Black Sabbath : Heaven And Hell

Todas las bandas tienen su propia singladura, su proceso creativo, sus etapas, sus vaivenes, sus cambios y finalmente su historia; y más en aquellos primeros setenta donde se estaba forjando la mejor música que se ha hecho jamás, donde las ideas e influencias de los pioneros sesenta se iban macerando  en la ebullición de la termomix del talento de las nuevas generaciones que utilizaron la psicodelia como campo de pruebas para ir evolucionando hacia un estilo más agresivo, duro, directo y definitivamente setentero, aunque encontró la madurez definitiva y su apogeo en los ochenta: el heavy metal. Y si buscamos un sinónimo de este estilo en clave de grupo, lo tenemos muy claro: Black Sabbath.

La banda de Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward fue poco a poco haciéndose a la idea del hecho de que su camino y el de Ozzy Osbourne, el genuino príncipe de las tinieblas, eran totalmente divergentes  lejos ya de los tiempos gloriosos de Paranoid o War Pigs;  y así fue como sus motivaciones escénicas y musicales, así como su estilo cada vez fue enfrentando más las posiciones de ambos bandos hasta que la situación se hizo insostenible y fueron aconsejados por su representante, Sharon Arden ( que paradójicamente acabaría siendo años después la señora Osbourne) , de que lo mejor era sustituirle por otro cantante de renombre. Y así fue como Iommi se fijó en un diminuto pero maravilloso cantante que era la sensación de la banda de Ritchie Blackmore, Rainbow. Así fue como en 1979 llegó a Black Sabbath en el pequeño gran Ronnie James Dio. Y comenzó la leyenda.

Heaven and Hell (1980) fue el grandioso resultado en forma de LP del espectacular debut de Dio con Black Sabbath en un cambio de estilo hacia un rock más épico, más heavy metal, más profundo en sus letras y en sus actitudes, más legendario si cabe. Todo ello sustentado por su santo y seña, el tema homónimo que nos ocupa, Heaven and Hell, el cual trata acerca de  la eterna dicotomía entre el bien y el mal, los estados de ánimo y la delgada línea que los separa, todo ello desde un prisma personal, todos tenemos nuestro cielo y nuestro infierno. Dio, recién llegado a la banda, supo imprimir su propio estilo a una banda que ya era muy grande cuando él llegó.

El periodista británico experto en rock Martin Popoff situó Heaven and Hell en el número 11 de las 500 mejores canciones de Heavy Metal, teniendo en cuenta todo el legado que supuso para las generaciones venideras, suponiendo la piedra de toque para el origen de bandas de NWOBHM ( New Wave Of British Heavy Metal ) como Iron Maiden o Judas Priest, con su intensidad, profundidad y capacidad de atraparnos en sus densas y sonoras redes, con sus cambios de ritmo y esa prodigiosa voz de un privilegiado como Dio. Lástima que a los Sabbath solo les durara dos años, lo suficiente para grabar dos de sus mejores álbumes ( el susodicho y Mob Rules). Después volaría solo para regalarnos joyas como Holy Diver.

Tras la disolución de Black Sabbath (y sus colaboraciones con otros cantantes como Ian Gillan, Glenn Hughes o Tony Martin), Dio se volvió a juntar con Iommi y Butler formando Heaven & Hell, nombre sintomático y muy significativo de lo que supuso este tema para la banda.
Bajo estas líneas os dejamos varias versiones de este temazo a cargo de bandas como los enormes Dream Theater, Manowar, Anthrax o Stryper y una actuación de Dio con su banda en 2005.

Esta canción, a pesar de que se atribuye a Black Sabbath y la parte musical fue creada por Tony Iommi, siempre será recordada por pertenecer al más íntimo recuerdo de Ronny James Dio, leyenda grandiosa de un movimiento como el hevy metal al que regaló una voz de ensueño y su famosísima mano cornuta, al cual contribuyó a crear y crecer gracias a maravillas épicas como esta. Heaven and Hell pertenece al selecto grupo de canciones inmortales por muchas razones: innovadora, transgresora, profunda, legendaria… Pero también refleja el sentir de toda una generación de inconformistas que hicieron del rock su bandera y que tuvieron en Black Sabbath a sus más íntimos aliados para hacer su vida algo mejor.

Sing me a song, you’re a singer
Do me a wrong, you’re a bringer of evil
The devil is never a maker
The less that you give, you’re a taker
So it’s on and on and on, it’s heaven and hell
Oh well

The lover of life’s not a sinner
The ending is just a beginner
The closer you get to the meaning
The sooner you’ll know that you’re dreaming
So it’s on and on and on, oh it’s on and on and on
It goes on and on and on, Heaven and Hell
I can tell
Fool, fool

Oh uh
Yeah, yeah, yeah

Well if it seems to be real, it’s illusion
For every moment of truth, there’s confusion in life
Love can be seen as the answer, but nobody bleeds for the dancer
And it’s on and on, on and on and on and on and on and on and on

They say that life’s a carousel
Spinning fast, you’ve got to ride it well
The world is full of kings and queens
Who blind your eyes and steal your dreams
It’s heaven and hell, oh well

And they’ll tell you black is really white
The moon is just the sun at night
And when you walk in golden halls
You get to keep the gold that falls
It’s heaven and hell, oh no

Fool, fool
You’ve got to bleed for the dancer
Fool, fool
Look for the answer
Fool, fool, fool

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Helloween : I Want Out

El 17 de septiembre de 1988 aconteció en Pamplona el mayor evento del Heavy Metal que jamás la capital navarra hubiera vivido: se trataba del megaconcierto Monsters Of Rock, en el que se daban cita las mejores bandas del panorama Metalero del momento, a saber: los gigantescos y archiconocidos Iron Maiden ( mi ciudad siempre ha estado infestada de heavys con camisetas de los Maiden, incluso hoy día); los cuatro jinetes del thrash metal, Metallica; los transgresores neoyorquinos Anthrax y unos chicos alemanes que presentaban su disco Keeper Of The Seven Keys Part II y que practicaban un subgénero muy en boga en el país teutón denominado Power Metal.

Así fue como conocí a Helloween, la banda liderada por el guitarrista Kai Hansen y con el prodigioso y entonces pueril cantante Michael Kiske ( uno de los que más octavas alcanza con su voz de todos cuantos jamás he oído) asombrándonos con sus alargados alaridos y sus agudos imposibles, con dos discos de absoluta leyenda como son los dos Keeper Of The Seven Keys Part I (1987) y Part II (1988), siendo su segunda entrega la más aclamada y aplaudida por sus fans metaleros de todo el mundo.

