Dead Boys : Sonic Reducer

Hubo una época en mi vida en la que me sentí verdaderamente Punk. En primer lugar, tenía 16-17 años, estaba interno ( voluntariamente) y no veía mucho a mis padres por lo que no me costaba tener que rebelarme y la consiguiente bronca. Con los amigos empezábamos a salir por ahí, beber cerveza, fumar ( mayoritariamente ) cigarros de un paquete comunitario y escuchar música. Un día un tío muy grande ( literalmente, pesaba 100 kilos y media 1,85 con 16 años) llamado Raúl Navarro trajo una cinta a una fiesta en mi casa ( pues mis padres estaban en Francia) de los Ramones, concretamente el fabuloso doble directo It’s Alive, del cual ya hablé en su día, y surgió el flechazo con el punk norteamericano

Poco después sucumbí en las redes de los Sex Pistols y su Never Mind The Bollocks, luego vino la llamada londinense de The Clash, las marranadas de The Cramps, las irreverencias de Dead Kennedys o las pintacas de New York Dolls y el gran Johnny Thunders. Pero hubo un grupo que con un par de canciones ( Sonic Reducer y Ain’t It Fun) me engancharon hasta la médula.

Dead Boys, grupo de la primera hornada de punk rock formado en Cleveland, Ohio en 1976, por su inclasificable frontman Stiv Bators (quien más adelante formaría The Lords Of The New Church), el guitarrista Cheetah Chrome ( quien procedía de la banda Proto- punk Rocket From The Tombs), el guitarrista rítmico Johnny Zero, el bajista Jeff Magnum y el batería Johnny Blitz, suponen uno de los más pendencieros y violentos grupos de la época, con un escándalo detrás de otro pero con una corta vida, ya que se disolvieron en 1979, con un breve retorno en 1986 y posteriormente en una gira Revival en 2004 y 2005 ya sin el fallecido Stiv Bators.

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Tras su traslado a Nueva York en 1976, justo después de formarse como grupo, Dead Boys comenzaron a actuar en la mítica sala CBGB -donde comenzaron también The Ramones o The Cramps– grabando varios directos Bootleg para regocijo de sus fans, aunque el único disco en estudio que nos dejaron fue Young, Loud and Snotty (1977), producido por Genya Ravan a través de Sire Records y grabado en los Electric Lady Studios de Nueva York.

Su primer single, Sonic Reducer, probablemente junto a Ain’t It Fun su tema más popular, nos habla de la filosofía punk de los setenta en su estado más puro, el nihilismo llevado a su máxima expresión. Sonic Reducer, término para definir a alguien que no tocapara  los demás, solo para sí mismo, ya que le importa un pimiento lo que las radio fórmulas digan o hagan acerca de su música, significó una evolución hacia la provocación del rechazo y de la irritación al espectador, su leitmotif era crear  una reacción adversa a través de agresividad y distorsión; la calidad musical quedaba en un segundo plano en pro de la estética y el mensaje de anarquía y rebelión que impregnaba todos los actos de la banda.

Sobre estas líneas os dejamos un vídeo con su actuación en el CBGB neoyorquino y otro en el que interpretan en la misma actuación Sonic Reducer, la cual ha sido versioneada multitud de veces por artistas posteriores. Bajo estas líneas os dejamos con los covers de mis queridos Pearl Jam; la banda metalera Overkill; los alemanes Die Toten Hosen; la grandísima Patti Smith en directo; los enormes Dictators en su estilo más genuino; y por último, Guns N’ Roses (que ya en su día incluirían Ain’t It Fun en su disco de versiones The Spaghetti Incident) en una versión en directo cantada por Tommy Stinson, ex bajista de The Replacements.

Dead Boys pueden no haber sido la formación punk más exitosa de cuantas haya habido pero su legado es innegable; basta escuchar grupos nacionales como La Polla Records, sin dejarnos atrás a los Guns N’Roses (Duff McKagan era su fan número 1), incluso todas las bandas Grunge de principios de los noventa están profundamente incluidas por el sonido de esta loca banda de Cleveland adoptada por Nueva York que reflejó fielmente en su actitud, su sonido y sus letras el más genuino espíritu punk.

I don’t need anyone
Don’t need no mom and dad
Don’t need no pretty face
Don’t need no human race
I got some news for you
Don’t even need you too

I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain’t no loser
I’m a sonic reducer
Ain’t no loser

People out on the streets
They don’t know who I am
I watch them from my room
They all just pass me by
But I’m not just anyone
Said I’m not just anyone

I got my devil machine
Got my electronic dream
Sonic reducer
Ain’t no loser
I’m a sonic reducer
Ain’t no loser

I’ll be a pharaoh soon
Rule from some golden tomb
Things will be different then
The sun will rise from here
Then I’ll be ten feet tall
And you’ll be nothing at all

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Beatsteaks: Summer

En ocasiones me sucede que encuentro joyas musicales que no busco conscientemente de la manera más fortuita y casual, divagando entre recopilatorios y grandes éxitos, y la verdad es que me resulta realmente gratificante toparme de cuando en cuando con temas como el que nos ocupa.
Y muchas veces, la culpa de que te llegues a encontrar con un sonido la tiene una imagen, una visión agradable o impactante, un gancho en forma de tarjeta de presentación. Me explicaré mejor…
Hace unos tres o cuatro años, navegando por Spotify, tropecé con un recopilatorio de un grupo alemán llamado Beatsteaks del que nunca había oido hablar titulado 23 Singles. La portada presentaba a un chaval de unos diez años con camiseta interior y ademanes de boxeador incipiente en actitud de combate, mordiéndose el labio inferior y con ganas de querer partir la cara a alguien.

