El Eterno Padrino del Soul


James Brown. Nacido James Joseph Brown un 3 de mayo de 1933 en Barnwell, Carolina del Sur, está considerado como uno de los más grandes intérpretes de Soul y funk de la historia contemporánea de la música. Un ser arrollador, indescriptiblemente embaucador en cuanto a ritmo y talento dose refiere con un don innato y salvaje, con una voz desgarradora y con un timbre peculiar y reconocible, supuso un auténtico soplo de aire fresco en un tiempo donde los cantantes se limitaban a cantar. Brown fue todo un showman, bailarín, intérprete, orador de sermones al modo gospel que le vio nacer, en definitiva un crack, lo que le valió el acertado sido apelativo de El Padrino del Soul, aunque también se le conoce por otros apelativos como Mr. Dynamite ( sobran las explicaciones), The Hardest Worker In Music ( Más de ochenta discos le contemplan, siendo sin duda el músico más prolífico de la Historia) o El Creadorde l funk, ya que dotaba a sus canciones de un ritmo sincopado y continuo más orientado las pistas de baile, todos los instrumentos concentrados en generar un cierto ritmo, a expensas de la melodía. Con la pléyade grandes e improvisadores músicos de los que se rodeó Brown, su estilo único e irrepetible se pouplarizó de tal manera que llegó a gobernar la primera mitad de los setenta y apartó al soul de las listas de éxitos, teniendo que reconvertirse sus intérpretes hacia algo más parecido a lo que Brown proponía.
Pero Brown, no sólo brillaba en los estudios: en el escenario era una auténtica bomba de relojería, con sus poses, sus movimientos, sus frenéticos bailes y su carisma que lo inundaba todo, de hecho artistas como Mick Jagger, Prince o el mismísimo Michael Jackson reconocieron ganar estado incluidos por sus movimientos y sus danzas frenéticas. Aparte de eso, decir que llegaba a dar hasta 300 conciertos al año en sus mejores momentos, que si lo multiplicáramos por sus cincuenta años de carrera nos daría una cifra absolutamente mareante.
Como resumir su discografía sería una tarea harto dificl, pasaremos a seleccionar sus diez mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Licking Stick Licking Stick, Say It Loud I’m Black And I’m Proud!, Super Bad, Papa’s Got a Brand New Bag, Cold Sweat, It’s a Man’s Man’s Man’s World, Get Up (Sex Machine), I Got The Feeling, Living in America y la enorme I Got You (I Feel Good).
Canciones trepidantes, intensas, salvajes, sensuales, profundas, emotivas, llenas de soul, de gospel, de funky, fabricadas por un genio que apadrinó el soul y parió el funk y, uno de los más grandes artistas que dio la música, reverenciado, idolatrado, llevado al cine, encumbrado y vilipendiado…el mito negro de la música.
I feel Good…!

