El Irlandés Irredento


Rory Gallagher. Nacido un 2 de marzo de 1948 en Ballyshannon, Donegal, Irlanda, está considerado como uno de los 100 mejores guitarristas de la historia (la revista Rolling Stone lo sitúa en el número 57) y representa una de las mayores figuras del Hard Blues, con una impresionante carrera en solitario, una repercusión de su obra a nivel mundial y un talento a raudales que hicieron de este irlandés uno de los más ilustres embajadores del rock de su país.
Desde su traslado a Cork, adonde se mudaron sus padres desde Donegal, el joven Rory ya mostró sus inquietudes musicales primero con el acordeón y posteriormente con la guitarra, venciendo en un concurso de jóvenes talentos con doce años y tocando con el sexteto Fontana con tan sólo quince. Cuenta la leyenda que a los trece años le sacó cien libras a su madre para comprarse su primera Fender Stratocaster ( y probablemente la primera de Irlanda)  en 1961, la cual conservó durante toda su carrera. Es entonces cuando se empieza a imbuir de influencias como Eddie Cochran, Buddy Holly, Muddy Waters, Chuck Berry o Jimi Hendrix, cogiendo de cada uno lo que más le gustaba.
En 1966 forma junto a Norman Damery y Eric Kitteringham el power trío Taste, con el que practicarán un blues rock clásico pero a la vez con su sello personal, aunque un año más tarde renovará la formación con John Wilson y Charlie McCracken, actuando con ellos en el Royal Albert Hall o el Marquee.
Tras el Festival de la Isla de Wight de 1970 y dos discos a sus espaldas, Rory decide disolver Taste para emprender una carrera en solitario donde logrará desarrollar íntegra y libremente su talento con discazos como Deuce, Blueprint, Tattoo o sus enormes directos cargados de adrenalina y garra que le hicieron legendariamente famoso en directo.
Ahora pasaremos a repasar sus mejores temas de peor a mejor en orden descendente: I Fall Apart, Follow Me, Calling Card, Edged in Blue, Shadow Play, Tatto’d Lady, Loanshark Blues, Moonchild, A Million Miles Away y su pedazo de himno desgarrado y brutal, Bad Penny, canción que desde que la escuché por primera vez me enganchó hasta la médula.
Y es que estamos hablando de un músico racial, entregado, feroz. Lástima que a raíz de un problema de aerofobia le fueran diagnosticadas unas píldoras que le agudizaron una dolencia renal de la que ya no se recuperaría y que acabaría con su vida un 14 de junio de 1995.
Influencia y espejo para músicos como The Edge o Gary Moore (los más grandes guitarras irlandeses después de el) y nuestro Rosendo, que siempre lo cita en sus entrevistas como su mayor ídolo, Rory Gallagher, genio y figura, nos enseñó lo que es disfrutar tocando y tocar disfrutando, vivir a tope la música y fundirse con las seis cuerdas en una actitud vital absolutamente fuera de serie. Una vez le preguntaron a Jimi Hendrix: Oye, Jimi, ¿qué se siente siendo el mejor guitarrista del mundo?. Jimi contestó: Ni idea, pregúntale a Rory Gallagher.
Like a Bad Penny You’ve Turned Up Again…!

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