Pearl Jam : Alive

Lo que voy a contar hoy puede pareceros una soberana estupidez pero para mí no lo es. Os voy a narrar uno de los días más importantes de mi vida y lo digo en serio. No por el día en sí, sino por lo que aconteció en ese día y la trascendencia que tuvo en mi futuro inmediato. Hoy os contaré el día que escuché Alive por primera vez.

Recuerdo que una mañana de noviembre de 1991 mi gran amigo Luis vino al cole con una cinta de vídeo: “es el programa Metrópolis de ayer, me dijo, quiero que lo veas, salen unos grupos muy raros de una ciudad americana, Seattle, molan que te cagas”. Vale , dije y me la llevé a casa, puse el vídeo y empecé a ver clips de rock de un movimiento nuevo e incipiente llamado Grunge. Ya conocíamos a Nirvana de pocos meses atrás, el Nevermind nos impactó sobremanera, pero el hecho es que no recuerdo casi nada de ese vídeo… solo una canción: un grupo con un cantante con camisa de cuadros y melenas encima de un escenario, en blanco y negro, lleno a reventar de jóvenes como yo, extasiados, casi hipnotizados por una canción de cadencia lenta, con un bajista enorme y con gorro de rastafari; un guitarrista pequeño y con sombrero de Cowboy; otro guitarrista flacucho pero con cara de buen tío y un pedazo de cantante con la voz más profunda, sonora e increíble que haya escuchado jamás: Así fue como mi corazón rockero se entregó irremisiblemente a Pearl Jam.

Alive, primer single del primer disco de Pearl Jam , Ten (1991), fue su carta de presentación al mundo, su primer examen cum laude, en definitiva su himno absoluto y el del inicio del grunge, el movimiento del desarraigo, de la llamada Generación X, de los hijos de padres separados y que se cambiaban de domicilio constantemente, con serios conflictos familiares que les hicieron refugiarse en drogas, sectas, alcohol o en un todo en uno que suponía estar en un banda de Rock and Roll.
Y paradójicamente, este himno generacional forma parte de la autobiografía real del maestro Eddie Vedder, que como buen mito del rock que de precio , sufrió un infancia tortuosa y llena de zancadillas emocionales.

 

El tema, concebido como una trilogía ( llamada extraoficialmente por VedderMamasan Trilogy”, trilogía de la madre sirvienta, junto a Once y Footsteps) narra la situación de un hijo al que su madre empieza a contar que quien él cree que es su padre no es su verdadero padre, sino alguien que murió sin llegar a conocer y su sustituto fue con quien su madre llenó su vida… Pero al crecer y parecerse tanto a su desconocido progenitor despierta renacidos e inusitados deseos sexuales y carnales en su madre que le llevan a abusar de él con consecuencias que se desarrollarán en Once ( cuando se convierte en un asesino en serie) y Footsteps ( cuando ya en el Corredor de la Muerte recuerda todo lo que le llevó hasta allí).
Ese mantra I’m Still Alive que erróneamente nos hacía sentirnos más vivos que nunca realmente significaba el recuerdo de un padre, la reencarnación en alguien sin identidad al que hace sufrir el mero hecho de recordar a alguien que nunca conoció. Esa tortura interior, ese drama, Vedder lo transformó en energía, en pura adrenalina con la ayuda del ex Green River Stone Gossard ( que ya tenía compuesta la música del tema para su anterior banda, aunque con otro título, Dollar Short.)

Debajo de estas líneas os dejamos varias actuaciones memorables de Pearl Jam y su Alive, entre los cuales he rescatadora memorable concierto de San Sebastián al que tuve el grandísimo honor de asistir y competir primera fila con un tal Mikel Erentxun dándolo todo.

Alive no solo es una canción, es un alegato a la vida, ver el lado bueno de las cosas a pesar de todo, es un destino vital, es el grito de una generación que busca su identidad, su lugar en el mundo a través de la manifestación de un movimiento global como fue el
Grunge, la transición natural de la New wave, el punk y el heavy metal confluyendo en un estilo agónico, contundente y elegíaco.
Alive, un canto al simple hecho de estar vivo y sentirse vivo.

Son she said
Have I got a little story for you
What you thought was your daddy
Was nothin’ but a…

While you were sitting
Home alone at age thirteen
Your real daddy was dyin’
Sorry you didn’t see him
But I’m glad we talked,

Oh I, oh, I’m still alive
Hey, I, oh, I’m still alive
Hey I, oh, I’m still alive, well…

Oh she walks slowly
Across a young man’s room
She said I’m ready, for you
I can’t remember anything
To this very day
‘Cept the look, yeah the look
Oh, you know where
Now I can’t see,

I just stare
I, I, I’m still alive
Yeah, I, oh, I’m still alive
Yeah, I, oh, I’m still alive
Yeah, I, oh, I’m still alive

I’m still alive
Yeah, yeah, yeah
Oh, oh yeah

Is something wrong she said
Of course there is
You’re still alive she said
Oh do I deserve to be?
Is that the question?
And if so, if so
Who answers, who answers?

I, oh, I’m still alive
Yeah, I, oh, I’m still alive
Yeah, I, oh, I’m still alive
Yeah, I, I’m still alive, yeah yeah yeah yeah yeah yeah

Foo Fighters : February Stars

Siempre me gustó la palabra “homenaje”. En su significado más antiguo, procede de la Alta Edad Media y era el término provenzal usado para definir un juramento solemne de fidelidad hacia un rey o señor, el cual solo podía romperse con la muerte de quien lo juraba.

En términos más actuales y habiéndose descontextualizado su significado, un homenaje define una demostración pública de admiración y respeto hacia una persona. Existen los homenajes en vida, reuniendo al sujeto homenajeado en un lugar abarrotado de gente (normalmente fieles seguidores) y dedicándole una calle, una estatua o un premio; aunque también existen homenajes póstumos, para recordar y honrar la memoria de quien ya no está o se acaba de marchar y ha dejado una huella indeleble con su obra o sus actos en nuestras vidas.

