Survivor : Eye Of The Tiger

Esta es la historia, como tantas otras, de un capricho del destino, de un trabajo bien hecho que luego dio sus frutos y convirtió a una banda, mejor dicho, a una canción, en todo un emblema en el ámbito de los scores cinematográficos por un lado y de la música orientada al deporte por el otro; un tema que ya desde el principio engancha por su contundencia y sonoridad ( de hecho está considerado como uno de los mejores inicios de canción de la historia del rock) y que nos ha acompañado desde niños mediante un saga pugilista inolvidable. Esta es la historia del Ojo del Tigre

Survivor era un banda formada en Chicago por sus fundadores Jim Peterik ( teclados y letras ) y Frankie Sullivan (guitarra), que practicaban un incipiente AORAdult Oriented Rock– al estilo de muchas bandas de la época como Toto, Journey o Asia. Tuvieron varios cambios de vocalista , primero Jim Jamison, después Dave Bickler ( con el que conseguirían este rotundo éxito) y bastante más tarde llegaría Robin McAuley. Pero lo que les hizo realmente famosos fue un momento clave: 1982.

Sylvester Stallone, un fan confeso del AOR y el hard rock melódico, estaba buscando una canción contundente para la tercera entrega de la saga de Rocky, quería más contundencia y espectacularidad. Un día ( según cuenta el propio Sly ) escuchó en la radio un tema de Survivor, Poor Man’s Son, y le encantó. Llamó a su amigo Tom Scotti y este le puso en contacto con la banda de Chicago, a la cual le encargó que le
compusieran un tema en la línea del citado con un resultado espectacular. Bajo estas líneas os dejamos el Poor Man’ s Son para que lo comparéis con Eye Of The Tiger. Ambas tienen un único vertiginoso y un deje guitarrero aunque algo edulcorado.

Posteriormente al multitudinario éxito de Eye Of The Tiger, número 1 en listas en casi todo el orbe en 1982, Stallone les encargó otra nueva canción para Rocky IV, Burning Heart, menos célebre que la anterior pero también muy popular.

Centrándonos en Eye Of The Tiger, Peterik y Sullivan, los compositores principales de Survivor, cuentan que se inspiraron en la canción viendo imágenes del combate en la película y les salió tan bien la jugada que hasta se sincronizan perfectamente los golpes con la canción, donde reside el verdadero secreto de haber dado en el blanco con este tema. Es un tema hecho por y para el boxeo, solo hay que oír las letras, el desafío, la lucha, el rival, la mirada del tigre ( a la que se alude varias veces en Rocky III)

Sobre estas líneas os dejamos la secuencia de la canción en Rocky III y lo espectacularmente bien que se adapta a las imágenes y al ritmo del combate. Bajo estas líneas dejamos varias actuaciones de Survivor interpretando su éxito mundial Eye Of The Tiger: una actuación de 1985, otra de 2009 y otra muy reciente de 2013 en un festival en Suecia cantando Jamison y Bickler al unísono.

En cuanto a versiones,  obviamente y como no podía ser de otra manera tenemos multitud de ellas: una versión femenina cargada de feeling a cargo de Jenn Grant; la curiosa interpretación del tema a cargo de Gloria Gaynor, la diva de I Will Survive; una versión metalera de Dragonslayer y por último el cover de los hillbillies más locos, The Hayseed Dixies, en clave bluegrass country.

Concluyendo, decir que Eye Of The Tiger fue, es y será un soplo de aire fresco para el rock, un tema universal que gusta a todo el mundo independientemente de los estilos y filiaciones musicales; supone un antes y un después en la concepción de la banda sonora en una película y la introducción de videoclips sonoros dentro de los films que sirvieran de puente a la acción ( como por ejemplo el paso del tiempo o en este caso el entrenamiento y los combates). Sin lugar a dudas, y pese a quien le pese , estamos una obra maestra que me recuerda los tiempos web que quedábamos todos los de clase para ver las pelis de Rocky de estreno en el cine. Palabra de fan acérrimo de Rocky

Rising up, back on the street
Did my time, took my chances
Went the distance, now I’m back on my feet
Just a man and his will to survive

So many times it happens too fast
You trade your passion for glory
Don’t lose your grip on the dreams of the past
You must fight just to keep them alive

It’s the eye of the tiger
It’s the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
Stalks his prey in the night
And he’s watching us all with the eye of the tiger

Face to face, out in the heat
Hanging tough, staying hungry
They stack the odds still we take to the street
For the kill with the skill to survive

It’s the eye of the tiger
It’s the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
Stalks his prey in the night
And he’s watching us all with the eye of the tiger

Rising up, straight to the top
Had the guts, got the glory
Went the distance, now I’m not gonna stop
Just a man and his will to survive

It’s the eye of the tiger
It’s the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
Stalks his prey in the night
And he’s watching us all with the eye of the tiger

The eye of the tiger
The eye of the tiger
The eye of the tiger
The eye of the tiger

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Black Sabbath : Heaven And Hell

Todas las bandas tienen su propia singladura, su proceso creativo, sus etapas, sus vaivenes, sus cambios y finalmente su historia; y más en aquellos primeros setenta donde se estaba forjando la mejor música que se ha hecho jamás, donde las ideas e influencias de los pioneros sesenta se iban macerando  en la ebullición de la termomix del talento de las nuevas generaciones que utilizaron la psicodelia como campo de pruebas para ir evolucionando hacia un estilo más agresivo, duro, directo y definitivamente setentero, aunque encontró la madurez definitiva y su apogeo en los ochenta: el heavy metal. Y si buscamos un sinónimo de este estilo en clave de grupo, lo tenemos muy claro: Black Sabbath.

La banda de Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward fue poco a poco haciéndose a la idea del hecho de que su camino y el de Ozzy Osbourne, el genuino príncipe de las tinieblas, eran totalmente divergentes  lejos ya de los tiempos gloriosos de Paranoid o War Pigs;  y así fue como sus motivaciones escénicas y musicales, así como su estilo cada vez fue enfrentando más las posiciones de ambos bandos hasta que la situación se hizo insostenible y fueron aconsejados por su representante, Sharon Arden ( que paradójicamente acabaría siendo años después la señora Osbourne) , de que lo mejor era sustituirle por otro cantante de renombre. Y así fue como Iommi se fijó en un diminuto pero maravilloso cantante que era la sensación de la banda de Ritchie Blackmore, Rainbow. Así fue como en 1979 llegó a Black Sabbath en el pequeño gran Ronnie James Dio. Y comenzó la leyenda.

Heaven and Hell (1980) fue el grandioso resultado en forma de LP del espectacular debut de Dio con Black Sabbath en un cambio de estilo hacia un rock más épico, más heavy metal, más profundo en sus letras y en sus actitudes, más legendario si cabe. Todo ello sustentado por su santo y seña, el tema homónimo que nos ocupa, Heaven and Hell, el cual trata acerca de  la eterna dicotomía entre el bien y el mal, los estados de ánimo y la delgada línea que los separa, todo ello desde un prisma personal, todos tenemos nuestro cielo y nuestro infierno. Dio, recién llegado a la banda, supo imprimir su propio estilo a una banda que ya era muy grande cuando él llegó.

El periodista británico experto en rock Martin Popoff situó Heaven and Hell en el número 11 de las 500 mejores canciones de Heavy Metal, teniendo en cuenta todo el legado que supuso para las generaciones venideras, suponiendo la piedra de toque para el origen de bandas de NWOBHM ( New Wave Of British Heavy Metal ) como Iron Maiden o Judas Priest, con su intensidad, profundidad y capacidad de atraparnos en sus densas y sonoras redes, con sus cambios de ritmo y esa prodigiosa voz de un privilegiado como Dio. Lástima que a los Sabbath solo les durara dos años, lo suficiente para grabar dos de sus mejores álbumes ( el susodicho y Mob Rules). Después volaría solo para regalarnos joyas como Holy Diver.

Tras la disolución de Black Sabbath (y sus colaboraciones con otros cantantes como Ian Gillan, Glenn Hughes o Tony Martin), Dio se volvió a juntar con Iommi y Butler formando Heaven & Hell, nombre sintomático y muy significativo de lo que supuso este tema para la banda.
Bajo estas líneas os dejamos varias versiones de este temazo a cargo de bandas como los enormes Dream Theater, Manowar, Anthrax o Stryper y una actuación de Dio con su banda en 2005.

Esta canción, a pesar de que se atribuye a Black Sabbath y la parte musical fue creada por Tony Iommi, siempre será recordada por pertenecer al más íntimo recuerdo de Ronny James Dio, leyenda grandiosa de un movimiento como el hevy metal al que regaló una voz de ensueño y su famosísima mano cornuta, al cual contribuyó a crear y crecer gracias a maravillas épicas como esta. Heaven and Hell pertenece al selecto grupo de canciones inmortales por muchas razones: innovadora, transgresora, profunda, legendaria… Pero también refleja el sentir de toda una generación de inconformistas que hicieron del rock su bandera y que tuvieron en Black Sabbath a sus más íntimos aliados para hacer su vida algo mejor.

