Nathaniel Rateliff & The Night Sweats : S.O.B.

Una de las pruebas más difíciles que nos pone la vida es la tentación, ese sentimiento de caer en lo que nos es perjudicial porque nos va a reportar un beneficio pasajero, aunque sepamos positivamente que el daño es mucho más duradero y la adicción a esa sensación de autodestrucción inconsciente es absolutamente irrefrenable.
Cuando ya no se puede controlar esa adicción (al alcohol, al sexo , a las drogas o a todo a la vez), el comportamiento se vuelve errático, bipolar : por un lado pedimos ayuda para encontrar el camino adecuado en el laberinto de nuestra confusion, pero por el otro una voz interna nos incita s seguir enfangándonos y hundiéndonos más en la espiral de la confusión.

Es en este contexto en el que se desarrolla el bombazo soul rock titulado S.O.B. ( siglas de Son of a Bitch, expresión que no necesita traducción) firmado por el ínclito soul man blanco de Missouri, Nathaniel Rateliff y su banda The Night Sweats, a saber: Joseph Pope III, Patrick Meese, Luke Mossman, Mark Shusterman, Wesley Watkins ( el único componente afroamericano) y Andy Wild, quienes mezclan soul, gospel, country, folk ,Indie y rock en una amalgama de matices que sin perder su esencia retro, da un paso hacia la innovación estilística, a modo de un Van Morrison bañado en bourbon y jugando a ser un personaje de Oh Brother!.

S.O.B . es el primer single de su recién estrenado álbum Nathaniel Rateliff & The Night Sweats (2015), editado nada menos que por Stax Records, la mítica discográfica de Memphis que tantas glorias le dio al soul. La producción corre a cargo de Richard Swift– que también ha trabajado con The Arcs y con The Black Keys– y el resultado es un cañonazo fresco de mestizaje de todos los estilos de la América profunda, con perlas como Look It Here, la maravillosa I Need Never Get Old ( canción por la cual les conocí el año pasado escuchando Radio 3), y este S.O.B.
Hijo de puta, dame de beber! Un párrafo central brutalmente exaltado al que precede un coro gospel muy bien traído y que engancha con el trallazo del estribillo en el que se desencadena frenéticamente un ritmo muy bien dibujado en el estupendo vídeo clip carcelario de promoción del single (que tiene la pinta de ser todo un homenaje a Johnny Cash y su recital en Folsom Prison)

Os dejamos varias actuaciones de la banda en directo y un par de canciones del disco, las ya mencionadas I Need Never Get Old y Look It Here.

Nathaniel Rateliff & The Night Sweats. Gran descubrimiento que ha conseguido paliar mis tedios veraniegos y que supone una vuelta de tuerca en la aportación del soul y el  gospel, de la música de raíces en definitiva, dentro del panorama actual.

I’m gonna need someone to help me
I’m gonna need somebody’s hand
I’m gonna need someone to hold me down
I’m gonna need someone to care
I’m gonna writhe and shake my body
I’ll start pulling out my hair
I’m going to cover myself with the ashes of you
And nobody’s gonna give a damn

Son of a bitch, give me a drink
One more night escaping me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away

Now for seventeen years I’ve been throwing them back
Seventeen more will bury me
Can somebody please just tie me down
Or somebody give me a goddamn drink

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Hey, Yeah now

My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was breaking, hands are shaking
Bugs are crawling all over me
My heart was aching, hands are shaking
Bugs are crawling all over me

Son of a bitch, give me a drink
One more night
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Son of a bitch, give me a drink
Son of a bitch
This can’t be me
Son of a bitch
If I can’t get clean I’m gonna drink my life away
Yeah ah

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Bill Withers: Ain´t No Sunshine

Uno de los temas recurrentes en el mundo de la música es el dolor producido por la ruptura amorosa, por el abandono, por el despecho o por la infidelidad: el desazón que esto crea, la angustia que genera, el vacío que deja.
Pero si además la relación sentimental descrita es de ida y vuelta, intermitente, con sus idas y venidas, entran en juego tres factores adicionales: el primero es la Obsesión, el darte cuenta de que esa persona no te conviene pero sigues con ella por alguna extraña razón, sabiendo que se va a volver a ir irremediablemente, en un bucle sinfín condenado al fracaso.
El segundo factor que entra en escena es el de la Soledad ( una de las señoras más putas que conozco, junto a la Envidia y a la Prisa), el vértigo que produce, la depresión en la que se sume quien la padece, el no creer poder ser uno mismo sin la otra mitad, el faltarnos algo en un sentimiento de frustrante dolor cuasi físico.
Y por último, la Impotencia que nace de no poder hacer nada – o no saber hacerlo-, para evitarlo.
Ain´t No Sunshine When She´s Gone: No brilla el sol cuando ella no está.

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Esta formidable, triste y despechada agonía melódica firmada por el cantautor Bill Withers en 1971 , la cual se extrajo como primer single dentro de su álbum de debut Just As I Am (producido por Booker T. Jones a través del sello Sussex y grabada en Memphis junto al ingeniero Terry Manning y con los grandes Stephen Stills a la guitarra, Donald “Duck” Dunn al bajo – futuro miembro de The Blues Brothers Band– y Al Jackson Jr. a la batería), contiene ese poso Blues pero revestido de Soul ( lo que se denomina hoy día Rhythm & Blues) que tan magistralmente interpretan los artistas afroamericanos.
Withers confiere al tema un cariz obsesivo, obcecado: en un interludio de la canción repite veinticinco veces I Know, lo sé , sé que no me conviene, no es bueno para mí…pero la echo tanto de menos cuando no está…

Por otro lado, el tema destila sabor añejo, de herencia musical, de lamento ancestral , nos transporta a las plantaciones de algodón de su querida Virginia, del sordo quejido sincopado del pasado revivido en los convulsos años setenta pero extrapolado hacia lo sentimental.

