Nathaniel Rateliff & The Night Sweats : S.O.B.

Una de las pruebas más difíciles que nos pone la vida es la tentación, ese sentimiento de caer en lo que nos es perjudicial porque nos va a reportar un beneficio pasajero, aunque sepamos positivamente que el daño es mucho más duradero y la adicción a esa sensación de autodestrucción inconsciente es absolutamente irrefrenable.
Cuando ya no se puede controlar esa adicción (al alcohol, al sexo , a las drogas o a todo a la vez), el comportamiento se vuelve errático, bipolar : por un lado pedimos ayuda para encontrar el camino adecuado en el laberinto de nuestra confusion, pero por el otro una voz interna nos incita s seguir enfangándonos y hundiéndonos más en la espiral de la confusión.

Es en este contexto en el que se desarrolla el bombazo soul rock titulado S.O.B. ( siglas de Son of a Bitch, expresión que no necesita traducción) firmado por el ínclito soul man blanco de Missouri, Nathaniel Rateliff y su banda The Night Sweats, a saber: Joseph Pope III, Patrick Meese, Luke Mossman, Mark Shusterman, Wesley Watkins ( el único componente afroamericano) y Andy Wild, quienes mezclan soul, gospel, country, folk ,Indie y rock en una amalgama de matices que sin perder su esencia retro, da un paso hacia la innovación estilística, a modo de un Van Morrison bañado en bourbon y jugando a ser un personaje de Oh Brother!.

S.O.B . es el primer single de su recién estrenado álbum Nathaniel Rateliff & The Night Sweats (2015), editado nada menos que por Stax Records, la mítica discográfica de Memphis que tantas glorias le dio al soul. La producción corre a cargo de Richard Swift– que también ha trabajado con The Arcs y con The Black Keys– y el resultado es un cañonazo fresco de mestizaje de todos los estilos de la América profunda, con perlas como Look It Here, la maravillosa I Need Never Get Old ( canción por la cual les conocí el año pasado escuchando Radio 3), y este S.O.B.
Hijo de puta, dame de beber! Un párrafo central brutalmente exaltado al que precede un coro gospel muy bien traído y que engancha con el trallazo del estribillo en el que se desencadena frenéticamente un ritmo muy bien dibujado en el estupendo vídeo clip carcelario de promoción del single (que tiene la pinta de ser todo un homenaje a Johnny Cash y su recital en Folsom Prison)

Os dejamos varias actuaciones de la banda en directo y un par de canciones del disco, las ya mencionadas I Need Never Get Old y Look It Here.

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats. Gran descubrimiento que ha conseguido paliar mis tedios veraniegos y que supone una vuelta de tuerca en la aportación del soul y el  gospel, de la música de raíces en definitiva, dentro del panorama actual.

I’m gonna need someone to help me
I’m gonna need somebody’s hand
I’m gonna need someone to hold me down
I’m gonna need someone to care
I’m gonna writhe and shake my body
I’ll start pulling out my hair
I’m going to cover myself with the ashes of you
And nobody’s gonna give a damn

Son of a bitch, give me a drink
One more night escaping me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away

Now for seventeen years I’ve been throwing them back
Seventeen more will bury me
Can somebody please just tie me down
Or somebody give me a goddamn drink

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Hey, Yeah now

My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was aching, hands are shaking
Bugs are crawling all over me

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Son of a bitch, give me a drink
Son of a bitch
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Yeah ah

