The Trashmen : Surfin’ Bird

Hoy hablaremos de un fenómeno que se daba mucho en los albores de la industria musical del rock: nos referimos a los grupos que tomaban una canción o parte de ella y la hacían suya sin ningún miramiento, sin pedir permiso, únicamente porque les gustaba o porque se la habían recomendado, o simplemente entregado para grabarla. Eran tiempos donde imperaba la impunidad en cuanto a los derechos de autor, donde el artista o compositor no estaban lo suficientemente protegidos y algunos buitres disfrazados de representantes iban ofreciendo las canciones de un banda a otra. Esta es la historia de uno de los mayores plagios  del rock en sus inicios, porque no fue una canción la  que se plagió… fueron dos.

En 1963, The Trashmen era un grupo de Minneapolis basado en el incipiente sonido Surf, (el cual a su vez había surgido del garaje pero incorporando largas líneas de riff de guitarra melódica), y su trayectoria era más bien modesta, hasta que ese año oyeron dos canciones que tocaban en directo The Sorensen Brothers y un disc jockey local les convenció para que las versionearan. Dichas canciones eran Bird Is The Word y Papa-Oom-Mow-Mow, ambas del cuarteto afroamericano The Rivingtons, los cuales mezclaban el doodoowap coral de voces armónicas con el rock and roll.

Así pues, The Trashmen publicaron Surfin’ Bird como single el 13 de noviembre de 1963, producido por Jack Bates a través del sello Garrett, consiguiendo alcanzar el número 4 en listas US y vendiendo la friolera de 32.000 copias solo en su primera semana, mediante la fórmula de mezclar ambas canciones y hacerla una sola, incluyendo un frenético ritmo y añadiendo la voz nasal del batería y cantante Steve Wahrer, el cual añadía movimientos de ave en el escenario para mayor regocijo de su fans. El problema fue cuando Wahrer incluyó como autores  de “su” canción a The Trashmen‘, ante lo cual  The Rivingtons, que en un principio habían transigido en que estos les cogieran prestados los temas, se querellaron consiguiendo que en los créditos figuraran los autores originales: Frazier, White, Turner y Wilson.

Al final, The Trashmen lograron grabar su disco Surfin’ Bird (1964), el cual se convirtió en un gran éxito, aunque la fiebre del sonido surf se fue diluyendo con la llegada de la British Invasion y acabaron disolviéndose en 1967, si bien luego se volverían a reunir en 1982 hasta la muerte de Steve Wahrer en 1989. Luego han hecho tours a partir de 2007 junto a bandas del Revival surf como The Neanderthals, The Boss Martians o The Untamed Youth.

Sobre estas líneas os dejamos varias actuaciones de The Trashmen, una de 1965 y otra de 2008. Bajo estas líneas os dejamos las originales de The Rivingtons, Surfin’ Bird (titulada originalmente Bird Is The Word) y Papa-Oom-Mow-Mow, donde se puede apreciar el cambio de estilo respecto a The Trashmen.

Surfin’ Bird ha tenido muchas versiones de gente ilustre como The Cramps, The Ramones ( mi cover favorito, incluido en su LP de 1978 Rocket To Russia) la banda techno Orbital, los australianos Silverchair o The Queers.

En lo que a formar parte de una banda sonora se refiere, Surfin Bird aparece en la mítica película de Kubrick La Chaqueta Metálica (1987), en una escena apoteósica. También aparece en la serie animada Family Guy en un hilarante sketch y la tenemos asimismo la versión de Big Bird ( en España Caponata) en el programa Sesame Street.

Surfin Bird es toda una paranoia sonora, precursora del sonido surf unido a los juegos vocales, en la cual The Trashmen basaron su repertorio y que ha sido de inspiración para muchas melodías ulteriores que tienen como nexo en común este pájaro surfero con poco mensaje en sus letras pero mucho ritmo en sus alas. No hay más que ponerles esta canción a dos niños para comprobar los efectos beneficiosos que produce el aleteo de esta ave surfera.

A-well-a, everybody’s heard about the bird
Bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, the bird is the word
A-well-a, bird, bird, bird, well, the bird is the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, well, the bird is the word
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, well, the bird is the word
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, don’t you know about the bird
Well, everybody knows that the bird is the word
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a
A-well-a, everybody’s heard about the bird
Bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, don’t you know about the bird
Well, everybody’s talking about the bird
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
A-well-a, bird
Surfin’ bird
Bbbbbbbbbbbbbbbbbb, aaah
Pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa
Pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-pa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Oom-oom-oom-oom-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-oom-oom-oom
Oom-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-a-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, ooma-mow-mow
Papa-oom-oom-oom-oom-ooma-mow-mow
Oom-oom-oom-oom-ooma-mow-mow
Ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, ooma-mow-mow
Well, don’t you know about the bird
Well, everybody knows that the bird is the word
A-well-a, bird, bird, b-bird’s the word
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow…

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Frank Sinatra : Fly Me To The Moon

A veces sucede que los artistas se benefician del trabajo de otros para sacar provecho del mismo adaptándolo a su idiosincrasia y a sus características vocales y culturales, de tal manera que parezca que el resultado obtenido es única y exclusivamente fruto de su trabajo (o de sus más estrechos colaboradores) y que toda elucubración ulterior a propósito de la procedencia de ese trabajo sea vana y raramente atribuible a alguien ajeno a ellos.
Este hecho fue muy común en el show business norteamericano de mitades de los sesenta, cuando estaba explosionando el fenómeno single y las canciones por sí mismas comenzaron a tener un valor incalculable como vía de éxito inmediato si la misma calaba y gustaba, por lo que hubo verdaderos expertos de búsquedas de temas antiguos ( y no tanto), de calidad y no muy conocidos que se dedicaron a adaptarlos a su conveniencia popularizándolos y en definitiva haciéndolos suyos de una manera irremisiblemente definitiva.