En nuestra querida Plaza de Toros aquello debió de ser una fiesta total pero quienes se llevaron las dos orejas y el rabo y salieron por la puerta grande fueron estos rubios germánicos que asombraron al coso pamplonés con sus ritmos vertiginosos, su perfecto empaste entre voz y guitarra y unos temas bien construidos y armoniosos que hicieron las delicias de nuestros conciudadanos.
Y sucedió que después del trabajo bien hecho, Hansen, Kiske y el resto de la banda decidieron hacer uno o de turismo visitando los lugares más emblemáticos de la Comunidad Foral de Navarra ( el Café Iruña, la Antigua Azucarera de Marcilla, las Bardenas Reales y su monumento natural llamado Castildetierra y finalmente la Plaza de Toros de Pamplona), recorrido que les llevó a grabar un vídeo clip con una canción épica  que ha sido santo y seña de la mítica banda teutona.

I Want Out salió publicado como cuarto single del ya mencionado Keeper Of The Seven Keys Part II el día de Halloween (31 octubre) de 1988, escrita por Kai Hansen y producida por Tomny Hansen a través del sello Noise Records. La letra habla de libertad, de personalidad, de poder de decisión, de hacer las cosas cuando y como uno realmente quiere sin estar sujeto a parámetros o dictámenes externos o marcados por la sociedad. Realmente es una reflexión sobre el individualismo positivo, algo que sorprende dentro de un LP cargado de temática época y casi conceptual, es un soplo de aire fresco y un auténtico himno para los numerosos seguidores del movimiento power metal.
Bajo estas líneas os dejamos varias actuaciones de Helloween en directo interpretando I Want Out, de 1989 y de 1992 respectivamente.

También veremos alguna de las múltiples versiones que se ha hecho de este tema, sobre todo a cargos de bandas de power metal como Gamma Ray o Unisonic (actuales bandas de Hansen y Kiske, respectivamente ), pero también de Hammerfall, Sonata Arctica, Avalanch o Skylark.

Este tema, mejor dicho, este himno, permanecerá siempre como uno de los símbolos indelebles del genero llamado Power Metal, el cual idolatra a partes iguales el virtuosismo y la rapidez en la ejecución, tornándose sus canciones en piezas más propias de una ópera metálica, a medio camino entre la estructura Hard rock clásica ( I Want Out recuerda bastante en su esqueleto a Out On The Fields de Thin Lizzy con Gary Moore) y elementos más propios de los Ochenta como el thrash metal, del que toma el ritmo frenético y endiablado y la contundencia de su sección rítmica (batería y bajo suenan potentísimos).
Siempre supe que I Want Out era una joya cuya inmortalidad está asegurada gracias a una increíble y virtuosa banda alemana llamada Helloween.

From our lives’ beginning on
We are pushed in little forms
No one asks us how we like to be

In school they teach you what to think
But everyone says different things
But they’re all convinced that
They’re the ones to see

So they keep talking and they never stop
And at a certain point you give it up
So the only thing that’s left to think is this

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

People tell me A and be
They tell me how I have to see
Things that I have seen already clear

So they push me then from side to side
They’re pushing me from black to white
They’re pushing ‘til there’s nothing more to hear

But don’t push me to the maximum
Shut your mouth and take it home
‘Cause I decide the way things gonna be

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

There’s a million ways to see the things in life
A million ways to be the fool
In the end of it, none of us is right
Sometimes we need to be alone

No no no, leave me alone

I want out–to live my life alone
I want out–leave me be
I want out–to do things on my own
I want out–to live my life and to be free

Incubus : Drive

El miedo. Ese sentimiento irracional que gobierna en muchas ocasiones nuestras vidas a través de actos y decisiones condicionadas por no atrevernos a hacer, decir o pensar amenazados por ese censor emocional, ese castrador de ilusiones, experiencias y esperanzas que ciega el entendimiento y la cordura; ese hermano pequeño del pánico al que azuza y alimenta hasta que aparece
con todo su poder. Y el rumbo empieza a desviarse hacia lo nublado, lo confuso, lo borroso, lo oscuro, ya no sabe a qué jugar ni adónde pegarle.
A perder el control.

Este es el mensaje de la canción que hoy nos ocupa : Drive, publicada el 29 de noviembre de 2000 como tercer sencillo de Make Yourself, tercer LP a su vez de la banda californiana Incubus (nombre tomado de la mitología medieval que denominaba así a los demonios que mantenían relaciones sexuales con mujeres y que de ellas engendraban hijos con poderes mágicos), integrada por el cantante Brandon Boyd, su amigo de la infancia y batería José Pasillas, el guitarrista Mike Enziger, el bajista Ben Kenney y el teclista y Dj Chris Kilmore, los cuales comenzaron desarrollando un estilo cercano al
Nu Metal, agresivo y con bases rapeadas ( muy en la línea Faith No More o los Red Hot Chili Peppers de los inicios) aunque dulcificado con el tiempo y más tras este su gran éxito – al que en mi opinión le falta un subidón guitarrero al final-.

Volviendo a la canción, compuesta por la banda al completo, producida por ellos mismos junto a Scott Lift y editada por el sello Epic / Inmortal, la verdad es que fue un bombazo en listas, logrando el número 1 en listas independientes norteamericanas, gracias en gran medida no sólo a la fabulosa canción en si, sino al fantástico vídeo realizado con maravillosas litografías en movimiento a cargo del holandés MC Escher y por el cual fue nominado a los Grammy a mejor clip del año.

En cuanto a sus actuaciones cargadas de energía y adrenalina , os dejamos unos ejemplos de conciertos en directo y algunas versiones de la misma.

Según palabras de Brandon Boyd,Drive trata básicamente acerca del miedo, acerca de ser conducido por él y tomar decisiones condicionado por ese sentimiento. Se trata de imaginar la vida como si no fuera la tuya”.
Resulta paradójico que de una canción que habla del Miedo y de las inseguridades Incubus se ganara el respeto y reconocimiento que se les había resistido durante sus primeros años de carrera. Luego vendría algún éxito menor como Wish You Were Here .

En este caso, sentir miedo y contarlo mereció mucho la pena.

