En La Corte del Rey Carmesí


King Crimson. Banda británica fundada en Londres pero afincada posteriormente en los Estados Unidos, formada en 1969 por el líder, letrista, guitarrista e ideólogo Robert Fripp (único miembro estable de la banda a lo largo de toda su carrera), con hasta 19 acompañantes distintos, de quienes destacan sus compañeros del primer álbum, Jakko Jakszyk, Tony Levin, Pat Mastelotto, Gavin Harrison, Mel Collins, Bill Rieflin o su mejor cantante Greg Lake ( que dejaría la formación en 1971 para fundar Emerson, Lake & Palmer). Si por algo destacó esta banda fue por romper absolutamente las barreras de la creatividad que tanto el rock y el pop como la psicodelia imponían a las nuevas tendencias, siendo precursora de un nuevo movimiento musical y conceptual que dominaría la primera parte de los años setenta: estamos hablando del rock progresivo o progrock, en el cual se fusionaba Jazz, Heavy Metal, Rock, experimentando hacia nuevas tendencias posteriores como sería la New Wave ya en los ochenta.
En el mismo nombre, King Crimson ( según Fripp, sinónimo de Belcebú, derivado a su vez del árabe Bi’l Saab, el que ambiciona) se esconde un afán renovador, transgresor, experimental, que se tradujo en uno de los. debuts más maravillosos de la historia de la música, In The Court Of The Crimson King, destacado sobre todo por la excelente combinación de letra y música, logrando crear una atmósfera oscura, densa y deprimente pero a la vez sugerente, onírica y evocadora, sobresaliendo por encima de todo su espectacular portada a cargo de Barry Godberm amigo de Sinfeld, el cual falleció a los 24 años en 1970 habiendo pintado solo este cuadro…
El elenco de este debut, sensacional, con la apertura más original de cuantas recuerdo, 21st Century Schizoid Man, con la sublime Epitaph, con Moonchild ( varias canciones en una), o la homónima In The Court Of The Crimson King.
Después de esta obra maestra y del baile de cambios, sólo un año después publican otro gran álbum, In The Wake Of Poseidon (1970), con la preciosa voz de Greg Lake inundándolo todo. Destacan las distintas partes de Peace, o Cadence and Cascade. Inmediatamente después vendría el conceptual Lizard (1970), con Cirkus o Happy Family precediendo a Islands (1971), al que sucederá una densa trilogía de discos poco atractivos y comerciales tras los cuales editan Red (1974), con la mítica y fabulosa Starless, que comenzaría un paréntesis hasta 1981 donde editan su siguiente álbum Discipline (1981) el cual, junto al siguiente Beat (1982) y Three of a Perfect Pair (1984)  denotan un cambio de aires abandonando lo progresivo hacia algo más cercano al new wave incluso .
Fue el progresivo difuminarse de una banda de leyenda que sentó las bases de un movimiento que revolucionó el mundo de la música y la hizo convertirse en lo que hoy es.

Herramienta Industrial Progresiva


Tool. Banda norteamericana afincada en Los Ángeles, formada en 1990 por Maynard James Keenan como vocalista, compositor e ideólogo, Danny Carey a la batería, Justin Chancellor al bajo ( sustituyendo a Paul D’Amour en 1995) y Adam Jones a la guitarra, que pasa por ser una de las más originales, extraordinarias y talentosas formaciones del fin de siglo XX y principios del XXI.
Maynard y los suyos comenzaron practicando un metal progresivo bastante más áspero que el que practican en sus últimos trabajos, en un momento donde imperaban el thrash metal y el rock alternativo, fruto de ello nace su EP Opiate (1992), el cual tuvo un gran éxito de crítica y que comenzó a generar un interés por Tool entre fans a nivel de culto que no les abandonaría en toda su carrera.
El gran secreto de esta banda, de su éxito y de su calidad reside en su originalidad a la hora de presentar su música, no ya en el estilo único y bizarro de Maynerd cantando y actuando con ese look a mitad caminó entre Bob Marley y un Iroqués, sino además porque su sección rítmica utiliza acordes y ritmos poco comunes en el rock, cambia de cadencia constantemente, provocando una continua sorpresa y expectación al no saber hacia dónde derivará la composición, con compases excéntricos acompañados de la extraordinaria habilidad vocalista de Maynard que confieren un sonido único que combina varias influencias y técnicas en una sola.
Los temas de las canciones también son rara avis dentro del mundo del rock, tratando cuestiones psicológicas, éticas e incluso metafísicas en las mismas.
Ya desde su primer trabajo largo, Undertow (1993), pasando por Ænima (1996), su grandísimo Lateralus (2001) y 10.000 Days (2006),- en el que Maynard escoge como tema principal u conceptual la enfermedad cardiovascular de su madre-, Tool han ido ganándose poco a poco una reputación de trabajos bien acabados, bien diseñados en portada y soportados por unas giras excelentes, con efectos visuales, hologramas y diversos objetos curiosos.
Ahora repasaremos sus des mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: Pushit, Third Eye, Wings For Marie/10.00 Days, Vicarious, Sober, Parabola, Schism, Forty Six & 2, AEnema y Laterallus.
Tool, grandiosa y original banda que nunca se conformó con ser un grupo conocido ni transgresor: en toda su trayectoria, Maynard James Keenan, así como en sus proyectos posteriores como A Perfect Circle o Puscifer, quiso impregnar su música de su carácter ecléctico, multiinfluencial y barroco que nos han otorgado el placer de disfrutar de una de las mejores experiencias sonoro-culturales del cambio de siglo.
Spiral Out! Keep Going…!

