OMD : Enola Gay

Resulta paradójico el hecho de que algunas madres tengan que pagar con su reputación y su honor los desmanes o barbaridades de sus propios hijos, incluso cuando estos los hayan realizado en un acto de amor filial ( consciente o inconsciente) público pero irreparable y , lo que es peor de todo, indeleble.
Esto es lo que le pasó a la pobre Enola Gay Tibbett, madre del piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas Paul Tibbett, cuando a su bien amado y agradecido hijo se le ocurrió poner su nombre al bombardero B-29 Superfortress que portaba la bomba nuclear “Little Boy”, la cual haría caer sobre la ciudad japonesa de Hiroshima un luctuoso 6 de agosto de 1945 a las 08:15 llevándose al instante la vida de más 100.000 personas.

Y esto es lo que el grupo británico OMD ( Orchestral Manoeuvres in The Dark) quiso plasmar con su Enola Gay, cuarto single de su segundo álbum Organisation (1980), escrito por el alma mater de la banda Andy McCluskey, producido por OMD junto a Mike Howlett bajo el sello Virgin Records, y grabado en los Ridge Farm Studios de Dorking (UK), alcanzando el número 1 en Francia, Italia y Portugal y el 8 en listas británicas.

McCluskey construyó un tema articulado con un órgano inolvidable, sustentada por el apoyo de una línea de bajo que da profundidad al tema y una percusión que comenzaría a hacer futuro en los ochenta que estaban por llegar.
En cuanto a la letra de la canción, OMD apela al sentimiento materno de ser utilizada como arma de una guerra que no es la suya para aniquilar a tanta gente y al error de su hijo de cometer tan vil acto ( aunque obviamente cumpliera órdenes de sus superiores ). Aunque habían pasado ya 35 años del fin del conflicto, el Reino Unido se encontraba inmerso por entonces en plena guerra fría, con la sombra de la tercera guerra mundial planeando sobre las islas y con las bombas soviéticas apuntando hacia Londres, ya que el gobierno de Margaret Thatcher había suscrito un acuerdo con los Estados Unidos de ceder suelo británico para acoger bases nucleares norteamericanas, lo que McCluskey y los suyos, de ideología claramente izquierdista, quisieron condenar.

El resultado fue sencillamente demoledor: Enola Gay se convirtió por derecho propio en uno de los himnos del techno pop, estando indisolublemente ligado a la historia de aquella época y representando la vanguardia musical que lideró la new wave británica en un amplio abanico de grupos y estilos.

En cuanto a las versiones de esta magnífica obra, tenemos muchos ejemplos de los que os dejamos varias muestras: Cardova, Scooter y una versión rock que hemos encontrado en YouTube.

También tenemos un curioso Mash up de Enola Gay con una canción de Kate Perry, Teenage Dream, que no tiene desperdicio escuchar.

Ni que decir tiene que ha sido un tema pinchado en las discotecas hasta la saciedad por Djs de todas las épocas. De hecho los propios OMD hicieron en 2010 con motivo de los treinta años del nacimiento del tema una remix del mismo que os dejamos aquí.

En resumen, un tema de leyenda que supuso para la escena pop rock toda una revolución estilística y estética, con bastante influencia de los alemanes Kraftwerk pero también con ese deje tonal tan British muy presente en grupos como The Cure. Una amalgama de sonidos gobernados por el sintetizador como emperador absoluto de una forma de entender la música que si bien ya tuvo su momento de gloria sigue en vigencia con modificaciones pero manteniendo su espíritu.
No se podría entender la banda sonora de mi niñez sin este tema.

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away
Enola gay, it shouldn’t ever have to end this way
Aha enola gay, it shouldn’t fade in our dreams away
It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away.

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Echo & The Bunnymen : The Killing Moon

A veces me planteo cuánto poder de atracción, cuánto magnetismo, cuánta empatía puede llegar a desprender o poseer una canción por sí misma. Claro está que el ejecutor de la misma tiene su parte de responsabilidad en cuanto a transmitir o hacer de hilo conductor, de vehículo si se quiere, del mensaje y propósito del tema. Si se da la circunstancia que quien transmite, interpreta, canta dicha canción es el creador o ideólogo de la misma, de su letra, de su música, de su sentido oculto y de su intención final, la obra pasa a ser catalogada inexcusablemente como algo sublime.
Pocos temas me resultan tan perturbadores y cautivadores a la vez, tan magnéticos pero peligrosos emocionalmente al mismo tiempo, como esta joya llamada The Killing Moon creada en 1984 por el grupo de Liverpool Echo & The Bunnymen ( curioso tanto derroche lírico proveniente de una banda llamada El Eco y los Hombres Conejo) dentro de su cuarto LP Ocean Rain, la cual fue grabada en los estudios Amazon de Liverpool en su parte cantada y en los estudios Crescent de Bath la parte instrumental.

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El responsable de tan grandiosa obra maestra sonora fue el frontman de la banda, un delicado y taciturno Ian McCulloch, a medio camino entre la estética de Robert Smith y la forma de cantar de Morrissey, el cual describe con sus propias palabras cómo le brotó la idea de escribir The Killing Moon.
Narra Mc Culloch que un día le sobrevino mientras estaba en la cama un sobresalto en forma de línea de texto que se repetía a modo de mantra: Fate Up Against Your Will, Through The Thick And Thin, He Will Wait Until You Give Yourself To Him (el destino, contra tu voluntad, contra viento y marea, esperará hasta que te entregues a él).