Uno de esos grandes borrowers de la historia de la música fue el grandísimo actor y crooner italoamericano Frank Sinatra, quien sabía mover perfectamente sus hilos para apoderarse de los temas que le hacían tilín y que le iban como anillo al dedo a su portentosa capacidad vocal. Un ejemplo ya lo vimos cuando hablamos de Jim Croce, a quien versioneó Bad Bad Leroy Brown haciéndola suya y pareciendo más antigua que la original. En esta ocasión hablaremos de una de mis canciones favoritas de The Voice – bueno, de las interpretadas por el entre otros muchos artistas-: se trata de Fly Me To The Moon.

Esta espectacular joya de jazz (aunque también se ha convertido en swing incluso bossanova), cuya letra habla de los deseos de alguien de ser encandilado y querido por su media naranja, fue titulada originalmente In Other Words, y su autor fue el compositor neoyorquino Bart Howard, quien la escribió en 1954 para ser cantada en cabarets, principalmente por Felicia Sanders (quien no la grabaría hasta 1959). Debido a su primera estrofa, el tema comenzó a ser conocido como Fly Me To The Moon, aunque pasarían algunos años hasta que Howard le cambiara oficialmente el título. La primera grabación registrada de la canción fue la de Kaye Ballard en ese mismo año en el programa de TV The Mothers in Law a través de Decca Records.En 1956 Portia Nelson la incluiría en su LP Let Me Love You y Johnny Mathis haría lo propio incluyéndola por primera vez como Fly Me To The Moon.

En 1962 Joe Harnell hizo una versión instrumental titulada Fly Me To The Moon- Bossa Nova alcanzando el número 14 en listas, siendo la versión que más lejos llegaría en listas. Así llegamos a 1964, año en que Frank Sinatra la descubre incluyéndola en su LP It Might As Well Be Swing junto al director de orquesta y pianista Count Basie, convirtiéndose en la versión más popular de las mismas y en la que muchos consideran la original. Tony Bennett realizó un cover un año más tarde pero la versión de Sinatra ya se había extendido como la pólvora.

Después de esto, muchísimos artistas  han versioneado el tema ( casi todos basándose en el cover de Sinatra) y tomaremos aquí los ejemplos más relevantes ya que son incontables las veces que se ha retomado.
Tenemos a gente como Shirley Bassey, Nat King Cole o Ella Fitzgerald, monstruos del jazz y del swing que ayudaron a engrandecer aún más el tema.

También artistas como Sara Vaughan,
Tom Jones,
la brasileña Astrud Gilberto o el valenciano Bruno Lomas pusieron su granito de arena en cuanto a versiones de este tema se refiere.

Artistas más contemporáneos también se han sumado a esta gruesa lista como Amy Winehouse, Michael Bublé, la espectacular Diana Krall ( mi version favorita) o su marido Elvis Costello han dignificado aún más esta pieza de jazz universal.

El cine y la televisión también han tenido mucho que ver en difundir este precioso tema con ilustres ejemplos como en el film Wall Street, al inicio de la película Disney Wall E, en Barbarella y también sonó en Pluto Nash.

El film romántico Abajo el Amor también contó con este tema para su score, pero el momento más soberbio de cuantos ha protagonizado Fly Me To The Moon en el celuloide es, en mi opinión, la película Space Cowboys en su escena final, no tiene desperdicio.

Fly Me To The Moon se ha convertido por derecho propio en una pieza universal que es agradecida de reinterpretada y que le debe mucho a un Frank Sinatra que aparte de ser un colosal cantante sabe hacerse como nadie con las canciones. Quien nace maestro muere maestro.

Fly me to the moon and
Let me play among the stars
Let me see what spring is like
On jupiter and mars
In other words, hold my hand
In other words, darlin, kiss me
Fill my heart with song and
Let me sing for ever more
You are all I long for
All I worship and adore
In other words, please, be true
In other words, I love you
Fill my heart with song and
Let me sing for ever more
You are all I long for
All I worship and adore
In other words, please, be true
In other words
In other words
I, I love, I love you

  

Jimi Hendrix : Crosstown Traffic

Estar inmerso en un atasco es una de las situaciones más frustrantes en las que puede verse implicado alguien con un coche y con prisa por llegar a tiempo al trabajo. Ver la lentitud con la que avanza la fila de automóviles, furgonetas, camiones o autobuses y lo rápido que lo hacen las agujas del reloj en una frenética lucha por llegar su destino lo antes posible.

Los que somos de ciudad pequeña no solemos andar metidos en estos fregados automovilísticos, pero doy fe de que a veces me toca ( cuando no es o hay algún accidente) y no es agradable en absoluto, aunque no alcanzo a imaginar – solo por referencias externas, testimonios o películas- lo que debe de ser sufrir en las propias carnes las incomodidades y agobios de un atasco mañanero de una hora de duración en urbes como Madrid, Barcelona o Bruselas, la cual he visitado al tener familiares en ella y que a la sazón es la ciudad europea que más embotellamientos diarios sufre. Todo ello en comparación con Nueva York , Manhattan en concreto, en hora punta, resulta una minucia.

Esto es lo que experimentó una mañana de 1968 el grandísimo mago zurdo del Rock Jimi Hendrix, el cual, junto a sus inseparables Noel Redding y Mitch Mitchell, se dirigía a una presentación desde el aeropuerto JFK hasta el Oeste y debían de cruzar Manhattan cuando se encontraron inmersos en un atasco descomunal sin poder salir del taxi. Es así como surgió la idea de grabar Crosstown Traffic, tema publicado como segundo single del soberbio LP Electric Ladyland (1968), el cual es famoso porque Hendrix, aparte de uno de sus famosos y apoteósicos riffs de guitarra, utilizó un instrumento llamado kazoo ( similar a lo que usan las chirigotas gaditanas) para dotar al tema de un característico sonido que se pondría de moda en los primeros setenta.