Best Live Albums #12: Johnny Cash- At Folsom Prison


Hoy 365RadioBlog os trae una nueva entrega de Best Live Albums, donde repasamos los mejores discos en directo de la historia del Rock. Esta noche le toca a un disco de leyenda firmado por el ídolo de los presidiarios, el fenómeno más destacado de la música country de la segunda mitad del siglo XX, el genuino, auténtico, carismático y comprometido Hombre de Negro. Estamos hablando de los dos conciertos que el gran Johnny Cash ofreció en la Prisión Estatal de Folsom (California), el 13 de enero de 1968, cuyo resultado fue tan satisfactorio que está incluido entre los mejores directos de la historia y no sólo eso: la cadena Country Music Television lo situó en el número 3 de los 40 mejores álbumes country de la historia.
A raíz de la composición y gran acogida de su canción Folsom Prison Blues en 1955 ( inspirada en un drama carcelario de 1951 a cargo de Crane Wilbur), Cash siempre tuvo interés en dar un concierto en dicha institución – famosos son sus recitales en otras cárceles como San Quentin, siendo pionero en estas lides- pero el asunto no se llegó a plasmar hasta un año antes de celebrarse, cuando el mito se lo planteó directamente a la compañía Columbia Records, a resultas de lo cual se decidió organizar dos conciertos en un día para grabar el evento en un doble vinilo con 15 canciones del primer concierto y dos del segundo ( aunque en la reedición se incluyeron cuatro cortes más), con Johnny Cash acompañado de su esposa la también cantante country June Carter y su banda The Tennessee Three. Además , como novedad, Cash incluyó en el repertorio una canción, Greystone Chapel, compuesta por un preso de Folsom llamado Glen Sherley y que acabaría tocando a partir de entonces en casi todos sus shows, aunque la cambiaría notablemente de ritmos.
Entrando en materia, el disco comienza con la obvia Folsom Prison Blues, y sin embargo, lo que en el disco parece que es júbilo y vítores por parte de los presos, en realidad aplicaron el código de respeto carcelario por el cual a quien se admira y venera se le guarda absoluto silencio, por lo que la compañía añadió a posteriori esos efectos para constatar que se grabó en la prisión y no dar sensación de frialdad. Le siguen Dark as a Dungeon (donde Cash advierte a los presos que se está grabando y que no pueden decir Hell o Shit porque quedaría grabado), I Still Miss Someone, Cocaine Blues ( una de las favoritas de los presos), 25 Minutes To Go, Orange Blossom Special o The Long Black Veil. La Cara B contiene la soldadesca Send A Picture of Mother, The Wall, Dirty Old Egg-Sucking Dog, Flushed From The Bathroom of Your Heart, Jackson y Give My Love To Rose, ambas junto a June Carter, I Got Stripes, Green Green Grass of Home y cierra con Greystone Chapel. La reedición incluye Busted, Joe Bean y The Legend of Joe Henry’s Hammer. Como se ve, Cash seleccionó un repertorio alejado de sus grandes éxitos como I Walk The Line o Ring of Fire , pero igualmente efectivo y comprometido.
Como comenta nuestro colega bloguero y experto en Cash Eduardo de Frutos en su Blog River of Country acerca de este disco, es uno de sus álbumes más emblemáticos y en parte le valió el sobrenombre del Hombre de Negro ( The Man In Black, canción posterior a Folsom). Leyenda carcelaria, mito humanitario, el hombre de negro del country que cruzó la línea que separa la libertad y el presidio para otorgar un anillo de fuego de esperanza a los presos que le idolatran a partir de entonces y que nunca olvidarán los primeros compases de ese mágico Folsom Prison Blues.

Tren de Largo Recorrido


The Doobie Brothers. Grupo californiano originario de San José formado en 1970 por el cantante y guitarrista Tom Johnston, el batería John Hartman, el bajista Greg Murph (sustituido casi en seguida por Dave Shogren), el guitarra rítmica Trian Porter y el batería Mike Hossack, que debutarían con el LP homónimo Doobie Brothers (1971) practicando inicialmente un sonido country rock, con ligera inclinación hacia la música gospel y con ayuda inestimable de sección de vientos.
Sus grandes éxitos vendrían inmediatamente con su segundo álbum, Toulouse Street (1972), con su primer gran éxito Listen to The Music y el tercero, The Captain and Me (1973) en el que se recogen canciones como este famosísimo Long Train Running, que les llevaría directos a los altares del rock. Su estilo ya se orienta hacia un boogie rock o rock bailable, aunque todavía predominaba el country rock de los inicios.
Fue en 1974 con la entrada en el grupo del teclista Michael McDonald cuando The Doobie Brothers cambian su tendencia musical hacia algo más soul, rock y ya se empiezan a entrever ciertas pinceladas jazz en sus composiciones, sobre todo a raíz de la publicación de su álbum Takin’ It To The Streets (1976). Así llegaron años muy exitosos de giras y aclamación popular de crítica y público por su capacidad de ser auténticos y no ser encasillados en ningún género en concreto. En 1982 se disuelven aunque regresarían con nueva formación en 1991 y comienzan a juntar a sus antiguos miembros, realizando en 1995 una gira conjunta con la Steve Miller Band.
Repasaremos en este punto sus diez mejores temas en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Take Me in Your Arms (Rock Me), Dependin’ On You, Need a Little Taste of Love, Minute By Minute, China Grove, What a Fool Believes, It Keeps You Running, Black Water, Listen To The Music y Long Train Running.
Banda difícil de catalogar por lo camaleonico de su estilo, lo cambiante de sus canciones ( tienen todo tipo de temas) y lo poco prodigados a la celebridad de sus miembros, a excepción de Michael McDonald, The Doobie Brothers se ganaron un merecido hueco en el Rock and Roll Hall of Fame por su perseverancia, su calidad y sus enormes tablas en directo.
Recuerdo un revival de The Doobie Brothers en las radio fórmulas de los noventa cuando editaron su disco en directo en 1995 y se les versioneó hasta la saciedad ( hasta La Unión osaron a hacer un cover de Long Train Running, nada malo por cierto ).
Es una banda fácil de escuchar en cuanto que engancha a la primera aunque fuera de tres o cuatro temas no han e ido el tirón comercial que se hubiera deseado para su innegable calidad.No obstante el legado que dejan es como para estar satisfechos.
Without Love… Where Would You Be Now…?