El Bombardero Groovie


The B-52’s. Grupo norteamericano formado en 1976 en Athens, Georgia, por el cantante masculino Fred Schneider, la solista femenina, tecladista y bajista Kate Pierson, la cantante corista y percusionista Cindy Wilson, y el guitarrista y multiinstrumentista Keith Strickland, ( mencionando también a Ricky Wilson, el hermano mayor de Cindy, fallecido en 1985) destacando por practicar un estilo muy atractivo y bailable, con coros constantes de sus voces femeninas, sustentando la línea principal con el parafraseo casi rapeado o sermoneado de Schneider, con un riff muy funky pero también bebiendo de fuentes new wave y pop rock, y también música surf,pero sobre todo con una estética retro muy sesentera que se puso absolutamente de moda y que enganchó a otros grupos que les quisieron imitar en su pose y glamour.
Su debut musical se produce en 1977 con su álbum homónimo The B-52’s, suponiendo un auténtico soplo de aire fresco en el panorama del momento, gobernado despóticamente por el punk rock neoyorquino, y curiosamente se estrenarían con su primer single, Rock Lobster, que les daría una reputación encomiable que les acabaría abriendo las puertas de prestigiosos clubs de conciertos como el mítico CBGB, acompañado de su cara B, el también famoso 52 Girl.
Ya asentados en el show business y su correspondiente circuito de conciertos, The B-52’s siguen publicando álbumes- Wild Planet (1980), Whammy! (1983) y Bouncing Off The Satellites (1986)- así como EPs, – Party Mix y Mesopotamia (1982), hasta llegar a su verdadera consagración y baño de celebridad con su discazo Cosmic Thing (1989), el cual llegó al número 1 en su país natal gracias a auténticas joyas fiesteras y generacionales como este Love Shack, una de las canciones que más veces he oído en los bares por la noche, dinámica, con clase, ritmo y mucho feeling. La acompañan en el LP Channel Z, Roam, Bushfire o la homónima Cosmic Thing.
Este espaldarazo les ayudó a grabar un Grandes Éxitos y catapultó a Kate Pierson a imbuirse en proyectos paralelos con sus paisanos de R.E.M. en la festiva y simpática Shinny Happy People o cambiando de palo completamente al lado de Iggy Pop en la intensa Candy.
Con Good Stuff (1992) se vuelven más previsibles repitiendo la fórmula que les dio la fama, y posteriormente se dedican a hacer bolos por doquier, participar en bandas sonoras como Los Picapiedra con la canción Meet The Flintstones, además de sacar grandes éxitos que les rentan abundantemente debido a la pléyade de fans incondicionales que atesoran.
No obstante en 2008 vuelven a publicar un LP tras dieciséis años, Funplex, renovando sonido pero no su estilo, inigualable, carismático, rítmico y cadencioso, con multitud de recursos vocales e instrumentales que hacen de The B-52′ s ( cuyo nombre procede de un bombardero norteamericano de la segunda guerra mundial pero también se usaba para denominar los gigantescos peinados cardados de las chicas de la época y que tanto Cindy como Kate lucían), una de las mejores bandas norteamericanas de su generación, con su música hecha a la medida para fiestas y celebraciones y con un felino absolutamente groovie.
The Love Shack Is A Little Old Place Where…We Can Go Together…Love Shack Baby…!

La Historia de la Negra Betty


Ram Jam. Banda estadounidense formada en 1977 en Nueva York por el guitarrista, compositor y cantante procedente de The Lemon Pipers, Bill Bartlett, junto a Mike Scavone a la voz secundaria, Howie Arthur Blauvett al bajo y Pete Charles a la batería, los cuales son considerados como una de las más conocidas bandas One Hit Wonder, es decir, de un solo éxito.
Y es que este Black Betty que Bartlett se sacó de la chistera es todo un himno de finales de los setenta, con elementos blues ( lo sacó de una composición del mítico Leadbelly y lo arregló), con guitarra eléctrica con tientes metal y ritmos que hacían presagiar un toque dance, con brutales cambios de ritmo pseudo progresivos y muy influidos por bandas como Grand Funk Railroad o The Who.
Para interpretar esta obra maestra, Bartlett inicialmente utilizó a los miembros de su anterior banda, Starstruck, como el bajista David Goldflies y el organista Bob Nave, aunque la gente de su propia discográfica, TruckStar Records, le aconsejó que formara un grupo para adquirir mayor popularidad con la canción. Y eso fue lo que hizo, creó Ram Jam junto con los arriba mencionados e incluyó Black Betty dentro del disco debut homónimo Ram Jam, aunque mantuvo la grabación original de su éxito en la que tocaban los miembros de Starstruck, juntándola con otros temas genuinos de Ram Jam y muchísimo menores como Let It All Out, Keep Your Hands On The Wheel o Right On The Money, convirtiéndose en un éxito, al contrario de su siguiente álbum, Portrait Of The Artist As A Young Ram ( inspirado en un libro de James Joyce)que contenía las modestas The Kid Next Door, Wanna Find Love o Turnpike. Después de este fracaso comercial, Bartlett abandonó para seguir en solitario, siendo sustituido por el guitarrista Jimmy Santoro, con el cual hicieron la gira y un recopilatorio en 1990.
Black Betty fue el único éxito de la banda y todo un fenómeno, sonaba a todas horas en todos lados, pegando fuerte en listas y obteniendo buenos resultados en Australia, UK y los States, ha sido utilizado para campañas de publicidad, en películas como Blow (2001) de Ted Demme, incluso fue criticada y amenazada de ser censurada por sus contenidos supuestamente racistas, aunque Bartlett negara esa intención en los créditos.
Sea como fuere, Black Betty ( que no Ram Jam) permanece como uno de los himnos del rock and roll, siendo referencia en recopilatorios, programas revival y en radio fórmulas como Rock Fm, y supone un clarísimo ejemplo de canción que supera y hace olvidar a la banda que la ejecuta, como otra grandísima canción llamada My Sharona a cargo de ….mmmm…. Ah sí…The Knack.
Whoa Black Betty (Bam- Ba-Lam)…!

