La Tierra, el Viento y el Fuego; el Soul, el Funky y el Disco


Earth, Wind & Fire. Grupo norteamericano de Soul, Funk y Disco formado en Chicago en 1969 por Maurice White y su hermano el bajista Verdine White, junto a una formación variable y cambiante a lo largo de los años, a quienes se puede sin tapujos atribuir el honor de pioneros del funk y el disco afroamericanos, con un estilo propio basado en el gospel con influencias iniciales basadas en el soul y el jazz derivando a principios de los setenta en cadencias de bajo muy marcadas y coros de voces con falsete que se pondrían tan de moda que forjarían el estilo Funky muy a lo Sly & The Family Stone. A mediados de los setenta, con el auge de las discotecas neoyorquinas como Studio 54, los grupos se pusieron las pilas a la hora de componer temas que pegaran fuerte en las pistas de baile, basados en el funk pero con elementos electrónicos, órganos, violines, bases rítmicas y también rasgos del folklore africano que sirvieran para acentuar esa sensación de cadencia rítmica magnética y contagiosa, unido todo ello a unas soberbias actuaciones llenando el escenario de gente y de color.
En este sentido, podemos decir que Earth, Wind & Fire no tuvieron rival perpetuándose en el tiempo y en el estilo ( aunque con muchísimos cambios en la formación) en un tiempo donde las bandas eran muy efímeras o tendían a ser olvidadas rápidamente.
Pero la super banda de los White dio argumentos de sobra a sus fans para seguir en el candelero durante muchísimo tiempo sin bajar el listón con temas que se quedan impregnados en la piel y la memoria a la primera escucha. Dando fe de lo dicho, pasamos a repasar los diez mejores temas de Earth, Wind & Fire de peor a mejor en orden descendente: Got To Get You Into My Life (versión de los Beatles), Sing A Song, Reasons, Can’t Hide Love, Saturday Night, Boogie Wonderland, After The Love Has Gone, Fantasy, Let’s Groove ( mega himno discotequero de los setenta) y September, su gran Hit, mezcla perfecta de los estilos dance y funk y y toda una referencia aún hoy día en las salas de baile de todo el mundo.
Tras un paréntesis bastante largo discográficamente hablando, tras ocho años en blanco acaban de publicar nuevo trabajo en 2015, y contando que ya llevan 46 años en esto de la música, podemos imaginar que su tirón y repercusión mediáticas puedan estar mermadas, pero viendo su página web nos fijamos que de los siete shows que tiene programados próximamente, en todos ellos las entradas están agotadas, y es que estos mitos vivientes pueden presumir de disfrutar de lo que hacen y hacer disfrutar con lo que hacen.
Ba De Ya, Say Do You Remember… Ba De Ya, Dancing in September…!

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Cuatro Letras, Dos Parejas, Una Leyenda


ABBA. Cuarteto sueco formado en 1972 y en activo hasta 1982 formado por Anni-Frid Lyngstad, Benny Andersson, Björn Ulvaeus y Agnetha Fältskog, considerados como uno de los grupos más importantes de los setenta, con un estilo muy comercial y cercano, mezclando elementos folkie, pop, rock y disco y siendo la referencia musical de muchas de nuestras madres, a las que va dedicada esta entrada.
Su nombre es un acrónimo de las cuatro iniciales de sus nombres y empezó siendo una unión temporal, pues todos ellos tenían ya carreras musicales consolidadas en el circuito sueco. Estuvieron dos años de gira con sus nombres reales pero empezaron a usarlos así y llegó el momento de Eurovisión, cuando, en 1974 se alzaron con la victoria con la mítica Waterloo. Su estilo fresco, coral, trepidante, orquestado, era ideal para el certamen y continuaron desarrollándolo a lo largo de toda su carrera, pero combinándolo con baladas deliciosas, medios tiempos, incluso con rock clásico salpicado de elementos folk no sólo suecos sino también mediterráneos ( mandolinas, por ejemplo).
La gente asocia a ABBA con un grupo edulcorado y hortera pero mi opinión es que consiguieron crear un sonido muy audible, identificable y comercial que llegó a toda clase de público, llegué incluso a oír que era música para niños.
Aquí os dejo mis canciones favoritas de la banda de peor a mejor en orden descendente: Gimme Gimme Gimme (A Man After Midnight), Super Trouper, The Winner Takes It All, Chiquitita, Mamma Mia, Fernando, Take A Chance On Me, Knowing You Knowing Me, Waterloo y esta soberbia Dancing Queen, himno de toda
Su problema fue que al ser parejas, se acabó el amor y se disolvió el grupo, con lo cual no continuaron más allá de 1982, pero sus canciones siguen sonando tan frescas y vitales como el día en que las escuché por primera vez… Gracias a mi madre, su fan número uno.
Para tí, Mamá.
You Can Dance, You Can Jive, Having The Time Of Your Life…See That Girl, Watch That Scene, Diggin’ The Dancing Queen…!

