Tom Waits : Hold On

En la entrada de hoy no me remitiré a hablar de una sola canción – aunque obviamente sí que centraré en ella un poco más que en el resto-porque sería una falta de respeto a toda la trayectoria musical y profesional de este extraño talento que nos ocupa, un talento oscuro, distraído, rozando lo bizarro, pero con una creatividad y sensibilidad demoledora. Un crítico dijo una vez que su voz suena como si le hubieran bañado y macerado en bourbon y después hubiese sido atropellado por un coche. Estamos hablando del inefable, del inclasificable, del inolvidable Tom Waits.

Este californiano nacido en Pomona en
1949 ya desde niño fue autodidacta en el aprendizaje del piano, instrumento que como otros muchos, tales como la guitarra y el acordeón, domina a la perfección. Embelesado por el jazz, el blues y el soul y cautivado por los escritores de la generación Beat como Jack Kerouac y Charles Bukowsky, Waits fue forjándose poco a poco una imagen de artistas sui generis, un cantautor atemporal inspirado en el vodevil y en la imagen del homeless alcohólico que se refrendaron en su primer álbum, Closing Time, y aunque no tuvo mucha repercusión, curiosamente empezaron a popularizarse sus canciones a través de versiones de otros artistas que le fueron otorgando prestigio y respeto entre los críticos y compañeros de profesión.

Hold On, buen ejemplo de espectacular tema de Tom Waits ( aunque podríamos haber elegido otros cien igualmente geniales), pertenece a su decimotercer álbum de estudio, Mule Variations (1999) y supone una de esas extrañas melodías a caballo entre el susurro y el lamento, entre el desdén y el talento, arrancando unos sonidos vocales al alcance de casi nadie que le confiere una estela maldita de vicios y excesos incontrolables con el tabaco y el alcohol pero que a su vez le otorgan una sensibilidad sobrenatural para componer maravillosos esbozos líricos. Hold On, aguanta, resiste, sigue a mi lado pase lo que pase y no te fallaré, dualidad entre esperanza y decepción, entre encanto y masoquismo, Waits sabe reflejar como nadie el lado agridulce de la vida.

Sobre estas líneas os dejamos una fenomenal versión de Hold On en directo de 1999. Además os dejamos una serie de vídeos donde vemos en primer lugar un fenomenal cover de Hold On de Waits a dúo con Emily Kinney.

Por otro lado no nos queríamos despedir hoy sin recordar la fenomenal huella que ha dejado este fenómeno raro y atípico a través de la influencia que ha dejado con canciones que otros han hecho suyas pero que pertenecen al calenturiento cerebro de este horrendo genio lleno de adicciones. En primer lugar hemos rescatado Jersey Girl en versión de Waits y de Bruce Springsteen, luego lo mismo con su original Downtown Train y la famosísima de Rod Stewart y por último con Ol’55 y el cover de The Eagles.

Para despedirnos os dejamos
Con dos joyas: un concierto de Tom Waits dentro de la serie storytellers y su arrebatadora versión del
Himno oficioso australiano Waltzin’ Mathilda.

Genio único, underground y marginal que ha logrado el reconocimiento de la crítica internacional y de su cada vez más nutrido y fiel grupo de incondicionales fans, Tom Waits pasa por ser el reflejo de un artista hecho y macerado a sí mismo, con sus miserias y grandezas, pero siempre y ante todo, Tom Waits.

They hung a sign up in our town
“if you live it up, you won’t
live it down”
So, she left Monte Rio, son
Just like a bullet leaves a gun
With charcoal eyes and Monroe hips
She went and took that California trip
Well, the moon was gold, her
Hair like wind
She said don’t look back just
Come on Jim

Oh you got to
Hold on, Hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
You gotta hold on

Well, he gave her a dimestore watch
And a ring made from a spoon
Everyone is looking for someone to blame
But you share my bed, you share my name
Well, go ahead and call the cops
You don’t meet nice girls in coffee shops
She said baby, I still love you
Sometimes there’s nothin left to do

Oh you got to
Hold on, hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here, you got to
Just hold on.

Well, God bless your crooked little heart St. Louis got the best of me
I miss your broken-china voice
How I wish you were still here with me

Well, you build it up, you wreck it down
You burn your mansion to the ground
When there’s nothing left to keep you here, when
You’re falling behind in this
Big blue world

Oh you go to
Hold on, hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
You got to hold on

Down by the Riverside motel,
It’s 10 below and falling
By a 99 cent store she closed her eyes
And started swaying
But it’s so hard to dance that way
When it’s cold and there’s no music
Well your old hometown is so far away
But, inside your head there’s a record
That’s playing, a song called

Hold on, hold on
You really got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
And just hold on

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Creedence Clearwater Revival : Have You Ever Seen The Rain?

El ser humano es inconformista por naturaleza. Cuando tenemos poco, queremos mucho, cuando hay mucho, nunca es suficiente; cuando llueve, porque llueve, cuando hace sol porque abrasa. Nuestro incurable y perenne síndrome de perro del hortelano raya la patología cultural y es una característica común a la mayor parte de los mortales, grabada a fuego en nuestro caprichoso ADN. Un deseo que nos inculcan desde críos y hacia el que vamos orientando nuestras vidas es el de la realizacion personal mediante la aceptación del prójimo, a través del reconocimiento, del éxito en definitiva. Pero esto no quiere decir que nuestra expectativas sean colmadas completamente. Siempre suele haber algo que falla. Rara es la felicidad completa, y menos la que se consigue fácilmente.

Esta canción habla un poco de eso, de que hay veces que lo tienes todo, tienes el mundo a tus pies, la gente te adora, eres el ídolo de mucha gente… Pero no es suficiente. Lo que te falta es más importante que lo que tienes, lo valoras más, y eso te hace sumirte en una depresión, en una desilusión que hace que dejes de creer en lo que haces. Es como ver llover en un día soleado.

Have You Ever Seen The Rain?, canción compuesta por el enorme John Fogerty para su inmortal banda, la Creedence Clearwater Revival, fue editada como primer y único single del LP Pendulum (1970), el 23 de enero de 1971, producida por el propio Fogerty a través del sello Fantasy, la cual llegó al número 36 en listas UK, nos viene a decir ( según la explicación del mismo Fogerty), que puede que haya momentos que aunque todo nos vaya sobre ruedas, nos sintamos deprimidos y agobiados, en clara alusión a las fuertes tensiones internas que el grupo estaba atravesando por entonces: de hecho justo un año después de la publicación de este álbum, CCR anunció su disolución.

Interpretaciones ulteriores del tema sugieren que Fogerty compuso Have You Ever Seen The Rain? como metáfora alusiva a las bombas que caían durante la Guerra de Vietnam (constatación nunca efectuada por el autor), ya que se compuso en un cargado ambiente antibelicista y de protesta por la intervención de las tropas norteamericanas en el país asiático. Conjeturas en mi opinión más próximas a la verdad y a los sentimientos de Fogerty nos acercan a otra realidad más general y profunda, como es el desencanto de la generación hippie, el paulatino desengaño que sucesos puntuales como el Concierto de Altamont (donde murieron tres personas) o los atentados de Kent State, unidos a la situación general de regresión del movimiento, que pueden aproximarnos al verdadero significado último de la canción: el desencanto de toda una generación ilusionada por un cambio que nunca llegó.

Este tema lo descubrí por casualidad, como a la música de la Creedence, con 18 años viendo el programa de TVE Plastic; pusieron varios vídeos de la banda, como Sweet Hitch Hiker y Have You Ever Seen The Rain? en directo y me quedé prendado absolutamente de CCR. Días después vi en un kiosco el CD Chronicle con sus grandes éxitos y me dejé la paga en comprármelo. Desde entonces hasta hoy es uno de los discos que más he escuchado en mi vida. He elegido esta cómo podía haber elegido Bad Moon Rising, Lodi, Proud Mary, Born On The Bayou o treinta más. Da igual. En el caso de CCR el margen de error en cuanto a calidad, intensidad y belleza de una canción es mínimo.

Sobre estas líneas os dejamos una apoteósica versión de Fogerty en vivo, aunque lamentablemente no existen muchos documentos audiovisuales más de la CCR interpretando esta maravilla, pero si de algo puede presumir Have You Ever Seen The Rain? es de la cantidad de versiones que se han hecho de la misma. Tenemos covers de Rod Stewart, Bonnie Tyler o el grandísimo Johnny Cash.

Más bandas o artistas que se han atrevido con esta joya son The Ramones, The Fray o Teenage Fanclub. Como curiosidad hemos rescatado una versión en castellano a cargo de la venezolana Ana Gabriel, traducida como Ven A Ver Llover

En cuanto a bandas sonoras, aparece en varias como la australiana December Boys ( Los Chicos de Diciembre, 2007), El Clan de Los Rompehuesos ( The Longest Yard, 2005) o la oscarizada Philadelphia.