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Fue esa imagen la que me hizo sumergirme en el contenido de ese grandes éxitos.
Y zas. Como si hubiese salido el niño del disco y me hubiese conectado un gancho de izquierda a la mandíbula, me encontré con este pedazo de canción, la primera de la lista: Summer. Tema que precisamente fue el primer single oficial de esta banda berlinesa formada en 1997 pero que en 2002, para promocionar su LP Living Targets, editó este arrollador y contundente sencillo, -grabado en unos estudios de Colonia con el sello Epitaph– que evoca en mí tiempos pretéritos de desfase grunge y guitarrero.

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Los culpables: Arnim Teutoburg-Weiss a la voz, Bernd Kurtzke y Peter Baumann a las guitarras,  Torsten Scholz al bajo y Thomas Götz a la batería, Beatsteaks, formación que se fundó con pretensiones punk-hardcore pero que fue paulatinamente introduciendo sonidos más alternativos, herederos del grunge y cercanos en otros casos al ska, muy conectados ideológicamente con sus paisanos Die Toten Hosen o Die Ärzte pero más cercanos en estilo a los americanos Bad Religion, NOFX o Pennywise, uno de los motivos por los cuales (excepto en sus inicios), cantan en inglés.
La fama de Beatsteaks en Alemania es brutal, no así en el resto del mundo, aunque sí que han funcionado bien en circuitos indies, radios alternativas y festivales y conciertos de rock.
En cuanto a su gran canción, pues la verdad es que no contiene unos versos realmente relevantes cualitativamente, aunque sí que refleja- tal y como muestra el videoclip promocional-  el espíritu del grupo a la perfección : Quemar el verano de concierto en concierto, sin mirar atrás, viviendo el presente, disfrutando y haciendo disfrutar con lo que más nos gusta. Esencia puramente grunge, vitalista por antonomasia, noventera por definición. De hecho, puestos a suponer, parece como si  el grupo la hubiera compuesto en 1997 y la hubiera rescatado cinco años después, ya que no solo encaja perfectamente dentro de la filosofía del Memento Mori, (se repite hasta la saciedad el mantra I´m Alive, como ya lo hiciera en su día Pearl Jam) sino también posee un estilo visceral de guitarras sincopadas y estridentes que engancha desde el inicio en un soberbio in crescendo, dejando el protagonismo a líneas de riffs poderosos en altibajos continuos pero siempre con un mismo hilo conductor. Intensidad sonora y vocal (aunque Arnim me parece un pelín justito como vocalista).
Os dejo un par de actuaciones, una del Rock am Ring de 2007 y otra del Live Wuhlheide de Berlín de 2009 , en las que se observa esta energía eléctrica, estas ganas de transmitir, típicas de grupo joven y con miras altas, aunque no sé si por temas de manager o puramente de merchandising, Beatsteaks no han sabido traspasar del todo la frontera mediática y sonora del país teutón.

Queda comentar que he elegido esta canción por pura nostalgia; sé que si Summer hubiera sonado en 1992 este tema sería uno de mis favoritos, y la verdad es que mucho de himno tiene. Cierto que llegó tarde, como en una especie de anacronismo, y además gracias a una poderosa portada de su disco recopilatorio. Pero Summer ha llegado para quedarse entre mis melomanías recurrentes.

We burned the summer down
There’s dust when we’re around
It’s done this afternoon
We came right back from moon
We paint the town red
To see what we will get
Don’t care about the past
Today we’ll make it last
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive
There ain’t no place to stay
So watch our tailights fade
The way it’s said and done
It leads to where I’m bound
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive
We burned the summer down
There’s dust when we’re around
It’s done this afternoon
We came right back from moon
We came around
Breaking up the silence that we’ve found
And I’m alive I’m alive…

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Estranguladores Vanguardistas


The Stranglers. Banda formada en Guildford, Surrey, UK (en un inicio como Guildford Strangers) en 1974 por el batería Jet Black, el bajista Jean-Jacques Burnel, el guitarra rítmico y vocalista Hugh Cornwell , que abandonaría la banda en 1990, y el tecladista Dave Greenfield, caracterizada por pasar por muchas fases creativas y estilísticas que le confieren una aureola de grupo precursor y transgresor a partes iguales: precursor por ir paulatinamente probando estilos como el punk, el ska, el post punk, el new wave con el uso de teclados y sintetizadores ya desde su primer álbum, el maravilloso Rattus Norvegicus (1977) con el single que llegó al número 4 en listas británicas, (Get A) Grip (On Yourself), de corte más clásico y otro tema más rompedor y de aires más reggae como Peaches, el cual fue aclamadísimo y resulta ser uno de los éxitos más reconocibles de la banda aún hoy día, sin olvidarnos del enorme No More Heroes, mi tema favorito de los de Guildford, o el cadencioso Golden Brown, que aparece en la banda sonora del film de Guy Ritchie Snatch (Cerdos y Diamantes)
De peor a mejor en orden descendente estos son nuestras canciones favoritas de The Stranglers: Who Wants The World?, Norfolk Coast, Something Better Change, Walk On By (cover de Dionne Warwick), Strange Little Girl, Always The Sun, (Get A) Grip (On Yourself), Golden Brown, Peaches y No More Heroes.
Un repertorio ecléctico, pasando de temas ska y reggae, a otros rozando el punk, muy en la línea Talking Heads ( aunque Stranglers quizás no llegarán ni al carisma ni a la calidad de los de Byrne), decantando se progresivamente por un sonido más electrónico, con más presencia de sintetizadores y coros más edulcorados, señal inequívoca de un cambio de estilo global que afectó a casi todos los grupos que entraron en los ochenta desde los setenta.
The Stranglers, que publicaron joyas como No More Heroes (1977), La Folie (1981), Feline (1983), Aural Sculpture (1984), Dreamtime (1986), o Stranglers in The Night (1992)- ya sin Cornwell-, y que hace poco en 2012 publicaron su último álbum, se encuentran sin lugar a dudas entre el selecto grupo de bandas que sobrevivieron al paso del tiempo no tanto por su repertorio como por su personalidad y estilo innovador que sirvieron de ejemplo a bandas posteriores, sin ir más lejos, The Clash, que bebieron de sus fuentes sonoras y que predicaron su ejemplo en vivo como pocos lo han hecho.
Whatever Happened To The Heroes…?