En cuanto a la letra, Hendrix hace un paralelismo con lo difícil que es acceder a algunas personas comparándolo con un atasco, que hace que la frustración sea latente y que acabe rindiéndose en su intento por conquistar a su pretendiente. El vídeo de esta gran obra fue rodado en plenas calles neoyorquinas, con toda la fauna que campa por las mismas en su máximo esplendor como demostración gráfica e inequívoca de las grandezas y debilidades de la Gran Manzana, haciéndola irresistible y deleznable al mismo tiempo, con personajes que parecen salidos del celuloide pero que encarnan la más cruda realidad de prostitucion, narcotrafico o miseria.

Esta grandísimo canción ha sido versioneada por grandísimos artistas como Red Hot Chili Peppers, los magníficos Living Colour, la youtuber Jess Greenberg o el guitarrista Aynsley Lister.

En el ámbito cinematográfico, Crosstown Traffic ha apreciado no pocas veces, por ejemplo en cintas como S.W.A.T., Open Sesame o en series como El Séquito.

El propio Hendrix también hizo alguna versión del tema sobre todo en directo y además os dejamos con la historia de cómo nació la cXnion contada por Noel Redding y Mitch Mitchell.

Para terminar, decir que si bien no es una de las obras cumbres de la discografía de Hendrix, Crosstown Traffic supone todo un hito en cuanto a modernidad, transgresión de las normas temáticas, frescura y retrato de lo que es la ciudad de Nueva York. Recuerdo mi visita a la gran manzana, paseando por una zona no muy recomendable entre la calle 53 y la sexta avenida y os aseguro que en mi cabeza resonaba incesantemente el Crosstown Traffic de un tal Jimi Hendrix.

You jump in front of my car when you, you know all the time that
Ninety miles an hour, girl, is the speed I drive.
You tell me it’s alright, you don’t mind a little pain.
You say you just want me to take you for a ride.

You’re just like crosstown traffic, so hard to get through to you.
Crosstown traffic, I don’t need to run over you.
Crosstown traffic, all you do is slow me down
And I’m trying to get on the other side of town.

I’m not the only soul who’s accused of hit and run,
Tire tracks all across your back, uh-huh, I can see you had your fun.
But a darling, can’t you see my signals turn from green to red
And with you I can see a traffic jam straight up ahead.

You’re just like Crosstown traffic, so hard to get through to you.
Crosstown traffic, I don’t need to run over you.
Crosstown traffic, all you do is slow me down
And I got better things on the other side of town.

Yeah now crosstown traffic, look out, look out, baby, let me through.
Crosstown traffic yeah, look out.
Crosstown traffic yeah, look out, look out, look out.
Crosstown traffic yeah, look out, watch that street.

El Eterno Padrino del Soul


James Brown. Nacido James Joseph Brown un 3 de mayo de 1933 en Barnwell, Carolina del Sur, está considerado como uno de los más grandes intérpretes de Soul y funk de la historia contemporánea de la música. Un ser arrollador, indescriptiblemente embaucador en cuanto a ritmo y talento dose refiere con un don innato y salvaje, con una voz desgarradora y con un timbre peculiar y reconocible, supuso un auténtico soplo de aire fresco en un tiempo donde los cantantes se limitaban a cantar. Brown fue todo un showman, bailarín, intérprete, orador de sermones al modo gospel que le vio nacer, en definitiva un crack, lo que le valió el acertado sido apelativo de El Padrino del Soul, aunque también se le conoce por otros apelativos como Mr. Dynamite ( sobran las explicaciones), The Hardest Worker In Music ( Más de ochenta discos le contemplan, siendo sin duda el músico más prolífico de la Historia) o El Creadorde l funk, ya que dotaba a sus canciones de un ritmo sincopado y continuo más orientado las pistas de baile, todos los instrumentos concentrados en generar un cierto ritmo, a expensas de la melodía. Con la pléyade grandes e improvisadores músicos de los que se rodeó Brown, su estilo único e irrepetible se pouplarizó de tal manera que llegó a gobernar la primera mitad de los setenta y apartó al soul de las listas de éxitos, teniendo que reconvertirse sus intérpretes hacia algo más parecido a lo que Brown proponía.
Pero Brown, no sólo brillaba en los estudios: en el escenario era una auténtica bomba de relojería, con sus poses, sus movimientos, sus frenéticos bailes y su carisma que lo inundaba todo, de hecho artistas como Mick Jagger, Prince o el mismísimo Michael Jackson reconocieron ganar estado incluidos por sus movimientos y sus danzas frenéticas. Aparte de eso, decir que llegaba a dar hasta 300 conciertos al año en sus mejores momentos, que si lo multiplicáramos por sus cincuenta años de carrera nos daría una cifra absolutamente mareante.
Como resumir su discografía sería una tarea harto dificl, pasaremos a seleccionar sus diez mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Licking Stick Licking Stick, Say It Loud I’m Black And I’m Proud!, Super Bad, Papa’s Got a Brand New Bag, Cold Sweat, It’s a Man’s Man’s Man’s World, Get Up (Sex Machine), I Got The Feeling, Living in America y la enorme I Got You (I Feel Good).
Canciones trepidantes, intensas, salvajes, sensuales, profundas, emotivas, llenas de soul, de gospel, de funky, fabricadas por un genio que apadrinó el soul y parió el funk y, uno de los más grandes artistas que dio la música, reverenciado, idolatrado, llevado al cine, encumbrado y vilipendiado…el mito negro de la música.
I feel Good…!