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Así nació el estribillo legendario de una canción mágica, por momentos onírica, muy de los ochenta pero a la vez tan sumamente buena que se ha ganado la atemporalidad y su inmortalidad correspondiente.
Temática que mezcla pasado y futuro fundiéndolos en uno, hablando de hechizos, de un universo onírico de besos y joyas, de la fuerza del destino, del desasosiego y la incertidumbre,  de los amores rotos y de los ya profetizados, poniendo por testigo a una luna asesina que presencia las aspiraciones y las miserias humanas sabiendo de antemano que todo ya está establecido de una manera inmutable.

Instrumentalmente hablando, ese inicio en clave de mandolina otorga un misticismo sublime que engancha con una línea de guitarra acústica- según McCulloch inspirada en el Space Oddity de Bowie pero ejecutada al revés unido a influencias de ritmos de balalaika fruto de una breve estancia de Les Pattinson en Moscú -, mientras la aterciopelada voz del hombre más tranquilo de la escena británica desgrana una melodía solemne pero embaucadora al mismo tiempo.
El éxito de tamaña obra de arte fue sencillamente espectacular: Número 9 en listas UK y referencia indiscutible de la música de Echo & The Bunnymen.

Como no podía ser de otra manera, The Killing Moon ha sido versioneada por varios artistas , como Pavement (1997) o Greg Laswell (2009), formando parte además de bandas sonoras como Blood & Chocolate (Besos de Sangre, 2007), a cargo de The Distants, o Donnie Darko ( 2001) , en la que se conserva la original.

Os dejamos además una actuación en directo de la banda interpretando este tema durante un concierto en una actuación en el programa de TV británico The Tube  en Diciembre de  1984 y un concierto en Shepherd´s  Bush en 2005

Por otro lado, esta oda al misticismo esotérico británico de los ochenta ha influido mucho en el estilo de bandas patrias como Duncan Dhu o La Dama se Esconde.
Hace no mucho tuve la oportunidad de ver una entrevista a Loquillo en el programa de TV Ochéntame otra Vez en la que se le preguntaba por las canciones que marcaron la época de los ochenta. Él, sin titubear ni un momento espetó: “Sin duda, la más importante de todas fue The Killing Moon de Echo & The Bunnymen“.
No andaba muy desencaminado…

Under blue moon I saw you
So soon you’ll take me
Up in your arms, too late to beg you
Or cancel it, though I know it must be
The killing time
Unwillingly mine

Fate
Up against your will
Through the thick and thin
He will wait until
You give yourself to him

In starlite nights I saw you
So cruelly you kissed me
Your lips a magic world
Your sky all hung with jewels
The killing moon
Will come too soon

Fate
Up against your will
Through the thick and thin
He will wait until
You give yourself to him

Under blue moon I saw you
So soon you’ll take me
Up in your arms, too late to beg you
or cancel it though I know it must be
The killing time
Unwillingly mine

Fate
Up against your will
Through the thick and thin
He will wait until
You give yourself to him

Fate
Up against your will
Through the thick and thin
He will wait until
You give yourself to him
You give yourself to him

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Devo(ción) Freaky


Devo. Quinteto norteamericano formado en Akron (Ohio) en 1972 por Mark Mothersbaugh (cantante y alma mater de la banda), su hermano Bob Mothersbaugh, llamado Bob 1 (guitarra y voces), Robert Casale, llamado Bob 2 (guitarra y sintetizadores), Gerrard Jerry Casale (Bajo y Sintetizadores) y Alan Myers (Batería), siendo unos de los padres del synth pop o pop con sintetizadores, con una originalidad sarcasmo, desparpajo inusitados hasta la fecha, unido todo ello a cierta dosis de friquismo y desvergüenza que desembocan o confluyen en la idea que desarrollan y que articula toda su filosofía: la “De-Evolución” o involución, vuelta hacia atrás ( de ahí viene el término Devo), la cual sostiene que el ser humano ya no evolucionará más y esta empezando a retroceder en vez de avanzar. A esta idea ayudo el suceso que vivieron de cerca sus integrantes en la Universidad de Kent en 1970, cuando en un tiroteo murieron dos de sus amigos.
Entrando ya de lleno en su música, Devo mezclan temas de ciencia ficción con humor surrealista, kitsch, bizarro y freaky, con muchísima sátira social e ironía hacia la política el show business y el American Way Of Life, con extraños ritmos sincopados de sintetizador, coros chirriantes y nuevos compases que resultaron cruciales en influencias posteriores de grupos industriales, new wave y alternativos. Otra de las cosas en las que destacaron fue en ser uno de los primeros grupos en impulsar y cuidar la producción de los video clips com aspecto fundamental en su música, donde se mostraba su curiosa indumentaria con los llamados Energy dome o conos de energía, unos sombreros de plástico rojos a caballo entre una pieza de Lego, una esta de emergencia una torre escalonada Maya, que les confería un aspecto entre ridículo y curioso, acompañados de sus famosos monos amarillos.
Ahora pasaremos a repasar sus diez mejores canciones de mejor a peores orden descendente: Jerkin’ Back N’Forth, The Day My Baby Gave Me A Surprise, Uncontrollable Urge, Wiggly World, Freedom Of Choice, Jocko Homo, Mongoloid, I Can’t Get No (Satisfaction)-espectacular y original cover de The Rolling Stones-, Whip It ( su canción más famosa) y Girl U Want, mi favorita por su ritmo cadencioso y embaucador.
Devo, uno de los grupos más originales en todos los aspectos que jamás hayan pisado un escenario, muy imitados en los ochenta por multitud de bandas, en nuestro país fueron secundados por Aviador Dro, y con una personalidad y creatividad que quedan por encima de la falta de prejuicios y sentido del ridículo de los de Akron.
Girl U Want…!

