The Guess Who : American Woman

Las canciones a veces no son lo que parecen o demuestran ser. Muchas veces el título juega equívocamente con nosotros y nos hace creer que habla de algo completamente distinto de lo que en realidad quiere expresar, nos da una pista falsa, nos lanza un mensaje erróneo, con el fin de confundirnos o de hacernos pensar intencionadamente en algo que quieren que pensemos pero que realmente no es. Al final, como dijo el gran John Lennon, las interpretaciones correctas de las canciones siempre son las que acaban haciendo los fans, viniendo a decir que muchas veces es mejor no dar muchas explicaciones y dejar que cada cual interprete lo que quiera.

Algo parecido es lo que debió pensar la banda canadiense procedente de Manitoba, The Guess Who, los cuales, fundados en la localidad de Winnipeg en 1965 por el guitarrista Randy Bachman ( el cual posteriormente formaría otro grupo de éxito como fue Bachman- Turner Overdrive), Chad Allan y Burton Cummings junto a Jim Kale y Garry Peterson en su formación original, -tras la cual vendrían muchas otras-, consiguieron crear un efecto contradictorio con uno de sus grandes éxitos que les haría mundialmente famosos, pareciendo ser un homenaje cuando realmente todo fue una gran ironía. Una gran broma que les llevó a lo más alto.

American Woman, single de The Guess Who grabado el 13 de agosto de 1969 y editado en marzo de 1970 dentro del álbum homónimo, escrito por la banda al completo y producido por Jack Richardson, alcanzó el número 1 en USA y Canadá siendo el segundo sencillo de la banda en alcanzar la cima después de These Eyes, y todo ello dentro de una controversia al pensar que American Woman era un alegato contra la guerra del Vietnam y contra la cultura americana en general. Nada más lejos de la realidad.

The Guess Who, procedentes del conservador y tradicional estado canadiense de Manitoba, al emprender la gira de 1969, observaron cómo en Chicago, Detroit, Nueva York o Boston, las chicas norteamericanas parecían ir muy por delante de las canadienses en cuanto a edad e intenciones directas, por lo cual subrepticiamente, tal y como Burton Cummings explicó, intentaron lanzar el mensaje de que preferían a sus chicas canadienses, más fieles y recatadas a las lanzadas y cosmopolitas yanquis, no sin crear controversias varias relativas a un significado que según la banda no iba más allá de eso.

Sobre todo, American Woman es un tema perfectamente construido en el aspecto musical, con un ritmo que enlaza la psicodelia con el hard rock, dando los primeros pasos de este género con un riff de escándalo, machacón y pegadizo, muy en el estilo de sus coetáneos Mountain, sentando las bases para formaciones venideras como sus vecinos yanquis Grand Funk Railroad. En cuanto a la mezcla de estilos e influencias se refiere.
Sobre estas líneas dejamos varias actuaciones en vivo, de la época y más actuales donde se ve que la esencia de Guess Who sigue intacta.

Se ha hecho multitud de versiones de American Woman, pero probablemente la más famosa sea la que realizó el gran Lenny Kravitz en 1999 y que supuso un gran éxito de ventas. Otras versiones destacables de esta gran joya de los setenta las podemos encontrar en el cover de los suizos Krokus de 1982, la de los Butthole Surfers y por último la hilarante versión de los Leningrad Cowboys.

American Woman está presente igualmente en varias bandas sonoras como la de American Beauty,con el gran Kevin Spacey cantándola mientras conduce o también en la hilarante película de Jim Carrey The Cable Guy, donde aparece en un karaoke protagonizado por un anciano.

American Woman, un himno oficial para los americanos que nunca pretendió serlo, ni siquiera una crítica ni una mofa. Simplemente The Guess Who intentaron ensalzar lo que más les gustaba (las chicas de su ciudad) aunque para ello tuvieran que rizar el rizo en cuanto a rodeos de significados confusos. Sea como fuere, canción legendaria que marcó época a nivel estilístico y abrió puertas sonoras aún por explorar en la gran avecinda del rock and roll que fueron los primeros setenta. Siempre que la escucho me magnetiza de tal manera que pienso lo grande que resulta hacer las cosas sencillas pero bien hechas.

American woman gonna mess your mind
American woman, she gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Say A
Say M
Say E
Say R
Say I
C
Say A
N, mm
American woman gonna mess your mind
Mm, American woman gonna mess your mind
Uh, American woman gonna mess your mind

Uh!

American woman, stay away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-hangin’ around my door
I don’t wanna see your face no more
I got more important things to do
Than spend my time growin’ old with you
Now woman, I said stay away
American woman, listen what I say

American woman, get away from me
American woman, mama, let me be
Don’t come a-knockin’ around my door
Don’t wanna see your shadow no more
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, I said get away
American woman, listen what I say, hey

American woman, said get away
American woman, listen what I say
Don’t come a-hangin’ around my door
Don’t wanna see your face no more
I don’t need your war machines
I don’t need your ghetto scenes
Coloured lights can hypnotize
Sparkle someone else’s eyes
Now woman, get away from me
American woman, mama, let me be

Go, gotta get away, gotta get away
Now go go go
I’m gonna leave you, woman
Gonna leave you, woman
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
Bye-bye
You’re no good for me
I’m no good for you
Gonna look you right in the eye
Tell you what I’m gonna do
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go
You know I’m gonna leave
You know I’m gonna go, woman
I’m gonna leave ya, woman
Goodbye, American woman…

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The House Of Love : Shine On

En el mundo en que vivimos, bueno en realidad a lo largo de toda la historia, ha prevalecido una circunstancia latente en todas las sociedades que han pisado la faz de la tierra, ya que es inherente al ser humano: la injusticia. Me explicaré mejor: el derecho ancestral, las leyes, siempre tienden a buscar la justicia, lo que es justo, el término medio o correcto de las cosas en cada situación y se busca su aplicación a todos los aspectos o facetas de la sociedad. A pesar de todo, como el ser humano es eso, humano, tendemos a equivocarnos bastante a menudo. Cuando está equivocación se desarrolla en un ámbito jurídico, o dirime entre dos partes, hablamos de injusticia.

