Imelda May : Wild Woman

Una chica loca por cantar, superdotada vocalmente, con el sexto sentido celta que los irlandeses tienen para la música, con sus cuatro hermanos y su padre apoyándole incondicionalmente desde su popular barrio dublinés de The Liberties, ya desde niña destacando en el coro del colegio, prestando su prodigioso y único timbre para anuncios de televisión (de las barritas de pescado de Findus) y comenzando a girar por los clubs nocturnos de su ciudad a la temprana edad de dieciséis años sólo puede acabar de una forma: triunfando a lo grande.

Y es que Imelda May, la nueva reina del rockabilly, lo tiene todo para gustar: originalidad, talento, un inconfundible físico con su característico tupé teñido de rubio y una banda detrás que le sustenta a la perfección el ritmo y tempo requeridos para desarrollar la pasión por un género que ya le viene desde sus primeras escuchas de discos de Eddie Cochran o Elmore James, pasado por el tamiz de sus experiencias vitales. Su padre siempre fue su gran mentor aunque también su más feroz crítico, pues no paraba de decirle que su voz debía endurecerse. Un día, al ir a llevarla a un concierto, el padre de Imelda vio que esta lloraba por una ruptura sentimental y al verla de esa manera le dijo: “¿Tienes roto el corazón? Perfecto. Ahora puedes cantar blues de verdad”.

Wild Woman, la canción que hemos elegido para presentar a esta gran diva moderna, salió publicado como segundo single de Tribal (2014), el cuarto álbum de estudio de Imelda May, el 18 de abril de ese mismo año, escrita y compuesta por la propia Imelda con producción de la irlandesa junto a Mike Crossey a través del sello Decca. La letra es obviamente su declaración de intenciones, una mujer salvaje que se pone al mundo por montera y que no le tiene miedo a nada, que confía en su estilo y en su misma y que lo transmite allá donde va. Gracias a ella y a It’ s Good To Be Alive, el primer single, Tribal consiguió llegar al número 1 de ventas en Irlanda y al 3 en UK.

Su imagen de pin up moderna, dando un aire a su estilo de psychobilly, ha influido mucho en su éxito, aunque os dejamos actuaciones en directo de Imelda interpretando Wild Woman para cerciorarse del vendaval en que esta mujer se convierte al subirse al escenario. Os dejamos una actuación en Las Vegas, otra en el Festival de Jazz de Estambul en 2015 y por último su soberbia actuación en el programa de Jools Holland.

Muestra de su innegable calidad la tenemos en la multitud de colaboraciones que Imelda ha hecho con otros artistas en vivo. Por ejemplo tenemos dúos con gente tan importante como Jeff Beck, Elbow o una gira conjunta con Jamie Cullum. No sólo eso sino que además Imelda ha contribuido activamente en el tributo a Buddy Holly.

Realmente estamos ante una de las mujeres que con su carisma, originalidad (aunque musicalmente no haya innovado gran cosa, ya que recoge el espíritu Rocker de antaño) innegable talento y actitud portentosa encima del escenario, se está labrando una sólida carrera a base de hacer bien las cosas y construirse una reputación a base de impecables canciones y discos excelentes que van incrementando poco a poco pero inexorablemente la leyenda de esta chica irlandesa que cayó en las redes de un estilo grandioso y denostado pero revivido como es el rockabilly.

I knew a feral girl, once upon a time
She grew into a werewolf, that monster was all mine
She was incarcerated, to the inside of my skin
And then I sat and waited, for my nice life to begin

But th-th-there’s a wild woman
Livin’ inside of me
A wicked, wicked wild woman
Dyin’ to be free

I tried and tried to tame her, but she fought me tooth and nail
I couldn’t even train her, so I held onto her tail
I never should have fed her, didn’t know how much she’d grow
I cannae keep her in Kirk
And I think she’s gonna blow

Th-th-there’s a wild woman
Livin’ inside of me
A wicked, wicked wild woman
Dyin’ to be free

Just a little bit of danger, and I break out in a sweat
I’m trying to contain her, but she’s slippin’ through the net

Th-th-there’s a wild woman
Livin’ inside of me
A wicked, wicked wild woman
Dyin’ to be free
Th-th-there’s a wild woman (yeah yeah)
Livin’ inside of me
A wicked, wicked wild woman
Dyin’ to be free

Eagles Of Death Metal : I Only Want You

Resulta muy complicado hablar de una banda como esta sin obviar el paradigma que les aconteció hace poco y que marcó para bien o para mal el
resto de su carrera, principalmente porque Eagles Of Death Metal es una banda que no se merece que se le asocie con un suceso tan luctuoso y abominable como el que sucedió en la sala Bataclan de París la noche del 13 al 14 de noviembre de 2015, donde perdieron la vida 89 personas debido a un atentado terrorista ( y ellos pudieron escapar de milagro por el backstage). Eagles Of Death Metal son mucho más que solamente el grupo que tocaba aquella noche en Bataclan y desde aquí queremos rendirles nuestro más sincero homenaje.

