Dead Boys : Sonic Reducer

Hubo una época en mi vida en la que me sentí verdaderamente Punk. En primer lugar, tenía 16-17 años, estaba interno ( voluntariamente) y no veía mucho a mis padres por lo que no me costaba tener que rebelarme y la consiguiente bronca. Con los amigos empezábamos a salir por ahí, beber cerveza, fumar ( mayoritariamente ) cigarros de un paquete comunitario y escuchar música. Un día un tío muy grande ( literalmente, pesaba 100 kilos y media 1,85 con 16 años) llamado Raúl Navarro trajo una cinta a una fiesta en mi casa ( pues mis padres estaban en Francia) de los Ramones, concretamente el fabuloso doble directo It’s Alive, del cual ya hablé en su día, y surgió el flechazo con el punk norteamericano

Poco después sucumbí en las redes de los Sex Pistols y su Never Mind The Bollocks, luego vino la llamada londinense de The Clash, las marranadas de The Cramps, las irreverencias de Dead Kennedys o las pintacas de New York Dolls y el gran Johnny Thunders. Pero hubo un grupo que con un par de canciones ( Sonic Reducer y Ain’t It Fun) me engancharon hasta la médula.

Dead Boys, grupo de la primera hornada de punk rock formado en Cleveland, Ohio en 1976, por su inclasificable frontman Stiv Bators (quien más adelante formaría The Lords Of The New Church), el guitarrista Cheetah Chrome ( quien procedía de la banda Proto- punk Rocket From The Tombs), el guitarrista rítmico Johnny Zero, el bajista Jeff Magnum y el batería Johnny Blitz, suponen uno de los más pendencieros y violentos grupos de la época, con un escándalo detrás de otro pero con una corta vida, ya que se disolvieron en 1979, con un breve retorno en 1986 y posteriormente en una gira Revival en 2004 y 2005 ya sin el fallecido Stiv Bators.

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Tras su traslado a Nueva York en 1976, justo después de formarse como grupo, Dead Boys comenzaron a actuar en la mítica sala CBGB -donde comenzaron también The Ramones o The Cramps– grabando varios directos Bootleg para regocijo de sus fans, aunque el único disco en estudio que nos dejaron fue Young, Loud and Snotty (1977), producido por Genya Ravan a través de Sire Records y grabado en los Electric Lady Studios de Nueva York.

Su primer single, Sonic Reducer, probablemente junto a Ain’t It Fun su tema más popular, nos habla de la filosofía punk de los setenta en su estado más puro, el nihilismo llevado a su máxima expresión. Sonic Reducer, término para definir a alguien que no tocapara  los demás, solo para sí mismo, ya que le importa un pimiento lo que las radio fórmulas digan o hagan acerca de su música, significó una evolución hacia la provocación del rechazo y de la irritación al espectador, su leitmotif era crear  una reacción adversa a través de agresividad y distorsión; la calidad musical quedaba en un segundo plano en pro de la estética y el mensaje de anarquía y rebelión que impregnaba todos los actos de la banda.

Sobre estas líneas os dejamos un vídeo con su actuación en el CBGB neoyorquino y otro en el que interpretan en la misma actuación Sonic Reducer, la cual ha sido versioneada multitud de veces por artistas posteriores. Bajo estas líneas os dejamos con los covers de mis queridos Pearl Jam; la banda metalera Overkill; los alemanes Die Toten Hosen; la grandísima Patti Smith en directo; los enormes Dictators en su estilo más genuino; y por último, Guns N’ Roses (que ya en su día incluirían Ain’t It Fun en su disco de versiones The Spaghetti Incident) en una versión en directo cantada por Tommy Stinson, ex bajista de The Replacements.

Dead Boys pueden no haber sido la formación punk más exitosa de cuantas haya habido pero su legado es innegable; basta escuchar grupos nacionales como La Polla Records, sin dejarnos atrás a los Guns N’Roses (Duff McKagan era su fan número 1), incluso todas las bandas Grunge de principios de los noventa están profundamente incluidas por el sonido de esta loca banda de Cleveland adoptada por Nueva York que reflejó fielmente en su actitud, su sonido y sus letras el más genuino espíritu punk.

I don’t need anyone
Don’t need no mom and dad
Don’t need no pretty face
Don’t need no human race
I got some news for you
Don’t even need you too

I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain’t no loser
I’m a sonic reducer
Ain’t no loser

People out on the streets
They don’t know who I am
I watch them from my room
They all just pass me by
But I’m not just anyone
Said I’m not just anyone

I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain’t no loser
I’m a sonic reducer
Ain’t no loser

I’ll be a pharaoh soon
Rule from some golden tomb
Things will be different then
The sun will rise from here
Then I’ll be ten feet tall
And you’ll be nothing at all

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Tom Petty & The Heartbreakers : American Girl

Ayer hablábamos de las interpretaciones erróneas de los temas a través de una canción mítica como American Woman. Hoy comentaremos cómo las leyendas urbanas pueden afectar a una canción de tal manera que se han inventado hasta historias relativas a lo que se narra en ella.
La canción que nos ocupa es toda una referencia en la cultura americana, sobre todo en el ámbito universitario, no sólo por su dinámico ritmo, su energía y su buen rollo, ni por la magnífica reputación de su(s) intérprete(s). Sobre todo porque habla de una chica americana.

Tom Petty & The Heartbreakers, un solista con un grupo detrás, muy al estilo Heartland, (como Bruce Springsteen & The E Street Band o Bob Seger & The Silver Bullet Band) el cantante, el artista y un maravilloso grupo de músicos sustentando todo el ritmo y el aspecto instrumental. Y es que Mike Campbell a la guitarra, Ron Blair al bajo, Stan Lynch a la batería y Benmont Tench a los teclados, unidos a la voz, guitarra rítmica y composiciones de Petty, hacen de esta unión una de las más solventes, acertadas y exitosas de cuantas se han producido en los últimos cuarenta años, en parte gracias a canciones tan increíblemente buenas como esta.

American Girl, segundo single del álbum de debut de Tom Petty & The Heartbreakers (1976), salió publicado en febrero de 1977 compuesto por Petty, producido por Denny Cordell a través del sello Shelter / Island, la cual alcanzó el 36 en listas en 1977 ) pero en su reedición de 1994 con el Greatest Hits de Petty llegó hasta el 9 en USA), habla supuestamente de una chica que se suicidó arrojándose desde lo alto del edificio de la Universidad de Florida ( aludiendo a la interestatal 441 que pasa por debajo del complejo), pero Petty lo desmintió aclarando que solo era una leyenda urbana y que él se inspiró en la 441 californiana cuando vivió una temporada en casa de su amigo y también cantautor Leon Russell y oía los coches de la autopista cercana. La inspiración de una chica, de un amor fugaz, de una historia que no pudo terminar como hubiese querido, marcan el devenir de esta espectacular melodía cotidiana que enganchó más en su reedición que en su primer contacto con el público, allá por la segunda mitad de los setenta.

American Girl es una canción que ha tenido mucha repercusión en artistas posteriores por lo que ha sido
muy versioneada. Entre los covers que más nos han gustado hemos seleccionado los de Roger McGuinn ( ex The Byrds); Goo Goo Dolls; Of Montreal; mis queridos Pearl Jam junto a Tom Petty en un fabuloso directo; y la más actual a cargo de Tokyo Police Club.

En el celuloide American Girl también se ha prodigado bastante en películas como Aquel Excitante Curso (Fast Times At Ridgemont High, 1982) ; la famosísima escena de la chica en el coche de El Silencio de Los Corderos ( 1992), Deseando Libertad (Chasing Liberty, 2004) y en un capítulo de la serie The Sopranos.

American Girl, un pedazo de canción al más puro estilo Heartland que permanece en la memoria colectiva de nuestra generación como un tema atractivo, muy bailable y enérgico para fiestas y eventos animados pero que además nos descubrió a un artista como la copa de un pino y a su fenomenal banda de apoyo. No podían faltar aquí ya que les debo muchos buenos momentos y recuerdos imborrables de mis años mozos.