La Señora Tímida del Pop Rock Español


La Dama Se Esconde. Dúo español formado en San Sebastián en 1985 por Nacho F. Goberna, a la voz, guitarras, programaciones y composición, e Ignacio Valencia al bajo, procedentes ambos del grupo donostiarra Agrimensor K, uno de los más destacados de la onda siniestra de principios de los ochenta, donde compartían escenario con el batería José Manuel Gandasegui y con quien grabaron dos álbumes bajo esa denominación, Principio y fin (1982) y ¿Juegas al Escondite? (1983), ambos con DRO.
Al separarse, Goberna y Valencia se mudan a Madrid en busca de oportunidades discográficas más suculentas y cambian de nombre a La Dama Se Esconde, con cuya denominación alcanzarían reconocimiento máximo a nivel nacional por su calidad, originalidad y fusión de estilos, refrendados en sus primeros dos temas, Un Avestruz y El Cielo Azul, incluidos por DRO en el disco colectivo La Única Alternativa, donde destacarían sobremanera. Esto hizo que Paco Trinidad, productor a la sazón de sus paisanos Duncan Dhu, firmara su debut con un mini LP llamado Avestruces (1985), al que siguió Armarios y Camas (1986), donde encontramos Amenazas, un pedazo de canción oscura y siniestra que por otro lado refleja una tremenda sensibilidad.
Tras firmar por Warner, el dúo comienza a tener un éxito más palpable, sobre todo a raíz de su mejor álbum, el célebre La Tierra de los Sueños (1988), donde se encuentra su tema homónimo, el más conocido y aclamado de su carrera, además de Sombreros Empapados o Nunca he Entendido a las Sirenas. Coge El Viento (1989) es otro pedazo de trabajo en el que Goberna y Valencia van poco a poco abriendo su estilo a sonidos más accesibles al público mainstream, con más sintetizadores y ritmos bailables, aparte de temas muy conocidos y pegadizos como Princesa, Capturado, Más Allá Del Sol o Nómadas.
Lejos del Puerto (1990) sigue la tendencia de su predecesor con temas como No tienes Otro Sitio Donde Ir, Late un Corazón, Mil Flechas o Color Pasión.
De Colores Tu color (1992) y Hoy(1993) ponen el broche a una carrera que se reanudó puntualmente con una gira en 2002 y con reedición de tres discos inéditos en 2011.
Y es que estamos ante una banda muy interesante, nexo de unión de estilos, saliéndose un poco de las dos tendencias claras del momento, el rockabilly y el techno, siendo influencia a demás para bandas tan importantes como Héroes Del Silencio y dejando un legado musical y lírico que muchos grupos envidiarían tener.
Si Yo Pudiera Estar esta Noche Contigo…!

Estranguladores Vanguardistas


The Stranglers. Banda formada en Guildford, Surrey, UK (en un inicio como Guildford Strangers) en 1974 por el batería Jet Black, el bajista Jean-Jacques Burnel, el guitarra rítmico y vocalista Hugh Cornwell , que abandonaría la banda en 1990, y el tecladista Dave Greenfield, caracterizada por pasar por muchas fases creativas y estilísticas que le confieren una aureola de grupo precursor y transgresor a partes iguales: precursor por ir paulatinamente probando estilos como el punk, el ska, el post punk, el new wave con el uso de teclados y sintetizadores ya desde su primer álbum, el maravilloso Rattus Norvegicus (1977) con el single que llegó al número 4 en listas británicas, (Get A) Grip (On Yourself), de corte más clásico y otro tema más rompedor y de aires más reggae como Peaches, el cual fue aclamadísimo y resulta ser uno de los éxitos más reconocibles de la banda aún hoy día, sin olvidarnos del enorme No More Heroes, mi tema favorito de los de Guildford, o el cadencioso Golden Brown, que aparece en la banda sonora del film de Guy Ritchie Snatch (Cerdos y Diamantes)
De peor a mejor en orden descendente estos son nuestras canciones favoritas de The Stranglers: Who Wants The World?, Norfolk Coast, Something Better Change, Walk On By (cover de Dionne Warwick), Strange Little Girl, Always The Sun, (Get A) Grip (On Yourself), Golden Brown, Peaches y No More Heroes.
Un repertorio ecléctico, pasando de temas ska y reggae, a otros rozando el punk, muy en la línea Talking Heads ( aunque Stranglers quizás no llegarán ni al carisma ni a la calidad de los de Byrne), decantando se progresivamente por un sonido más electrónico, con más presencia de sintetizadores y coros más edulcorados, señal inequívoca de un cambio de estilo global que afectó a casi todos los grupos que entraron en los ochenta desde los setenta.
The Stranglers, que publicaron joyas como No More Heroes (1977), La Folie (1981), Feline (1983), Aural Sculpture (1984), Dreamtime (1986), o Stranglers in The Night (1992)- ya sin Cornwell-, y que hace poco en 2012 publicaron su último álbum, se encuentran sin lugar a dudas entre el selecto grupo de bandas que sobrevivieron al paso del tiempo no tanto por su repertorio como por su personalidad y estilo innovador que sirvieron de ejemplo a bandas posteriores, sin ir más lejos, The Clash, que bebieron de sus fuentes sonoras y que predicaron su ejemplo en vivo como pocos lo han hecho.
Whatever Happened To The Heroes…?