Sing me a song, you’re a singer
Do me a wrong, you’re a bringer of evil
The devil is never a maker
The less that you give, you’re a taker
So it’s on and on and on, it’s heaven and hell
Oh well

The lover of life’s not a sinner
The ending is just a beginner
The closer you get to the meaning
The sooner you’ll know that you’re dreaming
So it’s on and on and on, oh it’s on and on and on
It goes on and on and on, Heaven and Hell
I can tell
Fool, fool

Oh uh
Yeah, yeah, yeah

Well if it seems to be real, it’s illusion
For every moment of truth, there’s confusion in life
Love can be seen as the answer, but nobody bleeds for the dancer
And it’s on and on, on and on and on and on and on and on and on

They say that life’s a carousel
Spinning fast, you’ve got to ride it well
The world is full of kings and queens
Who blind your eyes and steal your dreams
It’s heaven and hell, oh well

And they’ll tell you black is really white
The moon is just the sun at night
And when you walk in golden halls
You get to keep the gold that falls
It’s heaven and hell, oh no

Fool, fool
You’ve got to bleed for the dancer
Fool, fool
Look for the answer
Fool, fool, fool

Joaquín Sabina : ¿Quién Me Ha Robado El Mes De Abril?

El mes de abril es muy especial para mí. Además de comenzar el buen tiempo y entrar de lleno en la primavera, cumplir años y celebrar los que va cumpliendo mi hijo, abril siempre me ha parecido un mes de esperanza, de proyectos renovados, de la vuelta de la luz después del largo invierno (aunque por estos lares aún sigue lloviendo copiosamente), de un nuevo ciclo vital que destapa la ilusión y las ansias renovadas de nuevos proyectos. Es, en definitiva, el mes del Renacimiento después de la hibernación.

Y sucede que cuando te roban abril es porque te han robado la inocencia; cuando te roban abril es porque te han robado la ilusión; cuando te roban abril es porque te han robado la juventud; cuando te roban abril es porque te han robado la esperanza; cuando te roban abril es porque te han robado el corazón. Ninguna época del año está tan ligada a todos estos conceptos, a este elenco de sensaciones y sentimientos, quizás porque supone una especie de renacer de la luz sobre la oscuridad, quizás porque al brotar los frutos también nos brotan nuevos deseos y anhelos…todo esto lo sabe bien Joaquín Sabina.

Y es que el de Úbeda si de algo sabe es de desengaños, de fracasos y de decepciones, porque él mismo se considera un perdedor profesional, aunque siempre con elegancia y con sorna, con sarcasmo y dobles , triples y cuádruples sentidos e interpretaciones en sus afiladas y mordaces letras. Desde sus tiempos en La Mandrágora con Javier Krahe, este canalla empedernido supo hacer de su capa un sayo y siempre impuso su peculiar estilo más allá de temas y épocas.

¿Quién Me Ha Robado El Mes de Abril?, canción editada como primer single de su sexto LP en solitario, El Hombre del Traje Gris ( 1988),- título sacado del famoso largometraje de Gregory Peck y extraído del párrafo principal de la canción que nos ocupa, es una de las canciones más melancólicas y tristes que jamás Joaquín Sabina hubiera grabado hasta la fecha, como toda la tónica general que siguen los 9 cortes que componen el álbum. Producido por Pancho Varona, Antonio García de Diego, Luis Fernández Soria y el propio Sabina a través de BMG Ariola y grabado entre los estudios Eurosonic y Circus, se quiso dotar al disco de un cariz melancólico y triste, para lo que Sabina se había encerrado anteriormente a escribir las canciones en el monasterio de El Paular, aunque, según reconoce el genial artista , ” algunas fueron concebidas en bares de cuyo nombre no quiero acordarme”.

Sobre estas líneas os dejamos un vídeo collage de la canción que nos ocupa seguida del vídeo original de 1988 y de una actuación reciente en la que junta ¿Quién me ha robado el mes de abril? con Así estoy Yo Sin Ti.

También os dejamos una versión femenina, la de Ana Belén, del tributo llamado Entre Todas las Mujeres que le hicieron conocidas artistas de nuestro país cantando sus temas, además de otra de José el Francés en tono flamenco.

Este tema también ha dado pie a poner sonido a la banda sonora del film español Sinatra, con el gran Alfredo Landa, que como se puede comprobar en el inicio de la película, le va como anillo al dedo.

Nos despedimos con una fabulosa versión de Ondina y Borja Montenegro, que deja muy a las claras que este tema es un referente en el repertorio del eterno canalla y que supo reflejar perfectamente la melancolía, el paso del tiempo y las oportunidades que dejamos escapar en la vida.

En la posada del fracaso
Donde no hay consuelo ni ascensor
El desamparo y la humedad
Comparten colchón
Y cuando por la calle pasa
La vida como un huracán
El hombre del traje gris
Saca un sucio calendario del bolsillo
Y grita

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

La chica de BUP casi todas
Las asignaturas suspendió
El curso que preñada
Aquel chaval la dejó
Y cuando en la pizarra pasa
Lista el profe de latín
Lágrimas de desamor
Ruedan por las páginas de un bloc
Y en el escribe

Quíen me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Pero, quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

El marido de mi madre
En el último tren se marchó
Con una peluquera
Veinte años menor
Y cuando exhiben esas risas
De instamatic en París
Derrotada en el sillón
Se marchita viendo Falconcrest
Mi vieja, y piensa,

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón.

The Waterboys : Fisherman’s Blues

Cada grupo tiene su historia, sus circunstancias, su idiosincrasia, sus influencias, sus paradigmas y su recorrido. Hoy os hablaremos de un grupo que enmascara o esconde a un gran músico, la esencia, el principio y el final de ese grupo, que sin él no tendría razón de ser. Y es que como dijo nuestro sujeto de hoy, Mike Scott, alma mater del grupo anglo-irlandés-escocés The Waterboys : “No hay diferencia entre Waterboys y yo, porque para mí, significan la misma cosa”. Para el resto del mundo, también.

The Waterboys fue únicamente concebido por Scott como un grupo de formación estable desde su Edimburgo natal, aunque las diferentes etapas, cambios de formación y de estilo de la banda han estado inexorablemente ligados a las circunstancias vitales, creativas y compositivas de su líder, quien comenzó su andadura con The Waterboys (nombre tomado por Scott de la canción The Kids de Lou Reed, incluida en el LP Berlin de 1973), como un grupo de Big Music allá por 1983, adquiriendo un estilo muy similar al de Simple Minds, Big Country o Hothouse Flowers, cuyo magnífico resultado se vería en su obra cumbre This Is The Sea (1985), con joyas como The Whole Of The Moon, en mi opinión la referencia absoluta de la banda ( por supuesto junto a la canción que nos ocupa).

Tres años más tarde, en 1988, Mike Scott se traslada a Dublin, donde se enamora perdidamente del folk irlandés (aparte de la conexión inherente entre los escoceses y los de la isla verde) y le da un giro a su estilo rodeándose de músicos expertos en folk como el violinista Steve Wickham, el multiinstrumentista Anthony Thistlethwaite o el trompetista Roddy Lorimer, aparte de varios músicos provenientes de la música celta, los cuales supieron generar esa amalgama perfecta entre el folk y el rock.

La temática de las canciones también varía sustancialmente respecto a la anterior etapa, centrándose en Irlanda, el mundo Celta, sus gentes y costumbres, indagando sobre metáforas y leyendas de dicha cultura ( a la que Scott también pertenece al ser escocés) y consiguiendo el efecto deseado de conectar con el gran público con un single de leyenda como es este Fisherman’s Blues, primer single del disco homónimo de 1988, producido por Mike Scott bajo el sello Chrysalis y grabado a caballo entre Windmill Lane Studios y Spiddal House ( la residencia de Scott).
En este medio tiempo folk, Scott y los suyos desgranan la típica historia de raigambre celta, sueños de soledad, añoranza del mar, anhelo por el ser querido… Aunque también tenemos algún elemento propio de temáticas más modernas como el rechazo al establishment, las andanzas de un vagabundo moderno que va de tren en tren y de ciudad en ciudad. En definitiva, la mezcla de estilos entre el folk y el rock que crean una melodía absolutamente arrebatadora y contagiosamente pegadiza.

Sobre estas líneas os dejamos varias actuaciones de The Waterboys interpretando Fisherman’s Blues, entre ellas una de 2997 en el prestigioso Royal Albert Hall Londinense, donde solo tocan los más grandes.
Además os dejaremos alguna versión de esta joya a cargo de The Brewer Boys o Emilia Clarke.

Tampoco podemos obviar las bandas sonoras en las que ha aparecido esta delicia folk rock, como El Indomable Will Hunting con Matt Damon y Robin Williams o Dom Hemingway ( a la que pertenece el vídeo con Emilia Clarke)

En definitiva, es un pedazo de tema que aparte de todas sus connotaciones anteriores, me trae buenísimos recuerdos de mis dieciocho años , cuando comenzaba COU en un nuevo centro y conocí a nuevos amigos que ahora son mis buenos y viejos amigos. Como testigo o banda sonora de esas imágenes una de las que suena siempre en mi cabeza cuando rememoro aquellos tiempos es este sublime blues del Pescador.

