Tom Waits : Hold On

En la entrada de hoy no me remitiré a hablar de una sola canción – aunque obviamente sí que centraré en ella un poco más que en el resto-porque sería una falta de respeto a toda la trayectoria musical y profesional de este extraño talento que nos ocupa, un talento oscuro, distraído, rozando lo bizarro, pero con una creatividad y sensibilidad demoledora. Un crítico dijo una vez que su voz suena como si le hubieran bañado y macerado en bourbon y después hubiese sido atropellado por un coche. Estamos hablando del inefable, del inclasificable, del inolvidable Tom Waits.

Este californiano nacido en Pomona en
1949 ya desde niño fue autodidacta en el aprendizaje del piano, instrumento que como otros muchos, tales como la guitarra y el acordeón, domina a la perfección. Embelesado por el jazz, el blues y el soul y cautivado por los escritores de la generación Beat como Jack Kerouac y Charles Bukowsky, Waits fue forjándose poco a poco una imagen de artistas sui generis, un cantautor atemporal inspirado en el vodevil y en la imagen del homeless alcohólico que se refrendaron en su primer álbum, Closing Time, y aunque no tuvo mucha repercusión, curiosamente empezaron a popularizarse sus canciones a través de versiones de otros artistas que le fueron otorgando prestigio y respeto entre los críticos y compañeros de profesión.

Hold On, buen ejemplo de espectacular tema de Tom Waits ( aunque podríamos haber elegido otros cien igualmente geniales), pertenece a su decimotercer álbum de estudio, Mule Variations (1999) y supone una de esas extrañas melodías a caballo entre el susurro y el lamento, entre el desdén y el talento, arrancando unos sonidos vocales al alcance de casi nadie que le confiere una estela maldita de vicios y excesos incontrolables con el tabaco y el alcohol pero que a su vez le otorgan una sensibilidad sobrenatural para componer maravillosos esbozos líricos. Hold On, aguanta, resiste, sigue a mi lado pase lo que pase y no te fallaré, dualidad entre esperanza y decepción, entre encanto y masoquismo, Waits sabe reflejar como nadie el lado agridulce de la vida.

Sobre estas líneas os dejamos una fenomenal versión de Hold On en directo de 1999. Además os dejamos una serie de vídeos donde vemos en primer lugar un fenomenal cover de Hold On de Waits a dúo con Emily Kinney.

Por otro lado no nos queríamos despedir hoy sin recordar la fenomenal huella que ha dejado este fenómeno raro y atípico a través de la influencia que ha dejado con canciones que otros han hecho suyas pero que pertenecen al calenturiento cerebro de este horrendo genio lleno de adicciones. En primer lugar hemos rescatado Jersey Girl en versión de Waits y de Bruce Springsteen, luego lo mismo con su original Downtown Train y la famosísima de Rod Stewart y por último con Ol’55 y el cover de The Eagles.

Para despedirnos os dejamos
Con dos joyas: un concierto de Tom Waits dentro de la serie storytellers y su arrebatadora versión del
Himno oficioso australiano Waltzin’ Mathilda.

Genio único, underground y marginal que ha logrado el reconocimiento de la crítica internacional y de su cada vez más nutrido y fiel grupo de incondicionales fans, Tom Waits pasa por ser el reflejo de un artista hecho y macerado a sí mismo, con sus miserias y grandezas, pero siempre y ante todo, Tom Waits.

They hung a sign up in our town
“if you live it up, you won’t
live it down”
So, she left Monte Rio, son
Just like a bullet leaves a gun
With charcoal eyes and Monroe hips
She went and took that California trip
Well, the moon was gold, her
Hair like wind
She said don’t look back just
Come on Jim

Oh you got to
Hold on, Hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
You gotta hold on

Well, he gave her a dimestore watch
And a ring made from a spoon
Everyone is looking for someone to blame
But you share my bed, you share my name
Well, go ahead and call the cops
You don’t meet nice girls in coffee shops
She said baby, I still love you
Sometimes there’s nothin left to do

Oh you got to
Hold on, hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here, you got to
Just hold on.

Well, God bless your crooked little heart St. Louis got the best of me
I miss your broken-china voice
How I wish you were still here with me

Well, you build it up, you wreck it down
You burn your mansion to the ground
When there’s nothing left to keep you here, when
You’re falling behind in this
Big blue world

Oh you go to
Hold on, hold on
You got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
You got to hold on

Down by the Riverside motel,
It’s 10 below and falling
By a 99 cent store she closed her eyes
And started swaying
But it’s so hard to dance that way
When it’s cold and there’s no music
Well your old hometown is so far away
But, inside your head there’s a record
That’s playing, a song called

Hold on, hold on
You really got to hold on
Take my hand, I’m standing right here
And just hold on

Oasis : Live Forever

Corría el año 1994, hacia finales de septiembre y principios de octubre. Hacía seis meses que Kurt Cobain se había quitado de en medio y los grunges seguíamos de duelo total buscando darle un nuevo sentido musical a nuestras vidas. El movimiento parecía estancado, Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden seguían sacando buenísimos discos pero experimentando con otros sonidos más maduros y mestizos. Un día estaba viendo la tele, no recuerdo qué cadena ni qué programa, y hablaban del nuevo resurgir de la música británica , un nuevo fenómeno al que llamaban Brit Pop: ya había escuchado a Blur y su Parklife y a Supergrass y su I’m Free. Pero aquel día, aparecieron ellos, de golpe y sin avisar, con un temazo y de repente me robaron el corazón. Esta es la historia de cómo conocí a Oasis.

Un vídeo clip alternando escenas en blanco y negro y color, con un cantante con gafas de sol y un inicio con una batería cadenciosa para explotar en un “Maybe…I Don’t Really Wanna Know…!”. Zas, flechazo inmediato, una semana después ya tenía el disco en mi poder, y es que uno ha sido muy compulsivo con lo que le encanta.

Live Forever, lanzado como tercer single del disco de debut de Oasis, Definitely Maybe, el 8 de agosto de 1994, escrita por Noel Gallagher y producida por Oasis, Mark Coyle y Owen Morris a través del sello Creation, es una inspiración basada en la canción de los Rolling Stones Shine A Light, aunque bebe de su propio sonido y sus propias influencias (Beatles, Bowie, el glam de los setenta, el Mersey Beat y el Rhythm and Blues), interpretándose en ocasiones como un homenaje para Peggy, la madre de Noel y Liam.

Lo que está claro es que,  en contraposición a los mensajes de las canciones coetáneas compuestas por los grupos grunge, Live Forever destila optimismo, un mensaje de esperanza y de autoestima, al fin y al cabo y en resumidas cuentas, la eterna contraposición entre la música británica y la norteamericana.
Bajo estas líneas os dejamos el vídeo oficial de Live Forever en los States ( que resalta curiosamente los valores y personajes míticos británicos ( fútbol y Bobby Moore, Música y Lennon), y además el concierto entero de Madrid en noviembre del 97 donde tuve la oportunidad de verlos y fue una pena que anduvieran tan a la gresca los hermanos con lo buenos músicos que son, pues deslució bastante el show, aunque como casi siempre lo acabo salvando el bueno de Noel.

Bajo estas líneas os dejamos más actuaciones memorables de Live Forever en directo: en Glastonbury 1994; una actuación de 1996; un concierto en su tierra, Manchester, en 2007 y por último en Wembley en su debut en el coliseo londinense en 1995, actuación memorable donde las haya.

Muchos artistas han versioneada Live Forever pero nos quedaremos con los mejores covers en nuestra opinión : una curiosa versión de The Lemonheads de Evan Dando; la magnífica versión de la Royal Philarmonic Orchestra y la versión acústica de los propios Oasis en la MTV en 1994

Live Forever supuso el despertar a la fama de una de las más grandes bandas británicas de la historia , que si bien realizaron dos primeros discos de escándalo: el mencionado debut Definitely Maybe y What’s The Story? (Morning Glory), – cuyo lanzamiento coincidió con o estancia en UK y puedo asegurar que fue una auténtica locura-, luego su nivel bajó bastantes enteros, y aunque consiguieron un estilo propio y su legión inmensa de fans, es este tema el que los convirtió en auténticos, en genuinos, en un grupo a seguir, en unos triunfadores que lo refrendaron con sus dos otras joyas como Wonderwall y Don’ t Look Back In Anger. Oasis, pretenciosos, maleducados, genios inmortales que se dieron a conocer cantando al mundo su anhelo de vivir para siempre.

Maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I just wanna fly
Want to live I don’t wanna die
Maybe I just wanna breath
Maybe I just don’t believe
Maybe you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

I said, maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I will never be
All the things that I wanna be
Now is not the time to cry
Now’s the time to find out why
I think you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

Maybe I don’t really wanna know
How your garden grows
‘Cause I just wanna fly
Lately did you ever feel the pain
In the morning rain
As it soaks you to the bone

Maybe I just wanna fly
Want to live I don’t wanna die
Maybe I just wanna breath
Maybe I just don’t believe
Maybe you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever

Gonna live forever

The Automatic : Monster

Ahora, desde la cuesta arriba ( o cuesta abajo, según se mire) de mis 43 primaveras, comienzo a entender a mis mayores cuando me decían que en nuestra generación éramos todos crápulas y solo pensábamos en pasarlo bien y emborracharnos. Claro, yo veo a los jóvenes de hoy día y pienso que nosotros éramos mejores porque bebíamos y fumábamos ( a veces con tropezón) pero no nos metíamos “nada más fuerte” , al menos en mi caso, que conozco cada uno… Hoy día, este tema está mucho más aceptado por la juventud y menos demonizado que antaño, aunque los efectos adversos siguen estando ahí. La cuestión es que hay más oferta y más posibilidad de elección, más información y más medios para combatirla, pero el peligro está ahí. Cierto es que no se puede comparar a los tiempos de la Heroina ( que se cargó a casi toda una generación , la anterior a la mía), pero sí que hoy día hay una dependencia mayor de drogas de diseño más duras que nuestro alcohol o nuestros porros. He rescatado una canción al hilo de este tema que refleja muy bien lo que puede pasar si se abusa o se juega con estas sustancias.

The Automatic, grupo galés formado en 1998 por Robin Hawkins, James Frost, Iwan Griffiths y Paul Mullen ( quien sustituyó a Alex Pennie) se caracteriza por practicar un post- punk Revival aderezado con toque electrónicos muy importantes (especialmente su base rítmica), consiguiendo un sonido actual pero con reminiscencias clarísimas del britpop por un lado, de los grupos electro pop por otro y con claro deje guitarrero en determinados momentos que nos retrotraen a un estilo post punk guitarrero, similar en ocasiones a Bloc Party o Kaiser Chiefs.

Tras varias maquetas de éxito, su debut discográfico, Not Accepted Anywhere (2006) nos trajo de la mano un implacable sonido personal y lleno de reminiscencias Brit pop y electrónicas, con los singles Recover, Raoul y Monster. Este tercer single, publicado el 5 de junio de 2006, producido por Stephen Harris, Richard Jackson e Ian Broudie a través del sello B- Unique de Polydor Records, habiendo sido grabado en los Stir Cardiff Studios, habla de las sensaciones de paranoia y alucinaciones en estado de haber consumido drogas, se narran experiencias autobiográficas, pero subrepticiamente se está condenando esa falta de control, esa pérdida del
dominio psico-fisico y mental que hace que se tengan episodios oníricos y lisérgicos y que la noción espacio-temporal se distorsione por completo.

Sobre estas líneas os dejamos un vídeo con las letras de Monster y otro con una actuación en directo en el programa de Jools Holland en 2007.
Para terminar de demostrar su poderío en directo, os dejamos con varias actuaciones de The Automatics interpretando Monster: un concierto de 2007 en Glastonbury; su intervención en el Leeds Festival de 2006 y por último su show en el Live Gonzo de 2008. como curiosidad os dejamos una entrañable versión de The Ukulele Orchestra Of Britain y un magnífico cover de Monster.

Monster es un clásico moderno con todos los honores, el gran triunfo de un grupo al que aún le queda mucho por hacer aunque están en un standby que ya dura desde 2010, aunque pueden estar seguros de que aquí les recordaremos siempre por este trepidante tema de atmósferas acidas y lisérgicas que esconde un trasfondo social realmente interesante.

Brain fried tonight through misuse
Through misuse, through misuse
You can’t avoid static abuse
Abuse, abuse

Without these pills you’re let loose
You’re let loose, you’re let loose
Stand up, get out, no excuse
No excuse, no excuse

What’s that coming over the hill
Is it a monster? Is it a monster?
What’s that coming over the hill
Is it a monster? Is it a monster?
What’s that coming over the hill
Is it a monster? Is it a monster?
What’s that coming over the hill?

Confused, mind bruised, it seeps out
It seeps out, it seeps out
Face down, home town looks so grey
Looks so grey, looks so grey

Convexed you bend, twist and shout
And shout, and shout
Stand up brush off get moving
Get moving, get moving

What’s that coming over the hill
Is it a monster? Is it a monster?
(x4)

Face down, home town, face down, home town
Face down, home town, it looks so grey
(x4)

What’s that coming over the hill
Is it a monster? Is it a monster?
(x4)

Is it a monsteeeeer?

Tom Petty & The Heartbreakers : American Girl

Ayer hablábamos de las interpretaciones erróneas de los temas a través de una canción mítica como American Woman. Hoy comentaremos cómo las leyendas urbanas pueden afectar a una canción de tal manera que se han inventado hasta historias relativas a lo que se narra en ella.
La canción que nos ocupa es toda una referencia en la cultura americana, sobre todo en el ámbito universitario, no sólo por su dinámico ritmo, su energía y su buen rollo, ni por la magnífica reputación de su(s) intérprete(s). Sobre todo porque habla de una chica americana.

Tom Petty & The Heartbreakers, un solista con un grupo detrás, muy al estilo Heartland, (como Bruce Springsteen & The E Street Band o Bob Seger & The Silver Bullet Band) el cantante, el artista y un maravilloso grupo de músicos sustentando todo el ritmo y el aspecto instrumental. Y es que Mike Campbell a la guitarra, Ron Blair al bajo, Stan Lynch a la batería y Benmont Tench a los teclados, unidos a la voz, guitarra rítmica y composiciones de Petty, hacen de esta unión una de las más solventes, acertadas y exitosas de cuantas se han producido en los últimos cuarenta años, en parte gracias a canciones tan increíblemente buenas como esta.

American Girl, segundo single del álbum de debut de Tom Petty & The Heartbreakers (1976), salió publicado en febrero de 1977 compuesto por Petty, producido por Denny Cordell a través del sello Shelter / Island, la cual alcanzó el 36 en listas en 1977 ) pero en su reedición de 1994 con el Greatest Hits de Petty llegó hasta el 9 en USA), habla supuestamente de una chica que se suicidó arrojándose desde lo alto del edificio de la Universidad de Florida ( aludiendo a la interestatal 441 que pasa por debajo del complejo), pero Petty lo desmintió aclarando que solo era una leyenda urbana y que él se inspiró en la 441 californiana cuando vivió una temporada en casa de su amigo y también cantautor Leon Russell y oía los coches de la autopista cercana. La inspiración de una chica, de un amor fugaz, de una historia que no pudo terminar como hubiese querido, marcan el devenir de esta espectacular melodía cotidiana que enganchó más en su reedición que en su primer contacto con el público, allá por la segunda mitad de los setenta.

American Girl es una canción que ha tenido mucha repercusión en artistas posteriores por lo que ha sido
muy versioneada. Entre los covers que más nos han gustado hemos seleccionado los de Roger McGuinn ( ex The Byrds); Goo Goo Dolls; Of Montreal; mis queridos Pearl Jam junto a Tom Petty en un fabuloso directo; y la más actual a cargo de Tokyo Police Club.

En el celuloide American Girl también se ha prodigado bastante en películas como Aquel Excitante Curso (Fast Times At Ridgemont High, 1982) ; la famosísima escena de la chica en el coche de El Silencio de Los Corderos ( 1992), Deseando Libertad (Chasing Liberty, 2004) y en un capítulo de la serie The Sopranos.

American Girl, un pedazo de canción al más puro estilo Heartland que permanece en la memoria colectiva de nuestra generación como un tema atractivo, muy bailable y enérgico para fiestas y eventos animados pero que además nos descubrió a un artista como la copa de un pino y a su fenomenal banda de apoyo. No podían faltar aquí ya que les debo muchos buenos momentos y recuerdos imborrables de mis años mozos.

Well, she was an American girl
Raised on promises
She couldn’t help thinkin’
That there was a little more to life somewhere else
After all it was a great big world
With lots of places to run to
And if she had to die tryin’
She had one little promise she was gonna keep

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

Well it was kind of cold that night,
She stood alone on her balcony
Yeah, she could hear the cars roll by,
Out on 441 like waves crashin’ on the beach
And for one desperate moment
There he crept back in her memory
God it’s so painful when something that’s so close
Is still so far out of reach

O yeah, all right
Take it easy, baby
Make it last all night
She was an American girl

The House Of Love : Shine On

En el mundo en que vivimos, bueno en realidad a lo largo de toda la historia, ha prevalecido una circunstancia latente en todas las sociedades que han pisado la faz de la tierra, ya que es inherente al ser humano: la injusticia. Me explicaré mejor: el derecho ancestral, las leyes, siempre tienden a buscar la justicia, lo que es justo, el término medio o correcto de las cosas en cada situación y se busca su aplicación a todos los aspectos o facetas de la sociedad. A pesar de todo, como el ser humano es eso, humano, tendemos a equivocarnos bastante a menudo. Cuando está equivocación se desarrolla en un ámbito jurídico, o dirime entre dos partes, hablamos de injusticia.