Best Live Albums #7: Allman Brothers Band-At Fillmore East


Buenas Noches, hoy 365RadioBlog retoma la serie Best Live Albums en la que repasamos uno a uno los mejores LPs en directo de la historia del rock, y hoy le toca a un disco inmortal, porque, aparte de ser el pináculo, la cima, el summum de sus creadores, todo un hito creativo y estilístico para las tendencias y corrientes venideras, supuso un antes y un después en la forma de grabarse y ejecutarse y fue una piedra de toque a la experimentación del rock con el jazz, el country y el blues.
Estamos hablando de la obra maestra de The Allman Brothers Band, At Fillmore East (1971), producido por Tom Dowd y grabado durante tres mágicas noches del marzo neoyorquino del 71, en la sala de conciertos Fillmore East en la que la banda de los geniales hermanos Gregg y Duane Allman (órgano, voz y guitarra slide respectivamente), junto con el enorme guitarrista Dickey Betts, el genial bajista Berry Oakley, Butch Trucks a la batería y timbales y el percusionista de ébano Jay Johani Johanson, elevó el rock a un estado superior e irreversible como germen de una serie de discos de otros artistas inspirados en esta increíble fórmula.
At Fillmore East, en su primera edición, contenía siete cortes, muy intensos cada uno de ellos y con improvisaciones y solos en su mayoría, siendo casi todos ellos clásicos del blues o del jazz de enormes músicos ya consagrados y re visitados por los hermanos de Nashville.
El show comienza con la enorme elegía del blues rock Statesboro Blues de Blind Willie McTell, con el slide de Duane echando humo y un ritmo trepidante; continúa con Done Somebody Wrong de Elmore James, con una armónica explosiva y el blues que se mete por las venas con el genial Dickey Betts haciendo de las suyas; el tercer corte, Stormy Monday de T Bone Walker, cierra la primera cara del primer disco con diez minutos increíbles llenos de sutileza blues era, clase de la buena, lujazo.
La segunda cara la llena totalmente el corte You Don’t Love Me, veinte minutos donde la mayoría son improvisaciones swing, blues y reminiscencias sureñas y dixie.
El segundo álbum comienza en su cara A con Hot ‘Lanta, de corte más jazz con el órgano y las guitarras en un esplendor jazz ístmico y rockero como jamás se ha visto, siendo uno de mis temas favoritos del grupo. Le sigue In Memory of Elizabeth Reed, compuesta por Betts y rebosante de glamour y guitarras gemelas entrelazadas, muy jazz y evocadora hasta la saciedad, incluso algunos pasajes me recuerdan a Santana (¿quién habría influido a quién?)
Y llegamos al punto álgido, la segunda cara del segundo disco, ocupada íntegramente por mi favorita, el tesoro llamado Whipping Post. Lo tiene todo, ese bajo, esa guitarra que se incorpora, el slide de Duane, el órgano de Gregg en un in crescendo que rompe con la voz cálida que acaba en un estribillo digno de los altares del rock y sus padres el blues y el jazz.
En la edición de luxe se incluyeron cinco cortes más : Trouble No More, Don’t Keep Me Wonderin’, One Way Out, Mountain Jam y Drunken Hearted Boy.
Este disco, aparte de ser grabado con la banda en auge y máximo apogeo ( después de cada día de concierto de los tres que duró la grabación se iban al estudio y repasaban y ensayaban los temas, de ahí que salieran todos ellos tan redondos) estilísticamente es homenaje al pasado y referencia para el futuro, en un año como 1971, clave para la música rock en vivo.
En cuanto al concepto de la portada, sencillamente genial, otro homenaje a la naturalidad de la banda y a su personal (The Crew) que sale retratado en la contraportada con todo el equipo embalado.
At Fillmore East representa el canto del cisne de Duane ( que fallecería poco después en accidente de moto) y a su vez la consagración de una banda excepcional en las improvisaciones y en la presentación de los temas en directo. Nunca me cansaré de escucharlo.
Sometimes I Feel…Tied To The Whipping Post…!

Arizona Baby + Los Coronas = Corizonas


Hoy hablaremos de dos grupos y su fusión en uno, algo bastante insólito en nuestro rock pero que ha dado unos resultados inusitadamente buenos. Esta es la historia de Dos Bandas y un Destino.
Arizona Baby. Trío pucelano formado en 2003 por Javier Vielba a la voz y guitarra, Rubén Marrón y Guillermo Aragón, conocidos por practicar un rock muy influido por el country, con toques de Indie patrio, mezclado con estilo americana, mucho slide, actuales y añejos al mismo tiempo, con un sonido marcadamente fronterizo, con toque Nashville pero también El Paso, y sobre todo y ante todo: bestialmente buenos en directo.
Tres LPs les contemplan, el autoeditado Songs to Sing Along (2005), del que rescataremos So Sincere, Survive y I Feel Alright; su segundo disco, Second To None (2009), con temas como Shiralee, mi favorito The Truth o Dirge; entre medias el EP The Truth, The Whole Truth and Nothing But The Truth (2012) y su nuevo álbum Secret Fires (2014) de donde destacaremos New Road, Wooden Nickles , Don’t Look Back o My Love. Consagradisimos en la escena Indie nacional.
Los Coronas. Grupo instrumental de corte surfero muy al estilo Dick Dale o The Ventures formado en Madrid en 1992 por el antiguo componente de Sex Museum Fernando Pardo junto a David Krahe que a nivel circuito de clubs y salas han partido la pana no sólo en España, donde telonearon a Dick Dale, sino también en Mexico. Tras varios EPs publican también varios discos de larga duración como Gen-U-Ine Sounds o Surfin Tenochtitlán; con composiciones en su mayoría instrumentales como Rockaway Surfers o Runaway.
Y llegó el año 2010, cuando se publica un EP en directo con cuatro canciones titulado Dos Bandas y un Destino, donde ambas formaciones unen sus fuerzas en un delirio Tex-mex-surferos con connotaciones Morriconianas, que contenía versiones de ayer y hoy como Runaway de Del Shannon o Wish You We’re Here de Pink Floyd , con tanto éxito que decidieron fusionarse en un solo grupo, Corizonas, publicando su primer LP, The News Today (2011), y acabarán editando el concierto entero de Dos bandas y un Destino. Con este nuevo concepto, se mezclarán ambos estilos en un interés común lo que les ha dado gran repercusión mediática, sobre todo por unos conciertos llenos de adrenalina Surfero-fronteriza que les hacen un caso inigualable y digno de mención en nuestro panorama Indie, con temas propios como Run to the River o Buenas Tardes, Amigos y trabajadas versiones que sorprenderán a cualquiera por su sonido desgarrador.Descubrimiento muy agradable esta simbiosis rockera. Aunque por separado tampoco me disgustan en absoluto.
Run to The River…!

