The Guess Who : American Woman

Las canciones a veces no son lo que parecen o demuestran ser. Muchas veces el título juega equívocamente con nosotros y nos hace creer que habla de algo completamente distinto de lo que en realidad quiere expresar, nos da una pista falsa, nos lanza un mensaje erróneo, con el fin de confundirnos o de hacernos pensar intencionadamente en algo que quieren que pensemos pero que realmente no es. Al final, como dijo el gran John Lennon, las interpretaciones correctas de las canciones siempre son las que acaban haciendo los fans, viniendo a decir que muchas veces es mejor no dar muchas explicaciones y dejar que cada cual interprete lo que quiera.

Algo parecido es lo que debió pensar la banda canadiense procedente de Manitoba, The Guess Who, los cuales, fundados en la localidad de Winnipeg en 1965 por el guitarrista Randy Bachman ( el cual posteriormente formaría otro grupo de éxito como fue Bachman- Turner Overdrive), Chad Allan y Burton Cummings junto a Jim Kale y Garry Peterson en su formación original, -tras la cual vendrían muchas otras-, consiguieron crear un efecto contradictorio con uno de sus grandes éxitos que les haría mundialmente famosos, pareciendo ser un homenaje cuando realmente todo fue una gran ironía. Una gran broma que les llevó a lo más alto.

American Woman, single de The Guess Who grabado el 13 de agosto de 1969 y editado en marzo de 1970 dentro del álbum homónimo, escrito por la banda al completo y producido por Jack Richardson, alcanzó el número 1 en USA y Canadá siendo el segundo sencillo de la banda en alcanzar la cima después de These Eyes, y todo ello dentro de una controversia al pensar que American Woman era un alegato contra la guerra del Vietnam y contra la cultura americana en general. Nada más lejos de la realidad.

The Guess Who, procedentes del conservador y tradicional estado canadiense de Manitoba, al emprender la gira de 1969, observaron cómo en Chicago, Detroit, Nueva York o Boston, las chicas norteamericanas parecían ir muy por delante de las canadienses en cuanto a edad e intenciones directas, por lo cual subrepticiamente, tal y como Burton Cummings explicó, intentaron lanzar el mensaje de que preferían a sus chicas canadienses, más fieles y recatadas a las lanzadas y cosmopolitas yanquis, no sin crear controversias varias relativas a un significado que según la banda no iba más allá de eso.

Sobre todo, American Woman es un tema perfectamente construido en el aspecto musical, con un ritmo que enlaza la psicodelia con el hard rock, dando los primeros pasos de este género con un riff de escándalo, machacón y pegadizo, muy en el estilo de sus coetáneos Mountain, sentando las bases para formaciones venideras como sus vecinos yanquis Grand Funk Railroad. En cuanto a la mezcla de estilos e influencias se refiere.
Sobre estas líneas dejamos varias actuaciones en vivo, de la época y más actuales donde se ve que la esencia de Guess Who sigue intacta.

Se ha hecho multitud de versiones de American Woman, pero probablemente la más famosa sea la que realizó el gran Lenny Kravitz en 1999 y que supuso un gran éxito de ventas. Otras versiones destacables de esta gran joya de los setenta las podemos encontrar en el cover de los suizos Krokus de 1982, la de los Butthole Surfers y por último la hilarante versión de los Leningrad Cowboys.

American Woman está presente igualmente en varias bandas sonoras como la de American Beauty,con el gran Kevin Spacey cantándola mientras conduce o también en la hilarante película de Jim Carrey The Cable Guy, donde aparece en un karaoke protagonizado por un anciano.

American Woman, un himno oficial para los americanos que nunca pretendió serlo, ni siquiera una crítica ni una mofa. Simplemente The Guess Who intentaron ensalzar lo que más les gustaba (las chicas de su ciudad) aunque para ello tuvieran que rizar el rizo en cuanto a rodeos de significados confusos. Sea como fuere, canción legendaria que marcó época a nivel estilístico y abrió puertas sonoras aún por explorar en la gran avecinda del rock and roll que fueron los primeros setenta. Siempre que la escucho me magnetiza de tal manera que pienso lo grande que resulta hacer las cosas sencillas pero bien hechas.

American woman gonna mess your mind
American woman, she gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Say A
Say M
Say E
Say R
Say I
C
Say A
N, mm
American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Uh, American woman gonna mess your mind

Uh!

American woman, stay away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-hangin’ around my door
I don’t wanna see your face no more
I got more important things to do
Than spend my time growin’ old with you
Now woman, I said stay away
American woman, listen what I say

American woman, get away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-knockin’ around my door
Don’t wanna see your shadow no more
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, I said get away
American woman, listen what I say, hey

American woman, said get away
American woman, listen what I say
Don’t come a-hangin’ around my door
Don’t wanna see your face no more
I don’t need your war machines
I don’t need your ghetto scenes
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, get away from me
American woman, mama, let me be

Go, gotta get away, gotta get away
Now go go go
I’m gonna leave you, woman
Gonna leave you, woman
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
You’re no good for me
I’m no good for you
Gonna look you right in the eye
Tell you what I’m gonna do
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go, woman
I’m gonna leave ya, woman
Goodbye, American woman…

Black Sabbath : Heaven And Hell

Todas las bandas tienen su propia singladura, su proceso creativo, sus etapas, sus vaivenes, sus cambios y finalmente su historia; y más en aquellos primeros setenta donde se estaba forjando la mejor música que se ha hecho jamás, donde las ideas e influencias de los pioneros sesenta se iban macerando  en la ebullición de la termomix del talento de las nuevas generaciones que utilizaron la psicodelia como campo de pruebas para ir evolucionando hacia un estilo más agresivo, duro, directo y definitivamente setentero, aunque encontró la madurez definitiva y su apogeo en los ochenta: el heavy metal. Y si buscamos un sinónimo de este estilo en clave de grupo, lo tenemos muy claro: Black Sabbath.

La banda de Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward fue poco a poco haciéndose a la idea del hecho de que su camino y el de Ozzy Osbourne, el genuino príncipe de las tinieblas, eran totalmente divergentes  lejos ya de los tiempos gloriosos de Paranoid o War Pigs;  y así fue como sus motivaciones escénicas y musicales, así como su estilo cada vez fue enfrentando más las posiciones de ambos bandos hasta que la situación se hizo insostenible y fueron aconsejados por su representante, Sharon Arden ( que paradójicamente acabaría siendo años después la señora Osbourne) , de que lo mejor era sustituirle por otro cantante de renombre. Y así fue como Iommi se fijó en un diminuto pero maravilloso cantante que era la sensación de la banda de Ritchie Blackmore, Rainbow. Así fue como en 1979 llegó a Black Sabbath en el pequeño gran Ronnie James Dio. Y comenzó la leyenda.

Heaven and Hell (1980) fue el grandioso resultado en forma de LP del espectacular debut de Dio con Black Sabbath en un cambio de estilo hacia un rock más épico, más heavy metal, más profundo en sus letras y en sus actitudes, más legendario si cabe. Todo ello sustentado por su santo y seña, el tema homónimo que nos ocupa, Heaven and Hell, el cual trata acerca de  la eterna dicotomía entre el bien y el mal, los estados de ánimo y la delgada línea que los separa, todo ello desde un prisma personal, todos tenemos nuestro cielo y nuestro infierno. Dio, recién llegado a la banda, supo imprimir su propio estilo a una banda que ya era muy grande cuando él llegó.

