Best Live Albums #25: Lynyrd Skynyrd-One More From The Road


Buenas noches, hoy 365RadioBlog, retomando la serie Best Live Albums, donde cada viernes nos deleitamos con los mejores álbumes en directo de la historia del Rock, os trae un disco doble en directo esencial para entender el rock and roll de los años setenta en los Estados Unidos, y más concretamente el denominado Rock Sureño, con uno de sus máximos exponentes como protagonista: se trata de nada más y nada menos que Lynyrd Skynyrd, la banda del legendario Ronnie Van Zant, del Sweet Home Alabama, del Free Bird, rockeros hasta la médula pero con raíces blueseras y sureños de corazón, quienes nos maravillaron con una joya en vivo titulada One More From The Road, doble LP publicado el 13 de septiembre de 1976 y grabado íntegramente en la actuación ofrecida en el Fabulous Fox Theatre de Atlanta, Georgia , el cual recoge un soberbio resumen de los mejores años de la banda (1970-77) y es inmediatamente anterior al fatídico accidente aéreo que acabó con la vida de su alma mater Ronnie Van Zant.
Los créditos de la banda, una alineación de leyenda con Ronnie Van Zant a la voz, Steve Gaines a la guitarra y coros, Gary Rossington a la guitarra y teclados, Allen Collins como guitarra principal, Billy Powell a los teclados, Leon Wilkeson al bajo, Artimus Pyle a la batería y los coros a cargo de JoJo Billingsley, Cassie Gaines y Leslie Hawkins.
El primero de los dos discos inicia con Workin’ For MCA, esa crítica feroz a las discográficas; continúa con I Ain’t The One, para enlazar con Searchin’ y acabar la primera cara con la preciosa Tuesday’s Gone. La segunda cara comienza con Saturday Night Special, el manido pero increíble Travelin’ Man, le sigue la loca Whiskey-Rock-a-Roller y acaba con la apoteósica y mítica Sweet Home Alabama, el himno por excelencia del rock sureño y el emblema sonoro de Lynyrd Skynyrd, canción inmortal que nació como replica a dos canciones de Neil Young.
El segundo vinilo arranca con Give Me Three Steps, sigue con Call Me The Breeze y cierra su primera cara con la versión de T For Texas de Jimmy Rogers, un guiño al country pasado por su tamiz rockero.
The Needle and The Spoon abre la cara B, sucediéndole otro cover, esta vez el maravilloso Crossroads de Robert Johnson que inmortalizaría Eric Clapton, y concluye con un éxtasis sonoro de 13 minutos y medio a cargo de la irrepetible Free Bird, una elegía al rock y a su forma de vida.
En 2001, con motivo del 25 aniversario del álbum, se publicó una edición De Luxe con extractos del concierto, distintas interpretaciones de las canciones, material extra de las introducciones de lo conciertos a cargo del presentador Alex Cooley y varios temas que no entran en el álbum pero que fueron igualmente legendarios como Simple Man o Gimme Back My Bullets.
Una delicia sonora, sureña por todos los poros, una lección de rock del bueno a cargo de músicos profesionales y pasionales, comprometidos y amantes de su tierra y de su música.
Es la creme de la creme del rock sureño, su cúspide y el espejo donde se han mirado muchos artistas contemporáneos: en definitiva, One More From The Road es un legado indeleble presagio del terrible destino que le esperaba a su máximo protagonista, el supino Ronnie Van Zant.
A él, donde quiera que esté, le dedico esta entrada con un vaso de Bourbon en la mano mientras escucho esos inmortales 13 minutos de Free Bird.
Gracias Ronnie, te lo debía.