Ciudades del Rock #15: Nashville


Nashville. También llamada la Atenas del Sur, es universalmente conocida como Music City USA, la ciudad de la música, no en vano es el epicentro de la Música Country, habiendo incluso desarrollando su propio estilo, el famoso Sonido Nashville.
Capital y segunda ciudad más populosa del estado de Tennessee, por detrás de Memphis, Nashville y sus 800.000 habitantes gozan de unas de las mejores instituciones educativas y mejores edificios neoclásicos de los Estados del sur, de ahí su sobrenombre. Llamada así inspirándome sus fundadores en una de las figuras de la guerra de la independencia, Francis Nash, fue la primera capital sureña en caer en las manos de la Unión, y por eso y su situación geográfica privilegiada quizás hace de bisagra entre ambas zonas, lo que ha consolidado un centro estable y floreciente de negocios de toda índole, pero sobre todo es conocida por ser la capital mundial de la genuina música americana con su Country Music Hall of Fame, lo que hace de la ciudad del rīo Cumberland una de las zonas más boyantes de los Estados Unidos.
Fruto de todo ello, tenemos un gran elenco de artistas y bandas que o bien nacieron aquí o se asentaron en la ciudad por motivos laborales y acabaron echando raíces en Nashville, por lo cual no nos remitiremos a mencionar sólo a os nacidos aquí sino también a los que nacieron en los alrededores y se asentaron aquí. Así pues, comenzando por el género rey en la zona, empezamos por los artistas country que han elevado el género al lugar que se merece como sus monarcas Johnny Cash (nacido en Arkansas), Hank Williams y su nieto Hank Williams III, el legendario singing cowboy Tex Ritter, el mago del banjo Earl Scruggs, el gran Chet Atkins, el golfo de Johnny Paycheck, Wayne Perry, -uno de los creadores de sonido Nashville-, o los texanos afincados aquí Kris Kristofferson y Roger Miller. En cuanto a las damas del country, pues la creme de la creme con la inigualable Dolly Parton, la precursora Kitty Wells, Loretta Lynn, Patsy Cline, Brenda Lee, la reina del banjo Barbara Mandrell, o la irrepetible Tammy Wynette. En cuanto a figuras modernas del género tenemos al gran Dwight Yoakam ( nativo de Kentucky), Carrie Underwood, el dúo Thompson Square, The Band Perry, Dean Alexander, Mart Wertz, Brad Paisley, la niñata Miley Cyrus y su padre Billie Ray Cyrus, Martina McBride o la gran Reba McEntire.
Pero no todo es Country en Nashville, tenemos otros géneros representados como el rock con los hermanos Gregg y Duane de los Allman Brothers, el mítico Little Richard, que se afincó aquí aunque nació en Georgia, los actuales Paramore, el músico cristiano Michael W. Smith, la cantante pop Faith Hill, la impresionante Sheryl Crow, el compositor Alfred Bartles, el rapero Young Buck, los alternativos Framing Hanley o Silver Jews, los grandísimos The Civil Wars o los pop Lady Antebellum.
Seguro que me he dejado alguno en el tintero, y es que Nashville, a pesar de ser una ciudad acogedora, es un hervidero de música, se respira en todos sus rincones y siempre sale algún artista dispuesto a sorprender, no sólo del country,( si queréis saber más sobre este género, visitad el magnífico blog River of Country),  sino de las múltiples tendencias del rock.