Pero hay otro tipo de injusticia que tiene que ver más con el reconocimiento a las cosas bien hechas, al talento, a la entrega a una causa. Existen bandas que por varios motivos, no han sido reconocidas como se merecen ni los resultados de su popularidad o de sus ventas son acordes a su calidad y su originalidad. Esto es lo que le pasó exactamente a una banda británica de finales de los ochenta y por ello queríamos contar su historia, la de uno de los grupos que abanderó junto a Psychedelic Furs o Inmaculate Fools el movimiento “psicodélico” de aquella época: The House Of Love.

Este grupo procedente de Camberwell, Londres, y formado en 1986 por Guy Chadwick ( el rubio cantante y alma mater de la banda), y Terry Bickers ( el multiinstrumentista genio en la sombra), junto a otros miembros más cambiantes a lo largo de los años, consiguió un estilo propio, profundo, denso y rítmico, muy en el estilo de The Jesus & Mary Chain pero más melódicos, menos distorsionados y con la magnética voz de Chadwick inundándolo todo, con un buen gusto increíble por los temas bien construidos y bien acabados, como lo es el gran ejemplo que os traemos hoy.

Shine On, inicialmente grabado en 1987, no consiguió entrar en listas, aunque en 1990 fue reeditado y consiguió alcanzar el número 29 en UK, 17 en Irlanda y 24 en Australia y hoy día permanece como el himno indiscutible de esta denostada banda junto a otro temazo como The Beatles and The Stones. La letra, bien construida, nos habla acerca de un amor aún no encontrado que pueda contrarrestar la soledad en que nos hallamos inmersos cuando nos encerramos en nuestro propio mundo.
En mi opinión es una auténtica joya que derrocha energía, elegancia y glamour, que busca por encontrar un estilo que le va como anillo al dedo y que ya no abandonarán en toda su carrera.

Sobre estas líneas os dejamos varias actuaciones de The House Of Love interpretando Shine On en varios festivales y actuaciones recientes como Glasgow, The Haunt en Brighton o Faraday. Hay alguna versión muy interesante de Shine On como la que realizó el grupo noruego Apoptygma Berzerk en clave de rock electrónico.

Shine On también ha sonado en series como Trigger Happy TV o anuncios como el de Osiris Shoes con el campeón del mundo de Skate Board Corey Duffel. Sea como fuere, tanto la canción como la banda distan mucho de haber obtenido el reconocimiento que en mi humilde opinión se merecen teniendo en cuenta su calidad y elegancia, pero sobre todo el impacto que tuvieron entre los que éramos por entonces jóvenes. El reproductor de cassette del coche de mi amigo Luis estaba literalmente quemado por haber reproducido una y otra vez esta magnífica canción.

In a garden in the house of love, sitting lonely on a plastic chair
The sun is cruel when he hides away, I need a sister – I’ll just stay
A little girl, a little guy – in a little church or in a school
Little Jesus are you watching me, I’m so young – just eighteen

She, she, she, she Shine On
Shine On
Shine On

In a garden in a house of love, there’s nothing real just a coat of arms
I’m not the pleasure that I used to be – so young – just eighteen

She, she, she, she Shine On
Shine On
Shine On

I don’t know why I dream this way
The sky is purple and things are right every day
I don’t know, it’s just this world’s so far away
But I won’t fight, and I won’t hate
Well not today

In a garden in the house of love
Sitting lonely on a plastic chair
The sun is cruel when he hides away

Shine On…
Shine On
Shine On

….and on…and on…

Shine
Shine On
Shine
Shine
Shine

En El Garaje de BRMC


Black Rebel Motorcycle Club. Banda norteamericana afincada en Los Ángeles pero oriunda de San Francisco formada en 1998 por Peter Hayes y Robert Been ( que comenzó su carrera con el pseudónimo Robert Turner para evitar ser asociado con su padre Michael Been, líder de The Call), turnándose ambos a la guitarra, bajo y voz, acompañados de la batería Leah Shapiro ( quien a partir de 2008 sustituyó a Nick Jago), caracterizados por desplegar, sobre todo en sus dos primeros discos, B.R.M.C. (2001) y Take Them On, On Your Own (2003), un fantástico estilo punk rock salpicado de garaje con similitudes con The Stooges, The Ramones, The Doors o bandas ochenteras como Spacemen 3, aunque también desarrollan ritmos más pausados y densos que se presentan como herederos directos del shoegazing y la neopsicodelia británica como My Bloody Valentine, Ride o muy en particular The Jesus and Mary Chain.
A partir de su tercer álbum, Howl (2005),  su estilo da un giro ligeramente retro hacia atmósferas más folk, rock, blues, incluso gospel, sin perder en absoluto su esencia garajero y su look de macarras cincuenteros, no en vano su nombre está tomado de la banda de moteros que acompañaban a Marlon Brando en el film Salvaje ( The Wild One, 1953), sustituyendo a su primigenio nombre, The Elements- el cual se cambiaron por haber otra banda ya registrada con el mismo-. En cuanto a inspiración seco positivas, BRMC beben de la generación Beat de la mano de autores como Allen Ginsberg ( a quien deben el título Howl de su álbum homónimo). Aunque sobre todo Black Rebel Motorcycle Club han adquirido sin duda notoriedad por abanderar la llamada New Rock Revolution de principios de siglo junto a otros ilustres grupos coetáneos como Kings of Leon, The White Stripes o The Strokes, aunque últimamente se han ido desmarcando de dicho movimiento para enarbolar la bandera de la protesta social en canciones de rebeldía y oposición a la administración Bush. Ahora pasaremos a mencionar sus mejores canciones en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Ain’t No Easy Way, We’re All in Love, Let The Day Begin, Love Burns, Beat The Devil’s Tattoo, Red Eyes and Tears, Weight Of The World, As Sure As The Sun, la maravillosamente trepidante Whatever Happened To My Rock And Roll y la cadenciosa y envolventemente garajera Spread Your Love, símbolo de la elegancia rebelde de unos modernos que han hecho del garaje su hábitat natural, envolviéndose de una aureola de culto pero a su vez funcionando bastante bien en ventas, con ganas de hacer historia pero sin ganas de venderse bajo ningún concepto.
Spread Your Love Like A Fever…And Don’t You Ever Come Down…!