Como se puede apreciar, Have You Ever Seen The Rain? Ha tenido una grandísima influencia sobre los artistas y generaciones posteriores (en realidad como casi todos los temas de CCR) y supone un hito cultural, artístico, incluso filosófico, para todos los que amamos el Rock and Roll por encima de casi todo. Porque, a decir verdad, ¿quién no ha visto llover alguna vez en un día soleado?.

Someone told me long ago
There’s a calm before the storm,
I know; it’s been coming for some time.

When it’s over, so they say
It’ll rain a sunny day,
I know; shining down like water.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

Yesterday, and days before,
Sun is cold and rain is hard,
I know; been that way for all my time.

‘Til forever, on it goes
Through the circle, fast and slow,
I know; it can’t stop, I wonder.

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

Yeah!

I want to know, have you ever seen the rain?
I want to know, have you ever seen the rain
Coming down on a sunny day?

The Waterboys : Fisherman’s Blues

Cada grupo tiene su historia, sus circunstancias, su idiosincrasia, sus influencias, sus paradigmas y su recorrido. Hoy os hablaremos de un grupo que enmascara o esconde a un gran músico, la esencia, el principio y el final de ese grupo, que sin él no tendría razón de ser. Y es que como dijo nuestro sujeto de hoy, Mike Scott, alma mater del grupo anglo-irlandés-escocés The Waterboys : “No hay diferencia entre Waterboys y yo, porque para mí, significan la misma cosa”. Para el resto del mundo, también.

The Waterboys fue únicamente concebido por Scott como un grupo de formación estable desde su Edimburgo natal, aunque las diferentes etapas, cambios de formación y de estilo de la banda han estado inexorablemente ligados a las circunstancias vitales, creativas y compositivas de su líder, quien comenzó su andadura con The Waterboys (nombre tomado por Scott de la canción The Kids de Lou Reed, incluida en el LP Berlin de 1973), como un grupo de Big Music allá por 1983, adquiriendo un estilo muy similar al de Simple Minds, Big Country o Hothouse Flowers, cuyo magnífico resultado se vería en su obra cumbre This Is The Sea (1985), con joyas como The Whole Of The Moon, en mi opinión la referencia absoluta de la banda ( por supuesto junto a la canción que nos ocupa).

Tres años más tarde, en 1988, Mike Scott se traslada a Dublin, donde se enamora perdidamente del folk irlandés (aparte de la conexión inherente entre los escoceses y los de la isla verde) y le da un giro a su estilo rodeándose de músicos expertos en folk como el violinista Steve Wickham, el multiinstrumentista Anthony Thistlethwaite o el trompetista Roddy Lorimer, aparte de varios músicos provenientes de la música celta, los cuales supieron generar esa amalgama perfecta entre el folk y el rock.

La temática de las canciones también varía sustancialmente respecto a la anterior etapa, centrándose en Irlanda, el mundo Celta, sus gentes y costumbres, indagando sobre metáforas y leyendas de dicha cultura ( a la que Scott también pertenece al ser escocés) y consiguiendo el efecto deseado de conectar con el gran público con un single de leyenda como es este Fisherman’s Blues, primer single del disco homónimo de 1988, producido por Mike Scott bajo el sello Chrysalis y grabado a caballo entre Windmill Lane Studios y Spiddal House ( la residencia de Scott).
En este medio tiempo folk, Scott y los suyos desgranan la típica historia de raigambre celta, sueños de soledad, añoranza del mar, anhelo por el ser querido… Aunque también tenemos algún elemento propio de temáticas más modernas como el rechazo al establishment, las andanzas de un vagabundo moderno que va de tren en tren y de ciudad en ciudad. En definitiva, la mezcla de estilos entre el folk y el rock que crean una melodía absolutamente arrebatadora y contagiosamente pegadiza.

Sobre estas líneas os dejamos varias actuaciones de The Waterboys interpretando Fisherman’s Blues, entre ellas una de 2997 en el prestigioso Royal Albert Hall Londinense, donde solo tocan los más grandes.
Además os dejaremos alguna versión de esta joya a cargo de The Brewer Boys o Emilia Clarke.

Tampoco podemos obviar las bandas sonoras en las que ha aparecido esta delicia folk rock, como El Indomable Will Hunting con Matt Damon y Robin Williams o Dom Hemingway ( a la que pertenece el vídeo con Emilia Clarke)

En definitiva, es un pedazo de tema que aparte de todas sus connotaciones anteriores, me trae buenísimos recuerdos de mis dieciocho años , cuando comenzaba COU en un nuevo centro y conocí a nuevos amigos que ahora son mis buenos y viejos amigos. Como testigo o banda sonora de esas imágenes una de las que suena siempre en mi cabeza cuando rememoro aquellos tiempos es este sublime blues del Pescador.

I wish I was a fisherman
Tumblin’ on the seas
Far away from dry land
And it’s bitter memories
Casting out my sweet line
With abandonment and love
No ceiling bearin’ down on me
‘Cept the starry sky above
With light in my head
You in my arms

I wish I was the brakeman
On a hurtlin’ fevered train
Crashing a-headlong into the heartland
Like a cannon in the rain
With the beating of the sleepers
And the burnin’ of the coal
Counting the towns flashing by
In a night that’s full of soul
With light in my head
You in my arms

Well I know I will be loosened
From bonds that hold me fast
That the chains all hung around me
Will fall away at last
And on that fine and fateful day
I will take me in my hands
I will ride on the train
I will be the fisherman
With light in my head
You in my arms

Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms
Light in my head
You in my arms

Turin Brakes : Underdog ( Save Me)

Siempre me ha fascinado la etimología, el origen de las palabras y los cambios y distintas acepciones que en ellas se generan según las costumbres, circunstancias y procedencia de quien la usa o las pone de moda.
El otro día, indagando en mis viejos CDs me fijé en el título de una canción. Underdog ( que además es el título de una película aunque no tienen que ver nada la una con la otra), a pesar de mi aceptable inglés, no conocía su significado a ciencia cierta, así que rápidamente fui al diccionario (aunque luego pude comprobar que en el inicio del vídeo rezaban las siguientes acepciones):
1. El perro perdedor o derrotado en una pelea de perros ( instintivamente uno siempre queda encima del otro, de ahí lo de “under“, el perro que está debajo )
2. Una persona, grupo o equipo que pierde o suele perder habitualmente en una competición o en una batalla (me vino a la cabeza inmediatamente mi queridísimo Osasuna como fiel reflejo de esta definición).
3.Alguien que está impedido o falto de privilegios, o bien que sufre en la vida.

Y es que Underdog (Save Me),incluida en The Optimist LP (2001), autoproducido a través del sello Source, mi canción favorita del dúo británico Turin Brakes, originalmente formado en 1999 por Olly Knights y Gale Palidjanian – al que se le unen en directo Rob Allum y Eddie Myer-, es un auténtico compendio de baja autoestima, mala reputación y poca fe en sus posibilidades, una llamada de auxilio hacia la salvación de uno mismo hacia alguien que siempre se decanta por las causas perdidas; una égloga moderna de las miserias, complejos y frustraciones, todo ello aderezado con dos guitarras acústicas muy en la línea de Neil Young, con voces empastadas y un deje indie que recuerda vagamente a las composiciones pop de los sesenta, aunque sus letras mordaces y ácidas digan lo contrario.

Aunque Turin Brakes no son especialmente conocidos ni han tenido un éxito mundial, con Underdog ( Save Me) consiguieron entrar en el número 39 de listas UK y posteriormente con su hit más conocido, Painkiller, incluido en su LP Ether Song (2003) lograrían el número 5 en USA Charts.

Otros títulos como Fishing For a Dream o Keep Me Around definen un estilo folk pero adaptado a los tiempos, basado en el empaste de voces y guitarras semi acústicas con acompañamiento de bajo y escobillas casi jazzístico pero muy moderado y con el protagonismo limitado , dejando ese rol a la personal cadencia vocal de Olly Knights y sus sardónicas letras.

Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones en directo de Turin Brakes interpretando Underdog (Save Me), concretamente un fantástico durante el festival de Glastonbury en 2003 y otra sesión de AOL en 2008.

También han hecho alguna versión como Breaking The Girl de Red Hot Chili Peppers, Moonlight Mile de The Rolling Stones o Ascension Day de Talk Talk, siempre con la sensibilidad y el buen gusto que han caracterizado toda su carrera.

Turin Brakes, un dúo que no por poco conocido del de tener su encanto, su propio estilo, unas letras muy bien construidas y un feeling que no se encuentra todos los días.
La primera vez que los escuché fue en un recopilatorios indie de2001 y desde entonces me encandilaron con su estilo pausado pero intenso. Para la que no los conozcáis, esta es un buen oportunidad de probar si los frenos de la factoría de Turín resisten los envites del tedio y protegen a la calidad musical del desenfrenado mal gusto de la actual escena mainstream.