Indie, Country, Tweedy


Wilco. Banda originada en Chicago allá por 1994 y fundada por el líder y único miembro fijo de la misma Jeff Tweedy, quien compone, canta, toca la guitarra y hasta hace poemas, y donde, junto a Stirratt, Cline, Kotche, Sansone y Jorgensen, practica un rock alternativo con fuerte influencia country, con mucho slide, coros y mandolinas, aunque con un deje melancólico y taciturno muy en la línea de lo que se hace hoy día.
Habiendo formado parte de la banda Neo country Uncle Tupelo junto a Jay Farrar, Tweedy comienza la aventura Wilco sin tener claro a donde le iba a llevar pero sí cómo quería que sonaran. Su estilo pseudo apagado pero rebelde, taciturno pero intenso, ha creado joyas en forma de Ocho LPs entre los que destacaremos de peor a mejor en nuestra opinión sus tres mejores: Wilco , The Álbum (2009), A Ghost is Born ( 2004) y su obra maestra Yankee Hotel Foxtrot (2002), controvertida ya desde sus inicios por conflictos discograficos.
A ello hay que añadir dos colaboraciones con Billy Bragg, con el que acabaron también como el Rosario de la Aurora al no conseguir ninguna de las dos partes el resultado deseado.
En cuanto a sus canciones, pues tienen algunas absolutamente deliciosas, nosotros hemos escogido I’ll Fight porque nos enganchó desde la primera escucha, cosa difícil en Wilco, pero hay muchas otras que pasamos a enumerar en orden descendente de peor a mejor: Hate It Here, Radio Cure, Misunderstood,  Jesus, Etc.,  I Must Be High, Far Far Away, Ashes of American Flags, Either Way, Via Chicago y I’ll Fight. Aunque dada la calidad por un lado y lo poco convencional de sus composiciones por el otro resulta difícil decantarse en este sentido, hemos visto varias listas y pocas canciones coinciden de una a otra, aunque basta ver una actuación en directo para saber lo que es carisma, talento y devoción de los fans.

Wilco, referente del country rock alternativo de este siglo, con el omnipotente Tweedy al timón.
I’ll Go, I’ll Go, I’ll Go , I’ll Go For You, I’ll Fight , I’ll Fight, I’ll Fight ,I’ll Fight For You, I’ll Kill, I’ll Kill,I’ll Kill, I’ll Kill For You, I Will, I Will, I Will…!

Secretos Eternos


Los Secretos. Fantástico e irrepetible grupo madrileño formado a principios de los ochenta por los hermanos Enrique, Álvaro y Javier Urquijo ( aunque este último tardaría poco en marcharse) que constituye una de las formaciones originarias de la Movida Madrileña, aunque a ellos siempre les interesó más enclavarse dentro del movimiento español que emulaba a la New Wave Británica.
En sus inicios llamados Tos hasta la muerte del batería Canito, y ya como los Secretos sonaban poperos, intensos, centrados en un público más femenino, con temas de desamor pero enérgicamente ejecutados, los Urquijo empezaron a tener éxito con temas como su inmortal Déjame, -recientemente incluida como una de las mejores 50 canciones hechas por artistas españoles-, Sobre un Vidrio Mojado (versión del grupo uruguayo Kano y los Bulldogs), Quiero Beber Hasta Perder el Control (posteriormente revisada por Fito & Fitipaldis) o Pero A Tu Lado.
Hacia mitades de los ochenta, Enrique decide refundar el grupo con una orientación más country, menos pop y más adulta, y con clara influencia por las rancheras, como deja de manifiesto su disco Continuará, en el cual colaboran con Sabina en la canción El Primer Cruce y donde destaca uno de sus himnos, Buena Chica. Tras un recopilatorio y un genial disco en directo, vienen años de grandes éxitos, como La Calle del Olvido, el genial Ojos de Gata que tomó de base Sabina para su Y nos Dieron las Diez, o el taciturno Agárrate a Mí María.
La melancolía se apoderó del grupo y sus temas, pero Enrique, no contentó con ello, fundó una banda paralela llamada Enrique Urquijo y los Problemas, con los que grabó versiones de Radio Futura, Nacha Pop o Alaska y rescató viejos éxitos de Los Secretos.
Su fallecimiento en 1999 fue un duro golpe para la banda, sobre todo para su hermano Álvaro, quién se armó de valor y cogió las riendas del grupo rindiéndole un sentido homenaje junto a otros artistas en 2000 en un LP titulado A Tu lado: Un Homenaje a Enrique Urquijo.
Con Álvaro al frente,  Jackson Browne colabora con ellos en el tema Como un Corazón y publican en 2003 Con Cierto Sentido , disco en directo apoteósico, experiencia que vuelven a repetir en 2008 con un multitudinario show en Las Ventas ( en su barrio natal).
Siguiendo aún en la brecha, lo último que han hecho es una gira de sonido más eléctrico en pequeños locales y una particular versión de la canción Cuéntame para la famosa serie de TV.
Los Secretos, grupazo familiar, melancólico y entrañable que nos ha dado momentos inolvidables.
Déjame…No juegues más conmigo…Esta vez en serio te lo Digo…Tuviste una Oportunidad…Y la Dejaste escapar…!

Best Covers #7: Hayseed Dixie vs. Rock Hits


Hoy en 365RadioBlog seguimos con la serie Best Covers en la que os traemos a los precursores de las versiones de éxitos rock y pop en formato Dixie o country: Hayseed Dixie (que en inglés suena muy parecido a AC/DC), unos paletos o Hillbillies de los Apalaches que según cuenta la leyenda atendieron a un accidentado en una carretera cerca de su pueblo y encontraron discos de los australianos, de Motörhead, Metallica, etc, a los que a partir de entonces decidieron versionear eso sí, a su estilo, creando escuela (como los fineses Steve’N’ Seagulls que ya estuvieron en este Blog hace unas semanas).
Por sus banjos y guitarras han pasado versiones de canciones como este Ace of Spades de Motörhead, Bohemian Rhapsody de Queen (no os perdáis su imitación del video), War Pigs de Black Sabbath, Highway To Hell de AC/DC, I Don’t Feel Like Dancing de Scissors Sisters o Holidays in The Sun de Sex Pistols.
En 2008 publicaron un disco de canciones suyas titulado No Covers con temas muy buenos como Set Myself on Fire.
Todo un grupazo de paletos irreverentes con mucha gracia y muchísima calidad musical para amenizarnos el fin de semana. ¡Hasta otra!

