Servicio Postal Electrónico


The Postal Service. Dúo norteamericano basado en los alrededores de Seattle formado en 2003 por el líder de Death Cab For Cutie, Ben Gibbard y su amigo Jimmy Tamborello (ex-Headset y Figurine), ayudados en ocasiones por Jenny Lewis y Chris Walla, famosos por desarrollar un pop electrónico o electro indie, con muchas bases rítmicas,- a cargo de Tamborello-, pero sin descuidar en sus composiciones las estructuras eminentemente poperas- a cargo de Gibbard-, y con gancho en sus estribillos que recuerdan levemente a New Order o Pet Shop Boys pero dando la sensación de que aportan algo nuevo, de que están descubriendo un nuevo sonido, y lo más chocante es que su procedencia, Seattle y su sello Sub Pop, invitan en un primer momento a creer que hay algo que no cuadra: ¿Qué hacen estos dos que parecen y suenan como británicos en la Meca y el sello del grunge?.
Con todo ello no es de extrañar que con tan sólo un álbum en el mercado, Give Up (2003), hayan partido la pana y arrasado tanto en ventas como en adeptos, ya que en la primera escucha se aprecia una curiosa mezcla latente en casi todos sus temas entre lo pausado y lo frenético, entre el control y el descontrol; quizás le falte un punto de locura e improvisación para ser un diez rotundo, aunque no siendo mi estilo, nunca me he cansado de escucharlo desde que llegó a mis manos y muy poco sobra en esta increíble ópera prima: su obra maestra, la evocadora Such Great Heights, el famosísimo y archiconocido en los clubs The District Sleeps Alone Tonight, con una cadencia absolutamente embaucadora, muy acid jazz; otras joyas son Sleepin In, We Will Become Silhouettes ( me encanta el inicio), This Place is a Prison, Brand New Colony o Clark Gable.
Este discazo, curiosamente el mayor éxito de Sub Pop desde que Nirvana editase Bleach, de momento permanece como el único y hermoso hijo de este dúo atareado con sus proyectos paralelos y personales pero que esperemos que en un futuro no muy lejano nos honren con otro vástago que nos deje al menos las mismas exquisiteces sonoras que el anterior.
Gratísima sorpresa la que me llevé cuando un conocido me los recomendó, lo escuché no muy seguro de si me iba a gustar, pero la verdad es que tuve que oirlo dos o tres veces del tirón porque me enganchó como pocas obras electrónicas lo hayan hecho jamás ( quizás el Homework de Daft Punk me inspiró parecidas sensaciones), pero es que además es un álbum rebosante de sensibilidad y buen gusto, nunca sientes que algo está fuera de lugar, en definitiva, todo un regalo para los oídos.
They Will See Us Waving From Such Great Heights, “Come Down Now”, They Will Say…!

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Y Leonor Salió a Cantar


Marlango. Trío afincado en Madrid formado en 1998 por la musa, actriz y chica Almodóvar, bailarina vocacional y cantante (reconvertida pero muy convincente) Leonor Watling, junto a su socio Alejandro Pelayo y el neoyorquino Óscar Ybarra, -el cual abandonó la formación en 2014-,caracterizados por un estilo muy cercano al jazz y al blues, con reminiscencias de los clubs y cabarets de los años veinte, pero progresiva y claramente convencidos hacia la causa indie pop que tan buenos resultados les está dando.
Marlango ( cuyo nombre fue extraído del tema de su admirado Tom Waits I Wish I Was In New Orleans), responde a la necesidad de Watling de plasmar su talento vocal en una faceta poco conocida en ella pero que, en mi opinión, es la que mejor y más notablemente desarrolla (sin ser ni mucho menos mala actriz). Su intensidad vocal, su profundidad de registros y su sensible elegancia en los sostenidos, unido todo ello a su grata presencia, hacen de ella el alma el grupo, aunque no debemos descuidar el aporte positivo e instrumental de Pelayo e Ybarra, a pesar de que este último haya decidido hacer las maletas y probar suerte en Chicago.
Su homónimo debut, Marlango (2004, precedido de una fabulosa maqueta) les define como una banda con gusto por lo bien hecho y con un toque jazz envolvente, como en sus temas Enjoy The Ride, Madness o It’s Alright. Su segundo LP, Automatic Imperfection (2005), nos sumerge a en un estilo indeleble, con una Leonor inmensa muy bien acompañada por canciones como la homónima, mi favorita, Shake The Moon, Pequeño Vals o Cry. Su tercer trabajo,  The Electrical Morning (2007), supone un giro hacia aires más modernos, aunque igualmente elegantes, como en Walkin’ in  Soho, I Do, o los dúos con Miguel Bosé en Dance!, Dance!, Dance! y con Jorge Drexler, pareja de Watling, en Hold Me Tight.
Tras Life in The Treehouse (2010), con maravillas como The Long Fall ( mi segunda favorita) o The Answer junto a Rufus Wainwright, Marlango dan un giro y se cambian al español como lengua principal de sus temas, así editan sus dos últimos trabajos hasta la fecha, Un Día Extraordinario (2012), con Lo Que Sueñas Vuela, Dame la Razón o Un día Sin Ti; y su último trabajo, el redondo El Porvenir (2014), con un mano a mano con Bunbury en Dinero, otro dúo con Coque Malla en Berlín, la homónima, Puede y una fantástica versión de Ay Penita, Pena!.
Grupo que en un principio aprovechó el tirón de su frontwoman, pero que ha demostrado que nadie les ha regalado la calidad y la elegancia en la ejecución de un estilo muy cuidado y unos temas preciosos de escuchar.
And It Works Out, It Works Out…!