Well, she was an American girl
Raised on promises
She couldn’t help thinkin’
That there was a little more to life somewhere else
After all it was a great big world
With lots of places to run to
And if she had to die tryin’
She had one little promise she was gonna keep

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

Well it was kind of cold that night,
She stood alone on her balcony
Yeah, she could hear the cars roll by,
Out on 441 like waves crashin’ on the beach
And for one desperate moment
There he crept back in her memory
God it’s so painful when something that’s so close
Is still so far out of reach

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

The Guess Who : American Woman

Las canciones a veces no son lo que parecen o demuestran ser. Muchas veces el título juega equívocamente con nosotros y nos hace creer que habla de algo completamente distinto de lo que en realidad quiere expresar, nos da una pista falsa, nos lanza un mensaje erróneo, con el fin de confundirnos o de hacernos pensar intencionadamente en algo que quieren que pensemos pero que realmente no es. Al final, como dijo el gran John Lennon, las interpretaciones correctas de las canciones siempre son las que acaban haciendo los fans, viniendo a decir que muchas veces es mejor no dar muchas explicaciones y dejar que cada cual interprete lo que quiera.

Algo parecido es lo que debió pensar la banda canadiense procedente de Manitoba, The Guess Who, los cuales, fundados en la localidad de Winnipeg en 1965 por el guitarrista Randy Bachman ( el cual posteriormente formaría otro grupo de éxito como fue Bachman- Turner Overdrive), Chad Allan y Burton Cummings junto a Jim Kale y Garry Peterson en su formación original, -tras la cual vendrían muchas otras-, consiguieron crear un efecto contradictorio con uno de sus grandes éxitos que les haría mundialmente famosos, pareciendo ser un homenaje cuando realmente todo fue una gran ironía. Una gran broma que les llevó a lo más alto.

American Woman, single de The Guess Who grabado el 13 de agosto de 1969 y editado en marzo de 1970 dentro del álbum homónimo, escrito por la banda al completo y producido por Jack Richardson, alcanzó el número 1 en USA y Canadá siendo el segundo sencillo de la banda en alcanzar la cima después de These Eyes, y todo ello dentro de una controversia al pensar que American Woman era un alegato contra la guerra del Vietnam y contra la cultura americana en general. Nada más lejos de la realidad.

The Guess Who, procedentes del conservador y tradicional estado canadiense de Manitoba, al emprender la gira de 1969, observaron cómo en Chicago, Detroit, Nueva York o Boston, las chicas norteamericanas parecían ir muy por delante de las canadienses en cuanto a edad e intenciones directas, por lo cual subrepticiamente, tal y como Burton Cummings explicó, intentaron lanzar el mensaje de que preferían a sus chicas canadienses, más fieles y recatadas a las lanzadas y cosmopolitas yanquis, no sin crear controversias varias relativas a un significado que según la banda no iba más allá de eso.

Sobre todo, American Woman es un tema perfectamente construido en el aspecto musical, con un ritmo que enlaza la psicodelia con el hard rock, dando los primeros pasos de este género con un riff de escándalo, machacón y pegadizo, muy en el estilo de sus coetáneos Mountain, sentando las bases para formaciones venideras como sus vecinos yanquis Grand Funk Railroad. En cuanto a la mezcla de estilos e influencias se refiere.
Sobre estas líneas dejamos varias actuaciones en vivo, de la época y más actuales donde se ve que la esencia de Guess Who sigue intacta.

Se ha hecho multitud de versiones de American Woman, pero probablemente la más famosa sea la que realizó el gran Lenny Kravitz en 1999 y que supuso un gran éxito de ventas. Otras versiones destacables de esta gran joya de los setenta las podemos encontrar en el cover de los suizos Krokus de 1982, la de los Butthole Surfers y por último la hilarante versión de los Leningrad Cowboys.

American Woman está presente igualmente en varias bandas sonoras como la de American Beauty,con el gran Kevin Spacey cantándola mientras conduce o también en la hilarante película de Jim Carrey The Cable Guy, donde aparece en un karaoke protagonizado por un anciano.

American Woman, un himno oficial para los americanos que nunca pretendió serlo, ni siquiera una crítica ni una mofa. Simplemente The Guess Who intentaron ensalzar lo que más les gustaba (las chicas de su ciudad) aunque para ello tuvieran que rizar el rizo en cuanto a rodeos de significados confusos. Sea como fuere, canción legendaria que marcó época a nivel estilístico y abrió puertas sonoras aún por explorar en la gran avecinda del rock and roll que fueron los primeros setenta. Siempre que la escucho me magnetiza de tal manera que pienso lo grande que resulta hacer las cosas sencillas pero bien hechas.

American woman gonna mess your mind
American woman, she gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Say A
Say M
Say E
Say R
Say I
C
Say A
N, mm
American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Uh, American woman gonna mess your mind

Uh!

American woman, stay away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-hangin’ around my door
I don’t wanna see your face no more
I got more important things to do
Than spend my time growin’ old with you
Now woman, I said stay away
American woman, listen what I say

American woman, get away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-knockin’ around my door
Don’t wanna see your shadow no more
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, I said get away
American woman, listen what I say, hey

American woman, said get away
American woman, listen what I say
Don’t come a-hangin’ around my door
Don’t wanna see your face no more
I don’t need your war machines
I don’t need your ghetto scenes
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, get away from me
American woman, mama, let me be

Go, gotta get away, gotta get away
Now go go go
I’m gonna leave you, woman
Gonna leave you, woman
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
You’re no good for me
I’m no good for you
Gonna look you right in the eye
Tell you what I’m gonna do
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go, woman
I’m gonna leave ya, woman
Goodbye, American woman…

Creedence Clearwater Revival : Have You Ever Seen The Rain?

El ser humano es inconformista por naturaleza. Cuando tenemos poco, queremos mucho, cuando hay mucho, nunca es suficiente; cuando llueve, porque llueve, cuando hace sol porque abrasa. Nuestro incurable y perenne síndrome de perro del hortelano raya la patología cultural y es una característica común a la mayor parte de los mortales, grabada a fuego en nuestro caprichoso ADN. Un deseo que nos inculcan desde críos y hacia el que vamos orientando nuestras vidas es el de la realizacion personal mediante la aceptación del prójimo, a través del reconocimiento, del éxito en definitiva. Pero esto no quiere decir que nuestra expectativas sean colmadas completamente. Siempre suele haber algo que falla. Rara es la felicidad completa, y menos la que se consigue fácilmente.

Esta canción habla un poco de eso, de que hay veces que lo tienes todo, tienes el mundo a tus pies, la gente te adora, eres el ídolo de mucha gente… Pero no es suficiente. Lo que te falta es más importante que lo que tienes, lo valoras más, y eso te hace sumirte en una depresión, en una desilusión que hace que dejes de creer en lo que haces. Es como ver llover en un día soleado.

Have You Ever Seen The Rain?, canción compuesta por el enorme John Fogerty para su inmortal banda, la Creedence Clearwater Revival, fue editada como primer y único single del LP Pendulum (1970), el 23 de enero de 1971, producida por el propio Fogerty a través del sello Fantasy, la cual llegó al número 36 en listas UK, nos viene a decir ( según la explicación del mismo Fogerty), que puede que haya momentos que aunque todo nos vaya sobre ruedas, nos sintamos deprimidos y agobiados, en clara alusión a las fuertes tensiones internas que el grupo estaba atravesando por entonces: de hecho justo un año después de la publicación de este álbum, CCR anunció su disolución.

Interpretaciones ulteriores del tema sugieren que Fogerty compuso Have You Ever Seen The Rain? como metáfora alusiva a las bombas que caían durante la Guerra de Vietnam (constatación nunca efectuada por el autor), ya que se compuso en un cargado ambiente antibelicista y de protesta por la intervención de las tropas norteamericanas en el país asiático. Conjeturas en mi opinión más próximas a la verdad y a los sentimientos de Fogerty nos acercan a otra realidad más general y profunda, como es el desencanto de la generación hippie, el paulatino desengaño que sucesos puntuales como el Concierto de Altamont (donde murieron tres personas) o los atentados de Kent State, unidos a la situación general de regresión del movimiento, que pueden aproximarnos al verdadero significado último de la canción: el desencanto de toda una generación ilusionada por un cambio que nunca llegó.

Este tema lo descubrí por casualidad, como a la música de la Creedence, con 18 años viendo el programa de TVE Plastic; pusieron varios vídeos de la banda, como Sweet Hitch Hiker y Have You Ever Seen The Rain? en directo y me quedé prendado absolutamente de CCR. Días después vi en un kiosco el CD Chronicle con sus grandes éxitos y me dejé la paga en comprármelo. Desde entonces hasta hoy es uno de los discos que más he escuchado en mi vida. He elegido esta cómo podía haber elegido Bad Moon Rising, Lodi, Proud Mary, Born On The Bayou o treinta más. Da igual. En el caso de CCR el margen de error en cuanto a calidad, intensidad y belleza de una canción es mínimo.