El Bluegrass de Mumford e “Hijos”


Mumford and Sons. La verdad es que es extraño ver a un cuarteto tan virtuoso como este,-liderado por el inconmensurable vocalista Marcus Mumford y acompañado por sus hijos artísticos Winston Marshall, Ben Lovett y Ted Dwane- provenientes del Reino Unido, practicar tan magistral y naturalmente un género tan genuinamente americano como el Bluegrass (anteriormente llamado Hillbilly). Cuando indagas y constatas que este género proviene del folk británico ya te vas dando cuenta que realmente no hay tanta diferencia , aunque el uso del banjo sí que es nativo del Nuevo Continente.
Formados en Londres en 2007, Mumford & Sons debutaron con su particular estilo grabando tres EPs, Lend Me Your Eyes (2008), Love Your Ground (2008) y The Cave and The Open Sea (2009), donde demostraron con creces que el folk del Oeste de Londres les pertenece.
Ya en 2009 debutan en disco con el magistral LP Sigh No More donde abordan temas folk pero con ese toque Bluegrass y una pizca de modernidad irresistible ( me recuerdan ligeramente a Kings of Leon) con Temazos como Little Lion Man, Roll Away Your Stone,  o Dust Bowl Dance . Canciones melódicamente perfectas, letras muy bien construidas y sobre todo unos arreglos líricos perfectos hacen de este disco una obra de arte.
Para rizar el rizo, su siguiente álbum, Babel (2011), es apoteósico, con temas de intensidad y sensibilidad a partes iguales, con ese toque Hillbilly alargando las palabras al final en un coro increíble de voces superpuestas, como en I Will Wait, mi favorita sin discusión de la banda. Otras perlas de este álbum son la homónima Babel, Whispers in The Dark o Lover in The Light.
En disco, geniales; en directo, sublimes. Aparte de su repertorio, Mumford & Sons despliegan todo su arte con fantásticos Covers de gente tan famosa como The Beatles ( Hey Jude), Bob Dylan (I Was Young When I Left Home), Simon & Garfunkel (The Boxer) o Bruce Springsteen (I’m On Fire ), siempre con ese estilo tan suyo que hace que la gente se ponga en pie y reviente sus pies contra el suelo , sus palmas en un aplauso y su garganta en un yeeehaaa con acento londinense.
And I Will Wait, I Will Wait For You…!

Otra vez en la Carretera


Canned Heat. Calor enlatado, en referencia al Sterno, combustible compuesto de etanol y alcohol gelatinoso que solía arder en la propia lata en la que venía envasado, y en honor del cual este grupo formado en Los Ángeles en 1965 se bautizó. Esta banda mítica que fue capaz de recuperar el blues, el Boogie y el country en mitad de los sesenta y atraer la atención del movimiento hippie (hasta el punto de actuar en Woodstock), estaba formada por Alan “Blind Owl”Wilson a la voz y guitarras, Bob “Big Bear” Hite a la voz y armónica, Henry “Sunflower” Vestine a la guitarra, Larry “The Mole” Taylor al bajo y Adolfo ” Fito Beans ” De la Parra a la batería. Juntos formaron una banda realmente brillante que deslumbró allí donde fue y sobre todo se dedicó a realizar obras conjuntas con otros artistas que estaban encasillados o digamos obsoletos por las nuevas corrientes musicales de los sesenta y setenta, como el gran John Lee Hooker al que revitalizaron la carrera con el LP conjunto Hooker & Heat (1970).
En cuanto a su discografía, Canned Heat atesora discos de verdadera enjundia, tanto de Blues (Living The Blues, 1969), como Boogie ( Boogie With Canned Heat) o incluso más espirituales como Hallelujah (1969), por no hablar de sus innumerables álbumes en directo (Live in Europe, 1970). En definitiva, un legado descomunal que traducido en canciones nos dejan una herencia variopinta y a la vez distintiva suya, en la que abundan composiciones simples con la tenue e inconfundible voz de Wilson, la guitarra bluesera de Sunflower y la pedazo de armónica de Big Bear que le dan ese toque bluegrass y country tan especial.
Como canciones más destacadas nos quedaremos con las siguientes de peor a mejor en orden descendente: Spoonful, Got My Mojo Working, Bullfrog Blues, Going Up The Country, Rolling and Tumbling, Let’s Work Together y su maravillosa y más célebre On the Road Again.
Banda de leyenda, influencia de infinidad de bandas de todos los estilos, ejemplo de profesionalidad y compañerismo con sus colegas del gremio, Canned Heat está por méritos propios en el panteón de bandas que pasarán a la posteridad por la impronta que dejaron.
Well I’m So Tired of Crying But I’m Out On The Road Again…!