El Camino de Chris


Chris Rea. Nacido en 1951 en Middlesbrough (UK), de ascendencia italo-irlandesa, este cantante, guitarrista, compositor, productor musical, pintor, actor y hasta piloto de carreras ( no en vano dedicó su canción Saudade a Ayrton Senna), pasa por ser uno de los más importantes solistas de la década de los noventa, especializado sobre todo en la técnica Slide, muy influenciado por los autores blues como Jerry Donahue y contemporáneo de otros grandes de las seis cuerdas como Mark Knopfler y Eric Clapton.
Chris Rea, aparte de tener doble influencia musical por su procedencia, con apego por acordeones y mandolinas propias de la tarantella y con fuertes raíces celtas, aporta una sobriedad e independencia que estilísticamente le hacen situarse a caballo entre Knopfler, Leonard Cohen y Joe Cocker, con un rock elegante pero sin concesiones a la galería, privando más el mensaje que la melodía y siendo íntegro como pocos lo han sabido ser en la industria.
Su cima discográfica la encontramos a finales de los ochenta y principios de los noventa con cuatro álbumes consecutivos indispensables : On The Beach (1986), Dancing With Strangers (1987), su mejor álbum The Road To Hell (1989) y Auberge (1991), sin desmerecer los anteriores y posteriores trabajos de una prolífica carrera de una treintena de discos.
Ahora repasaremos su diez mejores canciones en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Winter Song, God’s Great Banana Skin, Tell Me There’s a Heaven, If You Were Me, On The Beach, Fool (If You Think It’s Over), Josephine, Auberge, Julia ( dedicada a su hija, que lleva el mismo nombre) y su obra maestra The Road To Hell 1 & 2.
Desde el cambio de siglo, tras haber sufrido varias dolencias serias y ser operado y diagnosticado de diabetes, Rea ha ido cambiando de estilo hacia una mayor propensión por el Delta Blues, más melancólico e introvertido ( que ya se hace de notar en The Road To Hell), añadiendo elementos gospel y jazz que le otorgan una profundidad de sonido de la que muy pocos artistas pueden hacer gala, unido todo ello a un registro vocal resonante, personal, contundente y muy potente en directo que nos hace preguntarnos cómo puede ser que este pedazo de artista no haya conseguido más repercusión y fama en su carrera.
Su independencia y su no alineación con lo establecido, junto con sus ideas profundamente izquierdistas dentro de un país como Gran Bretaña pueden ser la respuesta.
Y es que Chris Rea es un artista que siempre quiso vivir su propio camino, con sus cielos e infiernos. El camino de Chris.
This is The Road To Hell…!

Tren de Largo Recorrido


The Doobie Brothers. Grupo californiano originario de San José formado en 1970 por el cantante y guitarrista Tom Johnston, el batería John Hartman, el bajista Greg Murph (sustituido casi en seguida por Dave Shogren), el guitarra rítmica Trian Porter y el batería Mike Hossack, que debutarían con el LP homónimo Doobie Brothers (1971) practicando inicialmente un sonido country rock, con ligera inclinación hacia la música gospel y con ayuda inestimable de sección de vientos.
Sus grandes éxitos vendrían inmediatamente con su segundo álbum, Toulouse Street (1972), con su primer gran éxito Listen to The Music y el tercero, The Captain and Me (1973) en el que se recogen canciones como este famosísimo Long Train Running, que les llevaría directos a los altares del rock. Su estilo ya se orienta hacia un boogie rock o rock bailable, aunque todavía predominaba el country rock de los inicios.
Fue en 1974 con la entrada en el grupo del teclista Michael McDonald cuando The Doobie Brothers cambian su tendencia musical hacia algo más soul, rock y ya se empiezan a entrever ciertas pinceladas jazz en sus composiciones, sobre todo a raíz de la publicación de su álbum Takin’ It To The Streets (1976). Así llegaron años muy exitosos de giras y aclamación popular de crítica y público por su capacidad de ser auténticos y no ser encasillados en ningún género en concreto. En 1982 se disuelven aunque regresarían con nueva formación en 1991 y comienzan a juntar a sus antiguos miembros, realizando en 1995 una gira conjunta con la Steve Miller Band.
Repasaremos en este punto sus diez mejores temas en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Take Me in Your Arms (Rock Me), Dependin’ On You, Need a Little Taste of Love, Minute By Minute, China Grove, What a Fool Believes, It Keeps You Running, Black Water, Listen To The Music y Long Train Running.
Banda difícil de catalogar por lo camaleonico de su estilo, lo cambiante de sus canciones ( tienen todo tipo de temas) y lo poco prodigados a la celebridad de sus miembros, a excepción de Michael McDonald, The Doobie Brothers se ganaron un merecido hueco en el Rock and Roll Hall of Fame por su perseverancia, su calidad y sus enormes tablas en directo.
Recuerdo un revival de The Doobie Brothers en las radio fórmulas de los noventa cuando editaron su disco en directo en 1995 y se les versioneó hasta la saciedad ( hasta La Unión osaron a hacer un cover de Long Train Running, nada malo por cierto ).
Es una banda fácil de escuchar en cuanto que engancha a la primera aunque fuera de tres o cuatro temas no han e ido el tirón comercial que se hubiera deseado para su innegable calidad.No obstante el legado que dejan es como para estar satisfechos.
Without Love… Where Would You Be Now…?