Allá por 1998 el cantante Jesse Hughes (que había participado en el proyecto a favor del Stoner Rock The Dessert Sessions y prestaba la voz al grupo Fatso Jetson) y el inimitable Josh Homme (a la sazón alma mater de Queens Of The Stone Age y antiguo guitarrista de la banda stoner Kyuss, además de copartícipe junto a Dave Grohl y John Paul Jones de la superbanda Them Crooked Vultures) decidieron unir sus fuerzas como un proyecto paralelo, -nunca temporal- a QOTSA, ya que Homme declaró tener “esquizofrenia musical”. Sin embargo, debido al éxito de este último con QOTSA no fue hasta 2004 cuando saldría publicado su primer álbum, Peace, Love and Death Metal.

Los de Palm Desert, cuna del Stoner, quisieron alejarse de esa etiqueta (y por supuesto tampoco practican Death Metal aunque su nombre irónicamente así lo indique), acercándose más a un estilo Rockabilly o punkabilly si se quiere, con destellos de blues rock y el Garage absolutamente incrustado en su ADN, con guitarras potentes, baterías básicas pero contundentes y un bajo testimonial, muy en la línea del resurgir del género de la pasada década con The White Stripes o The Black Keys. Ejemplo de esto último es el tema que hemos escogido de EoDM, I Only Want You, extraído como primer single del primer álbum antes mencionado, producido por Josh Homme a través del sello AntAcidAudio, todo un bofetón sonoro que entronca con el rockabilly clásico pero que bebe del Stoner como influencia base y de falsetes muy setenteros fruto del pasado funky de Hughes y de la querencia por este artificio de Homme.

Como ejemplo de la personalidad de este dúo contaremos la anécdota de su gira como teloneros junto a Guns N’ Roses en 2006, cuando no fueron bien recibidos por el público en Cleveland y Axl Rose les desprestigió en directo durante su actuación, llamándolos Pigeons Of Shit Metal. Ellos, ni cortos ni perezosos, respondieron mediante un escrito lleno de alusiones a canciones de GNR de la siguiente manera:
First, the audience refused to Welcome us to the jungle, but by the time we took our final bow, it had become paradise city. Although Axl tried to November rain on our parade, no sweet child o’ mine can derail the EofDM night train. We say: live and let die“.
(“Al principio, la audiencia se negó a darnos la bienvenida a la selva, pero llegado el momento de hacer nuestra última canción, todo se había convertido en la ciudad del paraíso. Y aunque Axl trató de convertir nuestra fiesta en una lluvia de noviembre, ningún dulce niño mío puede hacer descarrilar el tren nocturno de EofDM. Nosotros decimos: vive y deja morir”.)
Decir que Jesse Hughes se hizo un tatuaje en el brazo que reza “Pigeons Of Shit Metal”

A continuación os dejamos con varias actuaciones en directo de EoDM interpretando I Only Want You

Os dejamos también vídeos de sus temas más célebres después de este como I Want You So Hard, Kiss the Devil ( el tema que interpretaban cuando aconteció el atentado) y Complexity, uno de sus últimos temas.

Por último os dejamos el fatídico momento del atentado, sus reacciones posteriores y la actuación que hace poco realizaron en París junto a U2 en homenaje a las víctimas.

Alguien dijo que lo que no te mata te hace más fuerte y Eagles Of Death Metal han sobrevivido a una tragedia como esta saliendo muy reforzados de la misma en cuanto a la maravillosa actitud mostrada por Hughes y Homme respecto al tema, no rehuyendo en ningún momento contar sus sentimientos al respecto, y por otro lado se han dado a conocer al público mainstream de una forma que igual no hubiesen querido pero con resultado muy positivo, aunque producto del morbo de ser quienes tocaban en Bataclan en aquel momento.

