Ciudades del Rock #2: Dublín


Dublín. Baile Atha Cliath en gaélico ( La ciudad del vado de cañizo). Probablemente sea, sin discusión, la ciudad de la música por excelencia, como capital del país de la música por excelencia. Y es que no conozco a ningún irlandés que no sepa tocar algún instrumento, lo llevan en la sangre, se puede ver desde las calles, en la comercial Grafton Street, en el inmenso Phoenix Park o en los innumerables pubs que se pueden encontrar por toda la ciudad, especialmente en los del Temple Bar que ofrecen multitud de actuaciones en directo, ya sea de blues, de jazz, de rock, o de su maravilloso folk irlandés con sus fantásticos bailes jig.
Es del folk de donde provienen la mayoría de artistas y grupos dublineses, como los de nuestra canción The Dubliners, que se marcan la melodía más tradicionalmente dublinesa, Molly Malone, y que junto a The Chieftains, representan la esencia de la música tradicional.
Pero Dublín no es sólo folk, a orillas del Liffey nacieron geniales cantantes y bandas mundialmente reconocidos: en cuanto a solistas tenemos a la polémica Sinead O’ Connor, con un pop de protesta y reivindicación, al igual que la cantautora Eleanor McEvoy, famosa por su canción Only a Woman’s Heart o Ronan Keating, que hizo una canción a medias con Paulina Rubio…
Por extraño que parezca, hay dos grupos de quinceañeras que han salido de aquí, Boyzone y Westlife, pero me interesan más otros grupos y solistas que han salido de tierras dublinesas en décadas distintas pero con resultado arrollador:los maravillosos Thin Lizzy (con el mítico Phil Lynott al frente), los Boomtown Rats de Bob Geldof (I Don’t Like Mondays), el carismático e influyente rockero Rory Gallagher y My Bloody Valentine, una de las referencias indie de los noventa. Otros dos grupos menores de los ochenta y noventa fueron Hothouse Flowers y An Emotional Fish.
Luego están aquellos grupos que si bien no todos sus componentes proceden de Dublín, si que alguno de sus miembros era dublinés o tuvieron su sede aquí, como The Waterboys, The Cranberries o The Pogues.
Pero sus mejores embajadores, los que han paseado con orgullo irlandés el nombre de Dublín por todo el mundo y han elevado a la ciudad a una de las mecas del Rock son sin duda los dublineses Paul Hewson y Larry Mullen Jr., quienes acompañados de los adoptivos Clayton y The Edge, componen una de las mejores bandas de la historia, U2.
Por ultimo, referencia cinematográfica con The Commitments, el mejor soul de Europa hecho por los negros de Europa y de Irlanda: los maravillosos y curiosos dublineses, sin duda lo mejor de esta ciudad.
In Dublin ‘s Fair City, When the Girls are so Pretty, I First set my Eyes on Sweet Molly Malone…!.