Sometimes I feel the fear of the uncertainty stinging clear
And I can’t help but ask myself how much I’ll let the fear take the wheel and steer

It’s driven me before, and it seems to have a vague
Haunting mass appeal
Lately I’m beginning to find that I should be the one behind the wheel

Whatever tomorrow brings, I’ll be there
With open arms and open eyes, yeah
Whatever tomorrow brings, I’ll be there, I’ll be there

So if I decide to waiver my chance to be one of the hive
Will I choose water over wine and hold my own and drive, oh oh
It’s driven me before, and it seems to be the way
That everyone else gets around
Lately, I’m beginning to find that when I drive myself, my light is found

Whatever tomorrow brings, I’ll be there
With open arms and open eyes, yeah
Whatever tomorrow brings, I’ll be there, I’ll be there

Would you choose water over wine… hold the wheel and drive?

Whatever tomorrow brings, I’ll be there
With open arms and open eyes, yeah
Whatever tomorrow brings, I’ll be there, I’ll be there

Creed: With Arms Wide Open

Corría el mes de septiembre del año 2000 cuando me dirigía por la mañana en mi coche a la oficina. El dial estaba sintonizado en la emisora de Cadena 100, a la sazón mi radio matutina favorita ( cómo han cambiado los tiempos y la radio), puesto que la parrilla era muy amena con Arús y su fauna y luego Abellán y su Jungla. Fue este último el que, de repente,  hizo un receso en el programa y dijo que había escuchado una canción que le ponía los pelos de punta por lo intensa, bien hecha y sobre todo por lo que decía. Empezó a traducir mientras sonaban los compases de With Arms Wide Open, de un grupo que no conocía llamado Creed
Y el tiempo se paró. No recuerdo unos instantes musicales más intensos en la radio que aquellos en los que el speaker número 1 del momento se emocionaba con un tema ( y encima en inglés). Aparqué el coche, paré el motor, me encendí un cigarro y apunté el nombre de semejante joya. A las seis y media de la tarde ya me había comprado el disco.
No fue para menos: que en pleno apogeo Post-grunge, con multitud de bandas chillando y gritando brutalidades y narrando cogorzas memorables, nos salga un cuarteto metalero y se marque una balada de escándalo, con un pedazo de letra, y con una instrumentación exquisita no era el pan nuestro de cada día.
Pero si además nos fijamos en la letra nos daremos cuenta de que el tema trata de un padre que da la bienvenida a su hijo recién nacido, le dice que él le cuidará, le protegerá, que le va a querer con locura y que siga su propia vida sin hacer caso de nada ni de nadie. Realmente inaudito encontrar algo así en la historia del rock, sobre todo dentro del estilo en el que se movían los chicos liderados por Scott Stapp y Mark Tremonti (cantante y guitarrista de Creed), quienes crearon al alimón uno de los más bonitas canciones- en su conjunto- que haya oído jamás, originada por la sorpresa del propio Stapp al enterarse que iba a ser padre, y con más mérito si cabe al conocerse que la escribió del tirón.

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With Arms Wide Open salió publicada el 24 abril de 2000 como tercer single del segundo álbum de la banda de Florida, Human Clay (1999), escrita por Stapp y Tremonti y publicada por el sello Wind-Up con producción de Ron Saint Germain y John Kurzweg. Alcanzó el número 1 en US Hot 100 de Billboard y listas alternativas de Estados Unidos y Canadá, estando a punto incluso de ser premiada con el Grammy a la mejor canción del 2000, aunque se cruzaron por el camino U2 con Beatiful Day, si bien cualitativamente,  en mi opinión no hay color.

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Las líneas de guitarras que dibuja Tremonti, uno de los mejores seis cuerdas de principios de siglo ( que después de abandonar Creed ha seguido haciendo maravillas con Alter Bridge), unido a la capacidad vocal de Stapp y su facilidad de transmitir emociones, y la buenísima producción del tema, que suena compacto, contundente e incomparablemente potente en intensidad, provocaron que With Arms Wide Open se convirtiera en uno de los primeros clásicos rock del siglo XXI.

El tema tiene tres versiones distintas: la del disco; – la original y más popular-, mi favorita; la versión del vídeo , denominada Strings version, con arreglos de cuerda y viento, demasiado pomposa y light en mi opinión ( a la altura del exagerado y apocalíptico clip), muy comercial. Por ultimo la tercera versión, Radio Edit, acústica y en directo, correspondiente a su reedición por la publicación del Grandes Éxitos de la Banda . También os dejamos un par de versiones del tema en directo. Juzguen ustedes.

No me cansaré de repetir que para mí esta canción fue un ejemplo de cómo se puede hacer una buena canción visceralmente, desde las entrañas, sin casi pensarlo, apelando al sentimiento más primigenio. Cierto es que Creed atesoran dos o tres canciones más de muy alto nivel (My Sacrifice, Higher o What If son claro ejemplo de ello), y cierto es que si no se hubieran cruzado los egos de Tremonti y Stapp probablemente hoy seguiríamos hablando de grandes temas de esta banda, que al final se quedó a medio camino de lo que pudo haber sido.

Pero también es cierto que With Arms Wide Open es una obra inmortal que supone un legado a las posteriores genraciones y que, además de lo dicho, supone un orgullo para un padre poder tarareársela a sus hijos recién nacidos. Yo lo hice…

Well I just heard the news today
It seems my life is going to change
I close my eyes, begin to pray
Then tears of joy stream down my face

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

Well I don’t know if I’m ready
To be the man I have to be
I’ll take a breath, I’ll take her by my side
We stand in awe, we’ve created life

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything

With arms wide open
With arms wide open
I’ll show you everything …oh yeah
With arms wide open..wide open

[Guitar Break]

If I had just one wish
Only one demand
I hope he’s not like me
I hope he understands
That he can take this life
And hold it by the hand
And he can greet the world
With arms wide open…

With arms wide open
Under the sunlight
Welcome to this place
I’ll show you everything
With arms wide open
Now everything has changed
I’ll show you love
I’ll show you everything
With arms wide open
With arms wide open

I’ll show you everything..oh yeah
With arms wide open….wide open

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Best Live Albums #24: Metallica- S & M