El Dandy del Soul


Marvin Gaye. Nacido Marvin Pentz Gay Jr. un 2 de abril de 1939 en Washington DC, está considerado como uno de los más grandes representantes y exponentes de la música soul y de la historia de la música en general, habiendo sido incluido en el Rock and Roll Hall Of Fame y siendo junto a la diva Aretha Franklin, el genial y arrebatador Otis Redding y el carismático Sam Cooke ( su ídolo y gracias al cual incorporaría la E final a su apellido) el artista que dio al soul una dimensión romántica, incluso sexual, con una voz de terciopelo, con muchísimos matices y colores que le sirvió para enamorar a varias generaciones por su envolvente calidez y sus falsetes que tan de moda se pondrían poco después con la irrupción del funk o de bandas como los Bee Gees ( quienes reconocieron deber mucho de su estilo a Marvin Gaye).
Miembro de una conservadora familia cristiana, Gaye comenzó desde niño (como casi todas las estrellas soul) a cantar en el coro de la iglesia, formando ya a los 15 años su primer grupo, los DC Tones, pasando luego por The Rainbows, The Marquees y finalmente The Moonglows, ya en los albores del sello Motown, propiedad de Berry Gordy, su cuñado, quien se llevó a Detroit a Gaye y le hizo triunfar con composiciones de William Stevenson y George Gordy en primer lugar y posteriormente comenzaría a realizar duetos, primero con Mary Wells, la estrella femenina d la Motown, pero con quien alcanzaría una fama sin precedentes fue con Tammi Terrell, a quien se la asoció sentimentalmente- aunque el lo negara siempre diciendo que eran muy buenos amigos- y con quien construyó duetos absolutamente mágicos como Ain’t No Mountain High Enough y Your Precious Love. Desgraciadamente Tammy fallecería muy pronto por un derrame cerebral y eso sumiría a Marvin en una depresión de la que ya no se recuperaría, cayendo constantemente en el mundo de las drogas y el alcohol.
No obstante, salió adelante y logró una excelente carrera en solitario a partir de los setenta, siendo considerado como uno de los artistas románticos más importantes de la historia, del cual recuperamos sus diez canciones más importantes de peor a mejor y en orden ascendente: That’s The Way Love Is, Ain’t That Peculiar?, I Want You, It Takes Two, You Are Everything, What’s Going On, I Heard It Through The Grapevine, Sexual Healing, Ain’t No Mountain High Enough y Let’s Get It On.
Marvin Gaye, una estrella desgraciada que fue asesinado por su padre accidentalmente debido a sus maltratos casados por las drogas y el alcohol, con los que intentaba tapar su inmenso dolor por la muerte de su querida Tammy Terrell.
A pesar de todo este gran artista que buscaba el refinamiento de la música y nuevas melodías que aportarán nuevos sonidos y colores a la música. A él le debemos muchos de los mejores momentos románticos de la historia del siglo XX.
Let’s Get It On…!

El Silencio Es Oro


The Tremeloes. Banda británica formada en 1958 en Dagenham, Essex por el vocalista Brian Poole ( apareciendo inicialmente como Brian Poole & The Tremeloes), el guitarrista Ricky West, el tecladista Alan Blakely, el bajista Alan Howard y el batería Dave Munden, siendo considerados uno de los primeros grupos Beat, y aunque su repertorio está hecho a base de versiones de otros, sus reinterpretaciones de canciones de The Beatles como Good Day Sunshine, de The Four Seasons o de Roy Orbison fueron míticas y dignas de elogio, con un estilo muy coral, apoyado en sus voces melodiosas y en falsete que suponen una mezcla entre las bandas de la British invasión británica como The Hollies y los supergrupos yanquis como The Beach Boys o The Byrds.
Ya en 1962 obtuvieron un interesante éxito cuando la discográfica Decca hizo un casting de bandas eligiendo a  Brian Poole & The Tremeloes por delante de una banda de Liverpool llamada…The Beatles!. Eso no es todo, su primer hit fue el cover de Twist and Shout, lo cual les granjeó muchos adeptos y repercusión mediática y antes de que Poole cambiara de compañía y les dejara en la estacada, tuvieron otro par de éxitos con Candy Man de Orbison y Someone Someone de The Crickets. Con la marcha de Brian Poole en 1966 junto al bajista Howard -al que posteriormente abandonaría para continuar como solista-, Alan Blakely toma las riendas y ficha a Len “Chip” Hawkes ( a la sazón padre del One Hit Wonder de los noventa Chesney Hawkes), coincidiendo con el fichaje por CBS, lo que reactiva a la banda a base de versiones de  hits como Here Comes My Baby de Cat Stevens, temas italianos como Suddenly You Love Me y I’m Gonna Try de Riccardo Del Turco, My Little Lady, de Orieta Berti y su gran éxito, extraído de una cara B de The Four Seasons: Silence Is Golden, su más famoso hoy y número 1 en el Billboard, romantica, lírica,a medio camino entre el estilo americano y el británico, con coros en falsete, precursores del estilo Bee Gees, con instrumentación densa y clásica, barroquismo sesentero en su máxima expresión, pero a la vez dotado de una delicadeza exquisita.
Grupo al que quizás le hubiesen venido bien un par de buenas canciones propias pero que no obstante supo defender su repertorio de versiones, y es más, aún hoy siguen en activo dejando constancia de su sensibilidad interpretativa y dando fe de que aunque haya habido sonidos celestiales en su trayectoria musical, paradójicamente fue el silencio lo que les hizo de oro.
Silence Is Golden…But My Eyes Still See…!