I wish I was a fisherman
Tumblin’ on the seas
Far away from dry land
And it’s bitter memories
Casting out my sweet line
With abandonment and love
No ceiling bearin’ down on me
‘Cept the starry sky above
With light in my head
You in my arms

I wish I was the brakeman
On a hurtlin’ fevered train
Crashing a-headlong into the heartland
Like a cannon in the rain
With the beating of the sleepers
And the burnin’ of the coal
Counting the towns flashing by
In a night that’s full of soul
With light in my head
You in my arms

Well I know I will be loosened
From bonds that hold me fast
That the chains all hung around me
Will fall away at last
And on that fine and fateful day
I will take me in my hands
I will ride on the train
I will be the fisherman
With light in my head
You in my arms

Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms

Dire Straits : Going Home

Los temas instrumentales siempre han sido un recurrente en la Historia de la Música, pero hay que admitir que han tenido sus épocas y sus espacios. En la música clásica, hasta bien entrado el XIX, con la irrupción mundial de la Ópera y subgéneros como la zarzuela, se comenzó a poner voz en las composiciones pero hasta entonces esto había sido rara avis en el canon clásico de no ser por Arias o adagios sueltos. Ya en el siglo XX la cosa cambia con la irrupción del concepto moderno de música: el blues, el rock o el pop dan suma importancia a la pieza cantada de no más de tres o cuatro minutos de duración en detrimento de la instrumental y no es hasta los últimos años sesenta y los setenta cuando la psicodelia primero y el rock sinfónico y progresivo después vuelven a retomar este género, pero incluyéndolo dentro de puentes de canciones larguísimas de catorce y hasta veinte minutos de duración. A esto también ayudará la creación de un género nuevo procedente del celuloide: el score o banda sonora.

Es en este punto donde empieza nuestra historia: en 1982 el cineasta británico Bill Forsyth encarga al genial guitarrista escocés y líder de Dire Straits, Mark Knopfler, la banda sonora de su película Local Hero (titulada en España Un Tipo Genial, 1983), protagonizada por el ya veterano Burt Lancaster, que narra la historia de cómo dos tipos de ciudad se ven atrapados por la belleza y el magnetismo de un pequeño pueblo de la Costa escocesa.

Lo que realmente atrapó a Knopfler del proyecto fue que era una producción sencilla, casi independiente; que el director era su amigo de juventud; que era escocés como él y que actuaba su ídolo Burt Lancaster en la misma.
Por todo ello, el genio de las seis cuerdas aceptó el proyecto y se puso manos a la obra con una composición en la que primara la guitarra como elemento esencial, acompañada de otros elementos bastante utilizados en Dire Straits como el órgano o el saxo, que confieren forma y consistencia a la piezas que se van desgranando hasta llegar al colofón final con Going Home (subtitulado Theme From Local Hero).

Al no estar incluida en ningún álbum de estudio, Going Home fue en un inicio una pieza menor dentro del repertorio de Dire Straits, pero gustaba tanto a la banda y a los fans que paulatinamente fue adquiriendo peso propio en los conciertos de la banda hasta llegar a su punto álgido, que fue el cerrar el doble álbum en directo Alchemy (1984), uno de lo más famosos de la historia y de los pocos que cierran con un instrumental.

Going Home adquiere una nueva dimensión en directo, el elemento público revitaliza la composición de tal manera que su valor sube muchos enteros y es mucho más grata su escucha procedente del Alchemy o de cualquiera de los shows que desde la “frialdad” de un score de estudio. La ocurrencia de incorporar imágenes proyectadas durante su ejecución, unido a la catarsis final del público que espera el remate final al concierto y de la banda, que lo da todo en sus últimos compases, dan como resultado una pieza coral, armónica, casi operística, con influencias muy claras del jazz en el saxo, del prog rock en el órgano, del folk y rock de raíces en la guitarra (fórmula que Knopfler volvería a repetir en la banda sonora de La Princesa Prometida pocos años después) que destilan buenas vibraciones, esperanza, un halo de triunfo melancólico que hacen de esta pieza un momento sublime en directo.

A continuación os dejamos varias versiones en vivo de Going Home y también la de estudio, destacando un concierto junto a Hank Marvin de The Shadows (que hicieron su cover en 1983), absolutamente increíble, aunque obviamente nos quedamos con la versión del Alchemy ( que hemos colgado arriba en la cabecera) y que me parece sin duda la más lograda. También os dejamos versiones de algunas bandas como The Next Train.

Por último, rescatamos la escena final de Un Tipo Genial (Local Hero) donde suenan los acordes de Going Home y que sin lugar a dudas es lo mejor de este modesto film con una banda sonora de leyenda.

Es curioso y sorprendente lo que voy a decir pero no deja de ser rigurosamente cierto: una vez hace ya años hice una clasificación de mis canciones favoritas de las mejores bandas del momento. Cuando le llegó el turno a Dire Straits estuve debatiéndome entre Brothers in Arms, Romeo & Juliet y Sultans Of Swing – también en la versión del Alchemy-,  pero de repente escuché este álbum y vi que instintivamente se me iba el dedo del reproductor del CD hasta la última pista o corte: Going Home, lo que me reveló que un instrumental de fábula encabezaba por primera vez mi lista de preferencias de una de las mejores bandas que haya dado jamás el Rock and Roll.

Helloween : I Want Out

El 17 de septiembre de 1988 aconteció en Pamplona el mayor evento del Heavy Metal que jamás la capital navarra hubiera vivido: se trataba del megaconcierto Monsters Of Rock, en el que se daban cita las mejores bandas del panorama Metalero del momento, a saber: los gigantescos y archiconocidos Iron Maiden ( mi ciudad siempre ha estado infestada de heavys con camisetas de los Maiden, incluso hoy día); los cuatro jinetes del thrash metal, Metallica; los transgresores neoyorquinos Anthrax y unos chicos alemanes que presentaban su disco Keeper Of The Seven Keys Part II y que practicaban un subgénero muy en boga en el país teutón denominado Power Metal.

Así fue como conocí a Helloween, la banda liderada por el guitarrista Kai Hansen y con el prodigioso y entonces pueril cantante Michael Kiske ( uno de los que más octavas alcanza con su voz de todos cuantos jamás he oído) asombrándonos con sus alargados alaridos y sus agudos imposibles, con dos discos de absoluta leyenda como son los dos Keeper Of The Seven Keys Part I (1987) y Part II (1988), siendo su segunda entrega la más aclamada y aplaudida por sus fans metaleros de todo el mundo.

En nuestra querida Plaza de Toros aquello debió de ser una fiesta total pero quienes se llevaron las dos orejas y el rabo y salieron por la puerta grande fueron estos rubios germánicos que asombraron al coso pamplonés con sus ritmos vertiginosos, su perfecto empaste entre voz y guitarra y unos temas bien construidos y armoniosos que hicieron las delicias de nuestros conciudadanos.
Y sucedió que después del trabajo bien hecho, Hansen, Kiske y el resto de la banda decidieron hacer uno o de turismo visitando los lugares más emblemáticos de la Comunidad Foral de Navarra ( el Café Iruña, la Antigua Azucarera de Marcilla, las Bardenas Reales y su monumento natural llamado Castildetierra y finalmente la Plaza de Toros de Pamplona), recorrido que les llevó a grabar un vídeo clip con una canción épica  que ha sido santo y seña de la mítica banda teutona.

I Want Out salió publicado como cuarto single del ya mencionado Keeper Of The Seven Keys Part II el día de Halloween (31 octubre) de 1988, escrita por Kai Hansen y producida por Tomny Hansen a través del sello Noise Records. La letra habla de libertad, de personalidad, de poder de decisión, de hacer las cosas cuando y como uno realmente quiere sin estar sujeto a parámetros o dictámenes externos o marcados por la sociedad. Realmente es una reflexión sobre el individualismo positivo, algo que sorprende dentro de un LP cargado de temática época y casi conceptual, es un soplo de aire fresco y un auténtico himno para los numerosos seguidores del movimiento power metal.
Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones de Helloween en directo interpretando I Want Out, de 1989 y de 1992 respectivamente.

También veremos alguna de las múltiples versiones que se ha hecho de este tema, sobre todo a cargos de bandas de power metal como Gamma Ray o Unisonic (actuales bandas de Hansen y Kiske, respectivamente ), pero también de Hammerfall, Sonata Arctica, Avalanch o Skylark.

Este tema, mejor dicho, este himno, permanecerá siempre como uno de los símbolos indelebles del genero llamado Power Metal, el cual idolatra a partes iguales el virtuosismo y la rapidez en la ejecución, tornándose sus canciones en piezas más propias de una ópera metálica, a medio camino entre la estructura Hard rock clásica ( I Want Out recuerda bastante en su esqueleto a Out On The Fields de Thin Lizzy con Gary Moore) y elementos más propios de los Ochenta como el thrash metal, del que toma el ritmo frenético y endiablado y la contundencia de su sección rítmica (batería y bajo suenan potentísimos).
Siempre supe que I Want Out era una joya cuya inmortalidad está asegurada gracias a una increíble y virtuosa banda alemana llamada Helloween.