Buenas noches, hoy 365RadioBlog retoma la serie Best Live Albums, donde cada viernes repasamos los que son en nuestra opinión los mejores discos en directo de la historia.
Hoy le toca a un singular doble álbum en directo grabado en el Berkeley Community Theatre de Berkeley, California los días 21 y 22 de abril de 1999 y publicado el 23 de noviembre de ese mismo año: estamos hablando de S & M ( siglas de sinfonía y metal aunque puede tener otras muchas connotaciones), el disco conjunto de Metallica, los cuatro jinetes del thrash metal, James Hetfield a la guitarra rítmica y voz; Kirk Hammett a la guitarra solista; Jason Newsted al bajo y el fantástico Lars Ulrich a la batería, acompañados por una soberbia orquesta clásica como es la Filarmónica de San Francisco, dirigida nada menos que por el celebérrimo Michael Kamen, reinterpretando los temas más gloriosos del cuarteto metalero pasado por el aterciopelado filtro de la música clásica.
El primer acto no puede empezar mejor con el tema instrumental de Ennio Morricone perteneciente al score de The Ecstasy of Gold, enlazando ya con la vertiginosa cadencia thrash de The Call Or Ktulu, ayudados por un ejército de violines y vientos perfectamente sincronizados, hecho que se nota más aún en el siguiente tema, el mítico Master of Puppets, agigantado con la ayuda de la filarmónica. El siguiente corte, Of Wolf and Man, más reciente, y The Thing That Should Not Be dan paso a Fuel, un subidón de adrenalina guitarrera y violinista. The Memory Remains es para mi sin duda lo mejor de este disco, ese medio tiempo que crece enormemente con la sección orquestada, dándole un empaque épico indescriptible.
A continuación, la inédita No Leaf Clover, seguida del Hero Of The Day, Devil’s Dance y Bleeding Me cierran el primer acto.
En el segundo, incio de nuevo estremecedor y espectacular con Nothing Else Matters, una maravilla orquestada, le va como anillo al dedo; sigue con Until It Sleeps y For Whom The Bell Tolls, con la otra inédita Human, continuando con Wherever I May Roam y Sad But True llegando a un nuevo punto álgido como es One, oda rockera a los mártires de la guerra.
El célebre Enter Sandman y Battery cierran este Lp tan especial para mí, una obra maestra de la sincronización y empaste entre la música clásica y la contemporánea, suponiendo todo un hito de originalidad, calidad e intensidad. Tanto es así que Metallica decidió apostar por otra obra parecida y llevarla al cine, la reciente Through The Never, aunque este experimento clásico-metalero será difícil de desbancar del puesto de honor dentro de los discos en directo de la banda americana.
Un disco que no me canso de oír y deleitarme con su mezcla de intensidad rockera y que tiene momentos especialmente sublimes engrandecidos por toda una señora orquesta que acompaña a cuatro mitos vivientes que pusieron el mundo a sus pies y aún lo siguen haciendo.

Herramienta Industrial Progresiva


Tool. Banda norteamericana afincada en Los Ángeles, formada en 1990 por Maynard James Keenan como vocalista, compositor e ideólogo, Danny Carey a la batería, Justin Chancellor al bajo ( sustituyendo a Paul D’Amour en 1995) y Adam Jones a la guitarra, que pasa por ser una de las más originales, extraordinarias y talentosas formaciones del fin de siglo XX y principios del XXI.
Maynard y los suyos comenzaron practicando un metal progresivo bastante más áspero que el que practican en sus últimos trabajos, en un momento donde imperaban el thrash metal y el rock alternativo, fruto de ello nace su EP Opiate (1992), el cual tuvo un gran éxito de crítica y que comenzó a generar un interés por Tool entre fans a nivel de culto que no les abandonaría en toda su carrera.
El gran secreto de esta banda, de su éxito y de su calidad reside en su originalidad a la hora de presentar su música, no ya en el estilo único y bizarro de Maynerd cantando y actuando con ese look a mitad caminó entre Bob Marley y un Iroqués, sino además porque su sección rítmica utiliza acordes y ritmos poco comunes en el rock, cambia de cadencia constantemente, provocando una continua sorpresa y expectación al no saber hacia dónde derivará la composición, con compases excéntricos acompañados de la extraordinaria habilidad vocalista de Maynard que confieren un sonido único que combina varias influencias y técnicas en una sola.
Los temas de las canciones también son rara avis dentro del mundo del rock, tratando cuestiones psicológicas, éticas e incluso metafísicas en las mismas.
Ya desde su primer trabajo largo, Undertow (1993), pasando por Ænima (1996), su grandísimo Lateralus (2001) y 10.000 Days (2006),- en el que Maynard escoge como tema principal u conceptual la enfermedad cardiovascular de su madre-, Tool han ido ganándose poco a poco una reputación de trabajos bien acabados, bien diseñados en portada y soportados por unas giras excelentes, con efectos visuales, hologramas y diversos objetos curiosos.
Ahora repasaremos sus des mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: Pushit, Third Eye, Wings For Marie/10.00 Days, Vicarious, Sober, Parabola, Schism, Forty Six & 2, AEnema y Laterallus.
Tool, grandiosa y original banda que nunca se conformó con ser un grupo conocido ni transgresor: en toda su trayectoria, Maynard James Keenan, así como en sus proyectos posteriores como A Perfect Circle o Puscifer, quiso impregnar su música de su carácter ecléctico, multiinfluencial y barroco que nos han otorgado el placer de disfrutar de una de las mejores experiencias sonoro-culturales del cambio de siglo.
Spiral Out! Keep Going…!

Los Recuerdos de Chad


Nickelback. Banda canadiense afincada en Vancouver formada en 1995 por Chad Kroeger (cantante y guitarrista rítmico), su hermano Mike Kroeger (bajista), Ryan Peake (guitarra principal y coros) y Brandon Kroeger , -sustituido a la batería por Daniel Adair-, caracterizada por ser una de las formaciones más exitosas del cambio de siglo, gracias a un estilo muy fresco pero con guiños comerciales, situándose en un peligroso equilibrio entre el hard rock, el grunge, el metal alternativo, incluso el country rock, gracias a guitarras densas acompañadas por la versátil voz de Chad Kroeger, melódica y áspera a partes iguales, lo cual les ha granjeado una incondicional legión de fans de toda condición musical y edad, y que les ha permitido ser uno de los grupos más importantes de la actualidad ( aunque su aportación real a la música no haya sido objetivamente todo lo importante que cupiera esperar).
Nickelback (nombre tomado del antiguo trabajo de Mike en una tienda, en el que devolvía -back- el cambio o moneda, nickel), publicaron su primer LP bajo el título de Curb (1996), recordando un accidente de Chad, en el que nos encontramos cosas como Pusher o Just Four. Su siguiente Lp, The State (1999), va cogiendo forma y estilo propios con buenas canciones tales como Breathe o Leader of Men, preparando el terreno para su cenit, el celebérrimo Silver Side Up (2001), muy bien construido, alternando medios tiempos- su especialidad-, con baladas y canciones mas trepidantes, como su mítica How You Remind Me?, Never Again, Too Bad, Hollywood, o el tema principal de la BSO de Spiderman, Hero, que Chad canta a dúo con Josey Scott de Saliva, y es uno de los himnos metaleros del siglo.
Sus posteriores discos ya no superan en mi opinión el nivel del mencionado, aunque podemos destacar momentos brillantes en All The Right Reasons (2005), como Photograph, Animals o Rockstar, con un vídeo genial, junto a las versiones del We Will Rock You de Queen y Saturday Night´s Alright For Fighting de Elton John. Mención aparte debe recibir su colaboración con Santana en Why Don´t You And I ?.
El resto se hace un poco repetitivo, una cadencia cansina y pesada que a pequeñas dosis resulta genial y original, pero que en un disco entero suena a manido.
No obstante, a Kroeger y los suyos se les debe ser, por un lado, la banda canadiense junto a The Band que mas discos ha vendido en la historia, incluso superando a Rush; y por otro tiene el honor de ser junto a Creed una de las bandas que relanzaron a principios de los 2000 el metal melódico y mainstream, situándolo en altas cotas de popularidad.
Para concluir, decir que el recién estrenado marido de Avril Lavigne es un grandísimo frontman, aunque con malas pulgas a veces, y que su estilo indeleble les ha valido la fama de banda repetitiva pero muy fiable y con muy buena calidad musical en todos sus miembros.
This is How You Remind Me…!