Los Monos Creyentes


The Monkees. Banda formada en 1966 en Los Ángeles por Davy Jones, a la voz y percusión, Michael Nesmith, coros y guitarra, Peter Tork, teclados, bajo y voz y Micky Dolenz, voz principal y batería, formada en un primer momento para protagonizar una comedia televisiva de la NBC, habiendo sido seleccionados entre más de 500 jovenes ( entre los que se rechazó a gente tan valiosa como Stephen Stills), debido a que los productores estaban más interesados en crear un producto comercial que alguien que escribiera y compusiera canciones. No obstante Nesmith, el creativo del grupo, se adaptó perfectamente a su rol integrando sus composiciones a la idiosincrasia de la banda. Por si fuera poco, dos de los cuatro seleccionados eran músicos de verdad, ya que Jones y Dolenz no sabían tocar y fueron aprendiendo sobre la marcha, siendo ayudados en estudio por gente que luego alcanzaría mucha notoriedad como Neil Sedaka, Carole King o Neil Diamond, como así fue entre 1966 y 1968.
No obstante, el talento de Nesmith iría saliendo poco a poco a la luz, y aunque la voz cantante y figurativa la ponían Jones y Dolenz (precisamente los “farsantes” de este producto), llegó a componer hasta cinco canciones para su famoso álbum Headquarters de 1967, yendo también entrando el resto en labores creativas a partir de entonces.
Tras el fiasco que supuso el proyecto de grabar una película llamada Head juntó a Jack Nicholson en 1969, Nesmith abandonó The Monkees enrolándose en su propia aventura que le llevaría a ser uno de los precursores del género Country Rock en solitario y con la First National Band.
Entretanto, el resto de la banda, abrumados por la pérdida de su más virtuoso y talentoso miembro, rechazaron la proposición de su productor, Kirshner, para grabar la canción Sugar Sugar, por lo que este, abaratando costes, decidió crear una serie de dibujos animados llamados The Archies par poner voz a la canción, que se convertiría en el mayor éxito del año.
Volviendo a The Monkees, repasaremos sus mayores éxitos de peor a mejor en orden ascendente:
I Wanna Be Free, Pleasant Valley Sunday, Sweet Young Thing, A Little Bit Me A Little Bit You, She, When Love Comes Knocking At Your Door, Look Out Here Comes Tomorrow, I’m Not Your Stepping Stone, Last Train To Clarkville y su hito mundialmente conocido I’m a Believer ( famosa en los noventa también por su versión de Smash Mouth).
En definitiva, producto comercial pero muy resultón que nos dio momentos inolvidables y precedió a muchas bandas efímeras, aunque The Monkees supieron mantenerse por su innegable calidad y sus ganas de triunfar.
Then I Saw Her Face, Now I’m a Believer…!

El Amor Según Arthur Lee


Love. Banda norteamericana formada en Los Ángeles en 1966 por el primer hippie negro y predecesor de Jimi Hendrix, el cantante, guitarrista y compositor Arthur Lee, junto al guitarrista y segundo de a bordo Bryan McLean, el bajista Johnny Fleckenstein y el batería Don Conka, la cual revolucionó el panorama musical de la época, siendo considerados unos adelantados a su tiempo, y si bien se valora muchísimo su trayectoria pop, hay que decir que en es en su primer disco de 1967, Da Capo, donde aparecen temas como 7 & 7 Is que supone la piedra de toque para el llamado Proto punk que más tarde desarrollarían formaciones como MC5.
Todo ello influiría primero en grupos como Led Zeppelin o Jefferson Airplane, siendo además precursores de la psicodelia con su segundo álbum de 1967, el mítico y reconocible por su portada Forever Changes, uno de los discos que más ha contribuido a la música posterior.
Además hubo un genio que bebió de las fuentes de Arthur Lee y lo tuvo como icono absoluto: se llamaba Jimi Hendrix, quien le debe mucho a Love en su estilo con la guitarra y a su forma de cantar.
Y es que Love es un grupo con poca producción original ( sólo dos discos como banda, luego Lee puso ese nombre a sus discos con músicos de sesión y disolvió Love), pero son señas de identidad cultural del pop rock, obras maestras de culto de los inciso del movimiento musical en Norteamérica.
A continuación nuestras diez mejores canciones de Love en nuestra opinión: And More Again, Your Mind And Me We Belong Together, A Message To Pretty, My Little Red Book, The Red Telephone, She Comes in Colors, Alone Again Or, ! Qué Vida!, A House is Not A Motel y la fantástica y arrebatadora 7 & 7 Is.
Grupazo fantástico a la vez que breve, icónico aunque poco aclamado hoy día, pero con un bagaje y un poso que influyó de tal forma en sus sucesores que cuesta encontrar un solo grupo o artista de los últimos sesenta y primeros setenta que no se hayan sentido atraídos por el reto o psicodélico en ocasiones, proto punk en otras, edulcoradamente pop en otras más, de una banda legendaria con un líder sublime y excelso que concentró su talento en dos maravillosas joyas del rock. Arthur Lee, el inmortal padre artístico de Jimi Hendrix.
Trapped Inside a Night But I’m A Day and I Go… Oop Ip Ip Oop Ip Ip Yeah…!