Fe Ciega En El Rock


Blind Faith. Supergrupo británico formado en 1968 por Stevie Winwood (voz y teclados), Eric Clapton (Guitarra y voz), Ginger Baker ( Batería) y Ric Grech (Bajo), destacando por ser el grupo exitoso y legendario más breve de la historia del rock, con tan sólo un álbum en su bagaje de estudio (Blind Faith, 1969) más varios conciertos míticos.
Y es que la existencia de esta banda fue convulsa desde el principio hasta el fin pero por razones colaterales y ajenas a la misma. Winwood acababa de dejar The Spencer Davis Group y se había enrolado en Traffic, aunque este último grupo había hecho un patrón temporal durante el cual aprovechó para realizar sesiones con Eric Clapton, el cual había finalizado recientemente su periplo Cream ( y había acabado con Jack Bruce como el Rosario de la Aurora), y propuso a Ginger Baker formar un trío con ellos, a pesar de que habían pactado no juntarse hasta pasados tres años. Junto a ellos, se unió Ric Grech, ex bajista de Family, a quienes dejó tirados en plena gira.
A pesar de todas las vicisitudes y contrariedades, su unión resultó estratosférica, mágica, apoteósica, jamás un solo disco de una banda tuvo tantísima repercusión mediática en lo estético ( la portada de su álbum, firmada por Bob Seidemann, mostrando una adolescente pelirroja desnuda con un avión – que se asoció a un símbolo fálico- levantó muchas ampollas en la conservadora sociedad británica de la época) y en lo musical, con un estilo rock con ribetes blues, pero también algo de folk, y un aire psicodélico que se entreveía ya en el estilo de la mayoría de las bandas, el cual les llevó a ser número 1 en la lista de álbumes Billboard de Estados Unidos.
Esta joya homónima fue grabada en los Morgan Studios de Londres producida por Jimmy Miller, seguida de una gira por Escandinavia, y alberga tesoros como su éxito más rutilante, mi favorita de Blind Faith, balada de identidad perdida, Can’t Find My Way Home, junto a otras como Presence Of The Lord, Sea of Joy, el cover de Buddy Holly , Well Alright– maravillosamente ejecutado en su concierto de Hyde Park-, la firmada por Baker Do What You Like, y otra versión, Sleeping in The Ground, esta de Sam Myers. Completarían el álbum Hard To Cry Today de Winwood ( que la había compuesto para Traffic pero finalmente la usó aquí), una maravillosa Accoustic Jam y Time Winds, ambos temas editados en el 86 en la reedición del mismo junto a otros dos temas que sirvieron para el debut en solitario de Ric Grech (Exchange and Mart y Spending All My Days).
En definitiva, una de las obras maestras más efímeras del rock que contribuyeron a avanzar en la senda hacia nuevas tendencias como el rock progresivo o incluso el hard rock, y que forjaron la carrera de dos genios como Winwood y Clapton, que a pesar de seguir caminos y carreras por separado, nunca agradecerían lo suficiente aquella maravillosa aventura que les proporcionó su Fe Ciega en aquel mítico 1969.
And I Wasted And…I Can’t Find My Way Home…!

El Rock Andaluz Nació en Triana


Triana. Trío andaluz formado en Sevilla en 1974 por los trianeros Jesús De la Rosa ( voz, teclados y letras), Eduardo Rodríguez Rodway (guitarra y coros) y el portuense Juan José Palacios, “Tele” (batería), famosos por abanderar un estilo muy popular en el Sur de España durante los setenta y ochenta, el llamado Rock Andaluz, caracterizado por mezclar elementos del rock, jazz , psicodelia y rock progresivo con florituras vocales aflamencadas, lo que otorga a este género un sello muy particular, cuyos miembros más destacados son los mismos Triana, los sevillanos progresivos Gong y Smash, Alameda, Cai y los cordobeses Medina Azahara.
Estos tres talentos, provenientes del grupo psicodélico Tabaca, tenían el firme propósito de fusionar el flamenco con el rock psicodélico y el progresivo, objetivo que se plasmó fielmente en sus tres primeros álbumes: El homónimo Triana, conocido como El Patio (1975), contiene canciones míticas en su repertorio como En El Lago y Abre la Puerta, planteados como viajes lisérgicos y embaucadores de sensaciones, muy al gusto de la época. Su segundo LP, Hijos del Agobio (1977), adquiere un cariz más reivindicativo y de protesta, siendo tiempos de cambio en el país, lo que se refleja en canciones como Rumor o ¡Ya Está Bien!. La tercera entrega, Sombra y Luz (1979), incorpora más elementos jazzísticos y con mayor presencia de guitarra eléctrica, aunque resulta más oscuro y menos comercial de los anteriores, con temas como el homónimo o Una Historia.
A partir de este punto, hay un giro hacia algo más pop, más vendible, más de radio fórmula, aunque siguen siendo Triana en lo esencial, refrendándose esto en su primer número 1, la apoteósica y magnífica Tu Frialdad, perteneciente al álbum Un Encuentro (1980). Su siguiente trabajo, Un Mal Sueño (1981), con canciones como Es Algo Maravilloso y Noche de Amor Desesperada, mucho más poperas, así como su último LP, Llegó el Día (1983), con el tema homónimo como el más largo jamás grabado por la banda son la antesala de la desgracia y su forzado canto del cisne, puesto que el 14 de octubre de 1983 perdía la vida en accidente de tráfico su alma mater, Jesús De La Rosa, siendo esto fatídico no sólo para Triana,-que quedaron huérfanos de hermano, de ideas y de música, como dicen ellos,- sino también para el pop rock español, el cual sólo cinco meses antes había perdido también en la cuneta a otra joven promesa como Eduardo Benavente, líder de Parálisis Permanente.
A partir de aquí se produjeron varios intentos de retomar el proyecto, Eduardo Rodríguez Rodway inició una carrera en solitario en los ochenta y a mediados de los noventa Juan José Palacios ” Tele” relanza la banda, aunque también fallecería en 2002 quedándose sus derechos su difunta esposa y vendiéndoselos a los músicos contratados por su esposo, quienes lanzaron bajo el nombre de Triana un controvertido álbum que irritó a sus más acérrimos fans.
Triana, el poder del embrujo andaluz unido a las tendencias más en boga de los setenta y ochenta que terminaron en un nuevo estilo que les debe casi todo: el Rock Andaluz.
…Porque A Mí Me Atormenta En El Alma…Tu Frialdad…!