Best Live Albums #7: Allman Brothers Band-At Fillmore East


Buenas Noches, hoy 365RadioBlog retoma la serie Best Live Albums en la que repasamos uno a uno los mejores LPs en directo de la historia del rock, y hoy le toca a un disco inmortal, porque, aparte de ser el pináculo, la cima, el summum de sus creadores, todo un hito creativo y estilístico para las tendencias y corrientes venideras, supuso un antes y un después en la forma de grabarse y ejecutarse y fue una piedra de toque a la experimentación del rock con el jazz, el country y el blues.
Estamos hablando de la obra maestra de The Allman Brothers Band, At Fillmore East (1971), producido por Tom Dowd y grabado durante tres mágicas noches del marzo neoyorquino del 71, en la sala de conciertos Fillmore East en la que la banda de los geniales hermanos Gregg y Duane Allman (órgano, voz y guitarra slide respectivamente), junto con el enorme guitarrista Dickey Betts, el genial bajista Berry Oakley, Butch Trucks a la batería y timbales y el percusionista de ébano Jay Johani Johanson, elevó el rock a un estado superior e irreversible como germen de una serie de discos de otros artistas inspirados en esta increíble fórmula.
At Fillmore East, en su primera edición, contenía siete cortes, muy intensos cada uno de ellos y con improvisaciones y solos en su mayoría, siendo casi todos ellos clásicos del blues o del jazz de enormes músicos ya consagrados y re visitados por los hermanos de Nashville.
El show comienza con la enorme elegía del blues rock Statesboro Blues de Blind Willie McTell, con el slide de Duane echando humo y un ritmo trepidante; continúa con Done Somebody Wrong de Elmore James, con una armónica explosiva y el blues que se mete por las venas con el genial Dickey Betts haciendo de las suyas; el tercer corte, Stormy Monday de T Bone Walker, cierra la primera cara del primer disco con diez minutos increíbles llenos de sutileza blues era, clase de la buena, lujazo.
La segunda cara la llena totalmente el corte You Don’t Love Me, veinte minutos donde la mayoría son improvisaciones swing, blues y reminiscencias sureñas y dixie.
El segundo álbum comienza en su cara A con Hot ‘Lanta, de corte más jazz con el órgano y las guitarras en un esplendor jazz ístmico y rockero como jamás se ha visto, siendo uno de mis temas favoritos del grupo. Le sigue In Memory of Elizabeth Reed, compuesta por Betts y rebosante de glamour y guitarras gemelas entrelazadas, muy jazz y evocadora hasta la saciedad, incluso algunos pasajes me recuerdan a Santana (¿quién habría influido a quién?)
Y llegamos al punto álgido, la segunda cara del segundo disco, ocupada íntegramente por mi favorita, el tesoro llamado Whipping Post. Lo tiene todo, ese bajo, esa guitarra que se incorpora, el slide de Duane, el órgano de Gregg en un in crescendo que rompe con la voz cálida que acaba en un estribillo digno de los altares del rock y sus padres el blues y el jazz.
En la edición de luxe se incluyeron cinco cortes más : Trouble No More, Don’t Keep Me Wonderin’, One Way Out, Mountain Jam y Drunken Hearted Boy.
Este disco, aparte de ser grabado con la banda en auge y máximo apogeo ( después de cada día de concierto de los tres que duró la grabación se iban al estudio y repasaban y ensayaban los temas, de ahí que salieran todos ellos tan redondos) estilísticamente es homenaje al pasado y referencia para el futuro, en un año como 1971, clave para la música rock en vivo.
En cuanto al concepto de la portada, sencillamente genial, otro homenaje a la naturalidad de la banda y a su personal (The Crew) que sale retratado en la contraportada con todo el equipo embalado.
At Fillmore East representa el canto del cisne de Duane ( que fallecería poco después en accidente de moto) y a su vez la consagración de una banda excepcional en las improvisaciones y en la presentación de los temas en directo. Nunca me cansaré de escucharlo.
Sometimes I Feel…Tied To The Whipping Post…!