El periodista británico experto en rock Martin Popoff situó Heaven and Hell en el número 11 de las 500 mejores canciones de Heavy Metal, teniendo en cuenta todo el legado que supuso para las generaciones venideras, suponiendo la piedra de toque para el origen de bandas de NWOBHM ( New Wave Of British Heavy Metal ) como Iron Maiden o Judas Priest, con su intensidad, profundidad y capacidad de atraparnos en sus densas y sonoras redes, con sus cambios de ritmo y esa prodigiosa voz de un privilegiado como Dio. Lástima que a los Sabbath solo les durara dos años, lo suficiente para grabar dos de sus mejores álbumes ( el susodicho y Mob Rules). Después volaría solo para regalarnos joyas como Holy Diver.

Tras la disolución de Black Sabbath (y sus colaboraciones con otros cantantes como Ian Gillan, Glenn Hughes o Tony Martin), Dio se volvió a juntar con Iommi y Butler formando Heaven & Hell, nombre sintomático y muy significativo de lo que supuso este tema para la banda.
Bajo estas líneas os dejamos varias versiones de este temazo a cargo de bandas como los enormes Dream Theater, Manowar, Anthrax o Stryper y una actuación de Dio con su banda en 2005.

Esta canción, a pesar de que se atribuye a Black Sabbath y la parte musical fue creada por Tony Iommi, siempre será recordada por pertenecer al más íntimo recuerdo de Ronny James Dio, leyenda grandiosa de un movimiento como el hevy metal al que regaló una voz de ensueño y su famosísima mano cornuta, al cual contribuyó a crear y crecer gracias a maravillas épicas como esta. Heaven and Hell pertenece al selecto grupo de canciones inmortales por muchas razones: innovadora, transgresora, profunda, legendaria… Pero también refleja el sentir de toda una generación de inconformistas que hicieron del rock su bandera y que tuvieron en Black Sabbath a sus más íntimos aliados para hacer su vida algo mejor.

Sing me a song, you’re a singer
Do me a wrong, you’re a bringer of evil
The devil is never a maker
The less that you give, you’re a taker
So it’s on and on and on, it’s heaven and hell
Oh well

The lover of life’s not a sinner
The ending is just a beginner
The closer you get to the meaning
The sooner you’ll know that you’re dreaming
So it’s on and on and on, oh it’s on and on and on
It goes on and on and on, Heaven and Hell
I can tell
Fool, fool

Oh uh
Yeah, yeah, yeah

Well if it seems to be real, it’s illusion
For every moment of truth, there’s confusion in life
Love can be seen as the answer, but nobody bleeds for the dancer
And it’s on and on, on and on and on and on and on and on and on

They say that life’s a carousel
Spinning fast, you’ve got to ride it well
The world is full of kings and queens
Who blind your eyes and steal your dreams
It’s heaven and hell, oh well

And they’ll tell you black is really white
The moon is just the sun at night
And when you walk in golden halls
You get to keep the gold that falls
It’s heaven and hell, oh no

Fool, fool
You’ve got to bleed for the dancer
Fool, fool
Look for the answer
Fool, fool, fool

Helloween : I Want Out

El 17 de septiembre de 1988 aconteció en Pamplona el mayor evento del Heavy Metal que jamás la capital navarra hubiera vivido: se trataba del megaconcierto Monsters Of Rock, en el que se daban cita las mejores bandas del panorama Metalero del momento, a saber: los gigantescos y archiconocidos Iron Maiden ( mi ciudad siempre ha estado infestada de heavys con camisetas de los Maiden, incluso hoy día); los cuatro jinetes del thrash metal, Metallica; los transgresores neoyorquinos Anthrax y unos chicos alemanes que presentaban su disco Keeper Of The Seven Keys Part II y que practicaban un subgénero muy en boga en el país teutón denominado Power Metal.

Así fue como conocí a Helloween, la banda liderada por el guitarrista Kai Hansen y con el prodigioso y entonces pueril cantante Michael Kiske ( uno de los que más octavas alcanza con su voz de todos cuantos jamás he oído) asombrándonos con sus alargados alaridos y sus agudos imposibles, con dos discos de absoluta leyenda como son los dos Keeper Of The Seven Keys Part I (1987) y Part II (1988), siendo su segunda entrega la más aclamada y aplaudida por sus fans metaleros de todo el mundo.

En nuestra querida Plaza de Toros aquello debió de ser una fiesta total pero quienes se llevaron las dos orejas y el rabo y salieron por la puerta grande fueron estos rubios germánicos que asombraron al coso pamplonés con sus ritmos vertiginosos, su perfecto empaste entre voz y guitarra y unos temas bien construidos y armoniosos que hicieron las delicias de nuestros conciudadanos.
Y sucedió que después del trabajo bien hecho, Hansen, Kiske y el resto de la banda decidieron hacer uno o de turismo visitando los lugares más emblemáticos de la Comunidad Foral de Navarra ( el Café Iruña, la Antigua Azucarera de Marcilla, las Bardenas Reales y su monumento natural llamado Castildetierra y finalmente la Plaza de Toros de Pamplona), recorrido que les llevó a grabar un vídeo clip con una canción épica  que ha sido santo y seña de la mítica banda teutona.

I Want Out salió publicado como cuarto single del ya mencionado Keeper Of The Seven Keys Part II el día de Halloween (31 octubre) de 1988, escrita por Kai Hansen y producida por Tomny Hansen a través del sello Noise Records. La letra habla de libertad, de personalidad, de poder de decisión, de hacer las cosas cuando y como uno realmente quiere sin estar sujeto a parámetros o dictámenes externos o marcados por la sociedad. Realmente es una reflexión sobre el individualismo positivo, algo que sorprende dentro de un LP cargado de temática época y casi conceptual, es un soplo de aire fresco y un auténtico himno para los numerosos seguidores del movimiento power metal.
Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones de Helloween en directo interpretando I Want Out, de 1989 y de 1992 respectivamente.

También veremos alguna de las múltiples versiones que se ha hecho de este tema, sobre todo a cargos de bandas de power metal como Gamma Ray o Unisonic (actuales bandas de Hansen y Kiske, respectivamente ), pero también de Hammerfall, Sonata Arctica, Avalanch o Skylark.

Este tema, mejor dicho, este himno, permanecerá siempre como uno de los símbolos indelebles del genero llamado Power Metal, el cual idolatra a partes iguales el virtuosismo y la rapidez en la ejecución, tornándose sus canciones en piezas más propias de una ópera metálica, a medio camino entre la estructura Hard rock clásica ( I Want Out recuerda bastante en su esqueleto a Out On The Fields de Thin Lizzy con Gary Moore) y elementos más propios de los Ochenta como el thrash metal, del que toma el ritmo frenético y endiablado y la contundencia de su sección rítmica (batería y bajo suenan potentísimos).
Siempre supe que I Want Out era una joya cuya inmortalidad está asegurada gracias a una increíble y virtuosa banda alemana llamada Helloween.

From our lives’ beginning on
We are pushed in little forms
No one asks us how we like to be

In school they teach you what to think
But everyone says different things
But they’re all convinced that
They’re the ones to see

So they keep talking and they never stop
And at a certain point you give it up
So the only thing that’s left to think is this

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

People tell me A and be
They tell me how I have to see
Things that I have seen already clear

So they push me then from side to side
They’re pushing me from black to white
They’re pushing ‘til there’s nothing more to hear

But don’t push me to the maximum
Shut your mouth and take it home
‘Cause I decide the way things gonna be

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

There’s a million ways to see the things in life
A million ways to be the fool
In the end of it, none of us is right
Sometimes we need to be alone

No no no, leave me alone

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

Gary Moore : Over The Hills And Far Away

Escribir sobre un artista tan polifacético, tan completo y tan carismático como el que nos ocupa es una tarea harto difícil de acometer sin dejarse nada en el tintero. Es un reto toparse con un artista que ha tocado casi todos los palos en el mundo del rock (jazz, Beat, pop, Hard rock, heavy metal, blues) con igual destreza aunque distinta suerte, ya que pertenece al club de los elegidos de las seis cuerdas, un tipo al que nunca le tembló el pulso para hacer lo que quiso en cada momento y que supo rodearse de buenos amigos con los que fue colaborando con resultados excelentes. Lástima que en 2011 la muerte se cruzara inesperada e inexorablemente en su camino mientras dormía en un hotel de Estepona. Contaba solo con 58 años pero ya era eterno: esta es la historia de Gary Moore.