Pero hay otro tipo de injusticia que tiene que ver más con el reconocimiento a las cosas bien hechas, al talento, a la entrega a una causa. Existen bandas que por varios motivos, no han sido reconocidas como se merecen ni los resultados de su popularidad o de sus ventas son acordes a su calidad y su originalidad. Esto es lo que le pasó exactamente a una banda británica de finales de los ochenta y por ello queríamos contar su historia, la de uno de los grupos que abanderó junto a Psychedelic Furs o Inmaculate Fools el movimiento “psicodélico” de aquella época: The House Of Love.

Este grupo procedente de Camberwell, Londres, y formado en 1986 por Guy Chadwick ( el rubio cantante y alma mater de la banda), y Terry Bickers ( el multiinstrumentista genio en la sombra), junto a otros miembros más cambiantes a lo largo de los años, consiguió un estilo propio, profundo, denso y rítmico, muy en el estilo de The Jesus & Mary Chain pero más melódicos, menos distorsionados y con la magnética voz de Chadwick inundándolo todo, con un buen gusto increíble por los temas bien construidos y bien acabados, como lo es el gran ejemplo que os traemos hoy.

Shine On, inicialmente grabado en 1987, no consiguió entrar en listas, aunque en 1990 fue reeditado y consiguió alcanzar el número 29 en UK, 17 en Irlanda y 24 en Australia y hoy día permanece como el himno indiscutible de esta denostada banda junto a otro temazo como The Beatles and The Stones. La letra, bien construida, nos habla acerca de un amor aún no encontrado que pueda contrarrestar la soledad en que nos hallamos inmersos cuando nos encerramos en nuestro propio mundo.
En mi opinión es una auténtica joya que derrocha energía, elegancia y glamour, que busca por encontrar un estilo que le va como anillo al dedo y que ya no abandonarán en toda su carrera.

Sobre estas líneas os dejamos varias actuaciones de The House Of Love interpretando Shine On en varios festivales y actuaciones recientes como Glasgow, The Haunt en Brighton o Faraday. Hay alguna versión muy interesante de Shine On como la que realizó el grupo noruego Apoptygma Berzerk en clave de rock electrónico.

Shine On también ha sonado en series como Trigger Happy TV o anuncios como el de Osiris Shoes con el campeón del mundo de Skate Board Corey Duffel. Sea como fuere, tanto la canción como la banda distan mucho de haber obtenido el reconocimiento que en mi humilde opinión se merecen teniendo en cuenta su calidad y elegancia, pero sobre todo el impacto que tuvieron entre los que éramos por entonces jóvenes. El reproductor de cassette del coche de mi amigo Luis estaba literalmente quemado por haber reproducido una y otra vez esta magnífica canción.

In a garden in the house of love, sitting lonely on a plastic chair
The sun is cruel when he hides away, I need a sister – I’ll just stay
A little girl, a little guy – in a little church or in a school
Little Jesus are you watching me, I’m so young – just eighteen

She, she, she, she Shine On
Shine On
Shine On

In a garden in a house of love, there’s nothing real just a coat of arms
I’m not the pleasure that I used to be – so young – just eighteen

She, she, she, she Shine On
Shine On
Shine On

I don’t know why I dream this way
The sky is purple and things are right every day
I don’t know, it’s just this world’s so far away
But I won’t fight, and I won’t hate
Well not today

In a garden in the house of love
Sitting lonely on a plastic chair
The sun is cruel when he hides away

Shine On…
Shine On
Shine On

….and on…and on…

Shine
Shine On
Shine
Shine
Shine

Joaquín Sabina : ¿Quién Me Ha Robado El Mes De Abril?

El mes de abril es muy especial para mí. Además de comenzar el buen tiempo y entrar de lleno en la primavera, cumplir años y celebrar los que va cumpliendo mi hijo, abril siempre me ha parecido un mes de esperanza, de proyectos renovados, de la vuelta de la luz después del largo invierno (aunque por estos lares aún sigue lloviendo copiosamente), de un nuevo ciclo vital que destapa la ilusión y las ansias renovadas de nuevos proyectos. Es, en definitiva, el mes del Renacimiento después de la hibernación.

Y sucede que cuando te roban abril es porque te han robado la inocencia; cuando te roban abril es porque te han robado la ilusión; cuando te roban abril es porque te han robado la juventud; cuando te roban abril es porque te han robado la esperanza; cuando te roban abril es porque te han robado el corazón. Ninguna época del año está tan ligada a todos estos conceptos, a este elenco de sensaciones y sentimientos, quizás porque supone una especie de renacer de la luz sobre la oscuridad, quizás porque al brotar los frutos también nos brotan nuevos deseos y anhelos…todo esto lo sabe bien Joaquín Sabina.

Y es que el de Úbeda si de algo sabe es de desengaños, de fracasos y de decepciones, porque él mismo se considera un perdedor profesional, aunque siempre con elegancia y con sorna, con sarcasmo y dobles , triples y cuádruples sentidos e interpretaciones en sus afiladas y mordaces letras. Desde sus tiempos en La Mandrágora con Javier Krahe, este canalla empedernido supo hacer de su capa un sayo y siempre impuso su peculiar estilo más allá de temas y épocas.

¿Quién Me Ha Robado El Mes de Abril?, canción editada como primer single de su sexto LP en solitario, El Hombre del Traje Gris ( 1988),- título sacado del famoso largometraje de Gregory Peck y extraído del párrafo principal de la canción que nos ocupa, es una de las canciones más melancólicas y tristes que jamás Joaquín Sabina hubiera grabado hasta la fecha, como toda la tónica general que siguen los 9 cortes que componen el álbum. Producido por Pancho Varona, Antonio García de Diego, Luis Fernández Soria y el propio Sabina a través de BMG Ariola y grabado entre los estudios Eurosonic y Circus, se quiso dotar al disco de un cariz melancólico y triste, para lo que Sabina se había encerrado anteriormente a escribir las canciones en el monasterio de El Paular, aunque, según reconoce el genial artista , ” algunas fueron concebidas en bares de cuyo nombre no quiero acordarme”.

Sobre estas líneas os dejamos un vídeo collage de la canción que nos ocupa seguida del vídeo original de 1988 y de una actuación reciente en la que junta ¿Quién me ha robado el mes de abril? con Así estoy Yo Sin Ti.

También os dejamos una versión femenina, la de Ana Belén, del tributo llamado Entre Todas las Mujeres que le hicieron conocidas artistas de nuestro país cantando sus temas, además de otra de José el Francés en tono flamenco.

Este tema también ha dado pie a poner sonido a la banda sonora del film español Sinatra, con el gran Alfredo Landa, que como se puede comprobar en el inicio de la película, le va como anillo al dedo.

Nos despedimos con una fabulosa versión de Ondina y Borja Montenegro, que deja muy a las claras que este tema es un referente en el repertorio del eterno canalla y que supo reflejar perfectamente la melancolía, el paso del tiempo y las oportunidades que dejamos escapar en la vida.

En la posada del fracaso
Donde no hay consuelo ni ascensor
El desamparo y la humedad
Comparten colchón
Y cuando por la calle pasa
La vida como un huracán
El hombre del traje gris
Saca un sucio calendario del bolsillo
Y grita

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

La chica de BUP casi todas
Las asignaturas suspendió
El curso que preñada
Aquel chaval la dejó
Y cuando en la pizarra pasa
Lista el profe de latín
Lágrimas de desamor
Ruedan por las páginas de un bloc
Y en el escribe

Quíen me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Pero, quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

El marido de mi madre
En el último tren se marchó
Con una peluquera
Veinte años menor
Y cuando exhiben esas risas
De instamatic en París
Derrotada en el sillón
Se marchita viendo Falconcrest
Mi vieja, y piensa,

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón.

Elbow : Open Arms

Me acuerdo perfectamente del momento en que los descubrí: 12 de agosto de 2012. Ceremonia de Clausura de los Juegos Olímpicos de Londres. Como buenos británicos, los organizadores crean un show fantástico lleno de movimiento y color en el que, por encima de todo, prima una cosa: la música. no en vano el espectáculo se tituló A Simphony Of British Music. Un elenco fantástico de artistas y cantantes va desfilando ante nuestros deleitados oídos y regalados ojos por la pista del Estadio Olímpico londinense. Vemos a la inefable Annie Lennox subida en una carroza; a mis adorados The Who, a Ray Davies y sus Kinks, al mítico Paul MCCartney, a los gigantescos Muse entonando el himno Olimpico, Queen, David Bowie…la crème de la crème. Pero entre todos ellos, a quienes ya conocía, se cuelan unos invitados desconocidos, un grupo del que nunca había oído hablar. El comentarista los anuncia: ahora actuará la London Philarmonic Orchestra acompañando a la banda británica Elbow. Sus canciones Open Arms y One Day Like This hicieron el resto: a partir de este momento les declaré amor incondicional y eterno.

