Oasis : Live Forever

Corría el año 1994, hacia finales de septiembre y principios de octubre. Hacía seis meses que Kurt Cobain se había quitado de en medio y los grunges seguíamos de duelo total buscando darle un nuevo sentido musical a nuestras vidas. El movimiento parecía estancado, Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden seguían sacando buenísimos discos pero experimentando con otros sonidos más maduros y mestizos. Un día estaba viendo la tele, no recuerdo qué cadena ni qué programa, y hablaban del nuevo resurgir de la música británica , un nuevo fenómeno al que llamaban Brit Pop: ya había escuchado a Blur y su Parklife y a Supergrass y su I’m Free. Pero aquel día, aparecieron ellos, de golpe y sin avisar, con un temazo y de repente me robaron el corazón. Esta es la historia de cómo conocí a Oasis.

Un vídeo clip alternando escenas en blanco y negro y color, con un cantante con gafas de sol y un inicio con una batería cadenciosa para explotar en un “Maybe…I Don’t Really Wanna Know…!”. Zas, flechazo inmediato, una semana después ya tenía el disco en mi poder, y es que uno ha sido muy compulsivo con lo que le encanta.

Live Forever, lanzado como tercer single del disco de debut de Oasis, Definitely Maybe, el 8 de agosto de 1994, escrita por Noel Gallagher y producida por Oasis, Mark Coyle y Owen Morris a través del sello Creation, es una inspiración basada en la canción de los Rolling Stones Shine A Light, aunque bebe de su propio sonido y sus propias influencias (Beatles, Bowie, el glam de los setenta, el Mersey Beat y el Rhythm and Blues), interpretándose en ocasiones como un homenaje para Peggy, la madre de Noel y Liam.

Lo que está claro es que,  en contraposición a los mensajes de las canciones coetáneas compuestas por los grupos grunge, Live Forever destila optimismo, un mensaje de esperanza y de autoestima, al fin y al cabo y en resumidas cuentas, la eterna contraposición entre la música británica y la norteamericana.
Bajo estas líneas os dejamos el vídeo oficial de Live Forever en los States ( que resalta curiosamente los valores y personajes míticos británicos ( fútbol y Bobby Moore, Música y Lennon), y además el concierto entero de Madrid en noviembre del 97 donde tuve la oportunidad de verlos y fue una pena que anduvieran tan a la gresca los hermanos con lo buenos músicos que son, pues deslució bastante el show, aunque como casi siempre lo acabo salvando el bueno de Noel.

Bajo estas líneas os dejamos más actuaciones memorables de Live Forever en directo: en Glastonbury 1994; una actuación de 1996; un concierto en su tierra, Manchester, en 2007 y por último en Wembley en su debut en el coliseo londinense en 1995, actuación memorable donde las haya.

Muchos artistas han versioneada Live Forever pero nos quedaremos con los mejores covers en nuestra opinión : una curiosa versión de The Lemonheads de Evan Dando; la magnífica versión de la Royal Philarmonic Orchestra y la versión acústica de los propios Oasis en la MTV en 1994

Live Forever supuso el despertar a la fama de una de las más grandes bandas británicas de la historia , que si bien realizaron dos primeros discos de escándalo: el mencionado debut Definitely Maybe y What’s The Story? (Morning Glory), – cuyo lanzamiento coincidió con o estancia en UK y puedo asegurar que fue una auténtica locura-, luego su nivel bajó bastantes enteros, y aunque consiguieron un estilo propio y su legión inmensa de fans, es este tema el que los convirtió en auténticos, en genuinos, en un grupo a seguir, en unos triunfadores que lo refrendaron con sus dos otras joyas como Wonderwall y Don’ t Look Back In Anger. Oasis, pretenciosos, maleducados, genios inmortales que se dieron a conocer cantando al mundo su anhelo de vivir para siempre.

Maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I just wanna fly
Want to live I don’t wanna die
Maybe I just wanna breath
Maybe I just don’t believe
Maybe you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

I said, maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I will never be
All the things that I wanna be
Now is not the time to cry
Now’s the time to find out why
I think you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

Maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I just wanna fly
Want to live I don’t wanna die
Maybe I just wanna breath
Maybe I just don’t believe
Maybe you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

Gonna live forever

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Ocean Colour Scene : The Riverboat Song

Cuando comienzas una etapa de tu vida en un país extranjero, es muy importante imbuirte todo lo que puedas de los sonidos de ese país, que se te pegue el acento, la calle, las sintonías. Yo había aprendido a los 13 años, -cuando nos trasladamos a vivir a Francia-, que un país se respira, se vive desde cada detalle, desde cada gesto, desde cada sonido, se va aprendiendo y asimilando. Y por eso es muy importante abrir las orejas y los ojos todo lo que se pueda, ser receptivo y estar atento, así es como se aprende no sólo el idioma sino la cultura, la idiosincrasia, el poso del lugar.

Así pues, a finales de 1995 a mi llegada a Wolverhampton, UK, para disfrutar del programa Erasmus, me decidí a empaparme completamente del Stiff-upper-lip británico ( lo que nosotros llamamos flema) y para ello comencé a leer periódicos, ver la TV y escuchar la radio ( aún no estaba internet lo suficientemente desarrollado). Ahí fue donde descubrí un maravilloso programa en Radio 1 de la BBC titulado Breakfast Show con el hoy día famosísimo Chris Evans, el cual eligió como sintonía una canción que me enganchó desde la primera vez que la escuché y que aunque me costó averiguar el nombre de sus intérpretes al final me enteré que eran unos chicos de Birmingham llamados Ocean Colour Scene.