Sobre estas líneas os dejamos una apoteósica versión de Fogerty en vivo, aunque lamentablemente no existen muchos documentos audiovisuales más de la CCR interpretando esta maravilla, pero si de algo puede presumir Have You Ever Seen The Rain? es de la cantidad de versiones que se han hecho de la misma. Tenemos covers de Rod Stewart, Bonnie Tyler o el grandísimo Johnny Cash.

Más bandas o artistas que se han atrevido con esta joya son The Ramones, The Fray o Teenage Fanclub. Como curiosidad hemos rescatado una versión en castellano a cargo de la venezolana Ana Gabriel, traducida como Ven A Ver Llover

En cuanto a bandas sonoras, aparece en varias como la australiana December Boys ( Los Chicos de Diciembre, 2007), El Clan de Los Rompehuesos ( The Longest Yard, 2005) o la oscarizada Philadelphia.

Como se puede apreciar, Have You Ever Seen The Rain? Ha tenido una grandísima influencia sobre los artistas y generaciones posteriores (en realidad como casi todos los temas de CCR) y supone un hito cultural, artístico, incluso filosófico, para todos los que amamos el Rock and Roll por encima de casi todo. Porque, a decir verdad, ¿quién no ha visto llover alguna vez en un día soleado?.

Someone told me long ago
There’s a calm before the storm,
I know; it’s been coming for some time.

When it’s over, so they say
It’ll rain a sunny day,
I know; shining down like water.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

Yesterday, and days before,
Sun is cold and rain is hard,
I know; been that way for all my time.

‘Til forever, on it goes
Through the circle, fast and slow,
I know; it can’t stop, I wonder.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

Yeah!

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

The Dubliners : Fields of Athenry

Que Irlanda es un país mágico es una afirmación que está fuera de toda duda. Que sus gentes son seres maravillosos, espectaculares, llenos de vida y con talento innato para la música (fruto de su tradición lírica celta, no he conocido un solo irlandés que no sepa cantar decentemente o tocar un instrumento medianamente bien), es un hecho constatable y constatado por mí durante la corta pero provechosa estancia en la Isla Verde en Marzo de 1996 y lo que voy a contar refuerza aún más lo anteriormente dicho.

Recuerdo con nitidez aquel 17 de marzo, llevábamos ya tres días en Dublín y como el día de San Patricio, su fiesta nacional, casi todos los establecimientos están cerrados, fuimos a uno de los pocos que no lo estaba: la célebre fábrica de cerveza Guinness. Allí se tiene derecho a dos consumiciones por entrada, lo cual está nada mal. Mientes disfrutábamos de las Guinness se nos acercó un grupo de escolares y nos dijeron que como eran menores a ver si por favor les podíamos pedir nosotros una pinta y la otra nos la regalaban por el favor.

Así que salimos de la fábrica con seis o siete Guinness en el cuerpo cada uno y al doblar la calle a alguien se le ocurrió entrar en la catedral lo que a mí no me pareció buena idea; al asomarnos vimos un espectáculo increíble: todos, hombres y mujeres con prendas verdes cantando el himno irlandés…No…espera, dijo uno de mis amigos, que me dice este señor que no es el himno oficial pero que es la canción de todos los irlandeses. Y esa fue la primera vez que escuché Fields Of Athenry.

Este himno oficioso muy utilizado en eventos deportivos fue compuesto por el cantautor irlandés Pete St. John en 1970, aunque se le acusó de tomar la letra de una balada de 1880; sin embargo John Moulden, reputado folclorista no vio base sólida para este argumento y le dio la razón a St. John. La historia que narra la canción es la de un hombre al que le han pillado robando trigo durante la hambruna irlandesa del siglo XIX y va a ser deportado a Australia, por lo que se despide de su mujer y le dice que cuide de su hijo, no sin antes recordar lo felices que eran en los Campos de Athenry cuando cantaban los pájaros y se juraban amor eterno y lo silenciosos que se quedarán ahora.

Tras estas líneas os dejaremos parte de la multitud de versiones que se han hecho de esta maravillosa y melancólico balada que refleja fielmente el espíritu y talante irlandeses. Tenemos varios covers como el que hemos puesto de cabecera de The Dubliners, la de Paddy Reilly, (que fue quien la popularizó de verdad) la original de Pete St. John, la de Dropkick Murphys, la de Frank Patterson y la de No use For a Name.

También ha sido adoptado como himno de equipos de fútbol como el Celtic o el Liverpool (en ambos casos compartido con el You’ll Never Walk Alone de Gerry & The Pacemakers), pero el hecho que le dio realmente fama fue durante la Eurocopa de 2012 cuando durante el partido contra España en el que Irlanda perdía ya 4-0, sus más de 20.000 hinchas estuvieron veinte minutos sin parar de cantar Fields Of Athenry ( añadiendo un par de estrofas ligadas al independentismo radical del Sinn Féinn y del IRA que no constan en la letra original), en uno de los episodios más emotivos de la historia del deporte y sus aficionados.

Fields Of Athenry, el espíritu del pueblo irlandés, melancólico pero orgulloso, que sufrió un éxodo como no ha sufrido jamás otra nación pero que pasea su bandera y sus colores con honra por todo el mundo con esa magnífica canción que es Fields Of Athenry.

By a lonely prison wall
I heard a young girl calling
Micheal they are taking you away
For you stole Trevelyn’s corn
So the young might see the morn.
Now a prison ship lies waiting in the bay.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

By a lonely prison wall
I heard a young man calling
Nothing matters Mary when you’re free,
Against the Famine and the Crown
I rebelled they ran me down
Now you must raise our child with dignity.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

By a lonely harbor wall
She watched the last star falling
As that prison ship sailed out against the sky
Sure she’ll wait and hope and pray
For her love in Botany Bay
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

The Who : Baba O’ Riley

Aprovechando que el pasado 1 de marzo el gran Roger Daltrey cumplía 72 años, me daré el gustazo y me permitiré la licencia de hablar de una de las mejores canciones del inigualable repertorio de mi banda favorita sin discusión, del grupo de mis amores, el que más alegrías sonoras me ha dado en mi vida y del que probablemente haya escuchado sus canciones más veces.

Estoy hablando sin lugar a dudas de The Who, aquel cuarteto inigualable que primero abanderó el sonido Mod más salvaje con My Generation para posteriormente ir evolucionando hacia un rock más conceptual y profundo , el llamado Arena Rock, ampuloso, experimental e intenso a partes iguales, con cuatro genios inigualables como el cantante de voz rasgada, rizos de oro, micrófono al viento y genio vivo, Roger Daltrey; el mejor bajista de toda la historia del rock, tímido pero genial, John Entwistle; el mago de la batería, un pájaro dentro y fuera del escenario, al que la mala vida se lo llevó pronto, Keith Moon; y por último, el líder y guitarrista eléctrico, bipolar y agresivo, el genio absoluto de la composición y quien llevó al rock a otra dimensión, Pete Townshend.

Con todo ello, me ha costado elegir una canción para esta entrada, ya que si bien en este blog he hablado de ellos como grupo y de su fantástico directo Live At Leeds (1970),la dicotomía de seleccionar un solo tema de entre los míticos de la banda ha resultado una tarea ardua: primero me decanté por la balada Behind Blue Eyes; más adelante me fijé en la legendaria Won’t Get Fooled Again, posiblemente su obra más excelsa.
Pero al final, y explicaré por qué, me he decidido por la sublime, elegiaca y apoteósica Baba O’ Riley.

Esta maravilla del Rock and Roll iba a formar parte de una Ópera Rock que sucedía a Tommy (1969) y precedía a Quadrophenia (1973) y cuyo título sería Lifehouse. El concepto que desarrolló Townshend para esta nueva epopeya sonora era el dotar a la música de una nota global, que emanara de todos los espectadores que acudieran a su show, que fuera una especie de cacofonía universal, para lo que alquiló el Young Vic Theatre con el propósito de encerrarse con la audiencia y que fuera ella quien fuera proponiendo sonidos y notas hasta llegar al summum… Lo complejo y faraónico de la idea fue apartándola poco a poco de las prioridades de la banda y de las doce o trece canciones que The Who habían compuesto para esta nueva Ópera Rock la mayoría fueron a engrosar ( sin ningún nexo aparente ) su disco de estudio paradójicamente más aclamado y exitoso, personalmente mi disco favorito de la historia: Who’s Next (1971).