From our lives’ beginning on
We are pushed in little forms
No one asks us how we like to be

In school they teach you what to think
But everyone says different things
But they’re all convinced that
They’re the ones to see

So they keep talking and they never stop
And at a certain point you give it up
So the only thing that’s left to think is this

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

People tell me A and be
They tell me how I have to see
Things that I have seen already clear

So they push me then from side to side
They’re pushing me from black to white
They’re pushing ‘til there’s nothing more to hear

But don’t push me to the maximum
Shut your mouth and take it home
‘Cause I decide the way things gonna be

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

There’s a million ways to see the things in life
A million ways to be the fool
In the end of it, none of us is right
Sometimes we need to be alone

No no no, leave me alone

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

Gary Moore : Over The Hills And Far Away

Escribir sobre un artista tan polifacético, tan completo y tan carismático como el que nos ocupa es una tarea harto difícil de acometer sin dejarse nada en el tintero. Es un reto toparse con un artista que ha tocado casi todos los palos en el mundo del rock (jazz, Beat, pop, Hard rock, heavy metal, blues) con igual destreza aunque distinta suerte, ya que pertenece al club de los elegidos de las seis cuerdas, un tipo al que nunca le tembló el pulso para hacer lo que quiso en cada momento y que supo rodearse de buenos amigos con los que fue colaborando con resultados excelentes. Lástima que en 2011 la muerte se cruzara inesperada e inexorablemente en su camino mientras dormía en un hotel de Estepona. Contaba solo con 58 años pero ya era eterno: esta es la historia de Gary Moore.

Moore nació en Belfast un 4 de abril de 1952 en el seno de una familia británica como uno de los cinco hijos de un promotor inmobiliario y su esposa que al poco de nacer se separaron coincidiendo con el estallido del conflicto norirlandés entre los separatistas y los unionistas, por lo que Moore tuvo que emigrar a Dublín con 16 años, donde empezó a tocar la guitarra en pubs y bares y donde conoció a su gran amigo Phil Lynott ( el mítico bajista mulato de Thin Lizzy) con quien formaría la banda Skid Row ( no confundir con los yanquis de Sebastian Bach).

En 1970 Moore pasó a Inglaterra para establecerse allí, donde tres años más tarde formaría The Gary Moore Band con un solo pero exitoso LP ( Grinding Stone, 1974). En 1975 Lynott le llama para sustituir a Eric Bell en Thin Lizzy, donde permanece intermitentemente hasta 1978, participando en otros proyectos paralelos como Colosseum II.

Es a partir del 79 cuando Moore comienza de verdad su carrera en solitario. Durante los ochenta desarrolla un estilo heavy metal muy melódico, obteniendo resultados magníficos como Wild Frontier (1987) pero ya hacia finales de la década se decanta por el Blues Rock con su discazo Still Got The Blues (1990) y temazos como el homónimo o Walking By Myself que funcionarían muy bien en listas. A partir de aquí, colaboraciones, homenajes, nuevos discos y un carácter voluntarioso y obsesivo por la perfección , hacen que Moore se ganase el derecho a pertenecer al panteón de los más grandes guitarristas.

La canción que hemos elegido, Over The Hills and Far Away , salió como primer single de Wild Frontier, publicada a través de Virgin Records, escrita y producida por él mismo, y trata sobre un preso que busca su libertad para reencontrarse con su amada, todo ello contado en un estilo épico ( muy en el contexto de Out In The Fields de Thin Lizzy, en la que colaboró), y alternando guitarras afiladas con folk irlandés , creando una maravillosa sección de violines y gaitas en un jiggle espectacular a mitad de la canción, siendo fantásticamente ayudada por el vídeo clip en el que destaca la fuerza del tema. Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones en directo de Gary Moore interpretando Over The Fields And Far Away, que realmente es una metáfora del conflicto irlandés.

Varias bandas se han atrevido a versionear esta maravilla, entre las que se encuentran la banda finlandesa Nightwish, la banda sueca de viking metal Thyrfing o la banda española Saurom que la tradujo como La Disolución de la Compañía.

Hoy día la figura de Gary Moore es reverenciada por su polifacética y virtuosa manera de tocar las seis cuerdas, pero también nos dejó un innegable legado de canciones bien construidas y con letras excepcionalmente trabajadas que emanan de un tipo que se supo trabajar con su sudor y su talento un sitio en las primeras filas de los maestros de la guitarra eléctrica de la historia del rock. BB King dijo una vez: ” Ese chico tan pálido , si no lo ves, dirías que es un negro quien toca la guitarra”.

They came for him one winter’s night
Arrested, he was bound
They said there’d been a robbery
His pistol had been found

They marched him to the station house
He waited till the dawn
And as they led him to the dock
He knew that he’d been wronged
You stand accused of robbery
He heard the bailiff say
He knew without an alibi
Tomorrow’s light would mourn his freedom

Over the hills and far away
For ten long years he’ll count the days
Over the mountains and the seas
A prisoner’s life for him there’ll be

He knew that it would cost him deer
But yet he dare not say
Just where he had been that fateful night
A secret it must stay
He had to fight back tears of rage
His heart beat like a drum
For with the wife of his best friend
He’d spent his final night of freedom

Over the hills and far away
He swears he will return one day
Far from the mountains and the seas
Back in her arms again he’ll be
Over the hills and far away

Each night within his prison cell
He looks out through the bars
He reads the letters that she wrote
One day he’ll know the taste of freedom

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in his arms again she’ll be

Over the hills and far away
He swears he will return one day
As sure as the river reach the sea
Back in his arms is where she’ll be

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in her arms is where he’ll be

Over the hills
Over the hills and far away

Over the hills
Over the hills and far away

Loquillo y Trogloditas : Cadillac Solitario

La ecuación que genera el anhelado resultado del talento ( y que este luego sea efectivo, de tal manera que lleve al éxito y al ansiado reconocimiento) es harto caprichoso, y llegar hasta él resulta intrincado y enrevesado porque muchas veces depende de la conjunción de varias situaciones, circunstancias, emociones o (como en este caso) personas, para que se manifieste en su máximo esplendor y apogeo. Del caso que vamos a hablar, (ya conocido antes en el pop británico de la mano del artista, quien da la cara, Elton John y de su alter ego, menos conocido, compositor, Bernie Taupin), de esa simbiosis creativa, emergió una de las bandas que más glorias y buenos momentos en forma de canciones ha dado al pop rock español: Loquillo y Trogloditas.

Cuando un día de 1983 José María Sanz Beltrán, alias Loquillo, rockabilly empedernido y ex miembro de Intocables puso un anuncio en una tienda de música donde buscaba gente para formar una banda de rock ( donde puntualizaba : “abstenerse hippies”) poco podía imaginarse que iba a juntarse con una de las formaciones más carismáticas de calidad y duraderas del panorama nacional, de la mano del genial guitarrista y compositor Sabino Méndez, el cual mientras sus adicciones y su mal carácter le dejaron- hasta su renuncia en 1989-, aportó brillantes composiciones en forma de canciones que Loquillo, la parte visible, supo interpretar a las mil maravillas y que le le iban como anillo al dedo.

Es así como nació su primer álbum El Ritmo del Garage (1983), producido por ellos mismos a través de DRO Atlantic, nada más desembarcar en Madrid, suponiendo un hito en el momento con canciones como la homónima, Quiero un Camión o la maravillosa Cadillac Solitario, preciosa historia de melancolía y nostalgia por el amor perdido narrada desde el punto de vista de un James Dean barcelonés, con alusiones a la cultura norteamericana ( Cadillac, L.A), a la arrogancia y promiscuidad, pero también al arrepentimiento y al “qué pudo haber sido si…”.
En su momento, publicada como segundo single del anteriormente citado LP, Cadillac Solitario tuvo una repercusión más bien modesta, pero fue tras su reedición en el Doble Dieecto ¡A por Ellos…! Que son Pocos y Cobardes (1989) cuando el tema se convierte en un bombazo y en una de las canciones míticas del pop rock español;  de hecho la revista Rolling Stone la sitúa en el número 35 de las 100 mejores canciones en español.

A partir de entonces, decíamos, Cadillac Solitario se convirtió en un referente de la banda, en una de sus canciones más conocidas y demandadas, en un absoluto himno, pues en directo adquiere la fuerza de la que el original quizás carecía y el ambiente en vivo y las improvisaciones de Loquillo con sus gritos desesperados ( Nena….!!!!) hacen el resto y catapultan a la categoría de leyenda a esta joya a caballo entre Chuck Berry y Lou Reed con mucha dosis urbana nacional.

Sobre estas líneas os dejamos la
mítica actuación de Loquillo en TVE interpretando este temazo y bajo las mismas varias actuaciones en conciertos con este tesoro del pop rock nacional.

También os dejamos  alguna versión del tema como la de Huecco en clave flamenca; una curiosisima versión en inglés o una actuación de 2007 de Loquillo junto a Santi Balmes de Love Of Lesbian.

En definitiva, estamos ante la historia viva del rock de nuestro país a través de un tío integro, feo, fuerte y formal como Loquillo, con una soberbia carrera a sus espaldas y un prestigio intacto pero que además agradece que otro tipo como Sabino Méndez, alma mater de Trogloditas, hubiera sido capaz de componer tamaña joya para su gloria y nuestro regocijo.