The Riverboat Song fue publicado como primer single del segundo álbum de Ocean Colour Scene, Moseley Shoals (1996), producido por Brendan Lynch a través del sello Island, y supuso un éxito en listas Uk llegando al número 15 y abonando el camino para los
siguientes sencillos. A pesar de la originalidad, frescura y estilo setentero de tan maravilloso tema, The Riverboat Song no puede esconder la evidencia de un flagrante influencia o préstamo como es la de los acordes del tema Four Sticks de los legendarios Led Zeppelin ( aunque esta última se desarrolla en un ritmo 4/4 y la que nos ocupa en 6/8), y no sólo eso: la temática de las letras se asemeja bastante. No obstante, Ocean Colour Scene poseen más semejanzas musicales con los grupos sesenteros de su ciudad como The Spencer Davis Group de Steve Winwood, mezclado con un deje Brit pop de su misma época.

Sobre estas líneas os dejamos el vídeo de Four Sticks de Led Zeppelin donde se aprecian las similitudes entres ambas canciones y además dos actuaciones en directo de OCS interpretando The Riverboat Song. Debajo de estas líneas os dejamos con la memorable actuación de Ocean Colour Scene en el programa de Chris Evans en TFI.

Esta es una de las canciones que marcaron mi estancia en Inglaterra, principalmente por los recuerdos tan buenos que me trae de los clubs nocturnos, donde sonaba mucho, de momentos inolvidables, de ambientes espectaculares en fiestas y de una nostalgia brutal al volver a casa cada ve que la escuchaba. Ocean Colour Scene, un grupo que ha sabido labrarse una carrera digna aunque menos brillante de lo inicialmente esperado, contribuyeron a poner música a mis recuerdos de aquella maravillosa etapa de mi vida y que perduran cada vez que escucho él maravilloso riff que abre la canción y que la acompaña en todo su periplo, cual barco que surca un río sonoro donde fluyen las notas inagotablemente.

I see double up ahead
Where the riverboat swayed beneath the sun
Is where the river runs red
Like a King who stalks the wings and shoots a dove
And frees an eagle instead
It’s more or less the same as the things that you said

I see trouble up the road
Like the things you found in love are by the way
You like to cheat on your soul
Like the best and worst of thoughts that lose control
Before you lie on your bed

It’s more or less the same as the things that you said
Anyway for all the things you know tell me why does the river not flow
Anyway for all the things you said tell me why does the river run red
Anyway for all the things you’ve seen tell me when will the river run green
And anyway for all the things you know tell me why does the river not flow

It’s more or less the things you fail to say in your way that’s your trouble
Like a King who stalks the wings and shoots the moon and the stars
And his double
It’s more or less the same as the things that you said
Anyway for all the things you know tell me why does the river not flow
Anyway for all the things you said tell me why does the river run red
Anyway for all the things you’ve seen tell me when will the river run green
And anyway for all the things you know tell me why does the river not flow

I see trouble up ahead
Where the river boat swayed beneath the sun
Is where the river runs red
I see double, that’s my trouble

Echobelly : King Of The Kerb

Una de las mejores cosas que tiene la música es su capacidad de abordar cualquier tema por escabroso que sea con la máxima naturalidad, su facilidad y accesibilidad para enviar un mensaje , -a veces cifrado, a veces abierto- o para tratar un tema socialmente mal visto o controvertido.
Por ejemplo, un tema como la prostitucion, socialmente discutido con muchos detractores y algunos defensores, ha estado presente de forma recurrente en la historia reciente de la música. Canciones como Roxanne de The Police, Walk On The Wild Side de Lou Reed o Con Nombre de Guerra de Héroes del Silencio son muestras válidas que constatan este hecho.

Pero hay cuestiones más sórdidas detrás de determinados aspectos más conocidos, actitudes propias de una sociedad esclavista y manipuladora que sigue permitiendo o consintiendo ( aunque la ley no lo ampare ) determinadas actividades de control humano , de lo que se viene a llamar trata de blancas.
Estamos habando del proxenetismo, de la deleznable figura del coloquialmente llamado chulo, el “pimp” anglosajón que controla dos o tres fulanas desde su esquina manteniéndolas vigiladas y amenazadas y que suele tener un matón a sueldo para que no se le escapen o le denuncien arruinándole un negocio en el que sus márgenes son mucho más provechosos que los de sus explotadas socias.

Este es el mensaje que lanza la aparentemente inocente y jovial canción que nos ocupa hoy, King Of The Kerb-, literalmente El Rey de la esquina o de la acera- , segundo single del segundo álbum de la banda británica Echobelly titulado On (1995), escrita por la cantante y carismática frontwoman de ascendencia hindú Sonya Madan y su ex pareja y socio musical, el guitarrista sueco Glenn Johansson. El tema , producido por ellos mismos y grabado en Londres, salió como single el 23 de octubre de 1995, después de haber cosechado buenos números en listas con el primer sencillo Great Things y de ser ya bastante conocidos por Insomniac, mayor éxito de su álbum de debut Everyone’ s Got One (1994). Con este sencillo llegaron al número 25 en UK.