Baba O’ Riley  toma su nombre de dos figuras veneradas por Townshend como fueron el gurú zoroastra Meher Baba y Terry Riley, un compositor minimalista que extendió el uso del sintetizador al que Townshend estaba empezando a dar mucho protagonismo en sus obras, como bien demuestra el inicio demoledor de la misma ( y por ende del disco) con esa línea de teclados inolvidable a la que se van incorporando batería, bajo , guitarra y voz en una progresión rítmica que desemboca en un todo sonoro implacable, la primera obra por derecho propio del llamado Arena Rock. Los cambios de ritmo, de intensos a tenues, las voces alternas de un Daltrey inmenso y un Townshend melancólico confluyen en un final con violín en estudio y armónica en directo a caballo entre el folklore irlandés y el judío;  un  homenaje a Riley histriónico y trepidante que cierra un tema de ensueño.

Qué decir de los fantásticos créditos con los que comienza el tema, con frases como “No necesito luchar para demostrar que estoy en lo cierto”, “No necesito ser perdonado”, o “es una juventud perdida” ( de hecho la canción se iba a llamar originalmente Teenage Wasteland).  El protagonista, un granjero escocés que decide llevarse a su mujer hacia Londres para ir a buscar a su hija, la cual ha sido atraída por un artista enajenado ( sería el punto de partida de Lifehouse), representa el cambio de lo rural a lo moderno, de las viejas tendencias al
Nuevo Rock and Roll, para Townshend es en parte el inicio de la era post Tommy, los nuevos The Who, más ampulosos, más sonoros, con más presencia del Hard rock en sus composiciones pero también con espacio para sintetizadores (presentes en otros cortes del disco como Bargain, My Wife o Won’t Get Fooled Again.)

Existen muchas versiones de esta grandísima canción como las de Pearl Jam, Dropkick Murphys o la adaptación para la serie de TV CSI New York, pero la genuina es la que más sentimientos de estremecimiento y emoción me han dejado de cuanta he escuchado, con esa rabia, con ese ” They´re All Wasted!” arrebatador, con esa creatividad y virtuosismo propios y exclusivos de genios como estos cuatro londinenses eternos que me robaron el corazón y el sentido desde la primera vez que los escuché.

Out here in the fields
I farm for my meals
I get my back into my living.
I don’t need to fight
To prove I’m right
I don’t need to be forgiven.
yeah, yeah, yeah, yeah, yeah

Don’t cry
Don’t raise your eye
It’s only teenage wasteland

Sally, take my hand
We’ll travel south cross land
Put out the fire
And don’t look past my shoulder.
The exodus is here
The happy wolds are near
Let’s get together
Before we get much older.

Teenage wasteland
It’s only teenage wasteland.
Teenage wasteland
Oh, yeah
Teenage wasteland
They’re all Wasted!

Rodriguez : Sugar Man

Lo verdaderamente grandioso que tiene el Rock and Roll es la cantidad de historias que es capaz de generar provenientes de cualquier personaje anónimo con una guitarra y con capacidad suficiente para contar, narrar, transmitir, denunciar emociones, situaciones, realidades, reflexiones o ensoñaciones de su cosecha y que son capaces de elevar a los altares de su gloria a alguien que otrora fuera denostado, marginado y olvidado para volver a recuperar unas canciones que antaño significaron mucho para unos fans que se empeñaron en revivir su memoria y colocarlo en el honroso lugar que se merece.

Esta es la curiosa y apasionante historia que cuenta el brillantísimo documental Searching For Sugar Man (2012), dirigido por el sueco Malik Bendjelloul y que gira en torno a la enigmática vida del cantautor de Detroit de ascendencia mexicana Sixto Jesús Díaz Rodríguez, más conocido solamente por su segundo apellido.
En esta cinta, galardonada con el Oscar a mejor documental en 2012, se trata de desvelar el misterio en torno a un modesto músico que editó un par de discos a principios de los setenta y del que jamás se supo nada más que el sonido de su voz y de su guitarra y la maravillosa calidad de sus canciones.

Curiosamente, Rodríguez, quien solía tocar en un antro junto al río Detroit llamado The Sewer y que fue descubierto por los productores Mike Theodore y Dennis Coffey publicó sus dos primeros álbumes Cold Fact (1970) y Coming From Reality (1971) bajo el sello Sussex, filial de Motown con nulo éxito en los Estados Unidos, por lo que la compañía le dio de baja en 1975 y tuvo que volver a trabajar en la construcción y en varias fábricas de Detroit.

Pero resulta que por caprichos inexplicables del destino, su disco Cold Fact llegó a Sudáfrica a través de una norteamericana que lo dejó en una tienda de discos y comenzó a extenderse su fama y el número de fans creció hasta hacerse leyenda viva…. Pero nadie sabía nada de él, era un auténtico misterio su identidad y su procedencia; además el país de los Boers estaba sumido en pleno Apartheid y no había posibilidad de escuchar abiertamente los temas censurados por el régimen, ya que estos hablaban claramente de marginalidad, suburbios, pobreza y corrupcion del poder. Incluso se comenzó a rumorear que Rodríguez se había suicidado en el escenario; unas versiones dicen que prendiéndose fuego, otras que pegándose un tiro.

Así fue como, en 1996, dos fans sudafricanos curiosos e inquietos, el propietario de una tienda de discos, Stephen “Sugar” Segerman y el periodista musical Craig Strydom comenzaron a investigar y al final pudieron contactar con Eva Rodriguez, una de las hijas del cantante, quien les contó que su padre seguía vivito y coleando y que seguía viviendo en Detroit, trabajando y apartado de la música. Fue de este modo como se organizó una gira de seis conciertos por Sudáfrica en marzo de 1998, con todo un país entregado a Rodríguez, el cual dijo: “Gracias por mantenerme vivo”.  Fueron unos shows increíbles de los cuales os dejamos nuestra gráfica con el Documental Dead Men Don’t Tour (1998)

Como no podía ser de otra manera, rápidamente se extendió la noticia como la pólvora por todo el mundo, incluidos los States, donde los compañeros de barrio de Detroit no daban crédito al éxito de un anónimo Rodríguez vitoreado como un príncipe en la remota Sudáfrica. Sixto ha visitado ya seis veces el país y fruto de esta bellísima historia surgió el documental Searching For Sugar Man del que hemos hablado antes, el cual os dejamos integro aquí para que lo disfrutéis, ya que no tiene desperdicio. Además os dejamos la mención a Rodríguez en la ceremonia de los Óscar de 2013 y su actuación en un programa de máxima audiencia donde al final está siendo reconocido como el gran artista que es, aunque sigue viviendo en su barrio y dona la mayoría de sus ingresos a familiares y necesitados.

Rodríguez, un tipo de la calle, comprometido, con canciones como Sugar Man, que habla de un camello de Detroit y de sus sustancias ( “Silver Magic Ships You Carry, Jumpers, Coke, Sweet Maryjane”..), de la marginalidad extrema; un tipo censurado y aclamado, a quien se creyó muerto; un tipo trabajador que gracias al tesón de dos fans entregados consiguió revivir el suelo de un perdedor que nunca lo debió ser, porque su alma constante, su talante tranquilo, le hicieron seguir adelante hacia su propio destino: convertirse en el venerado, buscado y por fin renacido Sugar Man.
Una de las historias que más me han llegado de cuantas he oído en torno a la música. Disfrutadla. Yo lo he hecho…

P.D. Gracias a Miguel y a Luis por descubrirme esta maravillosa historia.

Sugar man, won’t you hurry
‘Cos I’m tired of these scenes
For a blue coin won’t you bring back
All those colors to my dreams

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man met a false friend
On a lonely dusty road
Lost my heart when I found it
It had turned to dead black coal

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man you’re the answer
That makes my questions disappear
Sugar man ‘cos I’m weary
Of those double games I hear

Sugar man, Sugar man, Sugar man, Sugar man,
Sugar man, Sugar man, Sugar man

Sugar man, won’t you hurry
‘Cos I’m tired of these scenes
For the blue coin won’t you bring back
All those colors to my dreams

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man met a false friend
On a lonely dusty road
Lost my heart when I found it
It had turned to dead black coal

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man you’re the answer
That makes my questions disappear

Don McLean : American Pie

Hay canciones que trascienden, superan, borran incluso la memoria de quien las interpreta, sobre todo si es el tema más importantes relevante del repertorio del artista o grupo en cuestión. Son elegías míticas, leyendas del rock que entierran la memoria de quién con tesón, talento y pasión hizo el esfuerzo de parirlas para legarnos el fruto de su inspiración a golpe de versos y acordes bien construidos y mejor ejecutados.