El resultado fue estremecedor: Elbow incrementaron sus ventas y escuchas en la red en un 1000%, proclamándose los vencedores virtuales de cuantos actuaron en aquella memorable ceremonia . Aunque, a decir verdad, faltaríamos al respeto a tan insigne formación si acotáramos o imputáramos su éxito sólo a este evento; digamos que fue un empujón enorme, pero si llegaron hasta allí fue por sobradas razones de calidad y buenas canciones.

Originarios de Ramsbottom, suburbio del Gran Manchester, y fundados en 1997, Elbow ha conseguido mantener la misma formación desde el inicio, a saber: el orondo y espectacular cantante Guy Garvey, Mark Potter a la guitarra, su hermano Craig a los teclados y como productor principal de la banda, Pete Turner al bajo y Richard Jupp a la batería. Juntos practican un estilo muy orquestado, alegre y enérgico, con tintes líricos rozando la pomposidad, un estilo que supieron imitar perfectamente y hacer suyo Coldplay, pero que es nativo de estos cinco genios pseudo anónimos que son capaces de perpetrar joyas como la que nos ocupa.

Open Arms, cuarto single del quinto álbum de Elbow, Build A Rocket Boys! (2011), escrito por Guy Garvey con arreglos del resto de la banda, producido por Craig Potter y Elbow a través del sello Fiction / Polydor , supone un regalo para los oídos, una melodía cadente, armoniosa, que va dejando un rastro indeleble pero sutilmente planeado para que poco a poco nos vaya envolviendo al llegar al estribillo en un in creciendo coral absolutamente soberbio. En cuanto a la letra, estamos ante una alegoría del hijo pródigo que lo deja todo por un sueño ( por el que algunos le llaman loco, de ahí la alusión a The Man Of la Mancha o el Quijote). También es soberbia la personificación de la luna, la descripción detallada que hace Garvey de los lugares de su niñez, todo bañado con un marcado y curioso acento Pommy ( como llaman a los de Manchester) y una sensibilidad fuera de toda duda.

Sobre estas líneas os dejamos la espectacular actuación que Garvey y sus chicos ofrecieron en aquella fastuosa e inolvidable ceremonia de clausura de Londres 2012 que hizo que Elbow traspasara las fronteras sonoras del Reino Unido para comenzar a pertenecer a la escena mundial.

Aquí os dejamos varias actuaciones de Elbow interpretando Open Arms en diversos actos benéficos y actuaciones para la BBC, con coro de niños incluido o en sitios tan pintorescos como la Catedral de Manchester.

Elbow supone la superación, la clase, la armonía, la sublimación del arte hecho música.

You’re a law unto yourself
And we don’t suffer dreamers
But neither should you walk the earth alone

So with finger rolls and folding chairs
And a volley of streamers
We can be there for tweaks and repairs
Should you come back home

We got open arms for broken hearts
Like yours my boy, come home again

Tables are for pounding here
And when we’ve got you surrounded
The man you are will know the boy you were

And you’re not the man who fell to earth
You’re the man of La Mancha
And we’ve love enough to light the street
‘Cause everybody’s here

We got open arms for broken hearts
Like yours my boy, come home again
We got open arms for broken hearts
Like yours my boy, come home again

Everyone’s here
Everyone’s here
The moon is out looking for trouble
And everyone’s here

Everyone’s here
Everyone’s here
The moon wants a scrap or a cuddle
And everyone’s here

We got open arms for broken hearts
Like yours my boy, come home again
We got open arms for broken hearts
Like yours my boy, come home again

Everyone’s here
Everyone’s here
Everyone’s here
Come home again

The moon is out looking for trouble
The moon wants a scrap or a cuddle
The moon is face down in a puddle
And everyone’s here

Antonio Vega : El Sitio De Mi Recreo

En el panorama musical de este país, a lo largo de su ya dilatada historia ( si empezamos a contar desde la irrupción de los primeros artistas pop a mediados de los sesenta) han surgido figuras verdaderamente brillantes y con la suficiente personalidad como para diferenciarse del resto a base de cualidades vocales, compositivas o en algún caso puramente estéticas.
Los ha habido que sobresalían por su registro vocal prodigioso (como por ejemplo, Nino Bravo); los que demostraban dotes para el baile y la pose escénica (como Miguel Bosé) o los que hacían y aún hacen gala de una habilidad proverbial para componer letras que hacen de un tema algo grandioso ( tal es el caso de Joaquín Sabina). Pero alguien tan completo, que supiera aunar una voz melodiosa y muy personal, un físico más que aceptable en sus inicios- aún sin haberse prodigado nunca en las lides del baile- y sobre todo unas dotes líricas y poéticas sobrenaturales, solo he conocido a uno: Antonio Vega.

Este superdotado de la música, a caballo entre Bob Dylan, Joan Manuel Serrat y Johnny Thunders ( por su declarada adicción a la Heroina que acabó sepultando su carrera, su salud y finalmente su vida) nació tocado por la varita mágica de una musa permanente, de una inspiración imperecedera, quizás debido a su experiencia vital y a una sensibilidad fuera de lo común, unido todo ello a unas circunstancias sociales de dependencia que le hacían constantemente estar al filo de la navaja emocionalmente hablando.

Antonio
, ya sea en solitario o con su primo Nacho García Vega en Nacha Pop, es un tío capaz de hacernos tocar el cielo desde su mirada depresiva y melancólica, de trasmitir sensaciones sumamente íntimas pero comunes a todos los mortales, bien con su trémula voz o con sus acertadas palabras. Es alguien, en mi humilde opinión, capaz de haber escrito cuatro de las cincuenta mejores canciones en castellano ( Se Dejaba Llevar, Lucha de Gigantes, La Chica de Ayer y El Sitio de Mi Recreo).

En concreto, la canción que nos ocupa hoy, El Sitio de Mi Recreo, compuesta por Antonio Vega en 1992 y recogida en un álbum homónimo dedicado a un compendio de sus mejores baladas, es sin lugar a dudas una de las mejores canciones jamás escritas en nuestro idioma: destila dulzura, fragilidad, tristeza, desesperanza; dentro de un mundo interior autobiográfico, riquísimo en matices, anegado en un mar de contradicciones, rebosante de melancolía, de aquello que pudo ser y fue pero de otra forma a lo concebido o imaginado. El sitio de mi recreo es un lugar interior que Vega teje magistralmente y quien lo escuche lo siente como propio, como vivido, marcado a fuego en su piel y en sus recuerdos, en una sensación agridulce como la vida misma.

Mientras la azarosa y complicada existencia de Antonio Vega comenzaba a languidecer, su fama y leyenda seguían agrandándose, todos querían colaborar con el, cantar sus canciones, saber de su vida. Fruto de ello comenzaron a lloverle ofertas de programas, conciertos y especiales difíciles de rechazar , rodeándose de gente como Miguel Bosé en la última aparición de Antonio antes de su fallecimiento en 2009 en un dúo soberbio y entrañable.

El ultimo testimonio de un demacrado Antonio, destrozado por la Heroina, unido a un controvertido largometraje documental sobre su vida titulado Tu Voz Entre Otras Mil  ( ya que, según su familia, la cinta se centra demasiado en sus adicciones y menos en sus canciones), nunca empañarán el recuerdo de uno de los más grandes artistas que jamás diera este país.

Como dijo Antonio Vega una vez acerca de El Sitio de Mi Recreo, “Es una canción paisajística, responde a un momento de inspiración en el que encuentras una secuencia que te lleva por un camino. Habla de los lugares donde uno se encuentra a gusto física y espiritualmente. Más que un lugar es un estado de consenso contigo mismo, un lugar no conflictivo”.
Y es que como oí decir a alguien respecto a este genial artista, la naturalidad es la más difícil de las poses. Siempre quedará en nuestro recuerdo la fragilidad de un ser genial que supo estremecernos con su sencillez.

Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espeiga y deseo…
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo.

Loquillo y Trogloditas : Cadillac Solitario

La ecuación que genera el anhelado resultado del talento ( y que este luego sea efectivo, de tal manera que lleve al éxito y al ansiado reconocimiento) es harto caprichoso, y llegar hasta él resulta intrincado y enrevesado porque muchas veces depende de la conjunción de varias situaciones, circunstancias, emociones o (como en este caso) personas, para que se manifieste en su máximo esplendor y apogeo. Del caso que vamos a hablar, (ya conocido antes en el pop británico de la mano del artista, quien da la cara, Elton John y de su alter ego, menos conocido, compositor, Bernie Taupin), de esa simbiosis creativa, emergió una de las bandas que más glorias y buenos momentos en forma de canciones ha dado al pop rock español: Loquillo y Trogloditas.

Cuando un día de 1983 José María Sanz Beltrán, alias Loquillo, rockabilly empedernido y ex miembro de Intocables puso un anuncio en una tienda de música donde buscaba gente para formar una banda de rock ( donde puntualizaba : “abstenerse hippies”) poco podía imaginarse que iba a juntarse con una de las formaciones más carismáticas de calidad y duraderas del panorama nacional, de la mano del genial guitarrista y compositor Sabino Méndez, el cual mientras sus adicciones y su mal carácter le dejaron- hasta su renuncia en 1989-, aportó brillantes composiciones en forma de canciones que Loquillo, la parte visible, supo interpretar a las mil maravillas y que le le iban como anillo al dedo.