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Pero existe una clase de homenaje íntimo, casi anónimo, que nace de las entrañas, del corazón, es algo espontáneo que te pide el cuerpo y que instintivamente intenta recuperar a la persona perdida. Casi es una recriminación, un echar en cara o buscar el por qué de que la persona querida o añorada ya no esté, por qué se fue o se quitó de en medio si no le tocaba. Es un homenaje silencioso, casi mudo, que ni siquiera intenta serlo; es solo una conversación, un diálogo, un reproche del amigo que se queda al que se ha marchado, que no ha querido permanecer más en este mundo.

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Esta última clase de homenaje es la que Dave Grohl, -mi bienamado, adorado e idolatrado Dave,- el mejor músico total de los últimos veinte años, productor, multi instrumentista, compositor, director de cine y ex batería del legendario trío grunge Nirvana, dedicó de una forma oculta o no del todo abierta a su gran amigo y mito de los años noventa, el magnífico , carismático y malogrado frontman de Aberdeen, Washington: Kurt Cobain.

February Stars, décimo corte extraído del mejor disco de la ya extensa carrera de Foo Fighters, The Colour and The Shape (1997), grabado entre Los Ángeles y Woodinville, y producido por Gil Norton (que trabajó entre otros con Pixies y Del Amitri), no salió ni siquiera como single, ya que tuvo que competir con espectaculares rivales como Monkey Wrench, My Hero, Walking After You o mi favorita del grupo Everlong; pero he de decir que ya desde el primer momento me enganchó de una manera sobrehumana.

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Grohl, a cargo de la letra y ayudado en la composición musical por sus compañeros Pat Smear y Nat Mendel, desgrana una suave melodía en tono muy bajo a modo de lamento, donde va poco a poco tejiendo un panorama de oscuridad y desolación que se va tornando paulatinamente en reproche conforme va cambiando el ritmo cadente y cada vez más agudo de la guitarra de Smear hacia un clímax sonoro muy grunge que desemboca en un estribillo furioso y lleno de rabia en el que el gran Dave se deja las cuerdas vocales en una  invocación metafórica a las estrellas de febrero ( Kurt nació un 20 de febrero de 1967), flotando en la oscuridad ( han perdido su brillo, se han ido), cicatrices temporales ( Grohl necesitó dos años de intensiva ayuda psicológica para superar el suicidio de su gran amigo). El reproche, el dolor, hasta el delirio de desear una vuelta a la vida ( alegoría de su inmortalidad), están presentes en un tema que se hunde en lo más fondo del dolor y del remordimiento. No he visto nunca a Grohl tan afectado en vivo, tan metido en su música, como con este tema.

Existen varios vídeos  de February Stars ( ninguno de ellos oficial), de los cuales hemos elegido de cabecera el del homenaje a Kurt Cobain, aunque existen otros, algunos de ellos en directo que también compartimos aquí.

Realmente no es una canción muy conocida, pero en mi opinión, supone un ejemplo de la genialidad y modestia a partes iguales de Grohl ( en mi opinión el miembro de Nirvana con más talento de los tres), su capacidad de sintetizar sus sentimientos en una canción midiendo los tempos, las palabras que, sin decir gran cosa, lo dicen todo; el ritmo y cadencia van transmitiendo el sentimiento de angustia, de pérdida y finalmente de ira, algo que pocos estilos como el grunge han sabido hacer tan bien. En una época donde ya estaba pasando de moda, languideciendo, donde los músicos habían pasado página y comenzaban a experimentar con otros sonidos  estilos menos densos, tiene mérito que Foo Fighters recuperaran su esencia más primigenia para rendir pleitesía a aquel rubio magnético, acomplejado y manejado, pero glorificado por sus fans, que no supo entender bien  de qué iba todo esto y decidió apagar su propia luz.

Hanging on
here until I’m gone
just hanging on

Even though
I watched you come and go
how was I to know
You’d steal the show

One day I’ll have enough to gamble
I’ll wait to hear your final call and bet it all

Hanging on
here until I’m gone
right where I belong
just hanging on

Even though
I pass this time alone
somewhere so unknown
it heals the soul

You ask for walls I’ll build them higher
we’ll lie in shadows of them all
I’d stand but they’re much too tall
and i fall

February Stars
floating in the dark
temporary scars
February Stars

Creed: With Arms Wide Open

Corría el mes de septiembre del año 2000 cuando me dirigía por la mañana en mi coche a la oficina. El dial estaba sintonizado en la emisora de Cadena 100, a la sazón mi radio matutina favorita ( cómo han cambiado los tiempos y la radio), puesto que la parrilla era muy amena con Arús y su fauna y luego Abellán y su Jungla. Fue este último el que, de repente,  hizo un receso en el programa y dijo que había escuchado una canción que le ponía los pelos de punta por lo intensa, bien hecha y sobre todo por lo que decía. Empezó a traducir mientras sonaban los compases de With Arms Wide Open, de un grupo que no conocía llamado Creed
Y el tiempo se paró. No recuerdo unos instantes musicales más intensos en la radio que aquellos en los que el speaker número 1 del momento se emocionaba con un tema ( y encima en inglés). Aparqué el coche, paré el motor, me encendí un cigarro y apunté el nombre de semejante joya. A las seis y media de la tarde ya me había comprado el disco.
No fue para menos: que en pleno apogeo Post-grunge, con multitud de bandas chillando y gritando brutalidades y narrando cogorzas memorables, nos salga un cuarteto metalero y se marque una balada de escándalo, con un pedazo de letra, y con una instrumentación exquisita no era el pan nuestro de cada día.
Pero si además nos fijamos en la letra nos daremos cuenta de que el tema trata de un padre que da la bienvenida a su hijo recién nacido, le dice que él le cuidará, le protegerá, que le va a querer con locura y que siga su propia vida sin hacer caso de nada ni de nadie. Realmente inaudito encontrar algo así en la historia del rock, sobre todo dentro del estilo en el que se movían los chicos liderados por Scott Stapp y Mark Tremonti (cantante y guitarrista de Creed), quienes crearon al alimón uno de los más bonitas canciones- en su conjunto- que haya oído jamás, originada por la sorpresa del propio Stapp al enterarse que iba a ser padre, y con más mérito si cabe al conocerse que la escribió del tirón.