American Pie, obra cúspide y maestra del cantautor norteamericano Don McLean editada en 1971 como primer single del disco homónimo, producida por Ed Freeman a través del sello United Artists, es un claro ejemplo del argumento anterior, siendo uno de los emblemas musicales de los setenta norteamericanos y alcanzando el número 1 en listas en multitud de países con un ritmo folkie pegadizo desde el principio, rítmico y con una voz, la de McLean, exenta de clichés, diáfana y muy americana. Éxito asegurado.

Pero no sólo fue eso lo que le dio la gloria al bueno de Don con esta epopeya de principios de los setenta. Fue ese sentimiento de comunidad, de memoria colectiva que tienen los yanquis y que fomentan como nadie, desde el costumbrismo, desde lo cotidiano hasta el imperialismo comercial, cultural y político pasando por hitos históricos y populares, por hechos recientes aparentemente inanes que cambiaron la faz del país en die años , tal como narra American Pie. El día que murió el rock and Roll: se refiere al luctuoso 3 de febrero de 1959 cuando Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper , las tres promesas del rock de por entonces, fallecieron en un fatídico accidente aéreo dejando huérfano el panorama de entonces y significando para McLean la pérdida de inocencia , alcanzar la madurez a base de golpes durisimos. Su ídolo había muerto, pero la música empezaba a florecer con The Byrds, The Beatles, los Stones; emergía la cultura Beat, el eclecticismo imponía su ley mientras el sueño americano se iba desvaneciendo en pro de las libertades individuales.

McLean – no sabemos si con el propósito de dotar a su canción de una aureola mística-, siempre se negó a dar una explicación clara sobre la interpretación correcta de su canción aunque dejó claro que American Pie se refería a dejar de hacer lo que le decían que tenía que hacer, a rebelarse contra lo establecido, con constantes referencias a Elvis, Dylan, la Guerra de Vietnam, en definitiva todo un catálogo de seres y estares, de hechos y dichos en torno a un mundo, su mundo, que estaba cambiando irremisiblemente para nunca más volver a ser el mismo.

Sobre estas líneas os dejamos varios vídeos y entrevistas acerca de las múltiples interpretaciones de una de las canciones más analizadas, controvertidas y por supuesto populares del folk rock.

Pocas canciones, bajo el halo cándido, alegre y voluntarioso de un cantautor con ganas de triunfar, esconden tantos recovecos, alusiones, dobles sentidos y referencias externas como este delicioso pastel americano que no solo fue devorado por Don McLean: otros artistas se han atrevido a probarlo en forma de covers, como por ejemplo la genuina Madonna; Tori Amos; Garth Brooks o una versión para la serie The Brady Bunch.

No solo eso sino que parece ser que American Pie fue responsable e inspiradora de otra grandísima obra de los setenta, Killing Me Softly, a cuyos creadores Norman Gimbel y Charles Fox se inspiraron en un poema de Lori Lieberman, la cual lo escribió poco después de ver una actuación de McLean y que posteriormente encumbraría a la gran Roberta Flack.

Oncluso una saga de películas de desmadrada dos universitarios tomó el nombre de Amercan Pie haciendo alusiones a la canción de McLean

Sea como fuere American Pie nació destinada s la inmortalidad y ninguna canción del repertorio de McLean ha logrado eclipsar su brillantez ( ni Vincent ni Empty Chairs se asoman siquiera a igualarla ).
Es más, resulta chocante que para más de cincuenta artistas sea una de las canciones más influyentes y favoritas de cuantas harán escuchado y no se encuentre entre la lista de las 500 mejores canciones según la revista Rolling Stone. Cuestión de prioridades
En mi caso este tema supuso un impacto brutal por su dinamismo, elegancia y capacidad de transmitir buen rollo ( aunque se me escapaba toda su dimensión en cuanto a significado dado lo extensísimo de su letra).
No obstante esta canción que resucitó en gran parte el rock cuando parecía muerto será recordada por la
memoria colectiva como una amalgama de sabores y sonidos enlatados en ocho insuperables minutos difíciles de igualar.

A long, long time ago
I can still remember how that music used to make me smile
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And maybe they’d be happy for a while

But February made me shiver
With every paper I’d deliver
Bad news on the doorstep
I couldn’t take one more step

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride
But something touched me deep inside
The day the music died

[Chorus:]
So bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 1]
Did you write the book of love
And do you have faith in God above
If the Bible tells you so?
Now do you believe in rock and roll?
Can music save your mortal soul?
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
‘Cause I saw you dancin’ in the gym
You both kicked off your shoes
Man, I dig those rhythm and blues

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck
But I knew I was out of luck
The day the music died

[Chorus:]
I started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 2]
Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone
But that’s not how it used to be
When the jester sang for the king and queen
In a coat he borrowed from James Dean
And a voice that came from you and me

Oh, and while the king was looking down
The jester stole his thorny crown
The courtroom was adjourned
No verdict was returned

And while Lenin read a book on Marx
The quartet practiced in the park
And we sang dirges in the dark
The day the music died

[Chorus:]
We were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 3]
Helter skelter in a summer swelter
The birds flew off with a fallout shelter
Eight miles high and falling fast
It landed foul on the grass
The players tried for a forward pass
With the jester on the sidelines in a cast

Now the halftime air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune
We all got up to dance
Oh, but we never got the chance

‘Cause the players tried to take the field
The marching band refused to yield
Do you recall what was revealed
The day the music died?

[Chorus:]
We started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 4]
Oh, and there we were all in one place
A generation lost in space
With no time left to start again
So come on, Jack be nimble, Jack be quick
Jack Flash sat on a candlestick
‘Cause fire is the devil’s only friend

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage
No angel born in Hell
Could break that Satan’s spell

And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite
I saw Satan laughing with delight
The day the music died

[Chorus:]
He was singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Outro]
I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news
But she just smiled and turned away
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before
But the man there said the music wouldn’t play

And in the streets, the children screamed
The lovers cried and the poets dreamed
But not a word was spoken
The church bells all were broken

And the three men I admire most
The Father, Son and the Holy Ghost
They caught the last train for the coast
The day the music died

[Chorus:]
And they were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Chorus:]
They were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I
die.

Stealers Wheel: Stuck In The Middle With You

En ciertas ocasiones, hay canciones que triunfan o son muy importantes en su momento, se llevan premios, parabienes, el aplauso de la crítica y arrasan en listas y ventas. Pero luego va pasando el tiempo y se van quedando enteradas en el olvido de los viejos discos del trastero, empolvados y mudos… Hasta que alguien los rescata y los vuelve a poner en el candelero.
Qué mejor medio que el cine para que eso ocurra : una buena escena aderezada con la canción afortunada, elegida por un director melómano y con buen gusto, junto a unas compañeras aceptables de banda sonora lo puede llegar a conseguir.

Exactamente esto es lo que logró el gran Rescatador de temas antiguos y mejor director de cine Quentin Tarantino cuando en su película de debut, la mítica Reservoir Dogs (1994), reunió una soberbia colección de temas que le encantaron en su infancia y los incluyó no sólo en el score, sino que los hizo protagonistas de la misma, llegando al extremo de contar su historia a través de la emisora de radio que pone la canción: ” Joe Egan y Gerry Rafferty eran conocidos como Steelers Wheel cuando grabaron este tema dylanesco al mejor estilo pop en abril de 1974. Llegaron al número 5″, narra el locutor K Billy de la ficticia emisora sintonizada por el Señor Rubio o Mr. Blond (Michael Madsen ), mientras tortura y mutila a un policía ensangrentado.

Lo que no dice es que este dúo (completado como banda con Rab Noakes, Rod Coombs y Tony Williams) tuvo mucho éxito con el disco homónimo que recogía este tema, en el que se encontraban otras perlas como Late Again o I Get By.

Posteriormente publicaron otro álbum que pasó sin pena ni gloria y después Gerry Rafferty emprendió su carrera en solitario dejando al pobre Egan en la estacada (ironías de la vida, en inglés esa expresión se traduciría como Stuck in The Middle…)

Este tema, que fue producido por Leiber y Stoller ( los que le componían las canciones a Elvis en sus inicios) y editado por el sello A & M, fue grabado en 1972 en los Apple Studios de Londres, aunque no saldría editado hasta dos años después. En su reedición de 1994 tuvo muchísima repercusión apareciendo en series de televisión y anuncios de los que os dejamos unas muestras.