Ciudades del Rock #19: Berlín


Berlín. Antigua capital prusiana que para bien o para mal ha sido protagonista de los sucesos más luctuosos y abominables de la historia moderna de Europa. Esta metrópoli de 3,5 millones de habitantes, la quinta de Europa actualmente, ha sufrido esplendores decimonónicos jnto a su vecina Postdam invasiones napoleónicas contra las huestes de Bismarck, particiones, repartos, saqueos, y sobre todo, el drama de ser el epicentro del conflicto post bélico entre el capitalismo de Occidente y el comunismo de la Europa del Este: la Guerra Fría y su muro partieron el corazón berlinés y la nación alemana en dos, aunque sus propios habitantes lo derribarían un 9 de noviembre de 1989, siendo actualmente símbolo de reunificación y recuperando su condición de capital de la Alemania Unificada y Europeísta.
Musicalmente hablando, Berlín tiene un bagaje muy importante ya en el periodo de entreguerras con la famosísima Marlene Dietrich, Gabi Novak, Charlotte Ander, Annemarie Hase o el gran austro-húngaro Leo Koffler. En los últimos sesenta y primeros setenta muchos artistas se inspiraron en Berlín o fueron a grabar allí, como David Bowie, Iggy Pop, Lou Reed o Brian Eno, siendo otros como Nico, cantante de The Velvet Underground o la surrealista y punk Nina Hagen y Rio Reiser con sus Ton Steine Scherben.
Tenemos un fenómeno a finales de los setenta que marcó la pauta en Alemania: el llamado Krautrock, fusión del jazz, rock progresivo y alternativo, con bandas como Can, Cluster, Tangerine Dream, Neu!, Ash Ra Tempel, sus herederos The Notwist, los maravillosos Kraftwerk o los industriales  Einstürzeunde Neunbaten y los post punk Die Toten Hosen. En los ochenta tenemos otra corriente como es la Deutsche Neue Welle, con grupos pop de corte techno como los famosísimos Nena, la cantante Sandra, Peter Schilling, Trio con su Da Da Da,  los célebres Alphaville o los techno moñas Modern Talking.
Pero el gran fenómeno de la música alemana lo tenemos en el Heavy Metal o Hard Rock, con super bandas como los inmortales Scorpions de Hannover, los Accept de Udo, los UFO (aunque la mayoría de sus miembros eran británicos) y MSG de Michael Schenker, Los thrash metal Kreator, Grave Digger, Sodom y Destruction y los grandísimos reyes del Power Metal Helloween, con sus acólitos Running Wild,  Blind Guardian Gamma Ray.
De los noventa en adelante los auténticos amos de la escena alemana son los industriales Rammstein, pero también tenemos interesantes bandas y propuestas como los Indies Wir Sind Helden, el rapero Bushido, Die Ärzte, el DJ Real McCoy, los rockeros Beatsteaks, el folk metal de In Extremo, el reggae y hip hop de Culcha Candela,  el indie rock de Gods of Blitz y Not Called Jinx, el dúo electro punk Stereo Total , los niñatos Tokyo Hotel o los darkwave Pink Turns Blue, entre muchísimas otras bandas de la emergente escena berlinesa.
Y es que la ciudad del oso, de la Berlinale, de la Puerta de Brandeburgo y de los dos ejes en la Guerra Fría sigue manteniendo su estatus de ciudad aglutinadora de tendencias y movimientos, desprendiendo una magia creativa que nos deja resultados musicales realmente asombrosos.