Two black lines streaming out like a guidance line.
Put one foot on the road now where the cyborgs are driving,
With the WD-40 in their veins the screeching little brakes complain.

With the briefcase empty and the holes in my shoes,
I try to stay friendly for the sugary abuse.
So tell my secretary now to hold all of my calls,
I believe I can hear through these walls.

Oh please save me, save me from myself.
I can’t be the only one stuck on the shelf.
You said you’d always fall for the underdog.

Well I’ve been dreaming of jet streams and kicking up dust,
A thirty seven thousand foot wonderlust
And with skyline number 9 ticked off in my mind,
Oh can you hear me screaming out now through the telephone lines.

Oh please save me, save me from myself.
I can’t be the only one stuck on the shelf.
You said you’d always fall for the underdog

Gary Moore : Over The Hills And Far Away

Escribir sobre un artista tan polifacético, tan completo y tan carismático como el que nos ocupa es una tarea harto difícil de acometer sin dejarse nada en el tintero. Es un reto toparse con un artista que ha tocado casi todos los palos en el mundo del rock (jazz, Beat, pop, Hard rock, heavy metal, blues) con igual destreza aunque distinta suerte, ya que pertenece al club de los elegidos de las seis cuerdas, un tipo al que nunca le tembló el pulso para hacer lo que quiso en cada momento y que supo rodearse de buenos amigos con los que fue colaborando con resultados excelentes. Lástima que en 2011 la muerte se cruzara inesperada e inexorablemente en su camino mientras dormía en un hotel de Estepona. Contaba solo con 58 años pero ya era eterno: esta es la historia de Gary Moore.

Moore nació en Belfast un 4 de abril de 1952 en el seno de una familia británica como uno de los cinco hijos de un promotor inmobiliario y su esposa que al poco de nacer se separaron coincidiendo con el estallido del conflicto norirlandés entre los separatistas y los unionistas, por lo que Moore tuvo que emigrar a Dublín con 16 años, donde empezó a tocar la guitarra en pubs y bares y donde conoció a su gran amigo Phil Lynott ( el mítico bajista mulato de Thin Lizzy) con quien formaría la banda Skid Row ( no confundir con los yanquis de Sebastian Bach).

En 1970 Moore pasó a Inglaterra para establecerse allí, donde tres años más tarde formaría The Gary Moore Band con un solo pero exitoso LP ( Grinding Stone, 1974). En 1975 Lynott le llama para sustituir a Eric Bell en Thin Lizzy, donde permanece intermitentemente hasta 1978, participando en otros proyectos paralelos como Colosseum II.

Es a partir del 79 cuando Moore comienza de verdad su carrera en solitario. Durante los ochenta desarrolla un estilo heavy metal muy melódico, obteniendo resultados magníficos como Wild Frontier (1987) pero ya hacia finales de la década se decanta por el Blues Rock con su discazo Still Got The Blues (1990) y temazos como el homónimo o Walking By Myself que funcionarían muy bien en listas. A partir de aquí, colaboraciones, homenajes, nuevos discos y un carácter voluntarioso y obsesivo por la perfección , hacen que Moore se ganase el derecho a pertenecer al panteón de los más grandes guitarristas.

La canción que hemos elegido, Over The Hills and Far Away , salió como primer single de Wild Frontier, publicada a través de Virgin Records, escrita y producida por él mismo, y trata sobre un preso que busca su libertad para reencontrarse con su amada, todo ello contado en un estilo épico ( muy en el contexto de Out In The Fields de Thin Lizzy, en la que colaboró), y alternando guitarras afiladas con folk irlandés , creando una maravillosa sección de violines y gaitas en un jiggle espectacular a mitad de la canción, siendo fantásticamente ayudada por el vídeo clip en el que destaca la fuerza del tema. Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones en directo de Gary Moore interpretando Over The Fields And Far Away, que realmente es una metáfora del conflicto irlandés.

Varias bandas se han atrevido a versionear esta maravilla, entre las que se encuentran la banda finlandesa Nightwish, la banda sueca de viking metal Thyrfing o la banda española Saurom que la tradujo como La Disolución de la Compañía.

Hoy día la figura de Gary Moore es reverenciada por su polifacética y virtuosa manera de tocar las seis cuerdas, pero también nos dejó un innegable legado de canciones bien construidas y con letras excepcionalmente trabajadas que emanan de un tipo que se supo trabajar con su sudor y su talento un sitio en las primeras filas de los maestros de la guitarra eléctrica de la historia del rock. BB King dijo una vez: ” Ese chico tan pálido , si no lo ves, dirías que es un negro quien toca la guitarra”.

They came for him one winter’s night
Arrested, he was bound
They said there’d been a robbery
His pistol had been found

They marched him to the station house
He waited till the dawn
And as they led him to the dock
He knew that he’d been wronged
You stand accused of robbery
He heard the bailiff say
He knew without an alibi
Tomorrow’s light would mourn his freedom

Over the hills and far away
For ten long years he’ll count the days
Over the mountains and the seas
A prisoner’s life for him there’ll be

He knew that it would cost him deer
But yet he dare not say
Just where he had been that fateful night
A secret it must stay
He had to fight back tears of rage
His heart beat like a drum
For with the wife of his best friend
He’d spent his final night of freedom

Over the hills and far away
He swears he will return one day
Far from the mountains and the seas
Back in her arms again he’ll be
Over the hills and far away

Each night within his prison cell
He looks out through the bars
He reads the letters that she wrote
One day he’ll know the taste of freedom

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in his arms again she’ll be

Over the hills and far away
He swears he will return one day
As sure as the river reach the sea
Back in his arms is where she’ll be

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in her arms is where he’ll be

Over the hills
Over the hills and far away

Over the hills
Over the hills and far away

The Dubliners : Fields of Athenry

Que Irlanda es un país mágico es una afirmación que está fuera de toda duda. Que sus gentes son seres maravillosos, espectaculares, llenos de vida y con talento innato para la música (fruto de su tradición lírica celta, no he conocido un solo irlandés que no sepa cantar decentemente o tocar un instrumento medianamente bien), es un hecho constatable y constatado por mí durante la corta pero provechosa estancia en la Isla Verde en Marzo de 1996 y lo que voy a contar refuerza aún más lo anteriormente dicho.

Recuerdo con nitidez aquel 17 de marzo, llevábamos ya tres días en Dublín y como el día de San Patricio, su fiesta nacional, casi todos los establecimientos están cerrados, fuimos a uno de los pocos que no lo estaba: la célebre fábrica de cerveza Guinness. Allí se tiene derecho a dos consumiciones por entrada, lo cual está nada mal. Mientes disfrutábamos de las Guinness se nos acercó un grupo de escolares y nos dijeron que como eran menores a ver si por favor les podíamos pedir nosotros una pinta y la otra nos la regalaban por el favor.

Así que salimos de la fábrica con seis o siete Guinness en el cuerpo cada uno y al doblar la calle a alguien se le ocurrió entrar en la catedral lo que a mí no me pareció buena idea; al asomarnos vimos un espectáculo increíble: todos, hombres y mujeres con prendas verdes cantando el himno irlandés…No…espera, dijo uno de mis amigos, que me dice este señor que no es el himno oficial pero que es la canción de todos los irlandeses. Y esa fue la primera vez que escuché Fields Of Athenry.

Este himno oficioso muy utilizado en eventos deportivos fue compuesto por el cantautor irlandés Pete St. John en 1970, aunque se le acusó de tomar la letra de una balada de 1880; sin embargo John Moulden, reputado folclorista no vio base sólida para este argumento y le dio la razón a St. John. La historia que narra la canción es la de un hombre al que le han pillado robando trigo durante la hambruna irlandesa del siglo XIX y va a ser deportado a Australia, por lo que se despide de su mujer y le dice que cuide de su hijo, no sin antes recordar lo felices que eran en los Campos de Athenry cuando cantaban los pájaros y se juraban amor eterno y lo silenciosos que se quedarán ahora.

Tras estas líneas os dejaremos parte de la multitud de versiones que se han hecho de esta maravillosa y melancólico balada que refleja fielmente el espíritu y talante irlandeses. Tenemos varios covers como el que hemos puesto de cabecera de The Dubliners, la de Paddy Reilly, (que fue quien la popularizó de verdad) la original de Pete St. John, la de Dropkick Murphys, la de Frank Patterson y la de No use For a Name.

