Y el incendio nos despertó


Arcade Fire. Ese incendio en la sala de videouegos de Exeter, New Hampshire, inventado o no, fue el hecho que incitó a Win Butler a ponerle ese nombre a su banda afincada en Montreal.
Por cierto, qué grandísima banda. Posiblemente estemos ante un de los fenómenos más revolucionarios de la música actual.
Desde que empezó el siglo XXI parecía vivirse un letargo musical del que era difícil despertar.  Ellos lo consiguieron incendiando el rock, revolucionándolo de arriba abajo con su música ecléctica, teatral, a ratos anárquica pero coral a la vez, con la mayor parte de sus miembros multi instrumentistas, rotándose en sus funciones, intercambiando roles, creando escenas teatrales a la vez que tocan, actuando la música, podríamos decir. Sus conciertos son efemérides, acontecimientos únicos, derroches de talento y originalidad.
Los culpables de esta joya del nuevo siglo son el americano Win Butler, el ideólogo junto a su esposa la canadiense de origen haitiano Régine Chassagne. Junto a ellos, el hermano de Win, William Butler, Richard Reed Parry, Tim Kingsbury , Jéremy Gara, Sarah Neufeld y Owen Pallet. Numerosos y brillantes, usan instrumentos como la zanfona raros en un grupo indie.
En cuanto a su discografía, tienen cuatro trabajos editados: Funeral (2004), Neon Bible (2006), The Suburbs (2010) y su último disco Reflektor de 2013.
De su primer trabajo, colosal, épico y legendario destacamos este Wake Up, Une Année sans Lumière, In The Backseat o Haiti (en recuerdo a los orígenes de Chassagne).
Del segundo podemos mencionar,aparte de haber sido grabado en una Iglesia, el temazo Keep the Car Running.
Su tercer LP, The Suburbs, colmado de reconocimiento y éxitos como Grammy a mejor álbum del año, contiene joyas como The Suburbs, Ready To Start, We Use To Wait o Month of May.
Su último trabajo, Reflektor, nos deja temas como el homónimo Reflektor, You Already Know o la maravillosa Afterlife.
Además de todo ello, han creado la banda sonora de la película de Spike Jonze Her y han participado y deslumbrado en Saturday Night Live junto a Bono, Ben Stiller o Zach Galifianakis.
Su grandeza ya es elogiada, es normal. Y es que, al final, ese incendio de la sala de videojuegos nos hizo despertar del letargo sonoro para imbuirnos en una experiencia sublime y única.
Wake Up…!