Es así como nació su primer álbum El Ritmo del Garage (1983), producido por ellos mismos a través de DRO Atlantic, nada más desembarcar en Madrid, suponiendo un hito en el momento con canciones como la homónima, Quiero un Camión o la maravillosa Cadillac Solitario, preciosa historia de melancolía y nostalgia por el amor perdido narrada desde el punto de vista de un James Dean barcelonés, con alusiones a la cultura norteamericana ( Cadillac, L.A), a la arrogancia y promiscuidad, pero también al arrepentimiento y al “qué pudo haber sido si…”.
En su momento, publicada como segundo single del anteriormente citado LP, Cadillac Solitario tuvo una repercusión más bien modesta, pero fue tras su reedición en el Doble Dieecto ¡A por Ellos…! Que son Pocos y Cobardes (1989) cuando el tema se convierte en un bombazo y en una de las canciones míticas del pop rock español;  de hecho la revista Rolling Stone la sitúa en el número 35 de las 100 mejores canciones en español.

A partir de entonces, decíamos, Cadillac Solitario se convirtió en un referente de la banda, en una de sus canciones más conocidas y demandadas, en un absoluto himno, pues en directo adquiere la fuerza de la que el original quizás carecía y el ambiente en vivo y las improvisaciones de Loquillo con sus gritos desesperados ( Nena….!!!!) hacen el resto y catapultan a la categoría de leyenda a esta joya a caballo entre Chuck Berry y Lou Reed con mucha dosis urbana nacional.

Sobre estas líneas os dejamos la
mítica actuación de Loquillo en TVE interpretando este temazo y bajo las mismas varias actuaciones en conciertos con este tesoro del pop rock nacional.

También os dejamos  alguna versión del tema como la de Huecco en clave flamenca; una curiosisima versión en inglés o una actuación de 2007 de Loquillo junto a Santi Balmes de Love Of Lesbian.

En definitiva, estamos ante la historia viva del rock de nuestro país a través de un tío integro, feo, fuerte y formal como Loquillo, con una soberbia carrera a sus espaldas y un prestigio intacto pero que además agradece que otro tipo como Sabino Méndez, alma mater de Trogloditas, hubiera sido capaz de componer tamaña joya para su gloria y nuestro regocijo.

Cadillac Solitario
permanecerá siempre como uno de los himnos indelebles de nuestra generación, una sintonía coral etílico-nostálgica que evoca a toda nuestra hornada momentos de alegría y celebración bañados en alcohol y otros no tan alegres de añoranza por lo que ya nunca volverá. Uno de los momentos cumbres sin duda del rock en español. Gracias Loquillo, gracias Sabino.

Siempre quise ir a L.A.
dejar un día esta ciudad.
Cruzar el mar en tu compañía.

Pero ya hace tiempo que me has dejado,
y probablemente me habrás olvidado.
No sé que aventuras correré sin ti.

Y ahora estoy aquí sentado
en un viejo Cadillac de segunda mano
junto al Mervellé, a mis pies mi ciudad
y hace un momento que me ha dejado,
aquí en la ladera del Tibidabo,
la última rubia que vino a probar
el asiento de atrás.

Quizás el “martini” me ha hecho recordar
nena, ¨por qué no volviste a llamar?
Creí que podía olvidarte sin más
y aún a ratos, ya ves.

Y al irse la rubia me he sentido extraño,
me he quedado solo, fumando un cigarro,
quizás he pensado, nostalgia de ti
y desde esta curva donde estoy parado
me he sorprendido mirando a tu barrio,
y me han atrapado luces de ciudad.

El amanecer me sorprenderá
dormido, borracho en el Cadillac,
junto a las palmeras luce solitario
y dice la gente que ahora eres formal
y yo aquí borracho en el Cadillac
bajo las palmeras luce solitario.
Y no estás tú, nena.

OMD : Enola Gay

Resulta paradójico el hecho de que algunas madres tengan que pagar con su reputación y su honor los desmanes o barbaridades de sus propios hijos, incluso cuando estos los hayan realizado en un acto de amor filial ( consciente o inconsciente) público pero irreparable y , lo que es peor de todo, indeleble.
Esto es lo que le pasó a la pobre Enola Gay Tibbett, madre del piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas Paul Tibbett, cuando a su bien amado y agradecido hijo se le ocurrió poner su nombre al bombardero B-29 Superfortress que portaba la bomba nuclear “Little Boy”, la cual haría caer sobre la ciudad japonesa de Hiroshima un luctuoso 6 de agosto de 1945 a las 08:15 llevándose al instante la vida de más 100.000 personas.

Y esto es lo que el grupo británico OMD ( Orchestral Manoeuvres in The Dark) quiso plasmar con su Enola Gay, cuarto single de su segundo álbum Organisation (1980), escrito por el alma mater de la banda Andy McCluskey, producido por OMD junto a Mike Howlett bajo el sello Virgin Records, y grabado en los Ridge Farm Studios de Dorking (UK), alcanzando el número 1 en Francia, Italia y Portugal y el 8 en listas británicas.

McCluskey construyó un tema articulado con un órgano inolvidable, sustentada por el apoyo de una línea de bajo que da profundidad al tema y una percusión que comenzaría a hacer futuro en los ochenta que estaban por llegar.
En cuanto a la letra de la canción, OMD apela al sentimiento materno de ser utilizada como arma de una guerra que no es la suya para aniquilar a tanta gente y al error de su hijo de cometer tan vil acto ( aunque obviamente cumpliera órdenes de sus superiores ). Aunque habían pasado ya 35 años del fin del conflicto, el Reino Unido se encontraba inmerso por entonces en plena guerra fría, con la sombra de la tercera guerra mundial planeando sobre las islas y con las bombas soviéticas apuntando hacia Londres, ya que el gobierno de Margaret Thatcher había suscrito un acuerdo con los Estados Unidos de ceder suelo británico para acoger bases nucleares norteamericanas, lo que McCluskey y los suyos, de ideología claramente izquierdista, quisieron condenar.

El resultado fue sencillamente demoledor: Enola Gay se convirtió por derecho propio en uno de los himnos del techno pop, estando indisolublemente ligado a la historia de aquella época y representando la vanguardia musical que lideró la new wave británica en un amplio abanico de grupos y estilos.

En cuanto a las versiones de esta magnífica obra, tenemos muchos ejemplos de los que os dejamos varias muestras: Cardova, Scooter y una versión rock que hemos encontrado en YouTube.

También tenemos un curioso Mash up de Enola Gay con una canción de Kate Perry, Teenage Dream, que no tiene desperdicio escuchar.

Ni que decir tiene que ha sido un tema pinchado en las discotecas hasta la saciedad por Djs de todas las épocas. De hecho los propios OMD hicieron en 2010 con motivo de los treinta años del nacimiento del tema una remix del mismo que os dejamos aquí.

En resumen, un tema de leyenda que supuso para la escena pop rock toda una revolución estilística y estética, con bastante influencia de los alemanes Kraftwerk pero también con ese deje tonal tan British muy presente en grupos como The Cure. Una amalgama de sonidos gobernados por el sintetizador como emperador absoluto de una forma de entender la música que si bien ya tuvo su momento de gloria sigue en vigencia con modificaciones pero manteniendo su espíritu.
No se podría entender la banda sonora de mi niñez sin este tema.

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

Enola gay, you should have stayed at home yesterday
Aha words can’t describe the feeling and the way you lied
These games you play, they’re gonna end it more than tears someday
Aha enola gay, it shouldn’t ever have to end this way

It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away
Enola gay, it shouldn’t ever have to end this way
Aha enola gay, it shouldn’t fade in our dreams away
It’s 8:15, and that’s the time that it’s always been
We got your message on the radio, conditions normal and you’re coming home
Enola gay, is mother proud of little boy today
Aha this kiss you give, it’s never ever gonna fade away.

Echobelly : King Of The Kerb

Una de las mejores cosas que tiene la música es su capacidad de abordar cualquier tema por escabroso que sea con la máxima naturalidad, su facilidad y accesibilidad para enviar un mensaje , -a veces cifrado, a veces abierto- o para tratar un tema socialmente mal visto o controvertido.
Por ejemplo, un tema como la prostitucion, socialmente discutido con muchos detractores y algunos defensores, ha estado presente de forma recurrente en la historia reciente de la música. Canciones como Roxanne de The Police, Walk On The Wild Side de Lou Reed o Con Nombre de Guerra de Héroes del Silencio son muestras válidas que constatan este hecho.

Pero hay cuestiones más sórdidas detrás de determinados aspectos más conocidos, actitudes propias de una sociedad esclavista y manipuladora que sigue permitiendo o consintiendo ( aunque la ley no lo ampare ) determinadas actividades de control humano , de lo que se viene a llamar trata de blancas.
Estamos habando del proxenetismo, de la deleznable figura del coloquialmente llamado chulo, el “pimp” anglosajón que controla dos o tres fulanas desde su esquina manteniéndolas vigiladas y amenazadas y que suele tener un matón a sueldo para que no se le escapen o le denuncien arruinándole un negocio en el que sus márgenes son mucho más provechosos que los de sus explotadas socias.