También ha sido adoptado como himno de equipos de fútbol como el Celtic o el Liverpool (en ambos casos compartido con el You’ll Never Walk Alone de Gerry & The Pacemakers), pero el hecho que le dio realmente fama fue durante la Eurocopa de 2012 cuando durante el partido contra España en el que Irlanda perdía ya 4-0, sus más de 20.000 hinchas estuvieron veinte minutos sin parar de cantar Fields Of Athenry ( añadiendo un par de estrofas ligadas al independentismo radical del Sinn Féinn y del IRA que no constan en la letra original), en uno de los episodios más emotivos de la historia del deporte y sus aficionados.

Fields Of Athenry, el espíritu del pueblo irlandés, melancólico pero orgulloso, que sufrió un éxodo como no ha sufrido jamás otra nación pero que pasea su bandera y sus colores con honra por todo el mundo con esa magnífica canción que es Fields Of Athenry.

By a lonely prison wall
I heard a young girl calling
Micheal they are taking you away
For you stole Trevelyn’s corn
So the young might see the morn.
Now a prison ship lies waiting in the bay.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

By a lonely prison wall
I heard a young man calling
Nothing matters Mary when you’re free,
Against the Famine and the Crown
I rebelled they ran me down
Now you must raise our child with dignity.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

By a lonely harbor wall
She watched the last star falling
As that prison ship sailed out against the sky
Sure she’ll wait and hope and pray
For her love in Botany Bay
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

Low lie the Fields of Athenry
Where once we watched the small free birds fly.
Our love was on the wing we had dreams and songs to sing
It’s so lonely ‘round the Fields of Athenry.

Beirut : Vagabond

Han existido en la música tipos a los que se ha calificado de genios totales, es decir, artistas que dominan todas las facetas de la industria, componen, producen (a ellos mismos y a otros) y encima tocan varios instrumentos a la perfección. Pero además, innovan, transgreden, rompen las normas y los muros inmateriales de lo convencional para legarnos joyas inmortales.

En este siglo tenemos algunos ejemplos de músicos totales en Dave Grohl ( Nirvana, Foo Fighters, Them Crooked Vultures) o su compañero de este último grupo, el pelirrojo Josh Homme ( Queens Of The Stone Age, Eagles Of Death Metal). Hoy os hablaremos de un genio de tan solo 30 años que ya está considerado como uno de los mejores músicos de este siglo.
Su nombre: Zach Condon. La banda que le ha catapultado a la fama : Beirut.

Nacido en Alburqueque y criado en Santa Fe, Nuevo México, ya desde muy pequeño fue un superdotado para la música, tocando a la perfección varios instrumentos (acordeón, trombón, guitarra y trompeta) haciendo sus pinitos iniciales en una banda de jazz con tan sólo quince años, siendo según el su mayor influencia estilística, aunque dado el lugar donde se crió y su cercanía con México también se vio embelesado por la música mariachi aunque fue un viaje por Europa Central el que le abrió los ojos al folclore europeo, concretamente balcánico, con muchas reminiscencias de la música tradicional serbia – en especial de la Orquesta de Boban Markovic y sus 200 trompetas y de bandas sonoras de películas del director bosnio Emir Kusturica.

Es esta originalidad estilística la que destila una de sus canciones más logradas, Vagabond, extraída como segundo single del fabuloso y espectacular indie-folk-etnico The Rip Tide (2011), un sublime compendio de canciones excelsas llenas de instrumentos folk (acordeones, trompetas, saxos, violines) pero sin perder su esencia indie con temas como el genial Santa Fe, Goshen o la homónima The Rip Tide, las cuales, sin desmerecer sus anteriores trabajos Gulag Orkestar (2006), el EP Lon Gisland (2006) y The Flying Club Cup (2007), representan lo mejor de la banda de Condon, el cual no se ha quedado solo en Beirut y ha emprendido multitud de proyectos paralelos – 1971, el proyecto electrónico Realpeople o los sellos Pompeii Records y Ba Da Bing, especializado en música balcánica-.

Bajo estas líneas os dejamos una serie de conciertos de Beirut interpretando Vagabond, una canción de corte muy balcánico, con temática nómada procedente de los gitanos serbios, que provoca una atmósfera étnica absolutamente deliciosa.

Las letras respiran aires de libertad, muy indies en cuanto a su ambigüedad pero muy etnica a y folk en cuanto a su significado.
El vídeo, muy apropiado, bizarro pero curioso, refleja fielmente el sentido último de la música de Beirut, un proyecto revolucionario de un genio moderno como es Zach Condon.

Left the vagabonds
A trail of stones
Foward to find my way home

Now as the air grows cold
The trees unfolds
And I am lost and not found

And who knows
Who knows, who knows, who knows
And who knows
Who knows, who knows, who knows

Now left the vagabonds
A trail of stones
Foward to find my way home

Now as the air grows cold
The truth unfolds
And I am lost and not found

Now left the vagabonds
A trail of stones
Foward to find my way home

Now as the air grows cold
The truth unfolds
And I am lost and not found

The Civil Wars : Poison & Wine

Las relaciones sentimentales son una de las experiencias más complejas que pueden llegar a experimentar los seres humanos. No solo por las diferentes circunstancias vitales, sociales, económicas y culturales que rodean y condicionan a cada uno de los implicados; no solo por todo lo que les une, filias, fobias, gustos, aficiones; sino también por lo que les separa, diferencias, caracteres incompatibles, distintas miras y objetivos en la vida. Y todo ello a pesar del afecto, del cariño o deseo sexual que exista manifiestamente entre ambos. Por todo ello resulta muy complicado estar eternamente bien avenido con la otra persona: los roces, los reproches, las tensiones acaban tarde o temprano surgiendo como un mazo invisible que devuelve a al realidad las ensoñaciones místicas y etéreas de quienes beben los vientos el uno por el otro; la convivencia resulta una prueba realmente dura osa quienes se creen inseparables e invencibles en su respeto al prójimo.

Esta compleja temática es la que desarrolla magistralmente el dúo de Nashville The Civil Wars, compuesto por Joy Williams y John Paul White (que aunque parezca mentira no son pareja sentimental) y que sacaron su nombre paseando por su ciudad natal y viendo los monumentos a la Guerra Civil, “en honor a todas las pequeñas guerras que se libran cotidianamente” ( en palabras textuales de Williams).
La pareja bebe de las mejores influencias folk del medio oeste norteamericano unido a reminiscencias vocales country heredadas de generación en generación por una cuidada técnica vocal consistente en desafinar deliberadamente una pequeña nota en el sostenido.

Formados en 2008, el 15 de noviembre de 2009, The Civil Wars publicaron el fantástico EP Poison & Wine, editado por el sello Sensibility y producido por Charlie Peacock ( uno de los impulsores del Rock Cristiano Contemporáneo) con cuatro canciones entre las que se encuentra la homónima y que nos muestra un duelo vocal realmente interesante entre Williams y White, acompañados ella por su piano y él por su guitarra acústica, sosteniendo una peles de empastes y desencuentros muy buen calculados que lejos de restarse protagonismo, consiguen trabajar en pro de un excelente y armónico resultado final que les dio una fama merecida y un prestigio que les ayudó a grabar su álbum de debut Barton Hollow (2011) en el que viene incluida Poison & Wine, y la cual por supuesto sería extraída como primer single el 4 de agosto de 2011.

La letra de tan maravillosa canción, firmada por la pareja Williams- White junto al artista y productor country Chris Lindsey, es sencillamente arrebatadora, ya que juega de forma fantástica con las palabras de forma que todo sea contradictorio, como en una relación en la que hay veneno y vino, y que si lo mezclas resulta un cóctel mortal. Me quedo con la frase del estribillo : “ I Don’t Love You And I Allways Will” que parece decir No te quiero y nunca te querré pero se puede interpretar como lo contrario, que ahora no, pero siempre sí. El vídeo de cabecera y su puesta en escena ayudan a jugar con todos los sentimientos desarrollados en la letra y con la cadencia lenta e intensamente gradual.

Sobre estas líneas os dejamos una escena de la serie Anatomía de Grey donde aparece de fondo Poison & Wine.
La banda ha realizado apariciones en directo y en programas de televisión interpretando el tema, de cuyos momentos os dejamos varios extractos.
Además os dejamos un fabuloso cover de Jess Mosskaluke y Jake Coco.