Ciudades del Rock # 21: México D.F.


México D.F. La Ciudad de los Palacios. Tenochtitlán. La ciudad del águila y el Nopal. La capital del floreciente imperio azteca o méxica, la capital de Nueva España, la urbe más poblada de Hispanoamérica con una conturbación de 25 millones de habitantes y una de las más populosas y amplias del mundo, también muy insegura y crisol de etnias mexicanas y del mestizaje hispanoamericano, ha forjado su historia a sangre y fuego, siendo un centro de conexión cultural entre dos mundos, con rebeliones, revoluciones, repúblicas, panchos Villas, Zapatas, narcos, todo lo que se pueda imaginar.
Por todo ello podemos imaginar que su rica cultura haya dado como resultado u panorama, musical de estilos variopintos y riquísimos en matices, con un estilo diferencial que les identifica del resto: estamos hablando de las rancheras y los corridos, mezcla de lo indígena y del folclore del colonizador español, con sus particularidades dependiendo luego de cada estado ( desde el tex mex del norte hasta los corridos y rancheras de Guerrero, Jalisco y Oaxaca o los más populares mariachis.
Ahora pasaremos a repasar las voces y grupos más relevantes del panorama mexicano de ayer y hoy.
En cuanto a históricos de la canción mexicana tenemos a Jorge Negrete, Pedro Infante, Javier Solís y Vicente Fernández, junto a Los Panchos o una voz femenina tan rompedora como Chavela Vargas. El fenómeno de los narco corridos con Los Tigres del Norte también es digno de mención.
En el ámbito romántico tenemos a Luis Miguel, Alejandro Fernández, Juan Gabriel, Cristian Castro o las divas Thalía y Paulina Rubio. Interesantes apuestas son las de la cantante Yuri, el solista Alex Syntek, la acordeonista Julieta Venegas y el grupo poprockero Maná. Mencion aparte para la inefable Paquita la del Barrio.
En el ámbito del Rock tenemos al máximo exponente mexicano en Carlos Santana, quien hizo escuela en los setenta junto al gran Fito de la Parra,( bateria de Canned Heat ) y otras bandas como Decibel o los punk Ritmo Peligroso y Masacre 68, los progresivos Chac Mool, Delirium o La Castañeda; bandas en los ochenta pertenecientes al sello Comrock como Kenny y Los Eléctricos, Punto y Aparte o El Tri; los metaleros Luzbel y Casino Shangai; en la escena pop hablaremos de los tijuaneros Artefacto y Alquimia.
En los noventa destacan Kerigma, Taxi y sobre todo Caifanes, uno de los mejores grupos hispanoamericanos.
Neón, Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, Molotov , Botellita de Jerez, Rostros Ocultos y sobre todo Café Tacvba, representan la vanguardia del rock mexicano de los últimos años, con bandas también interesantes como Manchuria.
En definitiva, una escena musical rica, ecléctica, imponente y con mucho que ofrecer, que bebe de lo antiguo y de lo nuevo, de lo tradicional y lo moderno, igual que el tequila con limón y sal.
Viva México, Cabrones!

Los Abanderados del Punk Canadiense


Billy Talent. Banda canadiense formada en Toronto en 1993 por el vocalista Benjamin Kowalewicz, el guitarrista y voz de acompañamiento Ian D’Sa, el bajista y tercera voz Jonathan Gallant y el batería Aaron Solowoniuk, en un principio denominados Pezz ( bajo cuyo nombre grabaron dos EPs y un LP entre 1993 y 1998 con un estilo mezcla de ska y punk, pero que acabaron cambiando por temas legales de coincidencia con otra banda), y que, a partir de 2002 pasarían a su denominación actual, extraído de un personaje de la novela Hard Core Logo de Michael Turner, practicando un punk rock muy atractivo, bebiendo de fuentes de influencia como Fugazi, Jane’s Addiction o Refused, con detalles de Ska, lo que le valió engrosar con su álbum homónimo de debut la lista de los 500 mejores álbumes de punk rock y metal segun la revista Rock Hard– concretamente en el puesto 453-. De este trabajo saldrían temazos como Nothing To Lose, This Is How It Goes, Line & Sinker o River Below. Contundentes y resultonas todas ellas.
Su segundo disco, Billy Talent II (2006), supone una continuidad estilística con respecto al anterior aunque las letras son más agresivas y emotivas y las líneas de guitarras más duras y contundentes. Este segundo trabajo nos dejó su himno y canción más famosa, Red Flag, juntó a otras como la excelente Fallen Leaves, Devil In A Midnight Mass, Surrender o This Suffering. Todo ello le ayudó a alcanzar el número 1 en listas canadienses y alemanas.
Con su tercer disco, Billy Talent III (2009), sigue en la línea ascendente y es un muy buen álbum en su conjunto, aunque quizás sus canciones carezcan de la pegada del anterior. Ejemplos como Turn Your Back, Rusted From The Rain, Devil On My Shoulder, Saint Veronika o Diamond on a Landmine ilustran lo dicho.
Su último álbum hasta la fecha, Dead Silence (2012), supone un cambio de estilo respecto al anterior y un paso más en su exitosa carrera, con cortes tan interesantes como Viking Dead March, Surprise Surprise, Stand Up And Run, Show Me The Way y Runnin’ Across The Tracks.
En definitiva, grupo muy atractivo, con un punk coral de ayudas vocales, con cambios de ritmo de tranquilo a ruidoso y potentes in crescendos muy en la línea Green Day, todo ello soportado por la inconfundible voz de Kowalewicz y los riffs salvajes de D’Sa. Billy Talent, el talento de los abanderados del punk canadiense.
Cast Off The Crutch That Kills The Pain…The Red Flag Waving Never Meant The Same…!