El Inefable Jeff


Jeff Beck. Nacido Geoffrey Arnold Beck en Wallington, Greater London, UK, un 24 de junio de 1944, está considerado como uno de los más grandes guitarristas del Rock, aunque siempre ha sido muy difícil encasillarle en un único género, de ahí el adjetivo inefable: que no puede ser explicado con palabras, bien por tener cualidades excelsas o por ser sutil y difuso. Esta definición encaja a la perfección con su personalidad agitada, convulsa e inquieta, buscando siempre nuevos proyectos y metas, así como nuevos sonidos y técnicas a las seis cuerdas – está considerado como uno de los pioneros del Wah Wah-. Jeff Beck comenzó su singladura musical como apoyo rítmico de Lord Sutch, quien le puso en contacto con un grupo emergente que acaban de perder a su guitarrista principal ( The Yardbirds y Eric Clapton) coincidiendo en dicha banda con otro ídolo como Jimmy Page y permaneciendo en la formación desde 1965 hasta finales del 66, con los que grabaría dos discos (Having a Rave Up y Yardbirds) para posteriormente largarse a buscar fortuna por su cuenta. En 1967 se abre otro capítulo en su azarosa vida al crear The Jeff Beck Group con un elenco de lujo: Rod Stewart a la voz, Ronnie Wood a la rítmica, Nicky Hopkins a los teclados y Mickey Waller ( sustituyendo a Aynsley Dunbar) a la batería. Tras la marcha de Stewart y Wood a The Faces, Beck disuelve el grupo en 1970, y tras un accidente de moto que le tiene apartado de los focos casi dos años, vuelve en 1972 para juntarse con dos ex miembros de Vanilla Fudge y Cactus para formar Beck, Bogert & Appice, aunque, – como casi siempre pasaría con el bueno de Jeff-, el efímero grupo duraría solamente un año. En 1975, Beck resurge con Blow By Blow, con producción de George Martin, y colabora con Jan Hammer para hacer su mejor álbum en mi opinión, Wired (1976), tras lo cual emprendería una gira durante un año con el grupo de Hammer. Tres años de silencio precedieron a su siguiente trabajo There & Back y a partir de ahí comienza a destacar más por sus colaboraciones ( con Mick Jagger o con Jon Bon Jovi en su disco en solitario, Blaze of Glory), volviendo a resurgir tras un largo silencio en 1999 cuando obtuvo un Grammy por su canción instrumental Dirty Mind. A partir de aquí, Beck comienza a experimentar con sonidos instrumentales tan de moda en la época con Steve Vai, Joe Satriani o Yngwie Malmsteen, siendo aclamado como uno de los más grandes e imitado en su estilo personal e intransferible con la Fender Stratocaster. Para terminar, haremos una lista de las diez mejores canciones de Jeff Beck de peor a mejor en orden descendente: A Day In The Life, Going Down, She’s a Woman, Cause We’ve Ended as Lovers, Heart Full of Soul, I Ain’t Superstitious, I Put a Spell on You, Freeway Jam, Beck’s Bolero y Hi Ho Silver Lining, su primer gran éxito y la canción que amenizaba los partidos del equipo de mi ciudad británica, Wolverhampton Wanderers. Jeff Beck, según la revista Rolling Stone el quinto mejor guitarrista de la historia. Indomable, inclasificable, tocando todos los palos, rompiendo los nervios a todas las bandas donde estuvo. Así fue, es a sus setenta primaveras y será hasta que el cuerpo le aguante. Hi Ho Silver Lining…Anywhere You Go Now, Baby…!

La Tierra, el Viento y el Fuego; el Soul, el Funky y el Disco


Earth, Wind & Fire. Grupo norteamericano de Soul, Funk y Disco formado en Chicago en 1969 por Maurice White y su hermano el bajista Verdine White, junto a una formación variable y cambiante a lo largo de los años, a quienes se puede sin tapujos atribuir el honor de pioneros del funk y el disco afroamericanos, con un estilo propio basado en el gospel con influencias iniciales basadas en el soul y el jazz derivando a principios de los setenta en cadencias de bajo muy marcadas y coros de voces con falsete que se pondrían tan de moda que forjarían el estilo Funky muy a lo Sly & The Family Stone. A mediados de los setenta, con el auge de las discotecas neoyorquinas como Studio 54, los grupos se pusieron las pilas a la hora de componer temas que pegaran fuerte en las pistas de baile, basados en el funk pero con elementos electrónicos, órganos, violines, bases rítmicas y también rasgos del folklore africano que sirvieran para acentuar esa sensación de cadencia rítmica magnética y contagiosa, unido todo ello a unas soberbias actuaciones llenando el escenario de gente y de color.
En este sentido, podemos decir que Earth, Wind & Fire no tuvieron rival perpetuándose en el tiempo y en el estilo ( aunque con muchísimos cambios en la formación) en un tiempo donde las bandas eran muy efímeras o tendían a ser olvidadas rápidamente.
Pero la super banda de los White dio argumentos de sobra a sus fans para seguir en el candelero durante muchísimo tiempo sin bajar el listón con temas que se quedan impregnados en la piel y la memoria a la primera escucha. Dando fe de lo dicho, pasamos a repasar los diez mejores temas de Earth, Wind & Fire de peor a mejor en orden descendente: Got To Get You Into My Life (versión de los Beatles), Sing A Song, Reasons, Can’t Hide Love, Saturday Night, Boogie Wonderland, After The Love Has Gone, Fantasy, Let’s Groove ( mega himno discotequero de los setenta) y September, su gran Hit, mezcla perfecta de los estilos dance y funk y y toda una referencia aún hoy día en las salas de baile de todo el mundo.
Tras un paréntesis bastante largo discográficamente hablando, tras ocho años en blanco acaban de publicar nuevo trabajo en 2015, y contando que ya llevan 46 años en esto de la música, podemos imaginar que su tirón y repercusión mediáticas puedan estar mermadas, pero viendo su página web nos fijamos que de los siete shows que tiene programados próximamente, en todos ellos las entradas están agotadas, y es que estos mitos vivientes pueden presumir de disfrutar de lo que hacen y hacer disfrutar con lo que hacen.
Ba De Ya, Say Do You Remember… Ba De Ya, Dancing in September…!