Nudos Corredizos y Máscaras Siniestras


Slipknot. Banda norteamericana procedente de Des Moines, Idaho, formada en 1995, tras muchos cambios iniciales por Chris Fehn (percusiones y coros), Corey Taylor (voz), Mick Thomson (guitarra), Jim Root (guitarra principal),Craig Jones (teclados y sintetizadores), Sid Wilson ( mezclas y Dj), Shawn Crahan ( percusiones y coros), Paul Gray (bajista) y el mejor batería de la actualidad Joey Jordison, un terrorífico combo de nueve miembros que practica un estilo muy cercano al Nu Metal, Metal Alternativo y en sus orígenes Rap Metal, con multitud de percusiones, samples, densidad sonora máxima, estilo vocal rasgado a lo doom metal ( que se suaviza en los estribillos y que ha ido dulcificándose disco a disco), y sobre todo una imagen sobrecogedoramente siniestra con terribles e inquietantes máscaras que sus miembros van modificando disco a disco y que están indefectiblemente basadas en películas de terror como La matanza de Texas, Viernes 13, la saga Saw, y sus personajes siniestros de comics basados en payasos, polichinelas y monstruos varios que supone una característica indeleble a la hora de reconocerlos y su sello de identidad más palpable.
Porque aunque su música es destacable y posiblemente sea uno de los mejores grupos actuales de rock alternativo, Slipknot ha sabido jugar muy bien con el factor imagen, siendo algo espectacular lo de sus conciertos con aquellos enmascarados habiendo de las suyas, bailando, gritando y saltando a lo bestia en una orgía de terrorífico onirismo.
En cuanto a su discografía, debutan con su homónimo Slipknot (1999) y temazos como este Wait and Bleed o Spit It Out, auténticas descargas de adrenalina. Su segundo álbum, Iowa (2001), es en mi opinión el mejor y también el más duro sonoramente, con trallazos como Left Behind o My Plague. Después vendría Vol.3 (The Subliminal Verses) (2004), más orientado hacia el heavy metal , vino después duela reunión del anterior grupo de Corey Hart, Stone Sour, en la que participaron varios miembros de Slipknot, y con la producción de Rick Rubin, ofrecieron un producto elegante, experimental y con temática social, con clasicazos como Before I Forget, Duality, Vermillion o The Blister Exists.
All Hope Is Gone (2008),con su canción homónima, Dead Memories, Snuff y sobre todo Psychosocial, supone un escarceo con las power ballads, aunque oscuro y siniestro , en su línea con más madurez y profundidad en estilo y composiciones.
Su último álbum hasta la fecha, tras el recopilatorio Antennas To Hell (2012), se hizo esperar hasta 2014, cuando salió a la luz bajo el título .5: The Gray Chapter, en el que se incluyen temas como The Negative One, Custer o The Devil in I y en el que renuevan sus atuendos y máscaras como una operación encubierta más de marketing que les hace ganar cada vez más adeptos.
En definitiva, banda ya mítica del nu metal del cambio de siglo, con originales temas heredados de Slayer y otros grandes como Metallica ( a los que han teloneado en su gira mundial) y músicos de la talla de Joey Jordison , uno de los mejores baterías actuales que ha colaborado con muchísima gente, o el gran líder Corey Hart, todo personalidad y pundonor. Banda siniestra en sus formas, profunda en su esencia y cruelmente explosiva en su sonido.
I Wander Out Where You Can’t See, Inside My Shell, I Wait And Bleed.

