Las gafas de pasta de un visionario del Rock


Buddy Holly. Uno de los pioneros, precursores, promotores de un fenómeno universal llamado Rock and Roll. Con sus gafas de pasta, su smoking, su tacha impecable de niño empollón, con sus inseparables Crickets escoltándole; en cuanto empezaba a cantar, todo cambiaba. La primera vez que lo escuché, pensé: “Hey, este es el cuatro ojos con cara de flipado?. Pues como rasga la guitarra”. Esa legendaria Fender Stratocaster que luego inmortalizarían otros rockeros gloriosos  porque a Buddy le sonaba de maravilla.
Nacido en Lubbock, Texas, a Buddy siempre le gustó la música con raíces, pero no sólo el country o el rockabilly (géneros con los que empezó), sino también la música negra, blues, jazz, etc.
Fue así como Holly, junto a otros visionarios sin gafas y con tupé como Elvis Presley, Eddie Cochran o Gene Vincent, cada uno por su lado, fueron mezclando estos estilos y fusionándolos en el más grande jamás creado.
Pero desgraciadamente el viaje de Buddy Holly, aunque intenso , fue muy corto.
Un maldito 3 de febrero de 1958, el un avión en el que iba junto a Ritchie Valens (el autor de La Bamba) y Big Bopper, se estrelló en Iowa llevándoselo con tan solo 22 años y toda una prometedora carrera por delante. El día que murió la música, titularon los rotativos.
En parte fue verdad. Porque ese suceso, al cercenar la vida  del creador de Peggy Sue, Not fade Away, Oh Boy, That’llBe The Day (su único número 1 en vida) o Words of Love, nos privó de lo que podía haber sido alguien muy muy grande. El genio precoz de las gafas de pasta que abrió camino al rock nunca será olvidado, dan fe de ello todas las influencias posteriores entre las más grandes estrellas del género. Que se lo pregunten a los Beatles, a Elvis Costello o a Weezer, por ejemplo…Descanse en Paz, Buddy Holly.
Peggy Sue…!

Cine & Música #9: Full Monty


Full Monty. Podríamos catalogarla como la hilarante historia de la desesperación. Y es que esta película de actores refleja el desaliento de varios parados que ven como la reconversión industrial británica de finales de los ochenta les ha cerrado la mayor parte de la industria siderúrgica de Sheffield en Pleno corazón de Yorkshire ( de ahí el grotesco acento de los personajes en la versión inglesa). Peter Cattaneo dirige magistralmente a Robert Carlyle, Mak Addy, Tom Wilkinson y varios descerebrados más en un drama amable, (o comedia social con trasfondo dramático, mejor dicho) donde el disparate descabellado va tomando forma hasta que deciden juntarse para hacer un Striptease integral no sin multitud de vicisitudes y aventuras, y donde al final prevalece el espíritu de superación y la amistad.
Full Monty no sólo creo escuela y extendió la moda (en mi opinión un tanto friki) de desnudarse para recaudar fondos o simplemente por hacer la gracia. Lo que en verdad nos interesa de esta gran película es, por supuesto, su gran banda sonora, dirigida y compuesta en las partes instrumentales por Anne Dudley, pero integrada por grandes joyas del funky, soul, pop y rock bailongo y sensual muy en la línea del destaparse.
Tenemos el Hot Stuff de Donna Summer en la cola del paro, You Sexy Thing de Hot Chocolate, todo un clásico del género como You Can Leave Your Hat on de Joe Cocker, reinterpretada por Tom Jones; We are Family de Sister Sledge, Make Me Smile (Come Up and See Me) de Cockney Rebel & Steve Harley o la reedición del tema de Flashdance de Irene Cara.
Para concluir, estamos ante una delirante comedia con una magnífica banda sonora que me hizo pasar grandes momentos pero a la vez reflexionar sobre las contradicciones de la vida.
Hot Stuff..!