El Grunge Que Vino de Australia


Silverchair. Trío australiano formado en 1992 como The Innocent Criminals en las afueras de Newcastle, por los adolescentes- entonces contaban con trece años-, Daniel Johns ( voz, guitarra y letras), Chris Joannou ( bajo) y Ben Gillies ( batería) que pasaron por ser los abanderados del grunge en Australia, yendo paulatinamente y a lo largo de los años evolucionando hacia un estilo más maduro, un poco más mainstream y desembocando en un Art Rock muy interesante.
Lo cierto es que la precocidad de Johns y los suyos les hizo en un primer momento y bajo el nombre de The Innocent Criminals, decantarse por un estilo muy directo basado pura y duramente en el sonido que más pegaba en el momento, el Grunge de principios de los noventa,: no hay más que ver el look de su aniñado frontman en su exitoso Clip de Tomorrow ( primer single de su LP de debut de 1995, Frogstomp) para descubrir a un Kurt Cobain aussie de dieciséis años, salvando quizás el timbre personal y la cadencia más tendente a Pearl Jam que a Nirvana.
Sea como fuere, su primer trabajo fue un bombazo, con canciones como la mencionada, Israel’s Son, un in crescendo fabuloso, la buenísima y densa Pure Massacre y Shade.
Su segundo álbum es mi favorito, Freak Show (1997) con un sonido mezclando grunge y hard rock, con ribetes metaleros como en Freak, con otros temas muy buenos como el enorme Abuse Me, Pop Song For Us Rejects o Slave.
El tercer disco de Silverchair, Neon Ballroom (1998) supone una apuesta por un giro en su carrera hacia un estilo más orientado al Art Rock, con algún detalle post grunge y canciones que intentan enganchar con el público a modo de elegía, como Anthem For The Year 2000, Ana’s Song (Open Fire) , que me recuerda mucho a los británicos Bush, o Emotion Sickness.
Diorama (2002) es el cambio definitivo hacia un estilo más sinfónico y maduro, abandonando el estilo anterior casi por completo. Botones como The Greatest View, Without You o Across The Night refrendan lo dicho.
Tras un receso de cinco años, Johns y los suyos vuelven a la carga en 2007 con su último LP, Young Modern, acentuándose la vena sinfónica y progresiva del anterior con un marcado acento conceptual en temas como Straight Lines o Young Modern Station .
Después de esto, Johns declaró querer seguir otros rumbos por lo que Silverchair entró en estado de hibernación permanente desde entonces. Tras su ruptura con Nathalie Imbruglia y declararse enfermo de anorexia nerviosa, forma otra banda, The Dissociatives, con la que sigue investigando e indagando en horizontes musicales sin explorar.
Silverchair, todo un fenómeno en Australia, quizás menos conocidos en Europa pero muy de mi gusto, herederos del grunge más feroz aunque transformados con el paso de los discos y de los años, talento a raudales emanado por los poros de Daniel Johns, ídolo de masas de los adolescentes aussies y un ejemplo de precocidad y creatividad lírica.