El Endiablado Juego de Isaak


Chris Isaak. Cantante, compositor y actor ocasional nacido en Stockton, California en 1956, proveniente de una familia de clase media ítalo-estadounidense que ya desde pequeño le inculcó el amor por la música y la devoción incondicional por Elvis Presley y el Rockabilly.
No obstante, Isaak pasó por muchas ocupaciones antes de dedicarse de lleno a la música, una de las cuales, la de boxeador, le configuraría esa rocosa y accidentada nariz que haría furor entre las féminas, acompañada de unos ojos azules que le ayudarían a enganchar mediante una imagen a caballo entre Elvis Presley y Sean Penn.
En 1984 firma un contrato con la Warner para su primer álbum, Silvertone, que no tuvo mucha acogida; algo mejor le fue con su disco homónimo de 1987 , lo que le valió para introducir sus temas en bandas sonoras de series como Detective Privado.
Es en 1989 cuando le llega su éxito masivo, Heart Shaped World, donde se encuentra su joya más brillante, Wicked Game ( con ese personalísimo slide de guitarra que formó parte en su versión instrumental del film de David Lynch Corazón Salvaje protagonizado por Nicholas Cage y de la cual hay un video menos conocido con escenas de la peli) y que es, aparte de una canción, un icono de sensualidad y romanticismo, no sólo por la aparición de la impresionante modelo Helena Christensen en el clip, sino además por la cadencia y tono que aporta Isaak a la canción, una obra maestra. Repasando su obra, nos encontramos con sus diez mejores temas de peor a mejor en orden descendente: Only The Lonely (fantástica versión de Roy Orbison), Two Hearts, Dancin’, Let’s Have a Party, Somebody’s Crying, Baby Did a Bad Bad Thing, Blue Spanish Sky, King Without a Castle, Blue Hotel (maravillosa) y Wicked Game.
Con un estilo muy retro, basándose en los sonidos del estilo americana de los noventa, y aprovechando su profundo timbre de voz, el icónico y carismático Chris Isaak se labró una carrera basada en la fidelidad a sí mismo, la constancia, los padrinos cinematográficos que ayudaron a fomentar su música a través del celuloide ( sobre todo Lynch) y las referencias rockabillys que nunca le abandonaron y que además crearon escuela en artistas posteriores, con versiones como la de los fineses HIM, (incluso Ford Fairlane y Nicholas Cage en Wild At Heart representan personajes que parodian a Isaak constantemente).
Este Elvis de principios de los noventa fue inmortalizado por un par de canciones que marcaron el camino a seguir de toda una generación.
No… i Don’t Want to fall in Love (This World is Only Gonna Break Your Heart) With You…!

Arizona Baby + Los Coronas = Corizonas


Hoy hablaremos de dos grupos y su fusión en uno, algo bastante insólito en nuestro rock pero que ha dado unos resultados inusitadamente buenos. Esta es la historia de Dos Bandas y un Destino.
Arizona Baby. Trío pucelano formado en 2003 por Javier Vielba a la voz y guitarra, Rubén Marrón y Guillermo Aragón, conocidos por practicar un rock muy influido por el country, con toques de Indie patrio, mezclado con estilo americana, mucho slide, actuales y añejos al mismo tiempo, con un sonido marcadamente fronterizo, con toque Nashville pero también El Paso, y sobre todo y ante todo: bestialmente buenos en directo.
Tres LPs les contemplan, el autoeditado Songs to Sing Along (2005), del que rescataremos So Sincere, Survive y I Feel Alright; su segundo disco, Second To None (2009), con temas como Shiralee, mi favorito The Truth o Dirge; entre medias el EP The Truth, The Whole Truth and Nothing But The Truth (2012) y su nuevo álbum Secret Fires (2014) de donde destacaremos New Road, Wooden Nickles , Don’t Look Back o My Love. Consagradisimos en la escena Indie nacional.
Los Coronas. Grupo instrumental de corte surfero muy al estilo Dick Dale o The Ventures formado en Madrid en 1992 por el antiguo componente de Sex Museum Fernando Pardo junto a David Krahe que a nivel circuito de clubs y salas han partido la pana no sólo en España, donde telonearon a Dick Dale, sino también en Mexico. Tras varios EPs publican también varios discos de larga duración como Gen-U-Ine Sounds o Surfin Tenochtitlán; con composiciones en su mayoría instrumentales como Rockaway Surfers o Runaway.
Y llegó el año 2010, cuando se publica un EP en directo con cuatro canciones titulado Dos Bandas y un Destino, donde ambas formaciones unen sus fuerzas en un delirio Tex-mex-surferos con connotaciones Morriconianas, que contenía versiones de ayer y hoy como Runaway de Del Shannon o Wish You We’re Here de Pink Floyd , con tanto éxito que decidieron fusionarse en un solo grupo, Corizonas, publicando su primer LP, The News Today (2011), y acabarán editando el concierto entero de Dos bandas y un Destino. Con este nuevo concepto, se mezclarán ambos estilos en un interés común lo que les ha dado gran repercusión mediática, sobre todo por unos conciertos llenos de adrenalina Surfero-fronteriza que les hacen un caso inigualable y digno de mención en nuestro panorama Indie, con temas propios como Run to the River o Buenas Tardes, Amigos y trabajadas versiones que sorprenderán a cualquiera por su sonido desgarrador.Descubrimiento muy agradable esta simbiosis rockera. Aunque por separado tampoco me disgustan en absoluto.
Run to The River…!