La Religión del Punk Hardcore


Bad Religion. Banda americana formada en 1979 en el Sur de Los Ángeles por Greg Graffin ( voz), Jay Bentley (Bajo), Jay Ziskrout (batería) y Brett Gurewitz aka Mr. Brett (Guitarra), caracterizada por liderar la propagación del punk en Estados Unidos a partir de bandas ya consolidadas en USA como The Ramones, The Germs o Black Flag y por popularizar el estilo Hardcore melódico hasta llevarlo a la esfera Mainstream, siendo una poderosísima influencia para los grupos de pop punk americano como Green Day, NOFX, Rancid o Sum 41, con su vocabulario, iconografía ( su símbolo siempre ha creado polémica) y sus armonías vocales en los coros ( llamados Oozin’ aahs).
En sus comienzos, Bad Religion practicaban un rock muy acorde a los ambientes de instituto que tan bien reflejados se aprecian en las películas y que tomaron prestados del Rock and Roll High School de The Ramones, pero con su estilo y su imagen no era difícil conseguir un contrato discográfico, así que Gurewitz consiguió crear Epitaph, a partir de entonces un referente para este género. De este modo y a través de este sello (toda una eminencia a posteriori del género punk) consiguen editar su primer EP en 1981, el homónimo Bad Religion que contenía seis canciones, precedente de su primer LP, How Could Hell Be Any Worse? (1982), un soplo de aire fresco del género que ayudaron a construir el entonces componente de Circle Jerks, Greg Hetson y tras la marcha de Ziskrout se incorporaría Pete Finestone, quien permanecerá los seis restantes álbumes en la formación, bastante inestable de no ser por Graffin quien es el único hasta hoy que no se ha movido.
En cuanto a discos destacar No Control (1989) o su enorme Recipe For Hate (1993) entre los dieciséis que atesoran, el último de 2013.
Ahora repasaremos sus mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Struck a Nerve, Shades of Truth, Faith Alone, Strange Denial, Fuck You, I Want to Conquer The World, Sorrow, Incomplete, 21st Century (Digital Boy) y su himno American Jesus.
Una banda que marcó estilo, ( que se lo digan a Offspring, sus mayores fans) quizás un tanto repetitiva y con dificultades para evolucionar correctamente debido a los constantes cambios que se produjeron en su formación, pero qué duda cabe que han escrito una importante página en la música de los ochenta y noventa y representan una de las mayores influencias para las bandas americanas que empiezan por su estilo directo y coral pero a la vez crítico en sus letras y mordaz en sus afirmaciones contra las instituciones estatales.
Bad Religion, el hardcore melódico elevado a su máxima expresión.
We’ve Got The American Jesus…See Him On The Interstate…!

En El Garaje de BRMC


Black Rebel Motorcycle Club. Banda norteamericana afincada en Los Ángeles pero oriunda de San Francisco formada en 1998 por Peter Hayes y Robert Been ( que comenzó su carrera con el pseudónimo Robert Turner para evitar ser asociado con su padre Michael Been, líder de The Call), turnándose ambos a la guitarra, bajo y voz, acompañados de la batería Leah Shapiro ( quien a partir de 2008 sustituyó a Nick Jago), caracterizados por desplegar, sobre todo en sus dos primeros discos, B.R.M.C. (2001) y Take Them On, On Your Own (2003), un fantástico estilo punk rock salpicado de garaje con similitudes con The Stooges, The Ramones, The Doors o bandas ochenteras como Spacemen 3, aunque también desarrollan ritmos más pausados y densos que se presentan como herederos directos del shoegazing y la neopsicodelia británica como My Bloody Valentine, Ride o muy en particular The Jesus and Mary Chain.
A partir de su tercer álbum, Howl (2005),  su estilo da un giro ligeramente retro hacia atmósferas más folk, rock, blues, incluso gospel, sin perder en absoluto su esencia garajero y su look de macarras cincuenteros, no en vano su nombre está tomado de la banda de moteros que acompañaban a Marlon Brando en el film Salvaje ( The Wild One, 1953), sustituyendo a su primigenio nombre, The Elements- el cual se cambiaron por haber otra banda ya registrada con el mismo-. En cuanto a inspiración seco positivas, BRMC beben de la generación Beat de la mano de autores como Allen Ginsberg ( a quien deben el título Howl de su álbum homónimo). Aunque sobre todo Black Rebel Motorcycle Club han adquirido sin duda notoriedad por abanderar la llamada New Rock Revolution de principios de siglo junto a otros ilustres grupos coetáneos como Kings of Leon, The White Stripes o The Strokes, aunque últimamente se han ido desmarcando de dicho movimiento para enarbolar la bandera de la protesta social en canciones de rebeldía y oposición a la administración Bush. Ahora pasaremos a mencionar sus mejores canciones en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Ain’t No Easy Way, We’re All in Love, Let The Day Begin, Love Burns, Beat The Devil’s Tattoo, Red Eyes and Tears, Weight Of The World, As Sure As The Sun, la maravillosamente trepidante Whatever Happened To My Rock And Roll y la cadenciosa y envolventemente garajera Spread Your Love, símbolo de la elegancia rebelde de unos modernos que han hecho del garaje su hábitat natural, envolviéndose de una aureola de culto pero a su vez funcionando bastante bien en ventas, con ganas de hacer historia pero sin ganas de venderse bajo ningún concepto.
Spread Your Love Like A Fever…And Don’t You Ever Come Down…!