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With Arms Wide Open salió publicada el 24 abril de 2000 como tercer single del segundo álbum de la banda de Florida, Human Clay (1999), escrita por Stapp y Tremonti y publicada por el sello Wind-Up con producción de Ron Saint Germain y John Kurzweg. Alcanzó el número 1 en US Hot 100 de Billboard y listas alternativas de Estados Unidos y Canadá, estando a punto incluso de ser premiada con el Grammy a la mejor canción del 2000, aunque se cruzaron por el camino U2 con Beatiful Day, si bien cualitativamente,  en mi opinión no hay color.

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Las líneas de guitarras que dibuja Tremonti, uno de los mejores seis cuerdas de principios de siglo ( que después de abandonar Creed ha seguido haciendo maravillas con Alter Bridge), unido a la capacidad vocal de Stapp y su facilidad de transmitir emociones, y la buenísima producción del tema, que suena compacto, contundente e incomparablemente potente en intensidad, provocaron que With Arms Wide Open se convirtiera en uno de los primeros clásicos rock del siglo XXI.

El tema tiene tres versiones distintas: la del disco; – la original y más popular-, mi favorita; la versión del vídeo , denominada Strings version, con arreglos de cuerda y viento, demasiado pomposa y light en mi opinión ( a la altura del exagerado y apocalíptico clip), muy comercial. Por ultimo la tercera versión, Radio Edit, acústica y en directo, correspondiente a su reedición por la publicación del Grandes Éxitos de la Banda . También os dejamos un par de versiones del tema en directo. Juzguen ustedes.

No me cansaré de repetir que para mí esta canción fue un ejemplo de cómo se puede hacer una buena canción visceralmente, desde las entrañas, sin casi pensarlo, apelando al sentimiento más primigenio. Cierto es que Creed atesoran dos o tres canciones más de muy alto nivel (My Sacrifice, Higher o What If son claro ejemplo de ello), y cierto es que si no se hubieran cruzado los egos de Tremonti y Stapp probablemente hoy seguiríamos hablando de grandes temas de esta banda, que al final se quedó a medio camino de lo que pudo haber sido.

Pero también es cierto que With Arms Wide Open es una obra inmortal que supone un legado a las posteriores genraciones y que, además de lo dicho, supone un orgullo para un padre poder tarareársela a sus hijos recién nacidos. Yo lo hice…

Well I just heard the news today
It seems my life is going to change
I close my eyes, begin to pray
Then tears of joy stream down my face

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

Well I don’t know if I’m ready
To be the man I have to be
I’ll take a breath, I’ll take her by my side
We stand in awe, we’ve created life

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything

With arms wide open
With arms wide open
I’ll show you everything …oh yeah
With arms wide open..wide open

[Guitar Break]

If I had just one wish
Only one demand
I hope he’s not like me
I hope he understands
That he can take this life
And hold it by the hand
And he can greet the world
With arms wide open…

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

I’ll show you everything..oh yeah
With arms wide open….wide open

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Beatsteaks: Summer

En ocasiones me sucede que encuentro joyas musicales que no busco conscientemente de la manera más fortuita y casual, divagando entre recopilatorios y grandes éxitos, y la verdad es que me resulta realmente gratificante toparme de cuando en cuando con temas como el que nos ocupa.
Y muchas veces, la culpa de que te llegues a encontrar con un sonido la tiene una imagen, una visión agradable o impactante, un gancho en forma de tarjeta de presentación. Me explicaré mejor…
Hace unos tres o cuatro años, navegando por Spotify, tropecé con un recopilatorio de un grupo alemán llamado Beatsteaks del que nunca había oido hablar titulado 23 Singles. La portada presentaba a un chaval de unos diez años con camiseta interior y ademanes de boxeador incipiente en actitud de combate, mordiéndose el labio inferior y con ganas de querer partir la cara a alguien.

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Fue esa imagen la que me hizo sumergirme en el contenido de ese grandes éxitos.
Y zas. Como si hubiese salido el niño del disco y me hubiese conectado un gancho de izquierda a la mandíbula, me encontré con este pedazo de canción, la primera de la lista: Summer. Tema que precisamente fue el primer single oficial de esta banda berlinesa formada en 1997 pero que en 2002, para promocionar su LP Living Targets, editó este arrollador y contundente sencillo, -grabado en unos estudios de Colonia con el sello Epitaph– que evoca en mí tiempos pretéritos de desfase grunge y guitarrero.