Del Estudio al Jazz Rock


Steely Dan. Dúo neoyorquino formado por el teclista, letrista y vocalista Donald Fagen y el guitarrista y bajista Walter Becker que tuvo éxito por mezclar estilos como el rock, el funk, el blues y el jazz en un solo e inconfundible estilo personal e intransferible.
Ya con su debut, su álbum más exitoso, Can’t Buy a Thrill (1972), se advierten estas tendencias, fruto de reminiscencias anteriores (Jethro Tull, Pink Floyd, Spencer Davis Group, Cream), con un sonido interesante, usando instrumentos como los bongos, percusión adicional, maracas, y creando delicias compositivas como su mayor éxito, Do It Again o Reelin’ in The Years. Su siguiente álbum, posiblemente el de más calidad, Countdown To Ecstasy (1973) con temas como My Old School o The Boston Rag. En 1974, Pretzel Logic con la canción homónima o Rikki Don’t Lose That Number cerraría el ciclo de Steely Dan como banda convencional.
Es en 1975 cuando Fagen y Becker deciden encerrarse en el estudio y comenzar a componer y grabar con músicos de sesión y sin hacer giras ni conciertos. Así, temas tan importantes en su carrera como Deacon Blues (que dio nombre a una banda escocesa de los ochenta y noventa por ser fans de la banda), Kid Charlemagne, Bad Sneakers o Peg, fueron creados exclusivamente en un estudio de grabación, como Aja (1977), uno de sus mejores álbumes.
Hacia 1981 Fagen y Becker deciden seguir vías alternativas con sus propios proyectos y abandonan Steely Dan, pero cuando todo parecía indicar que la separación era definitiva (con la discográfica sacando recopilatorios), en 1990 vuelven a grabar centrandose esta vez en el directo , con un estilo jazz rock muy del festival de Montreux, como el disco en directo Alive in America (1995) o Two Against Nature (2000).
Para finalizar, decir que Steely Dan me descubrió la faceta del jazz rock más atractiva, con elementos muy interesantes y mezcla de influencias, unida al virtuosismo de Fagen y Becker que impregnan de calidad y savoir faire todo lo que tocan.
You Go Back, Jack, Do It Again, Wheels Turnin’ Round and Round…!