Con Su Blanca Palidez


Procol Harum. Banda británica formada en Londres en 1967 por el cantautor y ex miembro de The Paramounts Gary Brooker junto al poeta Keith Reid, el organista Matthew Fisher, el guitarrista Ray Royer y el bajista David Knights, los cuales, junto al batería de estudio Bill Eyden, el productor Denny Cordell y el ingeniero de sonido Keith Grant crearían una de las mejores canciones de la historia (según la revista Rolling Stone en el número 57 de las 500 mejores), con una línea de órgano inolvidable muy en la línea clásica de Johann Sebastian Bach, una letra desgarradora y un ritmo cadencioso que revolucionó el concepto de balada y, sobre todo, que fue uno de los detonantes del despertar, arraigo y esplendor del rock progresivo en los primeros setenta.
Pocas veces una canción debut, lanzada el 12 de mayo de 1967 cuando la banda venía de formarse en abril, obtuvo una repercusión tan inmediata y rotunda, generando además un fenómeno de fervor por las baladas psicodélicas, ya que salió a la vez que Nights In White Satin de The Moody Blues, ambos himnos del rock and roll romántico.
En diciembre de ese mismo año debutan en grabación larga con su disco homónimo y su fama empieza a crecer como la espuma, al que seguirían varios trabajos espléndidos en el cambio de década, reafirmando un estilo cadencioso, construido firmemente sobre sólidos pilares de medios tiempos con variaciones rítmicas, letras muy bien trabajadas y un despliegue musical de altísima calidad.
Hacia 1975 el éxito dejó de llamar a su puerta, las ventas descendieron alarmantemente y sus canciones dejaron de aparecer en listas , por lo que empezaron a sucederse cambios de formación y a replantearse su estilo en búsqueda de nuevas alternativas sonoras convincentes, hasta que en 1977 la banda decide separarse, volviendo a la actividad en 1991 con Brooker, Trower, Fisher y Reíd, siendo 2003 el año de su ruptura definitiva.
Ahora pasaremos a recordar sus mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: The Devil Came From Kansas, A Salty Dog, Mabel, Cerdes (Outside The Gates Of), Kaleidoscope, Shine On Brightly, Quite Rightly So, Simple Sister, Homburg y A Whiter Shade of Pale.
Un excelso repertorio para una banda mítica con uyo nombre ( que viene de la expresión latina Procul His, o su deformación Procol Harem, que significa Más Allá de Aquellas Cosas), han sido bautizadas nuevas especies de orquídeas o incluso nuevos asteroides recién descubiertos. Incluso el mítico John Lennon se jactaba de escuchar hasta tres veces al día una canción legendaria que supone un hito en la historia de la música, incluso fue doblada al castellano y versioneada hasta la saciedad.
Turned A Whiter Shade of Pale…!

Los Labios Ardientes del Rock Espacial


The Flaming Lips. Grupo procedente de Oklahoma City formado en 1983 por el alma mater e inductor de las mejores genialidades surrealistas de la banda, Wayne Coyne, junto a su hermano a la voz ( sólo estuvo dos años en la banda), Michael Ivins al bajo y teclados y Dave Kostka , sustituido por Kiph Scurlock a la batería, caracterizado por practicar un estilo muy personal, que bebe de las fuentes en sus inicios del post grunge, del LoFi, del noise, del indie practicado por Pixies o Mercury Rev, y que luego serían imitados por bandas de este siglo como Tame Impala o Foster The People entre otros, con una temática muy innovadora y a la vez rompedora, fuertemente inspirada en los cómics pero además planteando temas universales como la percepción de la luz, la telepatía o los viajes interplantarios, destacando sus primeros álbumes como Heart It Is! (1986) o Hit To The Death in The Future Head (1992), que significó su firma con Warner Bros. Pero hay tres álbumes que suponen un antes y un después en la carrera de The Flaming Lips: Transmission From The Satellite Heart (1993) del que se extrae este hipnótico y naif She Don’t Use Jelly; el excepcional y rompedor estilístico The Soft Bulletin (1999),con el que su música se vuelve más melódica y sinfónica a lo Mercury Rev; y su mejor trabajo para mí, el increíble álbum conceptual futurista Yoshimi Battles The Pink Robots (2002), que incluso fue merecedor de un Grammy y que es una de las mayores joyas que se hayan grabado en el nuevo siglo hasta el momento.
Ahora repasaremos sus diez menores temas en orden descendente de peor a mejor: The Yeah Yeah Yeah Song, Revenge, Shine On Sweet Jesus, What is The Light?, Fight Test, Moth In The Incubator, Evil, Yoshimi Battles The Pink Robots Part 1, la maravillosa Do You Realize?? y su primer gran Hit She Don’t Use Jelly.
Pero, aparte de su impecable trayectoria discográfica, por lo que realmente destacan The Flaming Lips es en sus impresionantes directos, con naves espaciales, muñecos hinchables, disfraces, pintura, bolas de oxígeno que recorren el público con Wayne Coyne dentro…. Tal es así que se les ha catalogado como uno de los 50 artistas que hay que ver antes de morir.
No he tenido aún el gusto, pero me he deleitado con varios vídeos suyos y es algo espectacular, no sólo la puesta en escena, sino su calidad musical y vocal, mejorando incluso los trabajos en estudio y embaucando a la audiencia en un viaje interplanetario, estrambótico y sonoro que no dejarán a nadie indiferente.
She Don’t Use Jelly…or Any of These… She uses Vaaaaaseline…!