Cadillac Solitario
permanecerá siempre como uno de los himnos indelebles de nuestra generación, una sintonía coral etílico-nostálgica que evoca a toda nuestra hornada momentos de alegría y celebración bañados en alcohol y otros no tan alegres de añoranza por lo que ya nunca volverá. Uno de los momentos cumbres sin duda del rock en español. Gracias Loquillo, gracias Sabino.

Siempre quise ir a L.A.
dejar un día esta ciudad.
Cruzar el mar en tu compañía.

Pero ya hace tiempo que me has dejado,
y probablemente me habrás olvidado.
No sé que aventuras correré sin ti.

Y ahora estoy aquí sentado
en un viejo Cadillac de segunda mano
junto al Mervellé, a mis pies mi ciudad
y hace un momento que me ha dejado,
aquí en la ladera del Tibidabo,
la última rubia que vino a probar
el asiento de atrás.

Quizás el “martini” me ha hecho recordar
nena, ¨por qué no volviste a llamar?
Creí que podía olvidarte sin más
y aún a ratos, ya ves.

Y al irse la rubia me he sentido extraño,
me he quedado solo, fumando un cigarro,
quizás he pensado, nostalgia de ti
y desde esta curva donde estoy parado
me he sorprendido mirando a tu barrio,
y me han atrapado luces de ciudad.

El amanecer me sorprenderá
dormido, borracho en el Cadillac,
junto a las palmeras luce solitario
y dice la gente que ahora eres formal
y yo aquí borracho en el Cadillac
bajo las palmeras luce solitario.
Y no estás tú, nena.

New Model Army : Vagabonds

A lo largo de la historia del rock se han dado muchas injusticias respecto al reconocimiento de una banda por parte del gran público o de la prensa en cuanto a méritos adquiridos se refiere, por su calidad, por su contribución a la música con buenas composiciones, melodías y temas; por su influencia en bandas posteriores o incluso coetáneas; por sus prestaciones en directo y por tener una legión incondicional de fieles que les siguen e idolatran desde sus primeros álbumes.

Una de las bandas que mejor ilustran lo dicho New Model Army, grupo británico de corte post punk con reminiscencias folk formado en 1980 en Bradford (Yorkshire), por el guitarrista y cantante Justin Sullivan, el bajista Stuart Morrow y el batería Robert Heaton ( de los cuales solo queda en la formación el primero), los cuales están considerados como el adalid del post punk de los años ochenta y noventa, con un Rock and Roll poderoso cimentado en guitarras profundas y sonidos contundentes, letras comprometidas y una voz como la de Sullivan muy personal, cargada de gravedad y quebrada por las experiencias y las emociones de un héroe de la clase obrera de un lugar -como fue el Norte de Inglaterra en aquella época -, marcado por el desempleo, las huelgas y los cierres de las fábricas metalúrgicas.

New Model Army (que extrajeron su nombre del ejército parlamentarista que formó Oliver Cromwell durante la Guerra Civil Inglesa de 1644), consiguieron como decíamos un sonido propio y característico forjado disco a disco en joyas como Vengeance (1984), No Rest For The Wicked (1985), The Ghost Of Cain (1986), pero sobre todo Thunder and Consolation (1989) y Impurity (1990), que nos sumergen en un mundo sombrío, lleno de problemática social, en el que todo es gris pero se atisba siempre un hilo de esperanza.
Todo ello se ve reflejado en unos temas cargados de sentimiento y de denuncia social como Green and Grey, A Liberal Education, I Love The World o el tema que hemos elegido para la ocasión, la racial, etnica y deliciosa Vagabonds.

Incluida en el anteriormente citado cuarto LP de New Model Army, Thunder and Consolation (1989), Vagabonds salió como tercer single en marzo de ese mismo año y supone junto a Green and Grey el mayor éxito comercial de la banda. Producido por la propia banda junto a Tom Dowd a través del sello EMI, el tema, escrito por Sullivan,  nos habla no sólo de los mendigos que por esos tiempos asolaron las calles de Londres, sino va más allá y trata la palabra desde el punto de vista de su concepción bohemia, romántica si se quiere, sin reglas ni ataduras, viviendo el día a día, con un futuro incierto pero ilusionante, iNtentando descubrir el mundo de una forma diferente a las pautas preestablecidas por la sociedad. Todo ello desde un punto de vista político comprometido muy claramente con la izquierda británica y de pensamiento diametralmente opuesto a los postulados impuestos por el gobierno Thatcher a lo largo de toda la década de los ochenta en el Reino Unido.

Esta canción ayudó de alguna manera a crear un nexo de unión indeleble entre la banda y sus más fieles seguidores, llamados ” The Family” y es un auténtico himno que se puede escuchar en cada uno de sus conciertos con ese magistral inicio a cargo de un solo de violín muy en consonancia con el espíritu que resalta la letra del tema, enraizado con el folk irlandés ( procedencia de Sullivan) a cargo de un miembro temporal de la banda como fue Ed Alleyne- Johnson.
Os dejamos con algunas de sus interpretaciones más memorables en directo.

También existe alguna versión del tema a cargo de gente como Kustom Revival Band o Trashcanation.

En definitiva, Vagabonds es el reflejo de la esencia de una banda auténtica, que no ha querido venderse a la industria por soñar más en las radio fórmulas, que se ha sabido mantener fiel a sus orígenes, creencias y estilo, que han sido una gran fuente de inspiración e influencia para gente tan importante en el rock de nuestro país como Enrique Villarreal “El Drogas” ( quien llegó a declarar que New Model Army siempre había sido uno de sus grupos favoritos), que han marcado tendencia en el Reino Unido y que nunca han dejado de enardecer a su reducido pero fiel grupo de fans que les han elevado a los altares de grupo de culto por antonomasia al cual desde este blog me sumo enardecida entre.
Aún recuerdo nítidamente la primera vez que escuché Vagabonds en Radio 3 con 16 o 17 años mientras estudiaba una noche de mayo y la verdad es que me invadió la sensación de estar oyendo algo realmente grande, auténtico, único, esa voz quebrada, ese violín tan bien traído, esa contundencia en el ritmo. Lo bueno de las cosas buenas es que casi veintisiete años después aquel sabor de boca , aquella sensación al escuchar Vagabonds, sigue intacta.

We follow the tail lights out of the city
Moving in a river of red
As the colors fade away from the dusky sunset
We roll for the darkness ahead

We are old, we are young, we are in this together
Vagabonds and children, prisoners forever
With pulses a-raging and eyes full of wonder
Kicking out behind us again

Night time, city beat, the radio is calling
The lost and lonely in vain
Out here we are running for the wide open spaces
The road smell after the rain

We are old, we are young, we are in this together
Vagabonds and children, prisoners forever
With pulses a-raging and eyes full of wonder
Kicking out behind us again

And watching as a boy alone at the quayside
The ships loading cargo in the night
Their names all calling to faraway places
The years go past, the miles go by
And still this childhood romance will not die

We are old, we are young, we are in this together
(We are old, we are young)
Vagabonds and children, prisoners forever
(Vagabonds and children)
With pulses a-raging and eyes full of wonder
(With pulses a-raging )
Kicking out behind us again
(Kicking out behind us)

We are old, we are young, we are in this together
Vagabonds and children, prisoners forever
With pulses a-raging and eyes full of wonder
Kicking out behind us again, hey, hey

One more

Leño : Maneras De Vivir

La historia que os traemos hoy es la de una de las más grandes canciones de nuestra música, una de las sintonías imprescindibles de los mejores años ochenta, paradigma del rock urbano y del heavy metal patrio, a cargo de una de las bandas más reputadas, reconocidas y alabadas de todas las que han pisado escenarios en este país. Estamos hablando de la banda formada en 1978 por Rosendo Mercado a la voz y guitarra junto al bajista Tony Urbano y al batería Ramiro Peñas, bautizada como Leño ( nombre que viene de los despectivos comentarios del líder de Ñu hacia las letras que componía Rosendo en esa banda) y que logró escribir unas de las más bellas páginas de nuestro rock por momentos inolvidables como su canción más emblemática: Maneras de Vivir.

La situación en 1981 era la siguiente: Leño, formados en 1978 y tras un exitoso disco homónimo de debut, se pusieron en manos del productor y antiguo componente de Los Canarios, Teddy Bautista ( sí, el de la SGAE) para grabar su segundo álbum , Más Madera (1980) , pero el resultado no fue el esperado por Rosendo y los suyos ya que Bautista hizo lo que le dio la gana en la producción y remezcla de los temas, con demasiados arreglos de órgano que desvirtuaban el espíritu guitarrero de la banda. Por ello, y sabiendo que aún les quedaba otro disco más de contrato con Zafiro, Leño decidieron hacer lo que más les gustaba: un fabuloso disco en vivo titulado En Directo grabado en la sala Carolina de Madrid los días 25,26 y 27 de marzo de 1981.