En esta engañosa jovialidad Brit pop, Echobelly ( término que alude al vacío en el estómago siendo una metáfora de tener hambre de éxito), etiquetados como banda pop rock de connotaciones ligeras y lúdicas, a través de su compositora , con su rasgo vocal diferenciados de otras bandas, busca temáticas más comprometidas, más al filo de la navaja, que les transporten a otra dimensión como banda para dejar de ser catalogados como “moñas”.
A fe que este tema lo consigue con sus guitarras afiladas, sus coros pop rock perfectamente construidos y unos créditos que se mueven entre la ironía y la condena, entre la inocencia y la cruda realidad.

Tras estas líneas os dejamos varias actuaciones de Echobelly y su King Of The Kerb, que sonó muchísimo a mediados de los noventa durante mi estancia en Inglaterra y de los cuales me llegué a comprar sus dos primeros discos, de los cuales también os dejamos sus temas más relevantes: Insomniac, Great Things y Dark Therapy.

Es así como Echobelly, uno de los 20 mejores exponentes del Brit Pop de los noventa, consiguieron hacerse un hueco en la industria a base de buenas melodías , letras trabajadas y comprometidas y una pedazo de solista como Sonya Madan a la que desgraciadamente lastraron sus problemas físicos que a la postre incidirían en el bajón de rendimiento de la banda en ulteriores trabajos.

Siempre nos quedará este King Of The Kerb, descarnado retrato del negocio del vicio y del lucro de la desgracia ajena.

Sugar smile savvy,
The king of the kerb,
Got a temper in the style of a bomb,
Got his friends in his pocket,
Or safe behind bars,
All the local boys know what he’s done.

He turns if on, he turns it on, he turns it on.
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

Sugar smile savvy,
The king of the kerb,
Keeps the order in this part of the town,
All the shadows in the alley,
The shapes at the bar,
Like to service him when he does the round.

He turns if on, he turns it on, he turns it on.
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

Safe from ham and safe from greed,
A little protection is at that you need,
Safe from ham and safe from greed,
They’re just a racket machine.

Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there looking it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
They’re the kings of the kerb,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

The La´s : There She Goes

No hay nada más difícil de contrarrestar que una obsesión. Ese estado de la mente en que una idea, sentimiento, palabra, imagen o situación es permanente, perenne, nunca se va y además nos domina, nos obnubila, acaba por aniquilarnos, por anularnos, dejamos de ser nosotros mismos y pasamos a ser un ente obsesionado, sin voluntad, sin capacidad de reprimir ese input que nos va consumiendo lentamente. Muy probablemente, cuando se llega a ese estado de obsesión extrema, si no se consigue ayuda o algún remedio terapéutico eficaz para paliar sus consecuencias, existe sin duda un punto de no retorno, de ya no volver a ser uno mismo: de sólo ser víctima de una obsesión.

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En la historia del Rock, hay grandísimas canciones que hablan de este tema tan recurrente pero tan espinoso como es el de la obsesión , y en la casi totalidad de los casos son historias autobiográficas padecidas por los autores de las mismas ( la juventud es muy propicia para este tipo de comportamientos). Tenemos por ejemplo, Every Breath You Take de The Police; Ava Adore de The Smashing Pumpkins; You Really Got Me de The Kinks; The More You Ignore Me The Closer I Get de Morrissey o Just Like Honey de The Jesus & Mary Chain, por poner algunos ejemplos célebres. Y podíamos seguir hasta elaborar una lista interminable de canciones ( incluso de discos enteros) que tratan este peliagudo tema.

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Hoy os traemos una canción sobre la obsesión creada por un grupo que sirvió de nexo de unión entre dos generaciones y cuyo LP en que se incluye marcó época y señaló el camino para futuras bandas que dominarían la escena británica de los noventa, se puede decir que fueron los pioneros del Brit Pop.

Estamos hablando de The La´s, formación británica procedente de Liverpool creada en 1983 por el guitarrista Mike Badger, quien logró reunir al genial aunque maniático guitarrista y vocalista Lee Mavers y al bajista John Power ( luego pasarían muchísimos más por sus filas, hasta 25 miembros distintos entre 1984 y 2005, dudoso record), editando un primer single llamado Way Out (1986)  que fue comparado con The Beatles y elogiado por The Smiths, aunque la banda acusó mucho la intermitencia de sus miembros.

Y así llegamos a 1988 cuando The La´s editan un nuevo single, There She Goes, que en principio no fue muy bien aceptado por el público británico, por lo que se reeditó un año después con escaso éxito. Sería el gran productor británico de los noventa, Steve Lillywhite, quien remezclaría el tema en los Eden Studios londinenses para incluirlo en el primer  y único LP de la banda,  el homónimo The La´s (1990), situándolo en el número 13 de las listas británicas y consiguiendo, de una vez por todas, alcanzar un éxito que si bien fue bastante efímero, resultó justamente merecido.

