Tom Petty & The Heartbreakers : American Girl

Ayer hablábamos de las interpretaciones erróneas de los temas a través de una canción mítica como American Woman. Hoy comentaremos cómo las leyendas urbanas pueden afectar a una canción de tal manera que se han inventado hasta historias relativas a lo que se narra en ella.
La canción que nos ocupa es toda una referencia en la cultura americana, sobre todo en el ámbito universitario, no sólo por su dinámico ritmo, su energía y su buen rollo, ni por la magnífica reputación de su(s) intérprete(s). Sobre todo porque habla de una chica americana.

Tom Petty & The Heartbreakers, un solista con un grupo detrás, muy al estilo Heartland, (como Bruce Springsteen & The E Street Band o Bob Seger & The Silver Bullet Band) el cantante, el artista y un maravilloso grupo de músicos sustentando todo el ritmo y el aspecto instrumental. Y es que Mike Campbell a la guitarra, Ron Blair al bajo, Stan Lynch a la batería y Benmont Tench a los teclados, unidos a la voz, guitarra rítmica y composiciones de Petty, hacen de esta unión una de las más solventes, acertadas y exitosas de cuantas se han producido en los últimos cuarenta años, en parte gracias a canciones tan increíblemente buenas como esta.

American Girl, segundo single del álbum de debut de Tom Petty & The Heartbreakers (1976), salió publicado en febrero de 1977 compuesto por Petty, producido por Denny Cordell a través del sello Shelter / Island, la cual alcanzó el 36 en listas en 1977 ) pero en su reedición de 1994 con el Greatest Hits de Petty llegó hasta el 9 en USA), habla supuestamente de una chica que se suicidó arrojándose desde lo alto del edificio de la Universidad de Florida ( aludiendo a la interestatal 441 que pasa por debajo del complejo), pero Petty lo desmintió aclarando que solo era una leyenda urbana y que él se inspiró en la 441 californiana cuando vivió una temporada en casa de su amigo y también cantautor Leon Russell y oía los coches de la autopista cercana. La inspiración de una chica, de un amor fugaz, de una historia que no pudo terminar como hubiese querido, marcan el devenir de esta espectacular melodía cotidiana que enganchó más en su reedición que en su primer contacto con el público, allá por la segunda mitad de los setenta.

American Girl es una canción que ha tenido mucha repercusión en artistas posteriores por lo que ha sido
muy versioneada. Entre los covers que más nos han gustado hemos seleccionado los de Roger McGuinn ( ex The Byrds); Goo Goo Dolls; Of Montreal; mis queridos Pearl Jam junto a Tom Petty en un fabuloso directo; y la más actual a cargo de Tokyo Police Club.

En el celuloide American Girl también se ha prodigado bastante en películas como Aquel Excitante Curso (Fast Times At Ridgemont High, 1982) ; la famosísima escena de la chica en el coche de El Silencio de Los Corderos ( 1992), Deseando Libertad (Chasing Liberty, 2004) y en un capítulo de la serie The Sopranos.

American Girl, un pedazo de canción al más puro estilo Heartland que permanece en la memoria colectiva de nuestra generación como un tema atractivo, muy bailable y enérgico para fiestas y eventos animados pero que además nos descubrió a un artista como la copa de un pino y a su fenomenal banda de apoyo. No podían faltar aquí ya que les debo muchos buenos momentos y recuerdos imborrables de mis años mozos.

Well, she was an American girl
Raised on promises
She couldn’t help thinkin’
That there was a little more to life somewhere else
After all it was a great big world
With lots of places to run to
And if she had to die tryin’
She had one little promise she was gonna keep

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

Well it was kind of cold that night,
She stood alone on her balcony
Yeah, she could hear the cars roll by,
Out on 441 like waves crashin’ on the beach
And for one desperate moment
There he crept back in her memory
God it’s so painful when something that’s so close
Is still so far out of reach

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

Bob, Sus Balas de Plata y el Viejo Rock and Roll


Bob Seger & The Silver Bullet Band. Formación norteamericana cuyo líder Bob Seger había iniciado su andadura en la música a finales de los sesenta en la zona de su Michigan natal, hasta conseguir notoriedad en solitario a mediados de los setenta con un rock sólidamente americano, muy aferrado a las reglas clásicas, pero también con toque country y folk que enriquecían sus composiciones, con claras influencias extraídas de Elvis Presley y Little Richard, pero con temáticas socialmente comprometidas con la causa de los trabajadores de la industria automovilística de Michigan a los que pertenecía su padre.
Con la llegada de los ochenta, Seger decidió- a la manera de lo que en su día hiciera Bruce Springsteen con la E Street Band-, asociarse a una banda que le diera garantías en directo y le ayudara en un sonido más potente y acorde a los tiempos que corrían, con sección de vientos, piano y experimentados músicos, como Drew Abbott y Dawayne Bailey a la guitarra, el ex batería de Grand Funk Railroad, inimitable y enorme Don Brewer, su ex compañero Craig Frost a los teclados y el saxofonista Alto Reed. En definitiva, una super banda, compacta, experimentada, arrolladora en directo y liderada por un Bob Seger cuyas tablas, voz rasgada y ganas de rock and Roll les dieron muchas noches de gloria y gozaron de un gran éxito en los primeros ochenta sobre todo en los States.
Repasaremos ahora de peor a mejor sus mejores temas en nuestra opinión en orden descendente:
Katmandu, Beatiful Loser, Rock and Roll Never Forgets, Sunspot Baby, Still The Same, Night Moves, Turn The Page, Ramblin’ Gamblin’ Man, Against The Wind ( perteneciente a la banda sonora de Forrest Gump y un auténtico himno roadie en los ochenta) y Old Time Rock and Roll, considerada como una de las 500 mejores canciones de Rock y versioneada hasta la saciedad. Incluso formó parte de la banda sonora de la película de Tom Cruise Risky Business (1983), la cual ayudó a popularizar con su famoso bailecito en gayumbos.
En definitiva, uno de los reyes del llamado Heartland Rock de los últimos setenta y primeros ochenta junto a The Boss, comprometido, rockero, intenso, con una genial y extraordinaria banda detrás ( me quedo con el super batería Don Brewer), que nos amenizaron musicalmente -y siguen haciéndolo aún- de una manera enérgica y apasionada. Siempre, por supuesto, en honor del bueno y viejo Rock and Roll.
Still Like That Old Time Rock and Roll…!