El resultado, éxito rotundo en los Estados Unidos llegando al Número 3 en la lista Hot 100 de la revista Billboard y al 6 en listas R & B norteamericanas, hizo que Withers se convirtiera de la noche a la mañana en un artista consagrado y que su segundo álbum ( Still Bill, 1972), llegara al número 1 en listas con temazos como Lean On Me, aunque posteriores disputas legales con su discográfica estancarían su carrera a mediados de los setenta.

El legado de Ain´t No Sunshine es importantísimo a nivel Covers, siendo una de las canciones más versioneadas de la historia, habiendo sido interpretada por gente tan variopinta e importante como Michael Jackson, Paul Carrack, Tori Amos o los metaleros Black Label Society entre más de 130 artistas y grupos que se han atrevido a ejecutarla.

En cuanto a las películas en las que aparece esta joya nos encontramos con la comedia romántica Notting Hill– con un despechado y hundido Hugh Grant vagando por las calles mientras suena la melodía,-; el drama político Munich; la magnífica película protagonizada por Denzel Washington El Vuelo e innumerables programas de reality de TV de todo el mundo (Tipo X Factor, Pop Idol).
Os dejamos varios vídeos al respecto.

Para concluir, no resulta  extraño que la Revista Rolling Stone situara esta canción en el puesto 280 de entre las 500 mejores canciones de la historia.
Y es que Ain´t No Sunshine consagró a Bill Withers por su sencillez, calidad, sensibilidad; pero ante todo y sobre todo, porque tiene la habilidad de penetrar en las entrañas de uno, ponerte la carne de gallina y no dejar de tararearla en todo el día.
Siempre estará entre mis canciones favoritas y, es más ( no me pasa con cualquier canción), me da igual quién la interprete. Siempre suena fantástica.

Ain’t no sunshine when she’s gone
It’s not warm when she’s away
Ain’t no sunshine when she’s gone
And she’s always gone too long
Anytime she goes away

Wonder this time where she’s gone
Wonder if she’s gone to stay
Ain’t no sunshine when she’s gone
And this house just ain’t no home
Anytime she goes away

And I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know, I know, I know, I know,
I know, I know,
Hey, I oughtta leave young thing alone
But ain’t no sunshine when she’s gone

Ain’t no sunshine when she’s gone
Only darkness every day
Ain’t no sunshine when she’s gone
And this house just ain’t no home
Anytime she goes away
Anytime she goes away
Anytime she goes away
Anytime she goes away

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El Eterno Padrino del Soul


James Brown. Nacido James Joseph Brown un 3 de mayo de 1933 en Barnwell, Carolina del Sur, está considerado como uno de los más grandes intérpretes de Soul y funk de la historia contemporánea de la música. Un ser arrollador, indescriptiblemente embaucador en cuanto a ritmo y talento dose refiere con un don innato y salvaje, con una voz desgarradora y con un timbre peculiar y reconocible, supuso un auténtico soplo de aire fresco en un tiempo donde los cantantes se limitaban a cantar. Brown fue todo un showman, bailarín, intérprete, orador de sermones al modo gospel que le vio nacer, en definitiva un crack, lo que le valió el acertado sido apelativo de El Padrino del Soul, aunque también se le conoce por otros apelativos como Mr. Dynamite ( sobran las explicaciones), The Hardest Worker In Music ( Más de ochenta discos le contemplan, siendo sin duda el músico más prolífico de la Historia) o El Creadorde l funk, ya que dotaba a sus canciones de un ritmo sincopado y continuo más orientado las pistas de baile, todos los instrumentos concentrados en generar un cierto ritmo, a expensas de la melodía. Con la pléyade grandes e improvisadores músicos de los que se rodeó Brown, su estilo único e irrepetible se pouplarizó de tal manera que llegó a gobernar la primera mitad de los setenta y apartó al soul de las listas de éxitos, teniendo que reconvertirse sus intérpretes hacia algo más parecido a lo que Brown proponía.
Pero Brown, no sólo brillaba en los estudios: en el escenario era una auténtica bomba de relojería, con sus poses, sus movimientos, sus frenéticos bailes y su carisma que lo inundaba todo, de hecho artistas como Mick Jagger, Prince o el mismísimo Michael Jackson reconocieron ganar estado incluidos por sus movimientos y sus danzas frenéticas. Aparte de eso, decir que llegaba a dar hasta 300 conciertos al año en sus mejores momentos, que si lo multiplicáramos por sus cincuenta años de carrera nos daría una cifra absolutamente mareante.
Como resumir su discografía sería una tarea harto dificl, pasaremos a seleccionar sus diez mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Licking Stick Licking Stick, Say It Loud I’m Black And I’m Proud!, Super Bad, Papa’s Got a Brand New Bag, Cold Sweat, It’s a Man’s Man’s Man’s World, Get Up (Sex Machine), I Got The Feeling, Living in America y la enorme I Got You (I Feel Good).
Canciones trepidantes, intensas, salvajes, sensuales, profundas, emotivas, llenas de soul, de gospel, de funky, fabricadas por un genio que apadrinó el soul y parió el funk y, uno de los más grandes artistas que dio la música, reverenciado, idolatrado, llevado al cine, encumbrado y vilipendiado…el mito negro de la música.
I feel Good…!