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Esa mezcla estilística de Jangle Pop ( muy utilizada por The Housemartins), con reminiscencias vocales de los sesentas, con riffs y líneas de bajos más actuales, contando con órganos y efectos sonoros novedosos pero no recargados, sirvieron para impulsar un nuevo estilo, una nueva forma de ver la música. Ritmos muy beats, muy british, enganchando con el pop rock de principios de los noventa y con un riffs y un estribillo muy pegadizos, muy accesibles. Todo eso es There She Goes, la esencia del sonido de The La´s , (contracción scousie de The Lads, los chicos, con connotaciones musicales referentes a la nota del mismo nombre) que si bien tienen algún otro tema interesante como el ya mencionado Way Out o Timeless Melody, no han conseguido elaborar ninguna otra pieza sonora de mayor relevancia que la que nos ocupa. Como hemos comentado al inicio del post, la letra versa sobre una obsesión acerca de un amor que ya no está pero que se vuelve recurrente en el recuerdo y ocupa los desvelos y anhelos de nuestros protagonistas. De hecho Mavers confesaría que There She Goes es un episodio autobiográfico de su vida.

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Tenemos varias buenas versiones  de There She Goes, la más famosa es la que realizó con voz femenina la banda Six Pence None The Richer. También The Wombats se atrevieron a hacer un cover de la mítica canción, así como sus vecinos de Liverpool, The Boo Radleys. La más curiosa es la que realizó un tal Robbie Williams. Os dejamos los vídeos de las mismas.

There She Goes no  solo ha sido una canción versioneada y aclamada por la crítica, además ha sido parte de bandas sonoras como Fever Pitch (Fiebre en las Gradas, basada en el Best Seller de Nick Hornby) y Parent Trap (una  de Gemelas con Lindsay Lohan)

A pesar de que The La´s nunca volvieron a reeditar un éxito como el obtenido con este tema, el hecho de que There She Goes apareciera en ese momento tan álgido para la música supuso todo un hito en la historia del pop rock británico, pues sembró semillas que otros grupos como Oasis, Primal Scream, Blur o Pulp recogieron en forma de éxito internacional. Y todo gracias a una maldita obsesión…

There she goes
There she goes again
Racing through’ my brain
And I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes
There she goes again
Pulsing through’ my vein

And I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes, there she goes again
She calls my name, pulls my train
No-one else could heal my pain

But I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes
There she goes again
Chasing down my lane

And I just can’t contain
This feelin’ that remains

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El Silencio Es Oro


The Tremeloes. Banda británica formada en 1958 en Dagenham, Essex por el vocalista Brian Poole ( apareciendo inicialmente como Brian Poole & The Tremeloes), el guitarrista Ricky West, el tecladista Alan Blakely, el bajista Alan Howard y el batería Dave Munden, siendo considerados uno de los primeros grupos Beat, y aunque su repertorio está hecho a base de versiones de otros, sus reinterpretaciones de canciones de The Beatles como Good Day Sunshine, de The Four Seasons o de Roy Orbison fueron míticas y dignas de elogio, con un estilo muy coral, apoyado en sus voces melodiosas y en falsete que suponen una mezcla entre las bandas de la British invasión británica como The Hollies y los supergrupos yanquis como The Beach Boys o The Byrds.
Ya en 1962 obtuvieron un interesante éxito cuando la discográfica Decca hizo un casting de bandas eligiendo a  Brian Poole & The Tremeloes por delante de una banda de Liverpool llamada…The Beatles!. Eso no es todo, su primer hit fue el cover de Twist and Shout, lo cual les granjeó muchos adeptos y repercusión mediática y antes de que Poole cambiara de compañía y les dejara en la estacada, tuvieron otro par de éxitos con Candy Man de Orbison y Someone Someone de The Crickets. Con la marcha de Brian Poole en 1966 junto al bajista Howard -al que posteriormente abandonaría para continuar como solista-, Alan Blakely toma las riendas y ficha a Len “Chip” Hawkes ( a la sazón padre del One Hit Wonder de los noventa Chesney Hawkes), coincidiendo con el fichaje por CBS, lo que reactiva a la banda a base de versiones de  hits como Here Comes My Baby de Cat Stevens, temas italianos como Suddenly You Love Me y I’m Gonna Try de Riccardo Del Turco, My Little Lady, de Orieta Berti y su gran éxito, extraído de una cara B de The Four Seasons: Silence Is Golden, su más famoso hoy y número 1 en el Billboard, romantica, lírica,a medio camino entre el estilo americano y el británico, con coros en falsete, precursores del estilo Bee Gees, con instrumentación densa y clásica, barroquismo sesentero en su máxima expresión, pero a la vez dotado de una delicadeza exquisita.
Grupo al que quizás le hubiesen venido bien un par de buenas canciones propias pero que no obstante supo defender su repertorio de versiones, y es más, aún hoy siguen en activo dejando constancia de su sensibilidad interpretativa y dando fe de que aunque haya habido sonidos celestiales en su trayectoria musical, paradójicamente fue el silencio lo que les hizo de oro.
Silence Is Golden…But My Eyes Still See…!