La Luz que Guió a Ray


Ray Charles. Nacido Ray Charles Robinson un 23 de diciembre de 1930 en Albany (Georgia), con tan sólo cinco años de edad un glaucoma truncó su visión y le dejó ciego total para el resto de su vida. Eso no impidió que Ray desarrollara todo su potencial rítmico y vocal y disfrutara de los domingos de gospel en la iglesia aprendiendo de oído a tocar todo lo que le ponían en las manos, aunque se quedó con el piano y maravilló a quienes le escuchaban. Un muchacho invidente que llevaba el ritmo endiabladamente bien al piano y que cantaba como un ángel ronco con un acento sin pulir tan de campos de algodón. Su popularidad en Georgia fue subiendo como la espuma, lo que le llevó a participar en el Newport Jazz Festival donde su mezcla de jazz, blues y gospel le proporcionó un contrato con el sello Atlantic que rápidamente empezó a colocar sus primeros sencillos con gran éxito en las radio fórmulas de la época, hasta que con What I’d Say (1959) consguría su primer número 1 y posteriormente un álbum en vivo que lo consagrarían como uno de los artistas afroamericanos más importantes del momento. Os dejamos el video de una actuación suya de 1981 para que apreciéis todo el talento y el carisma que le salía por los poros.
Sobre todo destacaría de Ray Charles, aparte de su voz y su increíble manejo del piano, dos cosas: la primera, su versatilidad; capaz de emocionar con baladas hondas y desgarradas y de hacer vibrar con melodías trepidantes e intensas. Su segunda cualidad fue su increíble capacidad para adaptarse a todo tipo de artistas y géneros, los cuales lo buscaban desesperadamente para colaborar con él: desde los Blues Brothers ( genial su sketch en la película de 1980), con su amigo Quincy Jones, con el country man Willie Nelson, con la cantante de jazz Diana Krall, con Norah Jones, etcétera.
Su lista de éxitos es interminable, pero nos quedaremos con estas canciones en orden descendente de peor a mejor: Seven Spanish Angels, You Don’t Know Me, I Got a Woman, Mess Around, I Can’t Stop Loving You, What I’D Say, Unchain My Heart (que años después popularizaría Joe Cocker), la frenética Shake Your Tail Feather, la pegadiza e inmortal Hit The Road Jack (junto a sus Raiettes), y el himno de su estado de nacimiento, la gloriosa balada Georgia on My Mind – que al principio iba dedicada a una chica con ese nombre-.
Ray Charles, el mito que nos dejó hace casi once años, que supo sobreponerse a ser invidente toda su vida, heroinómano durante mucho tiempo y afroamericano luchando por sus derechos e incluso siendo arrestado por ello. Ray Charles, a quién se le rindió un excelso homenaje con la película biográfica protagonizada magistralmente por Jamie Foxx. Ray Charles, considerado según Rolling Stone como el mejor cantante masculino de todos los tiempos y segundo mejor por detrás de Aretha Franklin. Mito de la música, siempre lo tendremos en nuestro corazón.
Georgia on My Mind…!

Las Malas Semillas de Nick


Nick Cave & The Bad Seeds. Grupo afincado en Melbourne y formado en 1984 por los australianos Nick Cave, Mick Harvey ( ambos provenientes de The Birthday Party) y el guitarrista Hugo Race, junto con el alemán Blixa Bargeld y el inglés Barry Adamson – luego habría cambios en la formación, a los que se uniría más tarde Thomas Wydler hasta hoy -, los cuales desarrollaron un estilo muy peculiar basado en el Post punk y el rock influido por el jazz y el blues; con grandes dosis líricas en las que el piano de Cave toma un papel preponderante, al que se une una voz especial, de ultratumba pero agradable a la vez, con un timbre similar al de Lee Marvin sin llegar a la ronquera de Tom Waits; con temáticas desgarradoras, truculentas, incluso oníricas ( para muestra, el disco Murder Ballads de 1996, para mí su mejor obra, compuesta de temas en los que habla de asesinatos y sus circunstancias), tratando también de las distintas variantes del sexo, las obsesiones y adicciones. Y así, con una obra extensa en la que han ido puliendo su estilo de un rock agrio y oscuro hacia algo más lírico y orquestado ( sin perder opacidad), Nick Cave y sus malas semillas poseen una reputación fuera de toda duda, una legión de fans fieles y unas ganas locas por parte de sus colegas de profesión por hacer colaboraciones con ellos. Citar a Kylie Minogue, PJ Harvey, Shane McGowan de The Pogues, Marianne Faithfull o Pulp entre otros los que han participado en discos de Cave y viceversa. En solitario, el pianista forma un entente demoledor con Warren Ellis, con quien formó el grupo Grinderman y con quien además ha compuesto scores de películas como El Asesinato de Jesse James Por el cobarde Robert Ford y The Road.
Para ofreceros una muestra de la riqueza de la obra de Nick Cave & The Bad Seeds, aparte de sus múltiples discos tanto en estudio como en directo, repasaremos sus mejores temas de peor a mejor y en orden descendente: Tower of Song (tributo a Leonard Cohen), From Here to Eternity, Into My Arms, Stagger Lee, Tupelo, Jubilee Street, Henry Lee (junto a PJ Harvey), The Ship Song, The Mercy Seat y la preciosa Where the Wild Roses Grow junto a Kylie Minogue, dulce y descarnada a partes iguales, un dúo con voces contrastadas, lo mejor sin duda de ambos artistas.
Grupo que me fascina por su personalidad y originalidad, emanadas directamente de su controvertido frontman. No dejéis de escucharlos, siempre os sorprenderán.