El Rock Andaluz Nació en Triana


Triana. Trío andaluz formado en Sevilla en 1974 por los trianeros Jesús De la Rosa ( voz, teclados y letras), Eduardo Rodríguez Rodway (guitarra y coros) y el portuense Juan José Palacios, “Tele” (batería), famosos por abanderar un estilo muy popular en el Sur de España durante los setenta y ochenta, el llamado Rock Andaluz, caracterizado por mezclar elementos del rock, jazz , psicodelia y rock progresivo con florituras vocales aflamencadas, lo que otorga a este género un sello muy particular, cuyos miembros más destacados son los mismos Triana, los sevillanos progresivos Gong y Smash, Alameda, Cai y los cordobeses Medina Azahara.
Estos tres talentos, provenientes del grupo psicodélico Tabaca, tenían el firme propósito de fusionar el flamenco con el rock psicodélico y el progresivo, objetivo que se plasmó fielmente en sus tres primeros álbumes: El homónimo Triana, conocido como El Patio (1975), contiene canciones míticas en su repertorio como En El Lago y Abre la Puerta, planteados como viajes lisérgicos y embaucadores de sensaciones, muy al gusto de la época. Su segundo LP, Hijos del Agobio (1977), adquiere un cariz más reivindicativo y de protesta, siendo tiempos de cambio en el país, lo que se refleja en canciones como Rumor o ¡Ya Está Bien!. La tercera entrega, Sombra y Luz (1979), incorpora más elementos jazzísticos y con mayor presencia de guitarra eléctrica, aunque resulta más oscuro y menos comercial de los anteriores, con temas como el homónimo o Una Historia.
A partir de este punto, hay un giro hacia algo más pop, más vendible, más de radio fórmula, aunque siguen siendo Triana en lo esencial, refrendándose esto en su primer número 1, la apoteósica y magnífica Tu Frialdad, perteneciente al álbum Un Encuentro (1980). Su siguiente trabajo, Un Mal Sueño (1981), con canciones como Es Algo Maravilloso y Noche de Amor Desesperada, mucho más poperas, así como su último LP, Llegó el Día (1983), con el tema homónimo como el más largo jamás grabado por la banda son la antesala de la desgracia y su forzado canto del cisne, puesto que el 14 de octubre de 1983 perdía la vida en accidente de tráfico su alma mater, Jesús De La Rosa, siendo esto fatídico no sólo para Triana,-que quedaron huérfanos de hermano, de ideas y de música, como dicen ellos,- sino también para el pop rock español, el cual sólo cinco meses antes había perdido también en la cuneta a otra joven promesa como Eduardo Benavente, líder de Parálisis Permanente.
A partir de aquí se produjeron varios intentos de retomar el proyecto, Eduardo Rodríguez Rodway inició una carrera en solitario en los ochenta y a mediados de los noventa Juan José Palacios ” Tele” relanza la banda, aunque también fallecería en 2002 quedándose sus derechos su difunta esposa y vendiéndoselos a los músicos contratados por su esposo, quienes lanzaron bajo el nombre de Triana un controvertido álbum que irritó a sus más acérrimos fans.
Triana, el poder del embrujo andaluz unido a las tendencias más en boga de los setenta y ochenta que terminaron en un nuevo estilo que les debe casi todo: el Rock Andaluz.
…Porque A Mí Me Atormenta En El Alma…Tu Frialdad…!

Con Su Blanca Palidez


Procol Harum. Banda británica formada en Londres en 1967 por el cantautor y ex miembro de The Paramounts Gary Brooker junto al poeta Keith Reid, el organista Matthew Fisher, el guitarrista Ray Royer y el bajista David Knights, los cuales, junto al batería de estudio Bill Eyden, el productor Denny Cordell y el ingeniero de sonido Keith Grant crearían una de las mejores canciones de la historia (según la revista Rolling Stone en el número 57 de las 500 mejores), con una línea de órgano inolvidable muy en la línea clásica de Johann Sebastian Bach, una letra desgarradora y un ritmo cadencioso que revolucionó el concepto de balada y, sobre todo, que fue uno de los detonantes del despertar, arraigo y esplendor del rock progresivo en los primeros setenta.
Pocas veces una canción debut, lanzada el 12 de mayo de 1967 cuando la banda venía de formarse en abril, obtuvo una repercusión tan inmediata y rotunda, generando además un fenómeno de fervor por las baladas psicodélicas, ya que salió a la vez que Nights In White Satin de The Moody Blues, ambos himnos del rock and roll romántico.
En diciembre de ese mismo año debutan en grabación larga con su disco homónimo y su fama empieza a crecer como la espuma, al que seguirían varios trabajos espléndidos en el cambio de década, reafirmando un estilo cadencioso, construido firmemente sobre sólidos pilares de medios tiempos con variaciones rítmicas, letras muy bien trabajadas y un despliegue musical de altísima calidad.
Hacia 1975 el éxito dejó de llamar a su puerta, las ventas descendieron alarmantemente y sus canciones dejaron de aparecer en listas , por lo que empezaron a sucederse cambios de formación y a replantearse su estilo en búsqueda de nuevas alternativas sonoras convincentes, hasta que en 1977 la banda decide separarse, volviendo a la actividad en 1991 con Brooker, Trower, Fisher y Reíd, siendo 2003 el año de su ruptura definitiva.
Ahora pasaremos a recordar sus mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: The Devil Came From Kansas, A Salty Dog, Mabel, Cerdes (Outside The Gates Of), Kaleidoscope, Shine On Brightly, Quite Rightly So, Simple Sister, Homburg y A Whiter Shade of Pale.
Un excelso repertorio para una banda mítica con uyo nombre ( que viene de la expresión latina Procul His, o su deformación Procol Harem, que significa Más Allá de Aquellas Cosas), han sido bautizadas nuevas especies de orquídeas o incluso nuevos asteroides recién descubiertos. Incluso el mítico John Lennon se jactaba de escuchar hasta tres veces al día una canción legendaria que supone un hito en la historia de la música, incluso fue doblada al castellano y versioneada hasta la saciedad.
Turned A Whiter Shade of Pale…!