Vacuna Alternativa


The Vaccines. Banda británica formada en Londres en 2010 por Justin Hayward-Young ( alias Jay Jay Pistolet) a la voz y guitarra; Freddie Cowan ( hermano de Tom Cowan de The Horrors) a la guitarra principal, Árni Hjörvar Árnasson ( islandés), al bajo y Pete Robertson a la batería, llamados a marcar época con su estilo directo, contundente y trepidante, muy al estilo de The Ramones o The Jesus and Mary Chain, a medio camino entre el punk rock americano de los setenta, el shoegazing británico de los ochenta, los grupos de britpop de los noventa y las bandas de power pop de la pasada década. Con tan sólo dos álbumes en el mercado y camino de un tercero que sale en mayo ( y que llevará por título English Graffiti), llevan una carrera meteórica, tanto en repercusión, como en ventas y además están en la senda de batir récords respecto a telonear a gente famosa como The Rolling Stones, Arcade Fire, The Arctic Monkeys, Red Hot Chili Peppers o Muse entre otros.
Antes de publicar su primer álbum, en 2010 sacan dos singles que irán incluidos en su debut What Did You Expect From The Vaccines? (2011), sus mayores éxitos hasta la fecha: If You Wanna, su canción más conocida ( banda sonora de una campaña publicitaria de una famosa marca de cerveza) y Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra), que aparece en varias series y videojuegos. Otras perlas de este gigantesco bautizo serían Post Break-Up Sex, Blow It Up, Wetsuit, Nørgaard o All In White, siete singles de 11 temas no está nada mal para un debut rabioso, original y visceral. Su segundo disco, Come of Age ( 2012), impacta por su portada con chicas adolescentes vestidas como los miembros de la banda. Musicalmente mantienen el nivel de su primer trabajo, sin tanta brillantez pero con la misma solvencia, con temazos como Teenage Icon, No Hope, I Always Knew o Bad Mood.
En 2013 sorprenden con el Ep Melody Calling, que contiene 4 temas, antesala para el nuevo disco que está a punto de publicarse en mayo de 2015, que llevará por título English Graffiti y del cual ya se ha publicado el primer single, Handsome. Promete de verdad.
Y es que The Vaccines suponen un soplo de aire fresco en el panorama musical actual, con ritmos frenéticos, viscerales y vibrantes que evocan tiempos añejos donde reinaba el punk rock, pero a sube sueñan terriblemente actuales. Buenísima banda altamente recomendable. Vienen a España este verano. Estad atentos.
Do You Wanna Come Back, It’s Alright, It’s Alright, It’ s Alright if You Wanna Come Back To Me…!

Dame Algo de Amor


The Spencer Davis Group. Banda británica radicada en Birmingham, fundada en 1963 por el guitarrista galés Spencer Davis, el prodigio quinceañero, tecladista, guitarrista, genial cantante, compositor y alma mater de la banda Steve Winwood, su hermano Muff Winwood al bajo y el batería Peter York, célebre por ser la precursora de las Blue Eyed Soul, bandas británicas de los sesenta que practicaban música afroamericana como el soul o el blues, mezclando un poco de skiffle como base rítmica y con referencias reggae y ska en sus composiciones más famosas.
Su estilo, rasgado, muy racial con el espectacular timbre de voz de Winwood dándolo todo unido a un toque gospel y antesala de la psicodelia con el sonido peculiar del órgano Hammond, tuvo un éxito clamoroso tanto en UK como en los States, poniendo varias de sus canciones en el Top Ten y logrando el número 1 con Keep on Running en 1967 y el 2 con Gimme Some Lovin’ en 1966 -sus dos temas más famosos-, en las listas británicas.
A partir del 67 nada fue lo mismo, Steve Winwood se marcha para emprender una brillantísima carrera, primero con Traffic y Blind Faith, luego con el super grupo Go y finalmente en solitario, la banda se hunde en 1969, aunque Davis la reflotaría en el 73 para desintegrarse un año más tarde. En 2006 se volvieron a juntar para una gira revival pero sin Winwood.
Aquí os dejamos sus mejores canciones en nuestra opinión en orden descendente de peor a mejor: Back Into My Life Again, Every Little Bit Hurts, This Hammer, She Put The Hurt On Me, el cover Dimples de John Lee Hooker, Trampoline, Strong Love, la vertiginosa I’m a Man, la genialmente sincopada Keep on Running y su obra maestra, versioneada por muchísimos grandes (los Blues Brothers entre ellos), y la impresionante Gimme Some Lovin’ , la cual se encuentra en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
Genial aunque breve formación que nos descubrió a un talento sublime de la generación Beat como fue Winwood (siendo de las poquísimas bandas en la historia en la que el titular del nombre se auto-relegó a un segundo plano abrumado por la calidad de otro componente) y que supo mezclar como nadie los ritmos británicos pop con el alma negra del soul y el blues más desgarradores.
Gimme Some Lovin’…!