El Impala Domado


Tame Impala. Grupo australiano con base en Perth formado en 2008 por Kevin Parker a la voz y guitarras, Dominic Simper con los sintetizadores , Jay Watson a la batería y Nick Allbrook ( al que sustituiría tras su marcha Cam Avery al bajo), caracterizado por desarrollar un rock muy enraizado en la psicodelia setentera más pura, con sonidos muy enredados y turbios, voces difuminadas y con eco, largas líneas de guitarras fundidas con órganos y sintetizadores, mucho pedal de distorsión, con mucha influencia también del sonido Manchester de los noventa y que han experimentado un éxito enorme en su país y allende sus fronteras gracias al impulso logrado con sus dos álbumes editados hasta la fecha y a los esfuerzos de su discográfica, Modular Records, por hacerles un sitio en la industria, apostando fuerte con ellos y llevándoles de gira con gente tan importante del panorama actual como The Black Keys y MGMT.
Sus precedentes, dos EPs rompedores como Hole in The Sky y Tame Impala, editados respectivamente en agosto y septiembre de 2008, fueron la antesala de su primer LP, Innerspeaker (2010), un grandísimo trabajo lleno de composiciones delirantes y un compacto trabajo de instrumentación y sincronización que hace que el disco suene redondo. Nos quedaremos con sus singles Sundown Syndrome, Solitude is Bliss, la grandísima Lucidity, una de mis favoritas Expectation ( que me recuerda mucho al pop mancuniano de los noventa), o Why Won’t You Make Up Your Mind?.
En Octubre de 2012, justo dos años después de publicar su primer álbum ( y su directo Live At The Corner, que en una arriesgada apuesta publicaron a la vez que su debut), sale a la venta Lonerism, discazo en toda regla con temas increíbles que recogen toda la esencia del Dream Rock y de la Neo Psicodelia, como el que hemos rescatado, este hipnótico, cadente y magnético Elephant, para mí su mejor canción sin discusión. Otra joya a destacar es Feels Like We Only Go Backwards y también sobresalen Mind Mischief y Music to Walk Home By.
Se puede apreciar una inspiración en la psicodelia setentera como la de gente como Todd Rundgren, algo de Glam en sus cadencias y una devoción palpable por The Flaming Lips ( de la que hablaremos muy pronto). El resultado, inmejorable: éxito de ventas en Australia y UK, aparte de ser considerado uno de la álbumes del año 2012.
A la espera de su nuevo trabajo, recomendar vivamente el sonido Tame Impala como una de las más agradables sorpresas de esta nueva década, ya que aunque suenen a añejos y su estilo nos retrotraiga a ambientes lisérgicos y de atmósferas hippies, se denota una modernidad estilística y una atemporalidad que les convierten en objeto de culto y les hace estar dentro de la más rabiosa actualidad.
Too Bad Your Chances Are Slim…!

La Psicodélica Mariposa de Hierro


Iron Butterfly. Cuarteto de San Diego formado por Doug Ingle, Ron Bushy, Jerry Penrod, Darryl De Loach y Danny Weis ( aunque sufriría varios cambios de formación durante sus periodos de existencia ), famoso por crear una de las paranoias psicodélicas por excelencia de la historia del rock, una canción de diecisiete minutos de duración con un extraño título: In-A -Gadda-Da -Vida, sobre el cual se han hecho infinidad de especulaciones: la primera versión afirma que fue una deformación en la pronunciación de In The Garden of Eden ( En el Jardín del Edén). La segunda teoría promulga que al batería le iban dictando el título por auriculares y al no oír bien ( o estar muy pasado de drogas), dijo el título como le pareció. Una última versión sostiene que Ingle (de madre mexicana) quiso registrar a un asistente llamado David a causa de la pérdida de un cenicero y exclamó Indagar a David! En su lengua materna. Ninguna de las tres versiones ha sido confirmada o desmentida jamás por el grupo.
Sea como fuere dicho tema pertenece al Olimpo de la psicodelia de finales de los sesenta y supuso una enorme influencia para lo que estaba por venir; por ello, aunque esta canción es su tema más conocido, Iron Butterfly fue una banda de bastante más recorrido, considerándolos unos de los padres del Heavy Metal y del Hard Rock, incluso do arock progresivo con trepidantes y larguísimos temas y sonoridad estridente que les entroncan con los primeros Deep Purple , aunque no pudieron mantener una estabilidad creativa que les hubiera llevado más lejos debido a sus continuas disputas -de hecho estaban en el cartel de Woodstock pero se cayeron a última hora por una terrible trifulca entre ellos en el aeropuerto-.
Tras un primer receso en 1974, Iron Butterfly, sin un líder claro, retoman la actividad en 1977 parando de nuevo en el 85 para volver en 1987 hasta hoy, aunque prodigándose más bien poco productivamente, por lo que las canciones que repasaremos de ellos casi todas son de sus primeros tres discos. De peor a mejor y en orden descendente, estas son mis favoritas: Iron Butterfly Theme, Real Fright, Flowers and Beads, Easy Rider, Possession, Are You Happy?, New Day, Unconscious Power, Fields of Sun y la mencionada In-A -Gadda -Da-Vida. En este punto nos plantearemos si el resto de canciones no da el nivel o fueron eclipsadas por semejante obra maestra. Juzguen ustedes. Yo me quedo con ese atronador órgano, esas líneas de bajo y solos de batería, y esa voz de ultratumba que me transportaban a otros lugares sonoros…
In- A- Gadda-Da-Vida, Babe, Don’t You Know That I’m Loving You…!

El Corazón Femenino del Rock


Heart. Grupo fundado y creado por las hermanas Ann y Nancy Lamoureux Wilson, con su base primero en Seattle ( aunque ambas nacieron en California con tres años de diferencia) y después en Vancouver, con un estilo inicial muy entroncado con la música de Led Zeppelin -Ann Wilson es de las pocas personas en el mundo que alcanza los tonos y registros casi exactos de Robert Plant y Nancy, la mejor mujer guitarrista del mundo en mi opinión, tiene un estilo a caballo entre la técnica de Jimmy Page y el rasgueo brutal de Pete Townshend-, con claros elementos folk y con ribetes psicodélicos que entroncan con bandas tan de su gusto como Jefferson Airplane. Con el andar del tiempo consiguieron crear un sonido propio muy Hard Rock pero se toparon con los comerciales años ochenta que dulcificaron sus intenciones para orientar su producto al público mainstream mediante melodías más suaves e incorporación de sintetizadores que desvirtuaron su progresión estilística, aunque entrando en los noventa consiguieron enderezar el rumbo sonoro para dejarnos temas más audibles con un poso más romántico y orientados a las radio fórmulas.
Para mi gusto, lo mejor de Heart reside en sus primeros álbumes, su inicial Dreamboat Annie (1976), uno de los mejores discos debut de la historia; su magnético Little Queen (1977), el cual contiene su Single más reconocido; el psicodélico y enorme Dog & Butterfly (1978); el genial Bebe Le Strange (1980); el cambio de imagen con el comercial, ochentero y homónimo Heart (1985) o el redentor y revolucionario Brigade (1990).
Todo ello sin contar sus colaboraciones, como la de Ann para la BSO de Footloose junto a Mike Reno de Loverboy, o Nancy con su marido Cameron Crowe en bandas sonoras como Singles o Almost Famous y ambas como The Lovemongers versioneando a Led  Zeppelin. Nos quedará siempre en la retina la fantástica actuación de las hermanas en 2014 homenajeando a sus ídolos con un portentoso Stairway to Heaven que pone la piel de gallina.
Por ultimo, repasaremos su mejores temas en nuestra opinión de peor a mejor: Alone, Dog & Butterfly, Straight On, Bebe Le Strange, Never, All I Wanna Do Is Make Love To You, What About Love?, Magic Man, Crazy On You y la sobrecogedoramente zeppeliniana, con un riff estratosférico de Nancy y una Ann pletórica vocalmente: Barracuda, una de mis canciones favoritas, intensa, trepidante y cañera.
Heart, el corazón de dos hermanas que pusieron el toque femenino en el rock de manera genial e indeleble.
You’d Have me Down, Down, Down on My Knees…Oooo Barracuda…!