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Los culpables: Arnim Teutoburg-Weiss a la voz, Bernd Kurtzke y Peter Baumann a las guitarras,  Torsten Scholz al bajo y Thomas Götz a la batería, Beatsteaks, formación que se fundó con pretensiones punk-hardcore pero que fue paulatinamente introduciendo sonidos más alternativos, herederos del grunge y cercanos en otros casos al ska, muy conectados ideológicamente con sus paisanos Die Toten Hosen o Die Ärzte pero más cercanos en estilo a los americanos Bad Religion, NOFX o Pennywise, uno de los motivos por los cuales (excepto en sus inicios), cantan en inglés.
La fama de Beatsteaks en Alemania es brutal, no así en el resto del mundo, aunque sí que han funcionado bien en circuitos indies, radios alternativas y festivales y conciertos de rock.
En cuanto a su gran canción, pues la verdad es que no contiene unos versos realmente relevantes cualitativamente, aunque sí que refleja- tal y como muestra el videoclip promocional-  el espíritu del grupo a la perfección : Quemar el verano de concierto en concierto, sin mirar atrás, viviendo el presente, disfrutando y haciendo disfrutar con lo que más nos gusta. Esencia puramente grunge, vitalista por antonomasia, noventera por definición. De hecho, puestos a suponer, parece como si  el grupo la hubiera compuesto en 1997 y la hubiera rescatado cinco años después, ya que no solo encaja perfectamente dentro de la filosofía del Memento Mori, (se repite hasta la saciedad el mantra I´m Alive, como ya lo hiciera en su día Pearl Jam) sino también posee un estilo visceral de guitarras sincopadas y estridentes que engancha desde el inicio en un soberbio in crescendo, dejando el protagonismo a líneas de riffs poderosos en altibajos continuos pero siempre con un mismo hilo conductor. Intensidad sonora y vocal (aunque Arnim me parece un pelín justito como vocalista).
Os dejo un par de actuaciones, una del Rock am Ring de 2007 y otra del Live Wuhlheide de Berlín de 2009 , en las que se observa esta energía eléctrica, estas ganas de transmitir, típicas de grupo joven y con miras altas, aunque no sé si por temas de manager o puramente de merchandising, Beatsteaks no han sabido traspasar del todo la frontera mediática y sonora del país teutón.

Queda comentar que he elegido esta canción por pura nostalgia; sé que si Summer hubiera sonado en 1992 este tema sería uno de mis favoritos, y la verdad es que mucho de himno tiene. Cierto que llegó tarde, como en una especie de anacronismo, y además gracias a una poderosa portada de su disco recopilatorio. Pero Summer ha llegado para quedarse entre mis melomanías recurrentes.

We burned the summer down
There’s dust when we’re around
It’s done this afternoon
We came right back from moon
We paint the town red
To see what we will get
Don’t care about the past
Today we’ll make it last
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive
There ain’t no place to stay
So watch our tailights fade
The way it’s said and done
It leads to where I’m bound
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive
We burned the summer down
There’s dust when we’re around
It’s done this afternoon
We came right back from moon
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive…

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La Amorosa Madre del Grunge


Mother Love Bone. Banda norteamericana formada en Seattle en 1988 por Andrew Wood, cantante y compositor; Stone Gossard ( guitarra rítmica), Jeff Ament (bajista), Bruce Fairweather ( guitarrista principal), y Greg Gilmore, famosa por ser la impulsora y pionera de uno de los géneros musicales más interesantes, impactantes y coyunturales de finales del siglo XX: el Grunge.
Y todo ello ayudado, (como si fuera una premonición de lo que le pasaría a Kurt Cobain cuatro años después), por la trágica muerte de su frontman, un visionario rebelde, transgresor, inconformista, a medio camino entre Axl Rose y Robert Plant, con una imagen icónica pero desmañada a la vez, con una puesta en escena lúdica, muy Glam, desenfadado ( al contrario paradójicamente de lo que imperaría posteriormente en el Grunge ) y magistralmente acompañado por los futuros Pearl Jam y ex Green River, Stone Gossard y Jeff Ament, con quienes inició esa nueva aventura escapando de su anterior grupo, Malfunkshun, mucho más popero y funkie.
Su aventura discográfica comienza como Lords of Wasteland, haciendo covers de Led Zeppelin, The Who, etc., posteriormente cambiando su nombre a Mother Love Bone. Después de haberles visto en sus sublimes actuaciones por los garitos de Seattle, Polygram decide ficharles y es cuando graban su primer EP Shine (1989), con un éxito fulgurante e inmediato con canciones como la icónica y mítica Chloe Dancer / Crown Of Thorns, epopeya generacional y mística, su más reconocido hit. Lamentablemente el día de San José de 1990, Andy nos dejaría para siempre sin ver publicado su primer LP, Apple, el 19 de julio, póstumo y definitivo para sellar el final de la banda, que nos dejó con la miel en la boca de lo que pudo ser una banda estratosférica con temazos como Stargazer, Stardog Champion, This Is Shangrila o Hollywood Roller.
Se publicó en 1992 un disco homónimo pseudo recopilatorio, y posteriormente en 1996 se hizo un documental en torno a la figura de Andrew Wood como una forma de bucear, indagar, sondear en los orígenes del grunge a través de una figura trascendental para entender el movimiento, libre, con talento, con adicciones y debilidades, y sobre todo con un amor desmedido por la música. Temple of The Dog, unión temporal entre miembros de Soundgarden y Pearl Jam ( ya con Eddie Vedder), publicaron todo un discazo en pleno apogeo grunge (1993) para honrar su memoria y homenajearle como se merece, con la mejor música.
Mother Love Bone, la esencia primigenia de la primavera musical de Seattle, truncada por la muerte de un héroe poco conocido pero inmortal.
Like a Crown of Thorns…, It’s All Who You Know, Yeah…!