Fe Ciega En El Rock


Blind Faith. Supergrupo británico formado en 1968 por Stevie Winwood (voz y teclados), Eric Clapton (Guitarra y voz), Ginger Baker ( Batería) y Ric Grech (Bajo), destacando por ser el grupo exitoso y legendario más breve de la historia del rock, con tan sólo un álbum en su bagaje de estudio (Blind Faith, 1969) más varios conciertos míticos.
Y es que la existencia de esta banda fue convulsa desde el principio hasta el fin pero por razones colaterales y ajenas a la misma. Winwood acababa de dejar The Spencer Davis Group y se había enrolado en Traffic, aunque este último grupo había hecho un patrón temporal durante el cual aprovechó para realizar sesiones con Eric Clapton, el cual había finalizado recientemente su periplo Cream ( y había acabado con Jack Bruce como el Rosario de la Aurora), y propuso a Ginger Baker formar un trío con ellos, a pesar de que habían pactado no juntarse hasta pasados tres años. Junto a ellos, se unió Ric Grech, ex bajista de Family, a quienes dejó tirados en plena gira.
A pesar de todas las vicisitudes y contrariedades, su unión resultó estratosférica, mágica, apoteósica, jamás un solo disco de una banda tuvo tantísima repercusión mediática en lo estético ( la portada de su álbum, firmada por Bob Seidemann, mostrando una adolescente pelirroja desnuda con un avión – que se asoció a un símbolo fálico- levantó muchas ampollas en la conservadora sociedad británica de la época) y en lo musical, con un estilo rock con ribetes blues, pero también algo de folk, y un aire psicodélico que se entreveía ya en el estilo de la mayoría de las bandas, el cual les llevó a ser número 1 en la lista de álbumes Billboard de Estados Unidos.
Esta joya homónima fue grabada en los Morgan Studios de Londres producida por Jimmy Miller, seguida de una gira por Escandinavia, y alberga tesoros como su éxito más rutilante, mi favorita de Blind Faith, balada de identidad perdida, Can’t Find My Way Home, junto a otras como Presence Of The Lord, Sea of Joy, el cover de Buddy Holly , Well Alright– maravillosamente ejecutado en su concierto de Hyde Park-, la firmada por Baker Do What You Like, y otra versión, Sleeping in The Ground, esta de Sam Myers. Completarían el álbum Hard To Cry Today de Winwood ( que la había compuesto para Traffic pero finalmente la usó aquí), una maravillosa Accoustic Jam y Time Winds, ambos temas editados en el 86 en la reedición del mismo junto a otros dos temas que sirvieron para el debut en solitario de Ric Grech (Exchange and Mart y Spending All My Days).
En definitiva, una de las obras maestras más efímeras del rock que contribuyeron a avanzar en la senda hacia nuevas tendencias como el rock progresivo o incluso el hard rock, y que forjaron la carrera de dos genios como Winwood y Clapton, que a pesar de seguir caminos y carreras por separado, nunca agradecerían lo suficiente aquella maravillosa aventura que les proporcionó su Fe Ciega en aquel mítico 1969.
And I Wasted And…I Can’t Find My Way Home…!

Verano en la Ciudad


The Lovin’ Spoonful. Grupo norteamericano formado en Nueva York en 1967 por Joe Butler, Steve Boone, John Sebastian and Zal Yanovsky,( quien procedía de The Mugwumps junto a Cass Elliott y Denny Doherty que acabarían formando The Mamas & The Papas) el cual fue incluido en 2000 en el Rock and Roll Hall of Fame por haberse hecho enormemente célebres a mitades de los sesenta por practicar un estilo entre el pop, el rock y el folk, a través de canciones magnéticas, desenfadadas, pegadizas, bien construidas y con un toque muy personal, quizás enganchando con The Byrds y con grupos como The Troggs o The Kinks, haciendo un poco de puente entre el sonido americano y el británico.
Su primer single, producido por Erik Jacobsen en 1965, incluyó el hit Dou You Believe in Magic y Younger Girl, -que acabarían versioneando The Critters con éxito en 1966-, alcanzando el número 9 del Top 100, sucediéndose en listas sus siguiente singles, You Don’t Have to Be So Nice ( número 10), Daydream ( Número 2), Did You Ever Have To Make Up Your Mind?  (Número 2), y su gran éxito Summer in The City ( versiones do con un fantástico cover de Joe Cocker) que consiguió el número 1 en agosto de 1966. Más adelante ese mismo año, Rain On The Roof (número 10) y Nashville Cats (número 8), completaron el hito los siete primeros singles de una banda debutante entre los -9 primeros puestos del top 100 en menos de un año.
Ese fue el gran éxito de Lovin Spoonful: enganchar con un folk rock aderezado de ritmos pop ligeros, sencillos, con grandes dosis rítmicas en los coros, todo iba sobre ruedas, hasta que Yanovsky decidió dejar la banda en 1967. Con el cambio de formación, siendo sustituido por Jerry Yester, obtuvieron sus dos últimos éxitos, Never Goin’ Back To Nashville y Me About You ( entre 1968 y 1969), con una orientación más pop, aunque en 1969 decidieron disolverse a pesar de que su sello, Kama Sutra, sacó un single póstumo con Younger Generation.
Tras posteriores reuniones en los setenta y ochenta con varias actuaciones junto a Paul Simon, The Lovin’ Spoonful merecidamente han pasado a formar parte de la memoria colectiva del pop rock, aportando frescura, originalidad y mucha clase con canciones pegadizas y que consiguieron impactar en su generación y en artistas venideros que supieron apreciar su talento.
Summer in The City…!

Con Su Blanca Palidez


Procol Harum. Banda británica formada en Londres en 1967 por el cantautor y ex miembro de The Paramounts Gary Brooker junto al poeta Keith Reid, el organista Matthew Fisher, el guitarrista Ray Royer y el bajista David Knights, los cuales, junto al batería de estudio Bill Eyden, el productor Denny Cordell y el ingeniero de sonido Keith Grant crearían una de las mejores canciones de la historia (según la revista Rolling Stone en el número 57 de las 500 mejores), con una línea de órgano inolvidable muy en la línea clásica de Johann Sebastian Bach, una letra desgarradora y un ritmo cadencioso que revolucionó el concepto de balada y, sobre todo, que fue uno de los detonantes del despertar, arraigo y esplendor del rock progresivo en los primeros setenta.
Pocas veces una canción debut, lanzada el 12 de mayo de 1967 cuando la banda venía de formarse en abril, obtuvo una repercusión tan inmediata y rotunda, generando además un fenómeno de fervor por las baladas psicodélicas, ya que salió a la vez que Nights In White Satin de The Moody Blues, ambos himnos del rock and roll romántico.
En diciembre de ese mismo año debutan en grabación larga con su disco homónimo y su fama empieza a crecer como la espuma, al que seguirían varios trabajos espléndidos en el cambio de década, reafirmando un estilo cadencioso, construido firmemente sobre sólidos pilares de medios tiempos con variaciones rítmicas, letras muy bien trabajadas y un despliegue musical de altísima calidad.
Hacia 1975 el éxito dejó de llamar a su puerta, las ventas descendieron alarmantemente y sus canciones dejaron de aparecer en listas , por lo que empezaron a sucederse cambios de formación y a replantearse su estilo en búsqueda de nuevas alternativas sonoras convincentes, hasta que en 1977 la banda decide separarse, volviendo a la actividad en 1991 con Brooker, Trower, Fisher y Reíd, siendo 2003 el año de su ruptura definitiva.
Ahora pasaremos a recordar sus mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: The Devil Came From Kansas, A Salty Dog, Mabel, Cerdes (Outside The Gates Of), Kaleidoscope, Shine On Brightly, Quite Rightly So, Simple Sister, Homburg y A Whiter Shade of Pale.
Un excelso repertorio para una banda mítica con uyo nombre ( que viene de la expresión latina Procul His, o su deformación Procol Harem, que significa Más Allá de Aquellas Cosas), han sido bautizadas nuevas especies de orquídeas o incluso nuevos asteroides recién descubiertos. Incluso el mítico John Lennon se jactaba de escuchar hasta tres veces al día una canción legendaria que supone un hito en la historia de la música, incluso fue doblada al castellano y versioneada hasta la saciedad.
Turned A Whiter Shade of Pale…!