Otro apartado de mención respecto a este tema es el de las versiones, las cuales han sido múltiples y muy exitosas como por ejemplo, la de The Jeff Healey Band de 1995; la de la voz preciosa de Louise en 2001; la del crooner moderno Michael Bublé en 2007 o la adaptación de los Eagles of Death Metal, Stuck In The Metal With You, aunque también os dejamos con la Original de Stealers Wheel… Cuarenta años después.

Lamentamos no poder ofrecer el vídeo original por estar vetado por YouTube.
En cualquier caso este tema se ha ganado por derecho propio inmortalidad en forma de perennidad musical en una canción que pretendían ser un hit de verano ( con una temática desenfadada acerca de borracheras, encuentros y desencuentros y algún que otro desengaño) y se convirtió en el hilo musical de una de las escenas más famosas de la historia reciente del cine.

Well, i don’t know why i came here tonight. i got a feeling that something
ain’t right.
i’m so scared in case i fall off my chair and i’m wondering how i’ll get
down those stairs.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
yes, i’m stuck in the middle with you and i’m wondering what it is i
should do.
it’s so hard to keep this smile from my face, losing control, i’m all over
the place.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
well, you started off with nothing and you’re proud that you’re a
self-made man.
and your friends they all come crawling, slap you on the back and say,
please, please.
stuck in the middle with you and i’m wondering what it is i should do.
is it cool to go to sleep on the floor? i don’t think that i can take it
anymore.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
well, you started off with nothing and you’re proud that you’re a
self-made man.
and your friends they all come crawling, slap you on the back and say,
please, please.
stuck in the middle with you, yes i’m stuck in the middle with you.

David Bowie: Life On Mars?

Sé que llego tarde. Sé que debería haber escrito esta entrada hace veinte días, cuando uno de los mayores genios de la historia del Rock pasó a mejor vida y nos dejó huérfanos de talento, creatividad y bellísimas canciones…
Pero me he tomado la licencia, como el Gran Duque Blanco hubiera hecho, de hacer caso a mis anhelos y mi instinto y rendir homenaje al señor Jones cuando realmente me saliera, ya que cuando sucedió no me sentía aún preparado para ello.
Y por fin hoy me he sentido con fuerzas para ello. La razón, una sola, pero de peso: la escucha de un tema inmortal e inigualable que me ha abocado a la aventura de comentar y narrar la increíble historia de una de las canciones más controvertidas, originales y maravillosas jamás compuestas: Life On Mars?

Editada como single de su cuarto álbum, Hunky Dory (1971), Life On Mars? se grabó en diciembre de 1971 aunque no se publicaría como sencillo hasta 1973. Producida por Ken Scott bajo el sello RCA, Bowie asumió la composición de la letra ayudado al piano por el gran Rick Wakeman y a la guitarra ,por su más íntimo colaborador y artífice del eterno rife de Heroes, Mick Ronson, el cual vuelve a salirse con unas líneas absolutamente inolvidables.

La intrincada temática que despliega la canción no sólo trata sobre el mundo de la televisión, la ficción y falsedad que en ella se recrean (incluso hasta se atreve con Mickey Mouse y llama “vendido” a John Lennon), o la falta de valores del mundo occidental de principios de los setenta. No sólo es una abierta crítica al manido y decadente American Way of Life, viniendo de un británico y además socialista convencido como Bowie. No sólo es un velado ataque a la guerra fría, con los marineros liándola en cualquier discoteca de cualquier lugar del mundo cercano a una base americana. Ni tampoco es sólo un feroz embite al sistema judicial yanqui.

Life On Mars? No es sólo la pregunta que plantea Bowie, que puede ser interpretada de dos maneras: Si hay vida en Marte se deben estar riendo de nosotros por lo dantesco de nuestra civilización. El otro sentido que le da el camaleón Bowie es que ojalá hubiera vida en Marte para marcharse allí y no volver a la estúpida tierra.

No es sólo todo eso. Life On Mars? constituye un reto, un desafío, un despecho que el alter ego de Ziggy Stardust sufrió al serle otorgada una canción que iba a ser para él  a otro genio como Frank Sinatra ( el tema en cuestión fue nada menos que My Way). De hecho se lo dedicó sardónicamente en la contraportada del álbum. Fue un desquite británico, con elegancia y estilo, un cruce entre una obra de Broadway y un cuadro surrealista, como viniendo a decir que Él, Bowie, era capaz de eso y más, y que no tenía que envidiarle nada ni a Sinatra ni al resto del show business americano.

De hecho, la repercusión creativa, estilística y musical de Life On Mars? es perfectamente comparable con My Way sin estar ni un ápice por debajo de la misma, aunque, lejos de querer comparar las dos canciones, es el tema de Bowie el que suscita mayor sensibilidad, intensidad y espíritu que la compuesta por Paul Anka ( retomando una canción de Claude François, Comme D’Habitude).
La composición de Bowie destila despecho y desquite por todos los lados, no sólo por lo anteriormente comentado, sino además porque, al parecer, debió sufrir por aquella época un desplante amoroso por parte de  la actriz Hermione Farthingale, (a quien  menciona en  la canción como the girl with the mousy hair, la chica con el pelo de ratón) lo que le sumió en un estado de melancolía creativa que le llevó a componer una melodía inolvidable. Wakeman y Ronson harían el resto al piano y a la guitarra.

Life On Mars?, que alcanzó el número 3 en listas británicas, ha sido muy a menudo versiones da por grandes artistas como Barbra Streisand en 1974; la indonesia Anggun; la popera Michelle Branch o los maravillosos The Flaming Lips.

En cuanto a bandas sonoras también ha sido prolífica en apariciones cinematográficas, como en el film de Lars Von Trier Rompiendo Las Olas (1997) o otras más modernas como Loverboy (2005) o Factory Girl (2006)

Billie Joe Armstrong , cantante de Green Day, ha manifestado muchas veces que en su entierro quiere que suene Life On Mars?

Una de mis canciones favoritas sin duda, a la cual me siento muy agradecido por haber puesto sonido a momentos trascendentales en mi vida y sin la cual no sabría vivir… Ni siquiera en Marte.

It’s a God-awful small affair
To the girl with the mousy hair
But her mummy is yelling no
And her daddy has told her to go
But her friend is nowhere to be seen
Now she walks through her sunken dream
To the seat with the clearest view
And she’s hooked to the silver screen

But the film is a saddening bore
For she’s lived it ten times or more
She could spit in the eyes of fools
As they ask her to focus on

Sailors fighting in the dancehall
Oh man look at those cavemen go
It’s the freakiest show
Take a look at the lawman
Beating up the wrong guy
Oh man wonder if he’ll ever know
He’s in the best selling show
Is there life on Mars?

It’s on America’s tortured brow
That Mickey Mouse has grown up a cow
Now the workers have struck for fame
‘Cause Lennon’s on sale again
See the mice in their million hordes
From Ibiza to the Norfolk Broads
Rule Britannia is out of bounds
To my mother, my dog, and clowns
But the film is a saddening bore
‘Cause I wrote it ten times or more
It’s about to be writ again
As I ask you to focus on

Sailors fighting in the dancehall
Oh man look at those cavemen go
It’s the freakiest show
Take a look at the lawman
Beating up the wrong guy
Oh man wonder if he’ll ever know
He’s in the best selling show
Is there life on Mars?

Bill Withers: Ain´t No Sunshine

Uno de los temas recurrentes en el mundo de la música es el dolor producido por la ruptura amorosa, por el abandono, por el despecho o por la infidelidad: el desazón que esto crea, la angustia que genera, el vacío que deja.
Pero si además la relación sentimental descrita es de ida y vuelta, intermitente, con sus idas y venidas, entran en juego tres factores adicionales: el primero es la Obsesión, el darte cuenta de que esa persona no te conviene pero sigues con ella por alguna extraña razón, sabiendo que se va a volver a ir irremediablemente, en un bucle sinfín condenado al fracaso.
El segundo factor que entra en escena es el de la Soledad ( una de las señoras más putas que conozco, junto a la Envidia y a la Prisa), el vértigo que produce, la depresión en la que se sume quien la padece, el no creer poder ser uno mismo sin la otra mitad, el faltarnos algo en un sentimiento de frustrante dolor cuasi físico.
Y por último, la Impotencia que nace de no poder hacer nada – o no saber hacerlo-, para evitarlo.
Ain´t No Sunshine When She´s Gone: No brilla el sol cuando ella no está.