Moore nació en Belfast un 4 de abril de 1952 en el seno de una familia británica como uno de los cinco hijos de un promotor inmobiliario y su esposa que al poco de nacer se separaron coincidiendo con el estallido del conflicto norirlandés entre los separatistas y los unionistas, por lo que Moore tuvo que emigrar a Dublín con 16 años, donde empezó a tocar la guitarra en pubs y bares y donde conoció a su gran amigo Phil Lynott ( el mítico bajista mulato de Thin Lizzy) con quien formaría la banda Skid Row ( no confundir con los yanquis de Sebastian Bach).

En 1970 Moore pasó a Inglaterra para establecerse allí, donde tres años más tarde formaría The Gary Moore Band con un solo pero exitoso LP ( Grinding Stone, 1974). En 1975 Lynott le llama para sustituir a Eric Bell en Thin Lizzy, donde permanece intermitentemente hasta 1978, participando en otros proyectos paralelos como Colosseum II.

Es a partir del 79 cuando Moore comienza de verdad su carrera en solitario. Durante los ochenta desarrolla un estilo heavy metal muy melódico, obteniendo resultados magníficos como Wild Frontier (1987) pero ya hacia finales de la década se decanta por el Blues Rock con su discazo Still Got The Blues (1990) y temazos como el homónimo o Walking By Myself que funcionarían muy bien en listas. A partir de aquí, colaboraciones, homenajes, nuevos discos y un carácter voluntarioso y obsesivo por la perfección , hacen que Moore se ganase el derecho a pertenecer al panteón de los más grandes guitarristas.

La canción que hemos elegido, Over The Hills and Far Away , salió como primer single de Wild Frontier, publicada a través de Virgin Records, escrita y producida por él mismo, y trata sobre un preso que busca su libertad para reencontrarse con su amada, todo ello contado en un estilo épico ( muy en el contexto de Out In The Fields de Thin Lizzy, en la que colaboró), y alternando guitarras afiladas con folk irlandés , creando una maravillosa sección de violines y gaitas en un jiggle espectacular a mitad de la canción, siendo fantásticamente ayudada por el vídeo clip en el que destaca la fuerza del tema. Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones en directo de Gary Moore interpretando Over The Fields And Far Away, que realmente es una metáfora del conflicto irlandés.

Varias bandas se han atrevido a versionear esta maravilla, entre las que se encuentran la banda finlandesa Nightwish, la banda sueca de viking metal Thyrfing o la banda española Saurom que la tradujo como La Disolución de la Compañía.

Hoy día la figura de Gary Moore es reverenciada por su polifacética y virtuosa manera de tocar las seis cuerdas, pero también nos dejó un innegable legado de canciones bien construidas y con letras excepcionalmente trabajadas que emanan de un tipo que se supo trabajar con su sudor y su talento un sitio en las primeras filas de los maestros de la guitarra eléctrica de la historia del rock. BB King dijo una vez: ” Ese chico tan pálido , si no lo ves, dirías que es un negro quien toca la guitarra”.

They came for him one winter’s night
Arrested, he was bound
They said there’d been a robbery
His pistol had been found

They marched him to the station house
He waited till the dawn
And as they led him to the dock
He knew that he’d been wronged
You stand accused of robbery
He heard the bailiff say
He knew without an alibi
Tomorrow’s light would mourn his freedom

Over the hills and far away
For ten long years he’ll count the days
Over the mountains and the seas
A prisoner’s life for him there’ll be

He knew that it would cost him deer
But yet he dare not say
Just where he had been that fateful night
A secret it must stay
He had to fight back tears of rage
His heart beat like a drum
For with the wife of his best friend
He’d spent his final night of freedom

Over the hills and far away
He swears he will return one day
Far from the mountains and the seas
Back in her arms again he’ll be
Over the hills and far away

Each night within his prison cell
He looks out through the bars
He reads the letters that she wrote
One day he’ll know the taste of freedom

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in his arms again she’ll be

Over the hills and far away
He swears he will return one day
As sure as the river reach the sea
Back in his arms is where she’ll be

Over the hills and far away
She prays he will return one day
As sure as the rivers reach the seas
Back in her arms is where he’ll be

Over the hills
Over the hills and far away

Over the hills
Over the hills and far away

The Who : Baba O’ Riley

Aprovechando que el pasado 1 de marzo el gran Roger Daltrey cumplía 72 años, me daré el gustazo y me permitiré la licencia de hablar de una de las mejores canciones del inigualable repertorio de mi banda favorita sin discusión, del grupo de mis amores, el que más alegrías sonoras me ha dado en mi vida y del que probablemente haya escuchado sus canciones más veces.

Estoy hablando sin lugar a dudas de The Who, aquel cuarteto inigualable que primero abanderó el sonido Mod más salvaje con My Generation para posteriormente ir evolucionando hacia un rock más conceptual y profundo , el llamado Arena Rock, ampuloso, experimental e intenso a partes iguales, con cuatro genios inigualables como el cantante de voz rasgada, rizos de oro, micrófono al viento y genio vivo, Roger Daltrey; el mejor bajista de toda la historia del rock, tímido pero genial, John Entwistle; el mago de la batería, un pájaro dentro y fuera del escenario, al que la mala vida se lo llevó pronto, Keith Moon; y por último, el líder y guitarrista eléctrico, bipolar y agresivo, el genio absoluto de la composición y quien llevó al rock a otra dimensión, Pete Townshend.

Con todo ello, me ha costado elegir una canción para esta entrada, ya que si bien en este blog he hablado de ellos como grupo y de su fantástico directo Live At Leeds (1970),la dicotomía de seleccionar un solo tema de entre los míticos de la banda ha resultado una tarea ardua: primero me decanté por la balada Behind Blue Eyes; más adelante me fijé en la legendaria Won’t Get Fooled Again, posiblemente su obra más excelsa.
Pero al final, y explicaré por qué, me he decidido por la sublime, elegiaca y apoteósica Baba O’ Riley.

Esta maravilla del Rock and Roll iba a formar parte de una Ópera Rock que sucedía a Tommy (1969) y precedía a Quadrophenia (1973) y cuyo título sería Lifehouse. El concepto que desarrolló Townshend para esta nueva epopeya sonora era el dotar a la música de una nota global, que emanara de todos los espectadores que acudieran a su show, que fuera una especie de cacofonía universal, para lo que alquiló el Young Vic Theatre con el propósito de encerrarse con la audiencia y que fuera ella quien fuera proponiendo sonidos y notas hasta llegar al summum… Lo complejo y faraónico de la idea fue apartándola poco a poco de las prioridades de la banda y de las doce o trece canciones que The Who habían compuesto para esta nueva Ópera Rock la mayoría fueron a engrosar ( sin ningún nexo aparente ) su disco de estudio paradójicamente más aclamado y exitoso, personalmente mi disco favorito de la historia: Who’s Next (1971).