El Príncipe de las Tinieblas


Ozzy Osbourne. Cantante británico nacido John Michael Osbourne en Aston, Birmingham, un 3 de diciembre de 1948, considerado como uno de los cinco cantantes de Heavy Metal más influyentes, personales y peculiares de la historia, apodado The Madman ( El Loco), El Padrino del Heavy Metal o mi apodo favorito, El Príncipe de las Tinieblas.
Ozzy procede de una familia muy humilde por lo que ya desde niño tuvo que buscarse la vida de limpiabotas, frecuentó la cárcel, incluso comenzaría a cantar en varios grupos de Birmingham hasta que conoció a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, con los que formaría en 1965 Polka Tulk Blues Band ( nombre de una tienda pakistaní de su barrio), cambiando poco después el nombre a Earth, vieron que ya había otra banda con el mismo nombre y se acabaron llamando Black Sabbath, nombre con el que pasarían a la posteridad y con el que Ozzy conseguiría un éxito mundial sin precedentes en el incipiente mundo de Heavy Metal. Su disco Paranoid (1970) sigue siendo uno de los paradigmas del rock, algo casi místico, con multitud de canciones míticas. Con esta banda icónica, Ozzy desplegaría todo su talento pero a su vez se sumiría en las miserias de su propia fama a través el alcohol y las drogas, por lo que en 1979 fue expulsado de Black Sabbath debido a sus excesos y sustituido por Ronnie James Dio, procedente de Rainbow, por consejo de Sharon Arden, la cual recomendó la expulsión de Ozzy, el cual , recién separado, fue a pedir explicaciones a la representante y ella le recomendó que iniciara su carrera musical en solitario.
Así fue como, haciendo caso de quien sería su futura esposa ( desde 1982 la señora Osbourne), Ozzy formaría su propia banda, en principio llamada Blizzard of Ozz, aunque luego sería su nombre quien abanderaría una formación integrada por el gran aunque malogrado guitarrista ex de Quiet Riot Randy Rhoads, el bajista de Rainbow Bob Daisley y el batería ex de Uriah Heep Lee Kerslake, debutando con el super álbum Blizzard of Ozz (1980), seguido de Diary of a Madman (1981) y Bark at The Moon (1983), sus tres mejores trabajos, siendo en este último sustituido el fallecido Randy Rhoads por otro virtuoso como James E. Lee, aunque en mi opinión su mejor seis cuerdas de largo sería el increíble joven Zakk Wylde (que formaría su propia banda Black Label Society), quien se incorporaría a las órdenes de Ozzy en 1987 con tam solo veinte años.
Finalizando los ochenta, Ozzy iría perdiendo fuelle con trabajos menores y ya en la década de los noventa se reunió con Black Sabbath para una gira multitudinaria. Los últimos años han sido más de colaboraciones y de reconocimientos, como su inclusión en el Rock and Roll Hall of Fame.
Ahora recordaremos sus diez mejores temas de todas sus etapas de peor a mejor en orden descendente: Diary of a Madman, Mama I’m Coming Home, No More Tears, Suicide Solution, Mr. Crowley, War Pigs, Bark At The Moon, Iron Man, Paranoid y la increíble e inmortal Crazy Train. En nuestras retinas quedan sus excesivos conciertos, sus rocambolescas puestas en escena con degollamientos de palomas, mordiscos a murciélagos- que se acabó convirtiendo en su símbolo-, desmanes y disparos en shows, incluso Realities como The Osbournes donde cuenta su vida, lo que deja a las claras que estamos ante un personaje único, irrepetible, con una voz muy característica ( en mi opinión no llega al nivel de Dio pero cuando se esfuerza puede ser la bomba) y con una pléyade de incondicionales que bien le ha valido el magnífico apodo de Principe de las Tinieblas.
I’m Going Off The Rails On A Crazy Train…!

Evanescencia Gótica


Evanescence. Grupo norteamericano procedente de Little Rock, Arkansas, formado en 1995 por la excepcional cantante, pianista y compositora Amy Lee y el guitarrista Ben Moody, a los que se unirían más tarde John LeCompt, Terry Balsamo, Rocky Gray y Tim McCord, con un estilo lindando entre el metal alternativo, el metal gótico ( sobre todo en apariencia y estilo lírico de su frontwoman), el metal sinfónico o el Nü Metal, con atmósferas oscuras pero también iluminadas por la voz aguda de Amy Lee, con una densidad sonora muy al uso de las bandas metaleras de los noventa y con estribillos Mainstream que resultaron ser una fórmula idónea para triunfar en emisoras, hacer las delicias de los teenagers de todo el mundo y obtener unas ventas absolutamente estratosféricas con su primer disco, del que luego hablaremos.
Tras sus dos primeros EPs Evanescence y Sound Asleep y un primer álbum demo, Origin (2000), la banda debuta oficialmente con el aclamado Fallen en 2003, vendiendo la friolera de 17 millones de copias en todo el mundo gracias a temazos como su primer single Going Under o su mítico y más conocido Bring Me To Life ( que cogió fama por formar parte de la BSO de Daredevil) y acabó convirtiéndose en un himno generacional de principios del XXI. Otras canciones reseñables del LP son My Inmortal o Everybody’s Fool.
En cuanto a su segundo álbum, debido a problemas internos con Moody ( que al final acabó marchándose), se retrasó más de lo que Amy hubiera querido, aunque al fin y tras una larga espera amenizada por una gira mundial maratoniana,-de la cual salió el DVD en directo Anywhere But Home-, se publicaría bajo el nombre de The Open Door ( 2006) con Call Me When You’re Sober, Sweet Sacrifice, Lithium o Good Enough, buen trabajo pero no tan redondo como su antecesor, quedándose en 5 millones de copias vendidas. Tras los modestos resultados del álbum, Amy comenzó a hacer criba entre los componentes de la banda como LeCompt o hasta quedar sólo ella como único miembro estable de Evanescence, a partir de entonces el juguete en sus manos que ha ido poco a poco moldeando a su gusto y semejanza, resultado evidente en su tercer álbum homónimo, mucho más comercial , destacando únicamente Together Again, tras lo cual y visto el batacazo mediático, Amy Lee le echó la culpa al productor Steve Lillywhite, aunque el rumbo que había tomado el sonido de la  banda (edulcoradamente electrónico y artificial) sonó a traición a sus fans más fieles y al fin y al cabo a sí mismos.
No sabemos en qué acabará la singladura musical de Evanescence, lo que sí parece estar claro es que el techo creativo lo alcanzó con su primer y gran disco y a partir de ahí se ha ido poco a poco desinflando su aura de banda gótica comercial ( que fueron inspiración de bandas como Within Temptation ), aunque siempre nos quedarán sus hits llenos de lírica oscura e intensidad sonora metálica.
Wave Me Up Inside, Wake Me Up Inside, Call My Name and Save Me From The Dark…!

Perturbados por el Nu Metal


Disturbed. Banda de Nu Metal o Metal alternativo creada en Chicago en 1996 por los componentes de Brawl, a saber: Dan Donegan, Steve “Fuzz” Kmak, Michael Peackles y Mike Wengren, los cuales se unieron al vocalista neoyorquino David Draiman (quien sustituyó a Wade Bennett), para formar una banda a la que el propio Draiman se encargaría de rebautizar con el nombre de Disturbed (Perturbados), practicando un estilo agresivo, cercano al Nu Metal (con muchos reminiscencias de Korn o Pantera ), pero yendo progresivamente desembocando en un sonido más alternativo, con ritmo más entrecortado, reminiscencias grunge y Hard rock, con lirismo más acentuado y con estribillos más comerciales.
Disturbed engancha, es un grupo que te puede no gustar mucho su estilo, pero Draiman de entrada muestra ya algo diferente, con esos sonidos a caballo entre graznido y rugido entre estrofa y estrofa tan característicos suyos, estéticamente llama también la atención su mascota encapuchada presente en todos los discos, pero es su legión de fans teenage es la que les ha convertido en todo un fenómeno en los States. Por si fuera poco, una fantástica versión de Land of Confusion de Genesis les puso en valor respecto al panorama Mainstream, demostrando ser capaces de eso y mucho más.
Como trabajos, destacaremos su debut The Sickness (2000) y mi favorito y con el que los descubrí, Ten Thousand Fists (2004), el primero en el que incorporan riffs de guitarras y con el que tuvieron resultados excelentes y una gira posterior exitosa, a pesar de los constantes problemas vocales y etílicos de Draiman, a los que finalmente pudo sobreponerse.
Hemos elegido diez canciones como nuestras favoritas de peor a mejor en orden descendente:
Stupify, Prayer, Asylum, Inside The Fire, The Night, Another Way To Die, Indestructible, Ten Thousand Fists, Down With The Sickness ( su primer éxito) y Stricken, su canción más representativa, himno de sus fans y perteneciente al Video juego Guitar Hero III, siendo uno de su temas más complicados de ejecutar.
Disturbed anunciaron un receso indefinido en 2011, por lo que tras la grabación de su por ahora último trabajo The Lost Children, aún no se sabe si es un adiós o algo pasajero; en cualquier caso estamos ante una de las mejores bandas metaleras que ha dado este siglo, originales e intensos a partes iguales.
That I Am… Stricken And Can’t Let You Go…!