Nacidos de la Frustración


James. Uno de los grupos abanderados del Britpop de los noventa y especialmente del sonido Manchester, del que resultaron ser embajadores aunque a su manera, ya que a diferencia de las demás bandas, Tim Booth y los suyos usaban elementos no muy comunes como percusiones o trompetas y otros instrumentos de vientos, siendo proclives además a realizar estrafalarias puestas en escena como ir con vestidos de mujer, con la cara pintada o practicando el baile que tanto le gustaba a Booth imitando a los derviches turcos.
Fundados en 1982, no sería hasta 1986 que debutaran en LP con Stutter, aunque no fue hasta su tercer álbum, Gold Mother (1990) cuando empiezan a ser conocidos y despuntar con su single Come Home, coincidiendo su auge con el comienzo de la movida Madchester junto a Stone Roses, Charlatans, Happy Mondays y otras bandas del resto del país.
Su éxito verdadero les llega con Seven (1992), de largo su mejor trabajo, con esta maravillosa Born Of Frustration , himno generacional , oda al vacío sentimental y la falta de identidad, acompañado de otras joyas como Sound o Mother. Aprovechando el tirón un año después publican Laid (1993), con la canción homónima como lo más relevante del disco. Después de su Wah Wah de 1994, el nivel empieza a decaer sensiblemente, aunque destacaremos temas como She’s a Star, Just Like Fred Astaire, Getting Away With It (Messed Up) , Sometimes o el single de 1997 y mi segunda favorita del grupo, Destiny Calling, otro himno en toda regla.
James, una banda que sonó mucho en su época estando en casi todos los recopilatorios del Brit Pop, que de alguna manera no pudieron o supieron explotar todo su talento debido a sus luchas de egos, sus managers incompetentes y sus constantes cambios de formación. Sea como fuere, su pop rock dinámico, creativo, sonoro e intenso les granjeó numerosos seguidores entre los que se encuentra el que suscribe.
Show Me The Movie…of Who You are…and Where are You From…Born of Frustration…!

Ciudades del Rock #4: Manchester


Manchester. La ciudad más grande del Norte de Inglaterra y la mayor aglomeración después de Londres. Fundada a mitades del siglo XIX en plena Revolución Industrial, es esencialmente una ciudad obrera, con mucha inmigración de las colonias y demás partes del Reino Unido.
Ciudad de servicios, ciudad de fútbol ( con dos importantes clubs como el City y el United) y sobre todas las cosas, ciudad que vive por , para y gracias a la música.
Todo nació un 4 de junio de 1976, cuando The Sex Pistols ofrecieron un concierto en el Free Trade Hall ante únicamente 42 personas. La mayor parte de ellas, incluidos el promotor Tony Wilson – dueño de The Haçienda y de varias emisoras y mecenas número uno del rock mancuniano- abanderarían posteriormente el sonido Manchester ( hecho reflejado en el film 24 Hour Party People)
Hasta el momento poca cosa había salido de la ciudad, si acaso algún grupo del Mersey Beat como The Hollies, Herman’s Hermits o los inmortales Bee Gees, aunque estos se desarrollaron musicalmente en Australia. A principios de los setenta, destaca el grupo de soft rock 10cc.
A partir del concierto de los Pistols, hubo una explosión sonora en Manchester. Y es que entre los asistentes se encontraban The Buzzcocks, componentes de Joy Division y New Order, leyendas de la New Wave y del Post Punk, Morrissey y su compañero en The Smiths Johnny Marr, mitos absolutos de la escena mancuniana; Mark E. Smith de The Fall y Mick Hucknall de Simply Red. Todos ellos marcarían un precioso camino para los grupos venideros, transformando Manchester en una escena musical  de primer nivel.
Esto último se hizo más palpable a finales de los ochenta y principios de los noventa con el movimiento llamado Madchester, impulsada por el ya mencionado Tony Wilson y su sello Factory Récords, que catapultaría a la fama a bandas tan importantes como Happy Mondays, The Charlatans, Stone Roses (imborrable su aportación sonoro-estética), Inspiral Carpets o Northside.
La segunda camada de este movimiento ya a mitades de los noventa nos traería a un grupo inmortal, Oasis, con los hermanos Gallagher al frente; junto a ellos, James, Lamb , The Verve (desde la cercana Wigan) y más recientemente los magníficos Elbow, han salido de las entrañas del Greater Manchester.
Como encabezamiento hemos pensado en esta canción de The Beatiful South, que aunque son de Hull, le deben a Manchester lo que todos: un sonido peculiar, característico e innovador fruto de las ganas y el talento de sus gentes.

Rosas de Piedra, Discos de Oro


The Stone Roses. El paradigma del sonido Manchester de los noventa, del revival Beat, del nacimiento del Brit Pop, uno de los grupos más influyentes que ha dado la música y con sólo dos discos de estudio a sus espaldas. Su música, una amalgama de melodías a medio camino entre lo Beatles y el sonido dance Beat del momento, fórmula que les reportó una aureola de culto tal que con un par de singles ( el maravilloso One Love y el fantástico I Wanna Be Adored), se convirtieron en absoluta leyenda. No sólo eso, sino que además, tomaron el relevo de los mitos musicales de Manchester, como Joy Division y The Smiths para liderar el inicio del movimiento Madchester al que luego se adherirían Oasis o Happy Mondays entre otros.
Ian Brown, John Squire, Mani Mounfield y Reni, juntos desde el 85, consiguieron con su primer álbum, el homónimo The Stone Roses, un éxito sin precedentes; de hecho está considerado como uno de los mejores discos debut de la historia. Ejemplos como los dos anteriores, más el legendario Fools Gold y otros Temazos como She Bangs The Drums, Made Of Stone o Waterfall, hacen de este LP imprescindible en cualquier colección de discos.
El listón estaba muy alto y la fama hizo crecer los egos y los confrontamientos internos, con lo que el segundo LP, Second Coming (1994), se hizo de rogar. Sin ser tan brillante como su predecesor, sí que tiene momentos deliciosos como Love Spreads, Ten Storey Love Song, Begging You o Breaking Into Heaven.
Después de esto, la banda anunciaría su disolución por desavenencias internas. Ian Brown comenzaría su irregular carrera en solitario, Mani se fue a Primal Scream, Squire formaría Seahorses y Reni colaboraría con otros músicos aportando su brillantez baterista.
Al final, lo que salió de estas rosas de piedra quedo inmortalizado para siempre en los anales de la historia de la música británica, en las retinas y deleitados oídos de sus fans acérrimos, en un estilo y forma de vestir propios y en una actitud muy británica y arrogante que traspasaría fronteras. Lástima que no duraran más…