Baba O’ Riley  toma su nombre de dos figuras veneradas por Townshend como fueron el gurú zoroastra Meher Baba y Terry Riley, un compositor minimalista que extendió el uso del sintetizador al que Townshend estaba empezando a dar mucho protagonismo en sus obras, como bien demuestra el inicio demoledor de la misma ( y por ende del disco) con esa línea de teclados inolvidable a la que se van incorporando batería, bajo , guitarra y voz en una progresión rítmica que desemboca en un todo sonoro implacable, la primera obra por derecho propio del llamado Arena Rock. Los cambios de ritmo, de intensos a tenues, las voces alternas de un Daltrey inmenso y un Townshend melancólico confluyen en un final con violín en estudio y armónica en directo a caballo entre el folklore irlandés y el judío;  un  homenaje a Riley histriónico y trepidante que cierra un tema de ensueño.

Qué decir de los fantásticos créditos con los que comienza el tema, con frases como “No necesito luchar para demostrar que estoy en lo cierto”, “No necesito ser perdonado”, o “es una juventud perdida” ( de hecho la canción se iba a llamar originalmente Teenage Wasteland).  El protagonista, un granjero escocés que decide llevarse a su mujer hacia Londres para ir a buscar a su hija, la cual ha sido atraída por un artista enajenado ( sería el punto de partida de Lifehouse), representa el cambio de lo rural a lo moderno, de las viejas tendencias al
Nuevo Rock and Roll, para Townshend es en parte el inicio de la era post Tommy, los nuevos The Who, más ampulosos, más sonoros, con más presencia del Hard rock en sus composiciones pero también con espacio para sintetizadores (presentes en otros cortes del disco como Bargain, My Wife o Won’t Get Fooled Again.)

Existen muchas versiones de esta grandísima canción como las de Pearl Jam, Dropkick Murphys o la adaptación para la serie de TV CSI New York, pero la genuina es la que más sentimientos de estremecimiento y emoción me han dejado de cuanta he escuchado, con esa rabia, con ese ” They´re All Wasted!” arrebatador, con esa creatividad y virtuosismo propios y exclusivos de genios como estos cuatro londinenses eternos que me robaron el corazón y el sentido desde la primera vez que los escuché.

Out here in the fields
I farm for my meals
I get my back into my living.
I don’t need to fight
To prove I’m right
I don’t need to be forgiven.
yeah, yeah, yeah, yeah, yeah

Don’t cry
Don’t raise your eye
It’s only teenage wasteland

Sally, take my hand
We’ll travel south cross land
Put out the fire
And don’t look past my shoulder.
The exodus is here
The happy wolds are near
Let’s get together
Before we get much older.

Teenage wasteland
It’s only teenage wasteland.
Teenage wasteland
Oh, yeah
Teenage wasteland
They’re all Wasted!

Leño : Maneras De Vivir

La historia que os traemos hoy es la de una de las más grandes canciones de nuestra música, una de las sintonías imprescindibles de los mejores años ochenta, paradigma del rock urbano y del heavy metal patrio, a cargo de una de las bandas más reputadas, reconocidas y alabadas de todas las que han pisado escenarios en este país. Estamos hablando de la banda formada en 1978 por Rosendo Mercado a la voz y guitarra junto al bajista Tony Urbano y al batería Ramiro Peñas, bautizada como Leño ( nombre que viene de los despectivos comentarios del líder de Ñu hacia las letras que componía Rosendo en esa banda) y que logró escribir unas de las más bellas páginas de nuestro rock por momentos inolvidables como su canción más emblemática: Maneras de Vivir.

La situación en 1981 era la siguiente: Leño, formados en 1978 y tras un exitoso disco homónimo de debut, se pusieron en manos del productor y antiguo componente de Los Canarios, Teddy Bautista ( sí, el de la SGAE) para grabar su segundo álbum , Más Madera (1980) , pero el resultado no fue el esperado por Rosendo y los suyos ya que Bautista hizo lo que le dio la gana en la producción y remezcla de los temas, con demasiados arreglos de órgano que desvirtuaban el espíritu guitarrero de la banda. Por ello, y sabiendo que aún les quedaba otro disco más de contrato con Zafiro, Leño decidieron hacer lo que más les gustaba: un fabuloso disco en vivo titulado En Directo grabado en la sala Carolina de Madrid los días 25,26 y 27 de marzo de 1981.

En ese mítico disco aparecieron cuatro temas inéditos grabados para la ocasión y estrenados en directo para los pocos privilegiados que pudieron asistir a los tres conciertos, entre ellas la grandiosa Maneras de Vivir ( que salio como single en una versión grabada previamente), un tema que según Rosendo Mercado no sabe ni cómo le salió de lo redondo que salió. Realmente es una canción acerca de sentirse diferente y estar a gusto con ese sentimiento, reforzando la idea con geniales frases como “No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí”, que calaron muchísimo en la gente joven y lo adoptaron como emblema de una generación como la de principios de los ochenta que tomó al rock por bandera de la mano no sólo de Leño; también Obús y Barón Rojo contribuirían a comentar las bases del rock urbano.

Maneras de vivir se ha convertido en un himno y por ello ha tenido muchas versiones como la reciente de MClan para un anuncio de cerveza; la versión cantada por el front man de El Señor Ramón, Lucas Irisarri, para un anuncio de Turismo en Navarra; la de Kutxi Romero, cantante de Marea y Jataja; una versión acústica de Ruta 78 y por último una versión en directo de Rosendo.

Esta excelsa canción, a la que algunos han acusado de tener un riff excesivamente parecido al de Sweet Home Alabama de Lynyrd Skynyrd, tiene el mérito de nunca haber pasado de moda, de seguir soñando actual , de representar los valores de la juventud, la personalidad, la libertad individual de cada uno y el disfrutar de cada momento que nos brinda la vida.
Maneras de Vivir es un chutazo de adrenalina rockera, con una cadencia que invita a mover la cabeza de adelante atrás sincopadamente, en honor de tres chavales de Carabanchel que consiguieron poner el rock en el lugar que se merecía.

No pienses que estoy muy triste
Si no me ves sonreír
Es simplemente despiste
Maneras de vivir.

Me sorprendo del bullicio
Y ya no sé qué decir
Cambio las cosas de sitio
Maneras de vivir.

Voy cruzando el calendario
Con igual velocidad
Subrayando en mi diario
Muchas páginas.

Te busco y estás ausente
Te quiero y no es para ti
A lo mejor no es decente
Maneras de vivir.

Voy aprendiendo el oficio
Olvidando el porvenir
Me quejo sólo de vicio
Maneras de vivir.

Voy cruzando el calendario
Con igual velocidad
Subrayando en mi diario
Muchas páginas.

No sé si estoy en lo cierto
Lo cierto es que estoy aquí
Otros por menos se han muerto
Maneras de vivir.

Descuélgate del estante
Y si te quieres venir
Tengo una plaza vacante
Maneras de vivir.

Best Live Albums #27: Rainbow- On Stage

Hoy 365RadioBlog vuelve con una entrega más de Best Live Albums, sección en la que repasamos los mejores discos en directo de la historia del Rock and Roll.

Estamos hablando del doble LP en vivo publicado el 7 de julio de 1977 titulado On Stage, grabado por una de las más míticas bandas que jamás hayan existido: Rainbow.