La Voz de Seda de Sade


Sade. Nacida Helen Folasade Adu en Ibadán, Nigeria, un 16 de enero de 1959, está considerada como una de las mejores voces femeninas de las últimas décadas, habiendo recibido la Orden del Imperio Británico y multitud de Grammys y galardones; pero ante todo, es su música la que ha destacado con su estilo original, sensual e intimista, a medio camino entre Nina Simone, Peggy Lee y Astrud Gilberto.
Nacida en Nigeria, a los cuatro años su madre británica se la llevó a Londres donde ya de joven destacó con su portentoso registro y fuerza vocal, aunque comenzó con sus estudios de diseño, los cuales compaginaba con su vocación de cantante en el grupo Arriba. Su singular y extraordinaria belleza exótica, unida a su inimitable y aterciopelada voz atraerían a gentes del mundo de la moda y de la música, y es así como inicia su carrera en solitario con el LP Diamond Life (1984), al que le seguirían Stronger than Pride (1988) y Love DeLuxe (1992), sus mejores trabajos sin contar recopilatorios y directos. Hay que reseñar también su espectacular intervención en el film Absolute Beginners (Principiantes) junto al maestro Bowie.
En cuanto a sus canciones destacaremos nuestras favoritas de peor a mejor en orden descendente: Your Love Is King, Love is Stronger Than Pride, Never as Good as The First Time, Kiss Of Life, Paradise, Hang On To Your Love, The Sweetest Taboo, Smooth Operator y la grandiosa No Ordinary Love, todas ellas rebosantes de sensibilidad y elegancia.
He querido terminar con ella el año porque supone algo distinto, original, pero a la vez muy cercano, es una música cálida – con toques jazz, soul, pop incluso rock,- aunque hable de desamor, no conozco a nadie que no le resulte agradable conversar cuando suena Sade; su voz es una caricia envolvente como pocas voces haya escuchado así. Sin ser mi estilo ni mucho menos, siempre me cautivó su presencia escénica y musical, su figura magnética, enigmática y melancólica.
Sade, una belleza con una voz de seda.
This Is No Ordinary Love…!

Ciudades del Rock #11: Estocolmo


Estocolmo. Stockholm. La ciudad de las mil islas, a orillas del lago Mälaren, llamada La Venecia del Norte. La capital sueca, con casi un millón y medio de habitantes es desde su fundación un importantísimo centro comercial, naval, económico, industrial y lúdico que la ha convertido en una referencia mundial en cuanto a belleza (aparte de sus famosas habitantes), su arquitectura colorida y preciosista aunque sobria, su bagaje cultural (con el ayuntamiento, famoso por ser sede de la entrega de los premios Nobel, por el barrio de Söndermalm, cuna de Ingrid Bergman y Greta Garbo), su modelo a protección del medio ambiente, posibilitando la pesca del salmón junto al parlamento, o su fabulosa Fiesta del agua en agosto, donde todos los suecos se lanzan a la calle en una explosión de color.
En cuanto a la música, Suecia tiene un bagaje muy importante, puesto que se ha fomentado siempre en colegios y universidades, lo que ha dado como resultado una eclosión de artistas muy importante. En este Post no sólo hablaremos de músicos holmienses, sino que ampliaremos el radio a toda Suecia, pues todos de una manera u otra pasaron por Estocolmo como parte de su formación artística.
En los años sesenta caló mucho en el país escandinavo el pop Beatles y sus variantes, saliendo grupos locales que los emulaban, hasta que empezaron a surgir bandas con identidad propia, practicando un pop muy conectado con elfolklore nórdico, tal es el caso de un grupo legendario como ABBA, precursores del pop bailable y eurovisivo (por cierto, Suecia es uno de los países que más certámenes de Eurovision ha ganado) y con millones de seguidores en todo el mundo. Otra banda conocida en los setenta por sus aires discotequeros fue Blue Swede (que versionearon el Ukashakauka). En los ochenta- noventa se produjo la eclosión del pop sueco con el dúo Roxette como estandartes, seguidos de cerca por los hermanos Neneh Cherry, Eagle Eye Cherry y Titiyo, la holmiense de origen etíope Emilia, los comercialísimos y discotequeros Ace Of Base, Army Of Lovers, Miike Snow, más recientemente Icona Pop, la euro ganadora Loreen, Little Dragon, Caramell, The Royal Concept, The Flower Kings o After Dark. En un escalafón más rock nos encontramos a los fabulosos Cardigans con la explosiva Nina Persson al frente, con Diamond Dogs, Fake, Tove Lo, el joven y prometedor dúo femenino First Aid KitAce Wilder, el ínclito Jay Jay Johansson o Peter Björn and John.
Con el rock por bandera y el garaje como refugio tenemos a varias bandas como Mando Diao, The Hives, The Sounds, Passenger o The Vectors, pero donde realmente hay una escena consolidada en Estocolmo es en el metal, con sus abanderados del nu Metal rapeado Clawfinger, Headplate, los Hard rock Eclipse y H.E.A.T., los famosísimos Heavy-moñas Europe, los grandes Hellacopters, los oscuros Treblinka, Therion y Opeth. Dentro del punk rock tenemos una escena también interesante con The Nomads, Satanic Surfers o Perkele.
Por todo ello, podemos decir que Estocolmo – y Suecia por extensión- no se reduce sólo a cuatro grupos pop sino que abarcan una extensa gama de sonidos y estilos que enriquecen más aún el bagaje cultural de este hermoso lugar.