Las Chicas de Veruca


Veruca Salt. Banda norteamericana procedente de Chicago formada en 1993 por Louise Post y Nina Gordon ( ambas compositoras y vocalistas), junto al batería Jim Shapiro, hermano de Nina, y el bajista Steve Lack, célebres por practicar un rock alternativo heredero directo del grunge con guitarras densas y voces contundentes pero a la vez corales, suponiendo una amalgama de estilos a medio camino entre los grupos femeninos de los noventa como Throwing Muses, Belly o The Breeders, todas ellas con reminiscencias de The Pixies, y con ese sello indeleble de las bandas de Chicago, esa rebeldía, esa energía, esas ganas de transmitir sentimientos encontrados, euforia, rabia e inconformismo propios de la generación X e inherentes a la mayoría de bandas de la primera mitad de los noventa.
En seguida tuvieron la oportunidad de ganar adeptos con la grabación de su primer disco, American Thighs, con el sello Minty Fresh, con una magnífica colección de enérgicas canciones entre las que destacan su gran éxito Seether, Celebrate You, Number One Blind o Victoria.
Tras este primer gran hito, Veruca Salt siguen efectuando grandes conciertos con sus chicas al frente, turnándose en las composiciones y en las voces, editando en 1996 el EP Blow It Out Your Ass It’s Veruca Salt, fenomenal antesala de su segundo LP Eight Arms to Hold You, un paso adelante hacia un rock más comercial pero potente, muy en la línea Nickelback, muy de finales de década de los noventa. Temazos como el irresistible Volcano Girls, Shutterbug o Benjamin hacen superar el difícil listón del primer álbum con nota.
Tras tres años de intensas giras y de silencio en estudio, Veruca Salt publican su tercer álbum, Resolver ( en claro guiño a los Beatles) , bastante más flojo que los anteriores, del cual sólo destacaremos el single Officially Dead, el cual editarían como EP en 2003 para aprovechar el tirón del mismo.
Siguiendo su tendencia indie a lanzar EPs antes de discos largos, en 2005 editan Lords Of Sounds And Lesser Things como aperitivo a su último álbum, IV (2006), en el que tenemos cosas como So Weird o Perfect Love. A partir de entonces la banda se separa siguiendo caminos creativos distintos y surgiendo otros artistas y otras bandas de sus cenizas, pero realmente esta Veruca Salt ( nombre extraído del personaje de Roald Dahl en Charlie y la Fábrica de Chocolate) nos dio momentos brillantes dentro del movimiento post grunge y nos demostró que las chicas tuvieron mucho que ver dentro del maravilloso panorama musical de la generación x.
Can’t Fight The Seether…!

El Grunge Que Vino de Australia


Silverchair. Trío australiano formado en 1992 como The Innocent Criminals en las afueras de Newcastle, por los adolescentes- entonces contaban con trece años-, Daniel Johns ( voz, guitarra y letras), Chris Joannou ( bajo) y Ben Gillies ( batería) que pasaron por ser los abanderados del grunge en Australia, yendo paulatinamente y a lo largo de los años evolucionando hacia un estilo más maduro, un poco más mainstream y desembocando en un Art Rock muy interesante.
Lo cierto es que la precocidad de Johns y los suyos les hizo en un primer momento y bajo el nombre de The Innocent Criminals, decantarse por un estilo muy directo basado pura y duramente en el sonido que más pegaba en el momento, el Grunge de principios de los noventa,: no hay más que ver el look de su aniñado frontman en su exitoso Clip de Tomorrow ( primer single de su LP de debut de 1995, Frogstomp) para descubrir a un Kurt Cobain aussie de dieciséis años, salvando quizás el timbre personal y la cadencia más tendente a Pearl Jam que a Nirvana.
Sea como fuere, su primer trabajo fue un bombazo, con canciones como la mencionada, Israel’s Son, un in crescendo fabuloso, la buenísima y densa Pure Massacre y Shade.
Su segundo álbum es mi favorito, Freak Show (1997) con un sonido mezclando grunge y hard rock, con ribetes metaleros como en Freak, con otros temas muy buenos como el enorme Abuse Me, Pop Song For Us Rejects o Slave.
El tercer disco de Silverchair, Neon Ballroom (1998) supone una apuesta por un giro en su carrera hacia un estilo más orientado al Art Rock, con algún detalle post grunge y canciones que intentan enganchar con el público a modo de elegía, como Anthem For The Year 2000, Ana’s Song (Open Fire) , que me recuerda mucho a los británicos Bush, o Emotion Sickness.
Diorama (2002) es el cambio definitivo hacia un estilo más sinfónico y maduro, abandonando el estilo anterior casi por completo. Botones como The Greatest View, Without You o Across The Night refrendan lo dicho.
Tras un receso de cinco años, Johns y los suyos vuelven a la carga en 2007 con su último LP, Young Modern, acentuándose la vena sinfónica y progresiva del anterior con un marcado acento conceptual en temas como Straight Lines o Young Modern Station .
Después de esto, Johns declaró querer seguir otros rumbos por lo que Silverchair entró en estado de hibernación permanente desde entonces. Tras su ruptura con Nathalie Imbruglia y declararse enfermo de anorexia nerviosa, forma otra banda, The Dissociatives, con la que sigue investigando e indagando en horizontes musicales sin explorar.
Silverchair, todo un fenómeno en Australia, quizás menos conocidos en Europa pero muy de mi gusto, herederos del grunge más feroz aunque transformados con el paso de los discos y de los años, talento a raudales emanado por los poros de Daniel Johns, ídolo de masas de los adolescentes aussies y un ejemplo de precocidad y creatividad lírica.

Best Live Albums #14: Pearl Jam- Live


Hoy 365RadioBlog retoma como cada viernes la serie Best Live Albums, en la que repasamos los mejores álbumes en directo de la historia del Rock. Hoy no nos ocuparemos sólo de uno, sino de varios discos en directo, puesto que la banda que nos ocupa ha editado nada más y nada menos que 72 LPs en vivo, entre oficiales y Bootlegs o piratas. Estamos hablando de uno de mis grupos favoritos, los inigualables, increíbles y sublimes Pearl Jam, formados por el mítico Eddie Vedder, (uno de los 10 mejores cantantes de la historia según la revista Rolling Stone y mi figura más querida del rock junto a Pete Townshend de The Who), junto a los guitarras Mike McCready y Stone Gossard, el bajista Jeff Ament y el ex Soundgarden y mejor batería del movimiento grunge: Matt Cameron ( que sucedió a Abruzzese y Jack Irons). Son para mí el mejor grupo de mi generación sin discusión y no solo por su espectacular discografía en estudio, sino además por ser uno de los grupos más prolíficos en directo de toda la historia del Rock. Por ello haremos una excepción y analizaremos tres albumes en vivo esenciales en el devenir de la banda, aparte de hablar también de sus Bootlegs o discos extraoficiales piratas ( que la banda ha oficializado en su web)
Live On Two Legs (1998)