El álbum recoge canciones extraídas de varios conciertos que la banda ofreció entre septiembre y diciembre de 1976 durante sus giras de presentación del LP Rising (1976) por Alemania y Japón, y que posiblemente fueran el punto álgido artístico y creativo de la formación liderada por el genial guitarrista ex Deep Purple, Ritchie Blackmore y el inmortal mejor vocalista de heavy metal de todos los tiempos, Ronnie James Dio. Junto a ellos, leyendas como Cozy Powell a la batería, Jimmy Bain al bajo y Tony Carey a los teclados. La producción corrió a cargo de Martin Birch (el cual ya había trabajado con Iron Maiden y los Purple), a través del sello Oyster / Polydor, el cual también se encargó de remezclar, editar y seleccionar las canciones integrantes de On Stage: título que conlleva una doble lectura, puesto que literalmente significa “sobre el escenario”, en directo, pero además, el hecho de que se pusiera un arco iris, -Rainbow -, físicamente sobre el escenario produce ese juego de palabras.

En cuanto al contenido , en mi opinión como casi todos los directos de la época , se me queda escaso, aunque los seis cortes incluidos poseen una duración generosa y casi todos ellos incluyen varios temas. El álbum comienza con el corte que hemos colgado arriba, Over The Rainbow ( pequeña introducir con la voz de Judy Garland en El Mago de Oz, la cual deja paso a la majestuosamente trepidante Kill The King, con un Dio vocalmente sensacional. La cara A cierra con un Medley iniciado por la famosísima Man On The Silver Mountain, seguida de un interludio Blues a cargo del mago de la guitarra Blackmore y coronado por Starstruck.

La Cara B del primer disco está dedicada exclusivamente a los 15 minutos de duración de la excelsa Catch The Rainbow, epopeya sonora de la mitología Heavy perfectamente ejecutada por Dio y sus chicos.

El segundo vinilo en su cara A es también un monográfico; en este caso el corte es Mistreated, un tema de Deep Purple que Blackmore quiso regalar a sus fans de antaño y que no defrauda a nadie por su intensidad y sonoridad. En mi opinión, Dio supera vocalmente mil veces a Coverdale y eso se nota.

La cara que cierra el álbum es sencillamente fantástica, con la enorme Sixteenth Century Greensleeves y con el gigantesco cover que le hacen a los Yardbirds ( a los que también perteneció en su día Blackmore) titulado Still I’m Sad

On Stage, una obra perpetua y cimentada en el talento de dos titanes del Heavy Metal, con un gran elenco de canciones, aunque yo quizás echaría de menos la magnífica Stargazer ( me parece un delito que , según se cuenta,  Martin Birch se olvidara de incluirla).
No obstante este doble directo supuso un claro antecedente y referencia al posterior furor heavy por sacar álbumes en vivo y no se entiende la transición rockera de los setenta sin esta maravilla que sigue estremeciéndome cada vez que escucho los acordes de la guitarra mágica de Blackmore y la cadencia sonora de un pequeño gran genio llamado Ronnie James Dio.

Creed: With Arms Wide Open

Corría el mes de septiembre del año 2000 cuando me dirigía por la mañana en mi coche a la oficina. El dial estaba sintonizado en la emisora de Cadena 100, a la sazón mi radio matutina favorita ( cómo han cambiado los tiempos y la radio), puesto que la parrilla era muy amena con Arús y su fauna y luego Abellán y su Jungla. Fue este último el que, de repente,  hizo un receso en el programa y dijo que había escuchado una canción que le ponía los pelos de punta por lo intensa, bien hecha y sobre todo por lo que decía. Empezó a traducir mientras sonaban los compases de With Arms Wide Open, de un grupo que no conocía llamado Creed
Y el tiempo se paró. No recuerdo unos instantes musicales más intensos en la radio que aquellos en los que el speaker número 1 del momento se emocionaba con un tema ( y encima en inglés). Aparqué el coche, paré el motor, me encendí un cigarro y apunté el nombre de semejante joya. A las seis y media de la tarde ya me había comprado el disco.
No fue para menos: que en pleno apogeo Post-grunge, con multitud de bandas chillando y gritando brutalidades y narrando cogorzas memorables, nos salga un cuarteto metalero y se marque una balada de escándalo, con un pedazo de letra, y con una instrumentación exquisita no era el pan nuestro de cada día.
Pero si además nos fijamos en la letra nos daremos cuenta de que el tema trata de un padre que da la bienvenida a su hijo recién nacido, le dice que él le cuidará, le protegerá, que le va a querer con locura y que siga su propia vida sin hacer caso de nada ni de nadie. Realmente inaudito encontrar algo así en la historia del rock, sobre todo dentro del estilo en el que se movían los chicos liderados por Scott Stapp y Mark Tremonti (cantante y guitarrista de Creed), quienes crearon al alimón uno de los más bonitas canciones- en su conjunto- que haya oído jamás, originada por la sorpresa del propio Stapp al enterarse que iba a ser padre, y con más mérito si cabe al conocerse que la escribió del tirón.

Ver imagen original

With Arms Wide Open salió publicada el 24 abril de 2000 como tercer single del segundo álbum de la banda de Florida, Human Clay (1999), escrita por Stapp y Tremonti y publicada por el sello Wind-Up con producción de Ron Saint Germain y John Kurzweg. Alcanzó el número 1 en US Hot 100 de Billboard y listas alternativas de Estados Unidos y Canadá, estando a punto incluso de ser premiada con el Grammy a la mejor canción del 2000, aunque se cruzaron por el camino U2 con Beatiful Day, si bien cualitativamente,  en mi opinión no hay color.

Ver imagen original

Las líneas de guitarras que dibuja Tremonti, uno de los mejores seis cuerdas de principios de siglo ( que después de abandonar Creed ha seguido haciendo maravillas con Alter Bridge), unido a la capacidad vocal de Stapp y su facilidad de transmitir emociones, y la buenísima producción del tema, que suena compacto, contundente e incomparablemente potente en intensidad, provocaron que With Arms Wide Open se convirtiera en uno de los primeros clásicos rock del siglo XXI.

El tema tiene tres versiones distintas: la del disco; – la original y más popular-, mi favorita; la versión del vídeo , denominada Strings version, con arreglos de cuerda y viento, demasiado pomposa y light en mi opinión ( a la altura del exagerado y apocalíptico clip), muy comercial. Por ultimo la tercera versión, Radio Edit, acústica y en directo, correspondiente a su reedición por la publicación del Grandes Éxitos de la Banda . También os dejamos un par de versiones del tema en directo. Juzguen ustedes.

No me cansaré de repetir que para mí esta canción fue un ejemplo de cómo se puede hacer una buena canción visceralmente, desde las entrañas, sin casi pensarlo, apelando al sentimiento más primigenio. Cierto es que Creed atesoran dos o tres canciones más de muy alto nivel (My Sacrifice, Higher o What If son claro ejemplo de ello), y cierto es que si no se hubieran cruzado los egos de Tremonti y Stapp probablemente hoy seguiríamos hablando de grandes temas de esta banda, que al final se quedó a medio camino de lo que pudo haber sido.