La Tele por la Radio


TV On The Radio. Banda afincada en Brooklyn, NYC y formada en 2001 por Tunde Adebimpe, Kyp Malone, David Andrew Sitek, Jaleel Bunton y Gerard Smith (bajista fallecido en 2011), que desarrollan un estilo muy acorde a la etiqueta Post-rock, es decir bases rítmicas próximas a la electrónica, con líneas de teclados acompañadas de riffs estudiados de guitarras de reminiscencias jazz , soul y Funky, y con la voz potente y armoniosa de Tunde que les confiere una personalidad al alcance de muy pocas bandas. Por si fuera poco, su cadencia estilística hace que, a pesar de ser reconocibles en todos sus temas con una impronta propia y un ritmo y líneas muy similares en todas ellas, no resultan en absoluto monótonos; al contrario, es una experiencia muy amena escuchar cualquiera de sus discos.
TVOTR, como son conocidos en el mundo Indie, comenzaron su andadura con un LP auto producido titulado Ok Calculator que constaba con 18 canciones tales como Freeway o Say You Do, aunque su debut oficial se produjo en 2004 con Desperate Youth, Blood Thirsty Babes, un disco de debut más que meritorio con temazos como Staring At The Sun o Dreams, con una clase incomparable que empezaba a despuntar. En 2006 publican Return To Cookie Mountain donde se hacen grandes de verdad así como conocidos con temas como su mítico Wolf Like Me o el inicial I Was a Lover. Con Dear Science (2008) llega la estabilidad y la catarsis creativa a la vez, siendo más solventes en los temas y aprovechando mejor sus virtudes, aunque dan un giro hacia lo comercial. Botones de muestra son la brillante DLZ, Dancing Choose, Stork & Owl o Crying, cerrando un brillantísimo álbum. Su siguiente trabajo, NineTypes of Light (2011) los reafirma con su temazo Will Do, aunque el resto del disco flojea bastante, si acaso se salva Second Song.
Supuestamente estaban guardando fuerzas para su último retoño hasta la fecha , Seeds, trabajo mayúsculo, redondo e inmaculado, con brillantes composiciones de las cuales hemos elegido Happy Idiot, pero podríamos haberlo hecho con su single predecesor de 2013, Mercy, un trallazo, o sus compañeros de LP Careful You, Ride, Test Pilot o Right Now. Sin duda uno de los discos del año.
Parece ser que TVOTR van in crescendo, creciendo musical y estilísticamente, cada vez con más fuerza e intensidad en sus composiciones pero sin abandonar su estilo. Habrá que ver cual es su techo, pero ahora mismo el listón está muy alto.
I’m a Happy Idiot To Keep My Mind Off You…!

Del Estudio al Jazz Rock


Steely Dan. Dúo neoyorquino formado por el teclista, letrista y vocalista Donald Fagen y el guitarrista y bajista Walter Becker que tuvo éxito por mezclar estilos como el rock, el funk, el blues y el jazz en un solo e inconfundible estilo personal e intransferible.
Ya con su debut, su álbum más exitoso, Can’t Buy a Thrill (1972), se advierten estas tendencias, fruto de reminiscencias anteriores (Jethro Tull, Pink Floyd, Spencer Davis Group, Cream), con un sonido interesante, usando instrumentos como los bongos, percusión adicional, maracas, y creando delicias compositivas como su mayor éxito, Do It Again o Reelin’ in The Years. Su siguiente álbum, posiblemente el de más calidad, Countdown To Ecstasy (1973) con temas como My Old School o The Boston Rag. En 1974, Pretzel Logic con la canción homónima o Rikki Don’t Lose That Number cerraría el ciclo de Steely Dan como banda convencional.
Es en 1975 cuando Fagen y Becker deciden encerrarse en el estudio y comenzar a componer y grabar con músicos de sesión y sin hacer giras ni conciertos. Así, temas tan importantes en su carrera como Deacon Blues (que dio nombre a una banda escocesa de los ochenta y noventa por ser fans de la banda), Kid Charlemagne, Bad Sneakers o Peg, fueron creados exclusivamente en un estudio de grabación, como Aja (1977), uno de sus mejores álbumes.
Hacia 1981 Fagen y Becker deciden seguir vías alternativas con sus propios proyectos y abandonan Steely Dan, pero cuando todo parecía indicar que la separación era definitiva (con la discográfica sacando recopilatorios), en 1990 vuelven a grabar centrandose esta vez en el directo , con un estilo jazz rock muy del festival de Montreux, como el disco en directo Alive in America (1995) o Two Against Nature (2000).
Para finalizar, decir que Steely Dan me descubrió la faceta del jazz rock más atractiva, con elementos muy interesantes y mezcla de influencias, unida al virtuosismo de Fagen y Becker que impregnan de calidad y savoir faire todo lo que tocan.
You Go Back, Jack, Do It Again, Wheels Turnin’ Round and Round…!