La Flauta del Rock


Jethro Tull. Banda británica afincada en Blackpool y formada en 1967 por su ideólogo, líder, compositor, multi instrumentista (flauta, guitarra, mandolina, armónica gaita, acordeón, balalaika o saxofón se incluyen en su obra, sobre todo la primera) y visionario genio llamado Ian Anderson, nacido en Fife (Escocia) y empeñado en casar el folk con el rock a su manera, con transiciones largas y giros constantes que contribuyó a impulsar uno de los mayores movimientos musicales de los primeros setenta, el rock progresivo. Para ello contó con el excepcional guitarra Martin Barre y con cambios constantes en las formaciones sucesivas hasta hoy día, pues siguen en activo siendo una de las bandas más longevas de la historia con 45 años a sus espaldas y más de treinta discos publicados. De todos ellos destacaremos Heavy Horses (1978), Too Old To Rock and Roll Too Young To Die! (1976), el grandísimo álbum conceptual Thick as A Brick, (1972, supuestamente basado en un poema de un chaval de 9 años) y una de las obras maestras del rock, Aqualung (1971), comprometido en sus letras- llegó a ser censurado por el régimen franquista por hablar de un vagabundo pedófilo-, germen del folk rock, antesala del boom progresivo y génesis de la corriente sinfónica que invadiría el Reino Unido en los setenta.
Magistrales en álbum, qué decir en directo, con puestas en escena brutales, ataviados a la manera medieval, con guiños a la tierra y folclores escoceses de Anderson, utilizando multitud de instrumentos (pioneros también en esto) y sonando muy contundentes encima del escenario, de tal manera que resaltaban los duelos guitarra-flauta entre Barre y Anderson y las composiciones barrocas e intrincadas cobraban mucha más relevancia en directo.
En cuanto a sus mejores canciones, hay que escoger entre innumerables joyas, pero nos quedaremos con estas, de peor a mejor en orden descendente: The Whistler, A Song For Jeffrey, Cross-Eyed Mary, Life’ s A Long Song, Bourée, Heavy Horses, Locomotive Breath, Living in The Past, Aqualung y Thick as A Brick 
Podíamos seguir mucho rato enumerando sus récords, sus andanzas, su enorme influencia en el rock actual, el renacimiento del folk de su mano y obra y sobre todo, la genialidad de un músico polifacético y diferente que puso la banda sonora de buena parte de los setenta.
Personalmente no me emocionaban en mi juventud pero poco a poco fui descubriéndolos y dándome cuenta de lo mucho que influyeron en artistas ulteriores y que sin ellos nada hubiera sido lo mismo.
And Your Wise Men Don’t Know How it Feels ….to Be Thick as a Brick…!

Somos una Banda Americana


Grand Funk Railroad. Power trío estadounidense formado en 1969 y originario de Flint, Michigan (conjunción de vías ferroviarias por donde pasa la Grand Trunk Railroad, de ahí su nombre), compuesto por el guitarrista y vocalista Mark Farner, el bajista Mel Schacher y un genio a la batería y a la voz principal llamado Don Brewer, líder del grupo y rara avis en el mundo del rock junto a Don Henley (Eagles).
Este, proveniente de Terry Knight and The Pack, se juntó con Schacher que procedía de Question Mark And The Mysterians y junto a Farner y Terry Knight (que dejaría el escenario para ser su manager), formaron una banda a imagen y semejanza de Cream, pero a la americana, con influencias Funky, Hard Rock, Soul, incluso Gospel y psicodélicas que les dieron muchos éxitos por lo acertado de la mezcla.
Tuvo que ver mucho su procedencia, Flint, en una intersección ferroviaria por donde pasaba mucha gente y las influencias musicales se intercambiaban constantemente, con aires country al sur, rock al oeste y funk y soul al norte en Detroit donde la Motown imperaba.
Pero pocos grupos se pueden encontrar con tanta personalidad como Grand Funk Railroad, con directos sobrecogedores en los que Brewer llevaba la pauta y desgarraba con su voz, Farner los músculos y la guitarra y Schacher el ritmo y la calidad.
Su primer álbum On Time (1969) fue un escándalo de ventas pero les géneró problemas con su manager. su segundo LP, Grand Funk (1970), conocido como El Álbum Rojo, les catapultaría a la fama con obras maestras de la fusión. En 1971 batieron el récord aún vigente de vender las entradas para su concierto en el Shea Stadium de Queens en tan solo 71 horas. Tras echar a Knight en 1972, se pasaron a llamar simplemente Grand Funk aunque luego recuperarían el nombre completo.
Este cambio se reflejó en una orientación más pop, más Mainstream , menos salvaje, aunque igual de intensa en directo, incorporando además a los teclados a Craig Frost. En 1976 decidieron separarse, Farner se hizo músico cristiano y Brewer se fue con Bob Seger y la Silver Bullet Band, aunque en 1980 unificaría la banda hasta hoy que siguen dando giras y conciertos.
De su excelente legado rescataremos las mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: Mean Mistreater, Footstompin’ Music, Rock & Roll Soul, The Loco- Motion (famosísima versión de Little Eva ), la obra maestra funk rock Shinin’ On, el blues rock de la mano de Time Machine, la balada inconmensurable Heartbreaker, otra balada en clave de pop como Bad Time, la increíble versión de The Animals : Inside Looking Out, la elegía anti Vietnam I’m Your Captain / Closer To Home, la desgarrada Walk Like a Man, la conocidísima Some Kind of Wonderful y la excelsa obra maestra del rock yanqui We’re an American Band ( que nació como una reafirmación ante otra superbanda con la que salieron de gira, los británicos Humble Pie).
Grand Funk Railroad entraron tarde en mi vida, demasiado tarde, exactamente hace tres años cuando decidí indagar tirando del hilo de sus canciones más conocidas y encontrándome con un pedazo de grupo de lo mejor que he oído nunca pero casi desconocido en Europa y defenestrado por las emisoras, convirtiéndose injustamente en una pieza de culto que desmerece mucho a quienes mandan en la industria musical, pues estos tres genios de Flint hicieron más por la música que infinidad de bandas que campan hoy a sus anchas. 25 millones de discos así lo atestiguan.
We’re an american band…!