A Medio Camino


Travis. Banda escocesa con un enorme potencial que adoptó su formación y nombre definitivos en 1990 ( tras haberse llamado Running Red y Glass Onion se decidieron por este nombre en honor del protagonista del film Paris, Texas), compuesta por Francis Healy, Andy Dunlop, Neil Primrose y Douglas Payne. Es otro ejemplo que nos deja el rock de lo que es quedarse a medio camino de la fama. Sin duda los de Glasgow pertenecen al selecto grupo de las veinte mejores banda británicas de los noventa, pero en mi opinión y probablemente de todos los que han oído alguna canción suya, podrían haber llegado muchísimo más alto. Qué es lo que pasó no se sabe a ciencia cierta: quizás cierta dosis de autocomplacencia mezclada con una deficiente promoción de sus discos o poca visión en la producción de los mismos desencadenaron su pseudo ostracismo al entrar en el nuevo siglo.
Por otro lado, los dos grupos más influidos por su música, Coldplay y Keane, literalmente los devoraron en listas y en ventas, desbancandoles de su trono de mejor grupo britpop comercial, lo que acabó por darles la puntilla, si bien aún siguen en activo. además nunca lograron ser la alternativa escocesa a los grupos del momento como Oasis o Radiohead.
Con un pop rock ligeramente edulcorado, coral, melódico, armónico en voces y guitarras, pero inteligente y mordaz en las letras y con una dirección artística en los vídeos encomiable ( es de los grupos que mejores clips tiene), Travis alcanzó la gloria británica en listas con su primer LP Good Feeling (1997), maravilloso trabajo donde se encuentran muchos de sus temas emblemáticos, como All I Want To Do Is Rock o la eterna balada y mayor éxito hasta la fecha More Than Us.
En 1999 Healey y los suyos editan The Man Who, buen trabajo con buenos cortes como Turn, Driftwood, As You Are o Why Always Rain on Me?. Chris Martin confesó haberse visto sumamente influido por este disco para componer con Coldplay.
Con The Invisible Band (2001) Travis se convierte en Mainstream en UK , llegando al #1 del Billboard, gracias a canciones como Sing o Side.

De su LP de 2003, 12 Memories, más oscuro e intimista, podemos recuperar Love Will Come Through, muy en su estilo, que sirvió para una campaña publicitaria de correos.
Tras el recopilatorio Singles (2004), publican The Boy With No Name, sin pena ni gloria tras el cual salió a la luz Ode To J. Smith un año después con el single Closer como lo poco salvable del disco.
En 2013 publicaron lo último hasta la fecha, Where You Stand, con su canción homónima y Moving como momentos álgidos y un pelín más rockeros.

Como curiosidad queda la  versión que hicieron del éxito de Britney Spears One More Time, elevando la canción a la categoría de digna, cosa que no era en su origen con su intérprete original.
Desgraciadamente parecen lejos de su mejores tiempos, y aunque seguirán derrochando talento en disco y en directo, Travis dan la sensación de haberse quedado a medio camino del Olimpo que otros, habiendo llegado más tarde al mundo de la música, sí han alcanzado.
More Than Us…!

Elegancia vs. Redundancia

Gene. Grupo británico afincado en Londres formado en 1993 por el cantante galés Martin Rossiter , el guitarrista Steven Mason, el bajista Kevin Miles y el batería Steven James.
El grupo me encanta porque destila elegancia a raudales, su cantante Rossiter es un auténtico dandy pulcro, refinado y con un cantar melódico; la banda tiene reminiscencias de The Jam , Style Council y The Smiths, aunque el rock que practican no es ni edulcorado ni demasiado áspero. Pero entre tanta perfección hay un truco que se va descubriendo conforme escuchas discos y se hace más evidente en un disco en directo: la redundancia, lo repetitivo de los temas. Que siendo diferentes suean todos a lo mismo. Razón de peso: la voz de Rossiter tiene un matiz precioso pero un solo registro que hace que todo suene igual. Si a eso le añadimos el gran parecido de timbre y estilo de alargamiento y giros de su voz con la de Morrissey, el grupo tiende a ser irremisiblemente comparado con sus influencias y posteriormente castigado y penalizado como imitadores.
A pesar de todo ello, en UK gozaron de un gran éxito sobre todo en el circuito clubs y listas locales con un discazo como Olympian (1995) y su homónima, su grandísima For The Dead, Be My Light Be My Guide, Sleep Well Tonight , Haunted By You o London Can You wait?. Album magistral e insuperable, lo mejor de su carrera y lo que les otorgó la popularidad de que gozarían en adelante pero que no evitaría un bajón de calidad posterior.
Después de To See The Lights (recopilatorio y B Sides de 1996), Gene publican Drawn To The Deep End en 1997, disco modesto pero con una joya rescatada de un EP anterior, la trepidante Fighting Fit, himno absoluto de la banda, la preciosa You’ll Never Walk Again y Where are They Now?, con temática acerca de los desaparecidos. Otro tema interesante es We Could Be Kings.
Otro momento álgido de la banda es el disco en directo Rising For Sunset (2000), donde repasan toda su discografía y dan la verdadera medida de su potencial. Yo he tenido oportunidad de ver el video y escuchar el disco y es una obra magnífica, mejor que en estudio, aunque reconozco que al final, por muy buenos que sean, acaban saturando.
Después un disco de estudio más con el sencillo It’s Over y recopilatorios con buena acogida entre sus fans. Rossiter se lanzaría a su carrera inevitable en solitario con mediana repercusión y eso paralizaría algún tiempo la actividad de esta curiosa banda que ha vuelto a estar en forma para pelear un reconocimiento que les ha llegado sólo a medias, principalmente desde el sector mod.
Oh I Can’t Take It, Too Much Time’s Been Wasted…!