Homme y Hughe
s, ha quedado demostrado, son mucho más que esos tipos que corrían despavoridos hacia el backstage. Son dos pedazo de artistas. Pero sobre todo, dos pedazo de personas.

When I feel like you get too close I put you right down
I never really leave I just slip away
And it’s not my purpose to break your spirit
I’m not really interested in what’s in your heart
I don’t want you to fall in love now so please don’t start

I only want you
I only want you
I only want you
I only want you

I know that it’s terribly cruel but then I like it
Because you tried to love me I just can’t stay
And I’m not gonna lie just to spare you feelings
‘Cause watching you suffer feels much better to me
I’m about to lay destruction on you
I’m not the lover man that you want me to be
I said well…

I only want you
I only want you
I only want you
I only want you

Now you see once you get too close
I put you right down
I never really leave I just slip away
But it’s not my purpose to break your spirit
I’m not really interested in what’s in your heart
But now I have to lay destruction on you
I’m not the lover man that you want me to be
I said well…

I only want you
I only want you
I only want you
I only want you

El Endiablado Juego de Isaak


Chris Isaak. Cantante, compositor y actor ocasional nacido en Stockton, California en 1956, proveniente de una familia de clase media ítalo-estadounidense que ya desde pequeño le inculcó el amor por la música y la devoción incondicional por Elvis Presley y el Rockabilly.
No obstante, Isaak pasó por muchas ocupaciones antes de dedicarse de lleno a la música, una de las cuales, la de boxeador, le configuraría esa rocosa y accidentada nariz que haría furor entre las féminas, acompañada de unos ojos azules que le ayudarían a enganchar mediante una imagen a caballo entre Elvis Presley y Sean Penn.
En 1984 firma un contrato con la Warner para su primer álbum, Silvertone, que no tuvo mucha acogida; algo mejor le fue con su disco homónimo de 1987 , lo que le valió para introducir sus temas en bandas sonoras de series como Detective Privado.
Es en 1989 cuando le llega su éxito masivo, Heart Shaped World, donde se encuentra su joya más brillante, Wicked Game ( con ese personalísimo slide de guitarra que formó parte en su versión instrumental del film de David Lynch Corazón Salvaje protagonizado por Nicholas Cage y de la cual hay un video menos conocido con escenas de la peli) y que es, aparte de una canción, un icono de sensualidad y romanticismo, no sólo por la aparición de la impresionante modelo Helena Christensen en el clip, sino además por la cadencia y tono que aporta Isaak a la canción, una obra maestra. Repasando su obra, nos encontramos con sus diez mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Only The Lonely (fantástica versión de Roy Orbison), Two Hearts, Dancin’, Let’s Have a Party, Somebody’s Crying, Baby Did a Bad Bad Thing, Blue Spanish Sky, King Without a Castle, Blue Hotel (maravillosa) y Wicked Game.
Con un estilo muy retro, basándose en los sonidos del estilo americana de los noventa, y aprovechando su profundo timbre de voz, el icónico y carismático Chris Isaak se labró una carrera basada en la fidelidad a sí mismo, la constancia, los padrinos cinematográficos que ayudaron a fomentar su música a través del celuloide ( sobre todo Lynch) y las referencias rockabillys que nunca le abandonaron y que además crearon escuela en artistas posteriores, con versiones como la de los fineses HIM, (incluso Ford Fairlane y Nicholas Cage en Wild At Heart representan personajes que parodian a Isaak constantemente).
Este Elvis de principios de los noventa fue inmortalizado por un par de canciones que marcaron el camino a seguir de toda una generación.
No… i Don’t Want to fall in Love (This World is Only Gonna Break Your Heart) With You…!