El primero de estos directos es su primer directo oficial, grabado durante la gira de verano de 1998 en la que presentaban su quinto album de estudio, Yield (1998), y que de alguna manera cerraba la primera etapa o ciclo vital de la banda, la más famosa y exitosa. No es un disco redondo en cuanto a selección de temas, me faltan varios esenciales como Alive o Jeremy, aunque su remasterización y remezcla son perfectas, los temas que están suenan geniales, desde el Corduroy de inicio con esa línea inolvidable de Gossard y la explosión de la voz de Vedder, con momentos álgidos como Better Man o el final de Daughter ( con una parte de Rockin´in The Free World de Neil Young y W.M.A.), cerrando con el Fuckin ´Up de Young & Crazy Horse. En mi opinión es el más flojo de los tres que vamos a comentar.
Live at The Gorge (2007)



Se trata de un Box de 7 discos resultantes de tres conciertos que Pearl Jam celebró en The Gorge Amphiteatre de George, estado de Washington, a las afueras de Seattle, los días 1 de septiembre de 2005, 22 y 23 de julio de 2006, editado en junio de 2007 e imprescindible para valorar en su justa medida lo grandes que son en directo. En el enlace de título os dejo la lista canciones por día que podéis escuchar en los links de Youtube, y que incluyen maravillas como cus grandes clásicos Alive, Jeremy, Black, o temas más modernos de la banda como I Am MineInsignificance, el clásico incluido en la BSO de Singles, State of Love and Trust ( una de mis favoritas) y espectaculares versiones de sus artistas favoritos: Baba O’ Riley de The Who, Rockin’ In The Free World de Neil Young, Little Wing de Hendrix o Sonic Reducer de Dead Boys. Destacar la versión de Rearviewmirror, una pasada. Es su disco directo mejor y más completo.
Live On Ten Legs (2011)

Recopilatorio en directo de la segunda etapa de la banda, es decir, desde 2003 a 2010, continuación natural de Live On Two Legs, grabado durante las respectivas giras de sus discos Riot Act (2002) y Backspacer (2009), conteniendo muchas canciones nuevas como The Fixer, la maravillosa Just Breathe o la versión de PIL Public Image. Como casi siempre, acaban con la preciosa Yellow Ledbetter, éxtasis delicioso para echar el telón a conciertos como el que viví en 1996 durante la gira No Code en el Velodoromo Anoeta de San Sebastián , algo que nunca podré olvidar y que recuerdo en este enlace.
Nos quedarían muchos en el tintero: Live at The Orpheum Theatre, Live At The Garden, Lollapalooza, Pinkpop ( del que os dejo en la cabecera medio concierto del 92, cuando empezaban y estaban en pleno esplendor grunge, os lo recomiendo) y por supuesto sus Bootlegs, de los cuales yo tengo unos cuantos, uno de Barcelona del 2000, otro de Seattle y alguno más que compré en el 95 estando en UK en el mercado de Camden Towm, en cassette pirata. Nunca me canso de sus directos, porque, aunque tengan excelentes discos de estudio, Pearl Jam son animales de escenario, no saben vivir sin él, y cuando no tocan, colaboran con otros artistas, os dejo un enlace de Vedder con Bruce Springsteen y con Neil Young. Absolutamente soberbios.
I’m Still Alive…!

Best Live Albums #9: Nirvana- MTV Unplugged in New York


Buenas, hoy en 365RadioBlog regresamos con una nueva entrega de la serie Best Live Albums en la que repasamos los mejores discos en directo. Esta noche le toca a uno de mis grupos fetiche, uno de mis ídolos y uno de los LPs en directo a los que tengo más estima, por su frescura, originalidad y calidez. Estoy hablando, por este orden, de Nirvana, con su frontman Kurt Cobain al frente, y del maravilloso concierto Unplugged (acústico, en este caso semiacústico) que los de Seattle grabaron en los estudios Sony Music de Nueva York para la MTV un 18 de Noviembre de 1993, aunque no salió publicado hasta casi un año después, el 1 de noviembre de 1994. Desgraciadamente, para entonces, Kurt ya nos había dejado.
Esta auténtica joya básica ( en el doble sentido de imprescindible y de concierto básico o acústico) responde afirmativa y rotundamente a la pregunta de si Nirvana eran capaces de una vez por todas de dar la talla en directo, con una puesta en escena soberbia, un elenco inigualable, contando con el apoyo del futuro guitarra de Foo Fighters Pat Smear, de la violonchelista Lori Goldston y de los hermanos Curt y Cris Kirkwood, The Meat Puppets, interpretando junto a Nirvana dos de sus temas; y una selección de canciones y versiones absolutamente fantástica.
El disco abre con About a Girl, lo mejor de su primer LP, Bleach (1989), pero mejoradísima en su versión Unplugged.; el mítico Come As You Are no pierde ni pizca de la intensidad que despedía en el inmejorable e histórico Nevermind (1991) y da paso a un genial cover de The Vaselines, Jesus Doesn’t Want Me For a Sunbeam, continuando con en mi opinión lo mejor de este disco y una de las cimas de su carrera: la preciosa y eterna versión del tema de David Bowie The Man Who Sold The World, donde Kurt se sale literalmente a la voz y guitarra -no en vano era su canción favorita-.
Pennyroyal Tea del In Utero, Dumb y Polly ( que parecen la misma canción) dan continuidad a la melancólica Something in The Way para abrir el mini concierto de los Meat Puppets con sus tres temas, Plateau, Oh Me y Lake Of Fire. La sublime All Apologies y otra versión de un clásico folk arreglada por Leadbelly, Where Did You Sleep Last Night?, cierran una histórica actuación acústica donde tanto Kurt como Novoselic y sobre todo Dave Grohl a la percusión se salen del todo, siendo sin duda el mejor directo de su corta vida como banda.
Todo un homenaje de Nirvana a sus fans entre los que me encuentro, que, a modo póstumo, nos quitó la pena y el mal sabor de boca de la pérdida del gran icono del grunge y que siempre revisitaremos saboreando sus melodías ásperas llenas de lirismo urbano y melancólico. En mi modesta opinión, el mejor Unplugged jamás grabado junto quizás el de Eric Clapton y el de los también grunge Alice in Chains…pero esas serán otras historias.