Otra vez en la Carretera


Canned Heat. Calor enlatado, en referencia al Sterno, combustible compuesto de etanol y alcohol gelatinoso que solía arder en la propia lata en la que venía envasado, y en honor del cual este grupo formado en Los Ángeles en 1965 se bautizó. Esta banda mítica que fue capaz de recuperar el blues, el Boogie y el country en mitad de los sesenta y atraer la atención del movimiento hippie (hasta el punto de actuar en Woodstock), estaba formada por Alan “Blind Owl”Wilson a la voz y guitarras, Bob “Big Bear” Hite a la voz y armónica, Henry “Sunflower” Vestine a la guitarra, Larry “The Mole” Taylor al bajo y Adolfo ” Fito Beans ” De la Parra a la batería. Juntos formaron una banda realmente brillante que deslumbró allí donde fue y sobre todo se dedicó a realizar obras conjuntas con otros artistas que estaban encasillados o digamos obsoletos por las nuevas corrientes musicales de los sesenta y setenta, como el gran John Lee Hooker al que revitalizaron la carrera con el LP conjunto Hooker & Heat (1970).
En cuanto a su discografía, Canned Heat atesora discos de verdadera enjundia, tanto de Blues (Living The Blues, 1969), como Boogie ( Boogie With Canned Heat) o incluso más espirituales como Hallelujah (1969), por no hablar de sus innumerables álbumes en directo (Live in Europe, 1970). En definitiva, un legado descomunal que traducido en canciones nos dejan una herencia variopinta y a la vez distintiva suya, en la que abundan composiciones simples con la tenue e inconfundible voz de Wilson, la guitarra bluesera de Sunflower y la pedazo de armónica de Big Bear que le dan ese toque bluegrass y country tan especial.
Como canciones más destacadas nos quedaremos con las siguientes de peor a mejor en orden descendente: Spoonful, Got My Mojo Working, Bullfrog Blues, Going Up The Country, Rolling and Tumbling, Let’s Work Together y su maravillosa y más célebre On the Road Again.
Banda de leyenda, influencia de infinidad de bandas de todos los estilos, ejemplo de profesionalidad y compañerismo con sus colegas del gremio, Canned Heat está por méritos propios en el panteón de bandas que pasarán a la posteridad por la impronta que dejaron.
Well I’m So Tired of Crying But I’m Out On The Road Again…!

Barbudos a Tope


ZZTop. Uno de los Power Trío más famosos de la historia del rock. Este grupo de Houston, Texas, formado por los barbudos Billy Gibbons -guitarra, voz y composiciones- y Dusty Hill-bajo y coros-, más el batería Frank Beard (que sólo lleva bigote porque dice que la barba ya la lleva en el apellido), ha demostrado ser desde sus inicios a principios de los setenta uno de los mayores exponentes del llamado Rock Sureño, aunque también han tenido etapas de Hard Rock y de Electrorock en los ochenta.
Denominados así al parecer al juntar dos marcas muy famosas en USA de tabaco de liar, estos virtuosos barbudos comenzaron hurgando en las raíces del Blues con discos muy en la onda sureña. Como muestras están sus famosísimas La Grange, Tush, Bad To The Bones (no confundir con la de George Thorogood) Just Got Paid o Jesus Just Left Chicago. Avanzando los setenta su rock va recogiendo influencias del country en primer lugar, como por ejemplo Heard It On The X, y más adelante del Funky y el Boogie con Cheap Sunglasses y I Thank You.
El gran cambio vino en los ochenta con sus discos más vendidos ( en mi opinión no por ello los mejores): Eliminator (1983), con sus más famosos momentos en vídeos repletos de coches y chavalas como Sharped Dressed Man, Gimme All Your Lovin, Legs o Got Me Under Pressure, todas ellas con abuso de sintetizadores sobre las guitarras; Dos años después, con Afterburner (1985), siguieron la pauta marcada en los ochenta, destacando cortes como Planet Women o Velcro Fly.
Después de esto, giras mastodónticas codeándose con los mejores- Sammy Hagar, Twisted Sister o Meat Loaf-, recopilatorios, y ya entrando en los noventa discos como Recycler (1990) que suponen una vuelta a los riffs setenteros pero sin renunciar del todo a los sintetizadores.
En su tercer recopilatorio, su cover de Elvis Viva Las Vegas fue el detonante para volver al garaje rock de antaño de una forma más rotunda. Quedará para el recuerdo su versión a dúo con John Lee Hooker del maravilloso Boom Boom, del cual heredaron su grito de guerra How How How How de La Grange, y su Temazos para la BSO de Regreso al Futuro
Una banda, tres tíos, dos barbas, un bigote, primera década de rock sureño y country genuinos sin estridencias, entrada en los ochenta con mucho glamour estético pero más conformismo comercial en lo sonoro. Al final, subida a los altares del rock a base de colaboraciones con los más grandes. Todo esto fue,  es y será ZZTop.
Nunca podré olvidar a los barbudos señalando el Ford Rojo del 33 alejarse a toda velocidad…pero la sensación de escuchar los primeros compases de La Grange es algo que sólo te lo da el oído.
Gimme AllYour Lovin’…!