Ciudades del Rock #15: Nashville


Nashville. También llamada la Atenas del Sur, es universalmente conocida como Music City USA, la ciudad de la música, no en vano es el epicentro de la Música Country, habiendo incluso desarrollando su propio estilo, el famoso Sonido Nashville.
Capital y segunda ciudad más populosa del estado de Tennessee, por detrás de Memphis, Nashville y sus 800.000 habitantes gozan de unas de las mejores instituciones educativas y mejores edificios neoclásicos de los Estados del sur, de ahí su sobrenombre. Llamada así inspirándome sus fundadores en una de las figuras de la guerra de la independencia, Francis Nash, fue la primera capital sureña en caer en las manos de la Unión, y por eso y su situación geográfica privilegiada quizás hace de bisagra entre ambas zonas, lo que ha consolidado un centro estable y floreciente de negocios de toda índole, pero sobre todo es conocida por ser la capital mundial de la genuina música americana con su Country Music Hall of Fame, lo que hace de la ciudad del rīo Cumberland una de las zonas más boyantes de los Estados Unidos.
Fruto de todo ello, tenemos un gran elenco de artistas y bandas que o bien nacieron aquí o se asentaron en la ciudad por motivos laborales y acabaron echando raíces en Nashville, por lo cual no nos remitiremos a mencionar sólo a os nacidos aquí sino también a los que nacieron en los alrededores y se asentaron aquí. Así pues, comenzando por el género rey en la zona, empezamos por los artistas country que han elevado el género al lugar que se merece como sus monarcas Johnny Cash (nacido en Arkansas), Hank Williams y su nieto Hank Williams III, el legendario singing cowboy Tex Ritter, el mago del banjo Earl Scruggs, el gran Chet Atkins, el golfo de Johnny Paycheck, Wayne Perry, -uno de los creadores de sonido Nashville-, o los texanos afincados aquí Kris Kristofferson y Roger Miller. En cuanto a las damas del country, pues la creme de la creme con la inigualable Dolly Parton, la precursora Kitty Wells, Loretta Lynn, Patsy Cline, Brenda Lee, la reina del banjo Barbara Mandrell, o la irrepetible Tammy Wynette. En cuanto a figuras modernas del género tenemos al gran Dwight Yoakam ( nativo de Kentucky), Carrie Underwood, el dúo Thompson Square, The Band Perry, Dean Alexander, Mart Wertz, Brad Paisley, la niñata Miley Cyrus y su padre Billie Ray Cyrus, Martina McBride o la gran Reba McEntire.
Pero no todo es Country en Nashville, tenemos otros géneros representados como el rock con los hermanos Gregg y Duane de los Allman Brothers, el mítico Little Richard, que se afincó aquí aunque nació en Georgia, los actuales Paramore, el músico cristiano Michael W. Smith, la cantante pop Faith Hill, la impresionante Sheryl Crow, el compositor Alfred Bartles, el rapero Young Buck, los alternativos Framing Hanley o Silver Jews, los grandísimos The Civil Wars o los pop Lady Antebellum.
Seguro que me he dejado alguno en el tintero, y es que Nashville, a pesar de ser una ciudad acogedora, es un hervidero de música, se respira en todos sus rincones y siempre sale algún artista dispuesto a sorprender, no sólo del country,( si queréis saber más sobre este género, visitad el magnífico blog River of Country),  sino de las múltiples tendencias del rock.

La Noche del Rey


Elvis Presley. Nacido Elvis Aaron Presley en Tupelo, Mississippi, un 8 de enero de 1935, aunque desde los 13 años hasta su muerte (una luctuosa noche de agosto de 1977 con tan solo 42 años) fijó su residencia en Memphis, Tennessee, desde donde empezó a hacer sus primeras incursiones en el mundo de la música , cuando en 1954 Sam Phillips de Sun Records le ofreció su primer contrato discográfico como forma de expandir la música afroamericana entre los blancos. De este modo, esa simbiosis perfecta entre las reminiscencias country del rockabilly y las raíces africanas del blues crearon un estilo único y genial del que Elvis fue, es y será el abanderado y más importante precursor: el Rock and Roll.
Con una inusual desfachatez, sus movimientos eléctricos de caderas, una imagen chulesca y altiva, con una planta y físico demoledores, una voz abrumadora , una banda de lujo ( entre los que se encontraban en sus inicios el guitarrista Scotty Moore y el bajista Bill Black) y unas canciones memorables y que marcaron época de la mano del mágico tándem Leiber-Stoller, Elvis tenía todos los ingredientes para triunfar, como así fue: aparte de ser el artista que más discos ha vendido, fue el rey del merchandising, de las subastas, de los imitadores, pero también de los escándalos, de los excesos, de los barbitúricos a granel…aunque nunca nada ni nadie podrá enturbiar toda su genialidad, no sólo como cantante, sino además como actor, como imagen pública (fue todo un acontecimiento su ingreso en el ejército), como icono cultural del siglo XX y como uno de los mejores intérpretes que haya dado la música (quizás flojeó más en la composición).
Podía ser eléctrico en sus inicios, con poderosos movimientos en frenéticos temas como Hound Dog, Jailhouse Rock, Blue Suede Shoes,  Burning Love o Viva Las Vegas ; romántico en increíbles baladas lentas como Are You Lonesome Tonight?, Love Me Tender, It’s Now or Never, Surrender, The Wonder of You o la grandiosa Can’t Help Falling in Love; medios tiempos intensos como Heartbreak Hotel, Don’t Be Cruel, Return to Sender, All Shook Up o Too Much; o apoteósico y épico en verdaderas epopeyas musicales como In The Ghetto, versiones como My Way, Always on My Mind, o la increíble Suspicious Minds.
Y es que Elvis, tanto en su juventud de guaperas con tupé y chupa de cuero como en su ocaso de obesidad, excesos y trajes de lentejuelas inmaculados, fue siempre el Rey, su carisma, su aura invisible pero indeleble, sus poses, su don para esto del show business, su chulería, fueron las piezas perfectas para el engranaje de un mito.
Basta ver cualquier actuación suya, hasta la más decadente, para darse cuenta que lo suyo no era normal, fue algo extraordinario y muy difícil de repetir.
Incluso tras el varapalo de su divorcio de Priscilla (posiblemente buscado por su promiscuidad y excesos), supo hallar dentro de su caída un apoyo en ese enorme talento que le salía por los poros, puro rock and Roll hasta las últimas consecuencias, teatral hasta la extenuación, mito enfundado en blanco y en 130 kilos de agonía. Hay quien afirma que aún está vivo… lo que está claro es que su recuerdo y su legado nunca morirán.
Por todo ello, hoy, Noche de reyes, este Post es para él, el Rey del país sonoro que más he visitado en mi vida y que nunca abandonaré. El Rock.

