La Luz que Guió a Ray


Ray Charles. Nacido Ray Charles Robinson un 23 de diciembre de 1930 en Albany (Georgia), con tan sólo cinco años de edad un glaucoma truncó su visión y le dejó ciego total para el resto de su vida. Eso no impidió que Ray desarrollara todo su potencial rítmico y vocal y disfrutara de los domingos de gospel en la iglesia aprendiendo de oído a tocar todo lo que le ponían en las manos, aunque se quedó con el piano y maravilló a quienes le escuchaban. Un muchacho invidente que llevaba el ritmo endiabladamente bien al piano y que cantaba como un ángel ronco con un acento sin pulir tan de campos de algodón. Su popularidad en Georgia fue subiendo como la espuma, lo que le llevó a participar en el Newport Jazz Festival donde su mezcla de jazz, blues y gospel le proporcionó un contrato con el sello Atlantic que rápidamente empezó a colocar sus primeros sencillos con gran éxito en las radio fórmulas de la época, hasta que con What I’d Say (1959) consguría su primer número 1 y posteriormente un álbum en vivo que lo consagrarían como uno de los artistas afroamericanos más importantes del momento. Os dejamos el video de una actuación suya de 1981 para que apreciéis todo el talento y el carisma que le salía por los poros.
Sobre todo destacaría de Ray Charles, aparte de su voz y su increíble manejo del piano, dos cosas: la primera, su versatilidad; capaz de emocionar con baladas hondas y desgarradas y de hacer vibrar con melodías trepidantes e intensas. Su segunda cualidad fue su increíble capacidad para adaptarse a todo tipo de artistas y géneros, los cuales lo buscaban desesperadamente para colaborar con él: desde los Blues Brothers ( genial su sketch en la película de 1980), con su amigo Quincy Jones, con el country man Willie Nelson, con la cantante de jazz Diana Krall, con Norah Jones, etcétera.
Su lista de éxitos es interminable, pero nos quedaremos con estas canciones en orden descendente de peor a mejor: Seven Spanish Angels, You Don’t Know Me, I Got a Woman, Mess Around, I Can’t Stop Loving You, What I’D Say, Unchain My Heart (que años después popularizaría Joe Cocker), la frenética Shake Your Tail Feather, la pegadiza e inmortal Hit The Road Jack (junto a sus Raiettes), y el himno de su estado de nacimiento, la gloriosa balada Georgia on My Mind – que al principio iba dedicada a una chica con ese nombre-.
Ray Charles, el mito que nos dejó hace casi once años, que supo sobreponerse a ser invidente toda su vida, heroinómano durante mucho tiempo y afroamericano luchando por sus derechos e incluso siendo arrestado por ello. Ray Charles, a quién se le rindió un excelso homenaje con la película biográfica protagonizada magistralmente por Jamie Foxx. Ray Charles, considerado según Rolling Stone como el mejor cantante masculino de todos los tiempos y segundo mejor por detrás de Aretha Franklin. Mito de la música, siempre lo tendremos en nuestro corazón.
Georgia on My Mind…!

2 comentarios en “La Luz que Guió a Ray

  1. Hay una cita de Ray Charles en la que dice que nació con la música dentro de él, que era una parte de sí mismo. En mi opinión, esta afirmación es totalmente cierta. Uno de los grandes iconos de la música del siglo XX.

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