El Bombardero Groovie


The B-52’s. Grupo norteamericano formado en 1976 en Athens, Georgia, por el cantante masculino Fred Schneider, la solista femenina, tecladista y bajista Kate Pierson, la cantante corista y percusionista Cindy Wilson, y el guitarrista y multiinstrumentista Keith Strickland, ( mencionando también a Ricky Wilson, el hermano mayor de Cindy, fallecido en 1985) destacando por practicar un estilo muy atractivo y bailable, con coros constantes de sus voces femeninas, sustentando la línea principal con el parafraseo casi rapeado o sermoneado de Schneider, con un riff muy funky pero también bebiendo de fuentes new wave y pop rock, y también música surf,pero sobre todo con una estética retro muy sesentera que se puso absolutamente de moda y que enganchó a otros grupos que les quisieron imitar en su pose y glamour.
Su debut musical se produce en 1977 con su álbum homónimo The B-52’s, suponiendo un auténtico soplo de aire fresco en el panorama del momento, gobernado despóticamente por el punk rock neoyorquino, y curiosamente se estrenarían con su primer single, Rock Lobster, que les daría una reputación encomiable que les acabaría abriendo las puertas de prestigiosos clubs de conciertos como el mítico CBGB, acompañado de su cara B, el también famoso 52 Girl.
Ya asentados en el show business y su correspondiente circuito de conciertos, The B-52’s siguen publicando álbumes- Wild Planet (1980), Whammy! (1983) y Bouncing Off The Satellites (1986)- así como EPs, – Party Mix y Mesopotamia (1982), hasta llegar a su verdadera consagración y baño de celebridad con su discazo Cosmic Thing (1989), el cual llegó al número 1 en su país natal gracias a auténticas joyas fiesteras y generacionales como este Love Shack, una de las canciones que más veces he oído en los bares por la noche, dinámica, con clase, ritmo y mucho feeling. La acompañan en el LP Channel Z, Roam, Bushfire o la homónima Cosmic Thing.
Este espaldarazo les ayudó a grabar un Grandes Éxitos y catapultó a Kate Pierson a imbuirse en proyectos paralelos con sus paisanos de R.E.M. en la festiva y simpática Shinny Happy People o cambiando de palo completamente al lado de Iggy Pop en la intensa Candy.
Con Good Stuff (1992) se vuelven más previsibles repitiendo la fórmula que les dio la fama, y posteriormente se dedican a hacer bolos por doquier, participar en bandas sonoras como Los Picapiedra con la canción Meet The Flintstones, además de sacar grandes éxitos que les rentan abundantemente debido a la pléyade de fans incondicionales que atesoran.
No obstante en 2008 vuelven a publicar un LP tras dieciséis años, Funplex, renovando sonido pero no su estilo, inigualable, carismático, rítmico y cadencioso, con multitud de recursos vocales e instrumentales que hacen de The B-52′ s ( cuyo nombre procede de un bombardero norteamericano de la segunda guerra mundial pero también se usaba para denominar los gigantescos peinados cardados de las chicas de la época y que tanto Cindy como Kate lucían), una de las mejores bandas norteamericanas de su generación, con su música hecha a la medida para fiestas y celebraciones y con un felino absolutamente groovie.
The Love Shack Is A Little Old Place Where…We Can Go Together…Love Shack Baby…!

Los Labios Ardientes del Rock Espacial


The Flaming Lips. Grupo procedente de Oklahoma City formado en 1983 por el alma mater e inductor de las mejores genialidades surrealistas de la banda, Wayne Coyne, junto a su hermano a la voz ( sólo estuvo dos años en la banda), Michael Ivins al bajo y teclados y Dave Kostka , sustituido por Kiph Scurlock a la batería, caracterizado por practicar un estilo muy personal, que bebe de las fuentes en sus inicios del post grunge, del LoFi, del noise, del indie practicado por Pixies o Mercury Rev, y que luego serían imitados por bandas de este siglo como Tame Impala o Foster The People entre otros, con una temática muy innovadora y a la vez rompedora, fuertemente inspirada en los cómics pero además planteando temas universales como la percepción de la luz, la telepatía o los viajes interplantarios, destacando sus primeros álbumes como Heart It Is! (1986) o Hit To The Death in The Future Head (1992), que significó su firma con Warner Bros. Pero hay tres álbumes que suponen un antes y un después en la carrera de The Flaming Lips: Transmission From The Satellite Heart (1993) del que se extrae este hipnótico y naif She Don’t Use Jelly; el excepcional y rompedor estilístico The Soft Bulletin (1999),con el que su música se vuelve más melódica y sinfónica a lo Mercury Rev; y su mejor trabajo para mí, el increíble álbum conceptual futurista Yoshimi Battles The Pink Robots (2002), que incluso fue merecedor de un Grammy y que es una de las mayores joyas que se hayan grabado en el nuevo siglo hasta el momento.
Ahora repasaremos sus diez menores temas en orden descendente de peor a mejor: The Yeah Yeah Yeah Song, Revenge, Shine On Sweet Jesus, What is The Light?, Fight Test, Moth In The Incubator, Evil, Yoshimi Battles The Pink Robots Part 1, la maravillosa Do You Realize?? y su primer gran Hit She Don’t Use Jelly.
Pero, aparte de su impecable trayectoria discográfica, por lo que realmente destacan The Flaming Lips es en sus impresionantes directos, con naves espaciales, muñecos hinchables, disfraces, pintura, bolas de oxígeno que recorren el público con Wayne Coyne dentro…. Tal es así que se les ha catalogado como uno de los 50 artistas que hay que ver antes de morir.
No he tenido aún el gusto, pero me he deleitado con varios vídeos suyos y es algo espectacular, no sólo la puesta en escena, sino su calidad musical y vocal, mejorando incluso los trabajos en estudio y embaucando a la audiencia en un viaje interplanetario, estrambótico y sonoro que no dejarán a nadie indiferente.
She Don’t Use Jelly…or Any of These… She uses Vaaaaaseline…!