Ciudades del Rock #13: Seattle


Seattle. La Ciudad Esmeralda. Situada en el estado de Washington, al Noroeste de los Estados Unidos y muy cerca de la frontera con Canadá-también llamada La Puerta de Alaska-, rodeada de exhuberantes bosques donde nació la leyenda de Big Foot, es una de las ciudades más prosperas de Norteamérica y tiene fama de ser una de las urbes con mejor calidad de vida del país de las barras y estrellas. Llamada así en honor al jefe indio Ce- Atl, destaca por su Space Needle, torre y símbolo absoluto de la ciudad y que domina todo el panorama de la bahía de Puget Sound, desde donde se divisan las montañas circundantes.
Culturalmente es una ciudad hiperactiva, habiendo heredado un gran bagaje indígena nativo americano y de los inmigrantes procedentes de Europa, lo que creó una atmósfera cosmopolita a modo de una Nueva York en miniatura y se fueron creando grupos y saliendo poco a poco artistas y estilos que hicieron que hoy por hoy Seattle sea una de las referencias del rock a nivel mundial.
En cuanto a los artistas que han salido de aquí, empezaremos destacando el nacimiento de uno de los más grandes guitarristas que ha dado el rock, el mago zurdo Jimi Hendrix. Coetáneos de la ciudad tenemos al productor Quincy Jones, los grupos de folk universitarios The Brothers Four, The Wailers, los instrumentales The Ventures o los Young Fresh Fellows. Tenemos una buena escena de jazz con Los vanguardistas Bill Frisell, Wayne Horvitz y el saxofonista Kenny G. El video lo hemos sacado de la canción dedicada a la ciudad por Perry Como en 1969 ( aunque él era de Pennsylvania).
A finales de los setenta tenemos una banda femenina que lo partió con sus melodías rockeras, las hermanas Wilson con su banda Heart, que daría paso a bandas Heavys como Queensryche, Nevermore, Harvey Danger o Goodness.
Pero el fenómeno por excelencia por el que se conoce a la ciudad es el Grunge, género del que fueron antesala bandas como Green River o Mother Love Bone, lanzadas por el sello Sub Pop, principal responsable de este movimiento tan cercano a mí. A principios de los noventa tenemos las bandas más legendarias del grunge y el mundo de la música se mueve alrededor de Seattle con los míticos Nirvana de Kurt Cobain, Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains, Temple of The Dog, Melvins, Mudhoney, Hole, Screamin’ Trees o Tad, con otras formaciones de la época de estilo más independiente como Candlebox, The Posies, The Presidents of the USA, y ya en los noventa 7 Year Bitch, The Gits, Sunny Day Real Estate, o los punkies The Fastbacks o The Fartz
En este siglo la sombra alargada de Dave Grohl, mi batería favorito, sigue planeando por Seattle con sus Foo Fighters encabezando un ramillete de buenas bandas surgidas en este siglo como Band of Horses, Modest Mouse, Murder City Devils, Death Cab For Cutie o The Postal Service.
Al final, Seattle siempre será recordada como aquella ciudad que nos hizo estremecer con una serie de bandas surgidas de sus entrañas y suburbios y que nunca desaparecerán de nuestras vidas ni de nuestras canciones favoritas.

Lista Spotify #23: Grunge Hymns

Buenas Tardes, hoy 365RadioBlog se sumerge en uno de nuestros géneros favoritos, el grunge, para rememorara aquel movimiento surgido en Seattle a principios de los noventa que revitalizó y transformó el rock, con gente como Nirvana, Pearl Jam, Alice In Chains, Soundgarden, The Melvins, The Smashing Pumpkins, Mudhoney y muchos más que honraron este estilo con sus cadencias pesadas pero intensas.
Long Live Grunge!

La Superbanda de los Buitres


Them Crooked Vultures. La superbanda del siglo XXI. Este fenómeno, repetido en el pasado pero no muy frecuente, y consistente en la reunión de celebridades consagradas del rock procedentes de otros grupos para crear algo distinto, ya sea de manera provisional (Travelin’ Wilburys) o permanente, ( Humble Pie, Audioslave), no se había prodigado en demasía últimamente hasta que tres monstruos y genios de la música presente y pretérita unieron en 2009 sus fuerzas para ofrecernos uno de los mejores grupos que yo haya oído (en disco y mejor aún en vivo) en mi vida.
Estoy hablando del proyecto del pelirrojo grandioso Josh Homme, frontman, guitarrista y alma mater de Queens Of The Stone Age, ex de Kyuss y marido de Brody Dalle de Spinerette, considerados como una de las mayores figuras del rock actual.
Estoy hablando de su gran amigo, otro genio, Dave Grohl, ex batería de Nirvana, líder y creador de Foo Fighters, colaborador de QOTSA y Probot, que vuelve a coger las baquetas para demostrarnos que es el número uno de los percusionistas mundiales.
Y estoy hablando de otra leyenda, John Paul Jones, bajista de Led Zeppelin, considerado uno de los tres mejores de todos los tiempos junto a Geddy Lee de Rush y John Entwistle de The Who, paradigma del rock y que aporta un sonido único a la banda a pesar de su edad, aunque parece un chaval.
Juntos compusieron una joya llamada tal cual, Them Crooked Vultures, con perlas como este Elephants, New Fang, Mind Eraser, No Chaser, No One Loves Me & Neither Do I, Bandoliers, Spinning In Daffodils o Scumbag Blues, aunque no descartaría ninguna canción de este verdadero tesoro moderno del rock.
Influencias zeppelinianas, batería poderosa cortesía grunge y melodías entre lo stoner, lo psicodélico, lo progresivo, con tintes hard rock, hacen de su estilo una nueva denominación de origen, el Vulture Rock, alternativo entre lo alternativo y a su vez reconocible por todo buen melómano en sus influencias.
No nos olvidamos del gran músico de acompañamiento Alan Johannes, amigo personal de Homme, y guitarra de Spinerette, que les ayuda con guitarra rítmica y teclados cuando se tercia.
Estoy ansioso de que anuncien su nuevo álbum, que ya va con retraso, porque la verdad es que no pasa una semana sin que oiga el aleteo grandioso y guitarrero de aquellos buitres retorcidos.