Este es el mensaje que lanza la aparentemente inocente y jovial canción que nos ocupa hoy, King Of The Kerb-, literalmente El Rey de la esquina o de la acera- , segundo single del segundo álbum de la banda británica Echobelly titulado On (1995), escrita por la cantante y carismática frontwoman de ascendencia hindú Sonya Madan y su ex pareja y socio musical, el guitarrista sueco Glenn Johansson. El tema , producido por ellos mismos y grabado en Londres, salió como single el 23 de octubre de 1995, después de haber cosechado buenos números en listas con el primer sencillo Great Things y de ser ya bastante conocidos por Insomniac, mayor éxito de su álbum de debut Everyone’ s Got One (1994). Con este sencillo llegaron al número 25 en UK.

En esta engañosa jovialidad Brit pop, Echobelly ( término que alude al vacío en el estómago siendo una metáfora de tener hambre de éxito), etiquetados como banda pop rock de connotaciones ligeras y lúdicas, a través de su compositora , con su rasgo vocal diferenciados de otras bandas, busca temáticas más comprometidas, más al filo de la navaja, que les transporten a otra dimensión como banda para dejar de ser catalogados como “moñas”.
A fe que este tema lo consigue con sus guitarras afiladas, sus coros pop rock perfectamente construidos y unos créditos que se mueven entre la ironía y la condena, entre la inocencia y la cruda realidad.

Tras estas líneas os dejamos varias actuaciones de Echobelly y su King Of The Kerb, que sonó muchísimo a mediados de los noventa durante mi estancia en Inglaterra y de los cuales me llegué a comprar sus dos primeros discos, de los cuales también os dejamos sus temas más relevantes: Insomniac, Great Things y Dark Therapy.

Es así como Echobelly, uno de los 20 mejores exponentes del Brit Pop de los noventa, consiguieron hacerse un hueco en la industria a base de buenas melodías , letras trabajadas y comprometidas y una pedazo de solista como Sonya Madan a la que desgraciadamente lastraron sus problemas físicos que a la postre incidirían en el bajón de rendimiento de la banda en ulteriores trabajos.

Siempre nos quedará este King Of The Kerb, descarnado retrato del negocio del vicio y del lucro de la desgracia ajena.

Sugar smile savvy,
The king of the kerb,
Got a temper in the style of a bomb,
Got his friends in his pocket,
Or safe behind bars,
All the local boys know what he’s done.

He turns if on, he turns it on, he turns it on.
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

Sugar smile savvy,
The king of the kerb,
Keeps the order in this part of the town,
All the shadows in the alley,
The shapes at the bar,
Like to service him when he does the round.

He turns if on, he turns it on, he turns it on.
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

Safe from ham and safe from greed,
A little protection is at that you need,
Safe from ham and safe from greed,
They’re just a racket machine.

Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there doing it for you,
Same boys doing it for themselves,
There’s somebody out there looking it for you,
Safe white you’re paying out for your health,
They’re the kings of the kerb,
They’re the kings of the kerb,
They’re the kings of the kerb,
And everybody knows what they’re worth.

Don McLean : American Pie

Hay canciones que trascienden, superan, borran incluso la memoria de quien las interpreta, sobre todo si es el tema más importantes relevante del repertorio del artista o grupo en cuestión. Son elegías míticas, leyendas del rock que entierran la memoria de quién con tesón, talento y pasión hizo el esfuerzo de parirlas para legarnos el fruto de su inspiración a golpe de versos y acordes bien construidos y mejor ejecutados.

American Pie, obra cúspide y maestra del cantautor norteamericano Don McLean editada en 1971 como primer single del disco homónimo, producida por Ed Freeman a través del sello United Artists, es un claro ejemplo del argumento anterior, siendo uno de los emblemas musicales de los setenta norteamericanos y alcanzando el número 1 en listas en multitud de países con un ritmo folkie pegadizo desde el principio, rítmico y con una voz, la de McLean, exenta de clichés, diáfana y muy americana. Éxito asegurado.

Pero no sólo fue eso lo que le dio la gloria al bueno de Don con esta epopeya de principios de los setenta. Fue ese sentimiento de comunidad, de memoria colectiva que tienen los yanquis y que fomentan como nadie, desde el costumbrismo, desde lo cotidiano hasta el imperialismo comercial, cultural y político pasando por hitos históricos y populares, por hechos recientes aparentemente inanes que cambiaron la faz del país en die años , tal como narra American Pie. El día que murió el rock and Roll: se refiere al luctuoso 3 de febrero de 1959 cuando Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper , las tres promesas del rock de por entonces, fallecieron en un fatídico accidente aéreo dejando huérfano el panorama de entonces y significando para McLean la pérdida de inocencia , alcanzar la madurez a base de golpes durisimos. Su ídolo había muerto, pero la música empezaba a florecer con The Byrds, The Beatles, los Stones; emergía la cultura Beat, el eclecticismo imponía su ley mientras el sueño americano se iba desvaneciendo en pro de las libertades individuales.

McLean – no sabemos si con el propósito de dotar a su canción de una aureola mística-, siempre se negó a dar una explicación clara sobre la interpretación correcta de su canción aunque dejó claro que American Pie se refería a dejar de hacer lo que le decían que tenía que hacer, a rebelarse contra lo establecido, con constantes referencias a Elvis, Dylan, la Guerra de Vietnam, en definitiva todo un catálogo de seres y estares, de hechos y dichos en torno a un mundo, su mundo, que estaba cambiando irremisiblemente para nunca más volver a ser el mismo.

Sobre estas líneas os dejamos varios vídeos y entrevistas acerca de las múltiples interpretaciones de una de las canciones más analizadas, controvertidas y por supuesto populares del folk rock.

Pocas canciones, bajo el halo cándido, alegre y voluntarioso de un cantautor con ganas de triunfar, esconden tantos recovecos, alusiones, dobles sentidos y referencias externas como este delicioso pastel americano que no solo fue devorado por Don McLean: otros artistas se han atrevido a probarlo en forma de covers, como por ejemplo la genuina Madonna; Tori Amos; Garth Brooks o una versión para la serie The Brady Bunch.

No solo eso sino que parece ser que American Pie fue responsable e inspiradora de otra grandísima obra de los setenta, Killing Me Softly, a cuyos creadores Norman Gimbel y Charles Fox se inspiraron en un poema de Lori Lieberman, la cual lo escribió poco después de ver una actuación de McLean y que posteriormente encumbraría a la gran Roberta Flack.

Oncluso una saga de películas de desmadrada dos universitarios tomó el nombre de Amercan Pie haciendo alusiones a la canción de McLean

Sea como fuere American Pie nació destinada s la inmortalidad y ninguna canción del repertorio de McLean ha logrado eclipsar su brillantez ( ni Vincent ni Empty Chairs se asoman siquiera a igualarla ).
Es más, resulta chocante que para más de cincuenta artistas sea una de las canciones más influyentes y favoritas de cuantas harán escuchado y no se encuentre entre la lista de las 500 mejores canciones según la revista Rolling Stone. Cuestión de prioridades
En mi caso este tema supuso un impacto brutal por su dinamismo, elegancia y capacidad de transmitir buen rollo ( aunque se me escapaba toda su dimensión en cuanto a significado dado lo extensísimo de su letra).
No obstante esta canción que resucitó en gran parte el rock cuando parecía muerto será recordada por la
memoria colectiva como una amalgama de sabores y sonidos enlatados en ocho insuperables minutos difíciles de igualar.

A long, long time ago
I can still remember how that music used to make me smile
And I knew if I had my chance
That I could make those people dance
And maybe they’d be happy for a while

But February made me shiver
With every paper I’d deliver
Bad news on the doorstep
I couldn’t take one more step

I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride
But something touched me deep inside
The day the music died

[Chorus:]
So bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 1]
Did you write the book of love
And do you have faith in God above
If the Bible tells you so?
Now do you believe in rock and roll?
Can music save your mortal soul?
And can you teach me how to dance real slow?

Well, I know that you’re in love with him
‘Cause I saw you dancin’ in the gym
You both kicked off your shoes
Man, I dig those rhythm and blues

I was a lonely teenage broncin’ buck
With a pink carnation and a pickup truck
But I knew I was out of luck
The day the music died

[Chorus:]
I started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 2]
Now for ten years we’ve been on our own
And moss grows fat on a rollin’ stone
But that’s not how it used to be
When the jester sang for the king and queen
In a coat he borrowed from James Dean
And a voice that came from you and me

Oh, and while the king was looking down
The jester stole his thorny crown
The courtroom was adjourned
No verdict was returned

And while Lenin read a book on Marx
The quartet practiced in the park
And we sang dirges in the dark
The day the music died

[Chorus:]
We were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 3]
Helter skelter in a summer swelter
The birds flew off with a fallout shelter
Eight miles high and falling fast
It landed foul on the grass
The players tried for a forward pass
With the jester on the sidelines in a cast

Now the halftime air was sweet perfume
While the sergeants played a marching tune
We all got up to dance
Oh, but we never got the chance

‘Cause the players tried to take the field
The marching band refused to yield
Do you recall what was revealed
The day the music died?