El Zeppelin que nos llevó al cielo


Led Zeppelin. Banda mítica entre las míticas, con una de las formaciones más estables de la historia del rock: Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham. Los eternos integrantes de una banda nacida entre las dudas, con la alargada sombra de los Yardbirds (anterior banda de Page), rumores constantes de plagio de canciones y de prácticas satánicas ocultas en las letras de los temas más famosos…
Todo ello nunca ha empañado el talento, el carisma, la calidad de la música de estos cuatro británicos visionarios que se pusieron al mundo por montera a lomos de su Zeppelin de plomo con un estilo inconfundible, amalgama de rock, psicodelia, folk celta e incluso hindú y una colosal capacidad para crear letras inmortales.
Con más de 300 millones de discos vendidos, aún hoy siguen haciendo caja, y eso que sólo estuvieron activos desde 1968 hasta 1980 (cuando falleció su mítico batería John “Bonzo” Bonham), aunque con nueve LPs a sus espaldas.
Su debut homónimo, simplemente antológico, por la puerta grande con hitos como Good Times, Bad Times, Babe I’M Gonna Leave You o Communication Breakdown (uno de los mejores inicios de canción que yo recuerde).
A este le siguieron Led Zeppelin II con la maravillosa Whole Lotta Love, Thank You, Heartbreaker o Ramble On; y Led Zeppelin III ( que maravilla de portada) con Inmigrant Song o Since I’ve Been Loving You.
Con esto llegamos al culminar , al súmmum, a uno de los mejores álbumes de la historia del rock, uno de los que cambiaron mi concepción de la música: el no disco, llamado sin título, o Four Symbols, o Led Zeppelin IV. En ella se encuentran joyas del rock universal como Rock and Roll, Black Dog o el lema, el himno, la leyenda, mi canción favorita de todos los tiempos, la que a una la esencia del rock en siete minutos: Stairway To Heaven.
Sus discos posteriores ya no rallaron a tan alto nivel, pero sí que podemos destacar canciones como The Song Remains The Same, D’yer Maker, (Houses of The Holy); Kashmir (Physical Graffiti); o All My Love.
Su disco homenaje Encomium (1995) en la que muchos artistas consagrados les rinden tributo, y su mitad amable (Page y Plant), juntándose para un doble directo apoteósico titulado No Quarter un año antes, son la prueba viviente de que esta banda nunca morirá, siempre habrá alguien en una tienda de música que pruebe una guitarra al son de Stairway To Heaven, en honor a la música. Y de unos de sus más grandes embajadores.
And She’s buying a Stairway To Heaven…!

Versión Orinal #7: Top Peores Covers del Mundo (Parte II)


Hoy, como todo los viernes, os traemos otra entrega de Versión Orinal con la segunda parte de la serie de vídeos mexicanos Top Peores Covers del Mundo, que en este caso nos trae tres versiones desternillantes y absolutamente jocosas.
Pasamos a presentarlas y seguimos con la clasificación que empezamos la semana pasada:
6.Los Autistas del Verano desintegran The Man Who Sold The World de Bowie pero al estilo Nirvana. no os perdáis el de la guitarra eléctrica, qué pasión le pone. El otro descalzo y con la acústica, viene y va desesperado…en fin, parecen salidos de la peli Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco.
5.Tito Dinamyta y su banda destrozan By The Way de Red Hot Chili Peppers. en este caso los músicos no son tan malos y el cantante desafina montón pero se medio escucha, el tema es aquí la coreografía espasmódicamente desmesurada que se marca el tío que parece que lleva dos dinamos metidas por ahí…
4.Los Darkys Trankis aniquilan The Final Countdown de Europe. Vamos, en vez de sangre, parece que tienen horchata. Además desafinan para parar dos trenes y encima el órgano parece que se lo ha prestado el gitanico de la feria. Sólo falta la cabra. El detalle de los palets sujetando el escenario dice mucho de lo granado del evento que amenizan estos cracks.
Pues bien, la semana que viene daremos la puntilla a estos despropósitos musicales con el Top 3. Promete ser aterrador. No os lo perdáis.