Los hermanos sureños


Allman Brothers Band. Uno de los mayores exponentes del Rock sureño junto a Lynyrd Skynyrd, teniendo con estos últimos en común que procedían de la misma ciudad, Jacksonville (Florida) y que perdieron al más importante de sus miembros de una manera inesperada. La diferencia es que tras el accidente de Duane Allman, ya nada fue lo mismo y a pesar de la buena mano de su hermano Gregg, los cambios continuos fueron y son la pauta imperante.
Formados en 1968 por Gregg y Duane Allman junto a Dicky Betts, Butch Trucks y Berry Oakley (quien moriría un año después de Duane ,en las mismas circunstancias y en la misma ciudad, Macon), reuniéndose en su ciudad de origen tras el periplo de Duane como músico de estudio de gente tan famosa como Aretha Franklin , Eric Clapton o  Wilson Pickett, Allman Brothers encarnan en primer lugar el prototipo de banda sureña familiar y de amigos, con una base musical de influencias country, blues, rock y jazz, con gran tendencia a los jamming o improvisaciones.
De hecho se puede considerar su mejor disco el directo At Fillmore East que grabaron en 1971 justo antes de fallecer Duane. Lineas instrumentales como Jessica (su más popular tema), improvisaciones de más de veinte minutos como Whipping Post, blues como Ramblin’ Man, joyas delicadas e intensas como Soulshine, (que desde 1991 se ha encargado de popularizar el guitarrista Warren Haynes a través de su otra banda Gov’t Mule); Melissa como uno de sus grandes éxitos o Midnight Rider, donde Duane pone en práctica su técnica favorita, el slide.
Reverenciados en Estados Unidos como un grupo icónico de enormes influencias directas e indirectas, hasta el punto de ingresar en la elite del Rock and Roll Hall of Fame, Allman Brothers suponen una integración de la música clásica blues con las nuevas tendencias rockeras de los primeros setenta y con un sentido musical de no ceñirse a normas impuestas en cuanto a patrones o duración de temas, lo que mermó su sentido comercial pero les brindó enormes beneficios a la larga, pues la verdadera fuerza de su música residía en sus directos.
Sin duda, Allman Brothers construyeron un pedazo de historia de la música que siempre pervivirá al escuchar esos fabulosos slides del malogrado mago Duane.