El espíritu del Grunge

Nirvana. A estas alturas de la historia de la música,  hace precisamente hoy veinte años (5 de abril de 1994, aunque el mundo se enteró tres días después), este fantástico grupo de Seattle formado por Krist Novoselic al bajo y el enorme Dave Grohl a la batería perdía a su líder, compositor, guitarrista, cantante, icono de la música y mi más íntimo ídolo Kurt Donald Cobain, quien, tras muchos escarceos con la droga, las depresiones, la inestabilidad familiar y sus trifulcas más que conocidas con la industria discográfica y sus jerifaltes, decidió quitarse la vida y dejar huérfano al rock and roll de su inestimable talento.

Los inicios de la banda de Seattle no fueron precisamente fáciles, sobre todo al tener dificultades al encontrar un batería serio y de garantías que les consolidara como trío.

Así, su primer álbum, Bleach, no podemos decir que fuera una bomba, con ventas modestas y un estilo sucio y garajero, muy en la onda Melvins, del que podemos rescatar Blew, Paper Cuts o About a Girl, que luego ya en el 93 remozarían en la versión acústica.

Su siguiente disco, Nevermind, de 1991, es pura leyenda. Producido por Butch Vig para el sello DGC Records, abandonando de esta forma Sub Pop, con una portada fantástica (la del bebé en la piscina) y con Dave Grohl ya consolidado como batería, las canciones son himnos, sentimiento grunge de frustración y desenfreno en su máxima expresión. Su obra más conocida, este Smells Like Teen Spirit, es una de las canciones más aclamadas de la historia, hay un antes y un después de escuchar esta explosión contenida de adrenalina teenager, como sus preciosas hermanas: Come As You Are, In Bloom, Lithium, Breed, Polly, Lounge Act…en definitiva, un disco inmortal.

El problema es que con Nevermind, Kurt sintió que había tocado techo y todo lo que hizo después no le produjo más que insatisfacción. En 1993 se publicó In Utero, mucho más experimental, con el productor Steve Albini al frente, pero los resultados no fueron los esperados ni a nivel producción ni a nivel ventas. Heart Shaped Box, Rape Me, Pennyroyal Tea o All Apologies son buenas canciones pero no ralla ninguna al nivel del trabajo anterior.

A finales de ese mismo año ofrecieron un Unplugged para la MTV con canciones suyas en formato acústico y versiones inmortalizadas por el sello de Kurt como The Man Who Sold The World de David Bowie.

Después, recopilatorios, caras B, documentales, todo vale para hacer caja a costa de una banda de altibajos, con un modesto bajista, uno de los mejores baterías de la historia y un frontman atormentado pero magnético, icónico pero descuidado, enérgico pero depresivo, que llevó hasta sus últimas consecuencias un sentimiento que ayudó en gran medida a crear: el Grunge.

With the lights out, It’s less dangerous, Here we are now, Entertain us…!

Pasajeros al tren


A mitades de los años noventa, los hermanos suecos Tomas y Steffan Rundqvist , medio hippies y hare krishnas, a su vuelta de la India empezaron a dar conciertos por España, hasta que en un concierto en Ávila conocieron al bajista español Antonio Crespo y formaron Undrop.

Banda considerada como One Hit Wonder por solo tener este éxito, Train, a raiz de una exitosa campaña publicitaria de Pepsi en 1998, este trío mezcla tendencias post-grunge y punk con ritmos ska o reggae bailables y fiesteros que hicieron de esta canción imprescindible en fiestas y en bares nocturnos.
No he podido encontrar nada más destacable del grupo por ningún lado,únicamente los buenos recuerdos que me trae esta canción.

El Templo del Grunge

Imaginaos la escena:1991, dos de los mejores grupos de grunge del momento deciden juntarse y hacer un disco conjunto bajo el nombre Temple of The Dog.
La formación es de superbanda, de auténtico lujo: Chris Cornell de Soungarden y Eddie Vedder de Pearl Jam como vocalistas; Stone Gossard y Mike McCready como guitarristas y Jeff Ament como bajo,    -todos de Pearl Jam-, y a la batería Matt Cameron de Soungarden (que luego pasaría a PJ).
Juntos se marcaron un pedazo de album inconmensurable, marcado de medios tiempos rabiosos como un ejemplo del mejor grunge que jamás se haya hecho. Este Hunger Strike para mi es la mejor canción pero hay otras como Say Hello 2 Heaven o Pushin Forward Back, en las que se funden los estilos de estas es míticas bandas.
En realidad fue una unión efímera, puesto que se juntaron para rendir tributo a la figura el proto grunge y vocalista de Mother Love Bone, Andrew Wood, que acababa de fallecer, ya que su antiguos compañeros Gossard, McCready y Ament así lo quisieron. Pena que no siguieran con la colaboración porque nos dejaron un disco épico.