La Psicodélica Mariposa de Hierro


Iron Butterfly. Cuarteto de San Diego formado por Doug Ingle, Ron Bushy, Jerry Penrod, Darryl De Loach y Danny Weis ( aunque sufriría varios cambios de formación durante sus periodos de existencia ), famoso por crear una de las paranoias psicodélicas por excelencia de la historia del rock, una canción de diecisiete minutos de duración con un extraño título: In-A -Gadda-Da -Vida, sobre el cual se han hecho infinidad de especulaciones: la primera versión afirma que fue una deformación en la pronunciación de In The Garden of Eden ( En el Jardín del Edén). La segunda teoría promulga que al batería le iban dictando el título por auriculares y al no oír bien ( o estar muy pasado de drogas), dijo el título como le pareció. Una última versión sostiene que Ingle (de madre mexicana) quiso registrar a un asistente llamado David a causa de la pérdida de un cenicero y exclamó Indagar a David! En su lengua materna. Ninguna de las tres versiones ha sido confirmada o desmentida jamás por el grupo.
Sea como fuere dicho tema pertenece al Olimpo de la psicodelia de finales de los sesenta y supuso una enorme influencia para lo que estaba por venir; por ello, aunque esta canción es su tema más conocido, Iron Butterfly fue una banda de bastante más recorrido, considerándolos unos de los padres del Heavy Metal y del Hard Rock, incluso do arock progresivo con trepidantes y larguísimos temas y sonoridad estridente que les entroncan con los primeros Deep Purple , aunque no pudieron mantener una estabilidad creativa que les hubiera llevado más lejos debido a sus continuas disputas -de hecho estaban en el cartel de Woodstock pero se cayeron a última hora por una terrible trifulca entre ellos en el aeropuerto-.
Tras un primer receso en 1974, Iron Butterfly, sin un líder claro, retoman la actividad en 1977 parando de nuevo en el 85 para volver en 1987 hasta hoy, aunque prodigándose más bien poco productivamente, por lo que las canciones que repasaremos de ellos casi todas son de sus primeros tres discos. De peor a mejor y en orden descendente, estas son mis favoritas: Iron Butterfly Theme, Real Fright, Flowers and Beads, Easy Rider, Possession, Are You Happy?, New Day, Unconscious Power, Fields of Sun y la mencionada In-A -Gadda -Da-Vida. En este punto nos plantearemos si el resto de canciones no da el nivel o fueron eclipsadas por semejante obra maestra. Juzguen ustedes. Yo me quedo con ese atronador órgano, esas líneas de bajo y solos de batería, y esa voz de ultratumba que me transportaban a otros lugares sonoros…
In- A- Gadda-Da-Vida, Babe, Don’t You Know That I’m Loving You…!

El Círculo Perfecto

A Perfect Circle. Banda norteamericana formada en 1999 por el cantante, letrista, ex fundador y alma mater de Tool , Maynard James Keenan y el guitarrista Billy Howerdel, también ex Tool y Ashes Divide, que contaron a lo largo de estos años con gente tan importante como los guitarristas James Iha ( ex Smashing Pumpkins), Troy Van Leeuwen (ahora en QOTSA), la sorprendente bajista Paz Lenchantin (Zwan) o el batería de Primus Tim Alexander. Con este elenco, difícilmente pueden sonar mal, más si tenemos en cuenta quién esta detrás de esto, un auténtico genio del metal industrial, alternativo y progresivo de los años noventa que nos estremeció con su banda-vehículo Tool en sesiones de prog metal alucinantes y conciertos elefantiacos. Con A Perfect circle, Maynard busca un rock más visceral, menos enrevesado, más entroncado con el grunge, con el rock alternativo de Seattle y California. Para las rarezas se ha buscado otro grupo, Puscifer, con el que hace de las suyas pero bien. En realidad no sabemos a ciencia cierta hoy por hoy si A Perfect Circle se ha separado o no, ya que llevan desde 2004 sin editar nada, aunque con Maynard nunca se sabe… Hasta la fecha han editado tres álbumes: el primero, Mer de Noms (2000), soberbio, evocador, redondo, muy influyente en otras bandas y con canciones que Billy Howerdel confeccionó durante sus años de técnico de sonido para cuando tuviera la oportunidad de grabarlas, como así fue con Judith ( en honor de la madre de Keenan), 3 Libras, Breña, The Hollow o la fabulosa Orestes. Fue todo un éxito, y además en cuanto a marketing consiguieron vender unas cuantas camisetas con su logo-símbolo, uno de los mejores que he visto nunca. Su segundo LP, Thirteenth Step (2003), más logrado aún, más explosivo, más intrincado, nos deja su obra maestra The Outsider, un pedazo de canción que los define al grupo, The Noose , o Weak and Powerless. Un año más tarde Keenan y Howerdel se embarcan en un álbum de Covers, eMOTIVe (2004), que para mí, sin desmerecer en absoluto sus composiciones propias, es su mejor trabajo con versiones apoteósicas como What’s Going On de Marvin Gaye, Freedom of Choice de Devo, When the Levee Breaks de Led Zeppelin o la mejor versión que jamás he escuchado, la reinterpretación que A Perfect Circle hace del Imagine de John Lennon, una joya absoluta, que nos recuerda el destello de lo que una vez fue el Rock and Roll: intensidad, sensibilidad, potencia. Todo eso lo encontramos en A Perfect Circle. La pregunta es: ¿seguiremos escuchándolos? Espero que sí…

Disconnect and Self Destruct One Bullet at a Time…?