Gaviotas de Donosti, Calles de París


Duncan Dhu. Archiconocido dúo donostiarra formado en 1984 y compuesto por Mikel Erentxun y Diego Vasallo    (nacieron como trío pero Juanra Viles abandonó en 1989) que supone una de las apuestas pop rock más importantes que surgieron justo después del fenómeno de la Movida de mitades de los ochenta. Con influencias rockabilly en un primer momento, con tintes Smiths, quizás algo almibarados -fruto de la explosión de las radio fórmulas y de los productores despiadados-, experimentaron con sonidos cercanos al glam, al New Wave y al folk, pero siempre con un intimismo y delicadeza en temas y tratamiento de instrumentos y voces que les proporcionaron un prestigio y carisma raramente vistos en la música de nuestro país. Ya con su primer -mini- LP Por Tierras Escocesas ( en honor del personaje literario del que tomaron el nombre), supieron atraer la atención de la crítica, pero fue un año después con su LP Canciones (1986) cuando se consagraron en la cresta de la ola con himnos juveniles como Cien Gaviotas, Esos Ojos Negros o la versión de Lyn Anderson Jardín de Rosas. Un año más tarde sorprenden con un trabajo más profundo y elaborado, El Grito del Tiempo (1987) con el que alcanzaron un estatus de banda puntera que ya no abandonarían, refrendado esto último con En Algún Lugar, Al Caer la Noche, Mi Tierra mi Casa y una Mujer o la archiconocida Una Calle de París, también de corte rockabilly pero más encaminada a gustar a su público . Después de un LP de Caras B, (Grabaciones Olvidadas), Duncan Dhu sucumben a la moda del disco doble con Autobiografía (1990), grabando en Londres y dejándonos buenos temas como Rosa Gris o su famosísima Palabras sin Nombre. Pero la industria y los gustos iban cambiando, reinventarse o morir, se dijeron, y de ello nació Supernova en 1991, con toques más rockeros y con más arreglos de viento como Mundo de Cristal pero sin renunciar a su estilo como su deliciosa La Casa Azul, jovial y fresca como antaño. Es entonces cuando Erentxun y Vasallo, siendo amigos, de buen rollo, sin enzarzarse, deciden sacar cada uno por su cuenta sus correspondientes trabajos en solitario: Mikel con su dilatada y célebre trayectoria que incluye A un Minuto de Ti, Mañana ( un homenaje al estilo Americana) o la versión de Smiths Esa Luz nunca se apagará y Diego con su efímero pero exitoso grupo Cabaret Pop. Dos años antes de su buen álbum de reinicio de la banda (Piedras, 1994), Ofrecen en plena Expo de Sevilla de 1992 el concierto más multitudinario de la historia del pop español delante de 120.000 personas. Algún disco más en directo, otros dos más en estudio, 3 millones de copias vendidas y el reconocimiento incluso internacional les avalan como una de las leyendas vivas de nuestra música. A pesar de que siempre me parecieron un poco blanditos, reconozco que son unos profesionales con un talento soberbio y una actitud contagiosa dentro y fuera del escenario: tuve la oportunidad de conocer brevemente a Erentxun durante un concierto de Pearl Jam en 1996 y la impresión que me dejó fue de un tío muy legal. Hoy Podrás beber y lamentar que ya no volverán sus alas a volar…cien gaviotas donde irán…!