Y el incendio nos despertó


Arcade Fire. Ese incendio en la sala de videouegos de Exeter, New Hampshire, inventado o no, fue el hecho que incitó a Win Butler a ponerle ese nombre a su banda afincada en Montreal.
Por cierto, qué grandísima banda. Posiblemente estemos ante un de los fenómenos más revolucionarios de la música actual.
Desde que empezó el siglo XXI parecía vivirse un letargo musical del que era difícil despertar.  Ellos lo consiguieron incendiando el rock, revolucionándolo de arriba abajo con su música ecléctica, teatral, a ratos anárquica pero coral a la vez, con la mayor parte de sus miembros multi instrumentistas, rotándose en sus funciones, intercambiando roles, creando escenas teatrales a la vez que tocan, actuando la música, podríamos decir. Sus conciertos son efemérides, acontecimientos únicos, derroches de talento y originalidad.
Los culpables de esta joya del nuevo siglo son el americano Win Butler, el ideólogo junto a su esposa la canadiense de origen haitiano Régine Chassagne. Junto a ellos, el hermano de Win, William Butler, Richard Reed Parry, Tim Kingsbury , Jéremy Gara, Sarah Neufeld y Owen Pallet. Numerosos y brillantes, usan instrumentos como la zanfona raros en un grupo indie.
En cuanto a su discografía, tienen cuatro trabajos editados: Funeral (2004), Neon Bible (2006), The Suburbs (2010) y su último disco Reflektor de 2013.
De su primer trabajo, colosal, épico y legendario destacamos este Wake Up, Une Année sans Lumière, In The Backseat o Haiti (en recuerdo a los orígenes de Chassagne).
Del segundo podemos mencionar,aparte de haber sido grabado en una Iglesia, el temazo Keep the Car Running.
Su tercer LP, The Suburbs, colmado de reconocimiento y éxitos como Grammy a mejor álbum del año, contiene joyas como The Suburbs, Ready To Start, We Use To Wait o Month of May.
Su último trabajo, Reflektor, nos deja temas como el homónimo Reflektor, You Already Know o la maravillosa Afterlife.
Además de todo ello, han creado la banda sonora de la película de Spike Jonze Her y han participado y deslumbrado en Saturday Night Live junto a Bono, Ben Stiller o Zach Galifianakis.
Su grandeza ya es elogiada, es normal. Y es que, al final, ese incendio de la sala de videojuegos nos hizo despertar del letargo sonoro para imbuirnos en una experiencia sublime y única.
Wake Up…!

Dos almas sureñas, un mismo proyecto


Barracus. O lo que es lo mismo, Gussy y Lucas. Tanto monta, monta tanto. Dos almas sureñas de cuna navarra con raíces rockeras que buscan recorrer caminos propios a través de su fenomenal dúo fundado por diversión en 2011 y como socios de la discográfica Discos ElGringo que ellos mismos regentan, autoproducen, financian y regalan joyas en forma de discos a otros artistas vecinos (como Gregario De Luxe, Airam Etxaniz o Chuchín Ibáñez).
Ambos procedentes de bandas pamplonesas con marcado estilo sureño como son El Color de la Duda (cuyo frontman era Gussy Carvajal ), y El Señor Ramón (que contaba con la voz de Lucas Irisarri), se decidieron   a juntar sus caminos para abrir puertas musicales que estaban medio cerradas con sus grupos y se lanzaron a escribir canciones hasta que, casi sin querer, nació su primer álbum Cruce de Caminos, con el que comenzaron a fomentar uno de sus fuertes (aparte del formidable empaste de voces ) como es el formato acústico, aunque en directo contaron en gira con Raúl Elizalde (guitarra), Kike Iturralde (bajo),Carlos Colina (Teclado y Steel guitar) y Dani Arias (batería), compartiendo Gussy y Lucas la voz y las acústicas.
Con este material, se meten en su estudio y graban Gran Hotel, en 2012, con formato banda clásica. De este LP rescatamos temazos como Olvídate de Mi, Pornográficos (el video clip es apoteósico), La Rendición o Exceso de Equipaje, todas ellas con un sabor sureño  de estilo Americana, con toques country y un punto entre romántico y amargo realmente soberbio, donde tiene que ver y mucho la magnífica gama de tonos que sacan ambos de su sociedad.
En 2013 editan un CD/ DVD directo desde Baluarte donde el despliegue es absolutamente demoledor y los temas suenan fantásticos.
Y es ahora en marzo de 2014 cuando su Tercer LP Buenaventura está recién salido del horno con un repertorio increíble (las cuatro canciones que he escuchado son de diez), con un primer single, Septiembre, del que me evocan tintes de Los Del Tonos, pero con un sello personal inconfundible: el gusto por las buenas canciones. Dos a dos y Rolling Stones son otros ejemplos de buen gusto, de sutileza, de trabajo y de dedicación a las letras como esencia de su música.
Estrenan disco desde el incomparable marco del Planetario de Pamplona este viernes 28 marzo, en un concierto acústico que promete ser antológico.
Barracus, un trozo de la ruta 66 en el corazón de Pamplona. Suerte, Gussy y Lucas.