[Chorus:]
We started singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Verse 4]
Oh, and there we were all in one place
A generation lost in space
With no time left to start again
So come on, Jack be nimble, Jack be quick
Jack Flash sat on a candlestick
‘Cause fire is the devil’s only friend

Oh, and as I watched him on the stage
My hands were clenched in fists of rage
No angel born in Hell
Could break that Satan’s spell

And as the flames climbed high into the night
To light the sacrificial rite
I saw Satan laughing with delight
The day the music died

[Chorus:]
He was singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Outro]
I met a girl who sang the blues
And I asked her for some happy news
But she just smiled and turned away
I went down to the sacred store
Where I’d heard the music years before
But the man there said the music wouldn’t play

And in the streets, the children screamed
The lovers cried and the poets dreamed
But not a word was spoken
The church bells all were broken

And the three men I admire most
The Father, Son and the Holy Ghost
They caught the last train for the coast
The day the music died

[Chorus:]
And they were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
And them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
Singin’ this’ll be the day that I die
This’ll be the day that I die

[Chorus:]
They were singing bye, bye, Miss American Pie
Drove my Chevy to the levee but the levee was dry
Them good ole boys were drinking whiskey ‘n rye
And singin’ this’ll be the day that I
die.

Peter Gabriel & Kate Bush : Don´t Give Up

Hay episodios de la historia del siglo XX que ayudan a entender parte de las circunstancias sociopolíticas actuales, son situaciones que se van repitiendo periódica y aleatoriamente en la mayor parte de países del mundo: la hambruna, la emigración, el paro, la precariedad y la necesidad de buscar nuevos horizontes se reiteran durante la pasada centuria cada muy poco tiempo sucediéndose oleadas migratorias, sequías, crisis. Uno de los momentos más trágicos en este sentido fue la Gran Depresión Económica que sufrieron los Estados Unidos después del hundimiento de la bolsa de Nueva York, el llamado Crack del 29. Fue un hecho coyuntural del que se derivarían muchos hechos históricos y que se reflejaría en las artes escénicas, musicales y plásticas.

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Uno de estos testimonios fue el de Dorothea Lange, fotógrafa norteamericana que se dedicó a retratar las escenas más escabrosas de miseria durante esta época de la década de los años 30. Esta colección tuvo un impacto social muy grande puesto que se humanizaba la tragedia, se le ponía cara y rostro al hambre. Y tanto eco tuvo que llego hasta nuestros días puesto que un artista de la cabeza a los pies, de los que ya no quedan, comprometido, independiente y muy creativo, quiso dedicarle toda una señora canción a la página más cruenta de la historia reciente de América; aunque , como buen británico, barrería para casa y argumentaría que todo fue una alegoría del destino que les esperaba con Margaret Thatcher de Primera Ministra.

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Estamos hablando sin lugar a dudas del maestro Peter Gabriel, el cual, dentro de su aclamadísimo y más célebre álbum So (1986), nos ofreció una serie de canciones sublimes, que iban desde lo histriónico de su primer single, Sledgehammer ( gran videoclip), pasando por temazos como In Your Eyes o Red Rain, para desembocar en una absoluta obra maestra, una oda a la sensibilidad y a la constancia llamada Don´t Give Up ( No te rindas).

Esta joya fue publicada en Octubre de 1986 bajo el sello Geffen y con producción conjunta de Daniel Lanois y el propio Gabriel. Para ella se contó con la solista británica Kate Bush, en un intento por dar un contraste a la voz de Gabriel a modo de diálogo y obviamente porque la letra así lo requería. Lo que da sentido a esta canción es el fabuloso vídeo ( el original, creado por Godley & Creme, que hemos colgado y que es el famoso y el alternativo que dejamos abajo). Se trata de una obra total, del art rock en su estado más puro.

El clip original, escenificando a la perfección la letra, nos muestra a Gabriel y a Bush abrazados con un sol de fondo que se va eclipsando poco a poco (en una fantástica alegoría de la pérdida de esperanza) y que luego se vuelve a ver en todo su esplendor. Gabriel encarna a un hombre derrotado, sin trabajo, sin miras, sin metas, enumerando los agravios, los percances y penurias que ha sufrido, mientras es agarrado fuerte por Bush quien le replica que no se rinda, que le tiene a ella ya sus amigos, que tiene que ser fuerte y mirar hacia adelante. Como dice una frase que una vez leí: ” La gente se rinde porque sólo mira lo que les queda por hacer, no todo lo que han hecho ya”.

Don´t Give Up es una metáfora excelente acerca de  dualidad en la pareja, del miembro de la misma que se convierte en víctima y del que tira hacia adelante y apoya sin recibir nada a cambio, pero podríamos también interpretarlo como un todo, partes distintas de una misma persona, el yin y el yang, la bipolaridad, los estados de ánimo que a veces nos impulsan  a ayudar y otras a necesitar ser ayudados. A pesar de estar tan entrelazados, ambos paradójicamente transmiten  sentimientos de desesperación y aislamiento. “No te rindas, hay un lugar al que pertenecemos”, alude a la necesidad de liarse la manta a la cabeza y buscar otros horizontes. Subrepticiamente, Gabriel alude a la crisis aguda que vivió Gran Bretaña a principios de los setenta y las huelgas y cierres de fábricas que se produjeron.

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Este tema, que alcanzó el número 4 en listas australianas y el 5 en británicas, fue muy aceptado y difundido en su época, yo recuerdo la cantidad de veces que lo ví en el Top 50 francés. Por ello también ha tenido muchísimas y buenas versiones también en pareja. Las más interesantes en mi opinión son las siguientes: Alicia Keys y Bono, en una versión de 2005 titulada Don´t Give Up (África); Maire Brennan y Michael McDonald en un cover de 1999; los australianos Shannon Noll y Natalie Bassingthwaighte en 2006 y  Willie Nelson y Sinnead O´Connor en una versión de 1993.

Asimismo tenemos varias versiones de Peter Gabriel con otras acompañantes, como Paula Cole o Ane Brun, de las cuales dejamos testimonio audiovisual

Deliciosa oda a la voluntad, al ánimo, al aliento, al nunca rendirse, a través de unas connotaciones sociales, incluso políticas, comprometidas con los desfavorecidos, tal y como siempre han sido las razones y motivos que han impulsado la exitosa carrera de un genio como Peter Gabriel.

In this proud land we grew up strong
we were wanted all along
I was taught to fight, taught to win
I never thought I could fail

no fight left or so it seems
I am a man whose dreams have all deserted
I’ve changed my face, I’ve changed my name
but no one wants you when you lose

Don’t give up
‘cos you have friends
don’t give up
you’re not beaten yet
don’t give up
I know you can make it good

though I saw it all around
never thought I could be affected
thought that we’d be the last to go
it is so strange the way things turn

drove the night toward my home
the place that I was born, on the lakeside
as daylight broke, I saw the earth
the trees had burned down to the ground

don’t give up
you still have us
don’t give up
we don’t need much of anything
don’t give up
‘cause somewhere there’s a place
where we belong

rest your head
you worry too much
it’s going to be alright
when times get rough
you can fall back on us
don’t give up
please don’t give up

‘got to walk out of here
I can’t take anymore
going to stand on that bridge
keep my eyes down below
whatever may come
and whatever may go
that river’s flowing
that river’s flowing

moved on to another town
tried hard to settle down
for every job, so many men
so many men no-one needs

don’t give up
‘cause you have friends
don’t give up
you’re not the only one
don’t give up
no reason to be ashamed
don’t give up
you still have us
don’t give up now
we’re proud of who you are
don’t give up
you know it’s never been easy
don’t give up
‘cause I believe there’s a place
there’s a place where we belong

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The La´s : There She Goes

No hay nada más difícil de contrarrestar que una obsesión. Ese estado de la mente en que una idea, sentimiento, palabra, imagen o situación es permanente, perenne, nunca se va y además nos domina, nos obnubila, acaba por aniquilarnos, por anularnos, dejamos de ser nosotros mismos y pasamos a ser un ente obsesionado, sin voluntad, sin capacidad de reprimir ese input que nos va consumiendo lentamente. Muy probablemente, cuando se llega a ese estado de obsesión extrema, si no se consigue ayuda o algún remedio terapéutico eficaz para paliar sus consecuencias, existe sin duda un punto de no retorno, de ya no volver a ser uno mismo: de sólo ser víctima de una obsesión.