Florence y la Máquina de Agitar Emociones


Florence + The Machine. Banda británica formada en 2007 por la cantante londinense Florence Welch, junto a Robert Ackroyd (guitarra), Christopher Lloyd Hayden (Batería), Isabella Summers (Teclados), Mark Saunders (Bajo) y Tom Monger (Arpa), habiendo pertenecido anteriormente a la formación Devonte Hynes y Miguel De La Riva, caracterizada por desarrollar un estilo muy atractivo que combina el lirismo barroco y folk emanado de la prodigiosa, melodiosa y contundente voz de Florence junto con una instrumentación pop rock que entronca con las tendencias Indies del momento, introduciendo tintes soul, new wave, incluso vintage, con elementos como el piano, percusiones sincopadas ( que recuerdan en cierta manera a Arcade Fire), muy en el estilo de The Yeah Yeah Yeahs, Drake o The xx.
Su primer trabajo discográfico, Lungs (2009), fue aclamado por crítica y público y supuso el debut soñado para una banda novel, llegando a posicionarse en el número dos en listas, con temazos sublimes como Kiss With a Fist, Dog Days Are Over, Rabbit Heary (Raise It Up), Cosmic Love y la iconica You’ve Got The Love.
Para su segundo álbum, Ceremonials (2011), Florence y sus chicos nos reservaban una sorpresa aún mayor en cuanto a calidad, sensibilidad, construcción de los temas y gancho de los mismos.
Destaca la enorme y pseudo himno Shake it Out, para mí su tema más emblemático, con esos coros en eco que se te clavan en las entrañas, muy emocional y contundente a la vez. Le ayudan a conseguir el número 1 en Uk otras joyas como What The Water Gave Me, No Light No Light, Never Let Me Go, Spectrum o Lover To Lover.
Este baño de gloria les abriría las puertas a los más prestigiosos festivales como Coachella y les permite grabar un MTV Unplugged en 2012, lo cual han aprovechado estos años para hacerse un nombre como grupo impecable en directo.
El más reciente de sus LPs, How Big, How Blue, How Beautiful (2015), título sugerente par un pedazo de disco recién salido del horno y que hace honor al crecimiento de una banda que se está convirtiendo en grandísima. What Kind Of Man, St. Jude, Ship To Wreck o Delilah conforman un elenco de melodías maravillosas y evocadoras, sin perder su estilo pero evolucionando constantemente hacia un sonido realmente brillante y embaucador, con una cantante verdaderamente carismática y original y con una banda que como dice su nombre es una auténtica máquina de música.
Shake It Out, Shake It Out…!

No Me Gustan Los Lunes


The Boomtown Rats. Banda irlandesa creada en Dún Laoghaire, a las afueras de Dublín, en 1976, por su líder y cantante Bob Geldof, el guitarrista principal Garry Roberts, Johnny Fingers a los teclados, Pete Briquette al bajo, Gerry Cott a la guitarra rítmica y Simon Crowe a la batería, famosos más por la labor humanitaria de Geldof con la organización de los conciertos Live Aid por África a partir de su disolución que realmente por su música, aunque sí que aportaron un éxito de enorme repercusión en lo venidero, más que por su calidad musical por lo llamativo y embaucador de su título: I Don’t Like Mondays, No Me Gustan los Lunes. ¿Quién no se ha sentido alguna vez identificado con esa frase?. Realmente Geldof la escribió en respuesta a un tiroteo producido en 1979 por Brenda Ann Spencer en una escuela de California y que produjo varios heridos y dos víctimas mortales, y aunque fue número 1 en listas de casi todo el mundo, fue vetada en Estados Unidos.
The Boomtown Rats, inicialmente llamados The Nightlife Thugs, todos de las afueras de Dublín, se mudaron en 1976 a Londres donde desarrollaron su carrera discográfica con un estilo muy de la época, a caballo entre el New Wave y el punk para más adelante ir desarrollando un estilo más propio e intimista conforme pasaron los años. Sus dos primeros álbumes, The Boomtown Rats (1977) y A Tonic For The Troops (1978), les granjearon varios sencillos de éxito, como Lookin After No.1, Mary Of The 4th Form, Like Clockwork, She’s So Modern y Rat Trap.
Con la edición de I Don’t Like Mondays, se editó en 1979 el disco donde fue incluido, The Fine Art Or Surfacing, que además de la mencionada contenía Diamond Smiles, Someomes’s Looking At You y la crítica a la Irlanda del momento Banana Republic.
Después de la marcha de Cott en 1980 por desavenencias estilísticas ( Geldof se había decantado por un estilo de marcada cadencia reggae), publican Mondo Bongo, V Deep y su último disco In The Long Grass (1985) con algunos singles interesantes como , Alphabet Town y House On Fire.
Hubo una reunión en 2013 con la que Geldof se sintió emocionado, pero aunque seis discos dan para mucho, con lo que realmente pasarán a la posteridad estos irlandeses deslenguados y hedonistas es con ese antihimno que proclamó al mundo su eterno odio hacia el primer día de la semana cuando toca currar.
Tell Me Why…I Don’t Like Mondays…!