La eterna diva del Soul


Aretha Franklin. La enorme, gigantesca, carismática , indiscutible y vitalicia Reina del Soul. Nacida en Memphis hace hoy 72 años, resulta una auténtica gozada cada canción que se le escucha, con esa potente y aterciopelada voz , torrente y lirismo en uno, con ese soul que le sale por los poros fruto de su niñez gospel y de su sentimiento expresado a través de la música. No en vano esta considerada en muchos círculos, listas y medios como la mejor cantante de todos los tiempos. Suscribo la máxima.
Y es que Aretha, con esa cara de ama de casa entradita en carnes típicamente afroamericana, convierte en arte todo lo que hace. Ya de criatura en la iglesia destacaba sobremanera, formando parte de un coro gospel itinerante donde era la discutible protagonista, lo que le valió varios contratos discográficos hasta acabar fichando por Atlantic Records, al igual que Wilson Pickett.
Es aquí donde cosecha sus primeros y mayores éxitos, canciones suyas o de otros da igual,se apropia de ellas con una naturalidad y clase pasmosas. Es el caso de Respect, himno reivindicativo firmado por Redding del que se aprovecha Aretha para incidir en temas tabúes como el machismo o la lucha de clases, en boga en su tiempo. No desaprovechó su oportunidad, y por ello se le considera una de las artistas más comprometidas con su condición. En la misma línea temática van otros éxitos suyos como Think (con el que triunfó en solitario y junto a los Blues Brothers), You Make Me Feel (Like a Natural Woman), versioneado por muchísimas cantantes como la malograda Whitney Houston; I Say a Little Prayer (originalmente cantada por Dionne Warwick), Chain Of Fools, Since You’ve Been Gone o covers como Bridge Over Troubled Water de Simon & Garfunkel.
Aretha escribió una nueva página en el Soul que la catapultó al reconocimiento internacional, pero además consiguió que su causa fuera la de muchas otras mujeres como ella, lo cual, entre muchas otras cosas, le valió para ser la primera mujer en ingresar en el Rock and Roll Hall of Fame.
Hoy día nos deleita con su presencia más bien poco pero sus canciones siguen recordándonos lo grande que fue…y que sigue siendo. Dios Salve a la Reina del Soul.