Soul Rock Ecléctico y Vintage


Vintage Trouble. Grupo norteamericano formado en Venice Beach, California, en 2010 por el prodigioso frontman y cantante afroamericano Ty Taylor, acompañado de los blanquitos Rick Barrio Dill al bajo, Richard Danielson a la batería y el fenomenal guitarrista Nalle Colt, los cuales practican un soul rock espectacularmente atractivo, con un gancho rítmico muy al gusto de bandas soul de los sesenta y setenta pero con unos efectos de guitarra más cercanos al hard rock clásico de AC/ DC, Lenny Kravitz o Jimi Hendrix y con un frontman absolutamente fantástico, una mezcla de Sam Cooke en la voz y en sus sermones entre canción y canción y de Sammy Davis Jr, en cuanto a sus atuendos al estilo New Orleans.
Vintage Trouble publicaron su primer trabajo, The Bomb Shelter Sessions, en 2011, grabado en un tiempo récord de tres días y con un sonido a caballo entre el garaje y el soul con una potente base de hard rock sureño, desgranando temas llenos de magia y ritmo como blues Hand Me Down, Nancy Lee, You Better Believe It, Jezzebella, Nobody Told Me, Run Outta You, Total Strangers o el maravilloso y marchoso temazo Pelvis Pusher, que a pesar de ser incorporada como bonus track, aúna todo lo bueno de una banda que ha aprovechado el tirón para grabar la canción Today Is Pretty Great para el nuevo spot de Toyota, con todo lo cual no han tardado en fijarse en ellos bandas como The Rolling Stones o The Who, los cuales quisieron contar con los californianos para sus respectivas giras mundiales.
A ellos se unió una tercera mítica banda como AC/DC, gracias a los cuales tuve el placer de conocerles y verles en directo a la vez, siendo para mi un auténtico placer para los sentidos por poder disfrutar de esta bomba de relojería sonora y ecléctica de soul rock elegante y contundente a partes iguales, con un frontman como Ty que lo parte en vivo, se deja la piel y el sudor en el traje de los domingos y una banda genuina respaldándole en la sección rítmica.
Un año antes,en 2014 sacan un EP, The Swing House Accoustic Sessions, con temas suyos y de otros artistas en acústico, como antesala y aperitivo a su nuevo álbum a punto de estrenarse en cuanto acaben la gira con Angus & Co., 1 Hopeful Rd. (2015).
Descubrimiento excepcional el de esta banda con aires vintage, pero sin problemas para demostrar un casta, calidad, ritmo y amor por el soul y el rock a partes iguales que tan buen rato nos hizo pasar una apoteósica noche de mayo bajo la luna de Montjuic.
I Said… One, Two, Three, are You Dancing With Me..?

El Dandy del Soul


Marvin Gaye. Nacido Marvin Pentz Gay Jr. un 2 de abril de 1939 en Washington DC, está considerado como uno de los más grandes representantes y exponentes de la música soul y de la historia de la música en general, habiendo sido incluido en el Rock and Roll Hall Of Fame y siendo junto a la diva Aretha Franklin, el genial y arrebatador Otis Redding y el carismático Sam Cooke ( su ídolo y gracias al cual incorporaría la E final a su apellido) el artista que dio al soul una dimensión romántica, incluso sexual, con una voz de terciopelo, con muchísimos matices y colores que le sirvió para enamorar a varias generaciones por su envolvente calidez y sus falsetes que tan de moda se pondrían poco después con la irrupción del funk o de bandas como los Bee Gees ( quienes reconocieron deber mucho de su estilo a Marvin Gaye).
Miembro de una conservadora familia cristiana, Gaye comenzó desde niño (como casi todas las estrellas soul) a cantar en el coro de la iglesia, formando ya a los 15 años su primer grupo, los DC Tones, pasando luego por The Rainbows, The Marquees y finalmente The Moonglows, ya en los albores del sello Motown, propiedad de Berry Gordy, su cuñado, quien se llevó a Detroit a Gaye y le hizo triunfar con composiciones de William Stevenson y George Gordy en primer lugar y posteriormente comenzaría a realizar duetos, primero con Mary Wells, la estrella femenina d la Motown, pero con quien alcanzaría una fama sin precedentes fue con Tammi Terrell, a quien se la asoció sentimentalmente- aunque el lo negara siempre diciendo que eran muy buenos amigos- y con quien construyó duetos absolutamente mágicos como Ain’t No Mountain High Enough y Your Precious Love. Desgraciadamente Tammy fallecería muy pronto por un derrame cerebral y eso sumiría a Marvin en una depresión de la que ya no se recuperaría, cayendo constantemente en el mundo de las drogas y el alcohol.
No obstante, salió adelante y logró una excelente carrera en solitario a partir de los setenta, siendo considerado como uno de los artistas románticos más importantes de la historia, del cual recuperamos sus diez canciones más importantes de peor a mejor y en orden ascendente: That’s The Way Love Is, Ain’t That Peculiar?, I Want You, It Takes Two, You Are Everything, What’s Going On, I Heard It Through The Grapevine, Sexual Healing, Ain’t No Mountain High Enough y Let’s Get It On.
Marvin Gaye, una estrella desgraciada que fue asesinado por su padre accidentalmente debido a sus maltratos casados por las drogas y el alcohol, con los que intentaba tapar su inmenso dolor por la muerte de su querida Tammy Terrell.
A pesar de todo este gran artista que buscaba el refinamiento de la música y nuevas melodías que aportarán nuevos sonidos y colores a la música. A él le debemos muchos de los mejores momentos románticos de la historia del siglo XX.
Let’s Get It On…!

