Servicio Postal Electrónico


The Postal Service. Dúo norteamericano basado en los alrededores de Seattle formado en 2003 por el líder de Death Cab For Cutie, Ben Gibbard y su amigo Jimmy Tamborello (ex-Headset y Figurine), ayudados en ocasiones por Jenny Lewis y Chris Walla, famosos por desarrollar un pop electrónico o electro indie, con muchas bases rítmicas,- a cargo de Tamborello-, pero sin descuidar en sus composiciones las estructuras eminentemente poperas- a cargo de Gibbard-, y con gancho en sus estribillos que recuerdan levemente a New Order o Pet Shop Boys pero dando la sensación de que aportan algo nuevo, de que están descubriendo un nuevo sonido, y lo más chocante es que su procedencia, Seattle y su sello Sub Pop, invitan en un primer momento a creer que hay algo que no cuadra: ¿Qué hacen estos dos que parecen y suenan como británicos en la Meca y el sello del grunge?.
Con todo ello no es de extrañar que con tan sólo un álbum en el mercado, Give Up (2003), hayan partido la pana y arrasado tanto en ventas como en adeptos, ya que en la primera escucha se aprecia una curiosa mezcla latente en casi todos sus temas entre lo pausado y lo frenético, entre el control y el descontrol; quizás le falte un punto de locura e improvisación para ser un diez rotundo, aunque no siendo mi estilo, nunca me he cansado de escucharlo desde que llegó a mis manos y muy poco sobra en esta increíble ópera prima: su obra maestra, la evocadora Such Great Heights, el famosísimo y archiconocido en los clubs The District Sleeps Alone Tonight, con una cadencia absolutamente embaucadora, muy acid jazz; otras joyas son Sleepin In, We Will Become Silhouettes ( me encanta el inicio), This Place is a Prison, Brand New Colony o Clark Gable.
Este discazo, curiosamente el mayor éxito de Sub Pop desde que Nirvana editase Bleach, de momento permanece como el único y hermoso hijo de este dúo atareado con sus proyectos paralelos y personales pero que esperemos que en un futuro no muy lejano nos honren con otro vástago que nos deje al menos las mismas exquisiteces sonoras que el anterior.
Gratísima sorpresa la que me llevé cuando un conocido me los recomendó, lo escuché no muy seguro de si me iba a gustar, pero la verdad es que tuve que oirlo dos o tres veces del tirón porque me enganchó como pocas obras electrónicas lo hayan hecho jamás ( quizás el Homework de Daft Punk me inspiró parecidas sensaciones), pero es que además es un álbum rebosante de sensibilidad y buen gusto, nunca sientes que algo está fuera de lugar, en definitiva, todo un regalo para los oídos.
They Will See Us Waving From Such Great Heights, “Come Down Now”, They Will Say…!

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