Pues bien, este tema, que descubrí por casualidad enredando por Spotify, supone uno de los hitos románticos e intimistas del nuevo siglo, un canto a la sensibilidad, al talento y al buen gusto de dos artistas que desgraciadamente separaron sus caminos indefinidamente s principios de 2014 pero que nos dejaron dos discos ( el segundo, el homónimo de 2013 es una joya) que muestran muy a las claras la infinita calidad vocal y musical de The Civil Wars.
You only know
What I want you to
I know everything
You don’t want me to
Your mouth is poison
Your mouth is wine
You think your dreams are the same as mine
Oh, I don’t love you
But I always will
Oh, I don’t love you
But I always will
Oh, I don’t love you
But I always will
I always will
I wish you’d hold me
When I turn my back
The less I give
The more I get back
Oh, your hands can heal
Your hands can bruise
I don’t have a choice
But I’d still choose you
Oh, I don’t love you
But I always will
Oh, I don’t love you
But I always will
(bis)
I always will
I always will
I always will
I always will

Rodriguez : Sugar Man

Lo verdaderamente grandioso que tiene el Rock and Roll es la cantidad de historias que es capaz de generar provenientes de cualquier personaje anónimo con una guitarra y con capacidad suficiente para contar, narrar, transmitir, denunciar emociones, situaciones, realidades, reflexiones o ensoñaciones de su cosecha y que son capaces de elevar a los altares de su gloria a alguien que otrora fuera denostado, marginado y olvidado para volver a recuperar unas canciones que antaño significaron mucho para unos fans que se empeñaron en revivir su memoria y colocarlo en el honroso lugar que se merece.

Esta es la curiosa y apasionante historia que cuenta el brillantísimo documental Searching For Sugar Man (2012), dirigido por el sueco Malik Bendjelloul y que gira en torno a la enigmática vida del cantautor de Detroit de ascendencia mexicana Sixto Jesús Díaz Rodríguez, más conocido solamente por su segundo apellido.
En esta cinta, galardonada con el Oscar a mejor documental en 2012, se trata de desvelar el misterio en torno a un modesto músico que editó un par de discos a principios de los setenta y del que jamás se supo nada más que el sonido de su voz y de su guitarra y la maravillosa calidad de sus canciones.

Curiosamente, Rodríguez, quien solía tocar en un antro junto al río Detroit llamado The Sewer y que fue descubierto por los productores Mike Theodore y Dennis Coffey publicó sus dos primeros álbumes Cold Fact (1970) y Coming From Reality (1971) bajo el sello Sussex, filial de Motown con nulo éxito en los Estados Unidos, por lo que la compañía le dio de baja en 1975 y tuvo que volver a trabajar en la construcción y en varias fábricas de Detroit.

Pero resulta que por caprichos inexplicables del destino, su disco Cold Fact llegó a Sudáfrica a través de una norteamericana que lo dejó en una tienda de discos y comenzó a extenderse su fama y el número de fans creció hasta hacerse leyenda viva…. Pero nadie sabía nada de él, era un auténtico misterio su identidad y su procedencia; además el país de los Boers estaba sumido en pleno Apartheid y no había posibilidad de escuchar abiertamente los temas censurados por el régimen, ya que estos hablaban claramente de marginalidad, suburbios, pobreza y corrupcion del poder. Incluso se comenzó a rumorear que Rodríguez se había suicidado en el escenario; unas versiones dicen que prendiéndose fuego, otras que pegándose un tiro.

Así fue como, en 1996, dos fans sudafricanos curiosos e inquietos, el propietario de una tienda de discos, Stephen “Sugar” Segerman y el periodista musical Craig Strydom comenzaron a investigar y al final pudieron contactar con Eva Rodriguez, una de las hijas del cantante, quien les contó que su padre seguía vivito y coleando y que seguía viviendo en Detroit, trabajando y apartado de la música. Fue de este modo como se organizó una gira de seis conciertos por Sudáfrica en marzo de 1998, con todo un país entregado a Rodríguez, el cual dijo: “Gracias por mantenerme vivo”.  Fueron unos shows increíbles de los cuales os dejamos nuestra gráfica con el Documental Dead Men Don’t Tour (1998)

Como no podía ser de otra manera, rápidamente se extendió la noticia como la pólvora por todo el mundo, incluidos los States, donde los compañeros de barrio de Detroit no daban crédito al éxito de un anónimo Rodríguez vitoreado como un príncipe en la remota Sudáfrica. Sixto ha visitado ya seis veces el país y fruto de esta bellísima historia surgió el documental Searching For Sugar Man del que hemos hablado antes, el cual os dejamos integro aquí para que lo disfrutéis, ya que no tiene desperdicio. Además os dejamos la mención a Rodríguez en la ceremonia de los Óscar de 2013 y su actuación en un programa de máxima audiencia donde al final está siendo reconocido como el gran artista que es, aunque sigue viviendo en su barrio y dona la mayoría de sus ingresos a familiares y necesitados.

Rodríguez, un tipo de la calle, comprometido, con canciones como Sugar Man, que habla de un camello de Detroit y de sus sustancias ( “Silver Magic Ships You Carry, Jumpers, Coke, Sweet Maryjane”..), de la marginalidad extrema; un tipo censurado y aclamado, a quien se creyó muerto; un tipo trabajador que gracias al tesón de dos fans entregados consiguió revivir el suelo de un perdedor que nunca lo debió ser, porque su alma constante, su talante tranquilo, le hicieron seguir adelante hacia su propio destino: convertirse en el venerado, buscado y por fin renacido Sugar Man.
Una de las historias que más me han llegado de cuantas he oído en torno a la música. Disfrutadla. Yo lo he hecho…

P.D. Gracias a Miguel y a Luis por descubrirme esta maravillosa historia.

Sugar man, won’t you hurry
‘Cos I’m tired of these scenes
For a blue coin won’t you bring back
All those colors to my dreams

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man met a false friend
On a lonely dusty road
Lost my heart when I found it
It had turned to dead black coal

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man you’re the answer
That makes my questions disappear
Sugar man ‘cos I’m weary
Of those double games I hear

Sugar man, Sugar man, Sugar man, Sugar man,
Sugar man, Sugar man, Sugar man

Sugar man, won’t you hurry
‘Cos I’m tired of these scenes
For the blue coin won’t you bring back
All those colors to my dreams

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man met a false friend
On a lonely dusty road
Lost my heart when I found it
It had turned to dead black coal

Silver magic ships you carry
Jumpers, coke, sweet Mary Jane

Sugar man you’re the answer
That makes my questions disappear

Don McLean : American Pie

Hay canciones que trascienden, superan, borran incluso la memoria de quien las interpreta, sobre todo si es el tema más importantes relevante del repertorio del artista o grupo en cuestión. Son elegías míticas, leyendas del rock que entierran la memoria de quién con tesón, talento y pasión hizo el esfuerzo de parirlas para legarnos el fruto de su inspiración a golpe de versos y acordes bien construidos y mejor ejecutados.

American Pie, obra cúspide y maestra del cantautor norteamericano Don McLean editada en 1971 como primer single del disco homónimo, producida por Ed Freeman a través del sello United Artists, es un claro ejemplo del argumento anterior, siendo uno de los emblemas musicales de los setenta norteamericanos y alcanzando el número 1 en listas en multitud de países con un ritmo folkie pegadizo desde el principio, rítmico y con una voz, la de McLean, exenta de clichés, diáfana y muy americana. Éxito asegurado.

Pero no sólo fue eso lo que le dio la gloria al bueno de Don con esta epopeya de principios de los setenta. Fue ese sentimiento de comunidad, de memoria colectiva que tienen los yanquis y que fomentan como nadie, desde el costumbrismo, desde lo cotidiano hasta el imperialismo comercial, cultural y político pasando por hitos históricos y populares, por hechos recientes aparentemente inanes que cambiaron la faz del país en die años , tal como narra American Pie. El día que murió el rock and Roll: se refiere al luctuoso 3 de febrero de 1959 cuando Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper , las tres promesas del rock de por entonces, fallecieron en un fatídico accidente aéreo dejando huérfano el panorama de entonces y significando para McLean la pérdida de inocencia , alcanzar la madurez a base de golpes durisimos. Su ídolo había muerto, pero la música empezaba a florecer con The Byrds, The Beatles, los Stones; emergía la cultura Beat, el eclecticismo imponía su ley mientras el sueño americano se iba desvaneciendo en pro de las libertades individuales.

McLean – no sabemos si con el propósito de dotar a su canción de una aureola mística-, siempre se negó a dar una explicación clara sobre la interpretación correcta de su canción aunque dejó claro que American Pie se refería a dejar de hacer lo que le decían que tenía que hacer, a rebelarse contra lo establecido, con constantes referencias a Elvis, Dylan, la Guerra de Vietnam, en definitiva todo un catálogo de seres y estares, de hechos y dichos en torno a un mundo, su mundo, que estaba cambiando irremisiblemente para nunca más volver a ser el mismo.

Sobre estas líneas os dejamos varios vídeos y entrevistas acerca de las múltiples interpretaciones de una de las canciones más analizadas, controvertidas y por supuesto populares del folk rock.

Pocas canciones, bajo el halo cándido, alegre y voluntarioso de un cantautor con ganas de triunfar, esconden tantos recovecos, alusiones, dobles sentidos y referencias externas como este delicioso pastel americano que no solo fue devorado por Don McLean: otros artistas se han atrevido a probarlo en forma de covers, como por ejemplo la genuina Madonna; Tori Amos; Garth Brooks o una versión para la serie The Brady Bunch.