Carlitos y su Guitarra


Santana. Nacido Carlos Humberto Santana Barragán en Autlán de Navarro, Jalisco, México, el 20 de julio de 1947, supone la mayor figura latina de la historia de la música, con su excelente manejo de las seis cuerdas que le situó en un reciente ranking entre los veinte mejores guitarristas de todos los tiempos. Su destreza al mástil , junto con su mezcla de rock con samba, cumbia, cha cha cha, salsa y ritmos caribeños le han aupado a los altares, casi desde sus inicios cuando emigrara a los Estados Unidos allá por 1963 desde Tijuana donde se dedicó a emular los sonidos de sus ídolos John Lee Hooker o B.B.King, lo cual, unido al apoyo de su manager y gurú Javier Bátiz, le granjeó actuaciones en festivales como Fillmore West o ya en 1969 poder participar en uno de los eventos musicales más importantes de la historia con tan solo 22 años: Woodstock, donde maravilló con su latina Soul Sacrifice. Con la fama y reputación adquiridas , la carrera de Santana en los setenta va progresivamente creciendo, sobre todo con la publicación del instrumental Abraxas, su mejor álbum en el que se encuentran obras maestras como Black Magic Woman, Gypsy Queen, Samba Pa Ti, Nadie de Quien Depender o la famosísima Oye Como Va, adalid del rock latino.
En 1976 saca el disco Amigos donde se encuentra la legendaria Europa, probablemente una de las más famosas melodías del siglo XX. Después de esto, Santana entra en un socavón creativo, aunque sigue colaborando con otros artistas como Michael Jackson o John Lee Hooker, lo que le da la brillante idea de hacer un disco de colaboraciones. Así nace Supernatural en 1999 convirtiéndose ya desde el primer momento en un hito de ventas, con canciones como la excelente Smooth junto a Rob Thomas de Matchbox 20, Corazón Espinado con Maná, The Calling con Eric Clapton, o Do You Like The Way con Lauryn Hill. Le sucede Shaman (2002),con el mismo concepto, en el que intervienen Michelle Branch en The Game of Love o Chad Krueger de Nickelback con Why Don’t You and I. Posteriormente colaboraría con Steve Tyler de Aerosmith en el celebérrimo tema Just Feel Better.
Esta fórmula permitió a Santana volver al candelero y a sus colaboradores relanzar sus carreras. En cuanto al carismático y simpático Carlitos y su estilo a la guitarra, técnico y ecléctico, perdurará por los siglos de los siglos como el guitarrista latino por excelencia.

Ciudades del Rock #3: Detroit


Detroit. The Motor City. La ciudad más populosa del estado de Michigan ( su capital es Lansing), una de las áreas tradicionalmente más industrializadas de los Estados Unidos, debido a su situación geográfica, junto al lago Erie muy cerca de Canadá y no muy lejos del eje Chicago-New York. Eso, unido a un clima tibio tirando a frío, hizo que a finales del siglo XIX se asentara como la capital de la industria automovilística mundial con las fábricas más importantes como la Chevrolet, la Ford y la General Motors. Y es que este antiguo puerto fluvial fundado por los franceses en 1701 ( por un tal Cadillac, os suena el nombre?) comenzó a absorber la inmigración interna que a mediados de los 50 comenzó a llegar en busca de trabajo haciendo que la ciudad superara los dos millones de habitantes. Hoy día, a causa de la delincuencia y del paro (ya que las multinacionales han acabado deslocalizandose), la población ha descendido hasta los 700.000 sin contar el área metropolitana ( en torno a los 3.000.000).
En otro ámbitos, Detroit es la ciudad del Art Deco, de los barrios negros, del Parque Lafayette y el Mercado Oriental, de los Pistons y del Hockey sobre Hielo, pero, sobre todo y por encima de todo lo demás, Detroit es una de las mayores capitales del mundo de la música.
Podemos distinguir aquí tres grupos fundamentales de influencias y tendencias desarrolladas en la zona: en primer lugar, inevitablemente el Blues de los años treinta cuarenta y cincuenta que trajeron los emigrantes afroamericanos de los estados del sur, como Alabama y Georgia. Desarrollaron un sonido muy urbano cercano al rock. Ejemplos de leyenda son Eddie Burns y John Lee Hooker con su característico blues trepidante. El Gospel -de la mano de Della Reese– y el jazz( con el batería William McKinney) también tuvieron un hueco en la ciudad. Pero la industria discográfica por excelencia aquí la revolucionó un tal Berry Gordy con su productora Motown, con la que reinventó el sonido soul y posteriormente el funk y, apadrinando gente de la talla de Stevie Wonder, la enorme Diana Ross con las Supremes, Martha & The Vandellas, Smokey Robinson y sus Temptations o el sureño criado en Detroit Wilson Pickett. Otro sello de R & B relevante fue Fortune Records.
Tendencias más actuales nos han llevado a músicos de la talla de Aaliyah o Kid Rock, por no hablar de los raperos como el blanquito Eminem, oriundo de Detroit, una de las mecas del Hip Hop.

La segunda tendencia y probablemente la más importante es la del rock. Por ello los Kiss le dedicaron la canción Detroit Rock City. De aquí ha salido gente tan brillante como Del Shannon con su Runaway en los sesenta, Suzi Quatro en el auge del glam, Ted Nugent, Bob Seger, Grand Funk Railroad y el grandísimo Vincent Fournier, más conocido por Alice Cooper.