Pero también es cierto que With Arms Wide Open es una obra inmortal que supone un legado a las posteriores genraciones y que, además de lo dicho, supone un orgullo para un padre poder tarareársela a sus hijos recién nacidos. Yo lo hice…

Well I just heard the news today
It seems my life is going to change
I close my eyes, begin to pray
Then tears of joy stream down my face

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

Well I don’t know if I’m ready
To be the man I have to be
I’ll take a breath, I’ll take her by my side
We stand in awe, we’ve created life

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything

With arms wide open
With arms wide open
I’ll show you everything …oh yeah
With arms wide open..wide open

[Guitar Break]

If I had just one wish
Only one demand
I hope he’s not like me
I hope he understands
That he can take this life
And hold it by the hand
And he can greet the world
With arms wide open…

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

I’ll show you everything..oh yeah
With arms wide open….wide open

Ver imagen original

 

 

El Combativo Henry


Henry Rollins. Nacido Henry Lawrence Garfield un 13 de febrero de 1961 en Washington D.C., es uno de los más brillantes cantantes de Punk Hardcore de los Estados Unidos y uno de los músicos más comprometidos con cualquier tipo de causa social o humanitaria, aunque sus formas agresivas, desafiantes, incluso intimidatorias hayan sido en ocasiones difíciles de digerir.
Sobre todo, Rollins es un tío que ha hecho siempre lo que le ha dado la gana, innovador en cuanto a transmitir agresividad verbal y físicamente, dando discursos durante los conciertos o en las grabaciones antes de las canciones y jugandose el tipo con sus bailes, cabriolas y saltos, dejando incluso en épocas pasadas que le llegaran a golpear sus parroquianos.
Hijo único de padres divorciados, muy pronto se vio obligado a canalizar toda su energía y frustración en actividades que requiriesen de altas dosis de adrenalina, por lo que es así como en 1981 se muda a Los Ángeles y establece contacto con su amigo Dez Cadena, vocalista del grupo hardcore Black Flag, quien tras una actuación en el que le permite cantar la canción Closed In, le deja el testigo, tomándoselo tan en serio que se mete en su personaje profundamente y lo da todo en los conciertos, imbuyéndose de su música y empujando al público de sus shows, no hay más que ver vídeos como el de Rise Above, donde ya aparece con el pelo rapado y tatuado , con músculos incipientes abultándole los brazos, la que sería ya su legendaria imagen, siempre con el torso desnudo y el gesto furibundo.
A partir de 1986, cuando deja Black Flag ( mucho mejor de lo que cogió el grupo, pues le dio un aire más heavy metal), Henry Rollins comienza a desarrollar su propio estilo en su propia banda, la Rollins Band, con un spoken word a medio camino entre el rap y el sermón, pero con una base rítmica claramente metal. Tanta aceptación tiene este nuevo estilo que hasta consigue un Grammy por el mejor álbum hablado con Weight y su espectacular Liar.
Ahora repasaremos su carrera en sus distintas etapas a través de sus diez mejores canciones en nuestra opinión, de peor a mejor y en orden descendente: Next Time, Stop Look & Listen, There’s A Man Outside, No One, You Let Yourself Down, Disappearing Act, Rejection, Rise Above,
You Look At You y la increíble Liar.
No sólo como cantante, Rollins también ha destacado como escritor, como poeta y como actor secundario sobre todo en papeles de policía descerebrado, y la verdad es una de las personas de las cuales es más acertado decir aquella frase hecha de Genio y Figura.
Cause I’m a Liar…, a Liar…!

Best Live Albums #14: Pearl Jam- Live


Hoy 365RadioBlog retoma como cada viernes la serie Best Live Albums, en la que repasamos los mejores álbumes en directo de la historia del Rock. Hoy no nos ocuparemos sólo de uno, sino de varios discos en directo, puesto que la banda que nos ocupa ha editado nada más y nada menos que 72 LPs en vivo, entre oficiales y Bootlegs o piratas. Estamos hablando de uno de mis grupos favoritos, los inigualables, increíbles y sublimes Pearl Jam, formados por el mítico Eddie Vedder, (uno de los 10 mejores cantantes de la historia según la revista Rolling Stone y mi figura más querida del rock junto a Pete Townshend de The Who), junto a los guitarras Mike McCready y Stone Gossard, el bajista Jeff Ament y el ex Soundgarden y mejor batería del movimiento grunge: Matt Cameron ( que sucedió a Abruzzese y Jack Irons). Son para mí el mejor grupo de mi generación sin discusión y no solo por su espectacular discografía en estudio, sino además por ser uno de los grupos más prolíficos en directo de toda la historia del Rock. Por ello haremos una excepción y analizaremos tres albumes en vivo esenciales en el devenir de la banda, aparte de hablar también de sus Bootlegs o discos extraoficiales piratas ( que la banda ha oficializado en su web)
Live On Two Legs (1998)

El primero de estos directos es su primer directo oficial, grabado durante la gira de verano de 1998 en la que presentaban su quinto album de estudio, Yield (1998), y que de alguna manera cerraba la primera etapa o ciclo vital de la banda, la más famosa y exitosa. No es un disco redondo en cuanto a selección de temas, me faltan varios esenciales como Alive o Jeremy, aunque su remasterización y remezcla son perfectas, los temas que están suenan geniales, desde el Corduroy de inicio con esa línea inolvidable de Gossard y la explosión de la voz de Vedder, con momentos álgidos como Better Man o el final de Daughter ( con una parte de Rockin´in The Free World de Neil Young y W.M.A.), cerrando con el Fuckin ´Up de Young & Crazy Horse. En mi opinión es el más flojo de los tres que vamos a comentar.
Live at The Gorge (2007)



Se trata de un Box de 7 discos resultantes de tres conciertos que Pearl Jam celebró en The Gorge Amphiteatre de George, estado de Washington, a las afueras de Seattle, los días 1 de septiembre de 2005, 22 y 23 de julio de 2006, editado en junio de 2007 e imprescindible para valorar en su justa medida lo grandes que son en directo. En el enlace de título os dejo la lista canciones por día que podéis escuchar en los links de Youtube, y que incluyen maravillas como cus grandes clásicos Alive, Jeremy, Black, o temas más modernos de la banda como I Am MineInsignificance, el clásico incluido en la BSO de Singles, State of Love and Trust ( una de mis favoritas) y espectaculares versiones de sus artistas favoritos: Baba O’ Riley de The Who, Rockin’ In The Free World de Neil Young, Little Wing de Hendrix o Sonic Reducer de Dead Boys. Destacar la versión de Rearviewmirror, una pasada. Es su disco directo mejor y más completo.
Live On Ten Legs (2011)

Recopilatorio en directo de la segunda etapa de la banda, es decir, desde 2003 a 2010, continuación natural de Live On Two Legs, grabado durante las respectivas giras de sus discos Riot Act (2002) y Backspacer (2009), conteniendo muchas canciones nuevas como The Fixer, la maravillosa Just Breathe o la versión de PIL Public Image. Como casi siempre, acaban con la preciosa Yellow Ledbetter, éxtasis delicioso para echar el telón a conciertos como el que viví en 1996 durante la gira No Code en el Velodoromo Anoeta de San Sebastián , algo que nunca podré olvidar y que recuerdo en este enlace.
Nos quedarían muchos en el tintero: Live at The Orpheum Theatre, Live At The Garden, Lollapalooza, Pinkpop ( del que os dejo en la cabecera medio concierto del 92, cuando empezaban y estaban en pleno esplendor grunge, os lo recomiendo) y por supuesto sus Bootlegs, de los cuales yo tengo unos cuantos, uno de Barcelona del 2000, otro de Seattle y alguno más que compré en el 95 estando en UK en el mercado de Camden Towm, en cassette pirata. Nunca me canso de sus directos, porque, aunque tengan excelentes discos de estudio, Pearl Jam son animales de escenario, no saben vivir sin él, y cuando no tocan, colaboran con otros artistas, os dejo un enlace de Vedder con Bruce Springsteen y con Neil Young. Absolutamente soberbios.
I’m Still Alive…!