No solo eso sino que parece ser que American Pie fue responsable e inspiradora de otra grandísima obra de los setenta, Killing Me Softly, a cuyos creadores Norman Gimbel y Charles Fox se inspiraron en un poema de Lori Lieberman, la cual lo escribió poco después de ver una actuación de McLean y que posteriormente encumbraría a la gran Roberta Flack.

Oncluso una saga de películas de desmadrada dos universitarios tomó el nombre de Amercan Pie haciendo alusiones a la canción de McLean

Sea como fuere American Pie nació destinada s la inmortalidad y ninguna canción del repertorio de McLean ha logrado eclipsar su brillantez ( ni Vincent ni Empty Chairs se asoman siquiera a igualarla ).
Es más, resulta chocante que para más de cincuenta artistas sea una de las canciones más influyentes y favoritas de cuantas harán escuchado y no se encuentre entre la lista de las 500 mejores canciones según la revista Rolling Stone. Cuestión de prioridades
En mi caso este tema supuso un impacto brutal por su dinamismo, elegancia y capacidad de transmitir buen rollo ( aunque se me escapaba toda su dimensión en cuanto a significado dado lo extensísimo de su letra).
No obstante esta canción que resucitó en gran parte el rock cuando parecía muerto será recordada por la
memoria colectiva como una amalgama de sabores y sonidos enlatados en ocho insuperables minutos difíciles de igualar.

A long, long time ago
I can still remember how that music used to make me smile
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And maybe they’d be happy for a while

But February made me shiver
With every paper I’d deliver
Bad news on the doorstep
I couldn’t take one more step

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride
But something touched me deep inside
The day the music died

[Chorus:]
So bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 1]
Did you write the book of love
And do you have faith in God above
If the Bible tells you so?
Now do you believe in rock and roll?
Can music save your mortal soul?
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
‘Cause I saw you dancin’ in the gym
You both kicked off your shoes
Man, I dig those rhythm and blues

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck
But I knew I was out of luck
The day the music died

[Chorus:]
I started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 2]
Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone
But that’s not how it used to be
When the jester sang for the king and queen
In a coat he borrowed from James Dean
And a voice that came from you and me

Oh, and while the king was looking down
The jester stole his thorny crown
The courtroom was adjourned
No verdict was returned

And while Lenin read a book on Marx
The quartet practiced in the park
And we sang dirges in the dark
The day the music died

[Chorus:]
We were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 3]
Helter skelter in a summer swelter
The birds flew off with a fallout shelter
Eight miles high and falling fast
It landed foul on the grass
The players tried for a forward pass
With the jester on the sidelines in a cast

Now the halftime air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune
We all got up to dance
Oh, but we never got the chance

‘Cause the players tried to take the field
The marching band refused to yield
Do you recall what was revealed
The day the music died?

[Chorus:]
We started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 4]
Oh, and there we were all in one place
A generation lost in space
With no time left to start again
So come on, Jack be nimble, Jack be quick
Jack Flash sat on a candlestick
‘Cause fire is the devil’s only friend

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage
No angel born in Hell
Could break that Satan’s spell

And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite
I saw Satan laughing with delight
The day the music died

[Chorus:]
He was singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Outro]
I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news
But she just smiled and turned away
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before
But the man there said the music wouldn’t play

And in the streets, the children screamed
The lovers cried and the poets dreamed
But not a word was spoken
The church bells all were broken

And the three men I admire most
The Father, Son and the Holy Ghost
They caught the last train for the coast
The day the music died

[Chorus:]
And they were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Chorus:]
They were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I
die.

Blind Melon : No Rain

Hoy os contaremos la historia de una banda atípica para su tiempo, con un cantante de personalidad arrolladora pero con profundas adicciones que acabaron con él y con la propia banda, con un estilo muy arraigado en el folk rock de finales de los sesenta y principios de los setenta, con un disco de debut y un vídeo protagonizado por una Bee Girl (Niña Abeja), que les catapultó a la fama y con un par de canciones absolutamente inolvidables.

Estamos hablando de Blind Melon, grupo formado en Los Ángeles en 1990 por cinco forasteros emigrados para buscar la gloria en California: el guitarrista Rogers Stevens, el bajista y compositor Brad Smith y el batería Glen Graham, todos oriundos de West Point, Mississippi; el guitarra rítmica Christopher Thorn, procedente de Pennsylvania; y por último el cantante Shannon Hoon, nativo de Lafayette, Indiana y amigo de la infancia de Axl Rose ( lo que le sirvió para colaborar con G´N´R haciendo las segundas voces de la maravillosa Don´t Cry en 1991).

Es así como a Blind Melon (nombre extraído de los hippies de Mississippi y de un personaje de los cómicos Cheech & Chong), tras grabar una maqueta de cuatro canciones titulada The Goodfoot Workshop (1991), les fichó Capitol Records, los cuales les sugirieron trasladarse a Durham, Carolina del Norte, para grabar su álbum de debut, el homónimo Blind Melon (1992), bajo la producción de Rick Parashar -famoso por haber producido el maravilloso Ten de Pearl Jam-.

Con el primer single, Tons of Home, no obtuvieron mucha repercusión, pero fue No Rain y su vídeo anteriormente mencionado el que un año después se situaría como número 1 en listas americanas y canadienses y supondría una vuelta al folk retro y setentero en plena vorágine grunge. El disco contiene otras joyas como el cuarto single y segunda canción en importancia de su repertorio, Change, de la que os dejamos el vídeo y también destacaríamos la sutil I Wonder, Drive y Time

Todo iba sobre ruedas para la banda: conciertos, giras de teloneros con The Rolling Stones, portada de la revista Rolling Stone (valga la redundancia) y un nuevo disco titulado Soup (1994), producido por Andy Wallace, que aunque más flojo que el anterior, les sirvió para que les incluyeran una versión de Out of The Tiles en el disco tributo a Led Zeppelin titulado Encomium (1994). También merece la pena el single Galaxie. Su techo llegó cuando fueron invitados aparticipar en el festival de Woodstock de 1994 para conmemorar el 25 aniversario de su primera edición. Os dejamos la actuación entera de tan memorable evento.

El 21 de octubre de 1995 todo cambió drásticamente para Blind Melon cuando, antes de un concierto en Nueva Orleans,  Shannon Hoon fue encontrado muerto en la parte de atrás del autobús de la banda. La autopsia determinó sobredosis de Cocaína. La banda decidió seguir adelante sin Hoon, pero ya nada fue lo mismo, les faltaba la magia, el carisma y la identidad que les daba su frontman. No obstante, en 1996 decidieron publicar un álbum de rarezas, versiones de gente como Lennon o Steppenwolf  y demos al que titularon Nico, el nombre de la hija de Shannon Hoon que tan solo contaba con trece semanas de vida cuando su padre falleció y a la cual fueron destinados los ingresos por ventas y promoción del disco.

Ver imagen original

Tras un parón obligado por las circunstancias, los miembros de la banda comenzaron a emprender proyectos al margen de Blind Melon, como la banda Unified Theory,  formada por Thorn y Smith. No es hasta 2006 cuando se reúnen para editar nuevo material con el nuevo disco For My Friends (2008), ya con un nuevo cantante, Travis Warren, y con canciones bastante aceptables  como Make a Difference o Harmful Belly, pero sin llegar al nivel mostrado con Hoon.

A partir de aquí, alguna gira ocasional, varios bolos en programas y festivales y poco más. Resulta obvio que el sello de la banda lo ponía la personalidad y timbre único de Hoon, si bien compositiva y musicalmente el grupo era liderado por Thorn y Smith. Blind Melon nos dio momentos realmente sublimes sobre todo en su debut con temas muy bien construidos y de guitarras melódicas como No Rain, con un mensaje muy sesentero, con parte de la filosofía hippie recogida en su idiosincrasia y con un estilo que les hizo únicos en su momento y que bandas posteriores quisieron emular con escaso éxito.

All I can say
Is that my life is pretty plain
I like watchin’ the puddles gather rain
And all I can do
Is just pour some tea for two
And speak my point of view
But it’s not sane,
It’s not sane

I just want some one to say to me,
“I’ll always be there when you wake.”
You know I’d like to keep my cheeks dry today
So stay with me and I’ll have it made

And I don’t understand why I sleep all day
And I start to complain
That there’s no rain
And all I can do is read a book to stay awake
And it rips my life away,
But it’s a great escape
Escape… escape… escape…

All I can say
Is that my life is pretty plain
You don’t like my point of view
You think that I’m insane
It’s not sane… it’s not sane.