Barbudos a Tope


ZZTop. Uno de los Power Trío más famosos de la historia del rock. Este grupo de Houston, Texas, formado por los barbudos Billy Gibbons -guitarra, voz y composiciones- y Dusty Hill-bajo y coros-, más el batería Frank Beard (que sólo lleva bigote porque dice que la barba ya la lleva en el apellido), ha demostrado ser desde sus inicios a principios de los setenta uno de los mayores exponentes del llamado Rock Sureño, aunque también han tenido etapas de Hard Rock y de Electrorock en los ochenta.
Denominados así al parecer al juntar dos marcas muy famosas en USA de tabaco de liar, estos virtuosos barbudos comenzaron hurgando en las raíces del Blues con discos muy en la onda sureña. Como muestras están sus famosísimas La Grange, Tush, Bad To The Bones (no confundir con la de George Thorogood) Just Got Paid o Jesus Just Left Chicago. Avanzando los setenta su rock va recogiendo influencias del country en primer lugar, como por ejemplo Heard It On The X, y más adelante del Funky y el Boogie con Cheap Sunglasses y I Thank You.
El gran cambio vino en los ochenta con sus discos más vendidos ( en mi opinión no por ello los mejores): Eliminator (1983), con sus más famosos momentos en vídeos repletos de coches y chavalas como Sharped Dressed Man, Gimme All Your Lovin, Legs o Got Me Under Pressure, todas ellas con abuso de sintetizadores sobre las guitarras; Dos años después, con Afterburner (1985), siguieron la pauta marcada en los ochenta, destacando cortes como Planet Women o Velcro Fly.
Después de esto, giras mastodónticas codeándose con los mejores- Sammy Hagar, Twisted Sister o Meat Loaf-, recopilatorios, y ya entrando en los noventa discos como Recycler (1990) que suponen una vuelta a los riffs setenteros pero sin renunciar del todo a los sintetizadores.
En su tercer recopilatorio, su cover de Elvis Viva Las Vegas fue el detonante para volver al garaje rock de antaño de una forma más rotunda. Quedará para el recuerdo su versión a dúo con John Lee Hooker del maravilloso Boom Boom, del cual heredaron su grito de guerra How How How How de La Grange, y su Temazos para la BSO de Regreso al Futuro
Una banda, tres tíos, dos barbas, un bigote, primera década de rock sureño y country genuinos sin estridencias, entrada en los ochenta con mucho glamour estético pero más conformismo comercial en lo sonoro. Al final, subida a los altares del rock a base de colaboraciones con los más grandes. Todo esto fue,  es y será ZZTop.
Nunca podré olvidar a los barbudos señalando el Ford Rojo del 33 alejarse a toda velocidad…pero la sensación de escuchar los primeros compases de La Grange es algo que sólo te lo da el oído.
Gimme AllYour Lovin’…!

El Funeral de los Caballos


Band of Horses. La primera vez que les escuché, precisamente con The Funeral, su gran himno,, en una lista de Spotify, me quedé un poco frío, pero poco a poco vas desgranando la canción, la melodía, esa voz magnética de Ben Bridwell, a medio camino entre Perry Farrell de Jane’s Addiction y Jim James de My Morning Jacket, con un estilo sobrecogedora entre lo country, lo indie y lo folk, tomando reminiscencias tanto de Neil Young en sus primeros tiempos como de los primeros trabajos de The Flaming Lips.
Formados en 2004 a resultas de la escisión de otra banda, Bridwell y los suyos, originarios de Seattle, representan un soplo de aire fresco emocional y sonoro, abanderados del movimiento hipster y sin renunciar a hacer siempre lo que les parezca oportuno.
Su primer album, Everything All The Time (2006), irrumpió con fuerza en los States y metió a sus dos singles- The Funeral y The Great Salt Lake-,en listas Billboard, alcanzando muchísima popularidad en el circuito indie en el año de su publicación, en gran medida gracias a los maravillosos conciertos que celebraron por toda la geografía yanqui.
Con su segundo LP, Cease to Begin (2007), se consolidan como un grupo son fisuras y con mucha proyección, lo que se puede apreciar en temas como Detlef Schrempf,  Is There a Ghost? o No One’s Gonna Love You.
Tanta fue la repercusión que se les invito a formar parte de la banda sonora de la saga Crepúsculo con una maravillosa y sencilla joya country, Life On Earth.
Infinite Arms (2010), su tercer trabajo, fueron directamente nominados al Grammy, además de incorporar a  Ryan Monroe como miembro semi-permanente de la formación. Sus singles Factory, Laredo, Compliments y Dilly demuestran una perfecta evolución de su sonido sin cambiar en demasía.
En su cuarto LP, Mirage Rock (2012), Band of Horses se suman a la tendencia Lo Fi ganando directamente en cinta, lo que otorga un sonido más personal y original, pero el nivel de calidad de las canciones no supera lo anterior, si acaso Knock Knock.
Con su concierto Unplugged Accoustic At The Ryman de 2013, los de Seattle sellan definitivamente su consagración como una d las mejores bandas del noroeste americano de este siglo XXI. Enganchan con su delicadeza y su gusto por lo añejo, lo curioso es que suena muy original esta banda de caballos.
I’m Coming Up Only To Hold You Under…!