En ese mítico disco aparecieron cuatro temas inéditos grabados para la ocasión y estrenados en directo para los pocos privilegiados que pudieron asistir a los tres conciertos, entre ellas la grandiosa Maneras de Vivir ( que salio como single en una versión grabada previamente), un tema que según Rosendo Mercado no sabe ni cómo le salió de lo redondo que salió. Realmente es una canción acerca de sentirse diferente y estar a gusto con ese sentimiento, reforzando la idea con geniales frases como “No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí”, que calaron muchísimo en la gente joven y lo adoptaron como emblema de una generación como la de principios de los ochenta que tomó al rock por bandera de la mano no sólo de Leño; también Obús y Barón Rojo contribuirían a comentar las bases del rock urbano.

Maneras de vivir se ha convertido en un himno y por ello ha tenido muchas versiones como la reciente de MClan para un anuncio de cerveza; la versión cantada por el front man de El Señor Ramón, Lucas Irisarri, para un anuncio de Turismo en Navarra; la de Kutxi Romero, cantante de Marea y Jataja; una versión acústica de Ruta 78 y por último una versión en directo de Rosendo.

Esta excelsa canción, a la que algunos han acusado de tener un riff excesivamente parecido al de Sweet Home Alabama de Lynyrd Skynyrd, tiene el mérito de nunca haber pasado de moda, de seguir soñando actual , de representar los valores de la juventud, la personalidad, la libertad individual de cada uno y el disfrutar de cada momento que nos brinda la vida.
Maneras de Vivir es un chutazo de adrenalina rockera, con una cadencia que invita a mover la cabeza de adelante atrás sincopadamente, en honor de tres chavales de Carabanchel que consiguieron poner el rock en el lugar que se merecía.

No pienses que estoy muy triste
Si no me ves sonreír
Es simplemente despiste
Maneras de vivir.

Me sorprendo del bullicio
Y ya no sé qué decir
Cambio las cosas de sitio
Maneras de vivir.

Voy cruzando el calendario
Con igual velocidad
Subrayando en mi diario
Muchas páginas.

Te busco y estás ausente
Te quiero y no es para ti
A lo mejor no es decente
Maneras de vivir.

Voy aprendiendo el oficio
Olvidando el porvenir
Me quejo sólo de vicio
Maneras de vivir.

Voy cruzando el calendario
Con igual velocidad
Subrayando en mi diario
Muchas páginas.

No sé si estoy en lo cierto
Lo cierto es que estoy aquí
Otros por menos se han muerto
Maneras de vivir.

Descuélgate del estante
Y si te quieres venir
Tengo una plaza vacante
Maneras de vivir.

OMD : Enola Gay

Resulta paradójico el hecho de que algunas madres tengan que pagar con su reputación y su honor los desmanes o barbaridades de sus propios hijos, incluso cuando estos los hayan realizado en un acto de amor filial ( consciente o inconsciente) público pero irreparable y , lo que es peor de todo, indeleble.
Esto es lo que le pasó a la pobre Enola Gay Tibbett, madre del piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas Paul Tibbett, cuando a su bien amado y agradecido hijo se le ocurrió poner su nombre al bombardero B-29 Superfortress que portaba la bomba nuclear “Little Boy”, la cual haría caer sobre la ciudad japonesa de Hiroshima un luctuoso 6 de agosto de 1945 a las 08:15 llevándose al instante la vida de más 100.000 personas.

Y esto es lo que el grupo británico OMD ( Orchestral Manoeuvres in The Dark) quiso plasmar con su Enola Gay, cuarto single de su segundo álbum Organisation (1980), escrito por el alma mater de la banda Andy McCluskey, producido por OMD junto a Mike Howlett bajo el sello Virgin Records, y grabado en los Ridge Farm Studios de Dorking (UK), alcanzando el número 1 en Francia, Italia y Portugal y el 8 en listas británicas.

McCluskey construyó un tema articulado con un órgano inolvidable, sustentada por el apoyo de una línea de bajo que da profundidad al tema y una percusión que comenzaría a hacer futuro en los ochenta que estaban por llegar.
En cuanto a la letra de la canción, OMD apela al sentimiento materno de ser utilizada como arma de una guerra que no es la suya para aniquilar a tanta gente y al error de su hijo de cometer tan vil acto ( aunque obviamente cumpliera órdenes de sus superiores ). Aunque habían pasado ya 35 años del fin del conflicto, el Reino Unido se encontraba inmerso por entonces en plena guerra fría, con la sombra de la tercera guerra mundial planeando sobre las islas y con las bombas soviéticas apuntando hacia Londres, ya que el gobierno de Margaret Thatcher había suscrito un acuerdo con los Estados Unidos de ceder suelo británico para acoger bases nucleares norteamericanas, lo que McCluskey y los suyos, de ideología claramente izquierdista, quisieron condenar.

El resultado fue sencillamente demoledor: Enola Gay se convirtió por derecho propio en uno de los himnos del techno pop, estando indisolublemente ligado a la historia de aquella época y representando la vanguardia musical que lideró la new wave británica en un amplio abanico de grupos y estilos.

En cuanto a las versiones de esta magnífica obra, tenemos muchos ejemplos de los que os dejamos varias muestras: Cardova, Scooter y una versión rock que hemos encontrado en YouTube.

También tenemos un curioso Mash up de Enola Gay con una canción de Kate Perry, Teenage Dream, que no tiene desperdicio escuchar.

Ni que decir tiene que ha sido un tema pinchado en las discotecas hasta la saciedad por Djs de todas las épocas. De hecho los propios OMD hicieron en 2010 con motivo de los treinta años del nacimiento del tema una remix del mismo que os dejamos aquí.

En resumen, un tema de leyenda que supuso para la escena pop rock toda una revolución estilística y estética, con bastante influencia de los alemanes Kraftwerk pero también con ese deje tonal tan British muy presente en grupos como The Cure. Una amalgama de sonidos gobernados por el sintetizador como emperador absoluto de una forma de entender la música que si bien ya tuvo su momento de gloria sigue en vigencia con modificaciones pero manteniendo su espíritu.
No se podría entender la banda sonora de mi niñez sin este tema.

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away
Enola gay, it shouldn’t ever have to end this way
Aha enola gay, it shouldn’t fade in our dreams away
It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away.

Peter Gabriel & Kate Bush : Don´t Give Up

Hay episodios de la historia del siglo XX que ayudan a entender parte de las circunstancias sociopolíticas actuales, son situaciones que se van repitiendo periódica y aleatoriamente en la mayor parte de países del mundo: la hambruna, la emigración, el paro, la precariedad y la necesidad de buscar nuevos horizontes se reiteran durante la pasada centuria cada muy poco tiempo sucediéndose oleadas migratorias, sequías, crisis. Uno de los momentos más trágicos en este sentido fue la Gran Depresión Económica que sufrieron los Estados Unidos después del hundimiento de la bolsa de Nueva York, el llamado Crack del 29. Fue un hecho coyuntural del que se derivarían muchos hechos históricos y que se reflejaría en las artes escénicas, musicales y plásticas.

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Uno de estos testimonios fue el de Dorothea Lange, fotógrafa norteamericana que se dedicó a retratar las escenas más escabrosas de miseria durante esta época de la década de los años 30. Esta colección tuvo un impacto social muy grande puesto que se humanizaba la tragedia, se le ponía cara y rostro al hambre. Y tanto eco tuvo que llego hasta nuestros días puesto que un artista de la cabeza a los pies, de los que ya no quedan, comprometido, independiente y muy creativo, quiso dedicarle toda una señora canción a la página más cruenta de la historia reciente de América; aunque , como buen británico, barrería para casa y argumentaría que todo fue una alegoría del destino que les esperaba con Margaret Thatcher de Primera Ministra.

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Estamos hablando sin lugar a dudas del maestro Peter Gabriel, el cual, dentro de su aclamadísimo y más célebre álbum So (1986), nos ofreció una serie de canciones sublimes, que iban desde lo histriónico de su primer single, Sledgehammer ( gran videoclip), pasando por temazos como In Your Eyes o Red Rain, para desembocar en una absoluta obra maestra, una oda a la sensibilidad y a la constancia llamada Don´t Give Up ( No te rindas).

Esta joya fue publicada en Octubre de 1986 bajo el sello Geffen y con producción conjunta de Daniel Lanois y el propio Gabriel. Para ella se contó con la solista británica Kate Bush, en un intento por dar un contraste a la voz de Gabriel a modo de diálogo y obviamente porque la letra así lo requería. Lo que da sentido a esta canción es el fabuloso vídeo ( el original, creado por Godley & Creme, que hemos colgado y que es el famoso y el alternativo que dejamos abajo). Se trata de una obra total, del art rock en su estado más puro.

El clip original, escenificando a la perfección la letra, nos muestra a Gabriel y a Bush abrazados con un sol de fondo que se va eclipsando poco a poco (en una fantástica alegoría de la pérdida de esperanza) y que luego se vuelve a ver en todo su esplendor. Gabriel encarna a un hombre derrotado, sin trabajo, sin miras, sin metas, enumerando los agravios, los percances y penurias que ha sufrido, mientras es agarrado fuerte por Bush quien le replica que no se rinda, que le tiene a ella ya sus amigos, que tiene que ser fuerte y mirar hacia adelante. Como dice una frase que una vez leí: ” La gente se rinde porque sólo mira lo que les queda por hacer, no todo lo que han hecho ya”.