Mucho Más Que Eso


Roxy Music. Banda británica formada en 1971 en Londres por su cantante, el hierático y enigmático Bryan Ferry, arquetipo de la modernidad fría y sofisticada de los ochenta, junto a su alma mater e ideólogo Brian Eno, quien se encargaba de los teclados y de las composiciones hasta su marcha del grupo para emprender su carrera en solitario en 1973-aparte de tener serias diferencias creativas con Ferry-, al que reemplazaría Eddie Jobson. El resto de la banda, no menos brillante, estaba compuesto por el guitarrista y posteriormente productor Phil Manzanera y el batería Paul Thompson, aunque a lo largo de la historia pasarían bastantes ilustres más por sus filas como Paul Carrack ( Mike & The Mechanics).
Roxy Music es un grupo camaleónico: empezaron con un estilo de culto, original aunque cercano al glam, con reminiscencias post punk, que fueron diluyéndose con el paso del tiempo y los discos a medida que la influencia de Ferry era cada vez mayor, comenzando a asemejarse a los grupos New Wave americanos como Talking Heads; hasta llegar a los albores de los ochenta, donde se destapan como un grupo definitivamente pop, encajando muy bien en el estilo ochentero que combinaba melodías, coros, sintetizadores y dulzura en las interpretaciones. Sus álbumes, panacea del Art Rock, caracterizados por presentar sugerentes portadas femeninas rebosantes de post-modernidad y entre los que destacaremos Flesh and Blood (1980), y sobre todo Avalon (1982), su último trabajo, dan buena fe de ello, sentando cátedra y vendiendo lo indecible.
Luego vino la separación, Bryan Ferry se lanzó en solitario con joyas como Slave to Love, y posteriormente se reunieron en 2000 para realizar una exitosa gira, con Ferry pero sin Eno.
Os dejamos con sus mejores diez canciones en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Street Life, Over You, Virginia Plain, In Every Dream Home a Heartache, Do The Strand, Dance Away, Out of The Blue, Avalon, Love is The Drug y More Than This, su elegante aunque distante himno y una de las sintonías más conocidas de los ochenta.
Roxy Music, banda vanguardista donde las haya, con un genio creativo que les impulsó al principio (Eno) un coro de excelentes músicos como Manzanera y un carismático y frontman, prototipo de dandy de los ochenta ( y eso que, según Siniestro Total, a Bryan Ferry le huele el aliento).
More Than This…You Know There is Nothing…!

Las Malas Semillas de Nick


Nick Cave & The Bad Seeds. Grupo afincado en Melbourne y formado en 1984 por los australianos Nick Cave, Mick Harvey ( ambos provenientes de The Birthday Party) y el guitarrista Hugo Race, junto con el alemán Blixa Bargeld y el inglés Barry Adamson – luego habría cambios en la formación, a los que se uniría más tarde Thomas Wydler hasta hoy -, los cuales desarrollaron un estilo muy peculiar basado en el Post punk y el rock influido por el jazz y el blues; con grandes dosis líricas en las que el piano de Cave toma un papel preponderante, al que se une una voz especial, de ultratumba pero agradable a la vez, con un timbre similar al de Lee Marvin sin llegar a la ronquera de Tom Waits; con temáticas desgarradoras, truculentas, incluso oníricas ( para muestra, el disco Murder Ballads de 1996, para mí su mejor obra, compuesta de temas en los que habla de asesinatos y sus circunstancias), tratando también de las distintas variantes del sexo, las obsesiones y adicciones. Y así, con una obra extensa en la que han ido puliendo su estilo de un rock agrio y oscuro hacia algo más lírico y orquestado ( sin perder opacidad), Nick Cave y sus malas semillas poseen una reputación fuera de toda duda, una legión de fans fieles y unas ganas locas por parte de sus colegas de profesión por hacer colaboraciones con ellos. Citar a Kylie Minogue, PJ Harvey, Shane McGowan de The Pogues, Marianne Faithfull o Pulp entre otros los que han participado en discos de Cave y viceversa. En solitario, el pianista forma un entente demoledor con Warren Ellis, con quien formó el grupo Grinderman y con quien además ha compuesto scores de películas como El Asesinato de Jesse James Por el cobarde Robert Ford y The Road.
Para ofreceros una muestra de la riqueza de la obra de Nick Cave & The Bad Seeds, aparte de sus múltiples discos tanto en estudio como en directo, repasaremos sus mejores temas de peor a mejor y en orden descendente: Tower of Song (tributo a Leonard Cohen), From Here to Eternity, Into My Arms, Stagger Lee, Tupelo, Jubilee Street, Henry Lee (junto a PJ Harvey), The Ship Song, The Mercy Seat y la preciosa Where the Wild Roses Grow junto a Kylie Minogue, dulce y descarnada a partes iguales, un dúo con voces contrastadas, lo mejor sin duda de ambos artistas.
Grupo que me fascina por su personalidad y originalidad, emanadas directamente de su controvertido frontman. No dejéis de escucharlos, siempre os sorprenderán.