Vacuna Alternativa


The Vaccines. Banda británica formada en Londres en 2010 por Justin Hayward-Young ( alias Jay Jay Pistolet) a la voz y guitarra; Freddie Cowan ( hermano de Tom Cowan de The Horrors) a la guitarra principal, Árni Hjörvar Árnasson ( islandés), al bajo y Pete Robertson a la batería, llamados a marcar época con su estilo directo, contundente y trepidante, muy al estilo de The Ramones o The Jesus and Mary Chain, a medio camino entre el punk rock americano de los setenta, el shoegazing británico de los ochenta, los grupos de britpop de los noventa y las bandas de power pop de la pasada década. Con tan sólo dos álbumes en el mercado y camino de un tercero que sale en mayo ( y que llevará por título English Graffiti), llevan una carrera meteórica, tanto en repercusión, como en ventas y además están en la senda de batir récords respecto a telonear a gente famosa como The Rolling Stones, Arcade Fire, The Arctic Monkeys, Red Hot Chili Peppers o Muse entre otros.
Antes de publicar su primer álbum, en 2010 sacan dos singles que irán incluidos en su debut What Did You Expect From The Vaccines? (2011), sus mayores éxitos hasta la fecha: If You Wanna, su canción más conocida ( banda sonora de una campaña publicitaria de una famosa marca de cerveza) y Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra), que aparece en varias series y videojuegos. Otras perlas de este gigantesco bautizo serían Post Break-Up Sex, Blow It Up, Wetsuit, Nørgaard o All In White, siete singles de 11 temas no está nada mal para un debut rabioso, original y visceral. Su segundo disco, Come of Age ( 2012), impacta por su portada con chicas adolescentes vestidas como los miembros de la banda. Musicalmente mantienen el nivel de su primer trabajo, sin tanta brillantez pero con la misma solvencia, con temazos como Teenage Icon, No Hope, I Always Knew o Bad Mood.
En 2013 sorprenden con el Ep Melody Calling, que contiene 4 temas, antesala para el nuevo disco que está a punto de publicarse en mayo de 2015, que llevará por título English Graffiti y del cual ya se ha publicado el primer single, Handsome. Promete de verdad.
Y es que The Vaccines suponen un soplo de aire fresco en el panorama musical actual, con ritmos frenéticos, viscerales y vibrantes que evocan tiempos añejos donde reinaba el punk rock, pero a sube sueñan terriblemente actuales. Buenísima banda altamente recomendable. Vienen a España este verano. Estad atentos.
Do You Wanna Come Back, It’s Alright, It’s Alright, It’ s Alright if You Wanna Come Back To Me…!

No Me Gustan Los Lunes


The Boomtown Rats. Banda irlandesa creada en Dún Laoghaire, a las afueras de Dublín, en 1976, por su líder y cantante Bob Geldof, el guitarrista principal Garry Roberts, Johnny Fingers a los teclados, Pete Briquette al bajo, Gerry Cott a la guitarra rítmica y Simon Crowe a la batería, famosos más por la labor humanitaria de Geldof con la organización de los conciertos Live Aid por África a partir de su disolución que realmente por su música, aunque sí que aportaron un éxito de enorme repercusión en lo venidero, más que por su calidad musical por lo llamativo y embaucador de su título: I Don’t Like Mondays, No Me Gustan los Lunes. ¿Quién no se ha sentido alguna vez identificado con esa frase?. Realmente Geldof la escribió en respuesta a un tiroteo producido en 1979 por Brenda Ann Spencer en una escuela de California y que produjo varios heridos y dos víctimas mortales, y aunque fue número 1 en listas de casi todo el mundo, fue vetada en Estados Unidos.
The Boomtown Rats, inicialmente llamados The Nightlife Thugs, todos de las afueras de Dublín, se mudaron en 1976 a Londres donde desarrollaron su carrera discográfica con un estilo muy de la época, a caballo entre el New Wave y el punk para más adelante ir desarrollando un estilo más propio e intimista conforme pasaron los años. Sus dos primeros álbumes, The Boomtown Rats (1977) y A Tonic For The Troops (1978), les granjearon varios sencillos de éxito, como Lookin After No.1, Mary Of The 4th Form, Like Clockwork, She’s So Modern y Rat Trap.
Con la edición de I Don’t Like Mondays, se editó en 1979 el disco donde fue incluido, The Fine Art Or Surfacing, que además de la mencionada contenía Diamond Smiles, Someomes’s Looking At You y la crítica a la Irlanda del momento Banana Republic.
Después de la marcha de Cott en 1980 por desavenencias estilísticas ( Geldof se había decantado por un estilo de marcada cadencia reggae), publican Mondo Bongo, V Deep y su último disco In The Long Grass (1985) con algunos singles interesantes como , Alphabet Town y House On Fire.
Hubo una reunión en 2013 con la que Geldof se sintió emocionado, pero aunque seis discos dan para mucho, con lo que realmente pasarán a la posteridad estos irlandeses deslenguados y hedonistas es con ese antihimno que proclamó al mundo su eterno odio hacia el primer día de la semana cuando toca currar.
Tell Me Why…I Don’t Like Mondays…!