Don´t Give Up es una metáfora excelente acerca de  dualidad en la pareja, del miembro de la misma que se convierte en víctima y del que tira hacia adelante y apoya sin recibir nada a cambio, pero podríamos también interpretarlo como un todo, partes distintas de una misma persona, el yin y el yang, la bipolaridad, los estados de ánimo que a veces nos impulsan  a ayudar y otras a necesitar ser ayudados. A pesar de estar tan entrelazados, ambos paradójicamente transmiten  sentimientos de desesperación y aislamiento. “No te rindas, hay un lugar al que pertenecemos”, alude a la necesidad de liarse la manta a la cabeza y buscar otros horizontes. Subrepticiamente, Gabriel alude a la crisis aguda que vivió Gran Bretaña a principios de los setenta y las huelgas y cierres de fábricas que se produjeron.

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Este tema, que alcanzó el número 4 en listas australianas y el 5 en británicas, fue muy aceptado y difundido en su época, yo recuerdo la cantidad de veces que lo ví en el Top 50 francés. Por ello también ha tenido muchísimas y buenas versiones también en pareja. Las más interesantes en mi opinión son las siguientes: Alicia Keys y Bono, en una versión de 2005 titulada Don´t Give Up (África); Maire Brennan y Michael McDonald en un cover de 1999; los australianos Shannon Noll y Natalie Bassingthwaighte en 2006 y  Willie Nelson y Sinnead O´Connor en una versión de 1993.

Asimismo tenemos varias versiones de Peter Gabriel con otras acompañantes, como Paula Cole o Ane Brun, de las cuales dejamos testimonio audiovisual

Deliciosa oda a la voluntad, al ánimo, al aliento, al nunca rendirse, a través de unas connotaciones sociales, incluso políticas, comprometidas con los desfavorecidos, tal y como siempre han sido las razones y motivos que han impulsado la exitosa carrera de un genio como Peter Gabriel.

In this proud land we grew up strong
we were wanted all along
I was taught to fight, taught to win
I never thought I could fail

no fight left or so it seems
I am a man whose dreams have all deserted
I’ve changed my face, I’ve changed my name
but no one wants you when you lose

Don’t give up
‘cos you have friends
don’t give up
you’re not beaten yet
don’t give up
I know you can make it good

though I saw it all around
never thought I could be affected
thought that we’d be the last to go
it is so strange the way things turn

drove the night toward my home
the place that I was born, on the lakeside
as daylight broke, I saw the earth
the trees had burned down to the ground

don’t give up
you still have us
don’t give up
we don’t need much of anything
don’t give up
‘cause somewhere there’s a place
where we belong

rest your head
you worry too much
it’s going to be alright
when times get rough
you can fall back on us
don’t give up
please don’t give up

‘got to walk out of here
I can’t take anymore
going to stand on that bridge
keep my eyes down below
whatever may come
and whatever may go
that river’s flowing
that river’s flowing

moved on to another town
tried hard to settle down
for every job, so many men
so many men no-one needs

don’t give up
‘cause you have friends
don’t give up
you’re not the only one
don’t give up
no reason to be ashamed
don’t give up
you still have us
don’t give up now
we’re proud of who you are
don’t give up
you know it’s never been easy
don’t give up
‘cause I believe there’s a place
there’s a place where we belong

Ver imagen original

Queen & David Bowie : Under Pressure

Cuando los genios se juntan, sobre todo si estos están bien avenidos, siempre surge la magia, prende la chispa de la creatividad, de la sublimación creativa; juntos alcanzan cotas que separados no podrían lograr, porque sumando se gana. Instintivamente, cada uno se (con)centra en aportar algo dentro de su disciplina, faceta o rasgo mas brillante sin tener que pasar criba selectiva por parte del resto, surge como algo natural. Si el mismo talento lo tienen varios componentes de esta sociedad, pueden pasar dos cosas: que haya un choque de trenes y de egos descomunal o que el resultado sea algo soberbio.

Esto fue a grandes rasgos lo que sucedió cuando una de las mejores bandas de la historia del Rock, Queen, con los magníficos Brian May (guitarra), John Deacon (bajo), Roger Taylor (batería) y  el mítico frontman Freddie Mercury unieron sus poderosas y creativas fuerzas al genial y camaleónico Duque Blanco, el grandísimo y recientemente fallecido, David Bowie ( al que vuelvo a rendir homenaje con mucho gusto).
La historia es la siguiente: en julio del 81, la banda se encontraba en los Mountain Studios de Montreux trabajando en su LP Hot Space (1982), concretamente en la canción compuesta por Taylor Feel Like, pero no acababa de convencerles de resultado, cuando apareció David Bowie, quien debía hacer unos coros a petición de la banda para otro tema del disco, Cool Cat, aunque al final tampoco convenció su intervención. En ese instante, se juntaron los cinco genios e iniciaron espontáneamente una jam session con Feel Like como base, a la que Deacon añadiría en el inicio y en el final su famosa línea de bajo ( considerada hoy por hoy la mejor bass line de la historia del rock); Brian May aportaría su granito de arena con varios acordes brillantes de guitarra; Freddie, aparte de la voz, introduciría una serie de scats (técnica vocal jazzística en la que se dicen silabas sin sentido ) como consecuencia de la improvisacion y la falta de texto en algunos pasajes; y finalmente Bowie contribuiría escribiendo la mayor parte de la letra (la frase People On Streets proviene de un tema suyo a medio componer que pensaba incluir en su repertorio) y compartiendo con Mercury la tarea de darle voz  a esta maravilla.

Finalmente, Under Pressure sería incluida en Hot Space y saldría como single el 26 de octubre de 1981 con la producción conjunta de los cinco artistas bajo el sello EMI-Elektra. El video fue encargado a David Mallet quien hizo un collage de imágenes de estaciones de trenes abarrotadas, de la segunda guerra mundial y de atascos automovilísticos. El tema fue número 1 en varios países (UK, Holanda, Australia).
Os dejamos varios vídeos incluyendo actuaciones de Queen en directo interpretando Under Pressure; la fenomenal actuación de David Bowie junto a Annie Lennox en el concierto homenaje a Freddie Mercury poco después de su muerte; la versión de la banda My Chemical Romance; la version orquestada por la Royal Symphony Orchestra y el sample de la línea de bajo de Deacon usada por el rapero Vanilla Ice para su tema Ice Ice Baby.

Deliciosa oda al hombre con prisa, al stress, a la esclavitud del trabajo, se nota la mano de Bowie envalentonando a las masas contra la clase política; y se nota la mano de Freddie proclamando el amor como solución de casi todos nuestros males.
Under Pressure no es una canción, es un himno, es una obra maestra, es coral,  tiene tempos distintos, líneas de bajo, acordes de piano, improvisación por un lado, pero letras trabajadas por el otro, profundidad sonora… Cuesta creer que esta joya se hubiera pergeñado en una jam session de dos o tres horas de duración, aunque todo apunta a que así fue.
En mi caso, pocas canciones me han llegado tanto, me han movido tanto, pocas me dicen tanto estilística y sonoramente, pocas me enardecen tanto y a la vez me hacen sentir como se erizan los pelos de la piel aunque ya la haya escuchado cien mil veces.

[Verse 1: David Bowie]
Pressure pushing down on me
Pressing down on you
No man ask for

[Freddie Mercury]
Under pressure
That brings a building down
Splits a family in two

[David Bowie]
Puts people on streets

[Bridge: Freddie Mercury]
Um ba ba be
Um ba ba be
De day da
Ee day da – that’s okay

[Verse 2: David Bowie]
It’s the terror of knowing
What the world is about
Watching some good friends
Screaming

[Freddie Mercury]
‘Let me out’
Pray tomorrow gets me higher

[David Bowie]
Pressure on people people on streets

[Verse 3: Freddie Mercury]
Day day de mm hm
Da da da ba ba
Okay
Chipping around – kick my brains around the floor
These are the days it never rains but it pours
Ee do ba be
Ee da ba ba ba
Um bo bo
Be lap

[David Bowie] People on streets
[Freddie Mercury] ee da de da de
[David Bowie] People on streets
[Freddie Mercury] ee da de da de da de da

[Verse 4: David Bowie]
It’s the terror of knowing
What this world is about
Watching some good friends
Screaming
[Together] ‘Let me out’

[Freddie Mercury]
Pray tomorrow – gets me higher
Higher
High

[David Bowie]
Pressure on people people on streets

[Freddie Mercury]
Turned away from it all like a blind man
Sat on a fence but it don’t work

[Verse 5: David Bowie]
Keep coming up with love
But it’s so slashed and torn
[Freddie Mercury]
Why – why – why?
[David Bowie]
Love love love love love
Insanity laughs under pressure we’re breaking

[Verse 6: Freddie Mercury]
Can’t we give ourselves one more chance
Why can’t we give love that one more chance
Why can’t we give love give love give love give love
Give love give love give love give love give love

[Verse 7: David Bowie]
Because love’s such an old fashioned word
And love dares you to care for
The people on the (People on streets) edge of the night
And loves (People on streets) dares you to change our way of
Caring about ourselves
This is our last dance
This is our last dance
This is ourselves
Under pressure
Under pressure
Pressure

The Romantics : What I Like About You

Las personas, por lo general, tendemos a decir aquello que no nos gusta del otro; lo que nos incomoda, molesta u horripila del prójimo. Y lo paradójico es que normalmente se lo solemos decir a un tercero ( o un cuarto o un quinto) al que realmente no le interesa más que el morbo de la calumnia y el mal rollo, pero que en el fondo le importa un pimiento. Lo realmente difícil es afrontar el reto de decir las cosas a la cara, sean buenas o malas, cueste lo que cueste.
Incluso decir “Te Quiero” o expresar sentimientos auténticos de cariño, amor o admiración hacia otra persona están considerados en muchas comunidades, culturas o círculos como un símbolo de debilidad o de peloteo interesado para conseguir propósitos ulteriores.
Pero hay veces en que nos lanzamos, damos el paso y nos sinceramos confesando aquello que nos gusta de la otra persona: muchas veces lo verdaderamente bonito y lo que nos llega de verdad son las pequeñas cosas, detalles insignificantes para el resto que nos gustan de ella y que la hacen incomparable o inigualable a nuestros ojos.