Ciudades del Rock #7: Londres


Londres. London. La ciudad definitiva. La más cosmopolita, diversa, multicultural, versátil y distinguida de las grandes urbes del mundo (quizás junto a Nueva York y París).
Londres tiene de todo, museos como el British, National Gallery, London Tower; plazas como Trafalgar Square, Piccadilly Circus; mercados como Camden Town Portobello o Covent Garden; norias gigantes como el London Eye; edificios espectaculares como el Big Ben, Buckingham, Westminster, St. paul’s Cathedral; parques como Hyde Park, Kensington; barrios como Notting Hill, Mayfair; Teatros, Pubs, estadios de fútbol como Wembley, Stamford Bridge; equipos como Chelsea, Arsenal,Tottenham Hotspurs, Fulham, West Ham, QPR, Crystal Palace… desde su fundación romana a orillas del Támesis hace casi dos mil años, la capital del Reino Unido, con una aglomeración de 13 millones de habitantes es una de las ciudades más atractivas que he visitado.
Con todo ello, podemos suponer que su panorama musical es excelente, y estamos en lo cierto, pues la idiosincrasia del pueblo inglés -muy unido a la música-, unido a las influencias de otras culturas que han hecho de londres desde siempre el epicentro del movimiento musical mundial, con templos como el Barbican Centre ( sede de la Royal Philarmonical Orchestra), el Royal Albert Hall, la Royal Music Academy, recintos como Earl’s Court, el O2, Wembley, el original primer Hard Rock Café o los Abbey Road Studios (germen de lo mejor de los Beatles), hacen de Londres el paradigma del pop y rock actuales.
En cuanto a los artistas y cantantes procedentes de Londres, los tenemos a millares, aunque nos quedaremos con los más relevantes: en los primeros sesenta, después del auge Beatles, y miembros de la British invasión tenemos a su competencia, sus satánicas majestades The Rolling Stones, junto con los urbanísticos y londinenses hasta la médula The Kinks (Waterloo Sunset es otro himno a la City), los mods The Small Faces y los gigantes The Who (procedentes de Shepherd’s Bush); los míticos Led Zeppelin, Yardbirds y Cream (Con Page y Clapton en sus filas), los psicodélicos y progresivos legendarios Pink Floyd, King Crimson, Yes o Genesis; el movimiento glam con Bolan y sus T-Rex o los enérgicos Sweet; los solistas Cat Stevens, Ian Dury con sus Blockheads, Elvis Costello y sus Attractions , Elton John o el sublime camaleón David Bowie; los sinfónicos Alan Parsons Project, los ska Madness, el Heavy Metal de Iron Maiden o Motörhead; el irreverente punk de The Clash , The Jam o The Sex Pistols. Los ochenta llegaron con otros estilos como The Police y su gran bajista y vocalista Sting, The Cure y Robert Smith, Siouxsie and The Banshees, la elegancia de Sade, Fleetwood Mac, Roxy Music; los elegantes Techno Pet Shop Boys y los auténticos Psychedelic Furs; el icono pop George Michael, las horteras Spice Girls ya en los noventa; el Brit pop de la mano de Blur, Jamiroquai y su dance pop, Prodigy o Gorillaz. Ya en este siglo tenemos a las musas Amy Winehouse (DEP) y Adele, grupazos como Coldplay, Mumford & Sons y su Bluegrass londinense; los Indies The Babyshambles, The Libertines, Bloc PartyThe Horrors, The Vaccines los niñatos One Direction… Por encima de todos ellos, una banda de ensueño, Queen, con el mejor frontman que jamás haya dado la música, el grandísimo y añorado Freddie Mercury. Nos quedará en la retina el fabuloso concierto en la ceremonia de clausura de los JJOO de 2012 donde se demostró que Londres tiene muchísimos artistas de calidad. Y podríamos seguir hasta casi el infinito, y es que Londres, junto a Nueva York, es la ciudad que más músicos ha dado al mundo, por lo que desde este blog no podíamos menos que rendirle este humilde homenaje.

London Calling To The Faraway Towns…!