No Mires Más al Sol


The Libertines. Banda británica originaria de Londres formada en 1997 por Carl Barât y Pete Doherty (ex novio de Kate Moss), ambos como guitarristas, líderes y frontmen, junto al bajista John Hassall y el batería afroamericano Gary Powell, caracterizados por practicar un género que se podría denominar como post-punk revival, con muchos detalles garaje, un estilo directo, guitarras afiladas, un bloque sonoro pero con sabor añejo a finales de los setenta, con reminiscencias clarísimas de The Jam, The Damned o The Clash y con una latente y continua lucha interna de poder entre las dos cabezas de este dragón del siglo XXI que logró colocar dos singles en el 1 y el 2 de las listas británicas respectivamente.
Ya con su debut, el inconmensurable Up The Bracket ( 2002), The Libertines saborean las mieles del reconocimiento sobre todo en UK, con temas directos pero a su vez ligeros de oír, bailables y muy pegadizos, como Up The Bracket – uno de sus símbolos-, Time For Heroes ( que daría título en 2007 a su recopilatorio), Tell The King o la famosísima I Get Along.
En 2003, y sólo para el mercado japonés, editan un EP de 7 temas titulado Don’t Look Back Into The Sun / Death on The Stairs, y es que sin duda para mí lo mejor de la banda son estas dos canciones.
The Libertines (2004), producido por el gran Mick Jones, es su segundo y último álbum hasta la fecha, ya que un año antes comenzaron los problemas de egos, con Doherty totalmente colapsado y dominado por las drogas y además con proyectos nuevos, como el genial grupo Babyshambles que obstruía las giras y publicaciones de The Libertines, de ahí las continuas trifulcas dentro y fuera del escenario con Barât que lamentablemente han pasado a la posteridad en un documental de 2010, The Libertines: There Are No Innocent Bystanders . En cuanto a las canciones de este segundo LP nos quedamos con la extraordinaria Can’t Stand Me Now, What Became of The Likely Lads o Arbeit Macht Frei.
Ya con todo patas arriba y Doherty ausente, a pesar de las buenas críticas del disco, Barât decide disolver el grupo en 2005, formando Dirty Pretty Things junto a Powell hasta su ruptura en 2008 y su vuelta en 2010 a The Libertines, consiguiendo juntar también a Doherty que había estado de gira por todas las clínicas de rehabilitación y había roto con Babyshambles. No fue hasta 2014 cuando se juntaron en serio, actuando en festivales como Benicassim y programando un nuevo álbum para 2015, que esperamos que entierre de una vez las luchas intestinas de un par de talentos irregulares e irascibles que nos han dado varios momentos memorables y han reavivado la llama del auténtico punk británico en pleno siglo XXI.
Don’t Look Back Into The Sun…!

¿Te acuerdas de Hüsker Dü?


Hüsker Dü. Power Trío de Minneapolis formado en 1979 por Bob Mould (guitarra, voces y letras), Grant Hart (Batería, letras y voz) y Greg Norton (bajo y bigote), célebres por abanderar el rock alternativo de los los ochenta desde su ciudad junto a otros vecinos como los inolvidables The Replacements y por practicar un estilo cercano en ocasiones al punk y el Hardcore (progresión del anterior con ritmos doblemente rápidos), iniciando su andadura con guitarras noise, con un progresivo acercamiento conforme avanzaba su carrera e iban grabando discos al power pop, con estribillos más claros que en sus inicios y melodías menos ásperas, aderezadas a veces con teclados.
A pesar de no ser muy conocidos, Hüsker Dü ( que significa ¿te acuerdas? en noruego) consiguieron formar parte del escaso grupo de bandas de culto en los ochenta, siendo sus seguidores no muy numerosos pero increíblemente fieles, estando fuertemente implicados en la inspiración de toda la Generación X, como Nirvana, Pearl Jam, Green Day (que versionearon este Don’t Want to Know If You are Lonely), Sonic Youth, Dinosaur Jr. o los Foo Fighters de Dave Grohl, quienes los citan entre sus referencias iniciales. En cuanto a sus influencias, podemos reconocer claramente a Sex Pistols, The Clash, Ramones, pero también The Byrds y The Beatles están de alguna manera presentes en su música.
En su discografía encontramos varios LPs que ratifican lo dicho en cuanto a influencias posteriores, como Everything Falls Apart (1983), su debut ; el enorme Zen Arcade (1984), New Day Rising (1985) su mejor álbum en mi opinión, entre los 500 mejores según Rolling Stone o Candy Apple Grey (1986), más edulcorado y con tendencias más pop pero igualmente bueno.
A continuación repasaremos sus mejores canciones en orden descendente de peor a mejor: Pink Turns To Blue, Could You Be The One?, I Apologize, Everything Falls Apart, It’s No Funny Anymore, Makes No Sense At All, Broken Home Broken Heart, Celebrated Summer, New Day Rising y su mejor single y canción más comercial en mi opinión Don’t Want to Know If You Are Lonely.
A partir de los 90, Bob Mould forma el grupo Sugar, mientras Grant Hart lo hace con Nova Mob y colabora con mil y un proyectos. En cuanto a Greg Norton, él y su bigote han estado bastante ociosos desde entonces.
Hüsker Dü, intrépidos pioneros en una época donde primaba el techno, atreviéndose con riffs, reverbs, temas instrumentales muy cercanos a la psicodelia y giros que premonizaron el género noise.
Don’t Want To Know If You Are Lonely…!