En esos años nace el protopunk en las afueras, con dos míticas bandas como MC5 y los enormes Stooges de Iggy Pop. El cambio de siglo nos trae a The White Stripes como grupo enseña de Detroit.

La tercera vía en la que destaca musicalmente la ciudad es el Techno. si bien hablábamos de Chicago como el precursor del House, aquí se empezaron a incorporar sintetizadores y baterías electrónicas a composiciones pop de la mano de Derrick Kay y sus Belleville Three.
Por encima de todos ellos, dos artistas brillan con luz propia. La primera, a pesar de nacer en Memphis, Tennessee se crió en los suburbios negros de Detroit: la increíble Aretha Franklin. La segunda, de las afueras, aunque se crió en NYC, Madonna, la eterna reina del pop.
Tras esta vuelta por esta increíble ciudad, decirnos que hemos descubierto en la red la canción Detroit Detroit del compositor anónimo Jeremy Shere en la que nos narra que, a pesar de lo abandonada que se está quedando, siempre nos quedará su imborrable legado musical.

La sonrisa del pianista ciego


Stevie Wonder. Nacido Stevland Hardaway Judkins, su madre se cambió el apellido a Morris al separarse de su padre. Invidente desde los cuatro años por un problema de retina, el pequeño Stevie ya prometía con su fino oído musical que le hizo la estrella infantil de la iglesia de su barrio de Detroit, donde los avispados cazatalentos de la Motown (sello por excelencia del soul y del funky), se fijaron en él por su voz increíble y su endiablado ritmo tanto con la batería como con el piano, su instrumento favorito.
Ya en los primeros sesenta empezaría a despuntar en su adolescencia, pero se lo tomó con calma y decidió medir muy bien sus pasos, con lo que su debut de verdad no se produjo hasta 1969 con su exitazo My Cherie Amour, romántico hasta las trancas, donde ya empieza a darse un paso del soul al funky o adult pop, como le llamaban en la época.
Un año después se refrenda su éxito con el rítmico Signed, Sealed, Delivered, I’m Yours, y ya en 1972 alcanza la categoría de superestrella con sus hits You’re The Sunshine of My Life y la increíble línea de bajo de Superstition. Antesala del para mí su mejor álbum , Innervision ,con la esencia del funk rock, Higher Ground, versioneada posteriormente por los Red Hot Chili Peppers.
La década de los setenta se acababa y Stevie partía la pana con Isn’t She Lovely o Lately, pedazo de joyas que nos prepararían para su gran década, los ochenta, donde fue uno de los reyes indiscutibles con perlas como Ribbon in The Sky, la BSO de La Mujer de Rojo, con este I Just Called to Say Love You, la marchosa y ochentera Part Time Lover o la inigualable Overjoy. Terminaría la década con un homenaje a Jermaine Jackson en el cover Let’s Get serious. Su último hit destacable, otra banda sonora, la del film de Spike Lee Jungle Fever.
Cómo olvidarse de su look “rastagafas”, de sus conciertos por África, de sus campañas de tráfico contra el alcohol (Si bebess no conduscass), y de su eterna sonrisa. Un crack.
I Just Called To Say I Love You…

Lista Spotify #8: Funk The Platinum Collection

Hoy 365RadioBlog os trae una lista demoledora encontrada en las profundidades del fabuloso mundo Spotify: nada más y nada menos que 55 canciones, himnos, joyas del Funk, con gente tan arrebatadora e influyente del género como Barry White, Carl Thomas, Curtis Mayfield, Cameo, Rick James, James Brown, Kool & The Gang, The Isley Brothers, The Commodores, War, etc.
En definitiva, lo mejorcito del Funk de todos los tiempos para disfrutar de este estilo evolución natural del Soul y antesala del Dance y del Techno.
Se la dedicamos a nuestro cuñado que hoy cumple años, y como buen holandés, es un fan del Funk.
Felicidades, Vince!!!