Ciudades del Rock #1: Chicago

Chicago. La Ciudad del Viento. La ciudad americana más importante del medio oeste y de los grandes lagos. La ciudad de los gángsters, de los alemanes, de la nueva arquitectura urbana norteamericana. La ciudad de la vanguardia. Pero, sobre todo, la ciudad de las múltiples variantes musicales. Por diversas razones, la perla de Illinois posee un bagaje en este sentido que muy pocas urbes en el mundo poseen. y es que pocas ciudades han parido tan extenso abanico de estilos y artistas como Chicago. Por ejemplo, el Blues eléctrico o Chicago Blues, traído por los afroamericanos emigrantes de los estados sureños e n busca de trabajos en la industria pesada del Norte, importaron un estilo musical dotándolo de un cariz más propio del carácter de la ciudad, menos afable y más melancólico. Así, desde el gran Muddy Waters, pasando por Bo Diddley o Elmore James, la mayoría nacidos en Misssissipi o alrededores, supieron impregnarse del carácter de su hogar adoptivo y hacer su propio sonido. Otro género de hondo calado aquí es el Jazz, con su llamado Chicago Style, menos sureño y más lejano del Dixie, más orquestado, a lo Louis Armstrong (quien vivió en la ciudad durante algún tiempo), con exponentes tan grandes como Gene Krupa, Benny Goodman o Earl Hines. En cuanto a la vertiente más moderna tenemos a Miles Davis, genio absoluto del género donde los haya. El Soul fue muy importante en la ciudad aglutinando varios sellos discográficos y artistas tan grandes como Sam Cooke, Curtis Mayfield o Chaka Khan, siendo un estilo más desenfadado que el original. El House también parece provenir de Chicago, según se cuenta, de las sesiones de finales de los setenta y principios de los ochenta programados por la discoteca The Warehouse con prestigiosos Djs que luego sería popularizado en UK. En cuanto al Rock, no lo dejemos atrás, pues hay innumerables artistas cuya procedencia es el estado de Illinois y las inmediaciones de esta urbe, como pueden ser los psicodélicos  The Amboy Dukes, donde se haría famoso el gran Ted Nugent; Cheap Trick, REO Speedwagon o Survivor ( los de la BSO de Rocky, Eye of the Tiger). Tenemos además a la banda con el mismo nombre de la ciudad , muy popular en los últimos setentas. Durante la escena grunge de los noventa, a pesar de que todos los focos alumbraban a Seattle, desde Chicago se encendió una interesante luz con bandas como Veruca Salt, Urge Overkill o los grandísimos Smashing Pumpkins. Comentar que músicos tan grandes como Eddie Vedder, Patti Smith , Tom Morello o Kim Thayil (Soundgarden), a pesar de haber desarrollado su carrera en otros lugares, nacieron y/ o crecieron en Chicago, así como los Jackson Five , (que se criaron y nacieron en la vecina Indiana). De la última oleada de grupos podemos ver que hay muchos y de diversa índole que proceden de aquí, como los Indies hipster Wilco, los metaleros Disturbed, los rockeros melódicos Rise Against o los raperos Kanye West o Lupe Fiasco. Como curiosidades destacar el musical (convertido posteriormente en película) Chicago, toda una forma de entender los tiempos, la vida del hampa y el amor y los celos a través de la música ( gracias al genial John Kander); la ambientación de la película Alta Fidelidad protagonizada por John Cusack, quien regentaba una tienda de discos que aún existe en la ciudad y la increíble cantidad de instituciones, teatros, óperas y auditorios que hacen de la ciudad un lugar absolutamente mágico para que el viento suene a música. Back to the Same Old place, Sweet Home Chicago…!

Domingo radiante

Finley Quaye. Qué injusta es la industria musical: este tío es un auténtico genio, mezcla como nadie jazz, pop,rock y soul, tiene una voz muy característica y genuina, con rasgos afro (su padre procede de Ghana),pero con giros británicos (Finley nacío en Edimburgo); sus canciones como este portentoso Sunday Shining, la soberbia Even After All , Dice y muchas más hablan por sí solas de lo majetuoso de su estilo, a medio caballo entre Kravitz y Marley, con la influencia jazz que le legó su padre el músico Caleb Kaye.
Pues bien, todo esto no vale para que sea suficientemente conocido en nuestro país, donde en los circuitos de conciertos sí que funciona, pero a nivel radio fórmulas, más bien poco.
Yo lo descubrí en uno de esos maravillosos popurris que llenaba las cintas que escuchábamos en el mítico corsa rojo.
But I Just can´t Get Your Love..!

Roma no se hizo en un día

Morcheeba. Uno de los estandartes del trip hop británico junto a Massive Attack o Portishead, quizás con un estilo más soul y alegre, más accesible para el público mainstream.
En activo desde 1996, los hermanos Godfrey ( el DJ Paul y el multi instrumentista Ross) reclutaron a la maravillosa Skye Edwards, dotando a la banda de una voz de terciopelo, que juntó con sus composiciones intimistas, crearon un sonido muy característico y personal, siendo aclamados tanto por público como por los colegas de la profesión. En 2003 la cantante abandonó la formación y tuvo que ser sustituida pero sin el mismo éxito. Recientemente ha regresado y parece que prometen volver a dar guerra.

Quedan para el recuerdo canciones como este himno desenfadado y coral o temas más tranquilos y recogidos como Part of the Process , Let Me See o Enjoy The Ride
Gran grupo que me descubrió mi hermana preciosa, a la que dedico hoy la entrada por ser su cumpleaños. ¡Feliz cumpleaños, bicho!
Don’t You Know That Rome Wasn’t Build in a Day…Hey Hey Hey