Cruzando Puentes Sonoros


Alter Bridge. Banda americana con base en Florida pero de distintas procedencias dentro de los States, formada en 2004 por el cantante Myles Kennedy ( procedente de The Mayfield Four) , el guitarrista Mark Tremonti, el bajista Brian Marshall y el batería Scott Phillips, ellos tres ex componentes del grupazo Creed, al que deben mucho de su estilo e influencias. La diferencia es que el sonido es más potente y Myles Kennedy lo parte en cuanto a registro vocal, con una gama de registros muy amplia que hace que el estilo o sonido de la banda pueda tomar un cariz en ocasiones cercano al Heavy metal y otras más afín al Post grunge, en general enclavados dentro del género Power metal alternativo, con guitarras potentes y bases vocales más líricas o comerciales.
Su debut se produce con One Day Remains (2004),un puñetazo sonoro del que se extrajeron potentisimos singles como Open Your Eyes, Find The Real, la portentosa Metalingus o mi favorita Broken Wings, un ritmo lento que explota en el estribillo, con subidas y bajadas muy de los estertores del grunge y con un regusto muy de Creed.
Su segundo trabajo , Blackbird (2007) es una joya pero quizás la selección de temas para single no fue la adecuada, porque el homónimo Blackbird es de largo el mejor y no salió como tal, aunque Rise Today, Ties That Bind y Watch Over You no desentonan para nada.
Su tercer disco, ABIII nace en 2010 como un trabajo más conceptual, oscuro e intimista, con composiciones más largas y progresivas, como Isolation, All Hope is Gone o Still Remains.
Su último álbum hasta ahora, Fortress (2013), después de los proyectos paralelos de Tremonti en solitario y de Kennedy con el mítico Slash, suena potentisimo y es aclamado como probablemente el mejor de su carrera, con el bombazo Addicted to Pain, Calm The Fire o Outright como temas más destacados.
Sus directos también son dignos de mencionar, realmente es donde el grupo da toda su dimensión y su objeto de ser, donde se demuestra la capacidad vocal de Kennedy, el virtuosismo de Tremonti con las seis cuerdas y el bloque rítmico que demuestra que Marshall y Phillips se conocen a la perfección.
Alter Bridge, buen grupo que en mi opinión aún no ha tocado techo pero que de momento nos ha dejado grandes cosas en el camino.
On Broken Wings I’m Falling, And I Won’t Be Long…!

El Arcoiris Metálico


Rainbow. Pocas bandas han existido tan arrolladoras, legendarias, apoteósicas en directo y con tamaña aureola de mitos del rock and Roll como este super grupo creado por el inimitable ex guitarrista de Deep Purple y leyenda de las seis cuerdas Ritchie Blackmore, quien decidió dar carpetazo a su periplo glorioso con Gillespie, Lord, Glover y compañía, y formar su propio grupo, al que denominó en primera instancia Ritchie Blackmore’s Rainbow, formando en 1975 un auténtico elenco de lujo junto al por entonces semidesconocido cantante de Elf Ronnie James Dio ( para mí el mejor cantante de Heavy metal de todos los tiempos) y Mickey Lee Soule a los teclados, Craig Gruber al bajo y Gary Driscoll a la batería. Estos tres últimos serian sustituidos a partir de 1976 por la formación más popular de la banda, con Tony Carey a los teclados, Jimmy Bain al bajo y el fenomenal Cozy Powell a la batería.
Con su primer disco ya consiguieron a traer al público con un estilo épico pero con tintes de lo que venía siendo el metal en los setenta, acentuado por la poderosa y magnética voz del inimitable Dio. Pero su segundo álbum , Rising (1976) posiblemente sea una de las joyas no sólo del género sino de la historia de la música con una portada que dejaba muy a las claras las intenciones de Blackmore y los suyos, con composiciones prog metal, más sofisticadas y retorcidas si cabe que las de los Purple y varios temas antológicos.
Aprovechando el tirón, justo un año después Blackmore y los suyos publicaron On Stage (1977), un directo electrizante y apoteósico, entre los veinte mejores álbumes en vivo jamás realizados. Su siguiente álbum, para mí el mejor, Long Live Rock ‘ N ‘ Roll (1978), supone el adiós de Dio, quien cansado por un lado de los continuos cambios de formación, de los caprichos de Ritchie y tentado por la golosa oferta de Iommi, dejó a los Rainbow por Black Sabbath, con lo cual hubo que buscarle sustituto, ardua tarea que cristalizó con la controvertida decisión de elegir a un desconocido, edulcorado y poco metalero Graham Bonnet, -actual frontman de Alcatrazz-, quien cumplió correctamente en el álbum Down To Earth (1979) y su gira posterior, pero que fue sustituido para el siguiente LP Difficult To Cure (1981) por el gran Joe Lynn Turner, más del estilo de la banda, aunque los tiempos estaban cambiando y tras tres discos sin pena ni gloria ( aunque Turner se salía vocalmente, quizás no a la altura de Dio), Blackmore decidió disolver la banda en 1984 , retomandola diez años después para publicar un extraño álbum que no dejó buen sabor de boca.
Para recordar a esta increíble banda, nos quedaremos con sus diez mejores temas en nuestra opinión, de peor a mejor en orden descendente:
Kill The King, Man on The Silver Mountain, Since You’ve Been Gone (el único éxito de Bonnet), A Light in the Black, Rainbow Eyes, I Surrender (mayor éxito con Turner), The Temple of The King, Catch the Rainbow, Stargazer ( la mejor canción pero la más compleja ) y mi favorita Long Live Rock ‘ N ‘ Roll, un himno a la altura de una banda sin parangón, con un guitarrista y un primer cantante como la copa de un pino y un carisma difícil de olvidar.
Long Live Rock ‘ N ‘ Roll…!