La canción de hoy va de todo eso, de detalles, de gestos, de pequeñas cosas que hacen a alguien especial para otra persona, del lenguaje no verbal, de las cosas que nos hacen vibrar, sentirnos queridos y sentir que queremos. Quizás de un modo pueril y hasta cándido, pero sincero al fin y al cabo.

What I Like About You, tema extraído como segundo single del primer disco del grupo norteamericano The Romantics, de título homónimo, (1980), fue publicado en febrero de 1980 a pesar de haber sigo grabado a finales de 1979. La producción corrió a cargo de Pete Solley (famoso por trabajar con Mötorhead, Ted Nugent o Peter Frampton), a través del sello Nemperor – Epic, siendo grabado en los estudios Coconut de Miami; y la composición fue obra de los chicos de la banda: el cantante habitual y guitarra rítmica Wally Palmar, el cantante ocasional en este tema y batería Jimmy Marinos y el guitarrista principal Mike Skill. Nos queda el bajista Rich Cole que no intervino en la creación de la canción, la cual se convirtió en hit de la noche a la mañana logrando un gran aceptación en radio fórmulas y en listas, llegando a alcanzar el número 2 en Australia.

Los de Detroit construyeron un tema muy dinámico, muy de la época, muy al estilo My Sharona, pero también con elementos del pasado ( los gritos a coro incluidos por los Yardbirds y Chuck Berry  y el riff recuerda a una canción de Neil Diamond, Cherry Cherry ). La voz de Jimmy Marinos, gritona y nasal, casa perfectamente con el ritmo machacón del tema, y la armónica de Palmar supone una transición perfecta entre estribillo y puente.

En cuanto a repercusión de la canción, existen multitud de versiones, como por ejemplo la que Poison realizó en 2007; la banda punk rock The Suicide Machines les hizo un cover en 1989 y la banda australiana 5 Seconds of Summer realizó una famosa versión en 2014.

En cuanto a sus apariciones en bandas sonoras de películas, programas, anuncios y series de televisión, la lista es innumerable, aunque nos quedaremos con unos pocos ejemplos:

What I Like About You, convertido en un asiduo de los recopilatorios de los 80 y dentro de las 500 mejores canciones de la historia- puesto 289-, ha conseguido situar a The Romantics en el selecto grupo de bandas que han conseguido hitos inigualables, a pesar de que su posterior progresión new wave no fue ni mucho menos lo esperado ni siquiera por ellos mismos. Nunca olvidaremos esos trajes de cuero y esos cardados ochenteros y esa melodía pegadiza que nos dio tan buenos momentos en fiestas y bares.

Hey
Uh huh huh
Hey
Uh huh huh

What I like about you
You hold me tight
Tell me I’m the only one
Wanna come over tonight, yeah

Keep on whispering in my ear
Tell me all the things that I wanna hear
‘Cause it’s true
That’s what I like about you

What I like about you
You really know how to dance
When you go up, down, jump around
Think about true romance, yeah

Keep on whispering in my ear
Tell me all the things that I wanna hear
‘Cause it’s true
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you
Wow

Hey

What I like about you
You keep me warm at night
Never wanna let you go
Know you make me feel all right, yeah

Keep on whispering in my ear
Tell me all the things that I wanna hear
‘Cause it’s true
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you
That’s what I like about you

Hey
Uh huh huh
Hey, hey, hey, hey
Uh huh huh, brr
Hey
Uh huh huh
Hey

The Primitives: Crash

No creo que haya alguien que no haya tenido la sensación en algún momento de su vida de estar haciendo algo precipitadamente, de estar lanzándose sin red, de ir demasiado rápido.
Esta sensación puede experimentarse en un vehículo, cuando este te lleva más que tu llevarle a él; en un parque de atracciones cuando nos montamos en la montaña rusa diabólica de turno y empezamos a chillar de pánico, en una bici cuando te fallan los frenos…
Pero hay otro tipo de sensación de velocidad excesiva más subjetivo, más emocional, y que provoca si cabe más vértigo: es esa sensación de que cuando empiezas con alguien una historia y notas que vas a tope, quemando etapas a todo correr, casi ya buscando el altar, y cuando te das cuenta de que no llevas el control, ni la otra persona tampoco, algo empieza a ir mal. Entra en escena el miedo, peor aún, su hermano mayor el pánico, enemigo acérrimo del descontrol ( o del exceso de control en ocasiones). Le acompañan el agobio, el cabreo y finalmente la ruptura se consuma.

La canción que hoy nos ocupa trata un poco de eso, de la precipitación, del dejarse llevar demasiado, de agobiar o no respetar al prójimo. Crash, una canción que catapultó a The Primitives a lo más alto en su dulce debut Lovely (1988), siendo esta su cima creativa y de ventas ( hay algunos que les consideran One Hit Wonder, grupo de un solo éxito , aunque tienen una sólida carrera a sus espaldas), con un estilo power pop desenfadado pero directo que muchos enmarcaron dentro del micro movimiento Blonde Pop, compartiendo el dudoso honor con bandas como Transvision Vamp o The Darling Buds, todas ellas bandas con solista femenina y rubia, como Wendy James o Tracy Tracy.
Su estilo, muy influido por el post punk de The Cars y dulcificado por el timbre de Tracy, se nutre de las guitarras del nada desdeñable Paul Court para tejer una sólida melodía llena de encanto y ritmo que se ha convertido en atemporal y está eternamente de moda.

No en vano, Crash, primer single de su debut publicado en febrero de 1988, producido por Sampson, Wallis y Leon bajo el sello RCA y escrito por Court y Tracy junto a Steve Dullagan, alcanzó el número 3 en listas UK y el 5 en listas US y fue un auténtico bombazo mediático, protagonizando programas de TV y partiendo la pana tanto en emisoras de radio como en bares y discotecas.
No es menos importante su repercusión en el mundo del celuloide, formando parte de bandas sonoras tan hilarantes como Dos Tontos Muy Tontos. Aquí os dejamos algunos vídeos ilustrativos.

Tuvieron imitadores y admiradores, muy fans de ese aire retro ochentero, mezcla de modernidad y nostalgia, como aquí en España un grupo llamado Los Romeos y no solo eso: además fueron versioneados por El Canto del Loco con Dani Martín al frente en una traducción bastante libre del tema.

También existen versiones bizarras como la de Plasticzooms, aunque el vídeo es bastante divertido

Crash, -que no tiene nada que ver con la película de Soderbergh– no es una canción desenfadada más; es parte de un estilo, de una tendencia perenne; forma parte del tipo de canciones que nunca desentonan en una fiesta, que nunca faltan en una juerga que se precie. Es una canción vital a pesar del agobio que transmite , es un chorro de adrenalina, es un adhesivo emocional que se pega y no puedes dejar de tararear ese nananana nanana nana.. We Gonna Crash…
Lástima que The Primitives no pudieran o no supieran repetirse en el intento de lograr otra canción que al menos igualase el nivel de la que nos ocupa: probablemente estaríamos poniendo su nombre en mayúsculas.

Here you go way too fast
Don’t slow down, you gonna crash
You should watch, watch your step
Don’t lookout, gonna break your neck

So shut, shut your mouth
‘Cos I’m not listenin’ anyhow
I’ve had enough, enough of you
You know to last a lifetime through

So what do you want of me
Got no words of sympathy
And if I go around with you
You know that I’ll get messed up too with you

Na nana nana na nana nanaaaa
Na nana nana na nana nanaaaa

Here you go way too fast
Don’t slowdown, you gonna crash
You don’t know, what’s been goin’ down
You’ve been runnin’ all over town

So shut, shut your mouth
‘Cos I’m not listenin’ anyhow
I’ve had enough, enough of you
You know to last a lifetime through

So what do you want of me
Got no cure for misery
And if I go about with you
You know that I’ll get messed up too with you
With you

Na nana nana na nana nanaaa
We gonna crash
Na nana nana na nana nanaaa
We gonna crash

Na nana nana na nana nanaaa
We gonna crash
Na nana nana na nana nanaaa
We gonna crash