El Inefable Jeff


Jeff Beck. Nacido Geoffrey Arnold Beck en Wallington, Greater London, UK, un 24 de junio de 1944, está considerado como uno de los más grandes guitarristas del Rock, aunque siempre ha sido muy difícil encasillarle en un único género, de ahí el adjetivo inefable: que no puede ser explicado con palabras, bien por tener cualidades excelsas o por ser sutil y difuso. Esta definición encaja a la perfección con su personalidad agitada, convulsa e inquieta, buscando siempre nuevos proyectos y metas, así como nuevos sonidos y técnicas a las seis cuerdas – está considerado como uno de los pioneros del Wah Wah-. Jeff Beck comenzó su singladura musical como apoyo rítmico de Lord Sutch, quien le puso en contacto con un grupo emergente que acaban de perder a su guitarrista principal ( The Yardbirds y Eric Clapton) coincidiendo en dicha banda con otro ídolo como Jimmy Page y permaneciendo en la formación desde 1965 hasta finales del 66, con los que grabaría dos discos (Having a Rave Up y Yardbirds) para posteriormente largarse a buscar fortuna por su cuenta. En 1967 se abre otro capítulo en su azarosa vida al crear The Jeff Beck Group con un elenco de lujo: Rod Stewart a la voz, Ronnie Wood a la rítmica, Nicky Hopkins a los teclados y Mickey Waller ( sustituyendo a Aynsley Dunbar) a la batería. Tras la marcha de Stewart y Wood a The Faces, Beck disuelve el grupo en 1970, y tras un accidente de moto que le tiene apartado de los focos casi dos años, vuelve en 1972 para juntarse con dos ex miembros de Vanilla Fudge y Cactus para formar Beck, Bogert & Appice, aunque, – como casi siempre pasaría con el bueno de Jeff-, el efímero grupo duraría solamente un año. En 1975, Beck resurge con Blow By Blow, con producción de George Martin, y colabora con Jan Hammer para hacer su mejor álbum en mi opinión, Wired (1976), tras lo cual emprendería una gira durante un año con el grupo de Hammer. Tres años de silencio precedieron a su siguiente trabajo There & Back y a partir de ahí comienza a destacar más por sus colaboraciones ( con Mick Jagger o con Jon Bon Jovi en su disco en solitario, Blaze of Glory), volviendo a resurgir tras un largo silencio en 1999 cuando obtuvo un Grammy por su canción instrumental Dirty Mind. A partir de aquí, Beck comienza a experimentar con sonidos instrumentales tan de moda en la época con Steve Vai, Joe Satriani o Yngwie Malmsteen, siendo aclamado como uno de los más grandes e imitado en su estilo personal e intransferible con la Fender Stratocaster. Para terminar, haremos una lista de las diez mejores canciones de Jeff Beck de peor a mejor en orden descendente: A Day In The Life, Going Down, She’s a Woman, Cause We’ve Ended as Lovers, Heart Full of Soul, I Ain’t Superstitious, I Put a Spell on You, Freeway Jam, Beck’s Bolero y Hi Ho Silver Lining, su primer gran éxito y la canción que amenizaba los partidos del equipo de mi ciudad británica, Wolverhampton Wanderers. Jeff Beck, según la revista Rolling Stone el quinto mejor guitarrista de la historia. Indomable, inclasificable, tocando todos los palos, rompiendo los nervios a todas las bandas donde estuvo. Así fue, es a sus setenta primaveras y será hasta que el cuerpo le aguante. Hi Ho Silver Lining…Anywhere You Go Now, Baby…!

Dame Algo de Amor


The Spencer Davis Group. Banda británica radicada en Birmingham, fundada en 1963 por el guitarrista galés Spencer Davis, el prodigio quinceañero, tecladista, guitarrista, genial cantante, compositor y alma mater de la banda Steve Winwood, su hermano Muff Winwood al bajo y el batería Peter York, célebre por ser la precursora de las Blue Eyed Soul, bandas británicas de los sesenta que practicaban música afroamericana como el soul o el blues, mezclando un poco de skiffle como base rítmica y con referencias reggae y ska en sus composiciones más famosas.
Su estilo, rasgado, muy racial con el espectacular timbre de voz de Winwood dándolo todo unido a un toque gospel y antesala de la psicodelia con el sonido peculiar del órgano Hammond, tuvo un éxito clamoroso tanto en UK como en los States, poniendo varias de sus canciones en el Top Ten y logrando el número 1 con Keep on Running en 1967 y el 2 con Gimme Some Lovin’ en 1966 -sus dos temas más famosos-, en las listas británicas.
A partir del 67 nada fue lo mismo, Steve Winwood se marcha para emprender una brillantísima carrera, primero con Traffic y Blind Faith, luego con el super grupo Go y finalmente en solitario, la banda se hunde en 1969, aunque Davis la reflotaría en el 73 para desintegrarse un año más tarde. En 2006 se volvieron a juntar para una gira revival pero sin Winwood.
Aquí os dejamos sus mejores canciones en nuestra opinión en orden descendente de peor a mejor: Back Into My Life Again, Every Little Bit Hurts, This Hammer, She Put The Hurt On Me, el cover Dimples de John Lee Hooker, Trampoline, Strong Love, la vertiginosa I’m a Man, la genialmente sincopada Keep on Running y su obra maestra, versioneada por muchísimos grandes (los Blues Brothers entre ellos), y la impresionante Gimme Some Lovin’ , la cual se encuentra en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
Genial aunque breve formación que nos descubrió a un talento sublime de la generación Beat como fue Winwood (siendo de las poquísimas bandas en la historia en la que el titular del nombre se auto-relegó a un segundo plano abrumado por la calidad de otro componente) y que supo mezclar como nadie los ritmos británicos pop con el alma negra del soul y el blues más desgarradores.
Gimme Some Lovin’…!