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En la historia del Rock, hay grandísimas canciones que hablan de este tema tan recurrente pero tan espinoso como es el de la obsesión , y en la casi totalidad de los casos son historias autobiográficas padecidas por los autores de las mismas ( la juventud es muy propicia para este tipo de comportamientos). Tenemos por ejemplo, Every Breath You Take de The Police; Ava Adore de The Smashing Pumpkins; You Really Got Me de The Kinks; The More You Ignore Me The Closer I Get de Morrissey o Just Like Honey de The Jesus & Mary Chain, por poner algunos ejemplos célebres. Y podíamos seguir hasta elaborar una lista interminable de canciones ( incluso de discos enteros) que tratan este peliagudo tema.

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Hoy os traemos una canción sobre la obsesión creada por un grupo que sirvió de nexo de unión entre dos generaciones y cuyo LP en que se incluye marcó época y señaló el camino para futuras bandas que dominarían la escena británica de los noventa, se puede decir que fueron los pioneros del Brit Pop.

Estamos hablando de The La´s, formación británica procedente de Liverpool creada en 1983 por el guitarrista Mike Badger, quien logró reunir al genial aunque maniático guitarrista y vocalista Lee Mavers y al bajista John Power ( luego pasarían muchísimos más por sus filas, hasta 25 miembros distintos entre 1984 y 2005, dudoso record), editando un primer single llamado Way Out (1986)  que fue comparado con The Beatles y elogiado por The Smiths, aunque la banda acusó mucho la intermitencia de sus miembros.

Y así llegamos a 1988 cuando The La´s editan un nuevo single, There She Goes, que en principio no fue muy bien aceptado por el público británico, por lo que se reeditó un año después con escaso éxito. Sería el gran productor británico de los noventa, Steve Lillywhite, quien remezclaría el tema en los Eden Studios londinenses para incluirlo en el primer  y único LP de la banda,  el homónimo The La´s (1990), situándolo en el número 13 de las listas británicas y consiguiendo, de una vez por todas, alcanzar un éxito que si bien fue bastante efímero, resultó justamente merecido.

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Esa mezcla estilística de Jangle Pop ( muy utilizada por The Housemartins), con reminiscencias vocales de los sesentas, con riffs y líneas de bajos más actuales, contando con órganos y efectos sonoros novedosos pero no recargados, sirvieron para impulsar un nuevo estilo, una nueva forma de ver la música. Ritmos muy beats, muy british, enganchando con el pop rock de principios de los noventa y con un riffs y un estribillo muy pegadizos, muy accesibles. Todo eso es There She Goes, la esencia del sonido de The La´s , (contracción scousie de The Lads, los chicos, con connotaciones musicales referentes a la nota del mismo nombre) que si bien tienen algún otro tema interesante como el ya mencionado Way Out o Timeless Melody, no han conseguido elaborar ninguna otra pieza sonora de mayor relevancia que la que nos ocupa. Como hemos comentado al inicio del post, la letra versa sobre una obsesión acerca de un amor que ya no está pero que se vuelve recurrente en el recuerdo y ocupa los desvelos y anhelos de nuestros protagonistas. De hecho Mavers confesaría que There She Goes es un episodio autobiográfico de su vida.

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Tenemos varias buenas versiones  de There She Goes, la más famosa es la que realizó con voz femenina la banda Six Pence None The Richer. También The Wombats se atrevieron a hacer un cover de la mítica canción, así como sus vecinos de Liverpool, The Boo Radleys. La más curiosa es la que realizó un tal Robbie Williams. Os dejamos los vídeos de las mismas.

There She Goes no  solo ha sido una canción versioneada y aclamada por la crítica, además ha sido parte de bandas sonoras como Fever Pitch (Fiebre en las Gradas, basada en el Best Seller de Nick Hornby) y Parent Trap (una  de Gemelas con Lindsay Lohan)

A pesar de que The La´s nunca volvieron a reeditar un éxito como el obtenido con este tema, el hecho de que There She Goes apareciera en ese momento tan álgido para la música supuso todo un hito en la historia del pop rock británico, pues sembró semillas que otros grupos como Oasis, Primal Scream, Blur o Pulp recogieron en forma de éxito internacional. Y todo gracias a una maldita obsesión…

There she goes
There she goes again
Racing through’ my brain
And I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes
There she goes again
Pulsing through’ my vein

And I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes, there she goes again
She calls my name, pulls my train
No-one else could heal my pain

But I just can’t contain
This feelin’ that remains

There she goes
There she goes again
Chasing down my lane

And I just can’t contain
This feelin’ that remains

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Nick Cave & The Bad Seeds: The Ship Song

Dentro del maravilloso y ecléctico mundo de la música (estamos hablando de la música actual, desde los primeros 60 hasta nuestros días) han existido personalidades de lo más variopinto: excéntricas, oscuras, viscerales, geniales, carismáticas, incluso siniestras. Pero si hay alguien dentro del show business que desprenda un magnetismo brutal sin ser guapo; que posea una aureola de estar por encima del bien y del mal; que tenga un gusto infinito en el tratamiento, la composición e interpretación de las canciones con que nos deleita; que deje absoluta y literalmente sin habla a toda una sala de conciertos solo con su presencia y su prestancia al piano ( esto es rigurosamente cierto porque mi hermana lo presenció); que hable del amor de una forma tan oscura, onírica y hasta perversa que duela escucharlo pero a la vez le dulcifique a uno la vida; si hay alguien así, ese es sin duda el inefable Nick Cave.

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Resulta harto difícil no caer en sus redes, no impregnarse de su asombroso, profundo y retumbante timbre vocal; resulta complicado entender por qué canciones tan oníricas, autodestructivas y peligrosas emocionalmente nos calan, nos empapan, nos virulentan, nos transgreden continuamente; sin ser ni machaconas ni mucho menos fáciles de digerir, sin estribillos cantables, sin florituras ni artificios. Solo él y por supuesto sus Bad Seeds  (entre los muchos miembros que han pasado destacan su inseparable y barbudo multi-instrumenstista  Mick Harvey, junto a Blixa Bargeld y Thomas Wydler).

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Desde esa Australia tan prolífica en talento del bueno con bandas como AC /DC, Midnight Oil, INXS o Airbourne entre otras, Nick y los suyos han conseguido dotar a su música, parida en clubs y al albor del jazz y del blues, de un carácter único e irrepetible, de una tinta indeleble, de un sello tan genuino que cuesta recordar a alguien que haya sido tan fiel a sí mismo.

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Es por ello que hoy quería recordar una de las canciones que más me han impactado de la extensa carrera de esta genial banda y de su genial alma mater. Me refiero a The Ship Song, primer single de su noveno álbum de estudio, The Good Son (1990), publicado el 12 de marzo de 1990 a través del sello Mute Records, grabado y remasterizado en los Cardan Studios de Sâo Paulo (Brasil) y producido por ellos mismos. La línea de piano con la que comienza la canción junto al gravísimo aunque habitual tono empleado por Cave nos van enredando poco a poco en un lento pero constante in crescendo que desemboca en un brillante y elegíaco estribillo muy acertado y recordable.
La letra, que aparentemente habla de barcos, puentes y demás, resulta una metáfora oscura y cruda de una relación de pareja en la que él le pide a ella que junte todos sus barcos en torno a él (sus sentimientos) y que queme los puentes (que le unen al resto del mundo: posiblemente se lo diga a una mujer casada). Es una relación abocada al fracaso, y ambos lo saben; hay química entre ellos, y cada vez que vuelven a estar juntos hacen “historia”, pero ambos saben también que tarde o temprano acabará, y él se resiste al destino inapelable que les espera.

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De esta canción existen varias versiones, entre las que destacaremos la de Inmaculate Fools; la colaboración de Nick Cave con Concrete Blonde y un maravilloso cover de Pearl Jam. Por si fuera poco, The Ship Song Project, un proyecto de la Ópera House de Sydney para promocionarse, contó con grandes artistas en sus filas, como Neil Finn de Crowded House, Martha Wrainwright, The Temper Trap y la Orquesta de Cámara de Australia, entre otros, tomando como himno esta deliciosa canción, de cuyo resultado se realizó un documental.

Maravilla de tema que ha conseguido enamorar a todo el que lo escucha por su oscura sensibilidad, su exquisita construcción y el carisma de todo un fenómeno como el grandísimo Nick Cave. Todo un regalo que me sirve para felicitar una persona muy especial para mí aunque la tenga lejos. Feliz Cumpleaños, hermanita.

Come sail your ships around me
And burn your bridges down.
We make a little history baby
Every time you come around.
Come loose your dogs upon me
And let your hair hang down.
You are a little mystery to me
Every time you come around.

We talk about it all night long
We define our moral ground.
But when I crawl into your arms
Everything comes tumbling down.

Come sail your ships around me
And burn your bridges down.
We make a little history baby
Every time you come around.

Your face has fallen sad now
For you know the time is nigh
When I must remove your wings
And you, you must try to fly.

Come sail your ships around me
And burn your bridges down.
We make a little history baby
Every time you come around.
Come loose your dogs upon me
And let your hair hang down.
You are a little mystery to me
Every time you come around.

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