Algunas Veces Para Siempre


The Jesus And Mary Chain. Grupo escocés formado en Glasgow en 1984 por los hermanos Jim y William Reid, junto a Douglas Hart, John Moore y Bobbie Gillespie a la batería ( que se iría para formar Primal Scream), caracterizado por practicar un Post punk muy particular, con mucha distorsión Noise, temática y estética gótica, independientes en cuanto a sellos discográficos ( Creation, Blanco y Negro, Sub Pop), y clasificados muchas veces bajo la denominación Shoegazing, – literalmente mirarse las suelas de los zapatos- atribuida a los grupos que tocaban mirando al suelo o de espaldas en conciertos muy cortos llenos de ruido, violencia e instrumentos rotos, lo que les dio una popularidad inusitada que les llevaría a convertirse en grupo de culto ya con su primer single Upside Down.
Recuerdo a The Jesus and Mary Chain como un grupo de más repercusión mediática, de actitud y estética que musical, encuadrándose a sus seguidores (los mismos que The Cure, Psychedelic Furs o Depeche Mode) dentro de la tribu urbana de los Postmodernos. En este aspecto, se observan varias influencias: el garaje, el punk  de The Stooges, los grupos de New Wave británicos de principios de los ochenta como Joy Division, con el sello personal de los Reid en composición de medios tiempos densos instrumental y vocalmente, llegando al chirrido en algunos temas.
No destacaremos ningún álbum en especial, todos desde su debut Psychocandy (1985) hasta 1998, -cuando hicieron un paréntesis que cerraron con su testimonial vuelta en 2007- me parecen muy aceptables y llenos de cosas positivas, quizás si tuviera que elegir me quedaría con Stoned & Dethroned (1994), más depurado y maduro que los anteriores.
En cuanto a sus temas, me quedo con estos de peor a mejor y en orden descendente: Psycho Candy, Upside Down, Happy When It Rains, Blues From a Gun, Rider, Happy Place, Never Understand, Snakedriver, Just Like Honey y mi favorita Sometimes Always (cantada por Reid a dúo con Hope Sandoval, vocalista de Mazzy Star), una delicia sonora oda al desamor, que aunque se escapa un poco del habitual estilo oscuro de la banda, me resulta evocadora en cuanto a recuerdos de bares, amores fugaces y vivencias británicas y españolas de mi juventud. The Jesus and Mary Chain, carisma, personalidad y canciones difíciles de olvidar. Algunas veces (serán recordadas ) para siempre.
I Gave You All I Had, I Gave You Good and Bad, I Gave But You Just Thhrew It Back…!

El Pop Elegante de los Nuevos Románticos


Duran Duran. Banda británica procedente de Birmingham y asociada al movimiento de principios de los ochenta llamado New Romantic (integrado, entre otros por Spandau Ballet, Culture Club o ABC), formada en 1978 por John Taylor y Nick Rhodes, a los que se unirían posteriormente  Roger Taylor y el carismático frontman Simon Le Bon, caracterizados por desarrollar un estilo contundente basado en el punk de los Sex Pistols, pero edulcorado y suavizado por influencias funk y soul como Chic y la elegancia Pop de David Bowie o Roxy Music.
Editaron su homónimo primer disco en 1981 con relativo éxito, presentando temas como Planet Earth o My Own Way, pero con lo que realmente seráin dados a conocer y lanzados definitivamente al estrellato con su particular estilo fue con la publicación de su segundo álbum, Rio (1982), que contiene joyas commo Hungry Like The Wolf, un himno a partir de entonces, o New Religion.
A partir de entonces comenzaría su época dorada, caracterizada por un impulso creciente y sofisticado del uso del videoclip para dar a conocer sus singles, siendo uno de los grupos pioneros en este aspecto. Seven and The Ragged Tiger (1984), con The Reflex y su himno vanguardista y transgresor The Wild Boys y la banda sonora de la película de James Bond 007 Panorama para Matar donde Le Bon y los suyos aportaron el temazo A View to a Kill, junto al siguiente LP Notorious y su homónima, quienes son testigos de los mejores tiempos de una de las formaciones abanderadas de los ochenta. Big Thing (1988) con I Don´t Want Your Love y Liberty (1990) con Serious, cierran la decada para los de Birmingham en todo lo alto.
Sin embargo, aunque en los albores de los noventa la mecha del grupo empieza a apagarse debido a la explosión del grunge y otros estilos que reforzaron al rock en detrimento del pop romántico, Duran Duran realizaron su particular canto del cisne con para mí su mejor trabajo, The Wedding Album (  1993), incluyendo himnos como este Ordinary World, mi favorita del grupo, al que seguiría en 1995 un disco de versiones, Thank You (1995), con covers como la homónima de Led Zeppelin, Perfect Day de Lou Reed o Lay Lady Lay de Bob Dylan.
Tras sucesivos discos mas modestos y en clara decadencia, Duran Duran (que tomaron el nombre del villano de la película de Roger Vadim y protagonizada por Jane Fonda, Barbarella), siguen en activo por el momento, aunque son conscientes de que su tiempo pasó.
No obstante, parte de la historia de los ochenta en clave New Romantic lleva su firma indeleble.
But I Won´t Cry For Yesterday… There´s an Ordinary World…Somehow I Have To Find…!