Ciudades del Rock #19: Berlín


Berlín. Antigua capital prusiana que para bien o para mal ha sido protagonista de los sucesos más luctuosos y abominables de la historia moderna de Europa. Esta metrópoli de 3,5 millones de habitantes, la quinta de Europa actualmente, ha sufrido esplendores decimonónicos jnto a su vecina Postdam invasiones napoleónicas contra las huestes de Bismarck, particiones, repartos, saqueos, y sobre todo, el drama de ser el epicentro del conflicto post bélico entre el capitalismo de Occidente y el comunismo de la Europa del Este: la Guerra Fría y su muro partieron el corazón berlinés y la nación alemana en dos, aunque sus propios habitantes lo derribarían un 9 de noviembre de 1989, siendo actualmente símbolo de reunificación y recuperando su condición de capital de la Alemania Unificada y Europeísta.
Musicalmente hablando, Berlín tiene un bagaje muy importante ya en el periodo de entreguerras con la famosísima Marlene Dietrich, Gabi Novak, Charlotte Ander, Annemarie Hase o el gran austro-húngaro Leo Koffler. En los últimos sesenta y primeros setenta muchos artistas se inspiraron en Berlín o fueron a grabar allí, como David Bowie, Iggy Pop, Lou Reed o Brian Eno, siendo otros como Nico, cantante de The Velvet Underground o la surrealista y punk Nina Hagen y Rio Reiser con sus Ton Steine Scherben.
Tenemos un fenómeno a finales de los setenta que marcó la pauta en Alemania: el llamado Krautrock, fusión del jazz, rock progresivo y alternativo, con bandas como Can, Cluster, Tangerine Dream, Neu!, Ash Ra Tempel, sus herederos The Notwist, los maravillosos Kraftwerk o los industriales  Einstürzeunde Neunbaten y los post punk Die Toten Hosen. En los ochenta tenemos otra corriente como es la Deutsche Neue Welle, con grupos pop de corte techno como los famosísimos Nena, la cantante Sandra, Peter Schilling, Trio con su Da Da Da,  los célebres Alphaville o los techno moñas Modern Talking.
Pero el gran fenómeno de la música alemana lo tenemos en el Heavy Metal o Hard Rock, con super bandas como los inmortales Scorpions de Hannover, los Accept de Udo, los UFO (aunque la mayoría de sus miembros eran británicos) y MSG de Michael Schenker, Los thrash metal Kreator, Grave Digger, Sodom y Destruction y los grandísimos reyes del Power Metal Helloween, con sus acólitos Running Wild,  Blind Guardian Gamma Ray.
De los noventa en adelante los auténticos amos de la escena alemana son los industriales Rammstein, pero también tenemos interesantes bandas y propuestas como los Indies Wir Sind Helden, el rapero Bushido, Die Ärzte, el DJ Real McCoy, los rockeros Beatsteaks, el folk metal de In Extremo, el reggae y hip hop de Culcha Candela,  el indie rock de Gods of Blitz y Not Called Jinx, el dúo electro punk Stereo Total , los niñatos Tokyo Hotel o los darkwave Pink Turns Blue, entre muchísimas otras bandas de la emergente escena berlinesa.
Y es que la ciudad del oso, de la Berlinale, de la Puerta de Brandeburgo y de los dos ejes en la Guerra Fría sigue manteniendo su estatus de ciudad aglutinadora de tendencias y movimientos, desprendiendo una magia creativa que nos deja resultados musicales realmente asombrosos.

El Inefable Jeff


Jeff Beck. Nacido Geoffrey Arnold Beck en Wallington, Greater London, UK, un 24 de junio de 1944, está considerado como uno de los más grandes guitarristas del Rock, aunque siempre ha sido muy difícil encasillarle en un único género, de ahí el adjetivo inefable: que no puede ser explicado con palabras, bien por tener cualidades excelsas o por ser sutil y difuso. Esta definición encaja a la perfección con su personalidad agitada, convulsa e inquieta, buscando siempre nuevos proyectos y metas, así como nuevos sonidos y técnicas a las seis cuerdas – está considerado como uno de los pioneros del Wah Wah-. Jeff Beck comenzó su singladura musical como apoyo rítmico de Lord Sutch, quien le puso en contacto con un grupo emergente que acaban de perder a su guitarrista principal ( The Yardbirds y Eric Clapton) coincidiendo en dicha banda con otro ídolo como Jimmy Page y permaneciendo en la formación desde 1965 hasta finales del 66, con los que grabaría dos discos (Having a Rave Up y Yardbirds) para posteriormente largarse a buscar fortuna por su cuenta. En 1967 se abre otro capítulo en su azarosa vida al crear The Jeff Beck Group con un elenco de lujo: Rod Stewart a la voz, Ronnie Wood a la rítmica, Nicky Hopkins a los teclados y Mickey Waller ( sustituyendo a Aynsley Dunbar) a la batería. Tras la marcha de Stewart y Wood a The Faces, Beck disuelve el grupo en 1970, y tras un accidente de moto que le tiene apartado de los focos casi dos años, vuelve en 1972 para juntarse con dos ex miembros de Vanilla Fudge y Cactus para formar Beck, Bogert & Appice, aunque, – como casi siempre pasaría con el bueno de Jeff-, el efímero grupo duraría solamente un año. En 1975, Beck resurge con Blow By Blow, con producción de George Martin, y colabora con Jan Hammer para hacer su mejor álbum en mi opinión, Wired (1976), tras lo cual emprendería una gira durante un año con el grupo de Hammer. Tres años de silencio precedieron a su siguiente trabajo There & Back y a partir de ahí comienza a destacar más por sus colaboraciones ( con Mick Jagger o con Jon Bon Jovi en su disco en solitario, Blaze of Glory), volviendo a resurgir tras un largo silencio en 1999 cuando obtuvo un Grammy por su canción instrumental Dirty Mind. A partir de aquí, Beck comienza a experimentar con sonidos instrumentales tan de moda en la época con Steve Vai, Joe Satriani o Yngwie Malmsteen, siendo aclamado como uno de los más grandes e imitado en su estilo personal e intransferible con la Fender Stratocaster. Para terminar, haremos una lista de las diez mejores canciones de Jeff Beck de peor a mejor en orden descendente: A Day In The Life, Going Down, She’s a Woman, Cause We’ve Ended as Lovers, Heart Full of Soul, I Ain’t Superstitious, I Put a Spell on You, Freeway Jam, Beck’s Bolero y Hi Ho Silver Lining, su primer gran éxito y la canción que amenizaba los partidos del equipo de mi ciudad británica, Wolverhampton Wanderers. Jeff Beck, según la revista Rolling Stone el quinto mejor guitarrista de la historia. Indomable, inclasificable, tocando todos los palos, rompiendo los nervios a todas las bandas donde estuvo. Así fue, es a sus setenta primaveras y será hasta que el cuerpo le aguante. Hi Ho Silver Lining…Anywhere You Go Now, Baby…!

