El Diamante Elegante


Neil Diamond. Pocos cantantes pueden presumir de su intachable etiqueta de gentleman, refinado, con una envidiable voz, una técnica exquisita y depurada, pudiendo ejecutar enormes clásicos sin despeinar su melena leonina, tales como Sinatra o Burt Bacharach; haciendo gala de un repertorio de quilates como la entrañable Sweet Caroline, la tarantinesca Girl You’ll Be a Woman Soon, He Ain’t Heavy He’s My Brother o I’m a Believer (que popularizarían The Monkees).
En los setenta se vuelve más profundo, con canciones con mensaje como Shilo, con el album Hot August Night (1972), primero en superar los dos millones de copias, con colaboraciones con Robbie Robertson, en Beatiful Noise, con el excelente album para la banda sonora de Juan Salvador Gaviota, con Barbra Streisand en You Don’t Bring Me Flowers, con una consolidada carrera como compositor para otros artistas .(Glenn Campbell o James Darren le estarán agradecidos).
En la década de los ochenta, a pesar de hacer cosas como Yesterday’s Songs, seguir componiendo frenéticamente y retomar los clásicos The Jazz Singer o I Dreamed The Dream (de Los Miserables), comienza su declive, en primer lugar por problemas con su discográfica, y en segundo por una cuestión de estilo: se le comienza a tildar de hortera, de trasnochado, de romanticón, en una década donde comienza a primar más lo visual, el Techno, los video clips y la música de autor se va empezando a guardar en los armarios. Eso es lo que le pasó al de Brooklyn, sencillamente. Un pedazo de artista que se quedó con una reputación y prestigio intactos pero al que cada vez le salían menos bolos porque sencillamente había pasado de moda.
Con la perspectiva que dan los años, Neil Diamond volvió a recuperar su prestigio a base de aparecer continuamente en recopilatorios con canciones suyas o en pelis con covers míticos como el que le hicieron Urge Overkill para Pulp Fiction o el fantástico Sweet Caroline que descubrí por primera vez en Beautiful Girls con Uma Thurman , Timothy Hutton y Matt Dillon cantándola como locos. Por no hablar de su legado de influencias (José  Luis Rodríguez El Puma y Camilo Sesto por ejemplo iniciaron su carrera a su imagen  y semejanza). Y es que el tiempo ha vuelto a colocar a este dandy con talento en el lugar en el que se merece.
Sweet Caroline, pa pa pa…Good Times Never Seemed So Good…!

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