Ciudades del Rock #17: Vigo


Vigo. La Ciudad Olívica. La aglomeración más densamente poblada de Galicia, y eso sin ser capital ( lo es Santiago de Compostela) ni siquiera de su provincia, Pontevedra. Rivaliza con A Coruña como la ciudad más pujante del Noroeste español, y aunque culturalmente no es un foco demasiado atractivo, sí que tiene varios atributos que la hacen enormemente interesante. Es una ciudad casi fronteriza, a sus habitantes les llaman portugueses por la cercanía con los lusos, poseen un enclave geográfico envidiable, en las Rías Baixas con las espectaculares Islas Cíes a tiro de piedra, aunque el grueso de sus habitantes se definen como de clase trabajadora, ya que aquí se encontraban los astilleros navales y multitud de industria adyacente a su alrededor, lo que provocó un colapso al cierre de la misma, reflejado en películas como Los Lunes Al Sol, y no sólo eso: se creó una atmósfera portuaria de bares, tascas y pubs que trajo consigo a principios de los ochenta el nacimiento de una riquísima escena musical ( herencia por otra parte de la más arraigada tradición celta ), que le otorgó el título de ciudad musical de Galicia. por ello nuestra entrada de hoy va dedicada a Vigo aunque nos referiremos igualmente a los músicos y bandas del resto de Galicia, como foco disperso del efecto de la Movida de Vigo a principios de los ochenta.
Ya por entonces empezaron a despuntar en la ciudad varios grupos provenientes de la clase trabajadora como los primeros en cantar en gallego, Os Resentidos de Antón Reixa, quien después formaría Heredeiros Da Crus y Nación Reixa; los post modernos y adalid de la movida Golpes Bajos, con sus estrellas Teo Cardalda ( que luego formaría Cómplices juntó a su pareja Maria Monsonís) y el gran Germán Coppini, carismático como pocos y fundador del grandísimo grupo de punk rock satírico irónico Siniestro Total ( unos de mis favoritos) junto a Julián Hernandez y Miguel Costas, el cual paralelamente formaría Aerolíneas Federales, un grupo punk pop integrado por su hermana y por otras futuras estrellas como Silvia Superstar, a la postre cantante de Killer Barbies, en plena explosión índie rock de los noventa. Otro precursor del movimiento pop en la ciudad fue el gran Alberto Comesaña, primero con Semen Up y luego junto a su pareja Cristina Del Valle en Amistades Peligrosas.
Hay dos grupos vigueses que me han enamorado también en estilos distintos, el primero sería los raperos agresivos y subversivos Def Con Dos con su cantante César Strawberry al frente y por otro lado Los Piratas, uno de los mejores grupos de rock en castellano, con el increíble Iván Ferreiro al frente. Otros grupos a reseñar, tanto vigueses como gallegos, sería en cuanto a música tradicional gallega Milladoiro, Luar Na Lubre, A Roda, el gaiteiro mágico Carlos Núñez, la orquesta sinfónica Vertixe Sonora Ensemble, los grupos rockeros Kannon, Keltoi!, Dilaba, CatPeople, los raperos Solemne y Wöyza o los punk Ragdog, Radio Océano y Yellow Pixoliñas. Dentro de la escena índie viguesa tenemos a Niño y Pistola, Triángulo de Amor Bizarro y Os Diplomáticos de Monte Alto; y dentro del rock gallego fuera de Vigo destacaríamos varias bandas míticas como los ferrolanos Los Limones, los orensanos inmortales Los Suaves o los electrónicos compostelanos 6pm.
Vigo como capital musical de Galicia nos ofrece una variedad enorme de contrastes sonoros abarcando todo el abanico estilístico actual y con una arraigada tradición sonora deherencia celta que hace que cuando suena la muñeira los vigueses se pongan en pie al son de A Rianxeira.

Las Malas Semillas de Nick


Nick Cave & The Bad Seeds. Grupo afincado en Melbourne y formado en 1984 por los australianos Nick Cave, Mick Harvey ( ambos provenientes de The Birthday Party) y el guitarrista Hugo Race, junto con el alemán Blixa Bargeld y el inglés Barry Adamson – luego habría cambios en la formación, a los que se uniría más tarde Thomas Wydler hasta hoy -, los cuales desarrollaron un estilo muy peculiar basado en el Post punk y el rock influido por el jazz y el blues; con grandes dosis líricas en las que el piano de Cave toma un papel preponderante, al que se une una voz especial, de ultratumba pero agradable a la vez, con un timbre similar al de Lee Marvin sin llegar a la ronquera de Tom Waits; con temáticas desgarradoras, truculentas, incluso oníricas ( para muestra, el disco Murder Ballads de 1996, para mí su mejor obra, compuesta de temas en los que habla de asesinatos y sus circunstancias), tratando también de las distintas variantes del sexo, las obsesiones y adicciones. Y así, con una obra extensa en la que han ido puliendo su estilo de un rock agrio y oscuro hacia algo más lírico y orquestado ( sin perder opacidad), Nick Cave y sus malas semillas poseen una reputación fuera de toda duda, una legión de fans fieles y unas ganas locas por parte de sus colegas de profesión por hacer colaboraciones con ellos. Citar a Kylie Minogue, PJ Harvey, Shane McGowan de The Pogues, Marianne Faithfull o Pulp entre otros los que han participado en discos de Cave y viceversa. En solitario, el pianista forma un entente demoledor con Warren Ellis, con quien formó el grupo Grinderman y con quien además ha compuesto scores de películas como El Asesinato de Jesse James Por el cobarde Robert Ford y The Road.
Para ofreceros una muestra de la riqueza de la obra de Nick Cave & The Bad Seeds, aparte de sus múltiples discos tanto en estudio como en directo, repasaremos sus mejores temas de peor a mejor y en orden descendente: Tower of Song (tributo a Leonard Cohen), From Here to Eternity, Into My Arms, Stagger Lee, Tupelo, Jubilee Street, Henry Lee (junto a PJ Harvey), The Ship Song, The Mercy Seat y la preciosa Where the Wild Roses Grow junto a Kylie Minogue, dulce y descarnada a partes iguales, un dúo con voces contrastadas, lo mejor sin duda de ambos artistas.
Grupo que me fascina por su personalidad y originalidad, emanadas directamente de su controvertido frontman. No dejéis de escucharlos, siempre os sorprenderán.