La Flauta del Rock


Jethro Tull. Banda británica afincada en Blackpool y formada en 1967 por su ideólogo, líder, compositor, multi instrumentista (flauta, guitarra, mandolina, armónica gaita, acordeón, balalaika o saxofón se incluyen en su obra, sobre todo la primera) y visionario genio llamado Ian Anderson, nacido en Fife (Escocia) y empeñado en casar el folk con el rock a su manera, con transiciones largas y giros constantes que contribuyó a impulsar uno de los mayores movimientos musicales de los primeros setenta, el rock progresivo. Para ello contó con el excepcional guitarra Martin Barre y con cambios constantes en las formaciones sucesivas hasta hoy día, pues siguen en activo siendo una de las bandas más longevas de la historia con 45 años a sus espaldas y más de treinta discos publicados. De todos ellos destacaremos Heavy Horses (1978), Too Old To Rock and Roll Too Young To Die! (1976), el grandísimo álbum conceptual Thick as A Brick, (1972, supuestamente basado en un poema de un chaval de 9 años) y una de las obras maestras del rock, Aqualung (1971), comprometido en sus letras- llegó a ser censurado por el régimen franquista por hablar de un vagabundo pedófilo-, germen del folk rock, antesala del boom progresivo y génesis de la corriente sinfónica que invadiría el Reino Unido en los setenta.
Magistrales en álbum, qué decir en directo, con puestas en escena brutales, ataviados a la manera medieval, con guiños a la tierra y folclores escoceses de Anderson, utilizando multitud de instrumentos (pioneros también en esto) y sonando muy contundentes encima del escenario, de tal manera que resaltaban los duelos guitarra-flauta entre Barre y Anderson y las composiciones barrocas e intrincadas cobraban mucha más relevancia en directo.
En cuanto a sus mejores canciones, hay que escoger entre innumerables joyas, pero nos quedaremos con estas, de peor a mejor en orden descendente: The Whistler, A Song For Jeffrey, Cross-Eyed Mary, Life’ s A Long Song, Bourée, Heavy Horses, Locomotive Breath, Living in The Past, Aqualung y Thick as A Brick 
Podíamos seguir mucho rato enumerando sus récords, sus andanzas, su enorme influencia en el rock actual, el renacimiento del folk de su mano y obra y sobre todo, la genialidad de un músico polifacético y diferente que puso la banda sonora de buena parte de los setenta.
Personalmente no me emocionaban en mi juventud pero poco a poco fui descubriéndolos y dándome cuenta de lo mucho que influyeron en artistas ulteriores y que sin ellos nada hubiera sido lo mismo.
And Your Wise Men Don’t Know How it Feels ….to Be Thick as a Brick…!

Los Califas de la Mezquita


Medina Azahara. Grupo cordobés de Heavy Metal con reminiscencias progresivas fundado en 1979 por los hermanos Molina ( que ya dejaron el grupo ) y el cantante Manuel Martínez, el único que continúa en la banda de los fundadores, contando ahora con Paco Ventura a la guitarra, Juanjo Cobacho al bajo, Manuel Ibáñez a los teclados y Nacho Santiago a la batería.
Honrando a su tierra con el nombre del complejo palaciego árabe sito en Sierra Morena a sólo 8 kilómetros de la capital cordobesa, esta banda es uno de los máximos representantes y exponentes del rock andaluz, junto a Triana, tomando influencias tanto del Heavy metal de los ochenta con guitarras contundentes, como del rock progresivo de los 70 de Yes o Pink Floyd con la incorporación de teclados chirriantes e intensos (lo que menos me gusta de este estilo, la verdad), aderezado con un virtuoso vocalista que canta con timbre rockero pero con giros marcadamente flamencos.
La temática de Medina Azahara es fundamentalmente poética, inspirándose en versos y rincones de su tierra muy al modo del lirismo árabe y con escenarios realmente románticos, contrastando con sus pintas de macarras horteras y revenidos, lo que genera un contraste realmente curioso. Sea como fuere, tanto en su tierra como en el resto de España y en América Latina su red de seguidores es incontable y es que, todo hay que decirlo, calidad y originalidad tienen de sobra.
En mi opinión, sus mejores canciones en orden descendente de peor a mejor son estas: Palabras de Libertad, Otoño, A Toda Esa Gente, Abre la Puerta, Córdoba, mi favorita Todo Tiene Su Fin, la legendaria y adalid del Hard rock progresivo en España Paseando Por La Mezquita  y su gran y pegadizo himno Necesito Respirar, todo un canto a la libertad.
Medina Azahara representan el lirismo rudo, romántico pero potente a la vez, con raíces bien profundas y enclavadas en su tierra califa y un directo arrollador que les hace ganar muchos enteros cuando se suben encima del escenario. Uno de los grupos insignia de los ochenta y noventa en nuestro país.
Necesito Respirar, Descubrir el Aire Fresco y Sentir cada Mañana Que soy Libre como el Viento…!