Aullido Primitivo, Sonido Innovador


Primal Scream. Encasillar a estos británicos dentro de alguno de los subgéneros que alimentan al Rock podríamos decir que es aventurarse a no entender del todo la dimensión de su música.
Fundados en el ya remoto 1982 a raíz de la escisión de The Jesus and Mary Chain del alma mater del proyecto, frontman y compositor de la mayoría de sus temas Bobby Gillespie, Primal Scream heredan un bagaje post punk del que rápidamente quieren desembarazarse al sonarles muy manido dentro del circuito de grupos de finales los ochenta, por lo que en un inicio tienden a inclinarse por un rock con cadencias garajeras incluso glammies, hecho plasmado en sus dos primeros trabajos, Sonic Flower Groove (1987, que pasó sin pena ni gloria) y Primal Scream (1989, donde destacaremos el single Ivy, Ivy, Ivy y poco más).
Todo ello, unido al afán de Gillespie y de su compañero Andrew Innes por experimentar y abrir fronteras musicales tácitamente prohibidas, contribuiría a buscar nuevos sonidos acorde con la época y (por qué no), la idiosincrasia del grupo. Es así como nace su gran éxito Screamadelica (1991), producto inusual fruto de la conjunción de estilos tan dispares como el House, el rock alternativo o el garaje, pero bien empastados y remezclados por una maravillosa producción a cargo de The Orb y Andy Weatherall. Temas como Movin’ On Up, Come Together, Loaded o Higher Than The Sun dan buena fe de ello. El disco arrasó en ventas siendo considerado una de las joyas por excelencia del sonido Brit de inicios de los 90.
Curiosamente, dos de sus mejores temas están incluidos en su LP de 1994, Give Out But Don’t Give Up, una vuelta al rock con tintes dance que no tuvo buena acogida en ventas pero sí a nivel clubs y emisoras, sobre todo con mi favorita Rocks ( muy glam y y discotequera pero con esencia rock incluso soul) y el buen tema Jailbird. Durante mi estancia en UK la primera no dejó de sonar en las pistas de baile.
Aparte de sus temas más favoritos, dentro de los diez álbumes de la banda (sin contar directos, recopilatorios y rarezas) podríamos destacar Vanishing Point (1997) y su canción Principal Star; XTRMNTR (2000), con hits como Swastika Eyes (posteriormente remezclada por Chemical Brothers); Evil Heat (2002), que inicialmente se iba a titular Bomb The Pentagon y que incluye Rise; Riot City Blues (2006), con Dolls ( Sweet Rock and Roll); y por último sus últimos trabajos Beatiful Future (2008) y More Light (2013) con momentos interesantes como Can’t Go Back, It’s Alright, It’s Ok o 2013.
Inclasificables, innovadores, eclécticos a más no poder, crearon escuela en su día y muchos grupos actuales les deben parte de su ser por su capacidad de aglutinar estilos y tendencias y hacerlos suyos. Todavía en la brecha, no parece que vayan a parar pronto así que tendremos aullidos primitivos para rato.
Get Yer Rocks off, Get Yer Rocks off Honey, Shake It now now, Get’em off Downtown…!

Los Potrillos Indie de Oxford


Foals. Literalmente, potros. Estos jovenzuelos de Oxford, liderados por el carismático Yannis Philippakis, practican una amalgama de Math Rock con mucho sintetizador y mucho ritmo, pero además beben de fuentes progresivas y pop rock, y aunque su música está fundamentalmente pensada para romper la pana en los clubs británicos, no desentona en ninugún lado y además se adapta perfectamente a los tiempos que corren, podríamos decir que son el  paradigma de la modernidad: teclados, falsetes, repetición pero estructura lírica barroca y enrevesada. Respiran libertad y ganas de hacer lo que les dé la gana, aunque se les ve un poco el plumero Coldplay.
Su último disco, Holy Fire, de 2013, es lo que les ha catapultado a la fama , con este imparable single My Number y otros más personales y underground como Inhaler, Late Night o Everytime, pero mi favorita es la grandiosa Bad Habit, muy ochentera. con tintes New Age incluso afterpunk-
Su anterior disco, Total Life Forever, de 2010, nos ofrece temas como Spanish Sahara, perurbadoramente bella, Miami o Blue Blood. Empezaron aquí a desarrollar líneas de riffs y teclados largas, con estribillos cadentes y repetitivod pero nada cansino y sí muy envolventes-
Grupo aún por hacerse que para mí aún no ha tocado techo, aunque este My Number ya sea todo un himno en listas británicas indies y en todo elpaís hayan enloquecido con estos potrillos de Oxford tan llenos de ganas como repletos de talento. Escuchadlos, merece la pena.
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Los freakies del Techno Rock

La verdad es que ver un video suyo da un poco de miedo…estos británicos liderados por el histriónico Keith Flint sonaron en todo el mundo con su mezcla de rock, punk y techno durante la segunda mitad de los noventa, inspirando películas y bandas sonoras con su ritmo entrecortado y machacón, con canciones como esta, Firestarter o Smack my Bith Up.
Recuerdo un viaje a Escandinavia, 1997, en el Ferry entre Estocolmo y Helsinki, en la discoteca nocturna sonaba hasta la saciedad y los vikingos exaltados…imaginaos el panorama.
Smack my Bith Up!

Una rubita muy peligrosa

Al menos eso es lo que dicen quienes conocen a Debbie Harry, la carismática e icónica cantante de Blondie, grupo referencia del postpunk y discopop de finales de los setenta y principios de los ochenta con canciones como One way or AnotherHeart Of Glass, Call Me y muchas más, en las que mezclan estilos rockeros neoyorquinos con funky comercial bailable, todo ello impregnado de la personalidad de esta rubia distante.

Este “María” es el fruto de su reunión casi veinte años después de separarse, plasmada en el álbun No Exit. Aún sigue sonando en los bares a saco.

María…!