Solidaridad Punk


Angelic Upstarts. Uno de los grupos Punk que comenzó el movimiento Oi!, asociado a los Skinheads británicos, antifascistas, anti sistema y dotados de una capacidad extraordinaria para la protesta violenta e insubordinada.
Caso de estudio son sus conciertos donde casi siempre había altercados y cargas policiales.
No obstante, quizás este grupo pasará a la historia precisamente por lo que no era: una banda comprometida y solidaria, a raíz de su archiconocido tema Solidarity, en favor de los trabajadores polacos de los astilleros de Gdansk que se revelaron contra el régimen comunista el general Jaruzelski y su decretada ley marcial en 1981 a través del sindicato Solidarnosc encabezados por el mítico líder y ex presidente polaco Lech Walesa.
La canción se convirtió en un himno obrero en el Este de Europa y fue prohibido en el régimen de la Unión Soviética.
En Occidente pegó también un montón, siempre asociado a movimientos sindicalistas y obreros que se alineaban con la causa polaca; estamos ante un fenómeno social más que una canción, incluso podríamos decir que tuvo más repercusión política que musical (en listas no funcionó muy bien que digamos) y a nivel de la calle, bares, tabernas, la cosa fue fenomenal.
Aún hoy podemos escucharla por ahí, sonido de un tiempo pretérito no muy lejano.
En cuanto a Angelic Upstarts, a pesar de ser enseña de una tendencia músico-cultural, no podemos decir que tengan muchas canciones en mi opinión rescatables, si acaso su primer single The Murder of Liddle Towers, su declaración de intenciones I’m an Upstart o England. Disueltos y reunidos varias veces no pudieron nunca superar ese gran éxito del cual los trabajadores polacos les estarán eternamente agradecidos.
Give them Hope, Give Them Strength, Give Them Life…!

Cine & Música #8: Alta Fidelidad


High Fidelity. Alta Fidelidad. Una de las películas con las que más me siento identificado. Por su dosis de realidad. Por su homenaje a los melómanos, a los que amamos la música. Por ese ambiente disquero de las viejas tiendas de vinilos que tanto hemos trotado. Por las reflexiones de su protagonista encarnado tan magistralmente por el gran John Cusack, acompañado del sublime Jack Black y otro excepcional coro de secundarios como Todd Louiso, Tim Robbins o Catherine Zeta-Jones.
Siguiendo el hilo argumental de la novela homónima de Nick Hornby (cambiando Londres por Chicago , el nombre del prota y variando ligeramente la lista de canciones), Stephen Frears desgrana una historia romántica ambientada en un entorno donde todo gira alrededor de los gustos musicales de sus personajes, con un escenario tan rockero como Chicago, sus tiendas de discos, sus clubes y sus habitantes, sus pasiones y contradicciones, resultando una comedia romántica, personal (centrada en el personaje de Rob Gordon), pero coral a la vez.
En cuanto a su banda sonora y sus cincuenta y tantas canciones, inundan las escenas de arriba abajo, sirviendo para todo tipo de secuencias, como la hilarante coreografía que se marca Jack Black al ritmo de Katrina & The Waves, o su impresionante interpretación del Let’s Get It On de Marvin Gaye, sin olvidarnos la formidable versión que hace Lisa Bonet del Baby I Love Your Way de Peter Frampton
En el disco encontramos mucho más: You’re Gonna Miss Me de 13thFloor Elevators, Who Loves The Sun de The Velvet Underground, Everybody’s Gonna Be Happy de The Kinks, Shipbuilding de Elvis Costello, The River de Bruce Springsteen,etc. una de las bandas sonoras más extensas, completas y variadas que jamás haya escuchado.
Una joya sonora y visual. Alta Fidelidad. Disfruten y aplaudan.