Dos almas sureñas, un mismo proyecto


Barracus. O lo que es lo mismo, Gussy y Lucas. Tanto monta, monta tanto. Dos almas sureñas de cuna navarra con raíces rockeras que buscan recorrer caminos propios a través de su fenomenal dúo fundado por diversión en 2011 y como socios de la discográfica Discos ElGringo que ellos mismos regentan, autoproducen, financian y regalan joyas en forma de discos a otros artistas vecinos (como Gregario De Luxe, Airam Etxaniz o Chuchín Ibáñez).
Ambos procedentes de bandas pamplonesas con marcado estilo sureño como son El Color de la Duda (cuyo frontman era Gussy Carvajal ), y El Señor Ramón (que contaba con la voz de Lucas Irisarri), se decidieron   a juntar sus caminos para abrir puertas musicales que estaban medio cerradas con sus grupos y se lanzaron a escribir canciones hasta que, casi sin querer, nació su primer álbum Cruce de Caminos, con el que comenzaron a fomentar uno de sus fuertes (aparte del formidable empaste de voces ) como es el formato acústico, aunque en directo contaron en gira con Raúl Elizalde (guitarra), Kike Iturralde (bajo),Carlos Colina (Teclado y Steel guitar) y Dani Arias (batería), compartiendo Gussy y Lucas la voz y las acústicas.
Con este material, se meten en su estudio y graban Gran Hotel, en 2012, con formato banda clásica. De este LP rescatamos temazos como Olvídate de Mi, Pornográficos (el video clip es apoteósico), La Rendición o Exceso de Equipaje, todas ellas con un sabor sureño  de estilo Americana, con toques country y un punto entre romántico y amargo realmente soberbio, donde tiene que ver y mucho la magnífica gama de tonos que sacan ambos de su sociedad.
En 2013 editan un CD/ DVD directo desde Baluarte donde el despliegue es absolutamente demoledor y los temas suenan fantásticos.
Y es ahora en marzo de 2014 cuando su Tercer LP Buenaventura está recién salido del horno con un repertorio increíble (las cuatro canciones que he escuchado son de diez), con un primer single, Septiembre, del que me evocan tintes de Los Del Tonos, pero con un sello personal inconfundible: el gusto por las buenas canciones. Dos a dos y Rolling Stones son otros ejemplos de buen gusto, de sutileza, de trabajo y de dedicación a las letras como esencia de su música.
Estrenan disco desde el incomparable marco del Planetario de Pamplona este viernes 28 marzo, en un concierto acústico que promete ser antológico.
Barracus, un trozo de la ruta 66 en el corazón de Pamplona. Suerte, Gussy y Lucas.

El orgullo del Sur

Lynyrd Skynyrd. El orgullo del sur, del rock de los estados confederados, de la patria del rock, del soul y del blues.
Esta banda curiosamente no procede de Alabama como puede sugerir la canción, sino de Jacksonville, al norte de Florida, donde se formaron como banda los hermanos Van Zant, Ronny y Johnny además de Gary Rossington y Allen Collins.
El extraño nombre de la banda viene de la conjunción del nombre de un profesor del instituto de Van Zant llamado Leonard Skinner y la pronunciación sureña de ese nombre, añadiendo la y griega para dar más énfasis a la ridiculización.
El tema que nos ocupa y que les dio gloria eterna es una respuesta a las canciones de Neil Young Southern Man y Alabama, donde hablaba del racismo, a lo que ellos responden sarcásticamente, y mira por donde se ha acabado convirtiendo en himno oficioso del Estado de Alabama.
Otro momento de los muchísimos de gloria que dio esta banda en los setenta (hasta la muerte en accidente de avión de Ronnie Van Zant en 1977),fue mi favorita de su repertorio, la fantástica mezcla entre country, blue grass y rock llamada Free Bird.

Otro tema destacable es el genial Simple Man.

Hay mucho más, pero nos quedaremos disfrutando de estos dos temazos increíbles que por sí solos les hicieron entrar en 2006 en el panteón de las 100 mejores bandas de la historia.
Sweet Home Alabama!

Difícil de tratar

Hard to Handle: Grandísimo cover del clásico de Ottis Redding a cargo de la banda sureña The Black Crowes, los cuales siempre me han gustado por su frescura y saber casar el estilo sureño clásico y soul de los 60 y 70 con un hard rock más actual y de muchos kilates.
Se dieron a conocer con este sencillo, extraído del LP Shake your Money Maker, auténtico homenaje a la música soul y blues de antaño, donde destacan este hit y otro de cosecha propia como Jealous Again. De posteriores trabajos destacamos el temazo Remedy.
Liderados por el carismático y esmirriado frontman Chris Robinson, estos cuervos negros han dado mucha guerra tanto en radios y bares como en directo, donde tuve oportunidad de verlos en marzo del 97, un auténtico lujazo para mí. Lo clásico y lo moderno en uno.
Babe Here I Am…!