Ver imagen original

Esta formidable, triste y despechada agonía melódica firmada por el cantautor Bill Withers en 1971 , la cual se extrajo como primer single dentro de su álbum de debut Just As I Am (producido por Booker T. Jones a través del sello Sussex y grabada en Memphis junto al ingeniero Terry Manning y con los grandes Stephen Stills a la guitarra, Donald “Duck” Dunn al bajo – futuro miembro de The Blues Brothers Band– y Al Jackson Jr. a la batería), contiene ese poso Blues pero revestido de Soul ( lo que se denomina hoy día Rhythm & Blues) que tan magistralmente interpretan los artistas afroamericanos.
Withers confiere al tema un cariz obsesivo, obcecado: en un interludio de la canción repite veinticinco veces I Know, lo sé , sé que no me conviene, no es bueno para mí…pero la echo tanto de menos cuando no está…

Por otro lado, el tema destila sabor añejo, de herencia musical, de lamento ancestral , nos transporta a las plantaciones de algodón de su querida Virginia, del sordo quejido sincopado del pasado revivido en los convulsos años setenta pero extrapolado hacia lo sentimental.

El resultado, éxito rotundo en los Estados Unidos llegando al Número 3 en la lista Hot 100 de la revista Billboard y al 6 en listas R & B norteamericanas, hizo que Withers se convirtiera de la noche a la mañana en un artista consagrado y que su segundo álbum ( Still Bill, 1972), llegara al número 1 en listas con temazos como Lean On Me, aunque posteriores disputas legales con su discográfica estancarían su carrera a mediados de los setenta.

El legado de Ain´t No Sunshine es importantísimo a nivel Covers, siendo una de las canciones más versioneadas de la historia, habiendo sido interpretada por gente tan variopinta e importante como Michael Jackson, Paul Carrack, Tori Amos o los metaleros Black Label Society entre más de 130 artistas y grupos que se han atrevido a ejecutarla.

En cuanto a las películas en las que aparece esta joya nos encontramos con la comedia romántica Notting Hill– con un despechado y hundido Hugh Grant vagando por las calles mientras suena la melodía,-; el drama político Munich; la magnífica película protagonizada por Denzel Washington El Vuelo e innumerables programas de reality de TV de todo el mundo (Tipo X Factor, Pop Idol).
Os dejamos varios vídeos al respecto.

Para concluir, no resulta  extraño que la Revista Rolling Stone situara esta canción en el puesto 280 de entre las 500 mejores canciones de la historia.
Y es que Ain´t No Sunshine consagró a Bill Withers por su sencillez, calidad, sensibilidad; pero ante todo y sobre todo, porque tiene la habilidad de penetrar en las entrañas de uno, ponerte la carne de gallina y no dejar de tararearla en todo el día.
Siempre estará entre mis canciones favoritas y, es más ( no me pasa con cualquier canción), me da igual quién la interprete. Siempre suena fantástica.

Ain’t no sunshine when she’s gone
It’s not warm when she’s away
Ain’t no sunshine when she’s gone
And she’s always gone too long
Anytime she goes away

Wonder this time where she’s gone
Wonder if she’s gone to stay
Ain’t no sunshine when she’s gone
And this house just ain’t no home
Anytime she goes away

And I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know,
Hey, I oughtta leave young thing alone
But ain’t no sunshine when she’s gone

Ain’t no sunshine when she’s gone
Only darkness every day
Ain’t no sunshine when she’s gone
And this house just ain’t no home
Anytime she goes away
Anytime she goes away
Anytime she goes away
Anytime she goes away

Ver imagen original

Jim Croce: I Got A Name

Tras un largo periodo sin publicar absolutamente nada, por muchos motivos y por  ninguno en especial, hoy nos lanzamos a reanudar nuestra aventura bloguera cambiando un poco el formato que veníamos siguiendo de publicar la historia de cada grupo escogiendo una canción del mismo. A partir de ahora y en parte debido a la cantidad de entradas dedicadas a los artistas o bandas ( más de 600 ), el protagonismo será de la canción, independientemente del artista o grupo que lo interprete.

En cuanto a la periodicidad de publicación, procuraremos espaciar lo menos posible los posts, aunque no aseguramos la cadencia diaria de antaño. Sí que seguiremos con las secciones que veníamos desarrollando como la de las ciudades del Rock, los mejores discos en directo o la de cine y música, añadiendo alguna más a corto plazo.

La canción que nos ocupa hoy es la deliciosa e intensa I Got A Name, una de las obras maestras del efímero cantautor folk-rock italoamericano de Filadelfia  Jim Croce, publicada a modo póstumo el 21 de septiembre de 1973 ( justo un día después del fatídico accidente aéreo que se lo llevó), dentro del disco homónimo-también publicado post mortem-, y primer single del mismo, escrita por Norman Gimbel y Charles Fox en lo que comenzaba a ser el resurgir de una incipiente y prometedora carrera musical.

Este tema, muy célebre en su época y que consiguió alcanzar el número 3 en la US Top Box 100 americana y el 5 en listas canadienses, también fue popularizado en su día por pertenecer a la banda sonora del film The Last American Hero de 1973 (aquí traducida como Lo Importante es Vencer), protagonizado por Jeff Bridges.

Además sería rescatado por ulteriores películas como El Invencible de 2006, con Mark Wahlberg ( que narra la historia del jugador de los Philadelphia Eagles Vincent Papale) y sobre todo la magnífica Django Desencadenado (2012), del sublime Quentin Tarantino, admirador confeso de Jim Croce.

Centrándonos ya en la canción en sí, Croce ejecuta con su voz nasal pero con mucha sensibilidad (en cierto modo un Elton John a la americana) un tema que habla de identidad (I Got a Name), del orgullo de su progenitor y de su deseo de cumplir el sueño que su padre no pudo acometer. Temática lógica viniendo de un Jimmy que tuvo que buscarse la vida ejerciendo como camionero después de que se le cerraran muchas puertas en su primera etapa como cantante (entre 1966 y 1971), y que gracias a ese período pudo organizarse, centrarse en la composición y plasmar sus vivencias con sus seis cuerdas y su talento innato.
La letra prosigue en su segunda estrofa hablando de su canción (I got a song), de lo que quiere mostrar al mundo y de lo que ha tenido que luchar para ello, sucediéndole una tercera parte donde comparte su sueño (I Got A dream), un sueño que le lleva a aprovechar el momento y a acariciar con los dedos la ansiada popularidad y reconocimiento que tanto se le resistieron y de los que empezaba a gozar cuando  le sobrevino el fatal desenlace con tan solo 30 años de edad.
En mi opinión, I Got a Name representa lo mejor del repertorio de Croce junto a Operator (que narra sus vivencias en la carretera con su camión), la triste pero intensa You Don´t Mess Around With Jim, Thursday, Party Time o la espectacular Bad Bad Leroy Brown (que inmortalizaría a su manera Frank Sinatra).
Además supone un punto de intersección entre los cantautores de los primeros setenta como Nilsson, John Denver o Don Mc Lean y sus sucesores Springsteen, Bob Seger o John Cougar Mellencamp, de los que nacería el estilo Heartland (rock con tintes country y temática realista, urbana e industrial).
Para terminar rescatamos una actuación de Jim Croce del año 1973 en la TV Americana interpretando I Got a Name, uno de los escasos documentos audiovisuales que se conservan de esta canción, acompañado por piano y guitarra rítmica, derrochando entusiasmo y transmitiendo una imagen de Working Class Hero que sería heredada por muchos de sus sucesores.

I Got A Name supone un soplo de aire fresco, un canto a la reafirmación personal, un aquí estoy yo y que me quiten lo bailao, una oda a la esperanza y a la autoestima y un homenaje a la figura paterna que sacrifica su sueño porque sus hijos cumplan el suyo.  Jim Croce, injustamente olvidado por la industria, o al menos no lo suficientemente valorado, ejecutó un pedazo de tema inspirador de grandes empresas y que siempre que lo escucho me remonta irremediablemente el día.