El Rock Retro de Mamá Loba


Wolfmother. Power Trío australiano formado en Sydney en 2000 por el letrista, guitarrista y cantante Andrew Stockdale, el batería Myles Heskett y el fantástico teclista y bajista Chris Ross, caracterizados por practicar un rock muy anclado en raíces setenteras, con transiciones psicodélicas, ritmos frenéticos, voces chillonas y agudas Made in Stockdale, unidos a sonidos de órgano Korg CX-3, clara herencia de clásicos como Deep Purple o The Doors; aunque también podemos hallar posos de bandas como AC/DC, Led Zeppelin, The Who e inspiraciones más modernas como The Strokes o Kyuss, considerándoles en varios círculos como pertenecientes al estilo Stoner.
Habiéndose hecho dueños y señores del circuito de salas y garitos de Sydney con su atractivo estilo, Wolfmother publican en 2004 un EP con tres canciones que sería la antesala (puesto que las tres aparecen en el álbum) de su aclamadísima ópera prima y homónima Wolfmother (2005), producida por el reputado Dave Sardy -RHCP, U2-, convirtiéndose en una de las piezas angulares de la música actual y en uno de los mejores discos de debut de lo que va de siglo.
No sobra ninguna canción, es más, no me canso nunca de oírlo ( lo habré escuchado como cincuenta veces), las canciones se suceden sin tener nada que ver una con la otra, pero todas con un sello inconfundible y genial, a nivel vocal insuperable Stockdale (quizás excesivamente chillón a ratos), y una base rítmica excepcional con Ross haciendo diabluras a los teclados. La mayor parte de los temas son increíbles: Dimension con su ritmo entrecortado, White Unicorn como revival woodstockiano y psicodélico, Woman como cañonazo de single con un puente brutalmente ejecutado por Ross, Colossal como ejemplo de cambios de ritmo sublimes, My Mind’s Eye o un viaje de peyote en pleno sigo XXI, Love Train o la personificación del mejor funk rock, Vagabond como la furia contenida y finalmente mi favorita, Joker & The Thief, como el perfecto resumen de todo lo anterior concentrado en cuatro minutos. Intensísimo, vital, sublime, pocos debuts he oído tan redondos como este.
Claro, el problema fue después, difícil de superar, listón alto, comienzan los problemas, a Andy se le sube el pavo y en un ataque de ira del que aún se arrepiente echa a Ross y Heskett quedándose sólo ( los cuales aunarán fuerzas en su proyecto común, The Slew).
Para su segundo álbum, Cosmic Egg (2009), Stockdale contará con nueva formación, pero el nivel se resentirá notablemente: aún siendo un álbum correcto, no le llega al anterior ni a la suela del zapato. Destacar New Moon Rising o el cover de Hendrix If 6 Was 9.
Otro ataque de ira deja a Stockdale sin banda y experimenta lanzando un álbum en solitario, aunque se echa atrás y vuelve a llamar a Ian Peres y Vin Steele para grabar su tercer disco, New Crown (2014), sin publicidad ni vídeos, colgado directamente en Bandcamp. Lo he escuchado pero no me dice nada, si acaso Heavy Weight, aunque está claro que Stockdale ha perdido el rumbo y sin Ross ni Heskett el nivel baja muchísimo. Siempre nos quedará esa maravilla que les dio la gloria.
So I’ll Tell You All the Story About The Joker and The Thief in The Night…!

El Estado de las Cosas


Status Quo. Banda británica formada en el ya lejanísimo 1962 por sus twin guitars y voces peincipales Francis Rossi (el coletas) y Rick Parfitt (el rubio) junto a Alan Lancaster, John Coghlan y Andy Bown. Tomaron el nombre de un expresión latina, Statu Quo (sin s final), relativa al estado de las cosas en el momento actual, al equilibrio de una situación o “estatus”.
En cuanto a lo estrictamente musical, Status Quo pasaron por varios nombres antes de quedarse con este (The Scorpions, The Spectres, Traffic Jam) hasta que en 1968 lanzaron su primer álbum, Picturesque Matchstickable Messages from The Status Quo, de corte y temática marcadamente psicodélicos, con coros, guitarras acústicas y ritmos suaves, yendo paulatinamente variando su estilo hacia una especie de Heavy metal light, refrendado en 1971 por el álbum Dog Of Two Head, pero posteriormente evolucionado hacia un estilo más festivo, machacón y pegadizo, que ellos mismos denominaron Boogie Rock, siendo estos sus años y sus temas más conocidos, que desembocarían en el uso de sintetizadores a finales de los años ochenta. Es curioso que un grupo tan encasillado como Status Quo en un estilo muy definido y facilón haya tenido tantos matices a lo largo de su carrera. La verdad es que 46 años de carrera dan para mucho, y por ello rescataremos sus diez mejores canciones en nuestra opinión de peor a mejor y en orden descendente: In The Army Now, Pictures of Matchstick Men, Caroline, Gerdundula, What You’re Proposing, Paper Plane, Down Down, Mystery Song, Rockin’ All Over The World y Whatever You Want, su hit más conocido.
Con este grupo me queda la sensación de que han sido vilipendiados e infravalorados mucho tiempo como banda facilona y resultona, pero el trasfondo, el proceso que han experimentado para llegar hasta ahí con temas realmente barrocos, orquestados, genialmente compuestos, es muy a tener en cuenta. Por último decir que estamos ante uno de los mejores (y mejor avenidos) tandems que ha dado la música. Y es que para Rossi y Parfitt, por mucho que cambiara o evolucionara su música, nunca alteraría el correcto estado de las cosas.
Whatever You Want…!