Un Ojo en el Cielo


Alan Parsons Project. Dúo londinense formado por Alan Parsons (como productor , ingeniero y compositor) y Eric Woolfson (como mezclador, compositor y vocalista) que obtuvo un notable éxito entre 1982 y 1985 con un estilo a medio camino entre el Art rock de Supertramp, tan de moda en el momento, y lo progresivo de los anteriores setenta.
Debutaron en 1976 con el álbum Tales of Mystery and Imagination, un álbum conceptual en que Parsons y Woolfson rondaron la idea de componer y producir y que cantantes invitados aportaran la parte vocal, para lo que contaron entre otros con Arthur Brown y John Miles; y lo curioso es que entre tanto sintetizador y tecnología empleada, el disco suena añejo y auténtico. Su segundo trabajo, I Robot, inspirado en el libro de Isaac Asimov, vuelve a ser conceptual, con el uso del nuevo sintetizador Moon y canciones como la homónima.
Tras tres trabajos más flojos, en 1982 llega su obra maestra, Eye in The Sky, su disco más Mainstream y conocido de cuantos hicieron, con su joya homónima, sin la cual no lograrían entenderse musicalmente los primeros ochenta. La introducción Sirius le confiere una entidad más sólida si cabe.
Otras canciones que han marcado positivamente su carrera podrían ser Nothing Left To Lose, con un portentoso riff final; Time, mi favorita junto a la del Ojo en el Cielo; Breakdown, con un gran final, y la inquietante Lucifer, entre otras muchas.
Woolfson y Parsons acabaron separándose por divergencias de estilos, metas y opiniones (Parsons acabó usando su nombre en sus discos en solitario sin el “Project”) y luego se juntaron para discos puntuales como Freudiana, pero su legado de transición musical es notorio, teniendo en cuenta que fueron de las pocas formaciones que no sucumbieron a los encantos de la radio fórmula edulcorada y blandengue de los ochenta, haciendo música electrónica pero con estilo, con letras surrealistas, oníricas y de vez en cuando reivindicativas, siempre desde un prisma conceptual (como el disco dedicado a Gaudí). En resumen, todo lo que hicieron fue como ellos quisieron. Y eso les acabó honrando.
I am the Eye in The Sky…Looking at You…I Can Read Your Mind…!

Ciudades del Rock #9: Birmingham


Birmingham. Brum. The Second City. La ciudad de los mil negocios. Considerada ( en empate técnico con Manchester) como la segunda ciudad más poblada del Reino Unido, con una conurbación de 3.683.000 habitantes, capital de las West Midlands con poblaciones grandes muy cercanas como Wolverhampton (donde cursé mi erasmus entre 1995 y 1996 ), posee un tejido industrial gigantesco, con industria acerera, siderúrgica y de automoción que ha hecho de la zona uno de los mayores focos de inmigración de todo Gran Bretaña, y por ello tiene zonas donde es mejor no ir, pero sus pubs, el Bull Ring Center, sus recintos deportivos como el Villa Park y sobre todo, su rica y variada escena musical, hacen de Birmingham un espacio muy atractivo de visitar.
Es a partir de 1960 donde empieza a desarrollarse la escena musical de la ciudad, con el movimiento denominado Brum Beat, en el que empiezan a despuntar grupos de la zona como The Fortunes, The Ivy League y sobre todo, tres de las bandas más importantes del momento: The Moody Blues, The Move y los maravillosos Spencer Davis Group del enorme Stevie Winwood, que luego formaría el inmortal grupo Traffic y Blind Faith junto a Eric Clapton. Es de destacar el revival folk que se produjo por entonces con Ian Campbell, Fairport Convention o Joan Armatrading, la primera británica de color que tuvo éxito con el folk.
Otro campo a destacar fue el de la psicodelia, donde destacaron grupos como Atomic Rooster o Carl Palmer del súper grupo Emerson, Lake & Palmer, lo que fue evolucionando hacia lo progresivo con grupazos como The Idle Race, los glammy Slade o la mitad de los Zeppelin, Robert Plant y John Bonham. Mención especial haremos a Jeff Lyne y su Electric Light Orchestra, adalid de las bandas sinfónicas de los setenta.
Pero en lo que de verdad destacó musicalmente Birmingham fue en dar el espaldarazo definitivo a uno de los géneros más importantes del rock: el Heavy Metal, originado según la leyenda en el barrio de Aston, donde las prensas de las fábricas generaban un sonido machacón y cautivador que sirvió de inspiración a un genio como Tony Iommi, quien embaucó a un enorme monstruo cantando como Ozzy Osbourne para formar junto a otro brummy, Geezer Butler, un mito como Black Sabbath. Por si fuera poco, cerca de allí, en West Bromwich, nacería otra grandísima banda liderada por Rob Halford y K.K. Downing , los legendarios Judas Priest.
Otros estilos destacables fueron el Reggae, fruto de la extensa colonia jamaicana, con grupos como UB40; el punk con Swell Maps o Misspent Youth, con The Prefects como más destacados, así como The Killjoys, germen del fantástico grupo multitudinario de Wolverhampton Dexy’s Midnight Runners (los de Come On Eileen), o G.B.H.
Otro estilo cultivado aquí en las Midlands fue el Two Tone o Ska, con The Specials como líderes, The Beat o Pigbag. Además tenemos música más de baile o techo con el cantante de los Fine Young Cannibals, Roland Gift The Au Pairs o The Bureau. Por encima de todos ellos, los New Romantics Duran Duran, uno de los mejores grupos británicos de los ochenta y noventa.
Más recientes reseñaremos a una de mis bandas favoritas, los noventeros con aires de los setenta Ocean Colour Scene, además de  Goldie, The Streets, Babylon Zoo, Pram, Editors, la cantante afrobritánica Laura Mvula, los industriales Godflesh, el DJ y productor Techno Surgeon y un largo etcétera que hacen de Birmingham una de las escenas musicales más ricas y variadasde todas cuantos se encuentran en el orbe del Rock.
Para terminar, nos hemos fijado en el video de cabecera como un ejemplo del renacimiento arquitectónico y urbanístico que esta sufriendo Birmngham, a lo que han contribuido las personalidades que pertenecen a la ciudad, entre ellas se citan muchos de los cantantes y grupos que aparecen en este espacio. Merece la pena.
Long Life to the Black Country, Long Life to Brum!