El dolor del hombre de negro

Johnny Cash. El indiscutible rey del Country Rock. Un tipo duro, con personalidad, con carácter y con una voz característica, comprometido con los desfavorecidos y los marginados; excesivo y radical en ocasiones, adicto a todo tipo de pastillas como las anfetaminas, rehabilitado y reincidente. Sobre todo, un pedazo de artista.
Nacido en Arkansas en 1932 en el seno de una numerosa familia algodonera, perdió muy joven a su hermano mayor, hecho que le marcó profundamente.
Posteriormente empezó a cantar gospel hasta que fue enrolado en el sello Sun Records y empezó a hacer giras con dos artistas más, un tal Elvis Presley y Jerry Lee Lewis, ( viajes en los cuales se hizo adicto a las anfetaminas).
En esa época caótica en lo personal empezó a triunfar musicalmente con hits como Ring of Fire, es entonces cuando empieza a hacer recitales en prisiones como su célebre directo At Folsom Prison, siendo considerado com un héroe carcelario con su Folsom Prison Blues, Girl of the North Country (junto a Bob Dylan) o Walk The Line. Es la época en la que se casa en segundas nupcias con June Carter, lo que le aporta a estabilidad y lo aleja temporalmente de las drogas.
Entrados en los setenta empieza una época más espiritual y comprometida, es el famoso Man In Black, su famoso Hello I’m Johnny Cash, su propio show de Televisión con invitados ilustres como Carl Perkins, Ray Charles o Derek and The Dominoes, es su cúspide en la fama.
En los 80 sin embargo, su fama empieza a caer coincidiendo con un desinterés generalizado por el country, aunque forma el súpergrupo The Highhwaymen junto a otros grandes del country como Kris Kristofferson, Waylon Jennings o Willy Nelson.
El gran cambio llega con su firma por American Recordings ya a finales de los ochenta, donde graba un disco homónimo de versiones de artistas rock y folk como Bird on a Wire de Leonard Cohen, al que siguieron continuaciones en las que Cash realiza fabulosos covers como el Personal Jesus de Depeche Mode, One de U2 o este maravilloso Hurt de Nine Inch Nails.
Cash nos dejó en 2002 con un inmenso legado musical y ubicando demostrado ner una personalidad férrea y voluntariosa a pesar de sus problemas personales, que pudo sobrellevar gracias a June Carter, su musa y esposa, a la cual únicamente pudo sobrevivir cuatro meses.
Lo que siempre sobrevivirá es el recuerdo del Hombre de Negro.

Versión Orinal #6: Top 10 Peores Covers del Mundo (Parte I)


Hoy, en Versión Orinal, no traemos una, sino varias versiones desastrosas para la desgracia de los oídos del respetable a través de la serie de vídeos Top 10 Peores Covers del Mundo en tres entregas.
La verdad es que es gente anónima que merece todos mis respetos ya sólo por ponerse delante del público (algunos son niños o adolescentes, así que seremos buenos). Aún así, el espectáculo que ofrecen es dantesco y ridículo.
En este primer video aparecen cuatro actuaciones que pasamos a desgranar, en orden descendente (tal y como lo presentan los autores mexicanos).
10.Las Vikingas versionean Here Comes The Sun de los Beatles, un auténtico despropósito desafinado y desacompasado
9.Los Sordos perpetran Highway To Hell de AC/DC. Estrambóticos a más no poder, utilizan una trompeta desafinada en vez de la voz, y la guitarra, bajo. y batería son la nulidad personificada.       El alcohol también juega un papel importante en esto…

8.Liu Kang Jr. Y los Milhouse destrozan Two Princes de Spin Doctors.. Y encima el flipado del chinorris piensa que lo hace bien…¡menuda experiencia sonora!.

7.Coco Liso y Los Rancheros Surfers Futuristas se suben a un carromato y “homenajean” a Jerry Lee Lewis con su inefable versión de Great Balls of Fire, sobre todo no tiene pérdida el solo final de piano con el culo…
La próxima semana Versión Orinal os traerá la segunda parte, promete tanto o más que la primera… ¡No os lo perdáis!.

