carreras de muchos de sus miembros, del cual saldrían muchos grupos y artistas de la década de los setenta – Crosby, Stills & Nash, Neil Young, Richie Furay y su banda POCO– siendo piedra de toque para dos vertientes muy distintas: el rock progresivo y el de cantautor.

Este himno, For What It’s Worth, oído en multitud de anuncios y acciones publicitarias, supuso una de las referencias generacionales de la época, además de aportar un toque modernidad a una base clásica.
De los tres álbumes que el grupo edito en su efímero periplo se pueden extraer canciones como la que nos ocupa, Mr.Soul o Expecting To Fly.
Realmente podemos decir de Buffalo Springfield que fue una superbanda sin saberlo, puesto que casi todos sus miembros (sobre todo Stills & Young),lograron triunfar fuera de la misma.
Time we Stop, Hey, What’s than sign, Everybody look What’s Going Down…!

Billy el del piano

William Martin Joel, el hombre del piano, nacido , criado y residente en Nueva York , puede presumir de ser uno de los pocos artistas capaces de colocar éxitos en el Top Ten en tres décadas distintas, los setentas, ochentas y noventas.En definitiva, estamos hablando de un mito viviente.

Su primer gran éxito lo encontramos con esta la canción que nos ocupa ( y su disco homónimo, de 1973 ) que supuso un auténtico bombazo y esta considerado uno de los temas legendarios de la historia del rock. Otras canciones de este disco como Captain Jack y The Ballad of Billy the Kid son unas auténticas joyas. Luego vinieron The Stranger, Just the Way you Are, We didn’t Start the Fire, Uptown Girl o River of Dreams.
Como se puede ver, es una carrera de auténtico lujo que puso fin en 1993. No obstante, Billy sigue haciendo pequeños tours en universidades y academias, donde como se puede comprobar, sigue haciendo las delicias del respetable con su personalidad y cercanía.
Sing us a song You’re the Piano Man…

Manu se soltó de la Mano

Y fue por fin Manu Chao, el mismo artista ecléctico, brillante, global y visionario que había liderado Mano Negra pero ahora sin trabas sin cortapisas ( si es que algún día las tuvo). Comenzó su carrera en solitario con el LP Clandestino, que nos traía perlas como la canción que da nombre al disco o Welcome To Tijuana. En su siguiente disco, Próxima estación …Esperanza , se notó aún más la mezcolanza con temas como este Me gustas Tú, en el que se inicia la canción con sintonías de radio sudamericanas (donde más triunfó el buen Manu) o La Primavera. Chao ha seguido componiendo y grabando ,-sobre todo destacar su directo Radio Bemba Sound System de 2002-, siempre investigando y mezclando ritmos, tendencias y sonidos culturales.y es que al final de casta le viene al galgo.
Qué voy a hacer?…Je ne sais pas….!

Cuando el negro se volvió black

Hubo un tiempo en que en España no se cantaba más que en castellano, ya fuera por la idiosincrasia de lo que se cantaba (coplas, flamenco), porque en el régimen y en la sociedad de la época no estaba del todo bien visto o simplemente porque los grupos del momento carecían de conocimientos de inglés o simplemente no se atrevían a cantar en el idioma de Shakespeare.
Hasta que llegaron ellos, Los Bravos, precursores del pop rock español cantado en inglés.
Estos mallorquines contaron con la gran baza de tener al alemán Michael Volker Kogel (conocido como Mike Kennedy) en sus filas, con buena dicción de inglés, buena presencia y una genuina voz parecida a la de Gene Pitney. Todo esto hizo que Black is Black llegara al número 2 en UK y al 4 en USA, catapultando al grupo al estrellato internacional.
Siguieron los éxitos con otras canciones -algunas en inglés y otras en castellano- como La Motocicleta, Los Chicos con las Chicas o I Don’t Care.
Después de la separación de Mike en 1969 ya no fue lo mismo para la banda, pero sí que abrieron un camino que seguirían posteriormente grupos legendarios como Los Canarios o Los Salvajes.
Nuestros padres dan fe de lo grandes que fueron cuando les mentas Los Bravos y empiezan a cantar (sin saber ni papa de inglés):
Black is Black, i want my baby back..!

Y el Rock nos hizo saltar

Recuerdo la primera vez que oí hablar de Tequila, sería el año 81 o así, yo tendría unos siete u ocho años y estaba de visita con mis padres en casa de unos chicos algo mayores que yo y en su cuarto había un póster gigantesco de la banda.
Mira, me dijeron, ese es Alejo (Stivel), y ese Ariel (Rot), y son argentinos, y esos dos son Julián (Infante) y Felipe Lipe.
Son los putos amos, recuerdo que me dijeron. Y es que en la España de la transición, justo antes del inicio de la movida madrileña, ellos eran los que cortaban el bacalao con su rock and roll clásico con acento porteño a medio camino entre Chuck Berry y los Rolling Stones.
Después, mis amigos pusieron el tocadiscos y empezaron a caer una tras otra, todas las canciones más significativas de su discografía: Dime que me quieres, Rock and Roll en la plaza del pueblo, Quiero Besarte, Me Vuelvo Loco y mi favorita, Salta, con la que nos poníamos a bailar desenfrenados.
Más que un grupo, Tequila fue un fenómeno musical en toda regla que arrastró a niños y mayores y que supondría la piedra de toque para todo lo que vendría después.
Yo digo Salta…,Salta conmigo…!