I just want some one to say to me,
“I’ll always be there when you wake.”
You know I’d like to keep my cheeks dry today
So stay with me and I’ll have it made

And I’ll have it made
And I’ll have it made
And I’ll have it made oh no no no
You know I’m really gonna
Really gonna
Have it made
And I’ll have it made
Ah ah ah ah, ah ah ah ah, ah ah ah ah

Stealers Wheel: Stuck In The Middle With You

En ciertas ocasiones, hay canciones que triunfan o son muy importantes en su momento, se llevan premios, parabienes, el aplauso de la crítica y arrasan en listas y ventas. Pero luego va pasando el tiempo y se van quedando enteradas en el olvido de los viejos discos del trastero, empolvados y mudos… Hasta que alguien los rescata y los vuelve a poner en el candelero.
Qué mejor medio que el cine para que eso ocurra : una buena escena aderezada con la canción afortunada, elegida por un director melómano y con buen gusto, junto a unas compañeras aceptables de banda sonora lo puede llegar a conseguir.

Exactamente esto es lo que logró el gran Rescatador de temas antiguos y mejor director de cine Quentin Tarantino cuando en su película de debut, la mítica Reservoir Dogs (1994), reunió una soberbia colección de temas que le encantaron en su infancia y los incluyó no sólo en el score, sino que los hizo protagonistas de la misma, llegando al extremo de contar su historia a través de la emisora de radio que pone la canción: ” Joe Egan y Gerry Rafferty eran conocidos como Steelers Wheel cuando grabaron este tema dylanesco al mejor estilo pop en abril de 1974. Llegaron al número 5″, narra el locutor K Billy de la ficticia emisora sintonizada por el Señor Rubio o Mr. Blond (Michael Madsen ), mientras tortura y mutila a un policía ensangrentado.

Lo que no dice es que este dúo (completado como banda con Rab Noakes, Rod Coombs y Tony Williams) tuvo mucho éxito con el disco homónimo que recogía este tema, en el que se encontraban otras perlas como Late Again o I Get By.

Posteriormente publicaron otro álbum que pasó sin pena ni gloria y después Gerry Rafferty emprendió su carrera en solitario dejando al pobre Egan en la estacada (ironías de la vida, en inglés esa expresión se traduciría como Stuck in The Middle…)

Este tema, que fue producido por Leiber y Stoller ( los que le componían las canciones a Elvis en sus inicios) y editado por el sello A & M, fue grabado en 1972 en los Apple Studios de Londres, aunque no saldría editado hasta dos años después. En su reedición de 1994 tuvo muchísima repercusión apareciendo en series de televisión y anuncios de los que os dejamos unas muestras.

Otro apartado de mención respecto a este tema es el de las versiones, las cuales han sido múltiples y muy exitosas como por ejemplo, la de The Jeff Healey Band de 1995; la de la voz preciosa de Louise en 2001; la del crooner moderno Michael Bublé en 2007 o la adaptación de los Eagles of Death Metal, Stuck In The Metal With You, aunque también os dejamos con la Original de Stealers Wheel… Cuarenta años después.

Lamentamos no poder ofrecer el vídeo original por estar vetado por YouTube.
En cualquier caso este tema se ha ganado por derecho propio inmortalidad en forma de perennidad musical en una canción que pretendían ser un hit de verano ( con una temática desenfadada acerca de borracheras, encuentros y desencuentros y algún que otro desengaño) y se convirtió en el hilo musical de una de las escenas más famosas de la historia reciente del cine.

Well, i don’t know why i came here tonight. i got a feeling that something
ain’t right.
i’m so scared in case i fall off my chair and i’m wondering how i’ll get
down those stairs.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
yes, i’m stuck in the middle with you and i’m wondering what it is i
should do.
it’s so hard to keep this smile from my face, losing control, i’m all over
the place.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
well, you started off with nothing and you’re proud that you’re a
self-made man.
and your friends they all come crawling, slap you on the back and say,
please, please.
stuck in the middle with you and i’m wondering what it is i should do.
is it cool to go to sleep on the floor? i don’t think that i can take it
anymore.
clowns to left of me, jokers to the right, here am i stuck in the middle
with you.
well, you started off with nothing and you’re proud that you’re a
self-made man.
and your friends they all come crawling, slap you on the back and say,
please, please.
stuck in the middle with you, yes i’m stuck in the middle with you.

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats : S.O.B.

Una de las pruebas más difíciles que nos pone la vida es la tentación, ese sentimiento de caer en lo que nos es perjudicial porque nos va a reportar un beneficio pasajero, aunque sepamos positivamente que el daño es mucho más duradero y la adicción a esa sensación de autodestrucción inconsciente es absolutamente irrefrenable.
Cuando ya no se puede controlar esa adicción (al alcohol, al sexo , a las drogas o a todo a la vez), el comportamiento se vuelve errático, bipolar : por un lado pedimos ayuda para encontrar el camino adecuado en el laberinto de nuestra confusion, pero por el otro una voz interna nos incita s seguir enfangándonos y hundiéndonos más en la espiral de la confusión.

Es en este contexto en el que se desarrolla el bombazo soul rock titulado S.O.B. ( siglas de Son of a Bitch, expresión que no necesita traducción) firmado por el ínclito soul man blanco de Missouri, Nathaniel Rateliff y su banda The Night Sweats, a saber: Joseph Pope III, Patrick Meese, Luke Mossman, Mark Shusterman, Wesley Watkins ( el único componente afroamericano) y Andy Wild, quienes mezclan soul, gospel, country, folk ,Indie y rock en una amalgama de matices que sin perder su esencia retro, da un paso hacia la innovación estilística, a modo de un Van Morrison bañado en bourbon y jugando a ser un personaje de Oh Brother!.

S.O.B . es el primer single de su recién estrenado álbum Nathaniel Rateliff & The Night Sweats (2015), editado nada menos que por Stax Records, la mítica discográfica de Memphis que tantas glorias le dio al soul. La producción corre a cargo de Richard Swift– que también ha trabajado con The Arcs y con The Black Keys– y el resultado es un cañonazo fresco de mestizaje de todos los estilos de la América profunda, con perlas como Look It Here, la maravillosa I Need Never Get Old ( canción por la cual les conocí el año pasado escuchando Radio 3), y este S.O.B.
Hijo de puta, dame de beber! Un párrafo central brutalmente exaltado al que precede un coro gospel muy bien traído y que engancha con el trallazo del estribillo en el que se desencadena frenéticamente un ritmo muy bien dibujado en el estupendo vídeo clip carcelario de promoción del single (que tiene la pinta de ser todo un homenaje a Johnny Cash y su recital en Folsom Prison)

Os dejamos varias actuaciones de la banda en directo y un par de canciones del disco, las ya mencionadas I Need Never Get Old y Look It Here.

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats. Gran descubrimiento que ha conseguido paliar mis tedios veraniegos y que supone una vuelta de tuerca en la aportación del soul y el  gospel, de la música de raíces en definitiva, dentro del panorama actual.

I’m gonna need someone to help me
I’m gonna need somebody’s hand
I’m gonna need someone to hold me down
I’m gonna need someone to care
I’m gonna writhe and shake my body
I’ll start pulling out my hair
I’m going to cover myself with the ashes of you
And nobody’s gonna give a damn

Son of a bitch, give me a drink
One more night escaping me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away

Now for seventeen years I’ve been throwing them back
Seventeen more will bury me
Can somebody please just tie me down
Or somebody give me a goddamn drink

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Hey, Yeah now

My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was aching, hands are shaking
Bugs are crawling all over me

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Son of a bitch, give me a drink
Son of a bitch
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Yeah ah

Passenger : Let Her Go

Ahora que me pongo a escribir sobre esta canción, me da por pensar en lo mucho que me gustaban las radio fórmulas cuando empecé a interesarme por la música, allá por el 85-86, con 12 o 13 primaveras; estaba absolutamente enganchado a los 40 Principales y a Cadena 100. No sé si será tanto porque luego me fui haciendo más exigente y selectivo en mis gustos o porque – más bien esto último-, la colección de canciones e intérpretes que se emitían en las mismas empezó a dejar de interesarme o directamente a dejar de gustarme. El hecho es que fui abandonando totalmente su escucha hasta el punto de que no las oigo de no ser ocasionalmente, ya que pienso que poco bueno me tienen que ofrecer las ondas hertzianas en el ámbito musical ( excepto, claro está, la excepcional parrilla habitual de Radio 3 y las cuarenta o cincuenta canciones que se repiten sin cesar en Rock FM: un poco de más variedad no hace daño a nadie).
Sin embargo, de vez en cuando surge algún destello de brillantez musical en dichos medios que resultan impagablemente gratificantes al descubrir que aportan cosas nuevas o al menos válidas a tu bagaje musical. Vaya, que de vez en cuando oyes canciones en los cuarenta y te gustan.
Uno de los dos casos en los que esto me ha sucedido últimamente ( el otro lo contaré más adelante), es un tema cargado de sensibilidad, elegancia, savoir faire y estilo propio: me estoy refiriendo al exquisito Let Her Go, segundo sencillo del tercer disco del cantautor británico Passenger (alias artístico de Mike Rosenberg), titulado All The Little Lights, publicado en julio 2012 a ravés del sello Embassy of Music, –propiedad de la Warner Bros.- y grabado en los estudios Linear Recordings, valiéndose para ello de músicos como Stu Larsen,  Georgia Mooney,  Stu Hunter,  Cameron Undy y  Glenn Wilson.