La Banda de las bandas


The Band. Estamos ante una de las formaciones míticas de la historia del folk rock, country rock o simplemente Rock. Formados en Toronto (tras varios precedentes) y originarios todos ellos de allí, son auténticos ídolos en los States, no sólo para los fans, sino entre los propios músicos, teniendo a uno de ellos, posiblemente el más grande, Bob Dylan, como confesor, impulsor y gran amigo, sin cuya amistad nada hubiera sido igual para Richard Manuel, Rick Danko, Levon Helm, Robbie Robertson y Garth Hudson.
Todo empezó en 1958 cuando estos amigos del instituto se juntaron con el cantante rockabilly Ronnie Hawkins, denominándose The Hawks. Ya en 1964 abandonan a Hawkins por un estilo más folkie y contry, cambiando su nombre primero a Levon Helm Sextet (junto al saxofonista Penfound) y ya posteriormente adquirirían su bautismo definitivo, The Band.
En los tiempos de The Hawks fue cuando conocieron a Dylan y trabaron amistad con él, comenzando dos carreras paralelas, una con el maestro y otra en solitario.
Su primer disco como The Band, y posiblemente su mejor LP es Music from Big Pink (1968), en alusión a la casa donde grabaron con Dylan y por primera vez como The Band. De aquí salieron sus mejores obras, como mi favorita The Weight, Tears of Rage o I Shall Be Released.
Después de este su momento cumbre se suceden una serie de álbumes más o menos buenos, siempre con los altibajos que supone tocar en una banda con cinco egos gigantescos, (sólo aplacados por Dylan).Del resto podríamos mencionar Stage Fright o Rock of Ages, pero sobre todo una enorme influencia sobre grupos como Cream, como Clapton reconocería.
Colaboraciones, Jam sessions, idas, venidas y al final la inmortalidad de estos canadienses alcanzada con uno de los mejores discos en directo de la historia, The Last Waltz, junto a otros artistas y con Robertson y Danko de maestros de ceremonia, los cuales upieron sacar lo mejor de sí mismos y de su unión con otros maestros para darnos momentos brillantes.

El Homeless del Rock


Neil Young. Uno de los grandes con mayúsculas del Rock and Roll. Por su calidad. Por su independencia. Por su personalidad. Por su versatilidad. Por su promiscuidad creativa y asociativa. Por sus dotes poéticas y musicales, a pesar de ese chorro agudo de voz que no siempre gustó. Por ser un vagabundo de estilos, un homeless del sonido, pegándole ya fuera a la canción protesta o de autor, al country, al estilo Americana, al Blues, al garaje, al rock, al folk ( con el que se dio a conocer), sin dejar de ser ese canadiense feo y desmañado con pinta de indigente pero con muchos amigos dentro y fuera del rock y con un carisma inaudito.
Desde su Ontario natal, pasando por su infancia en Winnipeg y su juventud en California, Young fue plantando semillas de experiencias personales y sonoras y recogiendo los frutos de lo vivido (lo que explica en para mí su mejor álbum The Harvest). Saltó a la fama junto a sus amigos Stills y Richie Furay en Buffalo Springfield (siendo uno de los pocos artistas en estar en el Salón de la Fama del rock por partida doble, ya que también lo está en solitario).Posteriormente se decide iniciar su periplo en solitario, junto a una banda llamada Crazy Horse, y si bien su album de debut pasó desapercibido, con el segundo LP, Everybody Knows This Is Nowhere, paladeó el éxito con temas como Cinnamon Girl o Cowgirl in The Sand, donde mezcla el rock , el country y el folk típico de la época con letras sociales. Los dos discos siguientes, After The Gold Rush (1970), de corte más country, y Harvest, más intimista, fueron para mí lo mejor de su carrera con temazos como After The Gold Rush, Only Love Can Break Your Heart, Southern Man, Harvest, Heart of Gold (soberbia), Old Man o Alabama (donde habla de xenofobia y de los estados sureños, por lo que será replicado por los Lynyrd Skynyrd con el Sweet Home Alabama).
Paralelamente a esto había unido temporalmente sus fuerzas con sus antiguos colegas Crosby, Stills & Nash, firmando varios trabajos con ellos, como Dejà Vu, de corte más progresivo.
En la segunda mitad de los setenta y principios de los ochenta,-con la salvedad de la fantástica Hey, Hey, My, My  (Into the Black) y su contrapunto acústico My, My, Hey, Hey (Out of the Blue) –, nos encontramos a un Young muy prolífico pero experimental y oscuro, hasta que su disco Freedom lo devuelve de nuevo a la luz con su magnífica y vital Rockin´In The Free World, que posteriormente haría en directo multitud de veces con sus ahijados Pearl Jam ( por lo que se le empezó a conocer como el Padrino del Grunge) y otras como Don´t Cry, y posteriores trabajos como Ragged Glory (Fuckin´Up, Country Home ) y Harvest Moon ( con la homónima o War of Man), forjaron la leyenda del músico que cual Ave Fénix resurgió en los noventa y aun sigue componiendo y publicando ( lleva treinta y pico discos).
Esta fiera canadiense peluda y arisca, versátil y polifacética, me quitó en su día muchas horas de sueño y me regaló muchos momentos de gloria musical con varias de las mejores piezas jamás escritas para el Rock.
Keep on Rockin´ In The Free World..!