Best Live Albums #13: Sam Cooke- Live At The Harlem Square Club


Buenas Noches, en otra nueva entrega de Best Live Albums, donde os presentamos los que han sido en nuestra opinión los mejores discos en directo de la historia del rock, 365RadioBlog se complace en presentaros hoy a un discazo como la copa de un pino, firmado por un artista irrepetible pero que nos dejó mucho antes de lo que hubiéramos querido: estamos hablando del grandísimo Sam Cooke en el concierto que ofreció el 12 de enero de 1963 en el Harlem Square Club de Miami, sito en el afroamericano barrio de Overtown (que viene a ser el Harlem de Florida), titulado originalmente One Night Stand! editado por RCA en los States en 1985, casi veintidós años después de su celebración y correspondiente grabación. Y es que nos encontramos ante uno de los hitos y mitos del soul, uno de los incunables del género, todo aficionado al soul que se precie ha comprado, recomendado o escuchado quinientas veces este disco, que si bien no es muy extenso en cuanto a su duración (38 minutos y 9 canciones), sí está concebido de una forma tan intensa y comprometida que nos deja extasiados y detenidos a partes iguales. Sam Cooke no sólo canta, sino que va narrando, desgranando los temas, va empatizando con el público, conectando con sus fans de forma increíble, haciendo un despliegue vocal inaudito y duplicando el valor de cada canción con una interpretación soberbia.
El Show comienza con una introducción y presentación a la que sigue la primera canción de la noche Feel It ( Don’t Fight It), a la que sigue Chain Gang, el lamento de los esclavos afroamericanos puro y duro llevado por Cooke al soul con maneras muy gospel de alentar a su público al modo que lo aprendió en la iglesia. Vuelve a la carga con la maravillosa Cupid, su estilo a medio camino entre los Crooners, los grupos vocales de los cincuenta y un soul desbocadamente romántico; le sucede el Medley It’s All Right / For Sentimental Reasons y en mi opinión su mejor tema, Twistin’ The Night Away, frescura mitad twist mitad soul que dos décadas después versionearía Rod Stewart para la BSO de El Chip Prodigioso. Me encanta.
Somebody Have Mercy
y Bring It On Home To Me ponen la nota intensa de la velada, con un Cooke emocionado y emocionante, cerrando con Nothin’ Can Change This Love y la apoteósica Having a Party. Un único pero, falta de su repertorio la increíble What a Wonderful World.
En resumen, un concierto de otra galaxia, con un cantante, artista y showman único cuya sorprendente habilidad para ir narrando a la vez que canta sin perder ápice de calidad y ritmo fueron proverbiales y aún lo siguen siendo. Siempre lamentaremos el turbio desenlace que le apartó de la vida a los 33 años en diciembre de 1964 porque nos privó de su magia y su talento, aunque este tesoro en directo nos recordará que junto a Otis Redding y Aretha Franklin, Sam Cooke elevó el soul a la categoría de estilo principal dentro del rock and roll y de un género que en directo se desenvuelve a las mil maravillas. Donde esté el talento y la emoción que se quite lo demás. Twisting The Night Away…!

La Tierra, el Viento y el Fuego; el Soul, el Funky y el Disco


Earth, Wind & Fire. Grupo norteamericano de Soul, Funk y Disco formado en Chicago en 1969 por Maurice White y su hermano el bajista Verdine White, junto a una formación variable y cambiante a lo largo de los años, a quienes se puede sin tapujos atribuir el honor de pioneros del funk y el disco afroamericanos, con un estilo propio basado en el gospel con influencias iniciales basadas en el soul y el jazz derivando a principios de los setenta en cadencias de bajo muy marcadas y coros de voces con falsete que se pondrían tan de moda que forjarían el estilo Funky muy a lo Sly & The Family Stone. A mediados de los setenta, con el auge de las discotecas neoyorquinas como Studio 54, los grupos se pusieron las pilas a la hora de componer temas que pegaran fuerte en las pistas de baile, basados en el funk pero con elementos electrónicos, órganos, violines, bases rítmicas y también rasgos del folklore africano que sirvieran para acentuar esa sensación de cadencia rítmica magnética y contagiosa, unido todo ello a unas soberbias actuaciones llenando el escenario de gente y de color.
En este sentido, podemos decir que Earth, Wind & Fire no tuvieron rival perpetuándose en el tiempo y en el estilo ( aunque con muchísimos cambios en la formación) en un tiempo donde las bandas eran muy efímeras o tendían a ser olvidadas rápidamente.
Pero la super banda de los White dio argumentos de sobra a sus fans para seguir en el candelero durante muchísimo tiempo sin bajar el listón con temas que se quedan impregnados en la piel y la memoria a la primera escucha. Dando fe de lo dicho, pasamos a repasar los diez mejores temas de Earth, Wind & Fire de peor a mejor en orden descendente: Got To Get You Into My Life (versión de los Beatles), Sing A Song, Reasons, Can’t Hide Love, Saturday Night, Boogie Wonderland, After The Love Has Gone, Fantasy, Let’s Groove ( mega himno discotequero de los setenta) y September, su gran Hit, mezcla perfecta de los estilos dance y funk y y toda una referencia aún hoy día en las salas de baile de todo el mundo.
Tras un paréntesis bastante largo discográficamente hablando, tras ocho años en blanco acaban de publicar nuevo trabajo en 2015, y contando que ya llevan 46 años en esto de la música, podemos imaginar que su tirón y repercusión mediáticas puedan estar mermadas, pero viendo su página web nos fijamos que de los siete shows que tiene programados próximamente, en todos ellos las entradas están agotadas, y es que estos mitos vivientes pueden presumir de disfrutar de lo que hacen y hacer disfrutar con lo que hacen.
Ba De Ya, Say Do You Remember… Ba De Ya, Dancing in September…!