Amigos del Zumbido


Buzzcocks. Banda nacida en el llamado Greater Manchester -concretamente en Bolton-,en 1976 y formada inicialmente por su frontman Pete Shelley y Howard Devoto ( el cual se marcharía en breve para unirse a los Magazine), junto a Steve Diggle y John Maher, los cuales practicaron un punk rock explosivo y directo que conecta muy bien con el Power pop y determinados grupos de Indie rock de hoy día . La leyenda dice que las 42 personas que asistieron al concierto de los Sex Pistols en Manchester en 1976 formaron un grupo o quedaron de por vida vinculados a la música. Entre ellos estaban Shelley y Devoto, que formaron una d las bandas más frescas de la segunda mitad de los setenta.
Con su debut, Another Music in a Different Kitchen (marzo 1978), Buzzcocks marcan estilo, alegre, chillón y estridente, entre lo mod, lo punk y el garaje, vamos unos The Jam pero del Norte de Inglaterra. Su siguiente álbum, Love Bites (septiembre 1978), nos deleitaría con su sonido más característico y genuino, robándonos el corazón con el estribillo y las notas iniciales de su inmortal canción insignia, Ever Fallen In Love (With Someone You Shouldn’t’ve). Un año después, A Different Kind of Tension los muestra más maduros pero igual de transgresores, aunque esto se cortó pues en 1981 deciden disolverse para entregarse de lleno a sus proyectos personales que cada uno había estado llevando en paralelo a la banda. Hubo una reagrupación en 1989 dedicándose a hacer giras sobre todo, aunque su bagaje principal es de los primeros años: Something’s Gone Wrong Again, Orgasm Addict, Whatever Happened To…?, Why Can’t I Touch It?, What Do I Get? o la anteriormente citada Ever Fallen In Love (la única joya Buzzcocks no procedente de un single sino de un LP), son productos maravillosos mezcla de energía y determinación Post punk que nos arrastraron a un frenesí rítmico que si bien duró poco, caló muy hondo.

Ever fallen in Love With Someone…!

El Chico Que Se Fue y Lo Que Siempre Quedará


Deacon Blue. Banda escocesa formada en Glasgow en 1985 por los vocalistas Ricky Ross y Lorraine McIntosh, el bajista Dougie Vipond y el teclista James Prime, considerada como una de las formaciones punteras de los últimos ochenta y los primeros noventa, con un estilo curiosamente fresco y melancólico a partes iguales, influidos por el New Wave de sus predecesores pero con un toque más pop, bastante en la línea de sus compatriotas Simple Minds, pero añadiendo el contrapunto femenino en la deliciosa voz de Lorraine.
Procedentes de diversos puntos de Escocia, Deacon Blue, ( que tomaron el nombre de una canción de Steely Dan de 1977 incluida en el LP Aja), son un delicioso cóctel de sonidos comerciales pop pero bebiendo de fuentes temáticas y líricas claramente de la nueva ola.
Entre sus mejores albumes se encuentran los dos primeros, Raintown (1987) y su más famosa obra, When The World Knows Your Name (1989). Ya en los noventa se les pasó un poco el arroz, dedicándose a grabar recopilatorios y discos en directo con alguna novedad no tan relevante.
En cuanto a sus canciones nos quedaremos con estas en orden descendente de peor a mejor: Love and Regret, Fergus Sings The Blues, Wages Day, Chocolate Girl, Queen of The New Year, When Will You (Make My Telephone Ring), Dignity y Real Gone Kid, todas ellas extraídas de los dos discos antes mencionados, un bagaje absolutamente fantástico que, aunque concentrado en un corto espacio de tiempo, ha ido resistiendo fantásticamente el paso del tiempo, convirtiéndose en canciones atemporales. Todavía se puede ir a bares y garitos y escuchar al DJ de turno pinchar Real Gone Kid y observar que la magia de su atmósfera sonora y coral sigue tal y como fue concebida en un febrero escocés de 1989.
I’ll Do What i Should Have Did… Cause You’re a Real Gone Kid.