Un Ojo en el Cielo


Alan Parsons Project. Dúo londinense formado por Alan Parsons (como productor , ingeniero y compositor) y Eric Woolfson (como mezclador, compositor y vocalista) que obtuvo un notable éxito entre 1982 y 1985 con un estilo a medio camino entre el Art rock de Supertramp, tan de moda en el momento, y lo progresivo de los anteriores setenta.
Debutaron en 1976 con el álbum Tales of Mystery and Imagination, un álbum conceptual en que Parsons y Woolfson rondaron la idea de componer y producir y que cantantes invitados aportaran la parte vocal, para lo que contaron entre otros con Arthur Brown y John Miles; y lo curioso es que entre tanto sintetizador y tecnología empleada, el disco suena añejo y auténtico. Su segundo trabajo, I Robot, inspirado en el libro de Isaac Asimov, vuelve a ser conceptual, con el uso del nuevo sintetizador Moon y canciones como la homónima.
Tras tres trabajos más flojos, en 1982 llega su obra maestra, Eye in The Sky, su disco más Mainstream y conocido de cuantos hicieron, con su joya homónima, sin la cual no lograrían entenderse musicalmente los primeros ochenta. La introducción Sirius le confiere una entidad más sólida si cabe.
Otras canciones que han marcado positivamente su carrera podrían ser Nothing Left To Lose, con un portentoso riff final; Time, mi favorita junto a la del Ojo en el Cielo; Breakdown, con un gran final, y la inquietante Lucifer, entre otras muchas.
Woolfson y Parsons acabaron separándose por divergencias de estilos, metas y opiniones (Parsons acabó usando su nombre en sus discos en solitario sin el “Project”) y luego se juntaron para discos puntuales como Freudiana, pero su legado de transición musical es notorio, teniendo en cuenta que fueron de las pocas formaciones que no sucumbieron a los encantos de la radio fórmula edulcorada y blandengue de los ochenta, haciendo música electrónica pero con estilo, con letras surrealistas, oníricas y de vez en cuando reivindicativas, siempre desde un prisma conceptual (como el disco dedicado a Gaudí). En resumen, todo lo que hicieron fue como ellos quisieron. Y eso les acabó honrando.
I am the Eye in The Sky…Looking at You…I Can Read Your Mind…!

El Genio Raro


Frank Zappa. Pocos genios tan grandes ha dado el rock a lo largo de su historia como este ítalo americano nacido en Baltimore en 1940. Instrumentista, arreglista, compositor, productor, inventor de artilugios sonoros, incluso cineasta. Un auténtico genio. Pero un genio raro.
Pocos artistas en el rock han sido tan incomprendidos y denostados como Zappa, aunque a tenor de su producción musical de casi ochenta discos no es mucho de extrañar puesto que cuesta encontrar algo realmente masticable, que no suene denso, barroco, bizarro, que no haya rupturas cacofónicas, que exista una coherencia Mainstream, algo medianamente comercial. Poco de lo que hizo Zappa en sus 53 años de vida fue convencional.
Influido por el avant-garde, por la fusión jazz y rock y por la investigación musical, Zappa formó The Mothers of Invention, con los que consiguió un gran éxito a finales de los sesenta en el campo de la psicodelia experimental con álbumes como Freak Out!, Absolutely Free o Lumpy Gravy, en los que además de innovar sonoramente, aboga por letras agresivas anti sistema y a favor de legalizar la marihuana o contra la guerra de Vietnam, que le granjean una acérrima enemistad con los censores que le vetan varias de sus letras.
Tras la separación de The Mothers of Invention, Zappa se marcha a Nueva York y empieza a colaborar con multitud de músicos de sesión, actuando en muchos festivales como Montreux, en el que sufrió un accidente del que le costó recuperarse, aunque eso no afectó a su excepcional guitarra, la cual siguió afinada hasta el fin de sus días.
Tras rupturas con su manager, colaboraciones con Orquestas Sinfónicas  y demás rarezas, Zappa entró en los ochenta tan prolífico como siempre, patentando un sistema de sinclavier con un sonido muy peculiar y característico.
La entablen te este genio excéntrico nos dejó prematuramente en 1993 con lo que su prolífica obra se cortó de raíz.
Aquí os dejamos varios enlaces con sus mejores canciones según varios medios reconocidos, ya que estudiar su obra a fondo es tan complejo y tan denso que preferimos delegar en los expertos. En mi modesta opinión, I’m The Slime, Montana, Valley Girl, Brown Shoes Don’t Make It, Peaches En Regalia, My Guitar Wants To Kill Your Mama, Willie The Pimp, Titties N’ Beer o Dirty Love son de lo mejor de su carrera, aunque con Zappa todo es controvertido.
Pero hay que reconocer que su legado como creativo, innovador y gran músico es innegable, habiendo influido en gente como Primus o Mars Volta por poner algunos ejemplos.
Frank Vincent Zappa, el genio raro del Rock and Roll.