Lucas Radebe y los hinchas del Leeds


Kaizer Chiefs. Equipo de fútbol sudafricano donde comenzó su carrera el capitán del Leeds United Lucas Radebe, ídolo de unos fans entusiastas que a la sazón tocaban en un grupo llamado Parva y que decidieron cambiarse de nombre. Así fue como Wilson, Hodgson, Baines, Rix y White se convirtieron en los Kaiser Chiefs (con “s” por problemas de derechos).
En sus inicios tocaban garaje con influencias hardcore, pero una vez adoptada su identidad en 2002 y sobre todo con la incorporación de Wilson y White, comenzando a desarrollar un estilo propio basado en el post punk y new Wave de los últimos setenta, con claras reminiscencias Clash y Talking Heads.
Fruto de ello nacería su primer album, Employement, para mi sin duda lo mejor de su carrera  ( aunque los demás no hayan decaído de nivel, simplemente por estilo), conteniendo momentos com Everyday I Love You Less and Less, I Predict a Riot, Oh My God, Modern Way o Na Na Na Na Naa. El disco entero es una trepidante joya sonora cargada de reminiscencias pop y punk setenteras pero con producción actual.
Su segundo LP, Yours Truly, Angry Mob (2007), venía con un ramillete de buenas canciones bajo el brazo como la pegadiza y célebre Ruby , The Angry Mob o Love is Not a Competition (But I’m Winning), en todas las cuales se va notando una relajación sonora hacia algo más mainstream, aunque contundencia no les falta.
Un año después, en 2008, con Off With Their Heads, el grupo sufre un pequeño decaimiento cualitativo, destacando únicamente de dicho LP la aceptable Never Miss a Beat.
Con su habitual desparpajo Kaiser Chiefs proponen para su siguiente album de 2011 The Future is Medieval que sus fans eligieran diez de entre veinte canciones colgadas en su web, lo que fue un éxito a nivel repercusión, no tanto en el plano musical. Sí que destacaremos Little Shocks o Kinda Girl You Are.
Ya en 2014 acaban de sacar nuevo disco, Education, Education, Education & War, con muy buenas críticas. He escuchado su primer single, Coming Home, y la verdad que me ha entusiasmado.
Buenísima banda British con reminiscencias yanquis pero muy enraizada en el estilo rockero inglés y con un sarcasmo, energía y ganas de triunfar muy gratificantes.
Ohhhh and my Parents Love me….Ooohh and my girlfriend loves me ooooh…!

El retorno a la elegancia


Bluetones. Qué pedazo de banda tan elegante, con personalidad, con letras cuidadísimas, guitarras afinadas y sonido depurado. Lástima que sólo  tuvieran éxito en la mitad de los noventa, coincidiendo con la oleada Brit Pop.

Los hermanos Morriss, de Hounslow, UK, consiguieron bordarlo con su primer disco, Expecting to Fly, un pedazo de LP con joyas como Slight Return (su mayor hit), Bluetonic, Cut Some Rug o Carnt Be Trusted. De posteriores trabajos solo destacar If…, Ames o Sleazy Bed Track, ya que el nivel nunca volvió a ser el mismo.
Nos queda su estupendo sonido que nos trae muy buenos recuerdos de juventud compartidos junto a alguien que hoy cumple los años…
You Don’t have to have the solution, you have to understand the problem…!

Predicando con el ejemplo

Manic Street Preachers. ¿Qué decir de la banda galesa más carismática , con personalidad y con clase que haya dado jamás el rock?.
Liderados por el vocalista James Dean Bradfield tras la desaparición del letrista y guitarrista principal Richey James Edwards en 1995, consiguieron un sonido único, con tintes de la new wave de los ochenta, pero encaminado al rock y sin desdeñar las corrientes britpop del momento.
Himnos como este que nos ocupa (todo un alegato contra la violencia),o la primera canción que les escuché , Motorcycle Emptiness -una absoluta maravilla-, y tantas otras como La Tristesse Durera, Revol, A Design For Life, Tsunami o Found That Soul (mi favorita), hacen que tenga envidia de este grupo: es el modelo de banda que me hubiera gustado tener (quizás variaría un poco el estilo hacia algo más rockero).
Pero por su honestidad, su compromiso, sus ganas de innovar disco a disco y su modestia, son un ejemplo a seguir.
If You tolerate This…then your children will be next…!