Best Live Albums #10: James Brown-Live At The Apollo


Buenas Noches, 365RadioBlog tiene hoy el honor de presentar, dentro de la serie Best Live Albums -en la que cada viernes hablamos de los mejores discos en directo de la historia-, un soberbio álbum, grabado en 1963 pero ejecutado en 1962, obra maestra, inconmensurable, épica de un genio y padrino del Soul: el Live At The Apollo de James Brown, grabado en el Teatro Apollo del neoyorquino Barrio de Harlem el 24 de octubre de 1962 junto con su grupo vocal The Famous Flames (Bobby Bennett, Lloyd Stallworth y Bobby Byrd), acompañados de una sección instrumental realmente apoteósica, cuyo resultado fue toda una revolución del soul, de tal manera que si bien no se grabó adecuadamente en su día, en 1990 por aclamación popular se realizó una reedición con los masters originales y en 2004 una remasterizacion que ha hecho las delicias de quienes adoramos a James Brown.
A pesar de que el disco no contiene los temas más conocidos y míticos del Godfather, como Get Up, I Feel Good o Man’s World, este Live At The Apollo supone todo un paradigma, una delicia del soul, una ignición del estilo hacia algo universal y maravilloso. Supone, por qué no, aparte de la revitalización del soul, la reivindicación del gospel como fuente de inspiración y , más aún, el germen de lo que más adelante sería la música funky.
El LP se inicia con la presentación por parte de Brown del resto de la banda para dar paso a I’ll Go Crazy, supina, Try Me, retadora, Think, soul a raudales, I Don’t Mind y Lost Someone, para llegar a un Medley de seis minutos y medio en el que incluye temas más conocidos como Please Please, Please, You’ve Got The Power, I Love You Yes I Do, Bewildered y alguna que otra más que por lo que se oye, hacen las delicias del público ( y en especial de las féminas)
El disco original cierra con la poderosisima Night Train, mi favorita del álbum, aunque su reedición Deluxe de 2004 nos deja cuatro bonus tracks con canciones del original remasterizadas.
Visto el éxito clamoroso de dicha experiencia, James Brown volvería a grabar varios directos en el Apollo (otro notable es de 1978) y se convertiría en uno de los artistas más prolíficos en esa faceta.
En definitiva, no queda más que recordar y recomendar esta delicia del soul primigenio y auténtico de la mano de un super dotado vocal y un animal escénico como fue el padrino del soul, Mr. James Brown.

Dame Algo de Amor


The Spencer Davis Group. Banda británica radicada en Birmingham, fundada en 1963 por el guitarrista galés Spencer Davis, el prodigio quinceañero, tecladista, guitarrista, genial cantante, compositor y alma mater de la banda Steve Winwood, su hermano Muff Winwood al bajo y el batería Peter York, célebre por ser la precursora de las Blue Eyed Soul, bandas británicas de los sesenta que practicaban música afroamericana como el soul o el blues, mezclando un poco de skiffle como base rítmica y con referencias reggae y ska en sus composiciones más famosas.
Su estilo, rasgado, muy racial con el espectacular timbre de voz de Winwood dándolo todo unido a un toque gospel y antesala de la psicodelia con el sonido peculiar del órgano Hammond, tuvo un éxito clamoroso tanto en UK como en los States, poniendo varias de sus canciones en el Top Ten y logrando el número 1 con Keep on Running en 1967 y el 2 con Gimme Some Lovin’ en 1966 -sus dos temas más famosos-, en las listas británicas.
A partir del 67 nada fue lo mismo, Steve Winwood se marcha para emprender una brillantísima carrera, primero con Traffic y Blind Faith, luego con el super grupo Go y finalmente en solitario, la banda se hunde en 1969, aunque Davis la reflotaría en el 73 para desintegrarse un año más tarde. En 2006 se volvieron a juntar para una gira revival pero sin Winwood.
Aquí os dejamos sus mejores canciones en nuestra opinión en orden descendente de peor a mejor: Back Into My Life Again, Every Little Bit Hurts, This Hammer, She Put The Hurt On Me, el cover Dimples de John Lee Hooker, Trampoline, Strong Love, la vertiginosa I’m a Man, la genialmente sincopada Keep on Running y su obra maestra, versioneada por muchísimos grandes (los Blues Brothers entre ellos), y la impresionante Gimme Some Lovin’ , la cual se encuentra en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
Genial aunque breve formación que nos descubrió a un talento sublime de la generación Beat como fue Winwood (siendo de las poquísimas bandas en la historia en la que el titular del nombre se auto-relegó a un segundo plano abrumado por la calidad de otro componente) y que supo mezclar como nadie los ritmos británicos pop con el alma negra del soul y el blues más desgarradores.
Gimme Some Lovin’…!

Tren de Largo Recorrido


The Doobie Brothers. Grupo californiano originario de San José formado en 1970 por el cantante y guitarrista Tom Johnston, el batería John Hartman, el bajista Greg Murph (sustituido casi en seguida por Dave Shogren), el guitarra rítmica Trian Porter y el batería Mike Hossack, que debutarían con el LP homónimo Doobie Brothers (1971) practicando inicialmente un sonido country rock, con ligera inclinación hacia la música gospel y con ayuda inestimable de sección de vientos.
Sus grandes éxitos vendrían inmediatamente con su segundo álbum, Toulouse Street (1972), con su primer gran éxito Listen to The Music y el tercero, The Captain and Me (1973) en el que se recogen canciones como este famosísimo Long Train Running, que les llevaría directos a los altares del rock. Su estilo ya se orienta hacia un boogie rock o rock bailable, aunque todavía predominaba el country rock de los inicios.
Fue en 1974 con la entrada en el grupo del teclista Michael McDonald cuando The Doobie Brothers cambian su tendencia musical hacia algo más soul, rock y ya se empiezan a entrever ciertas pinceladas jazz en sus composiciones, sobre todo a raíz de la publicación de su álbum Takin’ It To The Streets (1976). Así llegaron años muy exitosos de giras y aclamación popular de crítica y público por su capacidad de ser auténticos y no ser encasillados en ningún género en concreto. En 1982 se disuelven aunque regresarían con nueva formación en 1991 y comienzan a juntar a sus antiguos miembros, realizando en 1995 una gira conjunta con la Steve Miller Band.
Repasaremos en este punto sus diez mejores temas en nuestra opinión de peor a mejor en orden descendente: Take Me in Your Arms (Rock Me), Dependin’ On You, Need a Little Taste of Love, Minute By Minute, China Grove, What a Fool Believes, It Keeps You Running, Black Water, Listen To The Music y Long Train Running.
Banda difícil de catalogar por lo camaleonico de su estilo, lo cambiante de sus canciones ( tienen todo tipo de temas) y lo poco prodigados a la celebridad de sus miembros, a excepción de Michael McDonald, The Doobie Brothers se ganaron un merecido hueco en el Rock and Roll Hall of Fame por su perseverancia, su calidad y sus enormes tablas en directo.
Recuerdo un revival de The Doobie Brothers en las radio fórmulas de los noventa cuando editaron su disco en directo en 1995 y se les versioneó hasta la saciedad ( hasta La Unión osaron a hacer un cover de Long Train Running, nada malo por cierto ).
Es una banda fácil de escuchar en cuanto que engancha a la primera aunque fuera de tres o cuatro temas no han e ido el tirón comercial que se hubiera deseado para su innegable calidad.No obstante el legado que dejan es como para estar satisfechos.
Without Love… Where Would You Be Now…?