Los Cuatro Fantásticos de Liverpool


The Beatles. Sé que hablar del grupo más grande de todos los tiempos, de los pioneros y precursores de la música, las corrientes , los estilos, la duración de las canciones, las tendencias, la estética, la experimentación, el histerismo fan, el éxito del LP sobre los 45rpm, el show business puro y duro; en definitiva, de los cuatro músicos más famosos de la historia del rock, es meterse en un berenjenal. Sé que algún beatlemaniaco ortodoxo y acérrimo intentará lincharme o quemarme vivo, pero también sé que aunque lo que sé de los Beatles igual no es suficiente porque nunca los he seguido muy de cerca, es imposible obviarlos por todo lo que representan y todo lo que han influido ( no creo que haya existido ni exista un sólo grupo que no haya sido mínimamente influido por ellos), y yo mismo a mi manera soy Beatlemaniaco.
Pero si me alejé de ellos en mis inicios melómanos, si tomé distancia, fue porque me abrumaron. No pueden ser tan buenos, me dije. cuatro tíos de Liverpool, todos ellos medio irlandeses, de clase trabajadora, no pueden ser los putos Mesías del rock. Pues sí, eso ,-me dije-, los hace mucho más grandes aún ( y engrandece a su vez a Brian Epstein, George Martin y Stu Sutcliffe), pero la barrera mental continuaba: escuchaba el Sgt. Peppers y me decía “pero si no hay ninguna mala, todas me gustan…”, escuchaba sus clásicos como Love Me Do, She Loves You o cualquier otra y me estremecía, no sólo por lo que conectan contigo con esa sencillez, naturalidad y desparpajo, sino también porque miraba a mi alrededor y veía a mi abuela, andaluza de Ceuta, meneando la cabeza de rizos dorados , tocando unas palmas más acostumbradas a la copla y tarareando Baby You Can Drive My Car con acento caballa.
Ese, descubrí, fue su secreto. Estos cuatro genios (bueno…tres, lo siento, Ringo) debieron hacer algún pacto sobrenatural con algo o alguien para tener la extraña habilidad de conectar con la gente, de hacer, escribir, tocar, componer temas, riffs, giros, arreglos, versos, frases, títulos, canciones que se clavaban con flechas directas al corazón.
Quizás porque como precursores tenían la ventaja del primero que golpea. Quizás porque John Lennon y Paul McCartney eran el Xavi y el Iniesta del Barça multilaureado de Guardiola y de la Selección Española Campeona del Mundo, y que de su sinergia pseudobélica nacían composiciones sublimes fruto de la fricción de dos genios, el arisco líder pacifista de la clase trabajadora y el sencillo y simpático bajista zurdo que caía bien a todos. Quizás porque Harrison fue un guitarrista sobrenatural que sacrificó su carrera (y a la postre su salud) por el bien del equipo, sin hacer uso de una notoriedad que al final acabaría malgastando en solitario.
Quizás porque supieron ir en el tren de la historia y de los acontecimientos de una época culturalmente convulsa y agitada, siendo uno de los catalizadores de la cultura pop(ular), amoldándose al principio a su cruda realidad cozy y emigrando a Hamburgo para regresar hechos a todo y dispuestos a morir en el intento.
Quizás porque se reinventaban con cada disco, sobre todo a partir del 64, porque White Album, Sgt. Peppers , Abbey Road o Revolver, a pesar de parecerse entre sí como un huevo a una castaña, son en sí mismos parte de algo mucho más grande, capítulos independientes de un todo con un nexo común, una grandeza, una mística jamás vivida, mostrada ni experimentada por ninguna otra banda.
Y todo ello, insisto, a sabiendas de que nunca han sido mis favoritos. Volviendo a lo de antes, de mi distanciamiento con la música Beatle, he llegado a la conclusión de que aparte de abrumarme tuve miedo de anclarme en su música, en su magia envolvente. Fue una de las razones por las que me refugié en el rock más contundente, aunque he vuelto a ellos en viajes cortos pero intensos por razones como Helter Skelter, While My Guitar Gently Weeps, Twist and Shout o Back in the USSR, a pesar de que a veces mi lado suave me hiciera juntarme con Norwegian Wood (una de mis favoritas), Something o Yesterday.
Me es imposible no volver a ellos, como me es imposible vivir sin la música, y a pesar de que no los visito muy a menudo, hay ocasiones en que todo es Beatles, todo me recuerda a ellos.
Un momento muy curioso fue cuando preparé un Post con Covers de The Beatles. Fue extraño como las canciones eran capaces de interpretarse a sí mismas: por muy mal que las ejecutaran, son tan buenas que salen por sí mismas adelante (hasta un Obladi Oblada cantado por borrachos holandeses en Salou a las ocho de la mañana tiene su encanto).
Por todo ello, este Post no es como los demás. No hay discos favoritos ni canciones favoritas, no he elegido una sola canción, sino 50 extraídas de un video en la red.
Con permiso de mis totems, The Who, The Ramones, The Clash, Iggy Pop, Queen, Pearl Jam, Nirvana, Neil Young, ellos serán siempre los primeros en mi corazón musical, pero nunca estarán ni habrán estado (ni siquiera lo habrán osado nunca) a un nivel tan estratosférico, tan rozando lo divino como estos cuatro chavales que dieron ocho años de su vida para crear auténticas joyas que les honrarán con la inmortalidad. Es como no ser de un equipo pero reconocer que, por mucho que haga el tuyo, ellos son mejores.
No me malinterpretéis, quizás es que no soy capaz de ser más beatlemaniaco en lo musical, aunque sí en lo icónico, sí en cada ex miembro en solitario (vuelvo a excluir a Starkey), sí en el 70% de sus canciones, sí en su pléyade de fans (sobre todo en un par de amigos incurables e irredentos…)
Y definitivamente sí en el hecho en el que nada hubiera sido lo mismo sin ellos, nada sin esas influencias que han forjado nuevos mitos, nada sin ese talento que supieron compartir con el mundo.
Nada sin John, Paul, George, y por qué no, sin Ringo.
Nada sin The Beatles.