Algunas Veces Para Siempre


The Jesus And Mary Chain. Grupo escocés formado en Glasgow en 1984 por los hermanos Jim y William Reid, junto a Douglas Hart, John Moore y Bobbie Gillespie a la batería ( que se iría para formar Primal Scream), caracterizado por practicar un Post punk muy particular, con mucha distorsión Noise, temática y estética gótica, independientes en cuanto a sellos discográficos ( Creation, Blanco y Negro, Sub Pop), y clasificados muchas veces bajo la denominación Shoegazing, – literalmente mirarse las suelas de los zapatos- atribuida a los grupos que tocaban mirando al suelo o de espaldas en conciertos muy cortos llenos de ruido, violencia e instrumentos rotos, lo que les dio una popularidad inusitada que les llevaría a convertirse en grupo de culto ya con su primer single Upside Down.
Recuerdo a The Jesus and Mary Chain como un grupo de más repercusión mediática, de actitud y estética que musical, encuadrándose a sus seguidores (los mismos que The Cure, Psychedelic Furs o Depeche Mode) dentro de la tribu urbana de los Postmodernos. En este aspecto, se observan varias influencias: el garaje, el punk  de The Stooges, los grupos de New Wave británicos de principios de los ochenta como Joy Division, con el sello personal de los Reid en composición de medios tiempos densos instrumental y vocalmente, llegando al chirrido en algunos temas.
No destacaremos ningún álbum en especial, todos desde su debut Psychocandy (1985) hasta 1998, -cuando hicieron un paréntesis que cerraron con su testimonial vuelta en 2007- me parecen muy aceptables y llenos de cosas positivas, quizás si tuviera que elegir me quedaría con Stoned & Dethroned (1994), más depurado y maduro que los anteriores.
En cuanto a sus temas, me quedo con estos de peor a mejor y en orden descendente: Psycho Candy, Upside Down, Happy When It Rains, Blues From a Gun, Rider, Happy Place, Never Understand, Snakedriver, Just Like Honey y mi favorita Sometimes Always (cantada por Reid a dúo con Hope Sandoval, vocalista de Mazzy Star), una delicia sonora oda al desamor, que aunque se escapa un poco del habitual estilo oscuro de la banda, me resulta evocadora en cuanto a recuerdos de bares, amores fugaces y vivencias británicas y españolas de mi juventud. The Jesus and Mary Chain, carisma, personalidad y canciones difíciles de olvidar. Algunas veces (serán recordadas ) para siempre.
I Gave You All I Had, I Gave You Good and Bad, I Gave But You Just Thhrew It Back…!

Ska(-P) Vallecano


Ska-P. Combo madrileño erradicado en el popular barrio de Vallecas que desde su fundación practican un ska con ribetes punk muy festivo y pegadizo pero a la vez con letras combativas y reivindicativas contra el clero, la explotación laboral, a favor de la legalización de la marihuana, contra el lucro de las ONGs, la tauromaquia, el fascismo y un montón de aspectos más que nos demuestran que no dejan títere con cabeza.
Formados en 1994 por Roberto Gañán, Pipi Delgado, el navarro Joxemi Redín, Julitros, Kogote y Luismi García, con la sección de vientos a cargo de Gary y Txikitín, son una apuesta fresca e innovadora que aúna el jolgorio skatalitico de las fiestas de los pueblos ( por aquí han estado como seis veces tocando en San Fermín), con una comprometida labor crítica en sus letras ácidas y corrosivas que les han colgado la etiqueta de molestos y subversivos, pero que por otro lado les han catapultado a la fama europea, llevándoles de gira por Francia, Alemania y también Latinoamérica.
Estilísticamente, Ska-P beben en primer lugar de los grupos Ska de los setenta y Ochenta como Madness o Bad Manners, pero también inyectan dosis de punk, reggae, incluso ritmos latinos como salsa, cumbia o vallenato, siendo en concierto donde más mezcolanza y eclecticismo demuestran gracias a su sección de vientos que le da una poderosa nota de color a un música que sin ellos sería un tanto previsible y gris.
A pesar de que su primer álbum homónimo no consiguiera mucha repercusión, fue a raíz de su colaboración para el himno del Rayo Vallecano (Como un Rayo) cuando se darían a conocer, alcanzando su mayor cota de popularidad con su segundo LP, El Vals del Obrero, donde se encuentran la que da título al disco, la popularisima Cannabis, El Gato López (su mascota) o Sexo y Religión. Con su siguiente álbum, Eurosis (1998), sus letras se vuelven más agresivas y antisistema, con perlitas como España va Bien, Poder pal Pueblo o el cover de Victor Jara , Juan Sin Tierra. Su cuarto trabajo, Planeta Eskoria (2000), posiblemente el mejor, contiene temas como la homónima, Mestizaje o A la Mierda, dejando paso a Que Corra la Voz (2002) un disco más serio y completo con botones como Niño Soldado o Esquirol.
Después vendrían parones, proyectos paralelos, giras multitudinarias por Europa y América y una fama que no deja de crecer.
Ska-p no es un grupo que me entusiasme por sus letras ( de hecho solo tengo un disco suyo, El Vals del Obrero), pero reconozco que me evocan fiesta y buen rollo, los asocio indisolublemente a los Sanfermines – aparte de contar con dos navarros en sus filas- y a pesar de su ideología demasiado combativa en mi opinión sus canciones y su potente directo son razones de sobra para que sigan en la brecha. Recuerdo como si fuera ayer su concierto en la plaza de los fueros de Pamplona con mil gargantas chillando aquello de :
No hay Chinas, No hay Chinas Hoy…!