Math Rock en Isla del Colmillo


Fang Island. Trío de Rhode Island formado por los guitarristas Jason Bartell y Chris Georges y el batería Marc St. Sauveur no muy conocidos en nuestro país pero cada día más populares en los Estados Unidos, al practicar un género poco difundido hasta ahora pero muy en boga, como es el Math Rock, consistente en repeticiones de ritmos con dos guitarras distintas para de repente cambiar de tercio pareciendo una canción totalmente distinta.
En el caso de estos yanquis, nacieron en 2005 con un afán experimental, rozando lo progresivo, inicialmente con más miembros, reduciendose a la formación actual dos años después; Bartell y Georges, dos virtuosos de las seis cuerdas, amantes del pedal y de la distorsión controlada, comenzaron a realizar composiciones más convencionales con su primer EP Day of the Great Leap, donde se intuyen trazas de Math Rock asociadas a sus vecinos Daughters pero se advierte un cierto poso del sonido Weezer de su primer álbum, aunque no queda ninguna duda de su originalidad.
Tras su segundo EP, Sky Gardens (2008), editan su primer LP homónima ente titulado Fang Island (2010), con canciones tan geniales como el in crescendo alocado y coral Daisy, la conceptual Davy Crockett, el single Life Coach o la interesante Careful Crossers.
Esto fue sólo la punta del iceberg, porque su segundo disco, Major (2012) es una auténtica maravilla. Lo descubrí (junto al grupo) en una App de música llamada Song of the Day y la canción que presentaba al grupo, mi absoluta favorita del álbum y la banda (Make Me), me cautivó por su sinfonía naïf pero a la vez contundente. Su single y video Sisterly es todo un hit Indie que recuerda vagamente a The Pixies y bebe de Talking Heads, aunque también recomendaremos Asunder, Kindergarten, Never Understand o Victorinian.
Acaban de reclutar recientemente al bajista Brock Hengin para apuntalar más aún su sonido y ayudarles en unos directos llenos de buenas vibraciones.
Fang Island, con su Math Rock de ribetes Power pop psicodélicos y progresivos han resultado ser uno de los más agradables descubrimientos de la nueva década.
You’ ve Got The Fire, You’ve Got The Fire, Yeah sister…!

El Rock de la Ostra Azul


Blue Öyster Cult. Pocos grupos en la historia han sido tan polémicos en su existencia, tan oscuros y originales en sus esotéricos y fantásticos temas y con seguidores tan fieles como estos neoyorquinos de Long Island formados en 1971. Se les puede considerar el grupo de culto más de culto, en cuanto a que lo llevan en el nombre (su cuarto cambio tras apodarse Cows, Soft White Underbelly y Stalk Forrest Group) y en cuanto a su simbología, la cual les valió varios detractores por asemejarse al símbolo nazi.
Sea como fuere, la banda de Eric Bloom, Buck Dharma, Albert Bouchard y Allen Lanier ( entre otras muchas formaciones esta es la más conocida) consiguieron una notoriedad en los clubes neoyorquinos durante los primeros setenta que les permitió poco a poco ir ganando un pequeño pero fiel grupo de adeptos con un rock psicodélico lleno de estridencia y salvajismo guitarrero que con el esoterismo por bandera creaban mucha expectación, como se pudo comprobar con su primer álbum, el homónimo Blue Öyster Cult (1972), que no tuvo mucho tirón en listas. Tras colaboraciones con Patti Smith y una extensa gira como teloneros del grupo glam británico Slade, el éxito les llegará con su LP de 1976 Agents of Fortune, donde el sonido se hace más liviano pero sin renunciar a sus credenciales líricas y temáticas. (Don’t Fear ) The Reaper, su mayor Hit, les catapulta al estrellato, aunque poco más destacaría del LP. Mejor escucha tiene su siguiente y mejor trabajo, Spectres (1977) con la extraordinaria y mítica Godzilla, contundente y eficaz al parecer que viene de verdad el lagarto gigante (supera a la versión en clave Stoner de Fu Man Chu ). Otro tema raro pero glorioso del disco es Nosferatu. Con Mirrors (1979) en su estilo empiezan a atisbarse influencias del NWOBHM británico tan en boga en la época, aunque con el componente yanqui más soft rock, con ejemplos como In Thee o The Great Sun Jester, con textos del escritor de Ficción Michael Moorcock.
Su canto del cisne viene con el rocambolesco Cultosaurus Erectus (1980) donde se incluye Black Blade y el espléndido álbum Fire of Unknown Origin y su perturbadora portada donde nos dejaron perlas como Burning For You, su último gran hit, Joan Crawford o Vengeance (The Pact).
Sus siguientes trabajos ya desvirtúan el estilo anterior y confunden a sus acérrimos fans con temas Aor y soft rock blandos y edulcorados.
No obstante, esta extraña pero interesante banda nos legó un estilo curioso y a medio camino entre el Heavy metal , la psicodelia y el prog rock de los últimos setenta que supone una línea evolutiva sin la cual no se podrían entender grupos, tendencias y estilos venideros.

Don’t Fear the Reaper…!