Like the pine trees lining the winding road
I got a name
I got a name
Like the singing bird and the croaking toad
I got a name
I got a name
And I carry it with me like my daddy did
But I’m living the dream that he kept hid
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
Like the North wind whistling down the sky
I got a song
I got a song
Like the whip-poor-will and the baby’s cry
I got a song
I got a song
And I carry it with me and I sing it loud
If it gets me nowhere, I’ll go there proud
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
And I’m gonna go there free
Like the fool I am and I’ll always be
I got a dream
I got a dream
They can change their minds but they can’t change me
I got a dream
I got a dream
I know I could share it if you want me to
If your going my way I’ll go with you
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by

Estranguladores Vanguardistas


The Stranglers. Banda formada en Guildford, Surrey, UK (en un inicio como Guildford Strangers) en 1974 por el batería Jet Black, el bajista Jean-Jacques Burnel, el guitarra rítmico y vocalista Hugh Cornwell , que abandonaría la banda en 1990, y el tecladista Dave Greenfield, caracterizada por pasar por muchas fases creativas y estilísticas que le confieren una aureola de grupo precursor y transgresor a partes iguales: precursor por ir paulatinamente probando estilos como el punk, el ska, el post punk, el new wave con el uso de teclados y sintetizadores ya desde su primer álbum, el maravilloso Rattus Norvegicus (1977) con el single que llegó al número 4 en listas británicas, (Get A) Grip (On Yourself), de corte más clásico y otro tema más rompedor y de aires más reggae como Peaches, el cual fue aclamadísimo y resulta ser uno de los éxitos más reconocibles de la banda aún hoy día, sin olvidarnos del enorme No More Heroes, mi tema favorito de los de Guildford, o el cadencioso Golden Brown, que aparece en la banda sonora del film de Guy Ritchie Snatch (Cerdos y Diamantes)
De peor a mejor en orden descendente estos son nuestras canciones favoritas de The Stranglers: Who Wants The World?, Norfolk Coast, Something Better Change, Walk On By (cover de Dionne Warwick), Strange Little Girl, Always The Sun, (Get A) Grip (On Yourself), Golden Brown, Peaches y No More Heroes.
Un repertorio ecléctico, pasando de temas ska y reggae, a otros rozando el punk, muy en la línea Talking Heads ( aunque Stranglers quizás no llegarán ni al carisma ni a la calidad de los de Byrne), decantando se progresivamente por un sonido más electrónico, con más presencia de sintetizadores y coros más edulcorados, señal inequívoca de un cambio de estilo global que afectó a casi todos los grupos que entraron en los ochenta desde los setenta.
The Stranglers, que publicaron joyas como No More Heroes (1977), La Folie (1981), Feline (1983), Aural Sculpture (1984), Dreamtime (1986), o Stranglers in The Night (1992)- ya sin Cornwell-, y que hace poco en 2012 publicaron su último álbum, se encuentran sin lugar a dudas entre el selecto grupo de bandas que sobrevivieron al paso del tiempo no tanto por su repertorio como por su personalidad y estilo innovador que sirvieron de ejemplo a bandas posteriores, sin ir más lejos, The Clash, que bebieron de sus fuentes sonoras y que predicaron su ejemplo en vivo como pocos lo han hecho.
Whatever Happened To The Heroes…?

En La Corte del Rey Carmesí


King Crimson. Banda británica fundada en Londres pero afincada posteriormente en los Estados Unidos, formada en 1969 por el líder, letrista, guitarrista e ideólogo Robert Fripp (único miembro estable de la banda a lo largo de toda su carrera), con hasta 19 acompañantes distintos, de quienes destacan sus compañeros del primer álbum, Jakko Jakszyk, Tony Levin, Pat Mastelotto, Gavin Harrison, Mel Collins, Bill Rieflin o su mejor cantante Greg Lake ( que dejaría la formación en 1971 para fundar Emerson, Lake & Palmer). Si por algo destacó esta banda fue por romper absolutamente las barreras de la creatividad que tanto el rock y el pop como la psicodelia imponían a las nuevas tendencias, siendo precursora de un nuevo movimiento musical y conceptual que dominaría la primera parte de los años setenta: estamos hablando del rock progresivo o progrock, en el cual se fusionaba Jazz, Heavy Metal, Rock, experimentando hacia nuevas tendencias posteriores como sería la New Wave ya en los ochenta.
En el mismo nombre, King Crimson ( según Fripp, sinónimo de Belcebú, derivado a su vez del árabe Bi’l Saab, el que ambiciona) se esconde un afán renovador, transgresor, experimental, que se tradujo en uno de los. debuts más maravillosos de la historia de la música, In The Court Of The Crimson King, destacado sobre todo por la excelente combinación de letra y música, logrando crear una atmósfera oscura, densa y deprimente pero a la vez sugerente, onírica y evocadora, sobresaliendo por encima de todo su espectacular portada a cargo de Barry Godberm amigo de Sinfeld, el cual falleció a los 24 años en 1970 habiendo pintado solo este cuadro…
El elenco de este debut, sensacional, con la apertura más original de cuantas recuerdo, 21st Century Schizoid Man, con la sublime Epitaph, con Moonchild ( varias canciones en una), o la homónima In The Court Of The Crimson King.
Después de esta obra maestra y del baile de cambios, sólo un año después publican otro gran álbum, In The Wake Of Poseidon (1970), con la preciosa voz de Greg Lake inundándolo todo. Destacan las distintas partes de Peace, o Cadence and Cascade. Inmediatamente después vendría el conceptual Lizard (1970), con Cirkus o Happy Family precediendo a Islands (1971), al que sucederá una densa trilogía de discos poco atractivos y comerciales tras los cuales editan Red (1974), con la mítica y fabulosa Starless, que comenzaría un paréntesis hasta 1981 donde editan su siguiente álbum Discipline (1981) el cual, junto al siguiente Beat (1982) y Three of a Perfect Pair (1984)  denotan un cambio de aires abandonando lo progresivo hacia algo más cercano al new wave incluso .
Fue el progresivo difuminarse de una banda de leyenda que sentó las bases de un movimiento que revolucionó el mundo de la música y la hizo convertirse en lo que hoy es.

La Historia de la Negra Betty


Ram Jam. Banda estadounidense formada en 1977 en Nueva York por el guitarrista, compositor y cantante procedente de The Lemon Pipers, Bill Bartlett, junto a Mike Scavone a la voz secundaria, Howie Arthur Blauvett al bajo y Pete Charles a la batería, los cuales son considerados como una de las más conocidas bandas One Hit Wonder, es decir, de un solo éxito.
Y es que este Black Betty que Bartlett se sacó de la chistera es todo un himno de finales de los setenta, con elementos blues ( lo sacó de una composición del mítico Leadbelly y lo arregló), con guitarra eléctrica con tientes metal y ritmos que hacían presagiar un toque dance, con brutales cambios de ritmo pseudo progresivos y muy influidos por bandas como Grand Funk Railroad o The Who.
Para interpretar esta obra maestra, Bartlett inicialmente utilizó a los miembros de su anterior banda, Starstruck, como el bajista David Goldflies y el organista Bob Nave, aunque la gente de su propia discográfica, TruckStar Records, le aconsejó que formara un grupo para adquirir mayor popularidad con la canción. Y eso fue lo que hizo, creó Ram Jam junto con los arriba mencionados e incluyó Black Betty dentro del disco debut homónimo Ram Jam, aunque mantuvo la grabación original de su éxito en la que tocaban los miembros de Starstruck, juntándola con otros temas genuinos de Ram Jam y muchísimo menores como Let It All Out, Keep Your Hands On The Wheel o Right On The Money, convirtiéndose en un éxito, al contrario de su siguiente álbum, Portrait Of The Artist As A Young Ram ( inspirado en un libro de James Joyce)que contenía las modestas The Kid Next Door, Wanna Find Love o Turnpike. Después de este fracaso comercial, Bartlett abandonó para seguir en solitario, siendo sustituido por el guitarrista Jimmy Santoro, con el cual hicieron la gira y un recopilatorio en 1990.
Black Betty fue el único éxito de la banda y todo un fenómeno, sonaba a todas horas en todos lados, pegando fuerte en listas y obteniendo buenos resultados en Australia, UK y los States, ha sido utilizado para campañas de publicidad, en películas como Blow (2001) de Ted Demme, incluso fue criticada y amenazada de ser censurada por sus contenidos supuestamente racistas, aunque Bartlett negara esa intención en los créditos.
Sea como fuere, Black Betty ( que no Ram Jam) permanece como uno de los himnos del rock and roll, siendo referencia en recopilatorios, programas revival y en radio fórmulas como Rock Fm, y supone un clarísimo ejemplo de canción que supera y hace olvidar a la banda que la ejecuta, como otra grandísima canción llamada My Sharona a cargo de ….mmmm…. Ah sí…The Knack.
Whoa Black Betty (Bam- Ba-Lam)…!