Ciudades del Rock #17: Vigo


Vigo. La Ciudad Olívica. La aglomeración más densamente poblada de Galicia, y eso sin ser capital ( lo es Santiago de Compostela) ni siquiera de su provincia, Pontevedra. Rivaliza con A Coruña como la ciudad más pujante del Noroeste español, y aunque culturalmente no es un foco demasiado atractivo, sí que tiene varios atributos que la hacen enormemente interesante. Es una ciudad casi fronteriza, a sus habitantes les llaman portugueses por la cercanía con los lusos, poseen un enclave geográfico envidiable, en las Rías Baixas con las espectaculares Islas Cíes a tiro de piedra, aunque el grueso de sus habitantes se definen como de clase trabajadora, ya que aquí se encontraban los astilleros navales y multitud de industria adyacente a su alrededor, lo que provocó un colapso al cierre de la misma, reflejado en películas como Los Lunes Al Sol, y no sólo eso: se creó una atmósfera portuaria de bares, tascas y pubs que trajo consigo a principios de los ochenta el nacimiento de una riquísima escena musical ( herencia por otra parte de la más arraigada tradición celta ), que le otorgó el título de ciudad musical de Galicia. por ello nuestra entrada de hoy va dedicada a Vigo aunque nos referiremos igualmente a los músicos y bandas del resto de Galicia, como foco disperso del efecto de la Movida de Vigo a principios de los ochenta.
Ya por entonces empezaron a despuntar en la ciudad varios grupos provenientes de la clase trabajadora como los primeros en cantar en gallego, Os Resentidos de Antón Reixa, quien después formaría Heredeiros Da Crus y Nación Reixa; los post modernos y adalid de la movida Golpes Bajos, con sus estrellas Teo Cardalda ( que luego formaría Cómplices juntó a su pareja Maria Monsonís) y el gran Germán Coppini, carismático como pocos y fundador del grandísimo grupo de punk rock satírico irónico Siniestro Total ( unos de mis favoritos) junto a Julián Hernandez y Miguel Costas, el cual paralelamente formaría Aerolíneas Federales, un grupo punk pop integrado por su hermana y por otras futuras estrellas como Silvia Superstar, a la postre cantante de Killer Barbies, en plena explosión índie rock de los noventa. Otro precursor del movimiento pop en la ciudad fue el gran Alberto Comesaña, primero con Semen Up y luego junto a su pareja Cristina Del Valle en Amistades Peligrosas.
Hay dos grupos vigueses que me han enamorado también en estilos distintos, el primero sería los raperos agresivos y subversivos Def Con Dos con su cantante César Strawberry al frente y por otro lado Los Piratas, uno de los mejores grupos de rock en castellano, con el increíble Iván Ferreiro al frente. Otros grupos a reseñar, tanto vigueses como gallegos, sería en cuanto a música tradicional gallega Milladoiro, Luar Na Lubre, A Roda, el gaiteiro mágico Carlos Núñez, la orquesta sinfónica Vertixe Sonora Ensemble, los grupos rockeros Kannon, Keltoi!, Dilaba, CatPeople, los raperos Solemne y Wöyza o los punk Ragdog, Radio Océano y Yellow Pixoliñas. Dentro de la escena índie viguesa tenemos a Niño y Pistola, Triángulo de Amor Bizarro y Os Diplomáticos de Monte Alto; y dentro del rock gallego fuera de Vigo destacaríamos varias bandas míticas como los ferrolanos Los Limones, los orensanos inmortales Los Suaves o los electrónicos compostelanos 6pm.
Vigo como capital musical de Galicia nos ofrece una variedad enorme de contrastes sonoros abarcando todo el abanico estilístico actual y con una arraigada tradición sonora deherencia celta que hace que cuando suena la muñeira los vigueses se pongan en pie al son de A Rianxeira.

Perturbados por el Nu Metal


Disturbed. Banda de Nu Metal o Metal alternativo creada en Chicago en 1996 por los componentes de Brawl, a saber: Dan Donegan, Steve “Fuzz” Kmak, Michael Peackles y Mike Wengren, los cuales se unieron al vocalista neoyorquino David Draiman (quien sustituyó a Wade Bennett), para formar una banda a la que el propio Draiman se encargaría de rebautizar con el nombre de Disturbed (Perturbados), practicando un estilo agresivo, cercano al Nu Metal (con muchos reminiscencias de Korn o Pantera ), pero yendo progresivamente desembocando en un sonido más alternativo, con ritmo más entrecortado, reminiscencias grunge y Hard rock, con lirismo más acentuado y con estribillos más comerciales.
Disturbed engancha, es un grupo que te puede no gustar mucho su estilo, pero Draiman de entrada muestra ya algo diferente, con esos sonidos a caballo entre graznido y rugido entre estrofa y estrofa tan característicos suyos, estéticamente llama también la atención su mascota encapuchada presente en todos los discos, pero es su legión de fans teenage es la que les ha convertido en todo un fenómeno en los States. Por si fuera poco, una fantástica versión de Land of Confusion de Genesis les puso en valor respecto al panorama Mainstream, demostrando ser capaces de eso y mucho más.
Como trabajos, destacaremos su debut The Sickness (2000) y mi favorito y con el que los descubrí, Ten Thousand Fists (2004), el primero en el que incorporan riffs de guitarras y con el que tuvieron resultados excelentes y una gira posterior exitosa, a pesar de los constantes problemas vocales y etílicos de Draiman, a los que finalmente pudo sobreponerse.
Hemos elegido diez canciones como nuestras favoritas de peor a mejor en orden descendente:
Stupify, Prayer, Asylum, Inside The Fire, The Night, Another Way To Die, Indestructible, Ten Thousand Fists, Down With The Sickness ( su primer éxito) y Stricken, su canción más representativa, himno de sus fans y perteneciente al Video juego Guitar Hero III, siendo uno de su temas más complicados de ejecutar.
Disturbed anunciaron un receso indefinido en 2011, por lo que tras la grabación de su por ahora último trabajo The Lost Children, aún no se sabe si es un adiós o algo pasajero; en cualquier caso estamos ante una de las mejores bandas metaleras que ha dado este siglo, originales e intensos a partes iguales.
That I Am… Stricken And Can’t Let You Go…!

Cruzando Puentes Sonoros


Alter Bridge. Banda americana con base en Florida pero de distintas procedencias dentro de los States, formada en 2004 por el cantante Myles Kennedy ( procedente de The Mayfield Four) , el guitarrista Mark Tremonti, el bajista Brian Marshall y el batería Scott Phillips, ellos tres ex componentes del grupazo Creed, al que deben mucho de su estilo e influencias. La diferencia es que el sonido es más potente y Myles Kennedy lo parte en cuanto a registro vocal, con una gama de registros muy amplia que hace que el estilo o sonido de la banda pueda tomar un cariz en ocasiones cercano al Heavy metal y otras más afín al Post grunge, en general enclavados dentro del género Power metal alternativo, con guitarras potentes y bases vocales más líricas o comerciales.
Su debut se produce con One Day Remains (2004),un puñetazo sonoro del que se extrajeron potentisimos singles como Open Your Eyes, Find The Real, la portentosa Metalingus o mi favorita Broken Wings, un ritmo lento que explota en el estribillo, con subidas y bajadas muy de los estertores del grunge y con un regusto muy de Creed.
Su segundo trabajo , Blackbird (2007) es una joya pero quizás la selección de temas para single no fue la adecuada, porque el homónimo Blackbird es de largo el mejor y no salió como tal, aunque Rise Today, Ties That Bind y Watch Over You no desentonan para nada.
Su tercer disco, ABIII nace en 2010 como un trabajo más conceptual, oscuro e intimista, con composiciones más largas y progresivas, como Isolation, All Hope is Gone o Still Remains.
Su último álbum hasta ahora, Fortress (2013), después de los proyectos paralelos de Tremonti en solitario y de Kennedy con el mítico Slash, suena potentisimo y es aclamado como probablemente el mejor de su carrera, con el bombazo Addicted to Pain, Calm The Fire o Outright como temas más destacados.
Sus directos también son dignos de mencionar, realmente es donde el grupo da toda su dimensión y su objeto de ser, donde se demuestra la capacidad vocal de Kennedy, el virtuosismo de Tremonti con las seis cuerdas y el bloque rítmico que demuestra que Marshall y Phillips se conocen a la perfección.
Alter Bridge, buen grupo que en mi opinión aún no ha tocado techo pero que de momento nos ha dejado grandes cosas en el camino.
On Broken Wings I’m Falling, And I Won’t Be Long…!