 

Let Her Go no comenzaría a ser popular hasta 2013 pero la verdad es que ha arrasado en listas, siendo número 1 nada menos que en 14 países, y todo porque un DJ holandés la comenzó a pinchar en su emisora, habiendo vendido solo el single más de 6 millones de copias hasta la fecha y siendo nominado  a mejor canción del año por  los  prestigiosos Brit Awards.

La letra, sencillamente magistral, trata del síndrome del perro del hortelano, de no valorar lo que tenemos hasta que lo perdemos, de que a veces nos tiene que pasar que alguien se vaya o lo dejemos ir para que realmente nos demos cuenta del error cometido. Me quedo con la frase Only Hate The Road When You´re Missing Home… genial. Estos fantásticos créditos, unidos a una excepcional aunque sencilla orquestación a base de una línea inicial de sintetizador y una guitarra acústica llevando el peso del ritmo, construyen una melodía que se pega pero no empalaga, rematando la faena la voz personal, un tanto nasal hasta el punto de parecer que quien canta es de raza negra  ( a medio caballo entre James Blunt y el cantante de los Fine Young Cannibals, Roland Gift), y con un gusto y talento fuera de lo común que ya se compara con cantautores de Folk Británico como David Gray o Sam Beam. Os Dejamos aquí un par de videos de actuaciones suyas en el festival de Spotify en Amsterdam y una actuación en las calles de Tel-Aviv, volviendo a sus orígenes de músico urbano.

Se puede decir  que Let Her Go es ya un clásico de nuestro tiempo, una balada con mayúsculas que ya ha empezado a dejarse oir en otros ámbitos como en la TV (Cuatro la tiene como promoción de alguna serie) y ya han empezado a hacerse covers a mansalva, de los cuales he rescatado un par como muestra.

¿Quién le iba a decir al señor Rosenberg hace tres años, asiduo del metro de Londres – de ahí lo de Passenger- que una de sus canciones iba a tener un éxito de dimensiones estratosféricas y que e iba a cambiar la vida por completo?.
La verdad es que es un éxito a todas luces justificado, trabajado y merecido, ya que solo basta indagar un poco en el resto del material de Passenger ( no os perdais Holes o What You´re Thinking junto a Josh Pyke) para reconocer que estamos ante un pedazo de artista.

Well you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

Staring at the bottom of your glass
Hoping one day you’ll make a dream last
But dreams come slow and they go so fast
You see her when you close your eyes
Maybe one day you’ll understand why
Everything you touch, surely dies

But you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go

Staring at the ceiling in the dark
Same old empty feeling in your heart
‘Cause love comes slow and it goes so fast
Well you see her when you fall asleep
But never to touch and never to keep
‘Cause you loved her too much and you dive too deep

Well you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go
Oh oh oh no
And you let her go
Oh oh oh no
Well you let her go

‘Cause you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go

‘Cause you only need the light when it’s burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you’ve been high when you’re feeling low
Only hate the road when you’re missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

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Jim Croce: I Got A Name

Tras un largo periodo sin publicar absolutamente nada, por muchos motivos y por  ninguno en especial, hoy nos lanzamos a reanudar nuestra aventura bloguera cambiando un poco el formato que veníamos siguiendo de publicar la historia de cada grupo escogiendo una canción del mismo. A partir de ahora y en parte debido a la cantidad de entradas dedicadas a los artistas o bandas ( más de 600 ), el protagonismo será de la canción, independientemente del artista o grupo que lo interprete.

En cuanto a la periodicidad de publicación, procuraremos espaciar lo menos posible los posts, aunque no aseguramos la cadencia diaria de antaño. Sí que seguiremos con las secciones que veníamos desarrollando como la de las ciudades del Rock, los mejores discos en directo o la de cine y música, añadiendo alguna más a corto plazo.

La canción que nos ocupa hoy es la deliciosa e intensa I Got A Name, una de las obras maestras del efímero cantautor folk-rock italoamericano de Filadelfia  Jim Croce, publicada a modo póstumo el 21 de septiembre de 1973 ( justo un día después del fatídico accidente aéreo que se lo llevó), dentro del disco homónimo-también publicado post mortem-, y primer single del mismo, escrita por Norman Gimbel y Charles Fox en lo que comenzaba a ser el resurgir de una incipiente y prometedora carrera musical.

Este tema, muy célebre en su época y que consiguió alcanzar el número 3 en la US Top Box 100 americana y el 5 en listas canadienses, también fue popularizado en su día por pertenecer a la banda sonora del film The Last American Hero de 1973 (aquí traducida como Lo Importante es Vencer), protagonizado por Jeff Bridges.

Además sería rescatado por ulteriores películas como El Invencible de 2006, con Mark Wahlberg ( que narra la historia del jugador de los Philadelphia Eagles Vincent Papale) y sobre todo la magnífica Django Desencadenado (2012), del sublime Quentin Tarantino, admirador confeso de Jim Croce.

Centrándonos ya en la canción en sí, Croce ejecuta con su voz nasal pero con mucha sensibilidad (en cierto modo un Elton John a la americana) un tema que habla de identidad (I Got a Name), del orgullo de su progenitor y de su deseo de cumplir el sueño que su padre no pudo acometer. Temática lógica viniendo de un Jimmy que tuvo que buscarse la vida ejerciendo como camionero después de que se le cerraran muchas puertas en su primera etapa como cantante (entre 1966 y 1971), y que gracias a ese período pudo organizarse, centrarse en la composición y plasmar sus vivencias con sus seis cuerdas y su talento innato.
La letra prosigue en su segunda estrofa hablando de su canción (I got a song), de lo que quiere mostrar al mundo y de lo que ha tenido que luchar para ello, sucediéndole una tercera parte donde comparte su sueño (I Got A dream), un sueño que le lleva a aprovechar el momento y a acariciar con los dedos la ansiada popularidad y reconocimiento que tanto se le resistieron y de los que empezaba a gozar cuando  le sobrevino el fatal desenlace con tan solo 30 años de edad.
En mi opinión, I Got a Name representa lo mejor del repertorio de Croce junto a Operator (que narra sus vivencias en la carretera con su camión), la triste pero intensa You Don´t Mess Around With Jim, Thursday, Party Time o la espectacular Bad Bad Leroy Brown (que inmortalizaría a su manera Frank Sinatra).
Además supone un punto de intersección entre los cantautores de los primeros setenta como Nilsson, John Denver o Don Mc Lean y sus sucesores Springsteen, Bob Seger o John Cougar Mellencamp, de los que nacería el estilo Heartland (rock con tintes country y temática realista, urbana e industrial).
Para terminar rescatamos una actuación de Jim Croce del año 1973 en la TV Americana interpretando I Got a Name, uno de los escasos documentos audiovisuales que se conservan de esta canción, acompañado por piano y guitarra rítmica, derrochando entusiasmo y transmitiendo una imagen de Working Class Hero que sería heredada por muchos de sus sucesores.

I Got A Name supone un soplo de aire fresco, un canto a la reafirmación personal, un aquí estoy yo y que me quiten lo bailao, una oda a la esperanza y a la autoestima y un homenaje a la figura paterna que sacrifica su sueño porque sus hijos cumplan el suyo.  Jim Croce, injustamente olvidado por la industria, o al menos no lo suficientemente valorado, ejecutó un pedazo de tema inspirador de grandes empresas y que siempre que lo escucho me remonta irremediablemente el día.

Like the pine trees lining the winding road
I got a name
I got a name
Like the singing bird and the croaking toad
I got a name
I got a name
And I carry it with me like my daddy did
But I’m living the dream that he kept hid
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
Like the North wind whistling down the sky
I got a song
I got a song
Like the whip-poor-will and the baby’s cry
I got a song
I got a song
And I carry it with me and I sing it loud
If it gets me nowhere, I’ll go there proud
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
And I’m gonna go there free
Like the fool I am and I’ll always be
I got a dream
I got a dream
They can change their minds but they can’t change me
I got a dream
I got a dream
I know I could share it if you want me to
If your going my way I’ll go with you
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by
Moving me down the highway
Rolling me down the highway
Moving ahead so life won’t pass me by