La Psicodélica Mariposa de Hierro


Iron Butterfly. Cuarteto de San Diego formado por Doug Ingle, Ron Bushy, Jerry Penrod, Darryl De Loach y Danny Weis ( aunque sufriría varios cambios de formación durante sus periodos de existencia ), famoso por crear una de las paranoias psicodélicas por excelencia de la historia del rock, una canción de diecisiete minutos de duración con un extraño título: In-A -Gadda-Da -Vida, sobre el cual se han hecho infinidad de especulaciones: la primera versión afirma que fue una deformación en la pronunciación de In The Garden of Eden ( En el Jardín del Edén). La segunda teoría promulga que al batería le iban dictando el título por auriculares y al no oír bien ( o estar muy pasado de drogas), dijo el título como le pareció. Una última versión sostiene que Ingle (de madre mexicana) quiso registrar a un asistente llamado David a causa de la pérdida de un cenicero y exclamó Indagar a David! En su lengua materna. Ninguna de las tres versiones ha sido confirmada o desmentida jamás por el grupo.
Sea como fuere dicho tema pertenece al Olimpo de la psicodelia de finales de los sesenta y supuso una enorme influencia para lo que estaba por venir; por ello, aunque esta canción es su tema más conocido, Iron Butterfly fue una banda de bastante más recorrido, considerándolos unos de los padres del Heavy Metal y del Hard Rock, incluso do arock progresivo con trepidantes y larguísimos temas y sonoridad estridente que les entroncan con los primeros Deep Purple , aunque no pudieron mantener una estabilidad creativa que les hubiera llevado más lejos debido a sus continuas disputas -de hecho estaban en el cartel de Woodstock pero se cayeron a última hora por una terrible trifulca entre ellos en el aeropuerto-.
Tras un primer receso en 1974, Iron Butterfly, sin un líder claro, retoman la actividad en 1977 parando de nuevo en el 85 para volver en 1987 hasta hoy, aunque prodigándose más bien poco productivamente, por lo que las canciones que repasaremos de ellos casi todas son de sus primeros tres discos. De peor a mejor y en orden descendente, estas son mis favoritas: Iron Butterfly Theme, Real Fright, Flowers and Beads, Easy Rider, Possession, Are You Happy?, New Day, Unconscious Power, Fields of Sun y la mencionada In-A -Gadda -Da-Vida. En este punto nos plantearemos si el resto de canciones no da el nivel o fueron eclipsadas por semejante obra maestra. Juzguen ustedes. Yo me quedo con ese atronador órgano, esas líneas de bajo y solos de batería, y esa voz de ultratumba que me transportaban a otros lugares sonoros…
In- A- Gadda-Da-Vida, Babe, Don’t You Know That I’m Loving You…!

Sombras de Guitarras Mágicas


The Shadows. Banda británica formada en 1958, originalmente llamada The Drifters, compuesta por el excelso guitarrista Hank Marvin, junto al guitarra rítmica Bruce Welch, el batería y pianista Brian Bennett y el bajista Jet Harris ( que en 1962 se marcharía) y eventualmente siendo banda de acompañamiento durante algún tiempo del carismático cantante británico y vencedor de Eurovisión Cliff Richard, con el que figuraron durante una época como Cliff Richard & The Shadows , y con el que obtuvieron éxitos como I’m Walking, I Gonna Get You, She’ s Gone, La más famosa de todas Move It o Twenty Flight Rock entre 1959 y 1960.
Pero por lo que es conocida realmente esta banda de skiffle es por sus asombrosas composiciones instrumentales, llenas de riffs doblados muy al estilo surf americano pero con su toque británico, con un Hank Marvin haciendo de las suyas con rasgados increíbles , reverberaciones y trémolos,  estando muy bien respaldado por Welch y Bennett en la sección rítmica.
En nuestra opinión sus mejores joyas instrumentales, que por otro lado seguro que suenan a la primera escucha, ya que pertenecen a la banda sonora de la historia del Rock, son estas, ordenadas de peor a mejor en orden descendente: Peace Pipe, Kon-Tiki, The Frightened City, Wonderful Land, FBI, Moonlight Shadow (fabulosa versión del clásico de Mike Oldfield), Midnight, The Stranger, Let Me Be The One ( con la que participaron en Eurovisión en 1975), Johnny Guitar, Little B ( increíble solo de batería a cargo de Bennett) y su gloriosa Apache, que me recuerda a multitud de películas del género Western que veía con mi abuelo en mi infancia. Destacar también sus múltiples colaboraciones, como por ejemplo con Mark Knopfler.
The Shadows son un legado musical al buen gusto, una oda a las cosas bien hechas, a la corrección y la devoción por unos instrumentos pulcramente tocados con melodías perfectamente ejecutadas.
Sirva esta entrada de homenaje a todos aquellos de la generación de mis padres que en los años cincuenta y sesenta vivieron en una constante banda sonora de The Shadows, y eso , al fin y al cabo, les alegró un poquito más la vida.