La Luz que Guió a Ray


Ray Charles. Nacido Ray Charles Robinson un 23 de diciembre de 1930 en Albany (Georgia), con tan sólo cinco años de edad un glaucoma truncó su visión y le dejó ciego total para el resto de su vida. Eso no impidió que Ray desarrollara todo su potencial rítmico y vocal y disfrutara de los domingos de gospel en la iglesia aprendiendo de oído a tocar todo lo que le ponían en las manos, aunque se quedó con el piano y maravilló a quienes le escuchaban. Un muchacho invidente que llevaba el ritmo endiabladamente bien al piano y que cantaba como un ángel ronco con un acento sin pulir tan de campos de algodón. Su popularidad en Georgia fue subiendo como la espuma, lo que le llevó a participar en el Newport Jazz Festival donde su mezcla de jazz, blues y gospel le proporcionó un contrato con el sello Atlantic que rápidamente empezó a colocar sus primeros sencillos con gran éxito en las radio fórmulas de la época, hasta que con What I’d Say (1959) consguría su primer número 1 y posteriormente un álbum en vivo que lo consagrarían como uno de los artistas afroamericanos más importantes del momento. Os dejamos el video de una actuación suya de 1981 para que apreciéis todo el talento y el carisma que le salía por los poros.
Sobre todo destacaría de Ray Charles, aparte de su voz y su increíble manejo del piano, dos cosas: la primera, su versatilidad; capaz de emocionar con baladas hondas y desgarradas y de hacer vibrar con melodías trepidantes e intensas. Su segunda cualidad fue su increíble capacidad para adaptarse a todo tipo de artistas y géneros, los cuales lo buscaban desesperadamente para colaborar con él: desde los Blues Brothers ( genial su sketch en la película de 1980), con su amigo Quincy Jones, con el country man Willie Nelson, con la cantante de jazz Diana Krall, con Norah Jones, etcétera.
Su lista de éxitos es interminable, pero nos quedaremos con estas canciones en orden descendente de peor a mejor: Seven Spanish Angels, You Don’t Know Me, I Got a Woman, Mess Around, I Can’t Stop Loving You, What I’D Say, Unchain My Heart (que años después popularizaría Joe Cocker), la frenética Shake Your Tail Feather, la pegadiza e inmortal Hit The Road Jack (junto a sus Raiettes), y el himno de su estado de nacimiento, la gloriosa balada Georgia on My Mind – que al principio iba dedicada a una chica con ese nombre-.
Ray Charles, el mito que nos dejó hace casi once años, que supo sobreponerse a ser invidente toda su vida, heroinómano durante mucho tiempo y afroamericano luchando por sus derechos e incluso siendo arrestado por ello. Ray Charles, a quién se le rindió un excelso homenaje con la película biográfica protagonizada magistralmente por Jamie Foxx. Ray Charles, considerado según Rolling Stone como el mejor cantante masculino de todos los tiempos y segundo mejor por detrás de Aretha Franklin. Mito de la música, siempre lo tendremos en nuestro corazón.
Georgia on My Mind…!

Somos una Banda Americana


Grand Funk Railroad. Power trío estadounidense formado en 1969 y originario de Flint, Michigan (conjunción de vías ferroviarias por donde pasa la Grand Trunk Railroad, de ahí su nombre), compuesto por el guitarrista y vocalista Mark Farner, el bajista Mel Schacher y un genio a la batería y a la voz principal llamado Don Brewer, líder del grupo y rara avis en el mundo del rock junto a Don Henley (Eagles).
Este, proveniente de Terry Knight and The Pack, se juntó con Schacher que procedía de Question Mark And The Mysterians y junto a Farner y Terry Knight (que dejaría el escenario para ser su manager), formaron una banda a imagen y semejanza de Cream, pero a la americana, con influencias Funky, Hard Rock, Soul, incluso Gospel y psicodélicas que les dieron muchos éxitos por lo acertado de la mezcla.
Tuvo que ver mucho su procedencia, Flint, en una intersección ferroviaria por donde pasaba mucha gente y las influencias musicales se intercambiaban constantemente, con aires country al sur, rock al oeste y funk y soul al norte en Detroit donde la Motown imperaba.
Pero pocos grupos se pueden encontrar con tanta personalidad como Grand Funk Railroad, con directos sobrecogedores en los que Brewer llevaba la pauta y desgarraba con su voz, Farner los músculos y la guitarra y Schacher el ritmo y la calidad.
Su primer álbum On Time (1969) fue un escándalo de ventas pero les géneró problemas con su manager. su segundo LP, Grand Funk (1970), conocido como El Álbum Rojo, les catapultaría a la fama con obras maestras de la fusión. En 1971 batieron el récord aún vigente de vender las entradas para su concierto en el Shea Stadium de Queens en tan solo 71 horas. Tras echar a Knight en 1972, se pasaron a llamar simplemente Grand Funk aunque luego recuperarían el nombre completo.
Este cambio se reflejó en una orientación más pop, más Mainstream , menos salvaje, aunque igual de intensa en directo, incorporando además a los teclados a Craig Frost. En 1976 decidieron separarse, Farner se hizo músico cristiano y Brewer se fue con Bob Seger y la Silver Bullet Band, aunque en 1980 unificaría la banda hasta hoy que siguen dando giras y conciertos.
De su excelente legado rescataremos las mejores canciones de peor a mejor en orden descendente: Mean Mistreater, Footstompin’ Music, Rock & Roll Soul, The Loco- Motion (famosísima versión de Little Eva ), la obra maestra funk rock Shinin’ On, el blues rock de la mano de Time Machine, la balada inconmensurable Heartbreaker, otra balada en clave de pop como Bad Time, la increíble versión de The Animals : Inside Looking Out, la elegía anti Vietnam I’m Your Captain / Closer To Home, la desgarrada Walk Like a Man, la conocidísima Some Kind of Wonderful y la excelsa obra maestra del rock yanqui We’re an American Band ( que nació como una reafirmación ante otra superbanda con la que salieron de gira, los británicos Humble Pie).
Grand Funk Railroad entraron tarde en mi vida, demasiado tarde, exactamente hace tres años cuando decidí indagar tirando del hilo de sus canciones más conocidas y encontrándome con un pedazo de grupo de lo mejor que he oído nunca pero casi desconocido en Europa y defenestrado por las emisoras, convirtiéndose injustamente en una pieza de culto que desmerece mucho a quienes mandan en la industria musical, pues estos tres genios de Flint hicieron más por la música que infinidad de bandas que campan hoy a sus anchas. 25 millones de discos así lo atestiguan.
We’re an american band…!