El rock del mulato con nombre judío

Y es que Lenny Kravitz es el eclecticismo puro, hijo de barítono judio y actriz afroamericana, nacido en Nueva York pero criado en Los Angeles , aúna en su estilo rock, pop, funky  incluso soul, todo pasado por su tamiz personal.

De su extensa discografía me quedo con dos álbumes esenciales, Are You Gonna Go My Way ( del cual he cogido el primer single y su canción bandera) y  5 , del que se extraen hits como Fly Away . Del resto de su prolífica carrera podemos rescatar temas como Always On The Run,  Circus, It Ain’t Over Til It’s Over o American Woman, versión de la banda Guess Who incluida en la BSO de Austin Powers.

En los conciertos es un hacha, idolatrado por sus fans, mayoritariamente féminas, como bien pude comprobar en su peazo show que dio en Donosti en 1996 y en el que fue teloneado por Skunk Anansie.

Are You Gonna Go my Way…!

Pequeña, pronto serás mayor

Quién no recuerda esa escena de Pulp Fiction con Uma Thurman bailando como una posesa al compás de esta canción?.
Primero, reconozcamos el impecable gusto de Tarantino al cuidar la música en sus películas.
Segundo, rindámonos ante la soberbia versión del clásico del hortera Neil Diamond que interpretan Urge Overkill , dueto semidesconocido de Chicago, formado por Nash Kato y King Roeser, quienes no se habían visto nunca en una parecida ( ni se verían posteriormente).
Convirtieron una versión en un icono cinematográfico. Girl, tatantantan…!

Oda a la cleptomanía

Nos ocupamos ahora de un grupo de lo más original,transgresor e innovador de principios de los 90: Jane’s Addiction, un fenómeno musical en toda regla,con melodías cargadas de riffs con voces chillonas entre el punk,el folk y el grunge,repletas de tintes étnicos y con multitud de sonidos exteriores (por ejemplo, los ladridos del inicio).
La culpa de casi todo es de un tal Perry Farrell,genio incomprendido y obsesivo al cual hoy día se reverencia por su gran influencia en la música posterior.
Pena que se embarcara en Porno for Pyros y dejara el proyecto de su vida sin terminar, aunque luego lo retomarían y volverían por sus fueros.
Eso sí,el disco que contiene esta canción, Ritual de lo Habitual, es una auténtica Obra Maestra.

Y mientras tanto, un cerdo espacial

In the Meantime,éxito rotundo de dos hermanos de Leeds afincados en Nueva York, llamados Spacehog, perteneciente a su disco Resident Alien.
Ya.Para de contar.Ya no sé más de ellos.Volvemos al fenómeno de la One Hit Band o One Hit Wonder tan repetido en los años noventa.
Banda rockera con un grandísimo referente que sale por todos los poros de este disco: David Bowie.
Elegantes y contundentes pero con poco más que ofrecer.
Seguiremos informando a ver si vemos algún otro cerdo volando….

Cruzando el año en la barca del río

Otro grupazo británico. Este, de Birmingham. Ocean Colour Scene, o mejor dicho,los setentas llevados a los noventas.
La primera vez que les escuché llegué tarde al nombre y pensaba que era algún grupo de antes,pero luego te fijas que la producción es impecable,que su sonido es depuradísimo y que la temática de sus letras aborda temas actuales.
Steve Craddock  magistral a la guitarra y la voz rasgada y sugerente de Simon Fowler  nos dieron joyas como Better Day,  Travellers Tune o este Riverboat Song,siempre en esa sintonía retro que tanto me gusta.
La he elegido para empezar el año porque tiene un sabor de tránsito,de viaje que me parece acorde al cambio de año. Feliz 2014!!!