Los archiduques del siglo XXI


Franz Ferdinand. Nombre del archiduque de Austria y Hungría y príncipe heredero al trono que fue asesinado en Sarajevo en 1914 y desencadenó la I Guerra Mundial.
Franz Ferdinand. Nombre de un pedazo de grupo de rock escocés formado en Glasgow en 2004 y compuesto por Alex Kapranos, Nick McCarthy, Paul Thompson y Bob Hardy.
Me encanta casi todo de ellos, su personalidad, su eclecticismo, su contundencia en directo, su contemporaneidad pero a la vez su modestia al reconocer sus raíces e influencias (Talking Heads, Duran Duran, The Clash, Wire); y a resultas de todo ello me encanta su sonido tan propio y personal.
Me encantan sus canciones. sobre todo su homónimo primer LP de los cuatro que tienen hasta el momento, con su himno Take Me Out, pero también con bombas como Jacqueline, This Fire , The Dark of the Matinée, Auf Achse o Michael. Es un canto al trabajo bien hecho y bien producido ( por ellos mismos junto al sueco Tore Johansson). Es un ejemplo de que el indie elegante manda en el nuevo siglo.
Su segundo disco, You Could Have It So Much Better, es una progresión lógica del primero pero en mi opinión algo inferior, aunque tiene temas intensos y geniales como el hit Dou You Want To, The Fallen y Walk Away.
Con el tercer disco, Tonight, Kapranos y su banda sufren un pequeño estancamiento creativo debido a las larguísimas giras y se deciden por un producto pelín más bailable y comercial, rescatando su single de lanzamiento Ulysses como lo mejor del mismo.
En 2013, tras un parón de cuatro años, vuelven a la carga con Right Thoughts, Right Words, Right Action. Recuperan bastante del sonido genuino de su album de debut aunque sin renunciar a temas bailables. Destacan Evil Eyes, Love Illumination y Right Action para rematar un buen disco, sin superar sin embargo a los dos primeros.
No obstante, Franz Ferdinand pertenece a la escasa raza de grupos con sonido propio, en constante expansión (con algunos altibajos),y que probablemente marquen época, aunque aún les queda camino por recorrer.
Take Me Out…!
franz-ferdinand

Soul foral De Luxe


Gregario De Luxe. Actualmente, una de las bandas referencia a nivel nacional de la música soul y R & B. No sólo eso: con su primer disco estuvieron liderando todo un mes las listas nacionales del género. Y por si fuera poco, son de Pamplona. Y uno de ellos es amigo…
Sentimentalismos aparte, esta numerosa orquesta soul nace en 2003 como una banda de versiones del pop rock patrio. Al año siguiente el grupo aumenta y también su repertorio, dando un giro hacia covers de Beatles y Stones
Es en 2005 cuando Gregario De Luxe (salvo pequeños cambios),toma su forma y formato definitivos, según ellos, al ver la luz!. El soul, sus canciones, su estética “Blues Brothers“, su toque Commitments con coros femeninos y su espectacular sonido directo pasan a ser su seña de identidad. Desde entonces, la banda , utilizando siempre pseudónimos-homenaje, está compuesta por Reverendo Cleofus Yeims al bajo, Godofredo de Dax a la batería, Elwood Pinzón a la guitarra solista y Jake Mate con la rítmica; la inmensa sección de vientos con Jeffrey Jackson (trompeta), Jammin’Jason (saxo),John John Bones (trombón), Jumpin’ Jodie D (saxo barítono) y a los coros las maravillosas Gregariettes, con Dina (voz solista), Dee Dee, Dotty y Daisy. A la voz, teclados, composición y misión evangelizadora, Thelonious Tatum.
El resultado, simplemente magnífico. Su primer álbum de estudio, Hallelujah ( I Wanna Shout) fue un éxito de ventas y críticas. Producido en diciembre de 2012 a dúo por Thelonious y el gran Gussy de discos El Gringo, cuenta con seis canciones propias, como este Hallelujah, la balada desgarradora estilo Otis Redding She’s The Woman, la femenina Your Last Kiss o All Around The World entre otras, las cuales conforman un precioso homenaje al sonido Stax pero con una impronta personal en cada una de ellas. Cierran el disco dos versiones, Flip, Flop & Fly de Big Joe Turner (pero popularizada por los Blues Brothers) y I’ll Take Her de Eddie Floyd.
Pero su gran fuerza reside en un directo potente, salvaje, aderezado de speachs reveladores y de versiones soul como Everybody Needs Somebody To Love, Think, Soul Man, Hard To Handle, o Sweet Home Chicago. En definitiva, la creme de la creme soulera.
No en vano les contemplan cinco años seguidos actuando en el prestigioso festival Jazzaldia de San Sebastián, dos años consecutivos en la plaza del castillo en San Fermín (donde coincidieron con los auténticos Blues Brothers Band y Commitments) o su presencia en las mejores salas del país como Galileo Galilei o Luz de Gas, además de ser archiconocidos en el circuito local.
El 4 de abril tendréis la oportunidad de escuchar su música y de “ver la luz” en la sala Subsuelo de Pamplona, donde estrenarán canción propia y dos covers nuevos que no desvelaré pero que prometen y mucho…
May Soul Be With You!