El Joven Mito en la Cuneta


Eddie Cochran. Una de las mayores promesas en ciernes  de la historia del rock and roll, precursor del rockabilly y amante del country, guapo, amable, con pose chulesca, muy en la línea de James Dean ( y con muchos paralelismos con él como veremos), se estaba labrando una perfecta y exitosa carrera como intérprete y compositor, hasta que en mayo de 1960, cuando contaba con sólo 21 años, el taxi en el que viajaba por Sommerset (Reino Unido) junto a su manager, su novia y letrista Sharon Sheeley y su amigo del alma y también músico Gene Vincent, pinchó una rueda y se estrelló contra una farola, llevándose al bueno de Eddie a resultas de las contusiones producidas. El Rock estaba de luto. Sus miles de fans, también.
Nacido Edward Ray Cochrane en Albert Lea, Minnesota en 1938, este jovenzuelo rubio, guapo y espabilado comenzó a despuntar muy pronto en la escena country con su amigo -coincidencias de la vida- Hank Cochran.
Tras su debut en 1956 con el single Skinny Jim, empezó a desarrollar su estilo contundente, guitarrero y peleón, lo que le fue granjeando fama y popularidad con los singles Sittin’ in the Balcony, Twenty-Flight Rock, o ya en 1958 sus perlas más conocidas Summertime Blues, C’mon Everybody, y en 1959 , Teenage Heaven, Something Else o Weekend (su trabajo póstumo de 1960).
Es un corto legado pero muy prolífico para su temprana edad. Todo el mundo que conoció la época apunta que Eddie estaba llamado a ser uno duelos grandes de la historia de la música, de hecho su legado ha sido versioneado por gente tan ilustre como Sex Pistols o The Who, y tuvo fans que le siguieron por toda Inglaterra cuando estuvo en su gira fatal de 1960, como un jovencísimo George Harrison. Su influencia fue tal que hasta el policía que se encargó del atestado de su cadáver recogió su maltrecha guitarra, se la quedó, y en honor al gran Cochran formó un grupo de rockabilly.
Eddie pertenece al grupo de mitos que dejaron su vida en la carretera persiguiendo la gloria del rock en un sueño de abrupto final.

C’Mon Everybody!!

Los Gatos que reinventaron el Rockabilly


Stray Cats. Cuando oigo la palabra Rockabilly, siempre me viene este loco trío a la cabeza.
Lo curioso es que antes, mucho antes de que Brian Setzer, Lee Rocker y Slim Jim Phantom publicaran su primer LP en 1981 y revolucionaran el cotarro con su bajo clásico, su batería de una sola caja y su guitarra retro, con un rimo endiablado y enérgico, este género musical, mezcla de rock and roll y Hillbilly (variante granjera del country), conoció sus mejores tiempos en los cincuenta y primeros sesenta con Bill Haley o Carl Perkins.
Estos yanquis, amantes del género, curiosamente tuvieron que emigrar a UK donde tuvieron una increíble aceptación y empezaron a acariciar un éxito sin precedentes con temas como Stray Cats Srut (su gran himno), Rock This Town, Rumble in Brighton, Runaway Boys o versiones como Summertime Blues.
Tras separaciones y posteriores reconciliaciones por el choque brutal de egos (chulos ellos, como buenos rockers),volvieron con fuerza en el 89 con el LP Blast Off y títulos tan apabullantes como mi canción favorita de la banda, Bring it Back Again, que a la sazón me fue presentada por un conocido mío rockabilly como la banda que superará a Elvis Presley

Cabe poco más resaltar, si acaso, sus enormes directos de los que dejaremos aquí pruebas audiovisuales impresionantes, donde se ve su “attitude” la cual les granjeó infinidad de fans y admiradores en forma de grupos rockabillys nacionales, como los navarros Gene Cats, muy en la línea de estos gatos callejeros endiablados, bañados en bourbon, y con el ritmo metido en el cuerpo.

Bring It Back Again…!