En Memoria de Ciudad Juárez


At The Drive In. Grupo formado en 1993 en El Paso por Cedric Bixler-Zavala, Omar Rodríguez López, Jim Ward, Paul Hinojos y Tony Hajjar, desarrollando a lo largo de su carrera (hasta 2000 en que Cedric y Omar se marcharon para formar The Mars Volta) un sonido inigualable y peculiar, al que alguien etiquetó como “Post hardcore”, con tintes progresivos y detalles punk y hard rock, siendo experimental la palabra más adecuada para definirlos.
Lo que destaca por encima de todo en esta banda erradicada en El Paso pero multicultural (mexicanos, yanquis, portorriqueños, chilenos y libaneses), aparte de sus poderosas composiciones cambiante y chirriantes, es su colosal directo: de hecho están considerados como uno de los mejores grupos de la historia en conciertos los cuales resultan arrebatadores, toda una descarga de adrenalina y sonido a raudales.
En 1996 , tras un par de EPs exitosos, At The Drive-In publican su primer disco largo, Acrobatic Tenement, con líneas duras de guitarras y ritmo próximo al hardcore, con la voz de Cedric inundándolo todo a base de medidos berreos. Destacan Initiation y Porfirio Díaz.
Tras el EP El gran Orgo (1997, del que se extrae el tema Fahrenheit), sacan su segundo LP en 1998, In/Casino/Out, en el cual las composiciones y los títulos de las mismas se vuelven más complejos e intrincados, con muestras como Napoleon Solo o Pickpocket. Le seguiría el EP de 1999 Vaya con su single Metronome Arthritis, preparándonos para lo que vendría después.
Relationship of Command (2000), supone el súmmum, la cima, la sublimación de la música de At The Drive -In. Un disco mayúsculo y casi perfecto, tanto es así que un año después de su publicación Cedric y Omar se irían para formar The Mars Volta, no sin antes dejarnos tesoros sonoros como este maravilloso Invalid Litter Dept. -dedicado a las víctimas de Ciudad Juárez- One Armed Scissor, Arcarsenal, Pattern Against User, Rolodex Propaganda (junto a Iggy Pop), Sleepwalk Capsules, Cosmonaut…todo el disco merece la pena. Y ya no digamos sus conciertos de la gira final, apoteósicos.
En 2005 sacaron un recopilatorio con rarezas, The Station is Non-Operational, pero en 2012 sorprendieron reuniéndose para una gira increíble. Aún esperamos que hagan algo en estudio, aunque con estos genios raros nunca se sabe…
On My Way Nails Broke and Fell Into the Wishing Well, Wishing Well, Wishing Weeeell…!

Tres Genios Incomprendidos


Rush. Legendario trío canadiense de rock progresivo fundado en 1968 y desde 1974 compuesto por Geddy Lee, Alex Lifeson y Neil Peart, auténticos genios multi-instrumentistas, y de los mejores del mundo cada uno en lo suyo, con una dilatada carrera a sus espaldas de casi 46 años y 19 álbumes de estudio, sin contar directos, recopilatorios, etc.
Y sin embargo, los de Ontario en Europa son unos perfectos desconocidos. Dos razones poderosas podrían explicar que un grupo tan bueno esté sometido a tamaño ostracismo en el Viejo Continente: en primer lugar, una cuestión de difusión; Rush apenas publicita su obra, apenas hacen promoción de discos, ni siquiera vídeos-tan sólo imágenes de estudio o conciertos-, hasta los ochenta no sacaban singles, son muy atípicos en esto, quizás por su concepción idealista de la industria. La segunda razón es de estilo: su progrock, si bien bebe de las fuentes de los Who de los setenta y de Led Zeppelin en su primera etapa (hasta que Geddy Lee cambiara su registro era muy parecido al de Plant), su historiada y rimbombante orquestación, rozando lo barroco, unido a sus letras y temáticas futuristas, sociales y utópicas pero a la vez superficiales y un tanto naïfs, -a cargo del increíble batería Neil Peart-, sobresaturan a un público acostumbrado a composiciones de tres o cuatro minutos.
Por ello, los primeros discos de la banda eran semiconceptuales, con canciones larguísimas, al límite de lo operístico, sin ningún afán comercial y difíciles de digerir a pesar de su incuestionable calidad, como por ejemplo los buenísimos Fly by Night (1975), Caress of Steel (1975), 2112 (1976), A Farewell to  Kings (1977) o Hemispheres (1978), hasta llegar a un cambio de estilo con la inclusión de sintetizadores y composiciones más cortas con su LP de 1980 Permanent Waves, con el que junto al siguiente, Signals, se forjó parte de lo mejor de su discografía y su mayor éxito en ventas. Después, recopilatorios, directos y algún que otro disco de calidad (como Hold Your Fire , 1987) hicieron que grupos de los noventa como Primus o The Smashing Pumpkins los tuvieran como una de sus mayores influencias.
Para terminar con esta curiosa banda nombraremos sus diez mejores canciones en nuestra modesta opinión y en orden descendente, de la menos buena a la mejor: Closer To The Heart, Subdivisions, Freewill, 2112, YYZ, Fly By Night, Limelight, Working Man, Tom Sawyer y The Spirit of Radio. Como se aprecia, en los títulos se entrevé temática futurista, influencias infantiloides de Mark Twain, referencias obreras, radiofónicas, operísticas; en fin, una amalgama de historias y sonidos de (muy probablemente) tres de los mejores músicos que haya dado Canadá. Ahora bien, a veces tanto talento junto no se hace entender y puede llegar a saturar.
Invisible Airwaves Crackle With Life…!