El endiablado mago del Soul


Wilson Pickett. Su nombre huele a leyenda, a música negra, a sonido Stax ( a pesar de haber nacido en Alabama y grabar con Atlantic Records), a múltiples influencias posteriores y sobre todo a éxito, a todo lo que tocaba lo convertía en oro. Una especie de Midas afroamericano que cogió una canción, como la de Chris Kenner (Land of 1000 Dances), a la que imprimió un estilo endiablado e hizo absolutamente suya en 1966, de tal manera que pocos se acuerdan de que es una versión, que a su vez Ted Nugent, Ike & Tina Turner o los Blues Brothers quisieron emular, siempre al estilo Pickett, dinámico y alegre.
De su cosecha propia tenemos una joya como es In The Midnight Hour, con la inestimable colaboración dl Coronel Steve Cropper (que ya compusiera en su día para Otis Redding) y que luego The Jam o The Commitments harían suya.
Otras perlas de su discografía son Mustang Sally, I’m In Love, Funky Broadway o la archiconocida Everybody Needs Somebody To Love de Solomon Burke, pero a la que todo el mundo reconoce con su versión.
Posteriormente haría covers de otros estilos como Hey Joe de Hendrix o el Born to Be Wild de Steppenwolf pasado por el túrmix el soul.
Realmente reconocemos en Pickett a un intérprete más que autor, pero de los que deja huella y sello, con una impronta especial, un ritmo endiablado y una ambición sin límites.
Una repentino infarto se lo llevó en 2006 a los 65 años, convirtiéndose automáticamente en leyenda. Su estilo gospel incendiario siempre retumbará en nuestros oídos y permanecerá siempre en el Olimpo del soul y en su huequecito merecido del Rock & Roll Hall of Fame.
Na nara nana…!

Deporte & Música #6: República de Irlanda


Eurocopa 2012. 14 de junio, Gdansk, Polonia. Irlanda se enfrenta a la todopoderosa España, a la sazón campeona del torneo, con la que en el minuto 73 va perdiendo ya por 4 a 0.
En ese momento, se produce algo absolutamente sobrecogedor: los más de veinte mil fans irlandeses, sabiéndose  ya eliminados pero lejos de abuchear a su equipo, comienzan un largo y repetitivo canto del cisne que dura 21 emotivos minutos donde no cesan de repetir una y otra vez los acordes y la letra de su himno oficioso: Fields of Athenry.
Esta balada folk, que habla de las penurias de un irlandés apresado por robar para comer y deportado por ello a Australia, fue inicialmente escrita por Pete St.John en 1970, aunque las malas lenguas hablan de una adaptación de un tema folk de 1880…
La fama le llegó con la grabación de Danny Doyle en 1979, pero quién le dio verdadera popularidad y la convirtió en himno oficioso de los equipos deportivos tanto de fútbol como de Rugby del país del trébol fue la de Paddy Reilly de 1983, superando en popularidad en las gradas al himno oficial irlandés,  al grandioso himno de la selección de Rugby Ireland’s Call, o a la folkie y entrañable Danny Boy. Además ha sido objeto de multitud de versiones como la de The Dubliners ( la más famosa) y otras más alternativas como las de  Dropkick Murphys , C.R.A.F.T.  o No Use For A Name.  Después de la exhibición de Polonia, en la que me quedé totalmente estupefacto ( si bien ya sabía de lo que podían ser capaces los hinchas paddies), Irlanda demostró al mundo que animando, cantando y estando orgullosos de sus raíces no tienen rival.

Low lie the Fields of Athenry…!