Los archiduques del siglo XXI


Franz Ferdinand. Nombre del archiduque de Austria y Hungría y príncipe heredero al trono que fue asesinado en Sarajevo en 1914 y desencadenó la I Guerra Mundial.
Franz Ferdinand. Nombre de un pedazo de grupo de rock escocés formado en Glasgow en 2004 y compuesto por Alex Kapranos, Nick McCarthy, Paul Thompson y Bob Hardy.
Me encanta casi todo de ellos, su personalidad, su eclecticismo, su contundencia en directo, su contemporaneidad pero a la vez su modestia al reconocer sus raíces e influencias (Talking Heads, Duran Duran, The Clash, Wire); y a resultas de todo ello me encanta su sonido tan propio y personal.
Me encantan sus canciones. sobre todo su homónimo primer LP de los cuatro que tienen hasta el momento, con su himno Take Me Out, pero también con bombas como Jacqueline, This Fire , The Dark of the Matinée, Auf Achse o Michael. Es un canto al trabajo bien hecho y bien producido ( por ellos mismos junto al sueco Tore Johansson). Es un ejemplo de que el indie elegante manda en el nuevo siglo.
Su segundo disco, You Could Have It So Much Better, es una progresión lógica del primero pero en mi opinión algo inferior, aunque tiene temas intensos y geniales como el hit Dou You Want To, The Fallen y Walk Away.
Con el tercer disco, Tonight, Kapranos y su banda sufren un pequeño estancamiento creativo debido a las larguísimas giras y se deciden por un producto pelín más bailable y comercial, rescatando su single de lanzamiento Ulysses como lo mejor del mismo.
En 2013, tras un parón de cuatro años, vuelven a la carga con Right Thoughts, Right Words, Right Action. Recuperan bastante del sonido genuino de su album de debut aunque sin renunciar a temas bailables. Destacan Evil Eyes, Love Illumination y Right Action para rematar un buen disco, sin superar sin embargo a los dos primeros.
No obstante, Franz Ferdinand pertenece a la escasa raza de grupos con sonido propio, en constante expansión (con algunos altibajos),y que probablemente marquen época, aunque aún les queda camino por recorrer.
Take Me Out…!
franz-ferdinand

Aquí y Ahora


Jesus Jones. Uno de tantísimos grupos que salieron a finales de los Ochenta y eclosionaron en los primeros Noventa. La banda de Wiltshire, liderada por el frontman Mike Edwards, consiguió un sonido indie puramente noventero partiendo de una base techno y dance, al revés que sus coetáneos EMF. Al igual que los de Manchester,mezclaron otros elementos como el funkie, el hip hop , incluso reggae y soul, poniéndolo todo en escena en servicio de su música ecléctica y juvenil. En 1991 tuvieron bastante éxito con tres temas extraídos de su album Doubt: International Bright Youth Thing, ecléctica y eléctrica, con elementos orientales; Real Real Real, más cercana al sonido Manchester y este Right Here Right Now, su mayor hit y esencia de lo que es el grupo:energía sonora a medio camino entre el dance y lo indie. Hoy día suenan pelín trasnochados, pero la verdad es que tuvieron su momento.

Right Here Right Now

La banda del comodín

Steve Miller Band. Una de las bandas más prolíficas de los setenta en cuanto a singles se refiere, y una de las bandas que más versiones de sus temas ha recibido años después.
Además su estilo puede variar entre el blues rock de alguno de su señas, sonando a veces incluso sureños, como en Take the Money and Run o The Joker, como más psicodélicos y refinados como en la grandísima y múltiplemente versioneada Serenade From The Stars o incluso funkies como en Fly Like an Eagle o Abracadabra.
En cualquiera de los casos, cuesta creer que una banda en principio pequeña, sin grandes pretensiones, haya podido colocar tantos singles en listas, tener tantísimo estilo y calidad de haber hecho tantísimas buenas canciones, y sobre todo, haber tenido la influencia tan grande en las posteriores bandas que se fijaron en su música y versionearon sus temas.
Steve y sus chicos hicieron un buen trabajo.
I’m a Joker…!

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No somos más que mamíferos

Con este estribillo socarrón, indecente y rayando lo obsceno, este grupo de descerebrados de Pennsylvania llamados Bloodhound Gang optaron por practicar un rock rapeado con tintes techno y funk pero prevaleciendo en su pose, sus letras y sus videos una cosa por encima de todo: el humor, la ironía y el sarcasmo ( no siempre de buen gusto) , humor americano , para que nos entendamos.
Ejemplos cono este Bad Touch, en el que salen todos los integrantes disfrazados de monos salidos, o Fire Water Burn, bailando con unos ancianos, o Along Comes Mary dan muestra de lo que dio de sí esta banda, que si bien no se convirtieron en genios de la industria, sí que dieron guerra en listas y sonaron bastante en los bares.
You and Me Baby Ain´t Nothing but Mammals, So let´s do like they do on the Discovery Channel…!