El Círculo Perfecto

A Perfect Circle. Banda norteamericana formada en 1999 por el cantante, letrista, ex fundador y alma mater de Tool , Maynard James Keenan y el guitarrista Billy Howerdel, también ex Tool y Ashes Divide, que contaron a lo largo de estos años con gente tan importante como los guitarristas James Iha ( ex Smashing Pumpkins), Troy Van Leeuwen (ahora en QOTSA), la sorprendente bajista Paz Lenchantin (Zwan) o el batería de Primus Tim Alexander. Con este elenco, difícilmente pueden sonar mal, más si tenemos en cuenta quién esta detrás de esto, un auténtico genio del metal industrial, alternativo y progresivo de los años noventa que nos estremeció con su banda-vehículo Tool en sesiones de prog metal alucinantes y conciertos elefantiacos. Con A Perfect circle, Maynard busca un rock más visceral, menos enrevesado, más entroncado con el grunge, con el rock alternativo de Seattle y California. Para las rarezas se ha buscado otro grupo, Puscifer, con el que hace de las suyas pero bien. En realidad no sabemos a ciencia cierta hoy por hoy si A Perfect Circle se ha separado o no, ya que llevan desde 2004 sin editar nada, aunque con Maynard nunca se sabe… Hasta la fecha han editado tres álbumes: el primero, Mer de Noms (2000), soberbio, evocador, redondo, muy influyente en otras bandas y con canciones que Billy Howerdel confeccionó durante sus años de técnico de sonido para cuando tuviera la oportunidad de grabarlas, como así fue con Judith ( en honor de la madre de Keenan), 3 Libras, Breña, The Hollow o la fabulosa Orestes. Fue todo un éxito, y además en cuanto a marketing consiguieron vender unas cuantas camisetas con su logo-símbolo, uno de los mejores que he visto nunca. Su segundo LP, Thirteenth Step (2003), más logrado aún, más explosivo, más intrincado, nos deja su obra maestra The Outsider, un pedazo de canción que los define al grupo, The Noose , o Weak and Powerless. Un año más tarde Keenan y Howerdel se embarcan en un álbum de Covers, eMOTIVe (2004), que para mí, sin desmerecer en absoluto sus composiciones propias, es su mejor trabajo con versiones apoteósicas como What’s Going On de Marvin Gaye, Freedom of Choice de Devo, When the Levee Breaks de Led Zeppelin o la mejor versión que jamás he escuchado, la reinterpretación que A Perfect Circle hace del Imagine de John Lennon, una joya absoluta, que nos recuerda el destello de lo que una vez fue el Rock and Roll: intensidad, sensibilidad, potencia. Todo eso lo encontramos en A Perfect Circle. La pregunta es: ¿seguiremos escuchándolos? Espero que sí…

Disconnect and Self Destruct One Bullet at a Time…?

Ciudades del Rock #11: Estocolmo


Estocolmo. Stockholm. La ciudad de las mil islas, a orillas del lago Mälaren, llamada La Venecia del Norte. La capital sueca, con casi un millón y medio de habitantes es desde su fundación un importantísimo centro comercial, naval, económico, industrial y lúdico que la ha convertido en una referencia mundial en cuanto a belleza (aparte de sus famosas habitantes), su arquitectura colorida y preciosista aunque sobria, su bagaje cultural (con el ayuntamiento, famoso por ser sede de la entrega de los premios Nobel, por el barrio de Söndermalm, cuna de Ingrid Bergman y Greta Garbo), su modelo a protección del medio ambiente, posibilitando la pesca del salmón junto al parlamento, o su fabulosa Fiesta del agua en agosto, donde todos los suecos se lanzan a la calle en una explosión de color.
En cuanto a la música, Suecia tiene un bagaje muy importante, puesto que se ha fomentado siempre en colegios y universidades, lo que ha dado como resultado una eclosión de artistas muy importante. En este Post no sólo hablaremos de músicos holmienses, sino que ampliaremos el radio a toda Suecia, pues todos de una manera u otra pasaron por Estocolmo como parte de su formación artística.
En los años sesenta caló mucho en el país escandinavo el pop Beatles y sus variantes, saliendo grupos locales que los emulaban, hasta que empezaron a surgir bandas con identidad propia, practicando un pop muy conectado con elfolklore nórdico, tal es el caso de un grupo legendario como ABBA, precursores del pop bailable y eurovisivo (por cierto, Suecia es uno de los países que más certámenes de Eurovision ha ganado) y con millones de seguidores en todo el mundo. Otra banda conocida en los setenta por sus aires discotequeros fue Blue Swede (que versionearon el Ukashakauka). En los ochenta- noventa se produjo la eclosión del pop sueco con el dúo Roxette como estandartes, seguidos de cerca por los hermanos Neneh Cherry, Eagle Eye Cherry y Titiyo, la holmiense de origen etíope Emilia, los comercialísimos y discotequeros Ace Of Base, Army Of Lovers, Miike Snow, más recientemente Icona Pop, la euro ganadora Loreen, Little Dragon, Caramell, The Royal Concept, The Flower Kings o After Dark. En un escalafón más rock nos encontramos a los fabulosos Cardigans con la explosiva Nina Persson al frente, con Diamond Dogs, Fake, Tove Lo, el joven y prometedor dúo femenino First Aid KitAce Wilder, el ínclito Jay Jay Johansson o Peter Björn and John.
Con el rock por bandera y el garaje como refugio tenemos a varias bandas como Mando Diao, The Hives, The Sounds, Passenger o The Vectors, pero donde realmente hay una escena consolidada en Estocolmo es en el metal, con sus abanderados del nu Metal rapeado Clawfinger, Headplate, los Hard rock Eclipse y H.E.A.T., los famosísimos Heavy-moñas Europe, los grandes Hellacopters, los oscuros Treblinka, Therion y Opeth. Dentro del punk rock tenemos una escena también interesante con The Nomads, Satanic Surfers o Perkele.
Por todo ello, podemos decir que Estocolmo – y Suecia por extensión- no se reduce sólo a cuatro grupos pop sino que abarcan una extensa gama de sonidos y estilos que enriquecen más aún el bagaje cultural de este hermoso lugar.