La Voz de Seda de Sade


Sade. Nacida Helen Folasade Adu en Ibadán, Nigeria, un 16 de enero de 1959, está considerada como una de las mejores voces femeninas de las últimas décadas, habiendo recibido la Orden del Imperio Británico y multitud de Grammys y galardones; pero ante todo, es su música la que ha destacado con su estilo original, sensual e intimista, a medio camino entre Nina Simone, Peggy Lee y Astrud Gilberto.
Nacida en Nigeria, a los cuatro años su madre británica se la llevó a Londres donde ya de joven destacó con su portentoso registro y fuerza vocal, aunque comenzó con sus estudios de diseño, los cuales compaginaba con su vocación de cantante en el grupo Arriba. Su singular y extraordinaria belleza exótica, unida a su inimitable y aterciopelada voz atraerían a gentes del mundo de la moda y de la música, y es así como inicia su carrera en solitario con el LP Diamond Life (1984), al que le seguirían Stronger than Pride (1988) y Love DeLuxe (1992), sus mejores trabajos sin contar recopilatorios y directos. Hay que reseñar también su espectacular intervención en el film Absolute Beginners (Principiantes) junto al maestro Bowie.
En cuanto a sus canciones destacaremos nuestras favoritas de peor a mejor en orden descendente: Your Love Is King, Love is Stronger Than Pride, Never as Good as The First Time, Kiss Of Life, Paradise, Hang On To Your Love, The Sweetest Taboo, Smooth Operator y la grandiosa No Ordinary Love, todas ellas rebosantes de sensibilidad y elegancia.
He querido terminar con ella el año porque supone algo distinto, original, pero a la vez muy cercano, es una música cálida – con toques jazz, soul, pop incluso rock,- aunque hable de desamor, no conozco a nadie que no le resulte agradable conversar cuando suena Sade; su voz es una caricia envolvente como pocas voces haya escuchado así. Sin ser mi estilo ni mucho menos, siempre me cautivó su presencia escénica y musical, su figura magnética, enigmática y melancólica.
Sade, una belleza con una voz de seda.
This Is No Ordinary Love…!

Las Supremas del Soul


The Supremes. Trío femenino formado en Detroit en 1959 por Diana Ross, Florence Ballard y Mary Wilson que supone uno de los primeros éxitos rutilantes del sello Motown del inefable Berry Gordy y que posiblemente sea una de las formaciones que revitalizó e impulsó el género Soul, con tres voces de escándalo, todas ellas salidas del Gospel, acompañamientos de lujo y composiciones realmente buenas de la mano de los maestros Holland-Dozier-Holland, verdaderos portentos letristas y dominadores del panorama en los sesenta.
Estas tres chicas de barrio obrero de Detroit hacían auténtica magia en el escenario, con melodías estremecedoras, voces acompasadas, dramatización al límite y coreografías muy trabajadas, aunque las luchas de egos se sucedieron casi desde el principio puesto que a la primera voz, Diana Ross, le salió una dura competidora en Florence Ballard, la cual, -viéndose Gordy en un aprieto como nunca se vio- fue expulsada del grupo en 1967 y sustituida por Cindy Birdsong, pasándose a denominar Diana Ross & The Supremes ( la diva las abandonaría dos años después para seguir su meteórica carrera en solitario y Ballard moriría en 1976 de un ataque al corazón).
Aparte de estas circunstancias el grupo funcionó realmente bien, con varios números uno y muchas canciones en listas, de las cuales hemos seleccionado nuestras favoritas de peor a mejor y en orden descendente: The Happening, Run Run Run, Back In My Arms Again, When The Lovelight Starts Shining Through His Eyes, Love Is Here And Now You’re Gone, Where Did Our Love Go, You Keep Me Hanging On, Baby Love, You Can’t Hurry Love y este Stop in The Name Of Love. Todas auténticos himnos al amor, al despecho, al romanticismo afroamericano soul de los sesenta interpretado por tres divas de ébano que supieron arrebatarnos el sentido con sus melodías chillonas, dulces e intensas a la vez.
Stop!…In The Name of Love…!

Los Cuatro Fantásticos de Liverpool


The Beatles. Sé que hablar del grupo más grande de todos los tiempos, de los pioneros y precursores de la música, las corrientes , los estilos, la duración de las canciones, las tendencias, la estética, la experimentación, el histerismo fan, el éxito del LP sobre los 45rpm, el show business puro y duro; en definitiva, de los cuatro músicos más famosos de la historia del rock, es meterse en un berenjenal. Sé que algún beatlemaniaco ortodoxo y acérrimo intentará lincharme o quemarme vivo, pero también sé que aunque lo que sé de los Beatles igual no es suficiente porque nunca los he seguido muy de cerca, es imposible obviarlos por todo lo que representan y todo lo que han influido ( no creo que haya existido ni exista un sólo grupo que no haya sido mínimamente influido por ellos), y yo mismo a mi manera soy Beatlemaniaco.
Pero si me alejé de ellos en mis inicios melómanos, si tomé distancia, fue porque me abrumaron. No pueden ser tan buenos, me dije. cuatro tíos de Liverpool, todos ellos medio irlandeses, de clase trabajadora, no pueden ser los putos Mesías del rock. Pues sí, eso ,-me dije-, los hace mucho más grandes aún ( y engrandece a su vez a Brian Epstein, George Martin y Stu Sutcliffe), pero la barrera mental continuaba: escuchaba el Sgt. Peppers y me decía “pero si no hay ninguna mala, todas me gustan…”, escuchaba sus clásicos como Love Me Do, She Loves You o cualquier otra y me estremecía, no sólo por lo que conectan contigo con esa sencillez, naturalidad y desparpajo, sino también porque miraba a mi alrededor y veía a mi abuela, andaluza de Ceuta, meneando la cabeza de rizos dorados , tocando unas palmas más acostumbradas a la copla y tarareando Baby You Can Drive My Car con acento caballa.
Ese, descubrí, fue su secreto. Estos cuatro genios (bueno…tres, lo siento, Ringo) debieron hacer algún pacto sobrenatural con algo o alguien para tener la extraña habilidad de conectar con la gente, de hacer, escribir, tocar, componer temas, riffs, giros, arreglos, versos, frases, títulos, canciones que se clavaban con flechas directas al corazón.
Quizás porque como precursores tenían la ventaja del primero que golpea. Quizás porque John Lennon y Paul McCartney eran el Xavi y el Iniesta del Barça multilaureado de Guardiola y de la Selección Española Campeona del Mundo, y que de su sinergia pseudobélica nacían composiciones sublimes fruto de la fricción de dos genios, el arisco líder pacifista de la clase trabajadora y el sencillo y simpático bajista zurdo que caía bien a todos. Quizás porque Harrison fue un guitarrista sobrenatural que sacrificó su carrera (y a la postre su salud) por el bien del equipo, sin hacer uso de una notoriedad que al final acabaría malgastando en solitario.
Quizás porque supieron ir en el tren de la historia y de los acontecimientos de una época culturalmente convulsa y agitada, siendo uno de los catalizadores de la cultura pop(ular), amoldándose al principio a su cruda realidad cozy y emigrando a Hamburgo para regresar hechos a todo y dispuestos a morir en el intento.
Quizás porque se reinventaban con cada disco, sobre todo a partir del 64, porque White Album, Sgt. Peppers , Abbey Road o Revolver, a pesar de parecerse entre sí como un huevo a una castaña, son en sí mismos parte de algo mucho más grande, capítulos independientes de un todo con un nexo común, una grandeza, una mística jamás vivida, mostrada ni experimentada por ninguna otra banda.
Y todo ello, insisto, a sabiendas de que nunca han sido mis favoritos. Volviendo a lo de antes, de mi distanciamiento con la música Beatle, he llegado a la conclusión de que aparte de abrumarme tuve miedo de anclarme en su música, en su magia envolvente. Fue una de las razones por las que me refugié en el rock más contundente, aunque he vuelto a ellos en viajes cortos pero intensos por razones como Helter Skelter, While My Guitar Gently Weeps, Twist and Shout o Back in the USSR, a pesar de que a veces mi lado suave me hiciera juntarme con Norwegian Wood (una de mis favoritas), Something o Yesterday.
Me es imposible no volver a ellos, como me es imposible vivir sin la música, y a pesar de que no los visito muy a menudo, hay ocasiones en que todo es Beatles, todo me recuerda a ellos.
Un momento muy curioso fue cuando preparé un Post con Covers de The Beatles. Fue extraño como las canciones eran capaces de interpretarse a sí mismas: por muy mal que las ejecutaran, son tan buenas que salen por sí mismas adelante (hasta un Obladi Oblada cantado por borrachos holandeses en Salou a las ocho de la mañana tiene su encanto).
Por todo ello, este Post no es como los demás. No hay discos favoritos ni canciones favoritas, no he elegido una sola canción, sino 50 extraídas de un video en la red.
Con permiso de mis totems, The Who, The Ramones, The Clash, Iggy Pop, Queen, Pearl Jam, Nirvana, Neil Young, ellos serán siempre los primeros en mi corazón musical, pero nunca estarán ni habrán estado (ni siquiera lo habrán osado nunca) a un nivel tan estratosférico, tan rozando lo divino como estos cuatro chavales que dieron ocho años de su vida para crear auténticas joyas que les honrarán con la inmortalidad. Es como no ser de un equipo pero reconocer que, por mucho que haga el tuyo, ellos son mejores.
No me malinterpretéis, quizás es que no soy capaz de ser más beatlemaniaco en lo musical, aunque sí en lo icónico, sí en cada ex miembro en solitario (vuelvo a excluir a Starkey), sí en el 70% de sus canciones, sí en su pléyade de fans (sobre todo en un par de amigos incurables e irredentos…)
Y definitivamente sí en el hecho en el que nada hubiera sido lo mismo sin ellos, nada sin esas influencias que han forjado nuevos mitos, nada sin ese talento que supieron compartir con el mundo.
Nada sin John, Paul, George, y por qué no, sin Ringo.
Nada sin The Beatles.